martes, mayo 24, 2016

El peso del poder (medido en celuloide)

Nueva colección de reseñas cinematográficas; la premisa inicial era de política... pero al final he acabado abarcando también el género periodístico, ya que considero que está bastante relacionado (luego esta "Argo", que no termina de estar en ninguno de los dos géneros, pero... ¿qué más da? (con ganas me quedo de meter la reseña de esa joya que es el "El gran hotel Budapest")). Estos géneros pueden asustar un poco de primeras y no ser los más populares, pero dan lugar a frases y escenas terriblemente potentes. 

Election

Esta es una de esas películas que, poco a poco, se ha ido ganando cierta fama de culto. Y creo que es merecida, la película tiene cosas buenas y cosas malas, pero es una muestra de que se puede hacer cine juvenil con sustancia.

Ambientada en unas elecciones escolares, la película es un poco parodia de algunos tópicos del género adolescente, pero es sobretodo una sátira contra la política americana y toda su liturgia con la ambición y la falta de escrúpulos por una parte, la ignorancia y la indiferencia por otra, y la hipocresía y el desencanto por otro. Tenemos así campañas electores sucias, con peleas entre candidatos, aireo de asuntos sucios, manipulación del votante, recuentos electorales manipulados y una mayoría silenciosa hastiada de los políticos.

El montaje es curioso, saltando de un personaje a otro y poniéndonos desde su punto de vista, es ágil y funciona, conociendo pronto a los personajes y sus diversas motivaciones. Pero la película se desinfla hacia la mitad cuando la trama política cede lugar ante la crisis de los 40 de Matthew Broderick y su matrimonio roto, creo que es una forma relativamente cobarde hacer avanzar la película por una senda que, sencillamente, no es la más interesante.
Es una película curiosa e inteligente, pero creo que desgraciadamente al final opta por la ruta más costumbrista e inocua, cuando su primer acto hacia pensar en una película de mayor envergadura.

Todos los hombres del presidente

El problema de esta película es que hay que ser estadounidense para comprenderla, y si eres estadounidense y estabas vivo en los 70, es más probable que sepas apreciarla. 
La película es la adaptación de la novela de los dos periodistas que destaparon el Watergate. Esto plantea dos grandes problemas:
a) Pretende ser realista. Es una película de periodistas yendo de un lado a otro preguntando a gente, aún basándose en uno de los mayores escándalos políticos del siglo pasado, aún siendo lo más conspiranoico imaginable, no hay hombres de negro amenazando a los periodistas.
b) La cantidad de nombres que menciona es muy grande. Estamos hablando de una investigación de mucho tiempo, con muchos nombres encima de la mesa. Todo esta simplificado y se nota algo. Pero, además, estos nombres son reales, y la película parte de la base de que sus espectadores saben quien era el jefe de gabinete de Nixon y quien el tesorero de la campaña de reelección. No es mi caso, y no creo que sea tampoco el de la mayor parte de los espectadores potenciales de la película ahora mismo. Por motivos culturales, es una película que ha envejecido mal.

La película es una buena película, en el sentido del cine politico-social, aunque apenas entra en el aspecto político y se centra más en ciertas inquietudes periodísticas. El ritmo de la película es bueno, siempre con tensión o una pequeña pista que seguir; ahora bien, el montaje es mejorable, porque la historia es extremadamente densa. Redford y Hoffman cumplen con solvencia. La fotografía es normalita y la música bastante discretita. La película es seria y muy clásica en su dirección.

Ahora bien, una pega que le pondría a esta película es LA MIERDA DE EDICIÓN DE COLECCIONISTA. Por alguna razón que no entiendo, las ediciones de coleccionista suelen ser un insulto al espectador en este país. En esta, la cinta tiene algo más de metraje, escenas pequeñas del día a día de la redacción que ayudan a conocer a los personajes. Naturalmente entiendo que no pueden recurrir a los dobladores originales de la película, pero el problema es que en su lugar nos colocan el doblaje sudamericano. No tengo nada contra ese doblaje y de hecho he visto algunas series con este doblaje porque el español me parecía abominable... pero no puedes cambiar de uno a otro cuando son tan distintos, sencillamente te saca de la película. Habida cuenta de que el espectador potencial de una película de este tipo es presumiblemente cinéfilo ¿Por que no ofrecer la versión del director sólo en versión original subtitulada?

