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jueves, mayo 14, 2020

Doctor en Teología

La guía para la Biblia de Asimov

Isaac Asimov, además de uno los de grandes del género de la ciencia-ficción, tenia una faceta como divulgador espectacular tanto a nivel histórico como científico. En este humilde blog ya he comentado algunos de sus libros de historia, didácticos a la par que francamente entretenidos y accesibles (ver reseña), así que tenía bastantes ganas de leer su guía de la Biblia.
Aunque depende de la edición, podríamos decir que son un par de volúmenes de 400 páginas más o menos dedicados a cada uno de los Testamentos. En sus páginas Asimov repasa los diversos libros que componen el Libro. Asimov era un ateo más que confeso, pero era sobre todo un erudito. Asimov no intenta convencer a nadie de que no sea religioso, tampoco intenta lo contrario (todavía menos, claro); su enfoque de esta lectura desecha los pasajes claramente fantasiosos y trata de leer la obra como un pasaje histórico o como un compendio de crónicas. Intenta extraer las verdades que hay en las metáforas de la Biblia y encajarlas en la cronología universal conocida de la que este libro -con todo su partidismo- no deja de ser un importante testigo. Así pues vemos la historia de Mesopotamia contada por parte de sus testigos, o de los descendientes de estos. Es una lectura curiosa, pues Asimov no sólo habla de los hechos de la Biblia, si no que intenta también ubicar el momento en el que se escribieron y la finalidad de cada libro para intentar desgranar así un poco de su historia (por ejemplo el que el de Rut sea un libro tan amable en un periodo tan duro como el de los Jueces se debía a un intento siglos después de darle un matiz de universalidad a los reyes judios... así como el Evangelio de Mateo retuerce de una forma ridícula la vida de Jesus para encajarlo en la mitología judía mientras que el de Juan tiene un tono prácticamente opuesto por su carácter gentil).
Al final es un libro en el que Asimov coge escritos de hace más de dos milenios e intenta ver cuanta verdad podemos extraer de ellos, justificando y explicando al lector que cree o que no cree en base a sus amplios conocimientos históricos. Y como tal es un libro sumamente interesante, difícil de recomendar, pero muy gratificamente para comprender no solo una parte de la historia si no también el como se fueron forjando algunas de las religiones más importantes de nuestros días y algunas de sus particularidades.
Como siempre, una lectura -o relectura- de Asimov al año es más que recomendable.

lunes, julio 15, 2019

No la mejor clase del Buen Doctor

Cien preguntas básicas sobre la ciencia


Curioso, pero no especialmente recomendable libro de Asimov. El título es relativamente correcto, pues el Buen Doctor nos expone 100 preguntas y responde a ellas, pero son preguntas a las que respondía en una publicación de los 60 y que le eran formuladas por los lectores; ello se traduce en que el nivel es relativamente alto y las temáticas no muy variadas. Por supuesto Asimov responde con su elegancia y sencillez habitual, y hay explicaciones muy interesantes y amenas (aunque no dejan de estar ancladas a las teorías científicas de hace medio siglo y algunas respuestas parecen muy obsoletas si no directamente erróneas), pero el libro no deja de ser una recopilación de pequeños artículos y -aunque esten ordenados por temática- uno no puede evitar pensar que le falta cierta estructura o que la progresión de temáticas y preguntas no es la mejor.

Son unas doscientas páginas y tiene muy buenas -interesantes y divertidas- exposiciones, pero en general no deja de ser una pequeña colección casi de ensayos por la que no ha pasado muy bien el tiempo y que no constituye una lectura especialmente recomendable. Los libros más expositivos del autor me parecen una obra mucho más interesante.

sábado, noviembre 17, 2018

La historia más grande jamás recetada

Reseña un poco rara esta porque voy a hablar de... "la historia universal según Asimov". Todos conocemos la prolífica pluma del creador de la Fundación y las leyes de la Robótica, pero más extensa aún que su obra de ficción es su obra como divulgador... tanto científico como histórico.
Y ya había leído alguna de sus obras científicas (ver reseña), pero ahora me he acercado a sus obras históricas. "La historia universal" de Asimov se compone de 14 volúmenes:

El Cercano Oriente
La Tierra de Canaán
Los Egipcios
Los griegos
La República Romana
El Imperio Romano
Constantinopla
La Alta Edad Media
La formación de Inglaterra
La formación de Francia
La formación de América del Norte
El nacimiento de los Estados Unidos
Los Estados Unidos desde 1816 hasta la Guerra Civil
Los Estados Unidos desde la Guerra Civil hasta la Primera Guerra Mundial
El paso de los milenios

Sobra decir que faltan periodos y faltan imperios. Libros sobre China o la India serían de agradecer, como también alguno de Rusia o el Sacro Imperio Romano/Austria/Prusia. También se nota que Asimov no dejaba de ser americano y que su público y sus editores querían que contaran la historia de su país.  No obstante, para compensarlo, además de esta saga (de la que de momento sólo he podido leer los libros en negrita) también tenemos "La cronología del mundo"... donde Asimov resume por milenios, siglos y decadas la historia del humanidad, dedicando un párrafo a cada nación que existiese durante ese periodo y sobre la que tuviera documentación. 

Para alguien con curiosidad un buen libro de historia es una joya, y estos lo son. Es una gozada leer sobre la Alta Edad Media con las invasiones godas, o sobre la historia del siempre olvidado Imperio Bizantino. Y Asimov da datos y fechas, pero el suyo es como cabía esperar un estilo muy accesible y ameno. En algún que otro momento su aguda pluma se permite alguna concesión al humor más negro, y en algún momento juzga algunos acontecimientos bajo su óptica... pero no da la sensación de que falsee la historia, expone los hechos que le gustan tanto como los que no. Es Asimov, es el creador de la psicohistoria y en ocasiones relaciona hechos, pero solo da hechos y narra acontecimientos, no parece en ningún momento que su exposición tenga un sesgo ideológico. Asimov ensalza a algunas figuras históricas, justifica algunos "Grandes" mientras se mofa de las pretensiones de otros que pretendían serlo, no tiene problemas en listar las virtudes de algún gran conquistador o dictador, como tampoco tiene problemas en mostrar los rasgos menos amables de figuras bien consideradas hoy en día (y el ejemplo más claro sería como retrata sin problemas las miserias de Estados Unidos), y naturalmente cualquier hecho lo contextualiza en su época no faltando en sus libros referencias a la cultura o -especialmente- a las religiones y creencias imperantes en cada momento y lugar. 

