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jueves, septiembre 10, 2020

EL APASIONANTE MES FURRY DEL BLOG (2/4)

Ishuzoku Reviewers

Polémico donde los haya, había escuchado muchas cosas sorprendentemente buenas de este anime. Y lo cierto es que una serie sobre un grupo de puteros que, en un mundo fantástico, se iban todos los días de putas (unas putas con ascendencia súcubo, para que la cosa no sea tan delictiva y en verdad todos sean felices en una alegre simbiosis de intercambio de fluidos) es tan absurda como sugerente. La cultura pop alcanzó en hace ya décadas la madurez -o inmadurez- para preguntarse por qué demonios nos atraían las sirenas si físicamente había ciertas incompatibilidades difíciles de salvar para la cópula. Una serie que se dedicase a explorar estas chorradas no estaría mal si se hiciera con sentido del humor.
El problema es que la serie no me ha hecho especialmente gracia. Algún gag está bien, alguna escena es tan surreal y ridicula que te arranca una sonrisa cuando estos puteros se encuentran ante situaciones que son claramente propicias a un suspenso. El problema es que son 20 minutos de episodio, y aunque este se divida normalmente en un par de segmentos hay muchas ocasiones en las que se recrea demasiado en el acto sexual o en explotar algún fetichismo raro con una sutileza inexistente, y pasado el gag inicial -que no tiene porque ser siempre divertido- eso nos deja después con algunas secuencias repetitivas, zafias y bastante denigrantes. Dejando a un lado que es una serie que hay que ver con cascos y sin que nadie sea testigo, no me hace gracia. La serie bordea en algunas ocasiones el hentai, y en otras es directamente un hentai que bordea ser un anime normal. Y ya directamente, cuando intenta algo parecido a dibujar una trama central la cosa sencillamente es esperpéntica.
Quizás como alguna OVA habría sido salvable. Quizás como un anime de 12 o 5 minutos habría tenido un mejor ritmo. Pero tal y como ha salido al mercado, este anime me parece bastante flojo y para nada recomendable.

martes, diciembre 05, 2017

El triste final de Ippo

Makunouchi Ippo vs un filipino o alguien de por ahí
&
George Morikawa vs la logica interna de la serie

Vale. Hajime no Ippo estaba muerta como serie, creo que esto todos más o menos lo sabíamos, pero estábamos en el primer punto del modelo de Kübler-Ross: lo negábamos como los habitantes de la ciudad Reloj negaban que les fuera a caer la Luna encima en 3 días. Todos queríamos creer en la serie. Morikawa nació en el 66, tiene 51 años... es relativamente joven, los 50 son los nuevos 40. Tiene problemas de salud, pero no parecen extraordinarios. Podíamos pensar que podía tener todavía al menos 15 años buenos como mangaka, 20 incluso. Y 20 años dan para escribir muchas páginas de manga, como este mismo hombre ya ha demostrado... aunque para mal. 

Hace más de una década uno hacía sus cuentas. Intentaba imaginar que Takamura consiguiera su siguiente título en el capítulo 900... luego otro en el 1200, 1500 y finalmente el sexto cinturón en el 1800 antes de que Ippo encarara su combate final con Miyata. Parecía algo factible, de por medio se podía hacer tiempo con alguna desgracia para Aoki, una retirada por falta de rentabilidad para Kimura, una boda con Kumi e incluso una muerte de Kamogawa en los albores del fin del manga. Son ideas básicas de narrativa, recursos vistos en muchas obras, pero que más o menos funcionan bien si se ejecutan correctamente. El problema es que llegó el capítulo 900 y, quitando un buen combate de Miyata y un festival fanservicero en forma de Mashiba vs Sawamura, la historia no había avanzado, sólo habíamos visto una sucesión de defensas nacionales que no conducían a nada contra rivales sin carisma. La serie, además, estaba en su momento más bajo tras ese horrible combate contra Wooli (y sí, Morikawa nos ha recordado que ya en ese combate nos estaba preparando para este final... pero ese es otro tema). 

Uno intentaba mantener la esperanza. Y llegaba el capítulo 1000, y el combate por el título de Takamura seguía sin llegar, y de hecho se nos anunciaba uno de unificación que no le interesaba a nadie (lo peor es que este fue un buen combate... con lo que uno no se explica por que Morikawa no puso a Bison nombre de pájaro). Ippo seguía con sus defensas y sus combates contra asiáticos, y había tenido uno verdaderamente malo contra un japonés al que había derrotado de un golpe. La serie estaba muy mal. Pero el combate de Volf estuvo bien (aunque siempre diré que si hubiera perdido aquel combate habría estado mejor, y habríamos ganado además un combate de revancha en el futuro), y parecía que la cosa podía comenzar a remontar. Era quizás el final de la mediocridad de la serie. Uno quería creer que volverían los buenos años.

