domingo, septiembre 06, 2026

El camino de los reyes libres

One Piece 1192 - No os lo perdonaremos

Capítulo... necesario. Muy guay, con un gran discurso de Usopp, pero funcional ante todo. El tema de los reyes -o de los elegidos- es siempre complicado, esta aquello de que han de servir al pueblo, las necesidades de muchos pesan más que las de pocos como decía la Biblia según South Park, o uno ha de cumplir con sus obligaciones antes de reclamar sus derechos como le dijo Davos a Stannis en Hielo y Fuego... todo eso esta bien, una vez que se está en el trono. El problema es llegar a ese trono. Si uno es un gran héroe que lo sacrifica todo por el bien mayor, bien, nadie se va a quejar; ahora bien si eres "el hijo de..." y todo parece diseñado para que llegues al trono, eso ya es otra cosa. Y en un manga como One Piece, cuyo tema principal es la libertad, que el protagonista parezca destinado a algo es un grandísimo problema.
Que Luffy inspire a otros, que haga que le ayuden, perfecto... es el poder más temible de los mares como dijo Mihawk. Ahora bien, me parece correcto mientras lo haga Luffy, no cuando parezca que lo haga el guión. Sobra decir que Luffy y guión surgen de la pluma de Oda, es lo mismo a efectos prácticos... pero hay formas y formas. Y últimamente todo lo de Nika estaba haciendo que pareciera que a Luffy se lo regalaban todo, que era un Deux Ex Machina andante (técnicamente, lo es, en teoría). Que Luffy se viera esclavizado por su rol de salvador del mundo, que la propia fruta pareciera esta haciendo que se lo tomara todo a la ligera me parece un error (salvo que, como he dicho alguna vez, la propia fruta este haciendo de verdad que Luffy se lo tome todo de broma y tenga que domarla).
El capítulo no es original, no deja de ser el clásico capítulo en el que el "elegido" afirma que sus acciones son por voluntad propia y no por mano de algún ente divino (aunque las palabras vengan de uno de su profetas). Viene a recordarnos un poco aquel momento de Luffy negando ser un héroe porque estos comparten la carne. No es tan grande como cuando les explicó a los miembros de su flota lo que él consideraba que era ser el rey de los piratas, o cuando Garp le dijo a Sengoku que no importaba si revelaba que Luffy era el hijo de Dragón porque ya se había labrado su propio camino. No de los mejores capítulos del manga ni de lejos, pero era un capítulo necesario.
Y le da a Usopp una buena escena que, aunque sigue sabiendo a poco, le viene bien al personaje (además del detalle de que Gabban no hubiera podido detectarlo a pesar de su avanzadísimo haki de observación). Y también nos da un nuevo puñetazo serio de Luffy a Ihm... aunque también nos vuelve a recalcar que las heridas de Luffy en esta ocasión están siendo de una gravedad extrema.

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