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lunes, julio 20, 2015

Summer of '84

Bryan Adams - Reckless

Bryan Adams no es uno de mis autores favoritos, es uno de esos músicos a los que la televisión no les sentó bien porque los hizo demasiado comerciales y tuvieron que adaptarse a lo que el mercado quería de ellos. Pero el canadiense tiene una grandísima voz, y aunque este "Reckless" pueda parecer algo fuera de mi ámbito normal de reseñas musicales, alberga seguramente los mayores clásicos de este autor y creo sinceramente que es uno de los mejores exponentes de lo que el rock ligero podía dar en los 80. 
Son en su mayoría canciones sobre el amor que no quieren arreglar el mundo, pero suelen ser todas ellas muy pegadizas, con unos acordes sencillos pero contudentes, con unos estribillos muy coreables en estadios y un uso inteligente de los coros. Batería y bajo llevan el ritmo sin demasiado protagonismo y la guitarra suele explotar tras el segundo estribillo con algunos solos simples pero elegantes que permiten descansar la voz de Adams. "One nigth love affair" abre el disco con esa estructura, y "She´s only happy when she´s dancing" la continua uniendo palmas y coros como complementos. "Run to you" es un tema claramente hecho para ser radiado, melódico y pegadizo, con la clásica estructura de un single. Tras unos temas claramente rockeros el disco pasa a una balada memorable como "Heaven", un tema precioso cuya mayor pega es que probablemente sea uno de esos temas que esclavizan mucho a su autor. La guitarra comienza  "Somebody", el tema me parece poco más que su riff principal y un inteligente uso de los tempos, pero sirve como para recuperar el ritmo algo del disco y es un buen intermedio entre la balada anterior y esa joya melódica llamada "Summer of '69". Pasadas la parte más elaborada del disco, "Kids wanna rock" es una de esas clásicas canciones que todos los grupos tienen en sus primeros -y últimos- discos, con mucha guitarra y coros, donde lo importante parece ser reafirmarse como rockeros ellos y su audiencia... no es un gran tema, pero los he visto peores. 
"It´s only love", "Long Gone" y "Ain´t gonna cry" son un poco "cara B", y aunque siguen la tónica del disco presentan interesantes diferencias. La primera es la más interesante, con un estilo algo blues y con una presencia mucho mayor de lo habitual de la guitarra, pareciendo un tema instrumental algo alargado para ser más comercial. La segunda es algo descarnada, con un esquema muy simple muy heredado del rock urbano de Springsteen. Y el tema que cierra el disco es bastante agresivo, con más guitarra y más bajo de lo que habíamos escuchado en el resto de canciones del disco.
No es mi estilo de música favorita, pero este "Reckless" es, ante todo e independientemente de su género, un muy buen disco. Muy recomendable. 

viernes, mayo 08, 2015

Los chicos malos de Boston

Aerosmith - Get a grip

Ignorando que es su trabajo más vendido, puede que este no sea el disco más importante de Aerosmith y puede que los haya más cruciales o identificativos, pero me parece un disco tremendamente sólido y le tengo un cariño especial por ser aquel que me descubrió la banda (aún recuerdo el cuando mi hermano pidió al Círculo de lectores esta cassette y la del "Bat out of hell 2" (ver reseña) hace ya más de veinte años).
El estilo de (modo Rockfm on) "Los chicos malos de Boston" (modo Rockfm off) es terriblemente simple a la par que identificativo. Las canciones tienen una base rítmica relativamente sencilla, lenta, pero no pesada. Sobre la base rítmica se superponen con algo de libertad los acordes de las guitarras, donde en ocasiones Joe Perry consigue algo de libertad para marcarse solos. Y sobre esta base músical, algo de country con multitud de voces y una muy presente armónica. Es un claro rock urbano, pero no llega al glam-rock de los ochenta ni a la melancolía que impregna los temas de Bruce Springsteen.
"Get a grip" me parece un gran disco, un disco donde además la banda muestra que su sonido -aún siendo muy identificativo- es muy versátil.  
"Eat the rich", "Get a grip" y "Livin´on´the edge" son unos temas 100% Aerosmith. Lentos pero rítmicos, sencillos pero pegadizos, con ciertos toques country y un poco de protesta social festiva. Tres auténticas joyas que abren el disco y que me parecen de lo mejor de él. "Line up" es un tema parecido y también brillante, pero algo más festivo; otros temas otros temas como "Gotta love" y "Shut up and dance" compartirían ese sonido tan característico pero me parecen menos inspirados.
"Fever" y "Flesh" son temas más movidos, con un mayor ritmo y un tono algo más agresivo en los solos o los cambios de ritmo. No están mal, pero creo que no es el mejor sonido que esta banda puede producir. "Walk on down" iría en esa dirección, siendo además una de esas canciones en las que Steven Tyler cede el micrófono, perdiendo la canción uno de los signos más identificativos de la banda (la banda suele experimentar bastante con su sonido y en aquellos años aún se veían con frecuencia temas instrumentales como la relajante "Boogie man").  
"Cryin'", "Amazing" y "Crazy" son tres maravillas de baladas rockeras... pero son extrañamente parecidas entre ellas y muchas de sus partes parecen casi intercambiables entre ellas.

Me parece, en definitiva, un gran disco y una muestra muy identificativa del sonido de esta banda.

martes, marzo 24, 2015

Cuchillas de acero

Me he propuesto reseñar discos clásicos que me gusten con algo de periodicidad, y tenía claro que mi próxima reseña iba a ser de Judas Priest... pero no conseguía decidirme entre dos discos, así que al final...

DUELO XIII
Screaming for Vengeance vs Painkiller

Hablar del mejor disco de Judas Priest es díficil, y habrá a quien le parezca una herejía que no haya metido el British Steel en esta comparación, pero mis discos favoritos de la banda son estos dos.

Voces
Halford grita maravillosamente en en las dos canciones que dan título a estos discos, pero luego también modula la voz maravillosamente en temas como "You got another thing comin" o la grandiosa "A touch of evil". Creo que en esta categoría habría un empate técnico.

Guitarras
Las guitarras se sacan riffs prodigiosos en ambos discos, aunque creo que tienen más protagonismo en "Screaming for Vengeance", donde la producción les da un sonido más limpio y donde la melodía parece imponerse a la velocidad.

Bajo y bateria
Aquí sólo el primer minuto de "Painkiller" ya decanta la balanza. Sobra decir que en "Screaming" no hay una mala base rítmica, pero en el "Painkiller" la velocidad y la agresividad se multiplican con un ritmo mucho más frenético y marcado.


Creo que a nivel interpretativo "Painkiller" gana, es un disco que combina maravillosamente la velocidad del power-metal con la contundencia del metal más primigenio. Judas Priest es una banda con una cantidad de registros brutal y podemos ver como un trallazo de ultra velocidad como "Metal meltdown" con otros temas más duros y contundentes como "Hell patrol". En el speed-metal, como su nombre hace pensar, la velocidad prima sobre todo, y ello normalmente se traduce en una falta de contundencia. El trash no es power, y normalmente cuando los grupos clásicos de power sacan discos más duros cambian casi de género. Es difícil mantener velocidad y contundencia al mismo tiempo, y eso lo consigue este disco, que tiene la contundencia de las bandas de metal británico de los 70 y le suma la velocidad de los alemanes de los 80. Es por esto que este es uno de mis discos favoritos y por el que creo que ganaría este enfrentamiento.

Ahora bien, las cosas no son tan fáciles, y "Painkiller" comienza a mostrar uno de los problemas que el heavy arrastra desde finales de los 80: sobreproducción. Haldford, Tipton y KK comenzaban a ser ya hombres maduros en esa época, eso se traduce en composiciones más variadas y trabajadas. Cómo músicos no sólo es justificable, si no incluso saludable. Ahora bien, son composiciones que funcionan mejor en CD que en directo. "Painkiller" no llega a cruzar la línea de la sobreproducción del todo, y el sónido que consigue es llanamente maravilloso... pero en "Screaming" todo es más simple y sencillo, todo es más directo y contundente. El ritmo no es tan elevado y los riffs están más marcados, siendo las canciones más hímnicas y pegadizas. "Painkiller" es un producto más complejo y maduro, pero "Screaming" tiene más "garra".


