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domingo, octubre 17, 2021

OPDM - 084 - Dragon Ball

Nueva edición del podcast, nos embarcamos en un viaje hacia el Oeste en busca de unas bolas que conceden deseos en la que quizás sea la serie más importante y mítica del mundillo.

https://www.ivoox.com/opdm-084-dragon-ball-audios-mp3_rf_76913378_1.html


Los tiempos del programa son los siguientes:

00:02 - Viaje al Oeste
00:13 - 1ª búsqueda de las bolas de dragón
00:32 - Entrenamiento con Mutenroshi y 21 torneo de artes marciales
00:51 - 2º Búsqueda de las bolas de Dragón
01:22 - 22 Torneo de artes marciales y saga de Piccolo
01:35 - 23º Torneo de artes marciales
01:55 - Saiyans y Namek
02:47 - Androides y Célula
03:23 - Buu

Como siempre, muchas gracias a aquellos que nos escucháis y le daís al like o comentáis y ayudais a darle visibilidad a este pequeño modesto podcast. Nuestros perfiles en twitter son @eter_nigromante, @STZtwi, @chusetto y @Siuler 

viernes, agosto 06, 2021

Las más bellas flores del jardín

Yagate Kimi no Naru

En su día me maravillo su adaptación animada (ver reseña), así que con el anuncio de su publicación en España -y siendo una serie cortita- decidí darme el pequeño lujo de hacerla para ver el final de la historia. Y no puedo hacer otra cosa que recomendar los 8 tomos que conforman esta pequeña maravilla.
Lo primero es el dibujo, absolutamente demencial. Muy digital, cierto, pero en el mejor sentido. Las líneas son muy limpias y el trazo siempre esta muy definido. El trabajo de los fondos es muy sólido y no se abusa demasiado de tramas o de recursos gráficos notables más allá de las clásicas deformaciones de comedia (la composición de las viñetas y los encuadres es muy clásica valiéndose de elemento narrativos más cinematográficos que de comic). En general la serie es en todo momento terriblemente bonita de ver.
Argumentalmente el anime se quedaba en torno al tomo 4-5, y aquí naturalmente se completa la historia que pivota en torno a Yuu y Touko (y en menor medida esa tercera rueda triste que es Sayaka) con el drama de la obra de teatro. Creo que se cierran bien las diversas tramas, tanto las individuales como la del romance en si. Se me hace un poco exagerado cierto bloqueo de la relación en la recta final de la serie, pero supongo que es un poco "de manual" para añadir tensión al desenlace y mover los conflictos personales de las dos protagonistas, bastante marcadas por unos problemas de identidad bastante notables (una por la sombra de su hermana, otra por el autoconvencimiento de su propia oscuridad).
El ritmo de la serie es muy satisfactorio, los dramas pueden parece un poco exagerados en su planteamiento, pero la serie no se recrea demasiado en ellos y no se estancan demasiado, avanzando de una forma más o menos gradual y no dando la sensación de que la serie se alargue de una forma exagerada. Paralelamente a los conflictos internos está el tema del lesbianismo, que me gusta porque añade cierta inseguridad a los personajes en su desarrollo que funciona bien; a pesar de la fuerza y convicción de las dos chicas el que las preocupe como las juzgue la sociedad, y en especial sus amigas y su familia suma un plus de crítica social muy interesante (y además, aunque tengamos estas inseguridades el que sean dos adolescentes y se lancen a explorar su sexualidad sin complejos es otro acierto).
Una pequeña joya de manga, con buenos personajes y un drama bien manejado y no especialmente sobredimensionado, este manga de dibujo impecable es absolutamente recomendable.

jueves, mayo 20, 2021

Mano Divina

Y hoy, un día como cualquier otro, uno se despierta con la noticia de la muerte de Kentaro Miura. Lo más inevitable de la vida es la muerte, y si bien hay muchas veces que se la espera, muchas otras te sacude de improviso. Los japoneses son muy reservados culturalmente, lo sabemos, pero parece que ha sido poco menos que muerte repentina, solo puedo esperar que -sucedida la tragedia- haya sido lo más súbita posible y haya muerto sin sufrir ni él ni su familia, es la mejor forma de irte de este mundo, triste consuelo que sea. Creo que todos enviamos nuestras condolencias a la familia y a los amigos personales; pero no puedo evitar que todo este tipo de palabras me parezcan algo vacuas así que hablaré como uno de los muchos huérfanos adoptivos que este autor deja detrás.  
Cuando comencé la sección de momentos míticos en este blog "El eclipse" fue el primero de todos (ver reseña). Cuando tuve que escoger un momento icónico de toda la ficción a la que me he enfrentado en mi vida fue ese. Hay matices en esa elección, se adaptaba mejor a la temática del blog que otros momentos que le sucedieron, y otros con otros autores como Miyamoto, David, Oda o Tolkien no presentaban una elección tan obvia, había otros contendientes pero no había otros contendientes mejores. 
Descubrí Berserk allá por el 2006, y recuerdo perfectamente leer todo lo que un amigo me prestaba casí de inmediato, y después hacer mi propia colección. Tomos de la extinta Mangaline, tomos que incluyen incluso un número 3 repetido que compré por error. Tomos maravillosos que aún hoy conservo a pesar de que alguno que otro ya no está muy bien. Tomos que he releído en varias ocasiones y que también he prestado a amigos que se han unido a la larga lista de seguidores de este gran mangaka.
No fue el único momento de Berserk que escogí. Esta serie es indudablemente llamativa por sus escenas de extrema violencia y de poco sutil sexo, pero hay mucho más allá de eso. Hay otras series de ese tipo, series que se disfrazan de adultas cuando son poco más que una fantasía adolescente de poder no demasiado elaborada. Berserk fue siempre una obra madura terriblemente profunda. Un viaje de un pobre diablo convertido en héroe contra su voluntad por su simple voluntad de vivir, una aventura guiada por los instintos más primarios tanto negativos como positivos. En la inmensa oscuridad que era Berserk había momentos terribles como el Eclipse, pero también otros increíblemente bellos como la fogata de los sueños que contrastaba con el asesinato del niño, aquella primera escena de sexo con Kiaska en contraposición a las violaciones infantiles de Gatsu, el encuentro de una nueva familia después de la muerte de la compañía original. Hay incontables matices en esa obra, y además era sencillamente una lectura espectacular. La épica de los enfrentamientos contra y con Zodd, el Caballero de la Calavera, los rescates de Kiaska y aquella pequeña brujita que estaba aprendiendo que no había fuerza más poderosa que la voluntad de un hombre. Y del dibujo sencillamente no tiene sentido hablar, hay grandes mangakas en lo referente al pincel, pero Miura destacaba como pocos, destacaba hasta el absurdo con aquellos escenarios ridículamente sobrecargados que creo que llegado un momento se convirtieron en una pega del manga al ralentizar su ritmo de publicación. 
Ese era Miura, un perfeccionista extremo... salvo por la puta saga de los elefantes marinos y esos tomos del 28 al 38 en los que claramente daba muestras de bloqueo de escritor. No se rindió y tras unos años francamente nefastos la obra volvió a alcanzar un gran nivel y... ¡que demonios! incluso sus vicios actuales resultaban divertidos en cierta forma con todos esos memes que generaba con Idolm@ster. Incluso en sus peores momentos, seguía siendo divertido seguir siendo un fan de este autor... porque con todos sus problemas, más allá del dibujo la calidad narrativa estaba ahí y nos regalaba momentos francamente espectaculares.
¿Y que pasará ahora? Particularmente albergo una pequeña esperanza para Berserk, pero es una sensación extraña, por una parte me parece un poco irrespetuoso para con el autor original y por otra me parece peligroso seguir aferrado a la posibilidad de que algún día veamos algún capítulo más. Creo, como he dicho, que es posible, seguramente no a corto plazo pero quizás si en un par de años. Kentaro Miura era uno de esos pocos artistas que firmaban sus obras con sus ayudantes. Creo que es factible pensar que el Studio Gaga pueda continua con la obra llegado un momento, aunque sea un pensamiento triste no deja de haber dinero de por medio, y hasta cierto punto también puede considerarse respetuoso querer finalizar la obra de un amigo caído.
Solo el tiempo dirá. Ahora no podemos hacer otra cosa que celebrar todo lo que este hombre nos ha dado y no pensar en nada más. Para bien o para mal la periodicidad del manga era tan irregular que tardaremos tiempo en darnos cuenta de lo que verdaderamente hemos perdido. La muerte es impactante, los primeros días tras la muerte de un familiar son extraños, el tiempo pasa de una forma distinta y uno no termina de aceptar lo que ha pasado. Uno no acepta la muerte de alguien hasta que varias semanas después sigue encontrando su asiento vacío. Aquí nos pasará lo mismo, no nos daremos verdadera cuenta de la muerte de este hombre hasta que dentro de un par de años revisemos nuestra colección de manga y revisitemos el Eclipe, el segundo Renacimiento o incluso la saga de las sirenas, en ese momento seremos conscientes de la terrible tragedia que ha sido para la cultura mundial la muerte de Kentaro Miura.

miércoles, abril 28, 2021

Aquello de quien mucho abarca...

