miércoles, junio 03, 2015

Raros, Bonds raros

Continuo con mi repaso a la saga de Bond analizando en esta ocasión las películas más raras de la saga, aquellas que no podría agrupar bajo una subsaga basada en el actor principal (aunque Timothy Dalton hizo dos y me duele un poco que esté en esta entrada que parece dedicada a Bond menores o extraños).

Casino Royale

La droga. Sólo eso puede explicar esta película. "Casino Royale" es una parodía de las películas de Bond, con un Bond "original" retirado que entrena a sus sucesores para que estos acaben con una organización que esta acabando con los agentes secretos de todo el mundo. La serie se dedica a reirse de los tópicos de Bond con no pocas referencias al personaje que interpretaba Connery en esos momentos y todo lo que se asociaba a él. Tira de humor inglés y de absurdo, pero además vive de toda la psicodelia de los 60.
La película tiene un ritmo raro, donde se suceden escenas que no parecen en verdad conectadas entre ellas en ocasiones, con personajes que aparecen y desaparecen y una trama que en ningún momento parece tener sentido alguno. E igual que te pone varios minutos de penoso número musical, hay escenas que se suceden sin apenas transición y que no sabemos porque suceden. Y todo ello sin contar con su media hora final, donde sencillamente hay que desconectar el cerebro porque nada de lo que veamos tendrá lógica alguna.
Tiene partes aburridas, y tiene gags y secuencias absolutamente memorables. Es una película rara, surreal, hija de unos tiempos en los que parece que la gente fumaba cualquier cosa que se pudiera quemar. Una de esas películas para ver con amigos y con cervezas.

Al servicio secreto de su majestad

George Lazenby sólo tuvo una oportunidad para ponerse el traje de 007. Y es una pena, porque el suyo es un buen Bond. Bebe demasiado del Bond de Connery, y le falta algo de la porte y la presencia de este, pero en líneas generales funciona bastante bien.
El actor lo hace bien, aunque no tenga tiempo de hacer suyo el papel y diseñar su propio Bond, pero el mérito no deja de ser del guión. Bastante sólido (exceptuando alguna chorrada como la hipnosis para perder el miedo a los pollos y la surreal alianza con un jefe de la mafia). La película está supeditada, por supuesto, a los tópicos de la serie, pero la trama es relativamente sencilla y funciona, y vemos a un Bond haciendo un trabajo de campo creíble y conectando cabos. La acción podría estar algo mejor rodada, pues el estilo de peleas con puñetazos sin movimientos anteriores no termina de gustarme, pero en líneas generales se sienten peleas reales, con puñetazos que duelen e incluso algún momento que bordea el gore. Y si en las películas anteriores habíamos tenido batallas submarinas o con ninjas, en esta se apuesta por la nieve, con persecuciones y persecuciones, con tiroteos, peleas e incluso avalanchas... y están mejor rodadas de lo que uno imaginaría.
Sin embargo tengo que decir que si por algo sorprende este Bond es por hacer evolucionar al personaje, dándole un enfoque más humano y permitiendo que el personaje se mueva hacia adelante. Es, probalmente, la película de Bond con el final más amargo e interesante de todas.

Nunca digas nunca jamás

En el 83 Connery volvió a ser Bond en esta película, un remake de la original "Thunderball" propiciado por jaleos de derechos e intereses económicos. El argumento es, a grandes rasgos, el mismo de la película que el escocés rodó casi 20 años antes, aunque se traslada la acción a otros escenarios y se añaden algunos cambios para ponerlo al día.
La película, eso si, por si a alguno le cabía alguna duda, es más o menos igual de mala. La película sigue manteniendo una amenaza "de perfil bajo" (para lo que es habitual en Bond) y eso le sigue sentando bien, aunque en su defecto hay que decir que al intentar meter elementos informáticos -o adaptar un poco los disparates típicos de la saga a la década de los 80- fracasa estrepitosamente. Esta no es una serie hecha para las leyes de la física.
En lo que si mejora la película a la original es en la acción. Absurda, por supuesto, y con cosas tan absurdas como una persecución a caballo por una fortaleza con árabes en celo... pero son secuencias más cortas y menos caóticas que las interminables secuencias originales.
Connery vuelve, y tras la transformación del personaje por parte de Moore, es divertido verlo con su violencia franca y su misoginia superlativa que hace enloquecer a las mujeres (si los malos normalmente quieren que Bond se rinda ante la genialidad de sus malvados planes, aquí tenemos hasta una mujer obsesionada porque Bond la certifique como su mejor aventura).
La película es todavía más anacrónica que la original y hay que tomársela como lo que es, un divertimento absurdamente machista y exagerado que es paródico aún sin pretenderlo y que está protagonizado por un Connery bastante bien envejecido.