Si tuviera que quedarme con un único disco, elegiría "Painkiller", pero ambas obras son dos pequeñas joyas, muestra clara de la fuerza de la banda, así como del amplío espectro musical de sus integrantes.

jueves, febrero 26, 2015

Cuando la música era oro

Dire Straits - Alchemy

He tardado muchos años en poder apreciar este disco, es tal su fama que de primeras uno espera otra cosa. Sí, naturalmente, el solo de guitarra de Knopfler al final del "Sultans of swing" es el equivalente musical al Paraiso, el Cielo o el Nirvana, pero el resto del disco creo que no se puede apreciar bien de primeras, los de mi generación no estamos educados para que esta música nos entre con facilidad.
Dire Straits es una banda que apareció a finales de los 70, y este directo esta fechado en el 1 de Marzo de 1984. Sin embargo su sonido es de los 70. Para alguien cuyos gustos musicales se formaron a finales de los 80 y principios de los 90, cuando la MTV y los vídeos imponían una dictadura brutal sobre el minutaje de las canciones, este es un disco extraño. Los conciertos ahora ya no son así, ahora cada canción dura en vivo lo que dura en el compacto, quizás con la inclusión de algún solo adicional o algún medley cuidadosamente estudiados. Ahora los conciertos sirven para promocionar discos, antes los discos se hacían para intentar atrapar la fuerza de la música en directo. 
Dire Straits son, claramente, hijos de los 70. No les interesan las canciones, les interesa la música. El público ante ellos es un lienzo en blanco a pintar. "Romeo and Juliet" y "Tunnel of love" son puntos de partida, directrices vagas a seguir -en un momento dado hay que llegar al estribillo y a algunos acordes-, pero nada más. Llegado el momento no hay ataduras y la banda parece improvisar cada nota, sonando la canción que parece más lógica en ese preciso momento, y naturalmente la guitarra de Knopfler, pero bajo, batería y teclados tampoco echan en falta momentos en los que son las absolutas estrellas.
No está "Money for nothing", pero pocas pegas más se le pueden poner a este disco. Un doble cd que pide recostarse en un sofá, cerrar los ojos y deleitarse durante hora y media con unos virtuosos rockeros que parecen sacados de un garito de jazz de New Orleans.

lunes, enero 19, 2015

Oscuro y sobrio heavy-metall

Metallica - Album negro

No soy un fan de Metallica, dicho sea desde el principio. Siempre me ha gustado el heavy más alegre, pero con los años uno cambia y tras mucha velocidad sinfónica uno aprecia mejor la sobriedad y la contundencia de bandas más duras. Metallica al parecer es "trash-metal" (digo al parecer porque llegado un punto es ridícula la cantidad de etiquetas que hay dentro del heavy), es un heavy lento, grave y contundente, pero también con toques melódicos. En mi humilde opinión diría que la banda está entre la crudeza de unos Black Sabbath y la sobreelaboración de Symphony X.

Repitiendo que Metallica no es santo de mi devoción, tengo que decir que este disco me ha gustado mucho. No es mi estilo favorito, y creo que el disco peca un poco de repetitivo y alargado, pero el disco tiene una fuerza imposible de negar. La producción es muy buena y, si bien comienza a verse la sombra de la lacra del sonido artificial que tanto daño ha hecho a la música desde los 90, todavía tiene la fuerza simple y directa de un concierto, que es lo que siempre ha dado poder al heavy. El disco se mueve en tonos graves y batería y bajo están muy presentes, marcando los ritmos notablemente a unas guitarras que se me hacen algo monótonas en algunos cortes.

De "Enter Sandman", "The unforgiven" y "Nothing else matters" poco puedo decir. La contundencia de la primera, la sobriedad de la segunda y lo melódico de la tercera describen a la perfección el disco.
"Sad but true", "Dont´tread on me" y "Of wolf and man" muestran un sónido muy crudo y directo. Son temas no especialmente complejos, pero muy contundentes. "Holier than thou", "Through the never" y "The struggle within" son partícipes de una contundencia parecida, pero le añaden más frenetismo y dejan pequeños momentos para el lucimiento de todos los componentes de la banda.
"Wherever I may roam", "The God that failed" y "My Friend of misery" muestran un sonido más elaborado. No obstante tambien tengo que decir que en muchas de estas canciones se entrevé un alargamiento de algunas partes. Son temas en los que esta presente ese mal tan frecuente en la música de que la creencia de que más minutos hacen mejor a la canción.

Es un disco cuyo sonido me pareció algo repetitivo de primeras, pero que me fue gustando más con cada oída. Es también un disco curioso, muy ensalzado por algunos, y muy defenestrado también por los fans más puristas de la banda.

miércoles, noviembre 19, 2014

HEAVY METAL

Era el año 1970. El rock comenzaba a quedarse pequeño. Esa música rompedora que surgió en los 50 comenzaba a ver como los jóvenes que habían bailado al ritmo de Elvis crecían. Surgieron los 4 de Liverpool y la música creció, y junto a ellos aparecieron otros monstruos como los Rolling. Pink Floyd ya experimentaba con nuevas músicas en aquellos años en los que blues, jazz y rock se daban la mano. Led Zeppelin comenzaba a construir una escalera hacia el cielo. Bob Dylan ya nos decía que los tiempos estaban cambiando. Easy Rider ya se había estrenado y todo el mundo se creía nacido para ser salvaje. Eran los tiempos de Mayo del 68, de Woodstock, de la guerra de Vietnam. El rock crecía hacía vertientes psicódelicas, progresivas, operísticas y de todo tipo. Las guitarras vibraban con influencias de todo tipo de música, bajo y batería no eran simples acompañantes, e incluso una mariposa de hierro había mostrado lo que podía hacer un órgano. 
Los jovenes habían crecido y ya no se contentaban con cantar al amor y la libertad, ahora se revelaban contra la guerra fría y contra la injustica. Ya no cantaban como jóvenes esperanzados, cantaban como hombres desencantados. La música es expresión, y había de expresar eso. Un nuevo género musical estaba comenzando a asomar la cabeza, ya había habido temas que se podían encuadrar dentro de él, ya había bandas que flirteaban con él sin siquiera saber que existir. Sólo faltaba su nacimiento. Y este llegó de Inglaterra. Como surgido de las forjas y las factorías metalúrgicas, llegaba un sonido nuevo, duro y contundente. Metálico y pesado. Ya no era simple rock. Era algo más. Había nacido el Heavy metal.
Ya se había visto la potencia de un sábado negro antes, pero este disco supuso sin duda algo más que la consagración de una banda acusada de satanismo, supuso la consagración de un género. Apenas 8 temas componen el disco, pero no es exagerado decir que más de la mitad de ellos son historia del género, y los que no lo son, no lo son por ser temas experimentales (como era habitual en aquellos tiempos).
Paranoid nos presenta un sonido contundente, duro, aplastante. Una guitarra afinada gravemente, una bateria y un bajo muy presentes que marcan unos ritmos lentos pero implacables, y luego una voz de Ozzy que conseguía mantenerse grave al tiempo que soltaba notas agudas. 
El disco comienza con War Pigs y sus bocinas ataque aéreo, con unos riffs de guitarra simples pero contundentes, un bajo y una guitarra muy fuertes, y una voz que parece un instrumento más. Un sonido muy crudo espectacular para conciertos que luego converge con una fuerza brutal.
Paranoid es un tiro. Teniendo la contundencia de la banda, la velocidad del bajo y la batería sorprenden desde el principio con un tono que en un primer momento parece muy rockero pero que evoluciona a otra cosa al ser tan prolongado.
Planet Caravan es una cosa extraña, fruto supongo de las drogas. Relajada, muy influenciada por el blues, se aleja mucho del registro de la banda a pesar de tener un toque oscuro. Es el clásico tema que muchas críticas ponen por las nubes por su valentía y su trabajo compositor... a mi me parece una mierda.
Iron Man es, sencillamente, la forma que tomaría una fundición de acero si se transformara en música. Incluso el título es significativo, esta canción es la definición de heavy-metal.
Electric Funeral es otro tema pesado y duro, pero esta acompañado de un aire distorsionado y siniestro que le da un aire oscuro y apocalíptico. La sencillez y crudeza del sonido son espectaculares.
Hand of Doom baja algo el nivel, alterna partes casi mudas con otras más contundentes en las que, no obstante, me parece que no hay una melodía con tanta fuerza y la voz de Ozzy me parece algo estridente. 
Rat Salad es un buen instrumental con una bateria y una guitarra espectaculares, sin embargo este tipo de exhibiciones creo que pierden bastante lejos del directo.
Fairies wear boots cierra el disco es un tema con una guitarra brutal y unas notas muy pegadizas, buen tema, pero sin pecar de ser una música sobrecargada adolece un poco de la fuerza directa y sencilla de algunos de los temas anteriores.