Horimiya

Adoptaré en esta reseña ese estilo de poner algunos textos en letra blanca, ¿por qué? la razón es clara y no es por spoilers, sencillamente creo que capta mejor el espíritu de esta adaptación. Horimiya es una comedia romántica de instituyo sencillo, el romance queda establecido desde el principio y vamos a ver más o menos un slice of life de la pareja protagonista salpicado por algún pequeño drama de la media docena de secundarios que los acompañan.
Y uno pensaría que la serie podría funcionar. Lo pensaría porque el manga es superpopular y uno entiende que esas cosas se hacen concierto respeto, y sobretodo con ciertas aspiraciones porque si el manga vende 100 puedes entender que te gastes 50 para vender 200, pero si vende 1000 es posible que si te gastas otros 1000 vendas 5000 (y además está el tema del mercado internacional). Pero no, esto es un absoluto desastre. Y a nivel técnico no se pueden poner pegas al trabajo de CloverWorks, los diseños -aunque son bastante más genéricos que los del manga original- son bonitos, la paleta de colores agradable, la animación cuidada y consistente. A nivel visual la serie es bastante potente; a nivel sonoro los temas de la banda sonora no me llamaron apenas la atención pero cuenta con el esperado buen hacer de los seiyuus nipones. Pero claro, aunque los minutos de producción se noten caros, aunque los personajes más o menos sean simpáticos y aunque el humor funcione, todo eso no importa si el ritmo de la serie y la composición misma de esta no tiene sentido. Porque la dupla Hori-Morimiya funciona muy bien, en especial Hori que es un torrente de carisma, pero cuando pasamos a los secundarios la serie baja muchísimo porque sus tramas están mucho peor desarrolladas, si es que se puede decir que están desarrolladas (he acabado la serie sin saber el nombre o "la gracia" de algunos secundarios), son personajes que te pueden aparecer de repente y acapararte medio episodio para contarte todo su drama de golpe, sin que este afecte a otros personajes... y luego no vuelven a salir. La serie tiene un ritmo abrupto y extraño, pasa a ser coral en un momento dado con una secuencia de presentación de personajes que queda bien en un manga por ser más gradual y poder repartir mejor el peso de estos secundarios, pero aquí sencillamente parecía que querían meter el drama de todos a presión, como fuera y al precio que fuese, y el precio son algunos episodios sencillamente muy aburridos o decisiones tan extrañas como gastar minutos en el decimocuarto personaje de la serie -que apenas tendrá un gag- en lugar de preocuparse de que entiendas algo del sexto. Muy extraño.

Representación gráfica de las tramas de la serie

Quisiera poder recomendar la serie, porque tiene cosas buenas... pero sencillamente no puedo. Es muy, muy flojita, por un afán absurdo de cubrir demasiado material del manga.

miércoles, abril 14, 2021

Amor de madre, amor de hijo

Ōkumo-chan Flashback

Riichi Ueshiba es un mangaka muy particular y muy de agradecer. Creo que es obvio que es un pervertido, o que al menos tiene ciertos fetiches que no son los habituales... y el hombre no solo no los oculta si no que los enarbola. Pero pasa una cosa, y es que sencillamente este hombre es bueno en lo suyo. Toda su perversión no deja de ser el continente de unas historias bastante trabajadas y sobre todo muy sentidas. Seguramente su obra más popular iba de una tía que literalmente le chupaba el dedo al protagonista (ver reseña), era tan extraño como enfermizo... pero de fondo teníamos una historia romántica sorprendentemente sólida, quizás un pelín alargada de más pero muy recomendable.
Aquí el autor salta a aguas más pantanosas que las compuestas por fluidos, porque se va directamente a cuasi una temática edípica. Básicamente tenemos a un protagonista huérfano de padre que, cuando comienza a ir al instituto comienza a tener extrañas visiones, visiones directamente del más allá, recuerdos de su padre del comienzo del romance de este con su madre. Esos recuerdos se unen a experiencias muy similares que el propio joven vive con su madre y que le provocan en un estado de tremenda confusión al no saber si el amor que siente por su madre es algo más que filial. Pero el manga no es una cosa sucia, y a pesar de un componente muy sensual en su dibujo con una fijación más que notable por el culo de la protagonista, no diría que es sucio o especialmente pervertido. La relación madre-hijo siempre es bonita, y la confusión del protagonista se usa con fines cómicos mientras este comienza a avanzar en una relación propia al tiempo que acaba considerando una bendición esas visiones de su padre que no dejan de ser una forma de este de compartir con su hijo el amor que siente por su madre. Es extraño, pero como pasaba en Naze no Kanojo X, la historia es extrañamente pura y muestra un amor idealizado.
El romance funciona muy bien, y la comedia es divertida con el protagonista confundido por sus propios sentimientos ante la bomba sexual y torpe que es su madre, y además el manga es muy "meta" al ser la madre mangaka y mostrarnos algo de ese mundo (y es un auténtico plus haber leído su obra anterior al ser el trabajo de su madre una parodia obvia de esta). Muchos capítulos son individuales y giran en torno a algún recuerdo del romance de los padres, pero la trama avanza continuamente dentro del año natural que cubriría la serie y en ningún momento parece que la serie se estanca. El ritmo es bastante elevado e incluso podemos considerar que el manga se hace corto al ser apenas 6 tomos (seguramente podría haber tenido un par más sin que se sintiera pesado).
Gráficamente el estilo de este autor es particular, ya que se siente sucio. Esta cargado de líneas y se sale mucho de la norma de dibujo limpio imperante, no da la sensación de que el autor dibuje con ordenador y utilice este para los sombreados o el entintado. A pesar de que entiendo que usara ordenador en fondos, el dibujo se siente tremendamente manual y eso le da un encanto especial. Además sus diseños se salen también de lo normal y su estilo se siente claramente único. Y como he mencionado previamente consigue un dibujo extrañamente sensual que en esta obra en concreto se recrea -hasta unos niveles que ya resultan cómicos- dibujando culos.
El manga tiene una más que obvia barrera de entrada ya que inicialmente uno puede sentirse algo incómodo leyéndolo, pero todo es muy blando y puro, y tras ese punto de partida incestuoso se esconde un bonito desarrollo de un joven que acaba aceptando un sentimiento tan bonito como es el hecho de que sencillamente quiere mucho a su madre.

jueves, marzo 25, 2021

Criado en granja, no en espacios abiertos

Yakusoku no Neverland

Acabado este manga mi mayor problema es... su editorial. Porque la serie comenzó muy bien (ver reseña), pero ha acabado siendo demasiado convencional en su cierre, algo que supongo que era inevitable si hablamos de la Jump y ciertos convencionalismos que se ven en sus series. Porque esta serie podía permitirse una saga inicial algo transgresora, agresiva y molona. El inicio en la granja, con unas más que inevitables comparaciones con Death Note, mola. Y cuando luego salimos a un escenario más amplio se pasa a un terreno más shonnen de manual, y la serie sobrevive y consigue ser muy épica... pero creo que lo hace llevando al límite la complicidad del lector con respecto al escenario y las premisas iniciales porque por muy lista que sea Emma no deja de ser una niña que se está enfrentando a todos los lobos de las fábulas de Andersen juntos, y además la chica tiene un objetivo demasiado idealista.
Tengo la sensación de que el guionista fue original con todo el planteamiento y la creación del mundo (más allá del deja vú a Matrix y a otras distopías y ese Deus Ex monstruoso que era el boli), pero para cerrarlo todo ha hecho trampas y se ha amparado en los convencionalismos más clásicos de la revista en la que se publica y en los clichés más establecidos del género; como si tuviera dudas de como cerrarlo y lo hubiera consultado con un editor que sencillamente hubiera recurrido a su experiencia.
Y tiene su mérito, porque Emma lo quiere absolutamente todo y un adulto ve su pacifismo y su idealismo como auténticas chorradas -no puedes negociar con un enemigo que literalmente te ve como comida- pero en cierta forma mola un poco retrotraerse al idealismo juvenil y ver un poco de esa rebeldía que hace un adolescente se vea capaz de conseguir algo que un adulto ni siquiera se plantea. Mola, pero es algo tramposo, porque si el mundo que se nos ha dibujado inicialmente es tan cruel y salvaje, no termina de gustarme que se resuelva todo de una forma tan fácil, con varios giros de guión casi milagrosos y alguna que otra conversión sencillamente difícil de entender como la de Lewis... por no hablar de que en una historia así lo más fácil es cortarle la cabeza al Luis XVI de turno, pero la historia interesante, donde hay que trabajar el asentamiento de la revolución es en "el Terror" posterior, y de eso esta serie pasa olímpicamente por "la promesa" y alguna que otra cosa rimbombante más. Tiene su mérito contar una historia donde los buenos no se dejan arrastrar por la oscuridad y donde Emma no se deja arrastrar por Norman... pero creo que la mayoría de los lectores si que habríamos considerado ese tipo de desarrollo más interesante. Sin embargo, la historia llegado un momento tira demasiado a lo seguro cerrando círculos, haciendo que la batalla final vuelva a ser en la Granja, o que Mama vuelva a aparecer. Y todo esto funciona porque apela al corazón del lector, porque este en parte va a juzgar positivamente estas escenas porque la nostalgia y el recuerdo de los buenos inicios están ahí como una cuña para que estas soluciones te entren más fácilmente. Pero esto me parece que es trampa. Me parece que la historia quiere venderse al principio impactando con la carta de "no soy un shonnen normal, soy más adulto"... y luego para cerrarse recula y se ampara en las convenciones del género para encontrar una salida fácil y no adentrarse en los caminos tortuosos a los que su premisa inicial conducía. Y eso no me gusta. Como no me gusta que se juegue la carta de "el hombre es un lobo para el hombre" y te pongan a Ratri casi como jefe final porque es más emotivo y dramático... cuando la única razón es porque facilita el desarrollo ya que si pones a los humanos frente a dos demonios fuertes no hay forma de que salgan con vida.
El dibujo sigue siendo el que era, no especialmente bonito, aunque creo que en su recta final hacen bien en recurrir a secundarios más extremos que permiten un dibujo más claro. El ritmo del manga en todo momento es algo, y no deja de ser de agradecer que la serie apenas abarque 20 tomos, aunque como he mencionado antes me parece que en su final se vale de demasiadas trampas narrativas y no deja de ser extraño que el enfrentamiento contra la Reina sea más corto que el de Lewis o que llegado un momento casi todos los demonios casi se maten entre ellos.
Es un manga curioso y bastante recomendable hasta cierto punto, pero no puedo dejar de pensar que es un ejemplo muy obvio de manga que va de más a menos y en el que cada saga es ligera pero inflexiblemente inferior a su predecesora.