Y los buenos años parecieron regresar. La serie seguía sin avanzar en lo que a Takamura se refería, pero la segunda derrota de Ippo fue francamente buena y dramática, y dio lugar a buenas escenas, aunque todos temíamos que requeriría bastantes decenas de capítulos de comeduras de cabeza para superar el trauma... el tiempo nos dio la razón en aquella predicción tan previsible, pero era un problema inherente a los combates eternos y la ausencia de derrotas. 

Y llegó el día del regreso de Ippo. Mucho entrenamiento y mucho cansancio con lo de la línea. Nadie pensaba que Ippo pudiera estar tan mal, y nadie quería pensarlo. Era un pensamiento triste y que no tenía sentido en la serie, así que pensabamos que era un cutre motor dramático para la serie... todas las series de deportes juegan siempre con las lesiones de una forma infame, e Ippo ya lo había hecho con el ojo de Takamura y alguna que otra cosita mas. 

Y el combate, que debería haber sido corto y simple, en plan molón, se eterniza. Y no se eterniza porque el rival sea bueno, se eterniza por una serie de casualidades y porque A IPPO LE DA POR SER GILIPOLLAS Y OBSERSIONARSE CON EL NUEVO DEMPSEY hasta el punto de ser arrogante y antipático para el lector, y esta actitud es incluso incongruente con ese boxeo de Kamogawa enfocado hacia las bases. 

Y entonces... Ippo pierde.

Ippo no tiene fuerzas. Ippo esta roto, sabe que no puede continuar y sólo quiere enseñarle al entrenador ese nuevo Dempsey en acción. Y ni siquiera eso consigue. 

¿POR QUÉ?

Puedo entender, y de hecho creo que todos sabemos que era inevitable, que Morikawa tenía que acabar la serie, pero el modelo de Kübler-Ross me permite pasar a la ira, que ahora mismo me parece mucho más gratificante ¿por qué hacerlo de una forma tan cruel? ¿por que hacerlo de una forma que traiciona tanto el espíritu mismo de toda la obra?

Tenemos el tema de la preparación para este final. El síndrome del punch drunk siempre ha estado en la serie como amenaza. Obvio, es algo real, y además es muy dramático, y joder... Ashita no Joe. Me ha gustado que en cierta manera se le da la razón a Miguel, porque es un personaje que siempre me ha caído muy bien, pero... NO TIENE SENTIDO. Vamos a ver, uno entiende que Ippo recibiera muchos golpes, era ridículo pero entiendo que -por mucho que llegado un momento fuera contraproducente- era el recurso de Morikawa para dar emoción y demostrar lo duro que es ese mundo. Creo que llegado un momento, con Ippo como un campeón, esto era absurdo, creo que era un fallo bastante obvio, esto no daba emoción a los combates porque todos sabíamos que nada se iba a decidir en el asalto 2 por mucho que el comentarista lo gritase, sólo servía para alargar hasta lo indecible unos combates que hacía mucho que habían caído en esa espiral de los shonnen que obliga a que cada enfrentamiento sea más largo que el anterior. Todo esto era un problema de la serie, del manga, que destrozaba el ritmo y disparaba el número de capítulos. La absurdez de que pracitcamente fueramos a un combate por año imposibilitaba que ver el final de la serie fuera viable, como también hacía que no tuvieramos empatía por los nuevos personajes o que estos no pudieran reutilizarse ya que no había siquiera tiempo para utilizar la decena de personajes establecidos en los primeros centenares de capítulos. Todo esto es un fallo de Morikawa, y es un fallo muy importante, quizás el más importante de toda la serie. Pero generaron otro fallo, un fallo que argumentalmente es monstruosamente grande. Kamogawa es un entrenador de boxeo, un entrenador al que le ha caído del cielo Takamura, pero que uno entiende que tiene un mínimo de calidad porque si no Miyata no estaría con él al principio de la serie, y el hombre tiene a su mejor amigo retirado en las montañas porque las peleas de boxeo le han dejado tonto (vale, si, fue el puño del conejo, fue a tración, yankis malos, japos buenos, blah, blah... todas las excusas que se quieran poner) PERO GRANDISIMO IMBECIL ¿VES QUE A TU MEJOR DISCIPULO POR AQUELLO DE SER INFIGHTER LE DAN TODOS LOS DIAS TROPOCIENTOS PUÑETAZOS Y NO TE SE OCURRE INTENTAR CAMBIAR ALGO SU ESTILO PARA QUE NO SE QUEDE TONTO COMO TU MEJOR AMIGO? No tiene sentido. Kamogawa no podía estar tan ciego, su obsesión por el título no es tan grande como la de Takamura.