Los idus de Marzo

George Clooney es uno de esos actores que cae bien, tiene la clase suficiente como para ser un galán que tiene un cerdo por mascota, y el tío se suele involucrar en películas interesantes. Esta "Idus de Marzo" es un ejemplo de ello, siendo una buena película que carga sus tintas contra el oscuro mundo de la política americana, donde todos tienen secretos y donde el idealismo siempre acaba derrotado.
No podría decir mucho de la película argumentalmente porque la destriparía; basicamente gira en torno a la elección de un candidato por parte del bando demócrata durante los meses de elección de representantes (los días del Supermartes y demás). La película nos pone en la piel del segundo al mando de una campaña, y vemos como desde dentro del propio partido las luchas de poder lo destrozan todo y a todos con el único objetivo de alcanzar el poder.
Es una película corta que no llega a las dos horas, pero que disfruta de un buen guión con unos sorprendentes giros de guión que van transformando poco a poco la película de las brillantes ponencias y alegatos iniciales a sórdidos enfrentamientos entre unos personajes sólidos y excelentemente interpretados. El montaje es ejemplar y la película tiene un ritmo excelente. La música y la fotografía cumplen, y teniendo la película como tiene un enfoque tan clásico no se puede esperar de ellas otra cosa que un enfoque sobrio y magno.

Teléfono rojo, ¿Volamos hacia Moscu?

Le tenía algo de miedo a esta película, porque Kubrick siempre inspira mucho respeto en sus primeros visionados, pero lo cierto es que me he encontrado con una película brillante y tremendamente disfrutable. Tiene algún exceso en el que la comedia se sale un poco de madre, pero aquí entramos en el tema del humor, siempre muy subjetivo.
En todo caso, indepedientemente de que algun momento de Sellers pueda ser demasiado histriónico, la película destila una mala idea sólo comparable a su valentía. Que en el 64 pudiera hacerse una película como esta, que banaliza el apocalipsis nuclear y canta a los vientos que este depende de las paranoias de unos idiotas, me parece un auténtico milagro. La valentía y la inteligencia de la crítica a la guerra es brutal, pero es que el guión aún encuentra tiempo para criticar el capitalismo o meter muchas referencias sexuales para ridiculizare el orgullo masculino (que no deja de ser muy similar al patriótico).
La fotografía en blanco y negro brilla especialmente en la ominosa cámara de la guerra, el montaje alterna con naturalidad tres hilos narrativos precipando gradualmente los tres hacia la locura más absoluta. Los actores están muy bien dirigidos, con registros muy insólitos en algunos de ellos. La música es normalita eclipsada por un "when johnny comes marching home" convertido más que nunca en un himno.

La guerra de Charlie Wilson

Una película con un guión de Aaron Sorkin, no creo que haga falta decir mucho más. La película es mejorable, tiene algunos puntos donde creo que le falta un poco de mala leche ya que te la venden como si Charlie Wilson fuera a ser un desgraciado señor de la guerra que lo hace todo para su beneficio, y al final casi tiene la integridad quijotesca de un miembro de la administración Bartlet.
La película nos lleva a los años 80, donde vemos como la guerra fría se libraba en arenas muy cálidas, con unos EEUU dando apoyo encubierto a unos guerrilleros afganos que luego se convertirían en lo que se convertirían en una escena final que, si bien previsible, esta claro que es la que la esta historia "ficticia" quería contar de la historia "real".
Es un guión de Sorkin, y eso se traduce en muchos diálogos a gran velocidad con un gran nivel intelectual, muchos dobles sentidos y unos personajes que se ríen de su hipocresía mientras hablan como fanáticos católicos o comercian con armas para musulmanes en Israel. Es un guión ágil y sin fisuras, y bien dirigido como está se traduce en una película con un ritmo muy ágil que mantiene en todo momento el interés y que se ve muy agradablemente. El personaje de Hanks me ha parecido más benigno de lo que esperaba, y creo que Hoffman y Roberts le roban la mayoría de las escenas (el primero tiene un personaje sencillamente muy carismático y la segunda despliega una interpretación refrescantemente alejada de su perpetuo rol de novia de América).
Una película que creo que el tiempo ha escondido demasiado y que me ha sorprendido muy agradablemente. Muy recomendable.

