sábado, octubre 17, 2015

Shokugeki no Souma no es un manga comunista

Shokugeki no Souma - 139

Azami es el malo, eso esta claro. Y esto es un shonnen, hay buenos y malos, y los malos son muy malos y es el papel de los buenos el luchar contra ellos. Hace unas semanas preveía que el objetivo de los malos sería el Dormitorio, era lo más lógico, una forma de darle importancia a ciertos personajes secundarios y a su vez no tener que recurrir a los asientos más elevados. Creo que esa será la siguiente saga, pero me quedé algo corto. Azami ha acabado con todas las sociedades. Las sociedades no le importaban a nadie, eran una idea no demasiado bien manejada por parte de los autores, pero es un acierto incluirlas en este giro, libera a Nikumi y a Kuga, dejando que se unan al bando bueno. Y además han atacado a Jun, eso convierte automaticamente a Akira, que hasta entonces estaba algo fuera del grupo, en uno de los buenos.

Erina ha disfrutado de un bonito capítulo de compañerismo con la gente del dormitorio, que ahora esta bajo amenaza como muchos clubs... el grupo de los buenos ya está hecho y se prepara para la primera batalla de la guerra contra un Eizan que lleva demasiado tiempo pidiendo una cura de humildad. Y quizás incluso veamos un flashback con la independencia del dormitorio, fechada hace unos veinte años (me gustaría que incluso, además de la previsible con Doujima, veamos una escena de Azami con una Jun que no deja de ser su sempai).

Ahora bien, una reseña sobre este argumento sería aburrida y no la habría escrito. Saquemos de contexto todo, extraigamos de las páginas del manga mucho más de lo que una comedia ligera sobre orgasmos culinarios intenta aportar a este triste mundo en el que vivimos.... hablemos de comunismo y capitalismo.


Lo que plantea Azami no es otra cosa que una extraña e idealizada forma del comunismo, y el sistema actual de Totsuki no deja de ser una forma de capitalismo llevado al extremo. Azami plantea que no haya sacrificios que todos puedan aprender, aunque ya desde el principio se deja claro que habrá una élite. Totsuki planteaba la competitividad extrema, el que la mayoría fuera la escoria entre la que emergieran los grandes cocineros. Sinceramente, me parece mejor la idea de Azami. En la misma serie vemos el ejemplo de Megumi, una muy buena cocinera a la que estuvo a punto de triturar el sistema de Totsuki. Esa presión, ese miedo a la expulsión, puede limitar a muchas personas más débiles que otras. El capitalismo no deja de ser la forma económica de la ley más básica de la naturaleza: el pez grande se come el chico. Los fuertes gobiernan y usan ese poder para perpetuar su estirpe en esa posición de privilegio; no lo considero algo esencialmente malo, porque creo que esta dentro de la propia naturaleza de los animales. El comunismo es lo contrario, se basa en vivir en común, en ayudarnos los unos a los otros. 

Me gusta el comunismo, creo que es hacia donde la humanidad debería avanzar. No obstante, tiene un pequeño problema: no hay comunistas. El comunismo funcionaría bien si todos fuéramos como Megumi o el resto de inquilinos del dormitorio. Lo cierto es que no lo somos. Somos individuos individuales, valga la redundancia. No miramos por el bien común, miramos por el bien propio. Si tenemos a 1000 personas y 1000 monedas a repartir, seguro que el que las reparte encontraría la forma de quedarse con 2. Porque "todos los animales son iguales, pero algunos son más iguales que otros".


El capitalismo hace avanzar al mundo. Citando al Gordon Gekko con el que ilustro esta entrada "la avaricia, a falta de una palabra mejor, es buena". ¿Quién investigaría nada si no tuviera el aliciente de conseguir mejorar su estatus si no fuera por ello? Alguién lo haría si todos fueramos comunistas, si vivieramos para el bien común y pensasemos en todo momento en como mejorar el mundo desde cualquier punto, si se esforzara tanto aquel cuya cabeza pudiese enunciar nuevas teorías matemáticas como aquel cuyas manos fueran más útiles limpiando fosas sépticas. Pero el mundo no funciona así, no hay comunistas, y por eso el comunismo no funciona, porque al final se igual "por debajo" y se recompensa proporcionalmente más a alguien que no lo merece. El comunismo necesita que toda la comunidad sea comunista, necesita del esfuerzo de todos; el capitalismo sólo necesita de la acción de unos pocos, y la inacción del resto les ayuda. 

