jueves, febrero 26, 2015

Cuando la música era oro

Dire Straits - Alchemy

He tardado muchos años en poder apreciar este disco, es tal su fama que de primeras uno espera otra cosa. Sí, naturalmente, el solo de guitarra de Knopfler al final del "Sultans of swing" es el equivalente musical al Paraiso, el Cielo o el Nirvana, pero el resto del disco creo que no se puede apreciar bien de primeras, los de mi generación no estamos educados para que esta música nos entre con facilidad.
Dire Straits es una banda que apareció a finales de los 70, y este directo esta fechado en el 1 de Marzo de 1984. Sin embargo su sonido es de los 70. Para alguien cuyos gustos musicales se formaron a finales de los 80 y principios de los 90, cuando la MTV y los vídeos imponían una dictadura brutal sobre el minutaje de las canciones, este es un disco extraño. Los conciertos ahora ya no son así, ahora cada canción dura en vivo lo que dura en el compacto, quizás con la inclusión de algún solo adicional o algún medley cuidadosamente estudiados. Ahora los conciertos sirven para promocionar discos, antes los discos se hacían para intentar atrapar la fuerza de la música en directo. 
Dire Straits son, claramente, hijos de los 70. No les interesan las canciones, les interesa la música. El público ante ellos es un lienzo en blanco a pintar. "Romeo and Juliet" y "Tunnel of love" son puntos de partida, directrices vagas a seguir -en un momento dado hay que llegar al estribillo y a algunos acordes-, pero nada más. Llegado el momento no hay ataduras y la banda parece improvisar cada nota, sonando la canción que parece más lógica en ese preciso momento, y naturalmente la guitarra de Knopfler, pero bajo, batería y teclados tampoco echan en falta momentos en los que son las absolutas estrellas.
No está "Money for nothing", pero pocas pegas más se le pueden poner a este disco. Un doble cd que pide recostarse en un sofá, cerrar los ojos y deleitarse durante hora y media con unos virtuosos rockeros que parecen sacados de un garito de jazz de New Orleans.

4 comentarios:

Cuentadiplopía dijo...

No me gustan los 80 en general, pero Knopfler y los suyos sí, y también me dí cuenta hace años, cuando más los escuchaba, que si me gustaba era porque no sonaba a los 80 (mierdosos aunque necesarios en mi opinión). Has acertado la reseña con una de mis bandas de rock predilectas, soy muy poco rockero, pero su manera de entender la música y sensibilidad hace que la cuestión del género pase a importar realmente poco.

Mi disco preferido siempre ha sido Communiqué.

eter dijo...

Yo tengo que discrepar algo, a mi si me gustan mucho los 80 con su glam rock. Creo que, en general, fue una buena época, con unos grupos que salían de los garitos y pasaban a llenar estadios, y una música que todavía no estaba sobreelaborada y retenía parte de su fuerza.
Pero también creo que es innegable que musicalmente comenzo a empeorar todo, con composiciones mucho menos elaboradas y muy estandarizadas.

Kururin dijo...

Los directos grabados no me van mucho, pero Brothers in Arms lo he escuchado hasta la saciedad. Mi padre se compró el CD cuando salió (fue de los primeros editados en ese formato) y aun resiste. Debe ser la fusión más perfecta que se ha hecho de rock con blues y algún retazo de folk. Y eso en una época en la que el pop ya lo engullía casi todo.

Me alegro que escribas de rock puro y duro, que de heavy/power yo poco o nada...

eter dijo...

Brothers in arms... telita el discazo.

Quiero ver si reseño discos clásicos que me gustan mucho, uno de mis propósitos es que caiga más o menos una reseña de este tipo al mes, pero no se como acabará la cosa.