Good bye Lenin

Esta película ha sido una decepción. Es una película unánimemente ensalzada por la crítica y me ha parecido, en el sentido que cada uno quiera interpretar, una película muy europea...
La premisa de la película es original, y podría dar mucho juego, pero es un drama disfrazado con un poco de comedia de la forma más torpe. Entiendo el contexto. Entiendo el mensaje de la película. Entiendo el desarrollo. Entiendo incluso el saludable efecto de catarsis que esta película puede suponer para una generación. Entiendo el agrio mensaje que pretende transmitir. Entiendo incluso que Alemania esté orgullosa de esta película. Entiendo que la película se ponga por las nubes por la crítica porque se mete con el socialismo y también con el capitalismo, e incluso usa el fútbol como motor...
Pero a mi sencillamente, me ha parecido muy normalita. La película es muy simpática cuando nos movemos en la parte de ocultar el capitalismo a la socialista convencida moribunda. Pero no me parece que funcione bien el contraste entre esta comedia -que en un par de escenas tira demasiado del simbolismo surreal- con todo el drama muy serio sobre el pasar de los ideales del socialismo y la juventud del protagonista al capitalismo más descarnado y las responsabilidades y la soledad adultos.
Los actores están bien. El guión está bien, es sólido y tiene algunas líneas muy brillantes. La ambientación es excelente, y la dirección de la película tiene margen para alguna que otra composición visual interesante y simbólica (aunque el momento de la estatua de Lenin y algún que otro más son excesivos). Hay un buen desarrollo de la historia, los personajes y el mundo en el que viven.
Pero, viendo todo lo bueno de la película, no puedo evitar que esta me haya aburrido mucho por partes. La comedia desaparece demasiado pronto. Quizás sea un problema mío como espectador en el primer visionado porque la película no es lo que esperaba... pero lo cierto es que no planeo darle un segundo visionado para confirmar mis impresiones.

Argo

Una de mis nuevas definiciones para la palabra "sobrevaloración". Argo no es una mala película, pero que un largometraje tan normalito como este se llevara el Oscar a la mejor película habla muy mal de ese año y de la Academia.
La película tiene su gracia y está curiosa, pero salvo por un par de detalles sería digna de cualquier telefilme de sobremesa. Toda la parte de Irán es bastante pobre, con una huida en la embajada inicial que te hace preguntarte seriamente el cociente intelectual del personal diplomático, y con una escena final en el aeropuerto que se vale de todos los tópicos posibles de la peor forma posible. El segmento central de la película, con el montaje ficticio de otra película, es muy entretenido y simpático, tiene ese "algo" que Hollywood sabe hacer muy bien cuando se trata de autohomenajearse, pero no deja de ser algo puntual y que casi parece puesto para rellenar metraje de una historia muy, muy flojita.
Los actores están correctos, fotografía, música y dirección también. Correctos. Nada más. Es una película que esta bien hecha y poco más, y tiene un par de partes bastante cutres, que en mi opinión destacan bastante, y que desde luego brillan más que sus mejores segmentos, más que nada porque estos no los veo por ninguna parte.
Salvo en su montaje final de huida, la película no te insulta, y podríamos decir que eso es bastante (aunque estaríamos devaluando bastante la palabra bastante (y soy consciente de la ironía de esta última frase, pero creo que el hecho de que este haciendo una reseña al estilo de las anotaciones a píe de página de Pratchett ya indica bastante lo que trascendente que me parece esta película de cara a la historia de la humanidad y el séptimo arte)).
Correcta y poco más.