Naturalmente, estoy divagando. Lo que plantea Azami no puede ser considerado comunismo desde el momento en el que discrimina tan claramente entre las personas (es una extraña mezcla de comunismo y clasismo). Y naturalmente esta condenado a fracasar porque la avaricia, a falta de una definición mejor, es la esencia del shonnen. Los protagonistas sólo intentan ser mejores y la competitividad que demuestran entre ellos es sana, no en vano el compañerismo y la amistad son los grandes pilares en los que se sustenta este género, y dentro de esta misma serie los personajes tienen como objetivo algo tan etéreo como el conocimiento. Es un shonnen ligero, una comedia, y la idea comunista se venderá a las masas estúpidas mientras los buenos ven a través del plan malvado del dictador de la academia... pero me gustaría que igual que vemos al comunismo al servicio del mal viéramos lo más feo del capitalismo, porque incluso sin sabotajes (trampas de verdad, no las bromas casi inocentes de los primeros capítulos) Souma hace ya que habría sido expulsado por la sencilla ausencia de medios de los que dispone en contraposición a los de sus enemigos.

11 comentarios:

ticktacktoe dijo...

A ver, estoy en el Movil y no me gusta escribir aqui. dos cosas: lo de azami no es comunismo : ) o nadie quiere que lo sea. varios apuntes sobre esto

la sociedad japonesa es profundamente..no es el capitalismo de gekko, pero es conservadora. lo que nosotros leemos lo interpretamos de una forma muy concreta ( aka tos los otakitos son fachas )
Me interesa shokugeki porque el autor parece tener más fondo del autor común: al margen de que sea literal ( ojalá no ) o intente un giro moral ( pinta a eso y pinta mal ) muy pocos autores meten directamente lo que piensan en su obra.

Antes he dicho que nadie quiere que azami sea comunista: me explico. Azami aparte de un tirano y un manipulador, no tengo muy claro que es azami. Pero es alguien brillante, sin duda porque en un Instituto donde oficialmente priman la competencia frente a la solidaridad, apela a la codicia de los alumnos ( seréis como la élite ) mediante el discurso opuesto.

Es brillante porque automáticamente se ha ganado a todos los alumnos fuera del círculo de shouma. Y lo hace de una manera fantástica , apelando al lector y a sus valores morales. Y si realmente quisiese que todos los alumnos tuviesen los mismos recursos? Y si shouma fuesen los malos? No va a pasar: azumi ya dejó claro con su interacción con su hija por donde va.

Pero es comunista? que coño va a serlo. Me interesa mucho ver como lleva esta trama porque sospecho, deseo, como he visto en los arcos anterioes, se va a hacer una subversión del tópico otra vez.Y no puedo preveerla. Y no puedo esperar.

eter dijo...

Ja, ja, desde luego no es comunista, he manipulado mucho la reseña porque me apetecía esta disertación XD.

Es un tema interesante, porque verdaderamente lo que "vende" no es malo, sería bonito y perfecto en un mundo muy idealizado. Evidentemente sabemos que no es así porque desde el principio se nos ha presentado como un villano y en la misma portada de este capítulo aparece caracterizado como un demonio. Pero lo interesante de Azami seria lo que dejaron caer hace unos capítulos, que no fingiera o no todo esto no fuera populismo hipócrita, que verdaderamente creyera en lo que dice. Que no fuera malo, que sencillamente creyera que -en el caso de Erina- esta tiene un don y todos debieran de supeditarse a ella, él mismo el primero. Naturalmente al final dejaran entreveer algún motivo de odio porque Jouchiro y Doujima son buenos y fijo que no se llevaban bien, pero sería interesante que no redujeran al personaje a un simple malo, tal y como es ahora mismo es muy sugerente.

Pero esta claro que el manga no se va a meter en un brete político económico, no es sitio para hacerlo. Esta claro que es malo, y no hay que buscarle un trasfondo de comunismo, como no se puede considerar el sistema de Totsuki una apología del capitalismo cuando no es otra cosa que la competitividad a esperar en un manga deportivo

ticktacktoe dijo...

la coña es que el autor si que se mete en bretes ( muy sutiles , si ) , pero olo hace. Desde homenajes a lo que le gusta ( "shokugeki es un shonen de cocina" ) hasta cosas como darle la vuelta a lo que vendria a ser un manga de deportes . Me gusta como juega con tropos y con tópicos, hace a shokugeki muy autoconsciente y con ello sobresale muchísimo sobre el shonon normal.

e4s un poco como si al tipo el editor le dijese " tienes que poner tetas para vender/ tiene que haber un rival / tiene que haber ´X " y el autor respondiese con un " se va a cagar la perra"

eter dijo...

Bueno, todos los autores ponen algo de si en sus obras, eso esta claro. Esta serie tiene guionista, así que creo que es normal que este, entre tanto humor y desarrollo bien llevado, meta un poco de sus ideas en la serie, creo que es algo que ningún guionista puede evitar... y aquí también esta el mérito del dibujante, que permite hacer tropocientos homenajes y parodias visuales que dan una libertad terrible al guionista y permiten reflejar ideas enteras en unos pocos dibujos.