viernes, enero 15, 2021

La panacea para los males del manga actual

Kusuriya No Hitorigoto

Maomao es una joven aprendiz de boticaria criada en el barrio rojo que un día es secuestrada y vendida como sirviente en la corte del Emperador de una especie de antigua China. A pesar de que siempre ha intentado pasar desapercibida (a pesar de ciertas particularidades de su personalidad) la joven Maomao no podrá intentar avisar de un envenenamiento anónimamente, momento en el que sus particulares habilidades serán reconocidas por Jinshi, un eunuco de alto rango que pronto encontrará en ella tanto una fuente de diversión como una herramienta sorprendentemente útil para lidiar con las intrigas del harem. 

Hablemos claro desde el principio, esta es una de esas series "perfectas". Una serie tipo "Space brothers" (ver reseña) o "Chihayafuru" (ver etiqueta), que tiene un poco de todo, y donde todo funciona.

¿Quieres comedia? 
La serie la tiene a montones, Maomao es muy lista... pero muy particular también, tiene una obsesión por los venenos que hace que literalmente le guste tomarlos, así como su pasión por la medicina le hace tender a autolesionarse de vez en cuando voluntariamente. 
¿Quieres romance? 
Pues está ahí también, particularmente es la parte de la historia que menos me gusta, pero entre Maomao y Jinshi hay una química innegable. 
¿Quieres drama? 
También está ahí, con alguna que otra intriga palaciega... aunque es cierto que hay que decir que el tono general de la obra es muy simpático y en general la serie no ahonda ni se recrea especialmente en el nido de víboras que podría ser. 
¿Quieres suspense? 
Pues estás de suerte, porque es el género en si de la historia, hay mucha comedia y las concubinas del emperador son muy carismáticas y amables, por no hablar de Jinshi y su "acoso" a la protagonista, pero este es un manga de misterio por extraño que suene, con Maomao investigando crímenes de toda índole.

Y si nos salimos de la historia... 

¿Quieres dibujo? 
Pues tiene un arte sencillamente maravilloso, muy manga en el sentido de tener unos diseños que se valen de las virtudes del medio para resultar muy expresivo y que no duda en recurrir a las versiones deformadas y simplificadas en la numerosa comedia que llena sus viñetas... y cuando no es un dibujo simplificado es terriblemente elaborado, con unos diseños de ropas y escenarios sencillamente espectaculares. Estamos hablando de un nivel tipo Kaoru Mori. 
¿Quieres realismo?
Maomao es muy lista, y en algún que otro momento puede pasarse con sus momentos Holmes para ya ser directamente CSI, pero la corte -dejando a un lado su buenrollismo- es creíble. Los personajes son inteligentes, piensan y razonan... pero en sus razonamientos están siempre muy presentes unas líneas rojas regidas por la ambientación. Maomao no es una detective del siglo XX trasladada al siglo ¿XII? (no sé exactamente en que siglo estaría ambientada esta historia), el Emperador es divino y hay una jerarquía social muy clara que la protagonista tiene presente en todo momento.
¿Queremos ritmo?
Capítulos mensuales de una treintena de páginas, normalmente autoconclusivos con pequeños misterios y ocasionalmente algunos un poco más largos y más centrados en una trama principal que no deja de avanzar y que poco a poco va enriqueciéndose con más y más secundarios.

Una obra de arte absolutamente maravillosa y recomendable.

miércoles, diciembre 23, 2020

Supercomputadoras, bellas durmientes, hadas y reinas

Bokutachi wa Benkyō ga Dekinai

No hablaré del final de Bokuben, porque ya hablé hace algunos meses (ver reseña). Como dije entonces, creo que el final de Takemoto era EL FINAL, el resto de las chicas han tenido un tomo a modo de epílogo pero la resolución de aquella trama duró más de 10 episodios, hacía mucho ya que todo se había encaminado hacia la sirena de la serie.
Así pues, es el momento de hablar de los "omakes", de los "what if", de esos finales alternativos que el autor metió cuando nadie los esperaba y de los que yo inicialmente era muy crítico. Y tengo que decir que me han encantado. Sigo pensando que una pequeña pausa de un par de semanas al menos habrían sido sanos para la publicación, pero al final hemos tenido un tomo más para cada chica, creo que han quedado muy diferenciados e identificados como tales, y bueno, en general me alegro de que el autor haya podido explotar un poco más la popularidad de su primera serie sin que este obvio alargamiento artificial haya repercutido especialmente en una obra que le había quedado bastante redonda. Fui crítico con esta decisión al principio, pero una vez leídos los capítulos de estas rutas alternativas... han estado bien y me han permitido seguir disfrutando de la serie durante casi un año más. 
Así pues, vamos con las 4 rutas (la última la considero un mero formalismo porque el final correcto de la serie era un plano con todas).

Ogata: Pobre Ogata, creo que es el personaje que peor ha funcionado durante toda su serie, y da algo de pena ver como el autor intentaba conseguir humanizarla, y y como le metía esos gags de mofletes inflados, con su udon siempre a mano y su padre protector... pero ya fuera por la fuerza de sus competidoras o por alguna otra extraña razón, la buena de Rizu siempre fue la contendiente más débil a pesar que sobre el papel era casi el mayor peso pesado de la serie. Y tuvo un buen final alternativo en el que aprendía a "sentir" y hacía que otros sintieran, pero nuevamente estaba a la sombra de las expectativas que su rol de heróina del capítulo inicial generaba, porque no deja de ser extraño que en su arco propio el personaje con más desarrollo fuera otro. Y no esta mal, uno no esperaba ni mucho menos ver un desarrollo como el de Sekijou, y el autor incluso se atreve a meter un tema relativamente adulto como es el divorcio de sus padres, y todos estos temas se desarrollan gracias a Ogata haciéndola crecer también a ella. Es un arco bonito donde el personaje crece, pero es también un arco que parece más de "amiga" que de novia, donde el rol del protagonista es relativamente secundario. Un buen arco, pero no uno que elevara a Ogata de esa última posición de las heroínas donde siempre pareció estar condenada a estar... a lo que tampoco ayudó que además este fuera el primer arco de esta saga tan particular, cuando aún estábamos un poco impactados por la intención del autor de resetear el final.

Fumino: Quizás el arco que menos me ha gustado de todos. No fue un mal arco, pero fue... muy convencional. Creo que Fumino era la gran favorita en los momentos finales de la serie, porque era casi la que más química tenía con Nariyuki (de la pareja del capítulo 1) y porque tanto por su diseño como por su manía de negar sus propios sentimientos más se adaptaba a muchos de los tópicos del género. Al final no ganó, pero si hubiera ganado habría sido como se narra en estos 9 capítulos, y eso es mi mayor pega. No sorprende como el arco de Ogata, donde si que hay algo de desarrollo de personajes, y no tiene con el factor de "estas no ganarían ni de coña, a ver como lo hace el autor" que vendría en los dos arcos posteriores. Tenemos a su padre y su madre, pero en cierta forma estos recursos ya habían sido explotados antes y esta saga no deja de ser una prolongación natural de tramas anteriores. El arco no está mal, pero es el que menos sorprende y menos impacta de todos estos finales alternativos, quizás porque es el que más fácilmente habría encajado como final verdadero y eso lo hace el más ñoño o menos loco de todos. 