Corresponsales especiales

Esta es, básicamente, una mala película que no recomendaría a nadie. La idea de partida es bastante simpática, de esas que lees la sinopsis y te incita a ver la película (fue mi caso) cuando estas tonteando con Netflix y viendo sus opciones, y puede que la película francesa original en la que se basa esté bastante bien... pero esta película es sencillamente mala.
La idea, como he dicho, no es mala. Eric Bana es un periodista radiofónico caradura y Ricky Gervais un técnico bastante panóli, ambos tienen que ir a Ecuador a cubrir una especie de revuelta... pero se quedan en tierra al perder los billetes y comienzan a inventarse la noticia retransmitiendo escondidos. La idea no es mala y da lugar a unos minutos muy disparatados y divertidos. El problema con este tipo de historias llega, claro está, cuando hay que resolverlas... tarea extremadamente compleja para la que hace falta un guión y un montaje muy buenos. Y esta película no los tiene. Y tampoco tiene  unas actuaciones especialmente remarcables, ya que estamos.
La presentación de personajes es mejorable, siendo la pareja protagonista muy tópica y previsible, y no empatizando nunca el espectador con ellos. Después aparece una especie de drama extraño con la mujer de Gervais, personaje odioso con el que se intenta hacer una sátira de la manipulación y el aprovechamiento de los conflictos. No funciona. Y luego llega el momento en el que la realidad ha de superar a la ficción, y aquí la película también fracasa estrepitosamente.
La película es corta y aún así se hace larga. Es una de esas ideas que parecen buenas en un primer momento, pero que pasada la premisa inicial necesita trabajarse mucho para que funcione... y ese trabajo es inexistente en una película que se nota hecha con muy poco dinero (los decorados casi pueden contarse con los dedos de una mano), y este ejemplo de falta de dinero se nota en todos los aspectos técnicos y artísticos de la película. En el peor y más puro sentido de la palabra, una "tv movie" que aspira a poco más que a entretener durante hora y media... y que ni siquiera eso consigue.

Primer Plana

Simplemente, Billy Wilder.

Una comedia de Billy Wilder, con un Billy Wilder inspirado.
La comedia de una película de Billy Wilder.
La mala leche y la inteligencia de una película de Billy Wilder.
El montaje de una película de Billy Wilder.
El ritmo una película de Billy Wilder.
La dirección de actores de una película de Billy Wilder.

Basicamente, una película de Billy Wilder. Nada más que decir. Ya esta todo dicho, después de mi primera mención a su director el resto de las palabras de la reseña sobraban.

Spotlight

La última ganadora de los Oscar me parece una pequeña joya. No es una película especialmente entretenida o espectacular, no sorprende y no emociona, pero no son tampoco estas sus intenciones. No es un falso documental, pero juega a simular serlo. La película es simple y llanamente muy seria, una exposición muy respetuosa del más puro e idealista trabajo periodístico.
La película, sabido es, trata un tema muy peliagudo: la pederastia en la iglesia. Basada en un caso que no hace falta recordar que es real, la película nos narra varios meses de la vida de unos periodistas de investigación que comienzan a investigar el tema de los abusos, y poco a poco se dan cuenta de que el tema tiene poco de leyenda urbana, que se trata de un "vox populi" del que muchos sabes y muchos callan por tabús sociales y el poder de la iglesia. Poco a poco vamos viendo como descubren más y más víctimas, así como más y más pedófilos y los medios de la iglesia para proteger a estos.
Sin embargo, la película no sataniza a los curas (de hecho uno de los momentos más perturbadores de la película es la entrevista a uno de los curas), así mismo tampoco ensalza a los periodistas y los tilda de héroes patrióticos e idealistas. No. La película es muy seria. Ves a un grupo de gente haciendo muy seriamente su trabajo. Hay reacciones y hay emotividad, pero la película no se recrea en ello más allá de la exposición de alguna de las víctimas (momentos también muy elegantes, nada morbosos). Pretendidamente busca ser fría, no quiere denunciar, no quiere juzgar, sólo quiere exponer una historia lo más objetivamente posible... como teóricamente ha de hacer el periodismo.
El guión es sólido y la película avanza siempre consistentemente, no tiene grandes giros argumentales ni clímax dramáticos, pero aún así consigue atrapar por la simple fuerza de su historia. En esto es determinante también un montaje muy trabajado.
Los actores están correctos, aunque la película no les da mucho margen para su lucimiento. La fotografía y la dirección son muy tradicionales, sin apenas jugar con el simbolismo más allá de la presencia repetida de elementos religiosos en segundo plano.
Es una película dura, pero muy bien hecha y recomendable, trata con un respeto increíble una historia terrible que no hemos de olvidar en ningún momento.