lunes, agosto 04, 2014

Resistiéndose a morir

Gammaray - Empire of the undead

A principios de este año apareció el nuevo disco de la banda de Kai Hansen tras una pausa bastante prolongada desde el anterior y normalito "To the metal" (ver reseña). La pausa le ha sentado bien, es un disco más trabajado e inspirado. No obstante, es un disco que te tienes que forzar para que te convezca, gana con cada escucha, tiene profundidad y tiene matices, pero no es un disco que enganche con la primera escucha. Zimmerman ya no está en la banda, y en los temas no se nota musicalmente, pero particularmente hecho de menos su composiciones.
El disco comienza con "Avalon", siguiendo esa costumbre ahora bastante impuesta de comenzar los discos con el tema más largo, complejo y ambicioso. Y es un gran tema, digno sucesor de maravillas como Armageddon.
"Hellbent" es uno de esos temas que ejemplifica a la perfección lo que es el Kai Hansen actual. Un doble bombo y un bajo que no descansan, y unas guitarras no menos frenéticas. Coros y ritmo power a lo Judas Priest. "Pale Rider" sigue su estética, aunque cambia velocidad por potencia y crudeza. "Born to fly" es el rebote previsible tras un par de temas tan contundentes y ofrece un sonido más sencillo y "happy", rebote que culmina con "Master of confusion", single del disco y puro sonido Keeper; es el clásico tema comercial de Kai Hansen, y funciona tan bien como "Land of the free", "Valley of the kings" o cualquiera de los grandes clásicos hímmicos de la banda. "Empire of the undead" sería una variación de esos clásicos temas, con toques más oscuros y guturales, así como más cambios de ritmo y una composición más trabajada.
"Time for deliverance" es el clásico tema lento de cada disco, no está mal, pero es normalito, y el nombre evoca mucho a "Gods of deliverance", lo que no le hace ningún favor.
"Demonseed" es la vuelta al heavy más crudo. Contundente y relativamente simple, tiene un gran trabajo de voz y me recuerda, como he leído en otras críticas, a Dio.
"Seven" es power 100% gamma, velocidad y riffs a diestro y siniestro con una afinación algo grave y coros por todos lados. Disfrutable como pocas. 
El disco se cierra con "I will return" tema que refleja muy bien a los gamma habituales, partes graves y duras y contundentes con otras mucho más frenéticas y power. 

Es, en definitiva, un buen disco, no el mejor de la banda, desde luego (para mi ese puesto lo ocupa el maravilloso "Powerplant"), pero si un buen disco, un buen disco con el que creo que Gamma escapa un poco de esa rutina en la que había ido cayendo poco a poco con el cambio de siglo. Como puntos en contra unicamente mencionaría un bonus track bastante malo y una portada sencillamente horrible.

martes, mayo 13, 2014

Metal del bronce

Helloween - Straight out of Hell 

Obvio es que la época dorada de Helloween no va a volver. Los "Keepers" surgieron de una alineación de planetas (ver reseña), pero lo cierto es que con treinta años a sus espaldas, la banda de las calabazas sigue dando guerra. Este no es su mejor álbum, y para mi gusto tampoco llega al nivel de inspiración de esa segunda juventud que fue del "Master of the rings" al oscuro "The dark ride", época a la que le podríamos atribuir la plata aunque en verdad no tiene mucho que envidiar a los tiempos de Kai Hansen. Pero lo cierto es que tras ese inocuo "rabbits" la banda ha encontrado un nuevo estilo bastante claro. Fue un error el nombre de aquel "Keeper III", y para mi gusto con "7 sinners" se pasaron con lo heavy... pero el estilo de los Helloween actual es muy sólido y este disco encaja a la perfección con ellos.
"Nabatea" es un tema algo raro, seguramente el más diferenciado de todos los temas, pero para mi peca demasiado de ser un "single de Deris", temas con un estribillo demasiado marcado que no terminan de funcionar y un estilo intencionado de "heavy de libro" que no es el que mejor se adapta a las habilidades de composición del cantante de la banda.
"World of war" es un tema rápido con una guitarra sencillamente espectacular que se confunde casi con el bajo y compone una base rítmica brutal. Es un tema con una gran fuerza que luego es relevado por "Live now", uno de esos temas en los que se alternan muchos momentos en los que Deris practicamente es lo único que se escucha en la canción con otros en los que la batería y las guitarras explotan con fuerza. Otro buen tema que tiene pinta de funcionar muy bien en conciertos.
"Far from the Stars" y "Burning sun" dan el relevo como compositores a Grosskopf y Weikath respectivamente; aunque algo más duro y rápido, es puro metal surgido de las raices ochenteras de la banda (el primero más en su versión happy desenfadada y el segundo algo más duro y contundente). Ambos firman después dos temas más, "Straight out of hell", muy power, himmica y melódica, y "Years", con una velocidad espectacular. 
Con "Waiting for the thunder" y "Hold me in your arms" alcanza su mitad suavizándose para no sobresaturar. El primero es uno de esos bonitos medios tempos melódicos apoyados por unos bonitos teclados, el segudo es ya una balada pura y dura, lenta y pausada, con un trabajo brutalmente contenido de guitarras y voces. 
"Wanna be god" junto con la posterior "Asshole" son los temas cachondos del disco. Temas divertidos para conciertos, especialmente la primera, que en su prescinde casi por completo de guitarras y suena casi unicamente a batería y coros en un homenaje confeso a Freddie Mercury, la segunda es también una canción muy de coros pero tiene unos cambios de ritmo sorprendentes.
El disco comienza a acabar con "Make fire catch the fly", velocidad melódica a mansalva con pianos y coros a la par de una batería contundente. Un tema que define mucho el estilo de la banda de una década para acá. "Church breaks down" sigue ese mismo estilo, aunque añadiéndole acordes cuasi religiosos que le dan un toque distinto.

El estilo del grupo sigue evolucionando, y tenemos temas muy trabajados, brillantes a nivel de composición y de interpretación. Pero... los temas no dejan de ser muy parecidos entre ellos, son distintos, pero uno tiene la sensación de que aunque las notas sean distintas las guitarras suenan iguales en todos ellos. Y, la composición peca de sobreelaborada, son temas de disco, no de conciertos... y eso le quita mucha fuerza a un disco heavy.

lunes, junio 04, 2012

Los guardianes de las llaves...


Unisonic

Place Vendome es un buen grupo, pero si a Kiske y Ward se les une Kai Hansen el proyecto cambia muy mucho. Unisonic es el retorno de Kiske a los escenarios y un pequeño descanso melódico del bueno de Kai de una Gamma Ray que suena ya demasiado agotada.
Y escuchar de nuevo la voz prodigiosa de Kiske (sorprendentemente tan buena como en los "Keepers") con la guitarra de ese genio bajito era un sueño. Este disco no es un Keeper 3, eso es lo primero que hay que saber, el sonido buscado por ambos en sus carreras individuales esta muy lejos del de aquellos legendarios temas como "March of time" o "Future wordl" aunque vayan a tocar estos en todos su conciertos. No, para un Keeper 3 oficial ya tenemos a los Helloween actuales y para uno espiritual tenemos Avantasia. Unisonic es otra cosa, si tuviera que asemejarlo a algún disco de Helloween sería una mezcla del power de "Pink bubbles go ape" y lo melódico del "Chamaleon".
Sí, la portada no pasara a la historia...
pero también hay que decir que al menos no es un horror
No se si este proyecto se consolidará, pues sobra decir que cada componente tiene una agenda bastante apretada, e incluso últimamente se viene rumoreando la posibilidad de una reunión de los Helloween originales en lo que sería un culebrón capaz de eclipsar a las reuniones de Black Sabbath y Ozzy. Pero me gustaría que tuviera continuidad.
Se trata de un sencillo disco de rock donde sus compositores hacen lo que quieren, sin querer caer en el power para vender más pero tampoco alejándose a propósito de él para marcar diferencias (no hay dobles bombos ni obsesión por la velocidad, pero igualmente en muy pocos momentos se renuncía a las guitarras y el sonido puramente rockero). Hay buenos riffs de guitarra, una batería y un bajo impecables, buenos arreglos, sutiles coros y una voz soberbia... pero todos estos elementos se hayan perfectamente integrados, no hay ninguno que quiera destacar por encima del resto. Es un disco en el que se nota una composición bastante libre y relajada, no hay ningún tema que pretenda ser un pelotazo explicitamente (quizás Unisonic, marcadamente power para ser lanzado como single, y es uno de los temas que quizás peor funciona). Es un disco sencillo y sin aspiraciones, y quizás ahí radiquen sus principales virtudes, no tiene que ser fiel a ningún estilo, como tampoco tiene porque desmarcarse de ellos. Sube un poco el nivel de Place Vendome y ofrece más variedad que estos, con composiciones puramente power como la citada "Unisonic", otras terriblemente melódicas como "King for a day", sonidos sencillos, alegres e himnicos como el de "Never to late" y joyas hard-rockeras como "Renegade" o "Never change Me".

viernes, octubre 28, 2011

GOLDEN TOWER WEEK 2011 ( 5 / 5 )


Tras la educativa advertencia de las autoridades sanitarias, la jodidamente interminable espectacular ceremonia de los Golden Tower alcanza su última parte por fin de una puta vez para desgracia para sus seguidores.