Particularmente me ha gustado más la cronología mundial, pero por ser esta "mundial" y abarcar todo el tiempo y todo el globo, y por haberme permitido ver bien todo lo que pasaba en la Europa del XIX o lo que fue la Reconquista Española. En este libro en 900 páginas Asimov nos cuenta toda la historia de la humanidad y entra menos en detalle que en los libros temáticos (el número de páginas que requiere cada periodo aumenta conforme hay más información y, si bien la Segunda Guerra Mundial requiere unas 80 páginas, la mayoría de la historia antes del año 0 se despacha en no muchas páginas más). No obstante, también en los libros temáticos Asimov tiene muy claras sus intenciones y, por ejemplo, el libro de Oriente Próximo se centra en Mesopotamia y Persia narrando el último milenio en poco más de una decena de páginas.

En fin, no deja de ser bastante extraño reseñar unos libros históricos y no se si tiene mucho sentido hacerlo... solo animar a todo el mundo a leer más libros de este tipo, si el autor sabe que hay que narrar y entretener, y no limitarse a exponer hechos y números, los libros de historia son terriblemente interesantes.

viernes, mayo 18, 2018

Antes de los oscuros tiempos del Imperio

Trilogia del Imperio

Escritas al principio de su carrera, cuando aún no había terminado de pasar del cuento a la novela, tres novelas cortas de Asimov se han popularizado bajo este calificativo. Son novelas de unas 160 páginas, poco complejas en apariencia y bastante clásicas en su narrativa, heredada de ese estilo claro y sencillo que tanto y tan bien caracterizó al autor en sus primeros años (aunque también es justo decir que tiene muchos de los defectos clásicos del autor, como una notable misoginia, simpleza de la mayoría de personajes, un extraño afán didáctico que aquí no funciona bien al mezclarse con las propias teorías del autor y algunos elementos de ciencia-ficción de primera mitad del siglo pasado que no han envejecido nada bien). Herederas directas de los relatos que componen la trilogía original de la Fundación, este tríptico de historias suponen una especie de precuelas, unos orígenes del gran Imperio Galáctico de Trántor.  

Polvo de estrellas me parece sin duda el más flojo de los tres relatos. Nunca llegue a simpatizar con el protagonista, un héroe demasiado arquetípico de aquella época, envuelto involuntariamente en una serie de aventuras de las que no obstante saldrá siempre victorioso (y con alguna chica bajo el brazo). Tiene una estructura muy de space opera, con un viaje continuo a lo largo de varios planetas mientras aparecen secundarios y el guión nos mete pequeños giros de guión con los villanos. Es una novela bastante tópica, no especialmente llamativa ni en su desarrollo ni en las ideas que subyacen bajo ella,y para colmo me parece que tiene un final bastante ridículo.
Señalar que en este relato no se menciona a Trántor, se encontraría ubicado al principio de la expansión galáctica de la humanidad.

Las corrientes del espacio es mi relato favorito del compendió, un relato corto cuyo punto de partida me recuerda mucho al de Dune (ver reseña) con un mundo que genera un material único en la galaxia y de gran valor. Mientras tenemos unos protagonistas sometidos cuasi a la esclavitud que luchar por liberarse en una aventura de espías con varios giros de guión, tenemos también a dos grandes potencias enfrentadas con una Trántor ya casi consolidada como poder hegemónico de la galaxia. La "especia" sirve como un buen punto de partida para ese tipo de análisis social que Asimov tan bien controlaba con un conflicto de opresión, libertades y terror por el balance de los poderes que encaja a la perfección en las teorías de la psicohistoria; pero sobre todo este es un relato que funciona muy bien por algunos de sus protagonistas plagados de grises cuyas acciones -extremas- son muy comprensibles para el lector. 

Un guijarro en el cielo es un relato algo extraño por su estructura algo torpe, donde el principio funciona mucho mejor que el final. Aquí la Tierra es poco menos que un mundo apestado de ese gran Imperio de Trántor que ya controla toda la galaxia, y he aquí que la Tierra prepara su venganza, y aquí tenemos un relato interesante sobre fanatismos y enloquecimiento de creencias o espíritus nacionalistas o religiosos, así como de consecuencias del odio entre diversos pueblos. La idea es interesante y sólo por ello merecería la pena este relato a pesar de su flojo desenlace, sin embargo lo que me gana de este libro es que Asimov hace algo tan loco -como previsible- como es el hecho de meter un viaje en el tiempo extraño para colocar a un contemporáneo de la época en ese futuro... y aquí nos encontramos una historia político-social de espías y conspiraciones con un elemento absolutamente inverosímil en su corazón que la transforma en una comedia loca por momentos y en la obra más gamberra que creo haber leído del autor.

No son las mejores historias del Buen Doctor narrativamente hablando, pero sus tramas -siendo bastante sencillas- funcionan a la perfección y contienen buenas argumentaciones de ciencia-ficción. Quizás esta trilogía de relatos cortos no este a la altura de "Los propios dioses" o "El fin de la eternidad", pero son un complemento perfecto para esas otras grandes obras del primer Doctor como son la trilogía de la Fundación o las primeras novelas de robots de Baley y Daneel. 

martes, marzo 01, 2016

Otra clase del Buen Doctor

Historia y cronología de la ciencia y los descubrimientos

Tal y como me sucedió con "El universo" (ver reseña), es difícil reseñar un libro de divulgación científica. Naturalmente no se puede reseñar como una novela porque sería absurdo. Tampoco creo que tenga sentido valorarlo como un libro científico, porque obviamente tampoco lo es. Creo que este libro ha de verse como un poco una guía para otras lecturas científicas, como un entretenimiento basado en la simple y llana curiosidad del lector. Y en ese sentido funciona de sobremanera, escrito como está con el estilo sencillo y accesible del Buen Doctor.