Pero, seamos francos, Morikawa lo había estado preparando. El hombre se había dado cuenta hace X años de que iba a necesitar 2 vidas para acabar la serie, y ya sea por decisión propia o incentivado por la editorial había decidido acabar con la serie. Pero esta serie no es Ashita no Joe, esta serie no es un drama sobre la vida, la marginación y la aceptación de la identidad como lo fue aquella mítica obra de Ikki Kajiwara y Tatsuya Chiba. Esta serie era un spokon, una serie sobre la superación personal. 

¿Ahora qué?

Ippo no solo no se ha superado, no sólo no ha crecido como persona si no que está condenado a vivir en la frustración. ¿Realista? Sin duda, pero en ningún momento ese ha sido el tono de la serie, y recurrir al discurso de la crueldad de la realidad es muy ruin. Cuando alguien va a ver "La gran evasión" no quiere que le pongan "La lista de Schindler". Uno sabe lo que pasó en la segunda mundial. Uno sabe que el mundo es, en su mayor parte una mierda, y uno sólo quiere evadirse, entretenerse durante unos pocos minutos. Hajime no Ippo no es leída por niños, sus más de 100 tomos deben intimidar casi a cualquier nuevo lector y todos sus compradores serán ya japoneses entrados en años que comenzaron la serie en los 90, y esos japoneses -ya con hijos- saben como es la vida, no necesitan que Morikawa les venga con el discurso fácil de sacrificios estériles y acabe con los ídolos que les acompañaron durante su infancia y juventud. Es el problema de las series que se eternizan, al final viven más tiempo en el imaginario colectivo que en las mentes de sus autores... por eso George R R Martin no acabará "Canción de Hielo y Fuego", porque cuando un monstruo de este tipo escapa al control de su autor es muy difícil que lo recupere (aquí, dicho sea de paso, me quito el sombrero ante un Kentaro Miura que de momento parece que ya sabe que hacer con Berserk después de su propia saga de defensas intrascendentes).

Sí, teóricamente Ippo se casaría con Kumi y serían felices, y el tiene que tener bastante dinero y podría tener un par de trabajos (no creo que este para conducir barcos, pero si podría ser ayudante de Kamogawa... aunque no se si eso sería lo mejor psicologicamente para ambos). Pero Ippo ha fracasado, será una persona triste, Kumi puede estar contenta de primeras... pero seguramente Mashiba también tendría algo que decir ahí, y ya ni hablemos de la pobre madre de Ippo que verá a su hijo mermado después de lo que pasó con su marido (del padre de Ippo y su fuerza directamente mejor no hablemos, porque no se si Morikawa habrá querido jugar a que el Dempsey era la gorra de Ippo a Kamogawa... pero ahí también ha fracasado). 

De Miyata nos olvidamos, porque ahora uno no sabe ya muy bien para que estaba en la serie, él y todo el resto de secundarios que hacían las veces de rivales ahora quedan en una posición extraña. El sino de la pareja de Miyata-Ippo no es ya triste, es absurdo habida cuenta de las ganas que tenían ambos de enfrentarse y el hecho de que nunca vayan a hacerlo. Ippo no quería ser campeón de nada, sólo quería enfrentrarse a Miyata y demostrar la valia de su entrenador, y de Miyata podría decirse lo mismo en el sentido contrario (aunque al menos él si consiguió ensalzar la valía de su entrenador/padre).

De Kamogawa y el resto de miembros del gimnasio también es mejor no hablar. ¿Cómo puede sentirse el entrenador? Este es su fracaso más absoluto, sin duda. ¿Los compañeros? Ippo era el ejemplo a seguir, el que los inspiraba a superarse y a intentar ser Takamuras siendo meros mortales. ¿Takamura? Fue él quien metio a Ippo en el gimnasio y, teniendo en cuenta su adoración por Kamogawa y el cómo esto va a destrozar al anciano no es difícil que esto le desconcentre y acabe de alguna forma con su carrera.  

Pero dejando a un lado todo esto -que es mucho dejar de lado- ¿QUÉ MIERDA DE COMBATE FINAL HEMOS VISTO?

Aquel final completamente anticlimático de Slam Dunk parecía difícil de superar, pero Morikawa lo ha conseguido, y además ha conseguido meter 1000 capítulos más antes, con lo que el enojo de los lectores es de los de órdago. 