Ascienden al escenario para entregar el premio a la mejor canción del año el inventor del Reggeton y todos los participantes de Operación Triunfo de todas las ediciones....

¡It´s a trap!

Los invitados desenfundan las armas que se les entregaron al entrar en la sala (junto con gafas 3D, por supuesto) y participan en un bonito homenaje al Doom y al Quake que además pone de manifiesto la verdad de las palabras de Emiya Shirou.

Tras limpiar el baño de sangre ocasionado por ese gran servicio prestado a la humanidad ascienden al escenario Sinichi Chiaki y Noda Megumi.

Premio Jim Steiman a la mejor canción

Las candidatas son:

Ano Hana: Secret Base



Sabaton



Arrietty



Persona 3



El tema de Guile




Y el premio es para... Sabaton

Asciende al escenario el grupo... acompañado por el tema de Guile




Ascienden al escenario Erza Scarlett y Lucy Heartphilia vestidas con una cantidad insualmente grande de tela para presentar el

Premio George Lucas a la decepción del año

Los nominados al premio menos constructivo del año son:

Kingdom Hearts, porque me parece un juego muy irregular... y desde luego para nada merecedor del fandom que tiene tras él.
Linterna Verde, porque me esperaba un mierda de película y aún así consiguió sorprenderme -y mucho- para mal.
Neptuno, porque esperaba mucho del Dios del Mar y se ha limitado a quejarse de los achaques de la edad mientras su isla afrontá la mayor crisis de su historia
Escudo Humano, porque la primera temporada esta muy bien... pero lo que hacen con ella en la segunda no tiene nombre.
7 sinners, porque Helloween puede hacer canciones muy trabajadas musicalmente... pero sencillamente su nuevo estilo no me gusta nada.

Y el ganador es... 7 sinners

Recoge el premio Michael Kiske, porque muchos de los fans de Helloween no quieren volver a ver a Andi Deris sobre un escenario


Itagaki ve nuevamente frustradas sus aspiraciones de conseguir lo que desea


Ascienden al escenario las Red Foxxies bajo la narración de Norio Wakamote. Es el turno del

Premio Principe Kheldar al robaescenas del año

Los candidatos a este premio son:

Cariboo, ¿donde se ha metido durante los últimos 25 capítulos el logia pantanoso? ¿Quién demonios puede querer a un ex-shichibukai con tendencias suicidas -honorables, pero suicidas- o a una megasirena pudiendo tener a un desagradable y mezquino contrapunto a la luminosidad del resto de los nakamas?
Furuichi, sencillamente la definición de robaescenas, el personaje que engrandece de sobremanera Beelzebub haciendo que la acción más pura no eclipse la comedia.
Haqua, una tsundere de tomo y lomo que ha conseguido la siempre dificil tarea de suplantar a una protagonista inicial como Elsie
Sargento Vasco Ayudante, quizás la más rutilante estrella del universo Megapirañil.
Guerrero, el principal problema de la primera temporada de Escudo Humano es la relativa poca presencia de este personaje... el de la segunda es que su número de problemas es incontable.

El ganador es... Furuichi

Loco de felicidad, Furuichi camina hacia las Red Foxxies contando el número de ellas y haciendo una lista rapida de sus fetichismos preferidos... hasta que se da cuenta junto al atril ha aparecido Alaindelon para compartir ese intimo momento de felicidad.


este es el escenario idóneo para recordar a uno de los grandes robaescenas de la escena y el maltrato que siempre sufrió... ¡Medalla para Chewbacca!


Ascienden al escenario las siempre increiblemente elegantes celty Sturluson y Chane Laforet y se colocan frente al par de micrófonos dispuestos para ellas

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Después de un incómodo silencio en el que la gala queda en evidencia, ascienden al escenario Anaru, Jintan, Yukiatsu, Tsuruko, Popo y el fantasma de Memma en un mar de lágrimas para recoger el

Premio al Mejor Anime del 2011

Que a fin de cuentas ya lo habían ganado en esta entrada

La voz del Nigromante, que no la de Ender, resuena una última vez en el gran anfiteatro anunciando el final de esta infernal semana de reseñas la ceremonia, esperando que todos los asistentes la hayan disfrutado y agradeciendo su presencia y sus comentarios a lo largo de los últimos cinco años, no conozco a la mitad de ustedes ni la mitad de lo que querría, y lo que yo querría es menos de la mitad de lo que la mitad de ustedes merece...

Un gato, un Pacifista y un contraalmirante pateados vuelan por los aires interrumpiendo al orador y sorprendiendo a todos anunciando la llegada del bis.

¿de verdad alguien pensaba que esta tanda de entradas iba a acabar sin una sola imagen suya?

Boa Hancock, protagonista de la entrada más comentada del año, anuncia el...

Premio Especial del Público

Y el premio es para... One Piece

Gin, el encargado de recoger el premio, abandona su butaca emocionado al sentir las cámaras sobre él y avanza hacia el escenario saludando a todos los que encuentra en su paso... pero el límite de palabras de Blogger impide que se escriba más y la ceremonia se da por cerrada con un abrupto pantallazo negro.

miércoles, septiembre 07, 2011

Dentro de 10 años nadie pedirá canciones de este disco

Edguy - Age of the Joker

Título quizás demasiado duro y sensacionalista el de esta entrada. Este disco no es un mal disco, esta repleto de temas trabajados de una gran calidad, pero ninguno de ellos me ha parecido "carismático" (por extraño que pueda resultar este término en una reseña músical). Son en su mayoría canciones con una base rítmica trabajada y con una gran cantidad de melodías que se alternan entre ellas. El sónido del disco esta muy trabajado, son canciones ambiciosas... demasiado ambiciosas. Algo de ligereza le vendría bien. Incluso en Avantasia, con toda su grandiosidad y rimbombancia, creo que Sammett compone temas más simples. Los Edguy actuales diría que han abandonado no ya el power-metal, sino el hard-rock incluso. La banda alemana me parece que hace ahora... jazz-metal. Cada canción es compleja, repleta de cambios de ritmo y de experimentos sonoros. No es este un mal disco, repito. Cada una de sus canciones es una más que digna canción. Pero todas del tirón... creo que fallan. Al disco le falta algo tan intangible como un estilo común, algo que una todas las canciones y les de algo de coherencia interna. No pido un nuevo "Metal Opera" pero es que cada canción de este disco parece haber sido compuesta sin tener en cuenta las demás, como si Sammett en lugar de exprimir un estilo durante los meses de composición se hubiera dedicado a coger un poco de un estilo y otro poco de otro y mezclarlos como le viniera en mente.
El disco comienza con "Robin Hood". No es un mal tema, pero tampoco es la canción rompedora que se esperaría de un single. La primera parte de la canción es bastante normalita y es sólo en los solos y en sus minutos más heavys de su segunda mitad cuando encontramos sónidos interesantes. Esta canción ejemplifica como Sammett intenta abarcar demasiados terrenos musicales e incluso es rara la mezcla entre tonos "épicos" y "burlescos" (en sus solos la canción parece ser "The pipper never dies"... mientras que el Sammett que canta parece el de "Lavatory Love Machine").
"Nobody´s hero" es otro tema demasiado trabajado. Demasiados ritmos, demasiados melodias y demasiados cambios de estilo en la misma canción. Una canción que tiene una composición demasiado trabajada para el tono rockero que ostenta. Es una pena, pues es un tema que creo que esta demasiado comprimido, si estuviera más alargado y las notas menos comprimidas con un tempo más lento creo que ganaría bastante.
"Rock of Cashel" recupera tono más festivo de Edguy mezclado con unas notas folk crean un buen tema que a mitad explota con sónidos que parecen sacados de Mago de Oz. Un tema bastante curioso y muy entretenido.
"Pandora´s Box" es un tema rockero lento que alterna silencios con buenos riffs y que tiene un estribillo pegadizo. Sammett no se conforma con algo tan simple y mete guitarras clásicas y algunos cambios de ritmo country en su segunda mitad que cambian por completo el tema. Con una armónica tendríamos un tema digno de Aerosmith.
"Breathe" trae de vuelta los teclados y el pink-metal más característico de los Edguy de "Rocket Ride". Alegre e hímnico, no es esta es una de las canciones más originales de la historia y no pasara a los anales del grupo... pero es un tema 100% Edguy y 100% disfrutable.
"Two out of seven" es una balada rockera bastante trabajada. Tiene un estribillo precioso y muy buenos riffs, pero creo que le falta decidirse entre ser una balada dura o una con un tempo bastante lento.
"Faces in the darkness" siendo una balada heavy mucho menos trabajada me parece que funciona mejor. El ritmo es más constante y el tono más duro, conformando un tema mucho más heavy. El estribillo es una pequeña maravilla.
"The arcane guild" es otro tema muy Edguy. Doble bombo, teclados, ritmos frenéticos y un aire alegre y festivo. Nuevamente un tema no demasiado original, pero que funciona de sobremanera y que es lo que uno espera en un disco de este quinteto aleman.
"Fire on the downline" es otro tema lento, delicado y preciosista tiene una melodia bastante trabajada, pero que me parece en líneas generales algo insustancial.
"Behind the gates to the midnight world" es lenta y pesada, tiene fuerza y contundencia, es larga pero está articulada por varios cambios de ritmo muy bien desarrollados.
"Every night without you" es una balada rock pura y dura. No es un mal tema, pero le falta un punto de velocidad y fuerza. No es este el tipo de temas que uno espera en un disco de Edguy.