Aunque claro, obviamente, la serie va a lo que va y ningún editor va a permitir que la serie se olvide de cual es su objetivo y su prioridad. No creo, en ese sentido, que la serie muestre demasiados mensajes profundos, no deja de ser muy ligera y enarbola los valores de los shonnen deportivos: competitividad y amistad con la superación por objetivo. Eso sí, con echii y comedia como pegamento XD.

ticktacktoe dijo...

si bueno, al margen de que dibujante y guionista se lo pasen como enanos, si que creo que el guionista esta tirando mucho de la correa y ojalá le salga bien.
Creo realmente que el género está muy encorsetado y todo lo que sea aire viene bien ( y si da dinero , editor contento , no? )

eter dijo...

Han demostrado un saber hacer tremendo; sólo con el oficio les sobra para sobrevivir con ese pedazo de dibujo y un guión que no insulta a la inteligencia.

Pero con eso, sobreviven. Como dices, es un género muy explotado, si quieren destacar algo necesitan meter cositas nuevas. No tienen que ser Urasawa, basta con que metan cositas de un poco más de nivel que buenos y malos con pelas chulis, como hacen Oda y Togashi. Quiero pensar que lo estan intentado con la libertad que ahora deben tener. Si lo consiguen va a ser interesante, si no... pues será un manga entretenido mientras no lo alargen demasiado... pero dentro de unos años no será especialmente recordado.

ticktacktoe dijo...

es un poco triste que estemos celebrando un guión mas o menos sólido y buen oficio, ¿ no?

juan truchado dijo...

Pues a mi me parece que este capítulo no tiene nada que ver con el comunismo y el guionista ha metido la pata hasta el fondo.

La cocina de alto nivel, como bien ha demostrado algún que otro programa de televisión, es un infierno. Esa es la cruda realidad a la que se enfrentan los cocineros, y para ser élite, o innovas, o estas acabado. Te podrá gustar o no, pero es lo que hay y en lo que han terminado convirtiendo ese mundo. y hasta ahora eso estaba muy bien reflejado en el manga.

eter dijo...

ticktacktoe, pues si, bastante triste... en fin, es la Jump, algo es algo.

juan truchado, bueno, la cocina de alto nivel es una jungla, con muchos intereses ecónomicos y unos egos de cuidado, eso es obvio. Pero lo de la academia era una cosa ridícula por su exageración, con esas expulsiones constantes o esas pruebas supercomplicadas... sobra decir que hablamos de gente de 16 años que te sacan unos platos con unas explicaciones científicas que tela XD.
Pero la idea de Azami sencillamente es que los todos aprendan de los mejores, así como ayuden a estos a ser todavía mejores... todo muy bonito e idealismo si no fuera porque es imposible. Lo que no se muy bien es como pretende que luego se renueve todo cuando precisamente esta acabando con el mayor aliciente de la competividad XD

Mixtli dijo...

Lo primero es agradecerte la recomendación, comentaste la serie y es digno de ver que la serie mola un montón y ha ido hacia arriba. Ahora entra en una nueva etapa y si aguanta así 100 episodios será una maravilla y tendrá más libertad para innovar. No sé como iría de audiencias el ánime pero supongo que bien, la primera temporada fue excelente.

Con respecto al padre de Erina hay que decir que ha hecho un Napoleón (el de Rebelión en la Granja). La igualdad que ha impuesto se le podría venir encima cuando deje de haber estudiantes de Tootsuki que destaquen, cuando dejen de copar los primeros puestos del mercado. Ese es el poder de la Academia, y por eso supongo que cobrarán un pastón a los alumnos.
Leyendo ahora a Marx veo que siempre ha tenido razón pero no es el momento de llegar a una utopía comunista, debe haber más crisis y más y mejores medios de producción, ese será el momento.
El problema que se ve también en la Academia es que una parte de la sociedad no puede aislarse y cambiar de forma de producción porque es atacada por el resto del sistema y entra en contradicciones (los shokugekis dejan de tener valor por la corrupción).
en resumen, que se me va la olla, se debe permitir la lucha y la competencia, aunque se pierdan talentos, como el de Megumi, siempre que eso no signifique que quedas desprotegido, así todos luchamos pero no es necesario matar al rival.

eter dijo...

El anime creo que no ha tenido un éxito muy grande, y que en ese sentido ha sido algo decepcionante, pero supongo que habrá ayudado a mejorar las ventas del manga (aunque estas desde el principio fueron muy buenas).

Sí, el problema del régimen de Erina es que es la competencia la que fabrica esos grandes "elite ten", si acabas con ella entras en un ciclo endogámico que sólo puede acabar en la mediocridad... porque al final no todos somos iguales. El comunismo siempre me ha parecido muy utópico en ese sentido, exige demasiado de demasiados en todos los aspectos posibles. La sociedad no está preparada para ello. Y el camino hacia ese lugar es complicado, pues lo normal es que los que estén en el poder luchen por mantenerlo, y luchan precisamente con todo ese poder. El precio de la evolución social, terrible que sea decirlo, es siempre muy caro en sangre.