Asumi: Mi chica favorita, mi arco favorito. Soy poco parcial aquí, pero además creo que el autor hizo un trabajo sorprendentemente bueno, tanto con ella como con sensei decide muy acertadamente salta en el tiempo (es algo que en verdad pasa en todos los arcos alternativos, que poco a poco se van alejando del instituto, pero que en el caso de Asumi y -sobre todo- de Mafuyu era necesario). Además del salto temporal, otro rasgo que compartirá con Sensei será la presencia fantasmal del padre de Yuiga y el hecho de ser romances ya adultos, Naruyuki y ella se ayudan ya como adultos en sus primeros trabajos en una relación de iguales donde la edad deja de ser importante. Pero lo que me gusta de este arco es que -con la ligereza habitual de la serie- salta de una comedia de enredo tópica a la épica más absurda, poniendo literalmente la vida del protagonista en peligro y haciendo que la heroína complete su "ruta médica" salvándole la vida, con simbolismo de cicatriz prácticamente en el corazón... es tan ridículamente exagerado que me encanta. 

Sensei: El arco de la heroina más popular no esta mal, pero el problema de la edad esta ahí y aunque se solventa "legalmente" con el salto temporal, continua estando el problema de que Mafuyu no deja de ver al prota como un alumno y hay que cambiar esa mentalidad, y para ello se recurre al padre de Yuiga normalmente y a una especie de círculo de enseñanza a cerrar. Hay comedia y no está mal, pero en general me recuerda al arco de Fumino, donde el rechazo de la chica y la tarea de abrir su corazón requieren demasiado drama o justificación. No es un mal arco, pero no me parece tampoco especialmente destacable.

miércoles, octubre 07, 2020

Cosas de brujas

Atelier of the Witch Hat

Este es uno de los mangas más celebrados de los últimos años y tenía bastantes ganas de echarle un ojo. Echado ese ojo, tengo que decir que me he convertido en otro fan más de Coco y el resto de los miembros de su Atelier. La historia de este manga es bastante sencilla, tenemos a una joven aprendiz de bruja que se inicia en las artes del pictórico arte de la magia en compañía de otras tres brujas y bajo la supervisión de un par de magos, mientras Coco aprende los fundamentos del increíblemente trabajado lenguaje mágico que ha diseñado la autora irá descubriendo también todas las particularidades sociales y estructurales de la hermética sociedad de la que ahora forma parte.


La historia es sencilla y alterna elementos de slice of life con la convivencia de las 4 brujas y el profundizar poco a poco en la personalidad de cada una de ellas, con una trama principal que entronca con la naturaleza misma de la magia de ese mundo y todos los tabús a los que está sujeta. Verdaderamente no termina de gustarme la idea de magia prohibida, ya que creo que es muy forzada y me parece extraño que nadie diga nada a la protagonista cuando en todo momento su objetivo parece ser conseguir desarrollar un arte que supuestamente tendría vetado para deshacer un conjuro sobre su madre, y eso sin hablar de la trama de los "Sombreros de Ala" y la obsesión de estos por "la elegida". Todo esto me parece forzado, pero creo que también es un poco víctima de los tiempos que corren y de lo sólida que es la obra en sus capítulos más transitorios. Se hace raro el gran ritmo al que avanza la historia, pero creo que no deja de ser una velocidad normal para un manga que no apunta a eternizarse y que sencillamente la autora omite todo lo que no le resulta vital en unos tiempos en los que quizás las narrativas se han hecho demasiado contemplativas. Atelier no es un manga adulto, no al menos en el sentido de la solidez de su ritmo, requiere sin complejos cierta complicidad con el lector para que este acepte la velocidad a la que se desarrollan algunos acontecimientos. No lo veo mal, a este tipo de obras les viene mejor estar en el entrenamiento de Luke en Dagobah que en las décadas de romance entre Florentino Ariza y Fermina Daza. La historia de este manga es sencilla, no llega a ser una historia de Harry Potter, pero no deja de ser una historia de chica "elegida".

Pero en lo que destaca en verdad este manga es en su dibujo, absolutamente prodigioso. El dibujo es maravilloso, con unos personajes terriblemente bien definidos y un trabajo espectacular de fondos, con un uso bastante comedido del entintado pero una nitidez y un detalle superlativos en las composiciones de los hechizos. Se siente un dibujo y una recreación de personajes y escenarios muy realista, poco dada a los alardes, que salta con una facilidad pasmosa a la más completa exageración mágica con elementos completamente fantásticos e imposibles que llenan las páginas de repente. La calidad gráfica de la obra es maravillosa en sus personajes, en sus ropas y en sus escenarios en los que creo que apenas hay ordenador (todo tiene un aspecto maravillosamente retro en el sentido de que parece una obra de los ochenta o los noventa, sin apenas componentes digitales y con unos escenarios naturales y antiguos en los que las líneas rectas brillan por su ausencia). Los encuadres son correctos siempre y no te da la sensación de que haya ninguna viñeta especialmente plana más allá del recurso -quizás más frecuente de lo que me gustaría- de omitir el fondo en algunos diálogos o alguna pequeña deformación cómica. Y todo este preciosismo gráfico explota con unas dobles  páginas tan espectaculares como íntimas en las que se muestran los grandes hechizos. Veo esta obra y no puedo evitar pensar, aunque creo que no llega a esos brutales niveles de excelencia, en Kaoru Mori.

En definitiva, tanto en su narrativa como en su dibujo, una pequeña joya con un aire muy clásico y sencillo que retrotrae a tiempos de obras más directas. Muy recomendable.

miércoles, septiembre 02, 2020

La sacrificada vida de los eruditos literarios

Minamoto-kun no monogatari

Ha acabado al fin Minamoto-kun, y el final creo que ha sido medio satisfactorio. La serie tenía un planteamiento que obviamente la hacía poco menos que imposible desde el principio. En la novela original de Genji teníamos 14 conquistas, pero abarcaba un periodo bastante largo de tiempo, y además -obviamente- eran otros tiempos. Aquí el que el bueno de Minamoto-kun sedujera a 14 chicas se hacía complicado de creer, no por las seducciones en sí, si no porque estas chicas continuaban reapareciendo ocasionalmente y era difícil mantener un equilibrio entre ellas (tenemos el caso obvio de Asahi y su romance que nunca parece llegar a ningún puerto a pesar de que teóricamente sería la primera chica de la lista de nuestro luminoso príncipe).

Han sido 360 capítulos (de 8 páginas, recordemos) y creo que al final a la autora se le han notado algo las prisas, pero ha conseguido sacar adelante la historia en base a unas relaciones donde se alterna amistad y sexo, pero donde el romance no termina de estar presente y la "conquista" del cuerpo femenino no deja de ser una metáfora de la compresión por parte del protagonista de algún matiz de la personalidad de unas féminas que no dudan en usar a este como poco menos que un consolador humano. Se tontea con el romance, pero tras el desengaño que el protagonista sufrió con Yuu a mediados de la historia no llega a volver a enamorarse del todo... en parte porque ya pasa a ser completamente transparente para las chicas y estas se dan cuenta perfectamente de que Kauroko es la reina de la función y de que todo al final gira en torno a ella.

La serie tiene su drama, pero particularmente no creo que sea su punto fuerte, y además cuando más dramáticos son los casos creo que es cuando peor se maneja (Tamazakura era muy complicada y no termina de funcionar su trama, quizás porque el recurso del travestismo del protagonista estaba se hacía ya muy repetitivo), y las tramas como la de Komurasaki que involucran niñas... bueno, digamos que aunque se mantienen dentro de lo inocente nunca terminan de ser cómodas del todo. Cuando la serie se centra en el humor funciona mejor, con momentos absolutamente locos por las disparatadas vivencias sexuales de nuestro protagonista y las fronteras que ha de atravesar. No obstante, en esta ligereza se encontraría también quizás una pega pues, aunque pase en la novela misma original, no deja de sentirse algo injusto como algunas chicas tienen un tratamiento continuado a lo largo de toda la novela o reciben largas sagas de conquista, mientras que otras -sobre todo en la recta final- son casi un "aquí te pillo, aquí te ****", aunque supongo que no dejaba de ser casi inevitable si no queríamos que la historia se eternizase... y al final en verdad hay una sola conquista que durante 350 capítulos entrena a su sobrino para su disfrute personal durante los últimos 10. 
El dibujo es el que es, bonito y generoso en las proporciones, aunque quizás se me hace algo plano en sus encuadres. Los capítulos son cortos y las viñetas son grandes, en cada capítulo hay muy poco material por la narración y en cierta forma no deja de sorprenderme lo consistente que suele ser el avance de la historia a pesar de que la mitad de los capítulos prácticamente sean escenas de sexo continuas.
Es, desde luego, una lectura que echaría bastante para atrás de primeras, pero es una también una lectura curiosa y extraña que se emprende casi como una broma y que acaba enganchando hasta el punto de que me motivó en su día a leer la mítica novela de la Dama Murasaki, y solo por eso no puedo hacer otra cosa que recomendar esta particular cafrada. 