En definitiva, no es un mal disco, pero tampoco es uno de los mejores discos de Edguy. Sammett intenta abarcar demasiados géneros en este disco y me parece que con ello no consigue brillar especialmente en ninguno de ellos. El alemán es indudablemente uno de los mejores compositores de power-epic-pink-metal... pero creo que no ha terminado de encontrar su mejor versión cuando desciende al hard-rock o un poco más abajo.

viernes, agosto 19, 2011

Porque este no debe dejar de ser un blog heavy

Hacia mucho, mucho que no publicaba una reseña musical. Queriendo olvidar el último trabajo de Hammerfall, y a la espera del nuevo disco de Edguy, de que ese proyecto llamado Unisonic saque por fin su esperado disco o de que Manowar de una vez por todas saque un disco en el sentido clásico de la palabra, no ha habido muchos lanzamientos que me hayan entusiasmado este año. Pero estos últimos meses han sacado disco tres grupos que he descubierto este último año gracias a un compañero del trabajo y que creo que son bastante desconocidos... algo completamente injusto habida cuenta de la calidad que han mostrado en sus últimos trabajos.

Stormwarrior - Heathen warrior

Disco flojo. No es un mal disco, pero no es tampoco un disco tan bueno como esperaba. Conocí a este grupo con su anterior "Heading North", un disco cuyas canciones parecían sacadas de los discos más "Judas" de "Gamma ray". Bajo y bateria a toda velocidad, marcando los ritmos a unas guitarras graves que marcaban melodías no muy complicadas aunque igualmente rápidas, todo ello coronado por una voz que no tenía problemas en "chillar" cuando hacia falta y buenos coros hínmicos. No todas las canciones eran redondas, pero era un disco con un buen sonido. Esperaba que este disco puliera las ideas que había visto en aquel compacto. No lo ha hecho.
El sónido del disco es el del grupo, de eso no hay duda. Pero el elemento de sorpresa se ha perdido y uno encuentra buenos temas con una garra innegable como "Ravenheart" o la "Heathen Warriors" que da título al disco, pero no siendo malos temas les falta ese puntito que tienen las grandes canciones que hace que en un concierto las esperes. Son de esas canciones que las comienzas a escuchar y tienen muy buena pinta, vez una buena base rítmica, una guitarra interesante, una estructura clara y bien llevada... pero que no llegan a emocionar. Disco correcto, pero hecho con molde. Le faltan ese par de singles rompedores que todo disco ha de tener.

Powerwolf - Blood of the Saints

Este disco me ha transmitido unas sensaciones a las del Stormwarrior. Fueron dos grupos que descubrí al mismo tiempo y que me maravillaron, y esperaba bastante de sus siguientes discos. Ambos, no obstante, han sido muy conservadores. Pero hay diferencias, el disco de Stormwarrior tira a "repetitivo-malo", mientras que este tira a "repetitivo-bueno".
El anterior disco de Powerwolf "Bible of the beast" me encantó, era sencillo y directo, pero tenía una fuerza brutal y resultaba muy pegadizo y cómico... este depura un poco más el estilo de esta banda de alemanes y rumanos. Una mezcla del heavy más clásico aleman y británico con influencias del metal y el rock más puros americanos. Canciones sencillas, con un himno claro y un estribillo que se repite hasta la saciedad con sus coros, melodias de guitarra no muy rebuscadas pero muy solidas, una bateria y un bajo contundentes y un organo -literalmente un organo de una iglesia del siglo XIII- para enmarcar la voz capaz de tonos de todo tipo del cantante. Este disco tiene lo mismo que su trabajo anterior, pero funciona, donde teníamos "Moscow after the dark", "Raise your fist, evangelist" o "Resurrection by erection" ahora tenemos "We drink your blood" o "Murder at midnight".
Es repititivo si, pero el sonido de esta banda aún suena bastante original. No es el heavy de piratas de Running Wild, ni el de bardos de Blind Guardian, no son los egipcios futuristas de Kai Hansen, no es el metal de vikingos de Manowar e infinidad de otros grupos (uno de los principales problemas de Stormwarrior), es el sónido deliciosa e irónicamente eclesiastico de esta banda de licántropos.

Sabaton - World War Live - Battle Of The Baltic Sea

Los suizos se han marcado un buen directo, pero me ha decepcionado un poco y no ha resultado ser el gran recopilatorio que esperaba de la banda. En cuanto a la selección de canciones tengo algunas quejas, no aparecen temas como "Purple heart" o "Calling angels" (y el medley de esas dos canciones tan carismáticas que son "Metal Machine" y "Metal Chrue" resulta algo decepcionante), pero es cierto que estos temas lentos son los más difíciles de plasmar correctamente en un concierto (una pena pues "Cliffs of Gallipoli" o "The price of a mile" les han quedado impecables). Pero también es cierto que el nivel de discos como "Primo Victoria" o "Atero Dominatus" es tan alto que casi todos sus temas merecerían estar en un recopilatorio de la banda, pero creo que la elección de temas es bastante buena si bien se han dejado fuera algunos temas que particularmente me encantan.
Tenemos, no obstante, unas grandes canciones de heavy belicoso... grandilocuente y épico, poderoso y contundente... pero también triste y meláncolico en su raiz. Las melodías de guerra de los suizos suenan muy bien en directo, no así la voz, que en algún momento -sobre todo con los agudos- adolece de la ayuda de una producción de estudio y que constituye casi la mayor pega que le encuentro al sonido de este doble compacto.

martes, julio 05, 2011

And the last thing I hear is than song...

MOMENTO MÍTICO 19 - Meat Loaf - Bat out of hell

Corría el año 1992 cuando mi hermano se compro un par de cintas de audio en el Círculo de Lectores; eran el gran "Get a grip" de Aerostmith y un disco cuyo artista desconocía en aquellos días: Meat Loaf. Y entonces lo descubrí, y mi concepción de lo que debía de ser la música cambió para siempre.
Porque aquel "I would do anything for love (but I won´t do that)" es una de las baladas más hermosas y épicas (y largas) que jamás he escuchado con esa guitarra motera y esos teclados maravillosos del principio o esos coros brutales y ese precioso último acto con la respuesta femenina a la declaración de amor masculina. Y poco después una canción nos demuestra que los sueños del rock´and´roll se pueden hacer realidad o que la música puede ser más fuerte que cualquier otra cosa.


De lejos lo mejor de la carrera de Michael Bay... y esta versión recortada de 7 minutos no hace justicia a la maravilla de 12 minutos del CD.

