Yagi sigue inspirado. Los capítulos de presentación de la batalla habían sido notables, y ahora la batalla se desarrolla con el mejor espíritu de Pieta: muchos personajes pensando y dando tajos al mismo tiempo. El capítulo tiene un ritmo muy bueno, alternando momentos de carnicería con otros de puro y duro desarrollo de personajes. Y además siendo todo bastante coherente.
La hermana de Brian Hawk se ha puesto seria y con ello las opciones de supervivencia de las claymore se ha reducido drasticamente. La mujer con una técnica tan poco estética que ni Miss.Ctrl-C/Ctrl-V desea copiarla nos deleita con un metódico sistema de despiece mostrando unas habilidades dignas de una Claymore de alto nivel (no diré de una leyenda pues, siendo sinceros, no parece que sus enemigas exigan mucho de ella).
De aquí pasamos al pequeño momento íntimo del capítulo. Donde la n.10 salva la vida de sus compañeras mediante la manipulación del yoki de Cassandra. ¿Forzado? Es posible, que Galatea lo hiciera con Duff era comprensible... que una nº 10 lo haga con una leyenda es quizás excesivo por mucho entrenamiento contra guerreras que esta haya recibido (aunque hay que decir que no es algo más exagerado que lo que le hizo a Miria). El discurso de esta Claymore en el momento en el que Miria volvió de entre los muertos fue extraño, digno y todo eso... pero suicida como él solo. Ahora es algo más comprensible. La soledad y vacuidad habituales de las Claymore parecen aún fuertes en esta pobre muchacha. Riku tiene así una pequeña escena para lucirse que me resulta bastante tópica, pero el como las niñas se aferran a ella para curarla me parece una de las escenas más bonitas que nos ha dado esta serie.
Roxanne esta mirando disfrutando de la situación y Cassandra es de suponer que no tardara mucho en salir del engaño. Y será necesario que Hellen y Deneve, o Riful puestos a soñar, aparezcan pues Miria no parece tener las cosas fáciles... por suerte.
Yagi no se está andando por las ramas. Un par de capítulos de espadazos ya nos han mostrado lo que quería transmitir... que Hysteria -como Roxanne y Cassandra- están a un nivel muy alto. Ni Miria lo va a tener fácil y, en la mejor tradición de la serie, va a tener que arriesgarlo todo para intentar tener unas pocas posibilidades de vencer. Esta es la serie que todos amamos. Una serie protagonizada por tias molonas que se transforman en monstruos. Nada de elegancia, nuestra Claymore son fuerza, velocidad y brutalidad apenas contenidas por unos pocos ápices de humanidad amenazados por la locura.
La hermana de Brian Hawk se ha puesto seria y con ello las opciones de supervivencia de las claymore se ha reducido drasticamente. La mujer con una técnica tan poco estética que ni Miss.Ctrl-C/Ctrl-V desea copiarla nos deleita con un metódico sistema de despiece mostrando unas habilidades dignas de una Claymore de alto nivel (no diré de una leyenda pues, siendo sinceros, no parece que sus enemigas exigan mucho de ella).
De aquí pasamos al pequeño momento íntimo del capítulo. Donde la n.10 salva la vida de sus compañeras mediante la manipulación del yoki de Cassandra. ¿Forzado? Es posible, que Galatea lo hiciera con Duff era comprensible... que una nº 10 lo haga con una leyenda es quizás excesivo por mucho entrenamiento contra guerreras que esta haya recibido (aunque hay que decir que no es algo más exagerado que lo que le hizo a Miria). El discurso de esta Claymore en el momento en el que Miria volvió de entre los muertos fue extraño, digno y todo eso... pero suicida como él solo. Ahora es algo más comprensible. La soledad y vacuidad habituales de las Claymore parecen aún fuertes en esta pobre muchacha. Riku tiene así una pequeña escena para lucirse que me resulta bastante tópica, pero el como las niñas se aferran a ella para curarla me parece una de las escenas más bonitas que nos ha dado esta serie.
Roxanne esta mirando disfrutando de la situación y Cassandra es de suponer que no tardara mucho en salir del engaño. Y será necesario que Hellen y Deneve, o Riful puestos a soñar, aparezcan pues Miria no parece tener las cosas fáciles... por suerte.
Yagi no se está andando por las ramas. Un par de capítulos de espadazos ya nos han mostrado lo que quería transmitir... que Hysteria -como Roxanne y Cassandra- están a un nivel muy alto. Ni Miria lo va a tener fácil y, en la mejor tradición de la serie, va a tener que arriesgarlo todo para intentar tener unas pocas posibilidades de vencer. Esta es la serie que todos amamos. Una serie protagonizada por tias molonas que se transforman en monstruos. Nada de elegancia, nuestra Claymore son fuerza, velocidad y brutalidad apenas contenidas por unos pocos ápices de humanidad amenazados por la locura.





