jueves, agosto 06, 2020

Girando hacia nuevos horizontes

JoJo no Kimyou na Bouken Part 7: Steel Ball Run

Séptima entrega del universo Jojo, y primera tras el reinicio que supuso en cierta forma el final de la sexta. En esta Jojo nos trasladamos a finales del siglo XIX, más o menos a las mismas fechas en las que el primer Jojo se enfrentaba al vampiro Dio... pero este es un universo alternativo, y aquí tenemos a Johnny Joestar, un jockey parapléjico que se une a la "Steel Ball Run", una suerte de Paris-Dakar yanki en la que un millonario ha prometido una recompensa de 50 millones de dólares al que cruce antes todos los Estados Unidos desde San Diego a Nueva York. Johnny seguirá al verdadero protagonista de la historia: Gyro Zeppeli, que supone el regreso de esta mítica familia de la franquicia con un joven que tiene como armas un par de bolas de acero que controla mediante el poder de la "rotación". Sin embargo, mientras se enfrentan a otros participantes y sus poderes, Johnny y Gyro descubrirán que se encuentran inmersos en el centro de varias conspiraciones.
La rotación es el nuevo negro, o la nueva respiración. El poder del giro vendría a suplantar al poder del "hamon" de las dos primeras entregas, y me gusta tan poco como aquel. Basicamente Gyro, con su par de bolas, puede hacer cosas muy raras que afectan a todo lo que le rodea sin que uno nunca sepa muy bien a que reglas atenerse... algo que luego se extenderá a Johnny cuando este descubra su stand y el poder de este sea... "disparar sus uñas que giran sobre si mismas a una gran velocidad". Es muy raro, pero esto es Jojo, si ahora a los stand -que se muestran más contenidos- le sumamos un nuevo tipo de poder tampoco vamos a extrañarnos. Como he dicho, esto es Jojo, sabíamos a lo que veníamos. La rotación es rara, pero es que incluso los stands son raros hasta para los estánderes de Jojo y el que sean menos poderosos no es un impedimento para imaginación de Araki.
Tengo sensaciones encontradas con esta Jojo. Tiene algunas de las mejores críticas de la saga, pero particularmente no he llegado a conectar del todo con ella. Tiene un ritmo muy bueno espoleado por las diversas etapas de la carrera donde se presentan bien las batallas (el que la publicación pasase a mensual y los capítulos sean más largos proporciona una mejor narración en los capítulos ante la desaparición de la obligación de un cliffhanger cada 18 páginas), y esa misma competición le permite mostrar una gran alternancia de escenarios y poder hacer ligeros reset. Es una Jojo que no cae en la escalada de poder habitual de la franquicia, y más o menos se muestra comedida en todo momento con unas batallas en las prima más el ingenio que la fuerza bruta porque los propios enemigos atacan basándose más en un contexto que favorezca a sus stand que en la fuerza bruta de estos. Ni siquiera el jefe final está tan dopado como algunos de sus antecesores y se encuentra en problemas en más ocasiones de las normales. 
Pero no me gusta especialmente el tema de los giros, y ni Gyro ni Johnny me gustan tampoco especialmente como personajes a pesar de estar bien construidos. Con personajes como el nuevo Dio o el villano Vallentine me encuentro más cómodo, así como con el indio que hace la carrera a pie, la grandísima HotPants o ese coloso de personaje que es Lucy Steel y que se ha convertido para mi en el mejor -o al menos el más heroico- personaje de la franquicia. Es una sensación extraña, porque en esta saga el grupo protagonista se ha reducido a dos en una clara "road movie" con tintes de western por su espectacular paisaje; pero en esta "Centauros del desierto" disfruto más cuando aparece Hotpants como tercer miembro del grupo, o cuando la narración salta directamente a otros personajes -antagonistas incluso- y vemos las extrañas alianzas temporales que se forjan fuera del marco de la carrera y del conocimiento de la dupla Gyro-Johnny. Es extraño y no puedo evitar que me parezca algo triste. Johnny y Gyro no son malos personajes, pero no me gustan especialmente ni ellos ni sus habilidades, y aunque haya momentos disparatamente geniales como la batalla contra "Scary monsters" (en el top de las batallas de la franquicia) también es cierto que cuando el enemigo no terminaba de gustarme o todo se centraba en las rotaciones estaba esperando a que acabará ese enfrentamiento lo antes posible. 
Del arte no tiene sentido hablar ya, estamos hablando de un Jojo ya muy maduro dentro de la franquicia. El arte de Araki es indiscutible, y casi diría que en esta saga se ha autocomedido en cuanto a poses y "ángulos de cámara" (en Stone Ocean no había nadie que mantuviera durante más de una viñeta una postura anatomicamente cómoda), ahora bien la ropa es más elaborada y enrevesada que nunca, y naturalmente con algunos de sus stands la locura visual es la absolutamente predecible, además durante sus 24 tomos el mangaka se enfrenta casi en cada viñeta a ese desafío constante que es dibujar caballos desde todos los ángulos posibles en el marco de unos paisajes naturales inconmensurables.
Es una Jojo extraña, y creo que ha jugado en mi contra el tener una espectativas muy altas. Creo que constituye un muy necesario paso hacia la contención en una franquicia que se había precipitado demasiado hacia la locura en el último tercio de "Stone Ocean", y creo que tiene algunos momentos sencillamente memorables y una historia muy bien construida... pero lo de los giros sigue sin gustarme especialmente, y en mi particular ranking la seguiría colocando por detrás de las partes 3 y 4, más o menos al nivel de la 6, estando por encima de 1,2 y 5.

Y ahora, como me aburro, ranking de mis batallas favoritas de la franquicia:

1. Lucy Steel vs "el puto mundo entero" (Cath the Rainbow, Tubular Bells, Funny Valentine y Dio)
2. Hayato vs Yoshikage Kira
3. Limp Bizkit vs Ermes Costello & Jolyne Kujoh & Foo Fighters
4. Kakyoin & Polnareff vs The hanged man
5. Iggy vs Pet Shop
6. Dio & HotPants vs D4C
7. Jotaro & Okuyasu vs Red Hot Chili Pepper (se que es trampa y que en verdad son varias)
8. Dio & Scary Monsters vs Gyro Zeppeli & Johnny Joestars
9. Buciaratti & Mista vs Greateful Dead & Beach Boy
10. Kakyoin vs Death 13
11. Giorno Giovanna vs Black Sabbath
12. Cesar A Zeppeli vs Wammu

martes, julio 28, 2020

Esta vez sin coñas de Idolm@ster, solo bilis

Berserk 361

No diré que se ha suspendido el concierto o que ha habido un problema con el escenario. No, esta vez nada de tonterías de idols... porque el capítulo de Berserk ha sido de los que me ha cabreado. ¿Y por qué lo ha hecho? No es un mal capítulo especialmente, y la trama avanza, y visualmente es espectacular. Pero es el primer capítulo en muchos meses. Demasiados. No sabía cuando fue la última vez que hubo un capítulo, y repasando la etiqueta del blog veo que fue en Abril... eso no es hace demasiado, pero para el anterior ya nos vamos a Agosto del 2019.

En defensa de Berserk diré que Skip Beat sigue siendo mensual pero que eso no le ha impedido que su lectura sea ya completamente irrelevante y anodina.

Este capítulo, con este ritmo de publicación es de mal gusto, porque ni siquiera es un capítulo, es una condenada transición de escenas, y una torpe. Porque Miura quería acabar con el enésimo plano de la cabeza de lobo emergiendo para así tener también el trabajo hecho en el siguiente capítulo y que este se limitase a revelar el mundo onírico -o lo que sea- donde ha entrado Gatsu. Eso es miedo y cobardía. Eso es un autor que tiene dudas y que nos está dando largas, porque el siguiente capítulo gastará la mitad de sus páginas en gigantescas y sorprendentes panorámicas donde no nos cuente nada, como ha hecho en este capítulo.
Porque no pasa nada por hacer un capítulo así ocasionalmente, incluso diría que es sano y necesario... en una obra con una periodicidad normal. En un manga con capítulos de 18 páginas que se publica cada 15 días no pasa nada. En un manga como Berserk es un insulto. Uno no imagina a Arakawa desperdiciando 30 páginas mensuales para contar nada, no en Full Metal Alchemist en cada episodio podían pasar varias cosas... esa es la ventaje de los mangas mensuales con respecto a los semanales: ofrecen una narrativa más sólida. Pero si un manga de 18 páginas tiene la periodicidad de Berserk, no puede recurrir a esos capítulos de transición. No puede porque si lo hace su publicación se eterniza. En el caso de este manga esa batalla está ya perdida, pero capítulos como este son reírse del espectador porque no tienen sentido alguno dentro de la estructura narrativa de la serie.