Pero si bien en su segundo advenimiento desde el infierno el múrcielago nos maravilló con unos niveles de producción superlativos que beneficiaban la concepción operística de su música, este momento mítico viaja un poco más hacia atrás en el tiempo, concretamente hasta el año 1977, porque al parecer el mundo ya existía antes de que yo viviera, existía y funcionaba... y en ocasiones funcionaba maravillosamente bien.
La vida no era fácil para Marvin Lee Aday -Meat Loaf- en los años 70, un hombre de 150 kilos no encontraba trabajo en el teatro facilmente. Tampoco eran buenos años para Jim Steiman, cuya particular concepción de la música no estaba en sintonía con aquellos años en los que la música disco estaba en todo su auge. Pero sucedió que los dioses de la música quisieron que estos dos hombres entraran en contacto y la humanidad pudiera así disfrutar de ellos.
Y nació "Bat out of hell", y cantante y autor sufrieron innumerables rechazos de discográficas hasta que al fin fueron editados, y el disco poco a poco fue ganando popularidad en algunos mercados y el propio Meat Loaf se encargó de ayudar a ello con históricos conciertos donde los espectadores se quedaban impresionados al ver a aquella oronda masa de carne interpretar ante ellos el recién nacido género de la ópera-rock. Y así el disco fue ganando popularidad y ascendiendo en las listas de éxitos hasta convertirse en todo un bombazo que superó los 30 millones de copias vendidas y que aún hoy en día se estima que vende unas 200000 copias al año. Y razones hay de sobra para que se haya forjado tal leyenda.
La música de este disco se basa en dos pilares fundamentales: la increible capacidad de Steiman para producir melodías operísticas y rockeras, y la voz de Meat Loaf. Estos dos elementos, junto con las letras de Steiman, que logran conferir una épica rebelde y extrema a los ideales de la juventud, consiguen unas canciones que me parecen poco menos que perfectas. Contundentes, alegres, reivindicativas, tristes... las sensaciones que transmiten los temas de este disco van de un extremo a otro como oscilan las ideas de un adolescente, pero siempre lo hacen con un poderio y una fuerza brutales. La concepción de la música de Steiman es operística, dividiendo las canciones en diversos miniactos que cuentan una historia y en la que cada nota conduce a la perfección a la siguiente. Y este espectaculo es rematado por una mole de 150 kilos de actor de teatro transformada en todo un tenor (el festival de Marvin en esos 8 minutos de interpretación casi a cappella en ocasiones que es "For Crying Out Loud" es impresionante).


"Paradise by the dashboard light". La canción de sexo en automóvil definitivo. Uno de las letras más brillantes y divertidas que jamás he escuchado

La música, si bien elaborada e increiblemente preciosa, es al mismo tiempo simple y no demasiado sobrecargada. La sobreproducción de nuestros días no existía en aquellos tiempos e incluso el sónido operístico de este disco suena directo y sencillo. La accesibilidad de su música es deudora del rock y la música más clásicos de los 50, 60 y 70, así como la inspiración procedente de la música clásica le da una fuerza y una cohesión brutales. Las canciones no transmiten ideas, narran historias. Historias comunes, de jovenes que quieren acostarse, se pelean con sus padres o con el mundo y huyen. Hay algo en los temas de este disco permite viajar en el tiempo y sentir como eran los años 60 y 70 en Estados Unidos, y eso muy pocos discos lo tienen.


"Bat out of hell". Ante la leyenda sobran las palabras

El siguiente momento mítico nos recordará que en 1972, cuatro de los mejores hombres del ejército americano que formaban un comando, fueron encarcelados por un delito que no habían cometido. No tardaron en fugarse de la presión en la que se encontraban recluidos. Hoy, buscados todavía por el gobierno, sobreviven como soldados de fortuna...

miércoles, enero 05, 2011

Esas pequeñas perlas del 2010

Entrada resumen del 2010... pero con matices. Creo que todos más o menos sabemos cuales han sido las grandes series o películas del año pasado. Hay productos que por su calidad o por la simple publicidad que han recibido han sido muy conocidos a lo largo del año pasado. No hablaré de ellos. Me centraré en unos pocos animes, juegos o mangas que creo que tienen menos "nombre" y que, al menos para mi, se encuentran entre lo mejor del año pasado. Productos que quizás esten un poco condenados al olvido y que creo que merecen ser conocidos.

ANIME
En esta categoría me decantaré por dos series que no creo que puedan ser consideradas "grandes". Creo que seríes como "Durarara" o "Bakemonogatari" no necesitan más publicidad, y tentándome recomendar alguna obra maestra pretérita como la insuperable y moralizadora "Legend of the gallactic heroes" o la surreal "Utena". Pero me decanto por "Working!" y "Eve no jikan".
La primera es una comedia ligera, sencilla, amable y muy agradable. Un slice of life basado en la convivencia laboral de un grupo de simpáticos y alocados camareros y cocineros. Las coñas con la altura de Poplar, las riñas entre los dos cocineros o los enfrentamientos del protagonista con la androfobica Inami o sus hermanas han constituido para mi una de las más agradables sorpresas del año en lo que a anime se refiere.
Mi segunda seleccionada del año es una serie de seis pequeñas OVAs futuristas que se centran en un bar donde androides y humanos conviven bajo la única norma de que no es necesario identificarse. Tomando las tres leyes de la robótica de Asimov y con unos argumentos que nada tienen que envidiar a los que surgían de la pluma del Buen Doctor, esta serie es uno de esos extraños casos en los que el ocio te hace pensar, reflexionar y -¿por que no decirlo?- crecer como persona.

MANGA
Aquí he leído algún que otro gran clásico como "Slam Dunk", y también sigo alguna que otra serie periódica que ha tenido grandes momentos (sin mentar siquiera a One Piece y alguno de sus antológicos momentos de este año podría referirme a la muy divertida y recomendable Negima que algún día reseñaré en el blog), pero he seleccionado dos mangas más pequeños: "Beelzebub" y "Hotel".
La primera es mi serie favorita de la Jump tras la todopoderosa One Piece. Comienza a meterse en sagas de luchas demoniacas puramente shonneras, pero ya tiene "edad" para hacerlo, y ha comenzado su andadura parodiando los entrenamientos de Dragon Ball. La serie sigue apostando mucho por el humor y es de agradecer que el enfrentamiento contra los Seis del Instituto nuevo se resolviera con un surreal partido de voleibol y no con una batalla. Una serie que creo que a cada capítulo que pasa se confirma más como una futura "grande".
Mi segunda destacada es un caso raro, pues no la he reseñado en el blog. No creo haber reseñado ningún "one shot", como tampoco tengo ya costumbre de reseñar Ovas para no saturarme escribiendo. Con esta pequeña aventura de una IA estuve a punto de romper esa norma. 42 páginas que narran la historia más larga jamás contada y que constituyen también uno de las más mágicos mangas que he leído. Miles de páginas no siempre son necesarios para emocionar a un lector.

CINE Y TELEVISION
Sinceramente no creo que sea necesario elevar una vez más a un altar a Origen o al cierre de Toy Story, y creo que sobre el final de Perdidos se ha hablado -y se continuara hablando- largo y tendido... y en una época en la televisión americana da sus mejores productos recomendaré curiosamente una serie cancelada y una miniserie británica: Firefly y Sherlock.
"Firefly" es una simple y llana gozada. Joss Whedon en estado puro. Personajes carismáticos, un guión rebosante de fuerza, un mundo sugerente y con grandes posibilidades. Me parece increible que esta serie no tuviera continuidad cuando cada uno sus episodios es una gozada y cuando el mundo sucio y desgarrador que dibuja desprende también ternura y melancolía a partes iguales. Terriblemente divertida e injustamente cancelada cuando la serie no tenía ante si otra cosa que unas perspectivas increibles.
Y en un año en el que he leído las cuatro novelas de Holmes y visto una revisión algo pulp del personaje en el cine, me quedo con la grandiosa miniserie de tres películas de la BBC. Una puesta al día del mito con un Holmes y un Watson que llevan movil y se valen de las más modernas técnicas actuales pero que no pierden por ello la lupa y el enfoque de la más aplastante lógica. Unas peliculas plagadas de guiños con respecto a la obra original y que, y esto es más importante, conservan toda la esencia de esta. Esperando su segunda temporada.

LITERATURA
No he leído demasiado este año, pero en general he seguido leyendo a Pratchett y he retomado esa asignatura pendiente que tenía en forma de brujo riviano, e incluso me he permitido el lujo de conocer a la verdadera Suzumiya Haruhi, pero me quedo con dos de las primeras lecturas de este año a pesar de que todas ambas obra tienen ya sus años. "ABC murders" y "Tomates verdes..."
"El asesino de la guía de ferrocarriles" o como quiera que se traduzca "ABC murders" me maravilló, ganando por un pelo este puesto de honor por delante de la también magnífica "10 negritos". Poirot no termina de gustarme del todo, pero me encantó como Christie encaraba el desafió de colocarlo frente a un serial killer, como enfoco la persecución y como lo resolvió todo. Una novela que atrapa y fascina desde el principio.
"Tomates verdes fritos" no es exactamente una novela desconocida, pero aún así me es imposible no recomendarla. Cierto que las partes de la "mujer menopausica que busca su identidad como mujer en los 80" me parecen poco menos que aburridas, pero toda la narración de la historia del pequeño cafe de Whistle Stop en sus distintos frentes temporales, con todas las trampillas y todo el simbolismo Flagg usa son dignas del mejor realismo mágico.