El libro se estructura como una simple sucesión de fechas, y para cada una de ellas Asimov expone un descubrimiento, profundizando más o menos en los fundamentos de este o su influencia posterior, y al final de cada fecha Asimov coloca unas pocas líneas de historia general para que el lector se ubique en el contexto histórico (aquí tendría una pega pues se nota que el libro se ha retocado desde su publicación, acepto que se hayan incluido las fechas de las muertes de algunos científicos, pero no me gusta especialmente que se hayan añadido algunas notas sobre España en los datos históricos pues creo que no era necesario incluirlas más allá de las que ya debió incluir Asimov en su momento).

Sobre todo en su primera mitad (400 de las 800 páginas del libro, lo que cronológicamente abarcaría hasta principios del XVIII) la descripción de los descubrimientos es muy amena de leer, siendo muchos de ellos explicados con algo de detalle y estando amenizados por anécdotas puntuales. Pasado este punto la naturaleza de científico de Asimov se impone algo a la de su narrador, los descubrimientos son en su mayoría entonces de corte químico, eléctrico o de física cuántica. Asimov intenta que la obra siga siendo entretenida, pero los conocimientos que se necesitan entonces para seguirle son más avanzados, y un servidor sabe lo que son las valencias, las ecuaciones de Maxwell y cosas así... pero ya pasar a espectografias, leptones y otras cosas se me hace muy duro. No hay matemáticas en el libro, pero la ciencia que en él se nos expone es ya bastante avanzada, Asimov no puede profundizar en ella ni explicarla demasiado, con lo que en ocasiones todo queda en una mera mención, quedando el libro algo desdibujado en este punto.
Es un libro largo, y ni siquiera tiene sentido su lectura cronológica; uno puede tenerlo y un día, preguntarse por tal descubrimiento o por tal inventor, e irse a sus diversos índices, ver la página y luego ir a los descubrimientos en sí. Es un libro que esta cerca de ser una especie de diccionario o enciclopedia, así que recomendar su lectura no tendría mucho sentido. No diré que he aprendido mucho con su lectura, pero si he disfrutado con ella, y ha cumplido con creces la tarea de espolear mi curiosidad.

martes, abril 21, 2015

Asimov: visiones de robot

Visiones de robot

Dentro de la nubecilla de tags del blog, la de Asimov es bastante grande, así que creo que es obvia mi predilección por "el buen doctor". Llevaba un tiempo sin leer nada suyo, y tenía pendiente este libro de relatos cortos que me compré hace unos meses asi que... reseña al canto.

¿Qué puedo decir de este libro? 500 páginas de relatos cortos de Asimov. Hay bastante variedad, habiendo algunos cortos de apenas una decena de páginas basados en una idea rápida, y los hay bastante más extensos, casi mininovelas (de misterio, por supuesto, Asimov siempre ha tenido predilección por este género). Hay uno de Baley y Daneel, y tenemos "El hombre bicentenario", pero diría que la protagonista más recurrente es Susan Calvin, así como algunos otros especialistas en robots de los primeros relatos de Asimov. Son relatos sencillos y muy accesibles, no necesitan apenas base científica y como buen escritor y divulgador Asimov esta más interesado en hacernos reflexionar sobre la condición humana que en cualquier otra cosa. Así pues, tenemos un puñado de relatos reflexionando sobre la humanidad, con la hábil herramienta de las tres leyes.

Como compra, no obstante, es peligrosa. No por la calidad de sus relatos, indudable, si no porque al ser un compendio de ellos, es probable que un lector curtido haya leído ya muchos de ellos... como ha sido mi caso. Leer al Buen Doctor siempre es recomendable, pero en mi caso más que leer he releído, pues la mayor parte de los relatos que se encuentran en este libro se encontraban ya en "Yo, Robot" (ver reseña) y en "El hombre bicentenario" (ver reseña). Eso si, como plus, el último centenar de páginas es una colección de ensayos del autor sobre la robótica y el futuro, y no sólo son tan accesibles como toda su obra, si no que son tremendamente lúcidos, hasta el punto de que mucho de lo que describe en los años 70 se ha hecho realidad de una forma u otra varias décadas después (siendo algo que le pilló muy tarde, su visión de la sociedad de la información es increíblemente lúcida).

sábado, agosto 17, 2013

La más (MEGA) grande película

Hoy el blog se viste con sus mejores galas para celebrar una de las pocas ocasiones en las que se reseña por segunda vez algo, en este caso una película que, sencillamente, era demasiado grande como para limitarse a una reseña (por muy épica que esta fuera).



MOMENTO (MEGA)MÍTICO (1)41 - MEGAPIRAÑA

Así pues, hoy, análisis por completo de esta magna obra del séptimo arte, pues ya desde la primera imagen de la película sabemos que solo nos podemos esperar lo mejor:


En la mejor tradición del género pirañil, lo primero que vemos es a un par de ultrasecundarios ser deborados por pirañas por sorpresa mientras disfrutaban de un baño. No es este un género especialmente original o dado al suspense. Y además, admitámoslo, el público al que se dirige esta película tampoco es muy dado a las sutilezas o al simbolismo, es la gente que pensaría que una película que se llama "21 gramos" es una película de drogas.

Tras unos créditos con las clásicas imágenes de genes y demás (donde por cierto descubrimos cierta tendencia al pluriempleo por parte de los artífices de esta película), pasamos a una inquietante secuencia de imágenes a todo trapo del río Orinoco... uno pensaría que la acción se sucedería a continuación ¡pero NO! por alguna razón pasamos a una sucesión de perspectivas de Puerto Ayacucho (según Google es una ciudad bastante apañaica (http://es.wikipedia.org/wiki/Puerto_Ayacucho), pero la película la presenta como un vario de chabolas cutre con unas instalaciones militares). Uno no se explica para que meten escenas del rio Orinoco para luego pasar a Puerto Ayacucho... la explicación es muy sencilla... para pasar después de nuevo al río Orinoco. ¿El por qué de mostrar panorámicas de Puerto Ayacucho en medio de esta parte? Es el primero de los grandes sinsentidos del montaje de esta película.