Podía ser peor, podía malgastar páginas de una forma tan rara como Akamatsu

Porque Kentaro Miura es un grandísimo narrador que este capítulo no ha contado nada. Para empezar tenemos la conversación del Caballero de la Calavera con Gatsu donde se mete el viejecito de la isla a cuento de nada y comienza a hablar de "majestad" al caballero. Vale, creo que no es un error de traducción y que es el "hijo de Vid" y que no nos estamos encontrando de repente con el hijo de "Void" (lo que sería muy interesante); pero dejando eso a un lado es ridículo seguir con los misterios del pasado y se debería confirmar ya si Skull Knight es Gaiseric o, en general, contar lo que pasó hace 1000 años. Recuerdo que en una entrevista Miura decía que tuvo que evitar contar demasiados spoilers durante el flashback de Griffith porque era demasiado pronto para revelar cierta información. Bien, ya no es pronto, ya -de hecho- es tarde. Ocultar cosas con frases entrecortadas es un recurso muy pobre, pero a estos niveles de la historia es sencillamente ridículo.
Y luego, como Miura no quiere contarnos nada verdaderamente ahí, y como quiere Hefesto mole y que tampoco nos cuente nada de primeras -quiero creer que todo lo veremos en relativamente poco tiempo- tenemos el show de Morda. Morda molaría, si no fuera porque Miura se ha empeñado en que mole de una forma obscena. Porque desde el principio ha molado, todas las brujitas eran pequeñas, retacas, monas, y esta no, esta era la James Dean de las brujas, la bruja rebelde y guay, la única que mide más de metro cincuenta y que puede usar -aunque no lo haga- sujetador. Y aquí la vemos volar con su escoba, porque a Miura le gustan los tópicos y no se conformó con el pirata con pata de palo, garfio y parche y quería sacar brujas con escoba y con verrugas. Así que tenemos a Morda molando, volando y contando su historia con una mentora que parece una villana Disney. Pero Morda no hace nada, solo se dedica a lucir palmito y a molar como la inmensa Poochie que es mientras que el equipo Gaga rellena el capítulo con gigantescas páginas dobles tan detalladas y evocadoras como, por desgracia, vacías.
El talento de Miura da para mucho más que para esto.

Culmino la entrada diciendo que no me gusta nada como parace que va a acabar el Sendo-Gonzalez

miércoles, julio 08, 2020

El como se gesta una obra maestra

Ayakashi Triangle

Tomui Sarido (editor de la Jump): Pase, pase, Yabuki-sensei, es un honor tenerle aquí de nuevo, ¿de que quería hablar?
Kentaro Yabuki (mangaka): El placer es todo mío, verá, tengo una idea para un nuevo manga.
Tomui Sarido: Oh, maravilloso. Siempre es un privilegio ver su arte, siempre le he considerado el Strazza del dibujo de féminas.
Kentaro Yabuki: Por favor, va a hacer que me sonroje, no dejo de ser un aficionado que siempre intenta mejorar.
Tomui Sarido: 
No sea modesto, dejando a un lado aquel año que Matsuena se lo pasó dibujando a Shigure en bolas, no he visto mejor uso de nieblas, vapores, gotas, rayos y todo tipo de recursos para bordear los límites de la pornografía. Y, si me permite el atrevimiento, diré que ha mostrado una progresión en los encuadres increíble que permite planos inimaginables hasta hace poco. Es usted un pionero, un artista. En fin, ¿de que trataría su obra? ¿Qué le pasaría a Eve?
Kentaro Yabuki: Vera, el otro día estaba viendo Tootsie.
Tomui Sarido:¿Tootsie?
Kentaro Yabuki: Bueno, no, en verdad Señora Doubtfire
Tomui Sarido:¿Señora Doubtfire?
Kentaro Yabuki: Bueno, no... Bible Black
Tomui Sarido: Bueno, todos los clásicos son clásicos.
Kentaro Yabuki: Sí, el caso es que viéndola caí al fin en lo que le faltaba a mis obras, en lo que me faltaba para crear algo verdaderamente inmortal.
Tomui Sarido:¿Y qué es?
Kentaro Yabuki: Vera, eso es lo gracioso. No me faltaba nada. Me sobraba.
Joseph Joestar: ¿Nani?
Kentaro Yabuki: Como cualquier buen japonés, entiendo la naturaleza, y la necesidad, de los futanari. Sin embargo, creo que hemos pervertido el término con el paso de los años desde su noble significado original. ¿De verdad nuestros lectores quieren tías que se abusen de otras tías?
Tomui Sarido: Obviamente si.
Kentaro Yabuki: Exacto, el concepto como tal no es malo, pero estabamos tan preocupados haciéndolo que no nos preocupamos de si debíamos hacerlo. Todo eso ya existía antes, el romance entre mujeres, el sueño de todos los hombres.
Tomui Sarido: Claro. El pabellón rojo, la dama Murasaki, Madame Bobary
Kentaro Yabuki: ... bueno, estaba pensando más en Enmanuelle, pero sí. Me dí cuenta de que cuando no había recursos para los futanari, los degenerados franchutes de la nouvelle vague ya dominaban el porno lésbico.
Tomui Sarido: ¿Está diciendo...?
Kentaro Yabuki: Sí... Mujer contra mujer.
Joseph Joestar: Oh My God!
Tomui Sarido: 
Pero eso es... es... una genialidad
Kentaro Yabuki: Lo sé. Pero eso no es todo. Las posibilidades podrían ser limitadas al principio pero el cambio de sexo nos permitiría probar nuestras habilidades de censura sobre tijeras y que nuestros lectores pudieran seguir identificándose con el protagonista al tiempo que fantaseaban ante un onanismo digno de los sueños de Woody Allen.
Tomui Sarido:Estoy abrumado, pero... ¿no podría ser algo peligroso? Son tabús importantes y ahora mismo el mundo esta muy sensible con esos temas...
Kentaro Yabuki:¿Acaso somos europeos? ¿Quién de nosotros no perdió la virginidad con su prima... o soño con hacerlo al menos? Somos japoneses ¿Donde está nuestro espíritu samurai?
Tomui Sarido: Mmmmm.... 
Kentaro Yabuki:Y aún no he dicho lo mejor. El cambio de sexo sería porque el prota sería un monje exhorcista, un ninja o alguna mierda así que se enfrentase a demonios... con eso:
a) se le rompería la ropa constantemente
b) podría meter enseguida sucubos o demonios salidos que quisiera tirarse al prota o a la chica, o a las dos al mismo tiempo, o poseer a alguna chica, o profesora, para que se uniera al harem.
Tomui Sarido: Empezaré a hablar con JCStaff para la adaptación al anime.

jueves, junio 18, 2020

Otro viaje a ninguna parte...

Kill Kill me

Supongo que llega la enésima ocasión en la que este humilde blog recomendará Mx0, una joya que fue cancelada mientras To-Love-ru continuaba en el mejor ejemplo de porque la política de series de la Jump no es la mejor del mundo (ver reseña). Tras aquella serie Kano Yasuhiro puso su buen cerebro a descansar algo y su espectacular dibujo ilustró una comedieta con espejos que no parecía tener muchas aspiraciones más allá que la de ser un producto de transición (ver reseña). Después llegó Kiss x Death -que desconozco- y ahora el autor ha vuelto valiéndose de la versión digital de la Jump con una obra simpática pero cuyo recorrido parece muy corto.
Básicamente la historia tiene como protagonista a Nemo Aoi, un genio que ha revolucionado el mundo de la farmacología con sus investigaciones y que dirige una compañía puntera. Sin embargo Nemo es el clásico inepto social acomplejado por no tener novia, y cuando un día se enamora perdidamente de un bellezón como los que solo este autor sabe dibujar y descubre que es una asesina no tendrá otra idea que contratarla para que le mate en una muy extraña y estúpida idea de romanticismo. Kill -que así se llama la chica- es joven e inexperta, pero se esforzará mucho para intentar matarlo a pesar de que este no dejara siempre de sobrevivir porque a pesar de que quiere que le estrangule because doki-doki siempre tendrá algún recurso de megamillonario con supertecnología para salvarse.
Los personajes son rematadamente idiotas pero simpáticos y caen bien, y por supuesto el dibujo del autor es espectacular y nos regala un fanservice impagable pero no insultante. Dicho esto, la serie lleva 10 capítulos, y ha presentado algún que otro secundario para animar un poco la situación como un amigo del chico, una rival de la asesina o incluso una especie de secundaria con aspiraciones de vértice amoroso, pero no veo como puede alargar mucho más la historia. Parece apuntar a una comedia romántica sencilla de 3-4 tomos a lo sumo, sin muchas más complicaciones. Un buen producto para pasar el rato pero no deja de parecerme un pequeño desperdicio que el talento de este autor se use en una serie tan intrascendente.

