viernes, agosto 12, 2016

Los hombres que pudieron reinar

Sanctuary

Ambientado en el mundo de la política y los yakuza, este seinen de los principios de los 90 fue guionizado por Buronson ("El puño de la estrella del Norte" (ver reseña)) y contaba con dibujo de Ryoichi Ikegami (Crying Freeman)... con semejantes nombres la categoría de clásico la tenía prácticamente ganada desde el principio, y desde luego la confirma en cada una de sus páginas.

Hojo y Asami son dos jóvenes que, tras sobrevivir al infierno en la Tierra, deciden dedicar sus vidas para conseguir sus sueños al precio que sea. Conocedores de lo difícil de su objetivo, uno lo afrontará desde el lado luminoso y se labrará una carrera política, mientras que el otro se unirá a la Yakuza para perseguir el quimérico objetivo desde las sombras.


Sanctuary parte de esta base para retratar el Japón de finales del siglo XX, centrándose en la violencia y la desesperanza de una generación que se siente perdida, así como en la corrupción de una generación que se ha echado a perder. El mensaje de equiparar a los políticos con los mafiosos es claro y obvio desde el primer momento, y si bien es muy lúcido en momentos y se nota más que fundamentado en temas como las guerras de poder o la avaricia económica, también es justo decir que igual que castiga a la clase política la serie peca de ensalzar demasiado la violencia o la virilidad en el sentido más idílico y utópico de la palabra. Esta obra no deja de estar firmada por el padre de Kenshiro, y así tenemos hombres muy hombres que lo hacen todo por sus ideales, y sus peleas y sus muertes son tan épicas como inevitables las "manly tears" que las suceden. 
En ese sentido es una obra extraña, porque al tiempo que condena al sistema y a sus gentes, enarbola la grandeza de sus protagonistas, siendo esto especialmente notable -y equivocado- en el caso de los yakuzas, y forzado en el caso de algunos villanos en los últimos momentos. Es el mayor problema que le veo a esta serie. Peca de tramposa en este sentido de presentar unos personajes tan nobles, tan decididos y firmes en sus propias convicciones que resultan engañosos (Hojo y Asami en verdad no tienen nada que perder, porque desde el principio han renunciado a todo por su sueño) y los cliffhanger que la serie tiene que buscar para mantener la tensión y sorprender en forma de traiciones y alianzas repentinas de políticos y yakuzas son en ocasiones demasiado exagerados o rocambolescos.  
Soy un hombre de izquierdas, así que no simpatizo especialmente con el mensaje político de la serie, demasiado radical y patriótico; no obstante, aunque no me guste que la serie intente transformar el mensaje de Gordon Gekko en una brújula para el progreso, si me gusta que el principal foco de los personajes sea la educación, así como el hecho de que ya que enarbolan el liberalismo lo hagan en su vertiente más radical, sin proteccionismo de ninguna clase. Pero debates ideológicos al margen, el que una serie te haga pensar sobre política y te haga preguntarte si estas de acuerdo con unas ideas u otras siempre es meritorio y gratificante.
Y sí, puede que Hojo sea demasiado protagonista en relación a Asami y la serie sea demasiado cómplice con él. Puede que sea muy forzado que ese gran villano que es Isaoka no les aplaste de primeras. Puede que la serie abuse de Tokai y su violencia. Y puede que toda la trama de la comisaria no sirva más que para mostrar carne. La serie tiene defectos, por supuesto. Pero me parece que las virtudes son mucho mayores.
Con un dibujo excepcional y una trama sólida y terriblemente madura, "Sanctuary" es una obra completamente recomendable.

9 comentarios:

Kururin dijo...

Te suscribo. Cuando lo caté la primera vez me quedé en la superficie obnubilado por la trama y las hostias, años más tarde le di una relectura...y era un no parar de arquear cejas con ese liberalismo TAN depredador. No le quita en absoluto valor al conjunto, pero duele. En lo demás, aunque se agradece que te invite a la reflexión, es una serie comercial y Buronson es un (buen) autor de entretenimiento, así que es normal que de esa visión tan generalizada e ingenua de los Yazuka, sociedad, economía y Japón a grandes rasgos. Los giros imposibles, contradicciones e hipérboles por doquier, marca de de la casa.

