Chrono Trigger
Con diseño de Sakaguchi, dirección de Kitase y Horii por ahí, este juego es normalmente encumbrado como uno de los mejores juegos de rol de la 16 bits de Nintendo, si no el mejor, y eso en una consola que sin salirnos de Square vio Final Fantasy IV(
ver reseña) y VI (
ver reseña) desde luego no es decir poco. Y una vez jugado no diré que es mejor, pero tampoco diré que es peor. La competencia es brutal, pero este juego mira de tú a tú a todos los juegos con los competía. Es, una simple y llana gozada. La base del juego es la de un Final Fantasy, pero tiene algo de la sencillez de los Dragon Quest y de la agilidad de un Tales.
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Chrono Trigger nos coloca en la piel de Chrono, un muchacho que ayuda a su amiga Lucca durante los preparativos de la feria del Milenio. Se cruzaran entonces con una joven alocada llamada Marle, y por una razón y por otra acabaran viajando al pasado para salvarse a si mismos, y después al futuro para descubrir el apocalipsis... a partir de ahí unas 20 horas de odisea a través de cinco épocas distintas en compañía del trío inicial y un compañero más de cada época.
Manejamos un equipo de tres personajes más o menos intercambiables en cada momento, que ganan experiencia simultaneamente, y que protagonizan las típicas batallas por turnos con barras de agilidad que se van llenando a distinta velocidad. En cada uno de nuestros turnos podemos efectuar un ataque físico simple, usar un item o realizar una técnica (que pueden ser conjuros y, si varios de nuestros miembros disponen de su turno, una demoledora acción conjunta). Los combates se desarrollan sobre los escenarios del juego y no son aleatorios. Son tremendamente ágiles y he aquí una de las grandes virtudes del juego, sus combates son muy divertidos y eso en un juego de este tipo sencillamente es la vida. Hay estados y efectos, pero no son demasiado importantes y si tengo que achacarle un defecto a este juego ese es que por desgracia es extremadamente fácil (ni siquiera hay que levear y las trampas de los jefes suelen estar bastante telegrafiadas).
Como es habitual tenemos todo tipo de items y accesorios para potenciar nuestra party, algunos simplemente suben las estadísticas de nuestros héroes y algunos confieren habilidades especiales. Nuevamente aquí tengo que decir que la importancia de estos accesorios es relativamente pequeña pues la dificultad del juego no es muy grande. Un ejemplo de ello es que, de los 7 personajes principales, cada uno de ellos con sus particularidades y puntos fuertes y débiles, ni siquiera llegue a formar un grupo predilecto pues normalmente podía superar todos los retos con cualquier combinación de héroes.

El juego es terriblemente ágil y entretenido en sus batallas, y a este punto se le añaden unos diseños de Toriyama y un sentido del humor desenfadado que hacen al grupo protagonista simpático y carismático. Tenemos un enemigos crueles y horribles, pero también tenemos otros terriblemente chapuceros y divertidos; y en la mejor tradición del rol japones las secuencias divertidas se dan la mano con otras terriblemente simples pero dramáticas (en la simpleza de los 16 bits creo que estas escenas funcionan mejor; Lucca y Robo se marcan algunas escenas dignas de enfrentarse a la Celes de FF VI).
La jugabilidad incorpora como elemento propio el jugar con varias épocas. Basicamente el mundo son un par de islas gigantes, pero el mundo irá cambiando a lo largo de varios milenios y el jugador tiene que lidiar con las diferencias entre ellos y aprovecharse de lo que sigue siendo igual. Además en algunos puntos nuestras acciones serán tan importantes que marcaran a diversas generaciones, reflejándose nuestras hazañas en una época en las gentes de otras.
Técnicamente es un juego espectacular para Super Nintendo. Sprites grandes y definidos con unas animaciones cuidadas, y unos escenarios repletos de detalles. Todo ello con los diseños marca de la casa de Toriyama y el sentido de humor que inevitablemente este trasfiere. La banda sonora es de Mitsuda con ayuda de Uematsu, y es sencillamente magnífica.
El sistema de batallas es muy ágil y adictivo. La historia es simpática y los personajes terriblemente carismáticos. El juego es una gozada que te engancha desde el principio y que no deja soltarlo hasta acabarlo. Es corto, pero sus 20 horas de juego son una absoluta gozada y no hay en ellas un minuto de leveo o de descanso.
El único defecto que le veo al juego es que es demasiado sencillo y fácil; el sistema de batalla es muy bueno pero la dificultad del juego no termina de ponerlo a prueba y el juego peca un poco de ese defecto de dopar tanto a los personajes que al final los diversos escenarios del juego no terminan de suponer un reto. Esto, y el hecho de que nuestra party sea de unicamente 3 miembros son los defectos que le veo al juego (aunque esto último se debe a gustos particulares).
Pero los defectos del juego son escasos y menores. 20 años después de su salida, el juego ha envejecido terriblemente bien y me parece terriblemente recomendable para cualquier jugador (incluso creo que es un un buen juego para iniciar a alguien en el género (aunque tiene que saber inglés, claro)).