4 comentarios:

Pennywise dijo...

Solo he visto La guerra de Charlie Wilson que me gustó. Me anoto algunas para la jubilación :D

Kururin dijo...

TLHDP me aburrió. Eso sí, estuve varios días informándome bien de todo el embrollo, muchísimo más enriquecedor. ¿Con la de anime que ves y tiras por la versión doblada?

Primera Plana es muy, muy divertida. Walter Matthaw, oro puro.

El problema de Good Bye Lenin! es tirar hacia el drama con una premisa que pide comedia alocada a gritos. Añado otro error: la narración en off. Fuera de los terrenos de Scorsese casi nunca funciona.

Argo no pasa de telefilm, cierto. Cine "de Oscar" en bruto, no obstante Ben Affleck es buen director.

Election me encanta, pero el director tiende a inclinarse por la lagrimilla en detrimento de la mordacidad, en Los Descendientes pasa lo mismo. Reese Witherspoon pocas veces ha estado mejor.

Apuntada Spotlight.

juan truchado dijo...

Teléfono rojo, ¿Volamos Moscu?... La primera vez que vi esa película no me podía creer lo que estaba viendo.

Un grupo de completos imbéciles al cargo de bombas atómicas, y que desgraciadamente, se comportan de una forma absurdamente natural.

Cuando el piloto de avión se pone el sombrero vaquero sabes que nada lo va a detener. Los soldados de la base americana creyendo ciegamente lo que les dice su comandante en jefe. Memorable la frase "pero que listos son estos rusos, si hasta hablan ingles".

Y la sala de guerra negociando que gran ciudad americana podían volar los rusos para evitar el desastre total XD

En una película que grandes rasgos parece una chorrada detrás de otra, pero ahora que los papeles de la guerra fría se están descalificando, resulta que la realidad supero varias veces las chorradas de esta película. Estamos aquí de pura chamba XD

eter dijo...

Pennywise, viendo como esta el tema de las pensiones yo no apuntaría demasiadas cosas para la jubilación... a ver a que edad nos llega XD.

Kururin, Spotligth recuerda algo a Todos los hombres... aunque me parece mejor manejada al centrarse mucho más en toda la parte de la investigación y ser premeditadamente impersonal. suelo ver las películas con mi hermano, y controla poco de inglés.
Matthaw es de esos personajes que sólo Wilder podría escribir y hacer que los adores siendo tan tremendamente hijo de su madre como es.
Good Bye Lenin y Election me parece que tienen ese mismo problema, el de tirar hacia el melodrama cuando lo suyo sería más comedia con mala leche... toda la razón del mundo en lo de la voz en off, aunque en Election funciona bien al principio.
Argo es una película seria y esas cosas, no digo que este mal... pero me sorprende mucho que esta haya sido una ganadora de Oscars.

juan truchado, que pudieran hacer Teléfono rojo poco después de la crisis de los misiles de Cuba es increíble... esos idiotas tan completamente salidos, preocupados sólo por si mismos y por la cantidad de mujeres que podrán conseguir en las cuevas en las que se refugien. Es sencillamente increíble.