sábado, mayo 23, 2020

Cuyoh Jolyne y la redención del Acuario

Jojo´s Bizarre Adventure: Stone Ocean

Vaya por delante que Araki no tenía nada de lo que redimirse en verdad; "Vento Aureo" me parece inferior a "Diamond is Unbreakable", sí, pero el título de esta entrada se debe basicamente a que se ubica principalmente en una prisión y "Cadena Perpetua" es una de mis películas favoritas de siempre.
Aclarado esto, vamos con la reseña. "Stone Ocean" es la sexta parte de Jojo, que tiene por protagonista a Jolyne, la hija de Jotaro, y por escenario una prisión donde esta -más injusta que justamente- ha sido encerrada. En esa prisión pronto descubrirá que está en el centro de una conspiración contra Jotaro, que premeditadamente se había alejado de ella para protegerla, pero que afortunadamente consigue darle un regalo para defenderse en forma de stand. Como sabemos stands atraen a stands, así pues, mientras Jolyne aprende a manejar un stand que la convierte en algo así como una madeja de hilos, se irá encontrando con otros usuarios, y si bien la mayoría seran enemigos, unos pocos se convertirán en sus aliados para intentar acabar con el malo malísimo de la entrega. El desarrollo es el habitual en la franquicia y en ese sentido no hay sorpresas, son unos 17 tomos estructurados en sagas de varios capítulos centradas en el enfrentamiento contra algún enemigo y sin apenas transiciones o capítulos que se salgan de este concepto. El entorno, sin embargo, nos devuelve un poco al escenario cerrado de Morioh contra el habitual "tour" que suele protagonizar las entregas de esta franquicia; en este caso tenemos una prisión de Florida en lugar un pueblo y eso sirve a Araki para contener la acción y darle a esta parte un tono muy comedido que le sienta muy bien. El escenario puede parecer pequeño y carente de opciones, pero Araki recurre a todos los escenarios clásicos del cine penitenciario y vemos una variedad de situaciones sorprendente que van desde "hoyos" a motines, pasando por permisos al exterior e intentos de fuga... todo ello por supuesto pasando por el filtro Jojo que convierte todo en experiencias verdaderamente extrañas en ocasiones.
Lo primero a mencionar aquí sería que el poder de Jolyne es... una mierda. Con ello no quiero decir que sea débil, si no que no es fuerte, no es un poder brutal como el de Jotaro o el de Giorno, es un poder en apariencia no muy útil de cara a las batallas, y lo mismo pasa con Hermes y su extraña habilidad Kiss basada en pegatinas; quizás Weather Report sea muy poderoso, pero Anasui no lo es tanto como pareciera, y Foo Fighters tiene un poder que calificaría como normal dentro de la escala de Jojo. Y esto me gusta, porque las batallas de esta Jojo son raras como siempre lo son en esta franquicia, pero sobre todo se notan muy pensadas. No son batallas de fuerza bruta, si no de ingenio. La batalla contra Limp Bizkit puede ser de lo más surreal y genial que hemos visto en la franquicia, con una situación absolutamente extrema manejada con una frialdad y agudeza maravillosas por parte del autor. Dicho esto, también hay que decir en su último tercio es una Jojo muy Jojo y monta unos líos muy raros, porque Bohemian Rhapsody es absolutamente demencial, y luego incluso es superada por lo que llamaré el momento Uzumaki o el final en si de la serie. Con el final tendría uno de mis mayores argumentos en contra de la serie y es que, si bien el grupo protagonista -en especial el trío Jolyne, Hermes, FF- es muy potente, el villano principal de la serie me parece bastante falto de carisma, siendo un personaje bastante extraño con una motivación y un objetivo que no terminan de gustarme.
Y luego por supuesto tenemos el arte del mangaka, que es una absoluta locura. Los diseños son tan poco naturales como siempre, con personajes extremos en su diseño y -sobre todo- en su vestuario; con un sobresaturamiento de contraste de colores vivos. He leído la versión coloreada, pero la original de la Jump al publicarse en blanco y negro acusaba de un entintado demencial que hacía que que algunas escenas fueran algo confusas al no haber prácticamente una viñeta donde los personajes no se muestren en una pose que no parezca forzada, donde además la cámara siempre busca un ángulo rebuscado y extraño. Pero este aspecto tan poco natural de sus viñetas no deja de ser lo que le da gran parte de su personalidad y fuerza visual a la franquicia, y al no dejar de ser una elección puramente artística del autor esta más cerca de ser una virtud que un defecto.
Creo que en su recta final la historia se desmadra demasiado, pero en general el desarrollo me parece bastante satisfactorio y esta entrega tiene tanto buenos personajes como situaciones tan demenciales como memorables que la convierten en una buena entrega de la franquicia y un manga bastante recomendable de leer (aunque al ser Jojo 6 creo que cualquier lector sabrá donde se mete, y doy por sentado que nadie va a empezar a leer la franquicia por esta parte ya que, aunque la continuidad y las referencias no sean muy rígidas si que es necesario al menos conocer al clan Joestar o a Dio).

miércoles, abril 22, 2020

Las cartas aún no sobre la mesa

Eden no hana

Mi afición por Chihayafuru me llevó a esta obra previa de su autora tras el hecho de que Zadkiel me comentará sobre ella. Mi valoración es un poco extraña. No está mal, pero tampoco esta especialmente bien. Tiene muchos de los defectos que se suelen aplicar a los shojos más clásicos, pero -por encima de todo- es una obra que desconcierta por tener elementos muy, muy oscuros.
El punto de partida nos presenta a Midori, una chica que se cansan de repetirnos los terriblemente hermosa que es, que vive un infierno de vida en secundaria por la familia adoptiva que la ha acogido y que practicamente la está arrojando al suicidio. En esos momentos aparecerá de la nada Tokio, su hermano perdido largo tiempo ha, cuando sus padres murieron y cada uno fue adoptado por ramas distintas de la familia. Midori comenzará su vida con su nuevo "onii-chan" al tiempo que comienza a salir con un compañero de instituto y se dibuja entre ellos un extraño y por momentos perturbador triángulo amoroso.
Vaya por delante que no soy nada fan de las tramas incestuosas, y esta obra va por ahí. Es una importante pega ya que, obviamente, es la trama principal. Dejando eso a un lado, la obra presenta tramas muy turbias con varios aspectos altamente delictivos que le dan un toque muy oscuro y que son bastante interesantes, pero que en cierta manera acaban decepcionando algo por ser resueltas con cierto optimismo que podría ser considerado casi ingenuidad en algunos momentos. Además, algunas cosas como la excesiva bondad de Hashiba o lo bipolaridad de Yukari funcionan demasiado a conveniencia de la historia.
Narrativamente presenta algunos detalles interesantes y plantea desde el principio los principales focos de la historia, aunque me parece que en ocasiones se ralentiza demasiado y que los capítulos de transición no terminan de ser todo lo entretenidos que debieran.
Formalmente se descubrió que Yuki Suetsugu había plagiado revistas de moda y páginas de Takehiko Inoue y eso le valió la cancelación de su obra posterior y un ostracismo del que no saldría en varios años. Son viñetas puntuales bastante raras, pero tampoco nada sangrante, y en general la composición de la obra es bastante normal con la maquetación habitual de los shojos. Conforme avanza el manga van aumentando en número los primeros planos o las viñetas que tan grande muestran a los personajes de Chihayafuru, pero aquí -en general- tanto la disposición de planos como de enfoques es muy convencional, y así mismo el detalle de los personajes -y sobre todo de los fondos- es también muy poco destacable. Hay atisbos de lo que sería después el arte de Chihayafuru, pero se notaba que era una artista aún en la veintena, con un estilo que aún tenía mucho margen para crecer y una tecnología que aún no se había asentado lo suficiente en la industria como para hacer desaparecer una imagen claramente artesanal.
En general no es un gran manga, pero tampoco una obra especialmente recomendable. Supongo que es bastante injusto haberla comparado con Chihayafuru tanto a lo largo de la reseña, pero también creo que es evidente que la mayoría de las lecturas que reciba esta obra en estos años vendrán dadas por su hermana mayor, y desde luego este es un manga muy inferior.

viernes, marzo 06, 2020

Porque me gusta el final de Bokuben

Bokutachi wa Benkyō ga Dekinai

"Bokuben", "We never learn" o como quiera decirse, esta acabando, y lo cierto es que me ha encantado como lo está cerrando el autor en unos últimos capítulos que si no saltan de repente al arco de los exámenes internacionales o llegan extraterrestres creo que todo va a acabar siendo casi modélico.

Así pues, en esta reseña en la que se revelará LA GANADORA, defenderé los puntos por los que me ha gustado su cierre.