Ikegami me trae mosca: es muy buen dibujante pero en manga queda de lo más frío e inexpresivo. Le viene como un guante al guión, sí, pero la carencia de dinamismo me saca un poco de quicio. Desde luego es parodiable hasta el infinito, ahí está Cromartie High School (¡qué grande!)

Anonimatus dijo...

Tuve la suerte de conseguir la obra completa por cuatro perras en una tienda que estaba de liquidación hace unos años.

Si, los protagonistas están muy idealizados pero si no lo estuviesen no serían 'hermanos' por parte de autor de Kenshiro.

Excepto el final que recuerda mucho al mejor anime de todos los tiempos no recuerdo la mayor parte de la obra excepto aquella en la que uno de los seguidores de los protagonistas está dispuesto a arrodillarse delante de un tipo odioso a cambio de su voto y el prota yakuza le dice que se levante, que no buscan el voto de gente así.

eter dijo...

Kururin, si, yo soy una persona muy de izquierdas, y esas ideas... valen cuando uno es muy bueno, pero esta gente basicamente dice de aplastar al resto y no mirar atrás... y además recurren a la violencia cuando les hace falta... perfecto... pero si la gente hiciera esto el mundo estaría más cerca del de Hokuto no Ken que el de esta serie que dibujan aquí XD.
El nivel de ingenuidad de la serie es brutal cuando te saca al presidente de los EEUU por ahí o muestra esas guerras en la mafia.
Pero como dices, como entretenimiento es brutal, y la serie te da ese puntito de partida para reflexionar. Además... ¿es creíble el tratamiento de la política de Urasawa con su partido de la amistad? Todo esto no deja de ser ficción, no hay que buscarle un realismo puro y duro (si no habría que dejar de ver el Ala Oeste tras 5 minutos)
A Ikegami lo veo un autor... "poco japones", el manga tiene como una de sus mayores señas de identidad la velodidad, el simbolismo... este hombre ni siquiera usa deformaciones cómicas para algún gag puntual como pueden verse en Berserk o en Gundam. Parece más un dibujante europeo o de la escena independiente americana.

Anonimatus, es que este hombre con sus "hermanizaciones" es brutal, con esa gente que encuentra que son iguales y cuando mueren se ponen a llorar... es muy grande.
El final no deja de ser un poco tramposo, tiene mucha fuerza y simbolismo, pero no deja de ser la forma perfecta de ahorrarte tener que mostrar lo que pasa después de la conquista... como si hacían los Heroes Galácticos con esos años de semidecadencia de Reinhard (que seguía consiguiendo logros increibles en todas las áreas.... pero se encontraba "vacío").
Ese momento ante los electores esta muy bien, pero no deja de ser uno de esos momentos "pelín" fachas que ha comentado Kururin... la serie muestra unos ideales... y claramente manda a la mierda a los que no comulguen con ellos XD

Gonzalo Alcalde dijo...

A mino me gusta Buronson reconozco que es un grande pero es demasiado nacionalista aun asi sanctaury me agrado bastante aunque se me olvidara esa vision tercermundista de españa que tenia el hombre en ''japan'' ese tomo unico que trajo mangaline

eter dijo...

Bueno... teniendo en cuenta lo que es España... no lo veo desacertado del todo, quizás economicamente no seamos del "tercer mundo" (definición que no me gusta nada), pero socialmente somos una sociedad bastante cateta aún varias décadas por detrás de otros países.

RiKanna dijo...

Creo que me sonaba vagamente el nombre, pero la verdad es que ni idea, pero por lo que dices, aunque ideológicamente dé un poco de miedo, parece que vale la pena, así que lo tendré que añadir a mis eternos mangas pendientes...

eter dijo...

Bueno, toda la ficción política hay que cogerla siempre con pinzas (salvo Veep, claro, esa es realista como ella sola XD), pero suele ser un género muy sugerente y estimulante, y este manga va en esa línea si ignoramos su liberalismo extremo y su machismo.

dececon dijo...

Ufff, hace muuuchos años que la leí y conforme te iba leyendo me iba dando cuenta de que no me acordaba mucho. La idea general de los dos "hermanos" y el querer cambiar el mundo desde puestos distintos, pero de poco más.
Me voy haciendo mayor, se me olvidan muchas cosas ¬_¬
Tendre que buscarla (en alguna caja o estantería estará, jeje) y releerla. ;)

eter dijo...

Creo que es una relectura recomendable. La serie tiene sus defectos, pero es muy efectista y adictiva y, ideas políticas al margen, es muy sugerente.