Olvidada ya la lección de geografía, tenemos una escena en la que un diplomático de los EEUU está paseando en una lancha con otro diplomático venezolano por el rio Orinoco.  Son los dos feos, pelo lacio y rizado, gorditos, risas condescendientes, fuman puros, van con actrices porno de segunda regional y demás... la definición de corrupción, vamos. Los dos diplomáticos hablan durante unos 30 segundos de sus corruptelas cuando comienzan a pasar cosas raras. En apenas unos segundos comienzan a saltar hacia ellos (o saltan ellos hacia ellas) mortales pirañas.


En la imagen superior podemos ver como se hunde -uniformemente- la lancha. Sí, las pirañas se comen la lancha.

La cosa naturalmente se pone fea ante lo que parece un atentado terrorista en una zona hipersensible y, tras una secuencia en la que vemos a unos científicos meter un tricorder de segunda en el agua,  el Secretario de Estado Grady (llamado así porque el actor Barry Williams era el padre de la Tribu de los Brady y los guionistas son unos cachondos) decide enviar a su mejor agente "a ver que pasa".


El secretario de estado mola mucho y llama "de espaldas" a la cámara para hacer un giro dramático. Para colmo de surrealismo tiene línea directa con su agente, lo llama a su habitación y lo despierta con su llamada... este espectacular giro de silla lo hace frente a un tio descamisado acostado en su cama. Grande el respecto militar yanki.

Ni corto ni perezo, Paul Logan, una especie de sex-symbol cutre al parecer, parte para Venezuela para ver que esta pasando por ahí, que no es cuestión de que le toquen los cataplines a la primera potencia mundial.

Mientras tanto, nuestros amigos los científicos observan las muestras que han sacado del agua. 


Comprueban que ha aumentado el tamaño de las mandíbulas y esas cosas. Uno de ellos apunta que en 48 años habrán doblado su tamaño. Pero otro le interrumpe con un zoom a su cara y una entonación dramática "No, su crecimiento es exponencial", habrán doblado su tamaño en 36 horas.
Hagamos ahora un inciso en la reseña y, con la ayuda de la wikipedia, recordemos lo que es un crecimiento exponencial:


He de confesar que no he visto la película en su versión original (excepto cierto pedazo que se les olvido doblar, claro, pero eso es otra historia). Pero, si mis oxidadas matemáticas no me equivocan, algo que dobla su tamaño cada 48 horas es tan exponencial como algo que lo hace en 36, sólo que la curva de esta última sería más acentuada todavía en una gráfica temporal.
No obstante, puede que sea un fallo de traducción, no quiero decir que todo lo que se ve en esta película no sea cientificamente posible.

Nuestro buen agente Fich, que así se llama el protagonista interpretado por Paul Logan, llega a Puerto Ayacucho. Allí le espera el sargento espectacularmente llamado Vasco Ayudante. Pero cuando este va a por un taxi, Fich es asaltado por la jefecilla de los científicos.


 La tia, una cantante cutre de los 80 por lo que te dicen en la carátula, advierte a Fich que es cosa de los peces -que ELLOS han creado- y que el coronel encargado de la investigación -con el que ellos no pueden ponerse en contacto porque les manda a la mierda siempre- es un hijo de puta retorcido. La tia le da su móvil y le dice que tenga cuidado con los militares (que llegan inmediatamente despues, y cuando digo inmediatamente es que estaban fuera de encuadre pero entran tan pronto como se va la tia), naturalmente el tio se queda con cara de intrigado y se traga su historia (a fin de cuentas la tia es americana, no puede estar mintiéndole). 

Esta escena marca el comienzo del absurdo romance entre los dos protagonistas. Se compenetran a la perfección, la tia sobreactua por dos y el tio tiene una actuación que -como puede verse en las dos imágenes- tiene como único matiz el grado de inclinación de su cabeza.
Además, observese, el detalle de que el cartel de "Puerto Ayacucho" es distinto en cada una de las imágenes. Ignorando que es inútil que un aeropuerto tenga el nombre de su propia ciudad a la entrada,  suponiendo que es una ayuda al espectador más tonto (o al que lleve más cervezas en los apenas 10 minutos de película que llevamos a estas alturas), resulta espectacular e indicativo de lo mucho que se cuidan las escenas y el montaje en las producción de Asylum el cartón cutre de la primera de las dos imágenes.

Llegamos a la base militar. ¿Recordáis cuando Homer Simpson le dice a Mel Gibson de pasar escenas a cámara rápida?


No será la única vez que veamos esta carrerilla. Hemos visto unos 12 minutos de película con únicamente 10 de metraje original. Milagros del montaje.

Ahora la clásica escena de tensión entre el agente americano y el comandante venezolano (mientras el sargento Ayudante mira con una cara rara, todo sea dicho de paso). "Nos estáis ocultando la verdad" "Imperialistas de mierda"... esas cosas de demagogia barata para crear conflicto. Naturalmente el bueno del prota deja caer la hipotesis de los peces... pero el malvado coronel dice que eso son chorradas.


Paul Logan dice que el investigará lo que ha pasado de primera mano y todo eso, pero el malvado Coronel le dice que no, que es su invitado, y que ellos le darán todo lo que necesite (la película da a entender que el coronel tiene chanchullos en la selva, drogas o algo así... pero tira la piedra y esconde la mano, jamás aclara este punto... habrá que esperar al Director´s cut). Aquí, por cierto, un chiste interno, pues examinando restos de la lancha Paul dice que no encuentra restos de pólvora... aunque no es un experto en balística. 


Hasta donde yo, Ballistica, una versión barata de "Wanted" es la última película de este gran actor. No alcanza los niveles de excelencia de Megapiraña, pero es un buen montón de mierda con el tuerto aquel de la estación de Perdidos.

