domingo, octubre 17, 2021
OPDM - 084 - Dragon Ball
viernes, agosto 06, 2021
Las más bellas flores del jardín
jueves, mayo 20, 2021
Mano Divina
miércoles, abril 28, 2021
Aquello de quien mucho abarca...
miércoles, abril 14, 2021
Amor de madre, amor de hijo
Ōkumo-chan Flashback
jueves, marzo 25, 2021
Criado en granja, no en espacios abiertos
viernes, enero 15, 2021
La panacea para los males del manga actual
miércoles, diciembre 23, 2020
Supercomputadoras, bellas durmientes, hadas y reinas
miércoles, octubre 07, 2020
Cosas de brujas
Atelier of the Witch Hat
Este es uno de los mangas más celebrados de los últimos años y tenía bastantes ganas de echarle un ojo. Echado ese ojo, tengo que decir que me he convertido en otro fan más de Coco y el resto de los miembros de su Atelier. La historia de este manga es bastante sencilla, tenemos a una joven aprendiz de bruja que se inicia en las artes del pictórico arte de la magia en compañía de otras tres brujas y bajo la supervisión de un par de magos, mientras Coco aprende los fundamentos del increíblemente trabajado lenguaje mágico que ha diseñado la autora irá descubriendo también todas las particularidades sociales y estructurales de la hermética sociedad de la que ahora forma parte.
Pero en lo que destaca en verdad este manga es en su dibujo, absolutamente prodigioso. El dibujo es maravilloso, con unos personajes terriblemente bien definidos y un trabajo espectacular de fondos, con un uso bastante comedido del entintado pero una nitidez y un detalle superlativos en las composiciones de los hechizos. Se siente un dibujo y una recreación de personajes y escenarios muy realista, poco dada a los alardes, que salta con una facilidad pasmosa a la más completa exageración mágica con elementos completamente fantásticos e imposibles que llenan las páginas de repente. La calidad gráfica de la obra es maravillosa en sus personajes, en sus ropas y en sus escenarios en los que creo que apenas hay ordenador (todo tiene un aspecto maravillosamente retro en el sentido de que parece una obra de los ochenta o los noventa, sin apenas componentes digitales y con unos escenarios naturales y antiguos en los que las líneas rectas brillan por su ausencia). Los encuadres son correctos siempre y no te da la sensación de que haya ninguna viñeta especialmente plana más allá del recurso -quizás más frecuente de lo que me gustaría- de omitir el fondo en algunos diálogos o alguna pequeña deformación cómica. Y todo este preciosismo gráfico explota con unas dobles páginas tan espectaculares como íntimas en las que se muestran los grandes hechizos. Veo esta obra y no puedo evitar pensar, aunque creo que no llega a esos brutales niveles de excelencia, en Kaoru Mori.
En definitiva, tanto en su narrativa como en su dibujo, una pequeña joya con un aire muy clásico y sencillo que retrotrae a tiempos de obras más directas. Muy recomendable.
miércoles, septiembre 02, 2020
La sacrificada vida de los eruditos literarios

jueves, agosto 06, 2020
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martes, julio 28, 2020
Esta vez sin coñas de Idolm@ster, solo bilis
miércoles, julio 08, 2020
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jueves, junio 18, 2020
Otro viaje a ninguna parte...
sábado, mayo 23, 2020
Cuyoh Jolyne y la redención del Acuario
miércoles, abril 22, 2020
Las cartas aún no sobre la mesa
viernes, marzo 06, 2020
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Alegres perdedoras
viernes, octubre 25, 2019
Takagi-san wa Kokurasetai: Tensai-tachi no Ren'ai Zunōsen
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| Uno de los momentos del año en cuestión de anime... |
Y después de todo lo que he dicho al principio del acoso...
RESEÑA EXTRA: Ijiranaide, Nagatoro-san

