MÚSICA
Dentro del panorama heavy que domina el blog creo que lo más remarcable sería ese pedazo de album doble que Tobias Sammett se marcó con Avantasia, pero el lider de Edguy es suficientemente conocido, así como Blind Guardian y otros tantos grupos grandes que han sacado disco este año y que más o menos se han mantenido a su nivel. Yo, un seguidor del power-metal aleman, me sorprendo a mi mismo escogiendo dos discos de este género... siendo uno español y otro francés.
Dunedain han sido todo un descubrimiento para mi. No siendo demasiado aficionado al power patrio, me ha gustado de sobremanera el trabajo de esta banda. No es un grupo de afinación demasiado aguda, pero eso no les priva de tener unas buenas guitarras y una gran base rítmica. Musica elaborada pero no sobrecargada, fuerza y melodía a partes iguales.
Heavenly han sido quizás el mayor descubrimiento que he realizado este año en el panorama musical. No inventan nada, pero esta banda francesa reune lo mejor de Gammaray, Sonata Artica o Edguy... un crisol de herencias de las mejores bandas que consiguen un heavy rápido e increiblemente melódico. Un grupo a descubrir y disfrutar por todos los seguidores del power-metal.

VIDEOJUEGOS
En el terreno del ocio electrónico no voy a cantar las excelencias del Super Mario Galaxy 2, un juego que creo que todo el mundo sabía que iba a ser monstruosamente bueno, y tampoco destacaré ningún otro miembro de la gran familia nintendera (hasta un secundario como Wario es muy conocido), me centrare en dos franquicias mucho más minoritarias: Sakura Wars y Shin Megami Tensei.
Sakura Wars es una bizarrada inmensa, una mezcla de inocuo simulador de citas con batallas de rol tactico en el contexto de una surreal guerra con mechas con el Nueva York de los años 20. Argumentalmente es una chorrada tan grande que resulta gloriosa, y luego jugablemente las batallas son una gozada y la parte de simulador esta tiene bastantes escenarios y es terriblemente divertida. Esta en inglés y es un juego muy raro, pero al menos a mi me pareció terriblemente refrescante y fresco por su sencillez y su absurda y desmesurada épica.
Shin Megami Tensei es lo contrario a la luminosa y alegre saga Sakura Wars... un juego de rol terriblemente clásico, con mil y una batallas con un nivel de dificultad bastante alto y una ambientación opresiva y angustiante. Unas posibilidades de personalización practicamente infinitas a la hora de crear y controlar demonios y una aventura larga y desafiante como pocas. Es un juego muy duro y desde luego no recomendable para jugadores con poca experiencia, pero es también una odisea muy gratificante de finalizar.

martes, noviembre 23, 2010

¿Buen disco de Helloween?

Helloween - The 7 sinners

Todo lo que he leído y escuchado de este disco es bueno, sin embargo a mi -todo un veterano fan de la saga- no termina de convencerme. El disco tiene un nivel de composición, interpretación y producción brutales, y se nota a todas líneas que es un disco muy trabajado e inspirado... pero también me perece innegable que el estilo de estos Helloween actuales es... cuanto menos, raro. Los Helloween de los 90, sin tener a Kiske, me parece que tenían un sónido algo más duro pero continuista con respecto a la época dorada de la banda. Pero los actuales... ya sea porque afinan sus guitarras en notas más graves, porque han entrado en el juego del doble bombo o porque casi todo el peso de la composición recae en Deris... tienen un sonido que no termino de identificar. Un sónido más grave, más duro, más rápido, más elaborado, más heavy, más muchas cosas... y sin embargo me gusta menos.
Me pasaba en los últimos discos de la banda, pero aquellos creo que eran más suaves y adquirían con ello un tono melódico bastante bonito. Aquí, cantando Deris mucho mejor (no trata de alcanzar demasiados agudos y se mueve en los registros en los que su característica voz se siente más cómoda), teniendo algunos riffs de guitarra brutales y siendo una exhibición del bajo de Grosskopf y la batería de Löble el sónido es, valga la paradoja, demasiado heavy. Heavy pesado a todo trapo con melodías muy elaboradas, es extraño. Y no esta mal, y escucho las canciones y veo en ellas calidad y algunos momentos prodigiosos, pero en general es un disco que me deja cierta sensación de frialdad. Veo demasiadas canciones parecidas, veo en la mayoría un tono demasiado parecido.
Hay buenos temas. "World of fantasy" es un tema precioso y mágico, con riffs hermosos y una melodía y estribillos muy pegadizos (me parece curioso que tanto en este disco como en el Gambling el mejor tema este firmado por un compositor que se prodiga tan poco como Mr.Grosskopf). "Who is Mr.Madman?" es un tema pegadizo, variado y elaborado, aunque le hecho en falta un aire un poco más desenfadado. "My sacrifice" y "Far in the future" son dos pequeñas joyas con las que el disco se cierra, dos temas largos, melódicos, plagados de cambios de ritmo y de complementos orquestales que representan la parte más ambiciosa a nivel compositor de la banda.
"The smile of the sun" es el clásico tema melódico de Deris. Es una buena balada de medio tiempo y creo que es un buen respiro entre tanto tema "heavy" que pobla el disco. Lo más parecido a otro tema lento es "If a Mountain Could Talk", que es un tema que no termina de ser una balada pero que esta muy lejos de ese homenaje rockero a Dio que es "Long live the king" o ese tema heavy tan puro y duro que es "Where the sinners go".
Creo que es un disco que encuentra sus mejores momentos cuanto más se aleja del "heavy" más de libro, y eso es un problema cuando la intención de la banda con el disco parece ser confirmarse como "heavys de la hostia" ("Are you metal?", nunca me han gustado esas canciones en plan "somos metaleros y nos mola", me parece como de un autoconvencimiento casi infantil y ridículo). Quedan temas como el potente "Raise the noise", la melódica "You stupid mankind" y la distendida "the sage, the fool, the sinner", pero son canciones que si bien resultan correctas creo que no son lo mejor que Helloween puede componer y no las recuerdo especialmente ahora que estoy escribiendo esta reseña.
En definitiva, un disco que noto que es bueno, pero que no termina de enamorarme. El estilo de los Helloween actuales pretende ser ser muy heavy y muy rápido, y sencillamente no es mi estilo favorito.

miércoles, noviembre 17, 2010

power francés... quién me lo iba a decir

Heavenly - Virus

"Heavenly" es un grupo que no conocía hacia unos meses y cuyo sonido llegó hasta mí casi de casualidad... ahora me he convertido sencillamente en un fan de esta banda de buen power-metal que responde a la curiosa nacionalidad francesa (desde luego, no un pais que se caracterice por sus aportaciones al heavy). Una buena mezcla del doble bondo constante y el virtuisismo técnico nórdico con el power más "happy" de la escuela alemana. Algo así como un cruce entre Sonata Artica y Freedom Call, velocidad, guitarras agudas y afiladas, coros, y un tono que oscila del más descarado power optimista y vibrante a tonos más melodiosos y melancólicos.
"The Dark Memories" es un crisol de influencias, la influencia de Gamma Ray es la más grande del disco y se nota de sobremanera en el disco, pero hay algunos agudos y un riffs y ritmos herederos de los Judas Priest más power (no hay que olvidar que esta banda es la gran influencia del propio Kai Hansen), así como unos himnos potentes y corales que parecen sacados de Freedom Call. Es una canción rápida, con buenas melodías y cambios de ritmos, y con un estribillo sencillamente muy pegadizo. Un buen ejemplo de lo que será todo el disco, un tema que se nota elaborado pero que aún así suena fresco y vital.
"Spill Blood on fire" salta del rey del power al príncipe, siendo una canción muy del estilo de Edguy. La base melódica es muy clara, apenas notamos la guitarra ritmica y nos encontramos ante un sonido muy limpio y bien definido. Un buen trabajo instrumental y vocal y unos bonitos acordes proporcionados por teclados completan una canción digna del mismísimo Tobias Sammett.
"Virus" es definitivamente muy Gamma ray. Ritmos rápidos con un bajo y una bateria trabajando a todo trapo, riffs de guitarras en segundo plano hasta que roban la atención con unas simples notas que hacen de acordes o con unos buenos riffs cuando llega el momento de los solos. La voz emplea un tono más grave y "gastado" recurriendo a falsetes comunmente, y luego finalmente estalla en un estribillo muy power y muy alegre. Algunos arreglos con piano o los tradicionales segundos "calmados" rubrican un tema digno del "Powerplant" de la banda de Hamburgo.
"The power & fury" sube un poco la velocidad, dando prioridad al doble bombo y a una guitarra más frenética con unos teclados que la complementan. El tono de la voz es al mismo tiempo algo más melancólico. Es un tema más nórdico que aleman.
"Wasted Time" es un tema complejo y raro, muy diverso musicalmente, y donde el estribillo me parece lo peor. Hay buenos riffs de guitarras, hay un buen bajo y una buena bateria, y el cantante da un festival interpretativo con un estilo muy Halford. El tema tiene bastantes cambios de ritmo y es rápido, conteniendo partes verdaderamente preciosistas y potentes. Un muy buen tema en el que creo que hay tantas influencias que no hay ninguna.
"Bravery in the Field" es un tema que quizás quierre ser demasiado épico, uno de esos clásicos temas del power que alterna pasajes muy rápidos con otros en los que la música casi se detiene por completo para conceder todo el protagonismo a un único miembro de la banda, todo ello por supuesto con una letra plagada de momentos pensados para el directo. No es ni mucho menos un mal tema (de hecho es una canción muy disfrutable), pero es un tema que ya he tenido la sensación de escuchar muchas veces y que no me dice demasiado.
"Liberty" es un tema parecido en concepto al anterior, pero con la diferencia de que funciona de sobremanera, arrancando directamente con el hímmico estribillo y alternando después perfectamente varios ritmos y riffs de guitarra mientras Benjamin Sotto modula de una y mil formas su voz. Un tema que entra desde el primer momento y que además de ser un recital de todos los miembros de la banda en sus respectivos instrumentos adivino que tiene que ser una auténtica gozada en directo.
"When the Rain Begins to Fall" me parece el tema más flojo del disco, y sigue siendo una buena canción. Algo más lenta y melódica que el resto, parece casi una balada o una canción triste, siendo una buena canción y un buen trabajo de composición me parece que desentona algo con el tono del resto del disco y que constituye un pequeño bajón.
"The prince of the world" es el mejor cierre imaginable para el disco. Una intro de bajo y percusión da paso a una pegadiza melodía con un tono melancólico. Coros poderosos se alternan algunos riffs deliciosos, todo ello sobre una base rítmica muy acelerada y con unos teclados sutiles rubricando el conjunto. Un tema sencillamente sobervio que además cierra el disco con unas últimas notas sencillamente mágicas.