Volviendo a este infecto montón de mierda que es Megapiraña, el bueno de Paul, al ver que los venezolanos no le van a ayudar, decide -con un par- provocar un pequeño conflicto internacional ignorando la orden de quedarse en la base y yendo a investigar por su cuenta en una secuencia de 10 segundos de volteretas, arrastres, miradas y otras acciones dignas del mejor Solid Snake.


Paul encuentra un extra de Belice seguidor de Jimmy Hendrix -probablemente fumado de verdad- y este le lleva a las coordenadas que tenía apuntadas en un papel y con las que el pobre fumeta -que no da ser la sensación de ser un entendido en el posicionamiento global- esta afortunadamente relacionado.
Paul le dice que si no vuelve... llame al secretario de estado americano, con el que naturalmente tiene línea directa por su móvil de últimisima generación... aunque rectifica y le dice que no, que si no vuelve llame a la científica. ¿Llamar a su jefe para prevenir una posible guerra? No. Sabemos a que escuela de grandes militares pertenece Paul y lo primero es lo primero.


Sin miedo a que nuestro amigo el fumeta le robe el iphone y le deje tirado en mitad del plató de Holocausto Canibal, nuestro héroe se dirige hacia la jungla.
¿Y allí que encuentra?

¡¡PIRAÑAS!!

¡¡MEGAPIRAÑAS!!

Una cosa curiosa de esta escena, a la que le he quitado algunos frames para aligerar el GIF, porque en la película encima viene con una dramática cámara lenta, es el tamaño de la piraña. No se cual será el tamaño exacto del pescado de atrezzo con el que prota se esta peleando, pero en diálogos posteriores descubriremos que nuestro héroe no tiene abuela pues según él pudo con una piraña de... 6 metros.

6 metros. Aproximadamente 2 Saquille O´neall y medio. Ese es el tamaño de la piraña a la bate -según él-. No obstante, recordemos que uno siempre tiene adornar un poco su currículo.


Alarmado ante tamaña amenaza, nuestro héroe se pone en contacto con el secretario Grady, llamándolo A LA TARDE DE ANTES.


Recordemos que Washington DC y Venezuela no se llevan 8 horas de diferencia.


Paul lleva la megapiraña a la base y ya ni el malvado coronel Díaz puede negar lo evidente. Las megapirañas existen.
Les llevan las pirañas a los científicos, que inmediatamente comienzan a establecer ratios de migración y otras cosas que suenan muy científicas. Descubrimos entonces ciertos datos sobre las megapirañas:
a) Tiene 6 órganos nuevos
b) 2 corazones
c) Piel más gruesa
d) Es hermafrodita
Las pirañas, casualidades de la vida, están en una especie de presa natural a la que nadie se pregunta como han llegado (o porque volvieron después de matar al embajador). Los científicos no tienen ni puta idea de como matarlas, y dicen que el veneno, los disparos o la electricidad podrían acelerar su crecimiento o hacer que se multiplicasen... naturalmente que decide hacer el malvado coronel. Volar la presa.

Asistimos a la voladura de la presa con los militares diciendo frases de tipo de peli porno "toma esta" "si" "todavía tengo más" y cosas así mientras los científicos, y Paul, se lamentan.
Acto seguido, los militares se presentan donde los científicos y los detienen por hacer experimentos ilegales en su país. Los científicos son los buenos, pero también hay que decir que los hijos de puta habían creado unas megapirañas gigantes para... ¿acabar con el hambre en el mundo?
Un servidor está a favor de la investigación científica y todo eso, pero hay que comprender que Díaz tenía unos motivos justificados -¡de 6 metros!- para llevar a cabo esta pequeña purga científica.
Naturalmente también quiere apresar de paso a Paul Logan, por ser yanqui y ser él el malo, pero en ese momento descubre que Paul Logan... ha desaparecido como un ninja.


El departamento de FX de Asylum tira la casa por la ventana en esta escena. Basicamente enfocan una esquina en la que esta el actor, luego mueven la cámara hacia otro lado, y luego vuelven a enfocar el primer sitio... donde el actor ha desaparecido. Pura magia de Hollywood.

Llevamos media hora de película y la pesadilla está a punto de desatarse. En el río vemos restos de animales. Las megapirañas han escapado a su confinamiento y están furiosas. 

Dos científicos que aún no habían sido capturados estan por el río hablando en inglés -no pregunten- y ven como las pirañas se comen a los soldados que les perseguían sin que ellos puedan hacer nada para evitarlo.


Esta escena no es casual, la repiten como tres o cuatro veces. Plano de tio devorado - Plano de gordo usando la fuerza - Plano de piraña lanzándose - Plano de gordo usando la fuerza - etc etc.

Los científicos son finalmente capturados y les torturan y todo eso para que digan que la culpa es suya y todo eso. A los científicos poco les importa, porque dicen que si no hacen nada dentro de poco las pirañas acaban con todos ellos. Pero los militares son muy malos y quieren justificar sus acciones, tener su chivo expiatorio y todo eso.
En momentos como este, cuando la ciudad ya esta sumida en el caos y los científicos han sido confinados en un coche cuyo conductor parece desconocer la funcionalidad de los espejos retrovisores, es cuando los verdaderos héroes aparecen.


El grupo protagonista compuesto por Paul Logan, la tia y los dos científicos de los que aún no nos hemos aprendido el nombre -ni lo haremos- comprueban entonces como las pirañas están destrozando la ciudad.


Putas pirañas suicidas explosivas.... aunque... un momento...



Me halló algo desconcertado, no se si creer a la película o a Google.

En fin, tras la mítica secuencia del pateo en biclicleta de pirañas que puse en mi primera entrada (y que no resubiré a esta ya de por si pesadísima entrada) y la previsible muerte de uno de los científicos (si te pones de cara a la cámara con el mar a tus espaldas en una película de pirañas ninguna empresa te asegurara), comienza entonces una frenética carrera genérica en la que, según la wikipedia, el bueno conduce tres coches distintos sin bajarse en ningún momento a cambiar de coche y vemos espectaculares recursos narrativos como un helicoptero volando sin que nunca se vea nada debajo (y una cabina de pega con un tio gritando chorradas), derrapes genéricos y el mítico "modo espejo".



