lunes, agosto 11, 2014

La clase de las comedias clásicas

Adoro a Leslie Nielsen y adoro sus películas. Adoro "Top Secret" y "Hot shots". Adoro el absurdo, como creo que he demostrado en infinidad de reseñas. Pero en estos años convulsos de autoparodia constante muchas veces perdemos el sentido del humor más clásico, así pues este finde me he metido un pequeño marathon de comedias clásicas en la que la más reciente tenía más de 60 años.

Historias de Philadelphia

Dejando a un lado que no sé por qué pluralizaron el título original, está es seguramente la película que menos me ha gustado del pequeño ciclo cinéfilo. Es una gozada ver a Grant, Hepburn y Stewart actuar en una misma película, y la escena de Jimmy Stewart borracho bien vale el Oscar que ganó por esta película. Pero es una película... extraña.
En aquellos años se hacía una comedia muy ligera, pero también un cine algo duro con tramas y guiones muy trabajados. Esta película auna esas dos vertientes del cine de la época. Desarrolla un drama de clases y se centra en una protagonista que vive indecisa y que aprende a madurar durante el metraje. Pero la película en ocasiones salta hacia la comedia más descarada, para volver casi de inmediato al drama (estilo que culmina con un desenlace que no puedo calificar de otra forma que no sea surreal).
Es una buena película, excelente en todas las categorías que se suelen evaluar en el cine clásico. Pero es rara, quizás demasiado anacrónica para ser visionada hoy sin ser consciente de algunas de las particularidades de la época.

La fiera de mi niña

He visto esta película quizás media docena de veces, y creo que no hay ocasión en la que no haya disfrutado como un niño con esta alocada comedia de enredo en la que una alocada Katherine Hepburn se enamora de un sufrido Cary Grant e intenta seducirlo de las formas más disparatadas imaginables.
Locura tras locura, con un guión lleno de frases ocurrentes y unos personajes disparatados, me parece una película casí anacrónica, con un humor mucho más propio de autores como Pratchett o un -contenidísimo- Sharpe. La química entre la pareja protagonista es brutal, y los secundarios son también divertidísimos en esta comedia que cuando parece que se lanza al vacío siempre encuentra una manera para -al estar aún cayendo- ir aún más lejos, huyendo siempre hacia delante en una sucesión de gags memorables entre los que de vez en cuando consigue incluso colar algo -no mucho- de desarrollo de personajes. 
Esta es una de mis películas clásicas favoritas, y sin duda una de las que más recomendaría a cualquiera con miedo a ver cine en blanco y negro.

De "La costilla de Adam" y "Arsénico por compasión" no hablaré porque ya lo hice en los primeros años de vida del blog (ver reseña de la primera) (ver reseña de la segunda)... pero como dos películas parecen pocas para una reseña de este tipo añadiré otra, y si todas las anteriores son películas en blanco y negro, con esta salto directamente al cine mudo.

El maquinista de la General

Al pequeño cinéfilo que hay en mi le duele decir que no ha visto apenas cine mudo. Tenía una deuda pendiente con Buster Keaton, y en particular con esta película que siempre he escuchado calificar como una joya. Y lo es. De incalculable valor.
La película es un prodigio de humor físico, comedía clásica en estado puro. Algunos gags son predecibles por lo mucho que se han repetido, pero funcionan a la perfección. Y algunos otros no dejan de ser terriblemente frescos y sorprendentes. Y la película es una ametralladora de ellos, siendo muy divertida en todo momento, incluso cuando su humor pasa a ser muy negro.
Porque eso si que no lo sabía. La comedia está ambientada en la guerra civil americana, y refleja el conflicto con una sorprendente crudeza y espectacularidad. Uno espera una comedia sencilla, pero se sorprende al ver lo elaborado de las escenas de los trenes y, más aún, la escala monstruosa de la batalla que muestra en su recta final. Después leí que en un momento lanzaron una locomotora por un puente y, sin efectos, se gastaron millon y pico de dólares para hacerlo, y sencillamente lo hicieron. La película puede ser una comedia brutal, pero a nivel de planificación, montaje y guión es sencillamente prodigiosa para la época. Incluso diría que la música de pianola esta bastante bien, simple como ella sola pero majestuosa cuando suena "When Johnny comes marching home". Comentar también que de Buster Keaton había leído que era completamente inexpresivo, y no es que el hombre sea un prodigio interpretativo, pero creo que lo hace maravillosamente en esta película.

4 comentarios:

Magrat Ajostiernos dijo...

Tengo muchas ganas de ver Historias de Philadelphia….
Para mi La fiera de mi niña es una de las pelis de mi infancia, en mi casa es demasiado mítica y la poníamos cada dos por tres.
No importa cuantas veces la haya visto cada vez me gusta más!!
Da pena que ya no se haga cine como aquel, yo ya no veo comedias en el cine, quitando alguna muy puntual de Woody Allen, no hay una que me haga gracia...

eter dijo...

A mi Historias me decepcionó algo... aunque creo que principalmente porque le tenía muchas espectativas.

La fiera de mi niña sencillamente esta por encima del bien y del mal, es de esas películas que creo que nunca me cansaría de ver.

Arthas Nerzhul dijo...

2 palabras: Charles Chaplin.

eter dijo...

Puede parecer sacrílego... pero no he visto ninguna película suya :(