En resumen, este disco me parece terriblemente recomendable. Una gozada que ese género en el que parece que todo esta inventado y agotado que es el power-metal siga regalándonos pequeñas joyas como esta.

martes, octubre 12, 2010

Por esto soy heavy

MOMENTO MÍTICO 11 - You´re the... ¡Keeper of the seven keys!

Es díficil decir cuando nació el "heavy". Quizás podamos retroceder hasta los 60, donde el rock apuntaba a nuevos horizontes con "in a gadda da vida" de Iron Butterfly y grupos míticos como los Rolling o Scorpions ya deambulaban de un lado para otro... sin embargo creo que verdaderamente el "heavy" tal y como todos lo conocemos nacio con el mítico "Black Sabbath" del grupo del mismo nombre. El rock era una música dinámica y rebelde, el heavy iba un paso más allá, era poderosa y pesada, sobria y contundente, ya no era un rebelde sin causa, era un rebelde que conocía plenamente contra que se rebelaba, alguién aplastado por el vacío mundo en el que vivía. Y llegaron después los sacerdotes de Judas o la dama de hierro. Y el heavy se consagró.
Aquella música que había nacido en la vieja isla de Gran Bretaña se extendió pronto por todo el continente, por todo el mundo. Y así surgieron muchos grupos que los imitaban y ampliaban el espectro de posibilidades del género. Y así, en Hamburgo, un joven genio fanático de Judas Priest que respondía al nombre de Kai Hansen formó una pequeña banda con sus amigos Weikath, Großkopf y Schwiehtenberg, y esa banda sacó un grandísimo disco llamado "Walls of Jericho". Pero Hansen se sentía demasiado agotado cantando y tocando la guitarra y el grupo decidió contratar a un vocalista. Y los astros se alinearon y entró en escena un joven llamado Michael Kiske cuya voz era -y es- absolutamente increible. Y este quinteto se metió en un estudio a grabar... y parieron historia. Nacieron los "Keeper of the seven keys".
La formación "clasica" de Helloween apenas duró un par de años, pero bastó. Bastó para revolucionar el panoráma del heavy-metal con dos pedazo de obras maestras que dieron vida a un nuevo tipo de metal: power-metal. Una velocidad prodigiosa, unas melodías muy definidas y claras que concedían espacio para grandes solos, baladas y medios tiempos superpuestas con canciones más duras y pesadas, composiciones hilarantes que daban paso a temas épicos. Eso era Helloween en su epoca dorada. El Heavy nacio como una válvula de escape, como un signo de rebelión. Helloween le dio la vuelta y lo convirtió en lo contrario, en la celebración, en la alegría y la diversión. Como existía el "Death", nacía el "Pink" o "Happy", música que tenía la increible virtud de transmitir nada más y nada menos que felicidad al oyente.


El "Keeper 1" ya rompia claramente con el tono oscuro y pesado -aunque vibrante y rápido- del "Walls". "I´m alive" me sigue pareciendo a día de hoy una de las mejores composiciones de Kai Hansen. La velocidad de las guitarras de esta canción y la interminable sucesión de solos que se suceden en su parte central me parecen prodigiosas, y todo ello con un ritmo increible y un Michael Kiske que se presentaba al mundo con una voz clarísima y capaz de alcanzar increibles agudos. "A little time" no es uno de mis temas favoritos, pero como "Future World", ya demuestra la capacidad de la banda para crear increibles himnos (sencillamente el sólo de comienzo de la segunda es uno de los grandes sonidos de este género del metal); son temas alegres y cumplimentados con efectos divertidos como despertadores. "Twiligh of the gods" y "A tale that wasn´t right" son dos temas quizás fagocitados por todos los grandísimos clásicos que componen estos discos, es curioso como la primera es un tema increiblemente rápido y como la segunda es una grandísima balada (la única propiamente dicha de los dos discos) y en ambas el sónido de la banda es perfecto e inconfundible y brilla de sobremanera la voz de un Kiske increible ya sea en solitario o en compañía de coros. Y el disco se cierra con "Halloween", un tema de 13 minutos de gran complejidad donde el ritmo se frena un poco en favor de unas melodías más elaboradas y complejas que van mutando a lo largo de la largísima canción y en la que se alternan momentos pesados más deudores del heavy clásico con otros muchos más vibrantes y rápidos, gran lucimiento tanto de las guitarras como del bajo y la bateria y de un Kiske que da un auténtico festival vocal conduciendo esta monstruosidad de canción.


Mi disco favorito. El "Keeper 1" era un discazo, pero esta segunda entrega lleva todas las ideas que existían en esa primera entrega al límite. "Eagle Fly free" ya nos indica que el disco va a ser menos "alegre", pero mucho más rápido y complejo, las guitarras son en ocasiones eclipsadas por la bateria y el bajo (brutales ambas y mítico el sólo de bajo a mitad de la canción). Es una clásica composición de Weikath que nos advierte de lo que esta banda, en estado de gracia tanto interpretativo como compositor nos va a ofrecer. Esta canción sorprende además al conseguir, con un sónido de metal pesado y clásico, un estilo muy "pink" o "happy". Mucho menos "pesadas" son las otras dos composiciones de Weikath para el disco, una "Rise and fall" hilarante con gritos de animales que ejemplifica a la perfección aquello del "happy-metal" y una "Dr.Stein" muy convencional en estructura pero terriblemente pegadiza y poderosa a la par que simpática y divertida.
Las composiciones de Kiske me parecen, como en el primer disco, las peores. Este hombre tiene una voz increible, pero a nivel compositor esta muy por detrás de Weikath... y ya ni hablar de Hansen. "You always walk alone" y "We got the right" son dos temas lentos (en comparación con el resto del disco), poderosos, oscuros y sobrios. Son complejos y musicalmente exquisitos, con grandes partes instrumentales y vocales y buenos cambios de ritmo. Pero son, al menos para mi, lo más flojo del disco.
Y cierro con los tres temas de Hansen. El padre y dios del power-metal en uno de sus trabajos más inspirados. Sólo tres temas, pero de los mejores de toda su carrera. "March of time" es su "Eagle fly free", contundente, con una fuerza y un poderio increibles, pero además con unas guitarras sobervias. "I want out" fue la canción con la que descubrí la banda, es clásica como ella sóla en composición y estructura, parece hecha con un manual... pero todo en ella funciona a la perfección y es imposible no engancharse a ella. Y por último, si en el primer "Keeper" teníamos un tema "Halloween", aquí tenemos uno que toma el nombre del propio "keeper", un temazo de 13 minutos que comienza lento para ir subiendo poco a poco de intensidad, desarrollando un tema épico plagado de cambios de ritmo que en ningún momento llega a hacerse aburrido o repetitivo.
Sencillamente, este disco me parece perfecto.

Hace frío. Ha pasado el verano, y ha sido un verano caluroso y muy largo... solo puede significar una cosa, se acerca el invierno...