Tras saltarse un control con un puñetazo al tío de aduanas, el grupo habla con Grady que les dice que va a enviar un Portaviones a la desembocadura del Orinoco, que hay uno que estaba cerca. El portaviones solo estará allí durante unos segundos porque más provocaría un conflicto internacional... segundos que aprovechara para bombardear toda la costa de Venezuela para acabar con las Megapirañas (los japoneses se habrían ahorrado muchos problemas si hubieran tenido una excusa tan buena en el 41).
El grupo consigue llegar al punto de encuentro justo a tiempo a pesar de que el coronel Díaz y el sargento Ayudante les pisan los talones. Sin embargo la dificultad se presenta de las formas más inesperadas y el grupo descubre que... ¡no les queda batería en el movil!


 Afortunadamente el grupo esta compuesto por varios brillantes científicos y estos encuentran una solución fácil... resulta que si chupas una batería durante X segundos -ni uno más, ni uno menos- el ácido de la saliva recargará la batería un 10%. Ciencia pura.

Gracias a este apunte el grupo consigue dar la señal al USS Saint Harper, que inmediatamente suelta su implacable ataque contra las megapirañas que habían llegado a la desembocadura y para las cuales la sal se había convertido en una pared natural.


El portaviones es la punta de lanza de la marina estadounidense, siendo controlado desde un cajoncito ridículo y ha sido entregado al mejor cadete de West Point -o donde sea que se forman los marines- un genio que no tiene ni que llevar uniforme de almirante ni que renunciar a la coleta que el papel de proxoneta de su anterior película requirió. Así pues, toda la potencia del Saint Harper y sus imágenes de archivo se descarga contra las pirañas... y la costa de una nación soberana, de paso.

Todos sonrien ante lo que parece una victoria clara de las fuerzas de la humanidad contra las malvadas fuerzas de la manipulación genética a manos de la propia humanidad... sin embargo nuestros inexpresivos protagonistas serán testigos de un terrible descubrimiento.


Las pirañas han sobrevivido... y además pueden vivir en el agua marina. Ya nada se interpone en su camino para la dominación mundíal de los oceanos y de las costas contra las que pueden saltar porque no temen quedarse varadas debido a que de alguna forma extraña pueden nadar hacia atrás en la arena (salvo cuando explotan, claro).

Naturalmente las pirañas se lanzan contra el portaaviones y se lo comen.

Nuestros protagonistas roban un helicoptero y tras una surreal persecución de helicopteros que solucionan abriendo de toberas el helicoptero (enganchandole un tanque de oxígeno al depósito o algo así (evidentemente cualquier microbiólogo sabe trucar un helicoptero de combate)) llegan al.... ¡super bunker internacional!

Una especie de plataforma petrolera que nos hacen pasar por un megabunker para casos de catastrofe natural y cuyo cuadro de mandos es el siguiente (casualidades de la vida, coincide con el de Saint Harper):


Un megabunker con lo mejor en tecnología, las armas más potentes, víveres para 200000 personas y soldados capaces de andar a cámara rápida para reutilizar escenas.

Ahora el mundo se enfrenta a una terrible amenaza. ¿Y que hace? Pues lanzar una bomba atómica. Y naturalmente, las pirañas sobreviven, ¿donde se ha visto en la ficción que un arma radioactiva sirva para matar a un megavillano? Es bien sabido que si tu lanzas una bomba nuclear contra alguién -incluso si no tiene un frigorífico a mano- solo conseguirás... hacerlo radioactivo.


Así pues, cuando los militares no saben que hacer, no les queda otra cosa que hacer que mirar a los científicos... pero estos tampoco saben que hacer. Sólo pueden mirar al tío que aparece el primero en los créditos de la película.

El grupo de pirañas que se dirige hacia Florida amenaza con desolar la ciudad. La existencia de un grupo de pirañas que se dirige hacia Florida hace pensar en otro que NO se dirige hacia Florida... pero la trama se olvida alegremente de ellas (total, para cuando lleguen a Paris solo medirán 600 metros). 

Considerándose ya la posibilidad de lanzar un ataque nuclear 100 veces más potente sobre Florida, el héroe presenta entonces un plan desesperado recordando su experiencia con las pirañas -¡de 6 metros!-. Paul recuerda que, cuando le hizo un corte a una, el resto se lanzaron a por ella y se despedazaron todas entre ellas. Así pues, este es el plan, y ante argumentos tan lógicos como:

a) Si dices que se mataron todas entre ellas, ¿con que mierda estamos luchando?
b) No quedaría, al menos, una al final, ¿no podría reproducirse esta otra vez desde cero?
c) Si podemos herir a una de ellas ¿por que no hacemos eso mismo con todas?


Minucias todas ellas. El prota llama por su nombre de pila a su jefe, y este también hace lo propio, con lo cual el avispado -o achispado a esta alturas de película y cerveza- espectador sabe que hay una larga historia de confianza entre ellos, y el secretario Grady le da al agente la aprobación para su plan desesperado... buzos con arpones intentando arponear pirañas (y en las branquias, pues la piel es impenetrable y tampoco valen los ojos).

Mientras florida es asolada por imágenes intercambiables de varias películas de desastres de Asylum, en el megabunker se preparan para llevar a cabo su ataque desesperado. La idea es una soberana chorrada que parte de una soberana gilipollez de proporciones épicas una base firme. Pero puede llevarse a cabo, porque en el megabunker están los mejores buzos y disponen de un arpón diseñado para hundir submarinos.


En la imagen superior pueden verse dos detalles curiosos. 1. El superarpón submarino de última tecnología... es extrañamente diferente para cada uno de los buzos. 2. En una misión suicida como esta... meten al puto científico superviviente para que también intente arponear a las pirañas.

En fin, el equipo se lanza al ataque y comienza a nadar entre unas pirañas que, por extraño que pueda parecer habida cuenta de que se comen hasta los restos de los galeones españoles que encuentran en su camino, no les atacan.