Ha habido combates para aburrir, y al final el hombre que acaba con Ippo, que consigue derrotar al que hasta entonces sólo habían derrotado el mejor de Japón y el segundo mejor del mundo es un personajillo que parece surgido de un generador de luchadores aleatorios. El propio Gonzalez había salido de la nada (Morikawa no es muy bueno en este sentido, eso lo sabemos, prácticamente no hemos conocido a ningún rival antes de su respectivo enfrentamiento), pero tenía el ranking de su parte y más o menos te lo creías... el tipejo de este combate es otro jodido Wooli que apenas lleva 3 combates a sus espaldas y que ya esta peleando con rankings mundiales. Otra vez esa mierda. 

El enemigo en ningún momento parece ser especialmente fuerte. Ippo ya se había enfrentado a zurdos. Ippo tiene mucha más experiencia. Ippo destroza a este filipino en los primeros rounds... y luego de repente... a besar la lona.

¿Realismo? ¿Punch drunk? Da igual. Esto es ficción, y una ficción que lleva casi 30 años a sus espaldas. Uno no quiere realismo, quiere una fábula donde el bueno gane al dragón y se lleve a la princesa. Uno quiere ser niño leyéndola, o a las malas, adolescente. Y si eres adolescente quieres al menos épica. Ha habido oportunidades para ello. Para esta mierda de desenlace, ¿por que no adelantar un poco el drama de la linea y Kumi y hacer que la promesa de retirada ante una derrota sea antes del enfrentamiento con González? (incluso entonces puedes hacer que Ippo gane in extremis pero sea plenamente consciente de su síndrome y de que ha de retirarse) ¿por que no conseguir un combate contra el propio Martínez (digo yo que este hombre algún que otro combate contra top-10 hará ocasionalmente aunque solo sea para mantener la forma y llenarse los bolsillos)? ¿Por qué no forzar la trama para el esperado combate contra Miyata?

Puestos a acabar el manga, había mil y un desarrollos más lógicos y satisfactorios que uno en el que ni siquiera hemos podido el nuevo Dempsey. 

Ha sido... cruelmente cruel.



¿Y si esto no acabará?

La posiblidad, aunque remota, existe... pero creo que todos sabemos que eso sería aún peor. Dramaticamente es interesante, por supuesto, y lo compraría en una serie que fuera por su capítulo 500, pero en una que va por el 1200 en completamente inviable habida cuenta de que necesitaríamos otro para de años para superar el trauma de la derrota con la narrativa actual. Y bueno... una cosa es tontear e insinuarlo, pero una vez que muestras daño cerebral no hay marcha atrás, claro. Hajime no Ippo esta virtualmente acabada a la espera de Morikawa queme las negras naves destrozando el mito de Takamura en los próximos capítulos.

jueves, diciembre 05, 2013

La reseña más épica de la historia del blog

¿Es una reseña de One Piece?
¿Es la crítica de una película?
¿Es la recomendación de un libro?
¿Es un momento mítico?

NO

Es... la reseña del temario de una certificación informática.



C_TAW12_731

La certificación para un programador ABAP se divide en estos días en cuatro bloques temáticos más o menos claramente diferenciados: TAW10_1, TAW10_2, TAW12_1 y TAW12_2 (en verdad también estaría el TAW11 pero este tiene muy poca presencia en el examen y es casi anecdótico).
Estos cuatro temarios constituyen unas 2000 páginas de entretenida y constructiva lectura sobre los entresijos de ese germánico lenguaje de programación que es ABAP. Literariamente he de decir que, por sorprendente que pueda parecer, no son la lectura más apasionante que uno pueda encontrarse. También he de decir que, verdaderamente, si uno quiere enterarse de cosillas de SAP... es una lectura recomendable, la gente que ha escrito esto se nota que sabe del tema y hay puntos que verdaderamente resultan útiles e instructivos de cara al buen programador de este carismático lenguaje. 
Al principio hay un puñado de capítulos que podríamos calificar como de introducción al lenguaje o de información para comerciales, pero que de cara a un programador que quiere hacer sus moves de toda la vida o llamar a una BAPI no sirven para nada... luego ya comienza la fiesta con los clásicos capítulos de instrucciones, definición de estructuras, tablas, bases de datos, field-symbols, selects, dynpros, select-screen y hasta alguna cosilla de code inspector. No tenemos nada de Idoc´s, smartforms o workflows pero estos capítulos son una montaña rusa de emociones y sorpresas para todos aquellos que disfrutamos de la belleza de un buen ALV o del ingenio de una reseña irónica. No obstante, es cierto que en algunos momentos la lectura se hace demasiado teórica y nos sueltan datos y datos que no vamos a usar en la vida... y en otros digamos que nos cuentan demasiado la realidad idílica del programador, pues desde luego nos vamos a hartar de ver parámetros de tipo "tables" en una función, y por Dios que uno puede usar un "append" en una tabla sorted por mucho que esta gente diga que no (eso si, probablemente nos cargemos la tabla y obtengamos un bonito dump... así que es cierto hasta un punto, pero sintácticamente la instrucción es permitida y el programa se activa).
Eso sería el TAW10 más o menos, un TAW bastante entretenido en comparación con el TAW12 y su programación orientada a objetos y toda la mierda de enhancements, Badis y notificaciones de SAP. Esta segunda mitad del temario ya casi hay que tomársela a cachondeo.