Alta tensión


El Bond de Dalton es un Bond con todas las de la ley. "Alta tensión" me ha sorprendido muy gratamente, y Dalton me parece un gran Bond que unicamente falla en lo que no es culpa suya: la herencia.
La película me parece magnífica en su parte central, donde tenemos una trama de espionaje con agentes dobles y giros de guión. Se nota que la saga evoluciona y muestra una trama más acorde a la época, sin flipadeces, y también sin concesiones pues tenemos a un Bond duro que no duda en mentir o hacer lo que haya que hacer para conseguir llevar a cabo su misión. Un Bond que además apenas piensa con la bragueta... y es aquí donde encontramos el problema de esta película.
La película es muy entretenida, y creo que es bastante sólida. Pero tiene un problema, y es que es una película de Bond. Así, tenemos una trama trabajada y una historia con ritmo... y ocasionalmente todo se va a la mierda por alguna secuencia absurda de acción o algún chiste francamente fuera de lugar. El Bond de Dalton es más duro y más serio que el de Connery, y francamente bajo esas circunstancias desentonan bastante momentos dignos de la más surreales épocas de Moore.
En esta película intentan hacer cosas nuevas, y algunas les salen bien, y otras mal (como el clásico villano bufón ochentero o esa horrible música electrónica tan propia de la época), y además la película envejece mal por anacronismos tan curiosos como el ensalzamiento de los talibanes (grandes aliados de Occidente al final de la Guerra Fría). Pero lo que estropea la película son las secuencias absurdas, los gadgets exagerados, la estupidez de la chica y otros tantos clichés de la franquicia. Es una buena película, pero se nota que el Bond de Dalton aún no tiene su identidad definida y le fuerzan a abrazar las tradiciones de la saga.

Licencia para matar

Dalton se despide de la franquicia sin poder brillar. El suyo es un Bond extraño. A finales de los 80 la saga estaba en decadencia porque sencillamente no era lo que la gente quería ver, y el Bond duro, oscuro y humano de Dalton que intenta tomar cosas de los clásicos de acción ochenteros entra en conflicto con todo lo que conlleva una película de 007.
El argumento de esta película es el de cualquier película de la época protagonizada por Schwarzenegger, un amigo del prota es muerto -aunque absurdamente sobrevive a una piscina de tiburones- y el protagonista comienza una venganza en la que se enfrentará a un gran capo de la droga. El argumento no es nada del otro mundo, y aunque la película mete algún que otro giro de guión curioso, en general es una historia que va sobre seguro y que no arriesga nada. El problema es que es una película de Bond. Dalton hace un buen papel, y la idea de un Bond renegado es muy potente... pero las chicas Bond se notan forzadas como pocas veces, e incluso diría que el villano tiene demasiados secuaces, de los gadgets o del absurdo de algunas de las secuencias de acción mejor no hablamos (aunque hay que quitarse el sombrero ante la última secuencia de la película, de las persecuciones más espectaculares que alguien debe ser capaz de imaginar).
Es una pena. La película intenta aunar la ligereza de Bond con la espectacularidad y carencia de complejos del cine de los ochenta, y el resultado me parece algo raro que no termina de funcionar en ninguno de los dos sentidos.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Ya tiene que gustarle a alguien la mierda para tragarse todas las películas de Bond.
Pero para la saga de Bond "mierda" no significa mierda. Sería algo como... "buena mierda". Voté por Craig.

OtakuLogan dijo...

Demasiado positivo con los Bonds raros, eter, excepto por Dalton, que por cierto fue su primer y único gran papel en el cine, luego ha salido como segundario y contadas veces.

eter dijo...

Anónimo, es una saga rara, es indudablemente flojilla... pero tiene un carisma extraña y se le coge cariño XD.

OtakuLogan, bueno a mi Dalton ya me ganaría sólo por Arma fatal, y ahora tiene la serie de Penny que esta teniendo bastante éxito. Pero su Bond, que sé que es tu favorito, me parece desaprovechado. Me habría gustado que hubiera seguido la tónica de la primera mitad de Alta Tensión, que es memorable, pero luego se escoraron hacia la acción ochentera más pura al tiempo que seguían queriendo mantener las señas de identidad de la saga. Una pena que no tuviera más ocasiones de hacer suyo el personaje.

OtakuLogan dijo...

Es que el Bond de Dalton se parece al de Craig, en el sentido de que es un agente más serio pero sigue habiendo chicas Bond y demás parafernalia. Lo que me molesta es que el de Craig esta teniendo mucho éxito y en la época de Dalton no había internet para escuchar lo que la gente pedía.

Por cierto eter, ¿qué pasa con lo que pregunté en el otro tema? ¿Por qué Stravo no reconoce inmediatamente a Bond en "Al servicio secreto..."? Lo había visto en la última peli y Bond no se hace la cirujía...

Anonimatus dijo...

Una pena que el Bond de Dalton no tuviera el éxito que merecía. Si le hubieran cambiado el nombre al personaje y no hubieran vendido esas pelis como películas de Bond seguro que habrían tenido mucho más éxito.

Te recomiendo que veas Kung Fury, es cine de acción de los 80 superconcentrado.

eter dijo...

OtakuLogan, de Craig aún no puedo opinar... se que tiene mucha fama, pero a mi la verdad es que no me llama demasiado, y de hecho en su día no "me llevó" al cine en ninguna ocasión. Ahora veré las suyas porque... ¡que demonios, he visto la Casino Royale de Peter Sellers! pero sigue sin gustarme su imagen como Bond.
Siempre pensé que el mejor Bond posible estos años sería Clive Owen, que tiene elegancia y es un armario.
En cuanto a Stravo... bueno, ¿de verdad le buscas alguna lógica a estas películas? Además, Bond ahí iba de incógnito, se supone que se habría disfrazado de una forma tan sútil como cuando iba de japonés/romulano XD

Anonimatus, las películas de Dalton se notan algo perdidas, quieren ser Bond... pero también Jungla de Cristal, y es una pena porque la primera mitad de Alta tensión es francamente buena. Me habría gustado que le dieran más tiempo para hacer suyo el personaje.
Kung Fury la tengo apuntada XD.