Con un plan que no termina de funcionar -NO ME IMAGINO EL PORQUE-, el grupo sube a un helicoptero que pasaba por allí para coger municiones. Sin embargo se encuentran con una inesperada sorpresa: ¡El coronel Díaz y el sargento ayudante!


Desarmados, sólo cuentan con una bengala y una increíble sincronización dramática que un GIF no puede capturar en todo su esplendor:


El grupo salta de nuevo al mar... pero antes deja a todavía vivo coronel Díaz un regalo, un aparajeto que lanza frecuencias que las pirañas confunden con la comida y que propicia una ingeniosísima frase de guión como "eres comida para peces" y un final poco apetecible para Díaz.


Habida cuenta de que las pirañas se comen los submarinos... naturalmente se comen también un helicoptero. 
Nuestros héroes se han librado de la amenaza indeterminada y absurda de Díaz, pero aún quedan las pirañas... y siguen sin poder hacerles sangrar. Paul Logan se encuentra al límite cuando ve que, la piraña que le persigue ¡es la misma que se ha comido el helicoptero de Diaz y que aún lleva un cacho de este entre los dientes! ¿Quién -que no haya visto tiburón- se podía esperar semejante desarrollo de los acontecimientos?
Paul Logan dispara al helicoptero, que explota y despedaza a la piraña... y naturalmente, como había previsto, todas las pirañas se matan entre ellas intentando comerse los cachos de su compañera a pesar de las evidentes incongruencias de semejante desenlace.

Con un "michaelbayano" naranja de fondo, los héroes son recibidos por el secretario Grady, la científica y todos los extras que han hecho alternativamente de venezolanos, tripulantes del Saint Harper y marines del superbunker internacional...


Y así, olvidándonos de la última piraña superviviente, y por supuesto del grupo de pirañas que no iban a Florida, termina esta épica historia de incongruencias, reutilización de escenas y pésima dirección en todos los sentidos posibles.

Al menos mientras tiburones de dos cabezas, pirañacondas, megatiburones, crocosaurios, pulpos robóticos o tornados monstruosos no vuelvan a poner en su punto de mira las cutres recreaciones de ciudades de los Estados Unidos.




El siguiente momento mítico nos recordará donde residen el mal... o las alertas biológicas.

martes, octubre 30, 2012

GOLDEN TOWER WEEK (2/5)


¡¡Visita Fujisawa!!


Recuerda... ¡la ciudad en la que se ubica Taritari!

Tras este consejo de uno de los patrocinadores, la semana mundial de la estupidez vuelve al blog, pues este nombre quizás se adecue más a los contenidos de la ceremonia y... si uno lo piensa "Semana de las Torres doradas" suena a ciclo de cine porno homosexual (y con cierto componente pretencioso o racista, dicho sea de paso). Pero afortunadamente los siguientes presentadores de la ceremonia suben al escenario y detienen esta absurda divagación, porque siendo sinceros el porno e internet nunca se han llevado demasiado bien.

El bonachón de George RR Martin toma una nueva pausa en la escritura de "Winds of winter" para presentar...

Premio al Trabajador del Año

Los nominados a esta agobiante categoría son:

-Kentaro Miura: porque los Idolm@aster de PSP no salen hasta final de año.
-George Morikawa: porque parece que ha despedido al mono que llevaba dibujando Ippo la última década.
-Ken Akamatsu: por acabar Negima sin acabarla.
-Norihiro Yagi: por continuar Claymore tras acabarla.
-Michael Kiske: porque parece mentira que este hombre no sea obligado a grabar 20 cds cada año.

Y el ganador es...  GEORGE MORIKAWA

Ascienden a recoger el premio Aoki y Kimura, pero no son capaces de superar la escalera que Misaki Mei les indica y son retirados en ambulancia hasta el hospital más cercano.

Nadie recoge el premio... pero tanto él como Martin han desaparecido ante la ascensión del siguiente premio. Naturalmente sólo hay una explicación lógica.


Asciende al escenario Sherlock Holmes y John Watson, quien tras una interesante conversación con Tsukailos presenta el...

Premio Oliver y Benji al realismo aplicado

Y los nominados son:

-Sherlock: Porque Lucy Liu no sirve para aguantar la espera.
-Nodame Cantabile: Parecía imposible, pero al final hemos visto un manga de música clásica sin kame-hames.
-Gintama: ¿Si esto no es realismo que lo es?
-El nombre de la Rosa: Por plasmar la realidad de los conventos italianos... aunque fuera de una forma terriblemente tediosa.
-Seinfeld: Humanismo en estado puro.

Y la ganadora es... SHERLOCK


Nadie sube a recoger el premio... porque los ganadores ya estaban allí. Ante la atónita mirada de Santiago Segura, que no se explica como la pareja no aprovecha para promocionar "El hobbit", los ganadores alzan el trofeo y tras unas pocas palabras se dirigen hacia la sala de prensa.

Marisa Tomei sonríe ante lo que acaba de ver.

Un altavoz comienza a emitir los acordes de "La rosa de los vientos" y, con fuerza y honor, Juan Antonio Cebrían presenta desde los cielos e....

Premio George Orwell a la obra educativa.

Los nominados son:

-V de Vendetta: Que ganaría si esta ceremonia fuera dentro de una semana.
-Guerra y Paz: Sencillamente la más alta literatura.
-Apocalipse: Porque por desgracia creo que esta crisisi saldremos como lo hicimos de la del 29.
-El atlético Invisible: Pratchett sabe más de futbol que toda la prensa deportiva unida.
-El Universo: El libro de Asimov, no el concepto cósmico en si.

Y el ganador es... GUERRA Y PAZ

Tolstoi no se encuentra muy bien de salud en estos momentos, por aquello de la muerte, recoge el premio en su lugar Helena Bonham Carter... porque el director de la ceremonia es Tim Burton y en algún lugar tenía que meterla.