Duración ajustada

La serie ha acabado más o menos cuando debía de acabar. Serán unos 150 episodios, creo que le sobran 20 o 30, pero no es una cifra especialmente sangrante. La serie comenzaba a hacerse repetitiva y necesitaba acabar, y así lo va a hacer, pero antes de que el mal no tuviera remedio. En este último año de serialización, que comenzaba con varios de los arcos de las chicas ya cerrados se puede decir que ha habido algo de relleno, pero creo que era normal y comprensible, a fin de cuentas era imposible pasar de cerrar el arco de Ogata a celebrar San Valentin o hacer los exámenes directamente y los capítulos de relleno no dejan de ser esos valles necesarios en una estructura dramática serializada (y aquí, además, debido a la naturaleza harem de la serie, el autor no dejaba de tener que cumplir esa regla no escrita de repatir equitativamente páginas, con lo que entre arco y arco era casi obligatorio un capítulo ligero para cada heroína). 

Alegres perdedoras

Polémica en internet con este punto. Ha pasado algo extraño y es que, para lo que es habitual en el género, todo se ha cerrado de una forma bastante rápida, y además sin apenas lucha. Takemoto ha llegado, ha visto y ha vencido. No ha habido capítulos o minisagas de cierre de romance, y me gusta. La serie no se ha recreado en las derrotas, no ha hecho que cada heroína se confiese y sea rechazada en la especie de triste carrera de desgaste que son estas series. La serie ha acabado de una forma rápida y sencilla, con la ganadora ganando y las perdedoras perdiendo, no ha habido falso misterio.
Y está bien. La profesora y la sempai no competían, eso lo sabíamos a pesar de la absurda popularidad de la primera y del hecho de que la segunda era el mejor personaje de la serie. La guerra era una batalla a tres bandas, y era un poco extraña porque Takemoto -dejando a un lado sus virtudes- era casi la ganadora más natural. Ogata y Fumino tenían el terrible problema de ser las favoritas, la serie las estableció como las candidatas principales al protagonizar el primer capítulo y establecer con ellas un claro triángulo amoroso desde el principio aunque Takemoto llegase inmediatamente a continuación. Y esto en cierta parte ha jugado en su contra, ya que eran dos personajes tan opuestos en todos los sentidos que al final que una se impusiera no dejaría de ser un poco injusto para con la otra... y aquí además está el triste hecho de que Ogata, sencillamente, nunca ha terminado de funcionar bien. El autor lo ha intentado, y la chica además tenía el factor fanservice de su parte, pero por alguna razón u otra nunca ha funcionado tan bien como Fumino o como ese torbellino de nadadora que se ha comido la serie. Que Ogata ganara sería muy forzado, y eso en cierta forma creo que ha perjudicado a una Fumino que nunca ha dejado de ser un personaje demasiado de apoyo.

Justa vencedora

Porque si hay una chica que merecía "ganar" esa era Takemoto, y lo merecía casi por todas las razones imaginables. Me parece casi el personaje más disfrutable de la serie, un torrente de alegría y optimismo que funcionaba muy bien como dinamizador de la trama. Y es también el personaje más valiente, mientras que el resto de las chicas están descubriendo el amor esta está claramente enamorada desde hace 5 años y su lucha es la de confesarse; es el personaje más honrado y valiente de la serie, y uno siente que si habría alguien para quien la derrota fuera injusta sería para ella.
Y luego, narrativamente me parece que su arco es el mejor. Los arcos del resto de heroínas no están mal, pero el arco de Takemoto no existe como tal. Fumino tiene a su madre y las estrellas, Ogata tiene a su abuela y sus juegos, Asumi tiene a su padre y la clínica, e incluso Mafuyu tiene su redención... pero el arco de Takemoto es el arco del protagonista, su trama en si se base en decidirse a viajar lejos del prota, en conseguir armonizar romance y ambición.
Y la trama de Yuiga es la trama de Takemoto. Dejando a un lado chorradas de comedia romántica, la trama del protagonista es decidirse a ser profesor mientras ayuda al resto de chicas, pero en el caso de Takemoto el rol se invierte y no es él quien le ayuda a ella, es la propia Takemoto la que se convierte en un apoyo del protagonista y le ayuda a crecer como personaje en lugar de ser al contrario. Me encanta.

Y acaba así una comedia romántica sencilla pero sólida, bonita y sexy pero no insultante, divertida y paródica pero no muy absurda. Una pequeña joya absolutamente recomendable.

viernes, octubre 25, 2019

Takagi-san wa Kokurasetai: Tensai-tachi no Ren'ai Zunōsen

Karakai Jouzu no Takagi-san 2 

En su día me gustó la primera temporada (ver reseña), sin embargo siempre ha habido en esta franquicia algo que me ha tirado para atrás porque esa idea de que las bromas encubren un romance no termina de gustarme, soy consciente de que a esa edad puede ser una forma de lidiar con esas sensaciones y que la serie es inocente como ella sola. No creo que a esta serie haya que buscarle muchas complicaciones y no creo tampoco que ni mucho menos este intentando justificar el acoso escolar o cosas así, no lo creo... pero siempre me había tirado un poco para atrás este aspecto de la franquicia.
Dicho esto, esa faceta de "acoso" ha desaparecido por completo en esta temporada; las bromas de Takagi ya casi nunca intentan ridiculizar a Nishikata ante el resto de la clase, ahora tienen un cariz mucho más íntimo y privado. Takagi se da pronto cuenta de sus sentimientos y toda la temporada es una lucha constante contra la densidad mental de Nishikata y su timidez para que este acepte sus propios sentimientos también y de el paso adelante. Dicho de otra forma, las bromas de Takagi son ya un claro cortejo cuya sutileza tiene que ir rebajando hasta el mínimo porque el pobre Nishikata no se entera de nada. Y la serie, como comedia romántica, es sencillamente muy disfrutable. El ver como se fragua la relación de esta pareja es entretenido, pero además uno acaba empatizando con los personajes y emocionándose de verdad con los episodios finales. la primera "Takagi-san" era una serie disfrutable, pero esta es una de esas secuelas que en lugar de mostrarse continuista y plana apuesta -obviamente a causa del propio manga en el que se basa- por avanzar y ofrecer un producto mucho más intenso y satisfactorio.
Uno de los momentos del año en cuestión de anime...
El ritmo de la serie es bueno, el tener más romance ayuda a que los silencios y los tiempos muertos sumen más a los episodios, y las tramas en si suelen estar un poco más interconectadas como es habitual en un material que ya ha abandonado sus primeros capítulos (podemos tener, por ejemplo, un episodio centrado en un viaje escolar cuyos subsegmentos parecen bastante cohesionados). Seguimos teniendo los 2-3 minutos por episodio con las tres compañeras de clase, pero al mejor en si el nivel de la serie estos interludios -así como los ocasionales segmentos de otros compañeros- no se sienten tan forzados.
Visualmente la serie no hace grandes alardes en su animación, aunque en sus grandes momentos incluso se permite alguna metáfora visual no muy original pero si muy efectiva. Algo parecido pasa con la música, que también sabe leer el tono distinto de la serie y alcanzar un tono más grandilocuente y festivo por momentos. Es una serie que, en general no hace gala de grandes alardes técnicos, pero igual que sus guionistas estaban inspirados a la hora de definir el ritmo, sus equipo técnico sabía en que momentos les correspondía elevar un poco más la serie... y lo hacen.
En general, una serie que no solo me parece recomendable, si no que incluso creo que justifica de por si una primera temporada que era más normalita pero que ahora encaja a la perfección como una presentación de personajes.

Y después de todo lo que he dicho al principio del acoso...

RESEÑA EXTRA:  Ijiranaide, Nagatoro-san

Vale, aquí si que es acoso puro y duro. Nagatoro puede ser muy tsundere llegado un momento, y cuando uno va por el capítulo 30 del manga ya se da cuenta de que siente algo y todo eso... pero al principio putea demasiado a su sempai, el que haga a este sentirse incómodo, el que lo martirize por la superioridad social de su status de gyaru contra el suyo de otaku no me mola, no me parece gracioso... y se me hace raro que luego acabe desarrollando sentimientos por él. Luego los sentimientos llegan y ya pasa a ser una comedia romántica un poco más clásica con una protagonista, como he dicho, muy tsundere y unos gags bastante divertidos por lo cabrona que es la chica. 
Me costó llegar hasta ese momento, pero este manga tiene algo que me encanta, y es su dibujo. No es que Nagatoro sea especialmente sexy o bonita -aunque cuando el autor quiere desde luego se luce-, no es ni mucho menos el trabajo de fondos... pero sencillamente las caras de la protagonista son impagables. Cuando el autor quiere dibuja una Nagatoro muy sexy o divertidamente maligna, y mola, pero tengo debilidad por esos ojos gatunos que pone cuando se queda en blanco o desubicada, esa expresión y el que sus brazos que conviertan en flagelos con un diseño simplificado y unos fondos inexistentes me recuerdan irremediablemente a Azumanga Daioh y colocan una sonrisa en mi rostro.
No me gusta el tipo de historia de este manga, y sus primeros capítulos me resultan casi indignantes... pero sencillamente me gana por el grafismo y la sonrisa que me saca el diseño superdeformed de una prota cuyos puteos se vuelven contra ella más de lo que le gustaría.