Asciende al escenario Furuichi, ya protagonista absoluto de Beelzebub, para presentar el

Premio Príncipe Kheldar al mejor secundario

-Havelock Vetinari: Porque las ocasiones como esta, como los ángeles, sólo se presentan una vez en la vida.
-Tywin Lannister & Arry: Porque unas escenas completamente inventadas acaban siendo de lo mejor de la segunda temporada de Juego de Tronos.
-Rider (Fate Zero): Porque queda demostrado que el rey de los héroes es demasiado grande para ser un mero secundario..
-Rakan (Negima): Porque con él en las viñetas quedan eclipsadas como 600 tías en bolas.
-Ash Roller (Accel World): Je, je, je megafuck!

Y el premio es para... HAVELOCK VETINARI

El patricio de la ciudad del crimen organizado asciende a recoger el premio en compañía de Lady Margolotta con quien todo el mundo sabe que tiene... bueno... una relación.

Arcueid sonríe para sus adentros ante el premio siguiente. Entiende que en la primera edición no fuera candidata para evitar suspicacias... pero en esta segunda el premio lleva su nombre.

Asciende ahora al escenario la Avispa, flamante ganadora de la anterior edición del...

Premio Arcueid Brunestud a la mujer del año

Y las candidatas son:

Zelda: Por su inolvidable encarnación en Skyward Sword 
Ayumi (the World God only knows): Por meterse en la cama con Keima y arrancarle la promesa de matrimonio.
Kuroyukihime. Por su majestuoso porte.
Arcueid Brunestud: ¡Season four! ¡Season four!
Chihaya Ayase (Chihayafuru): Porque ahora todos querríamos jugar karuta.

Y la ganadora es... C...

Chihaya Ayase agarra el premio siquiera de que la primera sílaba de su nombre suene y nos recuerda con un emotivo discurso lo importante que es que, como diría Jack Nicholson en "Mejor Imposible", pensar en las protagonistas femeninas como si no hubiera diferencia con los masculinos.



Finaliza esta segunda jornada del festival de los tags con una nueva actuación músical:


viernes, octubre 12, 2012

Lo dicho. El mejor escritor del siglo XX

El universo: de la Tierra plana a los quasares

Isaac Asimov es DIOS. Simple y llanamente. Los pocos libros de Orwell destilaban una clarividencia acojonante. Eddings siempre será especial para mi. Verne me marcó mucho en mi juventud. Y mi religión me impide siquiera intentar pensar que un libro pueda ser mejor que "El señor de los anillos". Pero Asimov es tan grande como el Universo que intenta poner al alcance de las mentes más modestas en este libro. Y, como el Universo, siempre se expande ante la mirada de los pobres mortales.
No conocía la obra científica de Asimov. Tenía curiosidad por ella, pero no la conocía. Y ahora tampoco la conozco, solo he leído un libro. Pero me ha encantado. Asimov en estado puro.
Durante unas 450 páginas el Buen Doctor se dedica a explicar los secretos del Universo, y lo hace... con un impecable buen gusto. Nada de fórmulas matemáticas ni químicas (aunque no puede evitar en algo más de detalle en este sentido cuando comenzamos a hablar de fusiones de hidrógeno o estrellas de neutrinos), Asimov se limita a partir de la concepción inicial griega del Universo y a ir exponiendo los distintos hechos que hicieron que cambiara, detallando entonces las distintas teorías que se barajaban y porque se impuso una de ellas. Así sucesivamente hasta llegar a la década de los 60.
Es un libro escrito en 71, sobra decir que en la astronomía actual cuatro décadas son un mundo y que el libro está muy desactualizado (no hablaré de teorías complejas, solo hace falta decir que Saturno tiene 5 veces más satélites de los que se nombran en este libro). Asimov nada puede contra ello, pero tampoco pretende ser axiomático ni instruir nada. Sólo expone hechos y teorías, pero en ningún momento se considera un abanderado de la verdad. El Buen Doctor sabe perfectamente que por cada científico que anuncia una gran teoría hay muchos que han anunciado disparates antes... pero que estos también son necesarios.
Asimov no asegura nada, sólo relata hechos empíricos y explicaciones que para ellos se han intentado dar y que posteriormente han sido reinterpretadas o completamente olvidadas. Y lo hace con sencillez, sin avasallar al lector. Con ejemplos y símiles fáciles de interpretar, con un lenguaje para nada complicado, con un buen ritmo y una estructuración sugerente de los temas.
Asimov consigue que una explicación del efecto Doppler o una exposición sobre novas y "corrimientos del rojo" en el espectro resulten accesibles y entretenidas. Sencillamente, inmenso.


domingo, febrero 13, 2011

Una visita al buen doctor te alegra el día

El hombre bicentenario y otros cuentos

Asimov me parece, sencillamente, el mejor escritor del siglo XX. No por la calidad de su obra - que es alta (la parte central de "Los propios dioses" no la escribe cualquiera)- si no por la extensión, accesibilidad y simple divertimento de esta. El buen doctor escribía mucho, y todo valía la pena.
Esta es una colección de relatos cortos, y si bien hay alguno que otro más flojillo o que no ha envejecido demasiado bien, todos valen la pena. Tenemos relatos de apenas unas pocas páginas y luego casi novelas cortas de 30, 40 o 50 páginas. Los temas van desde supuestos extraños e irreales que constituyen pequeños cuentos casi infantiles con una moraleja y un tono ligero, a historias densas y complejas en las que el señor de las patillas gira en torno a su tema preferido: el concepto de humanidad. Todos los relatos son ingeniosos, con un final inesperado ya sea su enfoque cómico o dramático. Hay historias cortas independientes, y hay otras que claramente forman parte troncal de la historia de esa ciencia robótica que Asimov vio (tenemos a Susan Calvin, a Elijah y Daneel, a Multivac, a la compañía de robots...).
Naturalmente hay relatos mejores y peores, y hay algunos que se nota que eran claramente un encargo y que Asimov los hacía sobre lo primero que se le ocurría. Pero ya sea tratanto de robots, viajes en el tiempo, sociedades futuras o crímenes, todos ellos estan escritos con la claridad pedagócia y accesibilidad clásica de Asimov (y con algo de machismo, tampoco nos engañemos).
Absolutamente recomendable. No soy muy objetivo con este autor, pero lo cierto es que un relato de Asimov te alegra el día.