¿Recomendable?
Bueno...  como obra literaria en sí me parece mejorable, el ritmo es mejorable y los autores no consiguen mantener la emoción y la espectación por igual en todos los capítulos (obviamente no es lo mismo definir tipos en tiempo de ejecución u optimizar los accesos a base de daos que concretar las necesidades empresariales de Sap Businees All-on-one). La traducción española tampoco es demasiado buena (con cosas como mesas de datos y una equívoca interpretación de los narrowing y widening casting). Ahora bien, para un programador puede ser una lectura curiosa y formativa, más cuando un jefe le paga la certificación y le insta a haga el favor de tomársela en serio y estudiar una miaja.
También hay que decir que la lectura es constructiva hasta cierto punto, una vez que uno se la ha leído un par de veces en verano y tiene que seguir estudiándosela durante varios meses más hasta el examen de certificación... como que acaba un poco hasta los putos huevos de la mierda esta.

martes, septiembre 17, 2013

Hay preguntas que es mejor no hacerse



Interrogador: Bueno, en primer lugar empezaremos con unas preguntas sencillas para calibrar la máquina. ¿Es usted el bloguero conocido como Eter de "La torre del nigromante"?
Eter: Sí.
Interrogador: Según un informante anónimo, alguien le spoileó el malo de Parque Jurásico ¿Es eso cierto?
Eter: ... sí

Interrogador: ¿Ha visto alguna película en la que Sean Bean no haya muerto?
Eter: Sí.
Interrogador: ¿Pagó usted por ver "Percy Jackson y el ladrón del rayo"?
Eter: ...
Interrogador: Por favor, si no responde esta entrada será una tontería más grande de lo que ya lo es.
Eter: ... sí, lo hice.
Interrogador: Bien, parece que todo es correcto. Pasemos entonces al interrogatorio sobre:

Inu to Hasami wa Tsukaiyou

Interrogador: ¿Sabía usted de antemano que esta serie iba sobre un tio que muere y se reencarna en el perro de una escritora?
Eter: Algo había oído, sí.
Interrogador: ¿Y aún así decidió usted verla?
Eter: Sí, decidí darle una oportunidad.
Interrogador: Si no me equivoco lleva usted ya muchos años viendo anime en cantidades ingentes. ¿No había visto ya suficientes animes para saber que esto sería una mierda de campeonato?
Eter: En ocasiones he encontrado grandes comedias absurdas bajo premisas absurdas. Además tengo debilidad por los animes sin sentido del ridículo.
Interrogador: Entiendo. No obstante, ¿no superó su límite de tolerancia esa absurda batalla del episodio 2? Es una de las más vergonzosas escenas que recuerdo haber visto nunca. Mostraba que la serie iba a ser mala a todos los niveles... montaje, diseño, animación, guión...
Eter: ...
Interrogador: Por favor, responda. ¿Continuó viendo la serie a pesar de ese increíblemente malo segundo episodio que automáticamente debería descargarse en las papeleras de reciclaje?
Eter: ...
Interrogador: Por favor, le ruego no me haga escribir más líneas para reforzar el enfoque cómico de la reseña. ¿Continuó viendo la serie a pesar de que ese episodio probaba que tenía menos futuro que el videojuego de ET?
Eter: ... me saltaba algunas partes... no veía el opening y el ending... casi nunca...
Interrogador: ¿Sí o no?
Eter: Sí.
Interrogador: ...
Interrogador: ...
Interrogador: ...
Interrogador: Entiendo...
Eter: ...
Interrogador: ¿Tiene alguna justificación para esta decisión?
Eter: ... de vez en cuando me gusta ver animes malos para poder hacer comparaciones y mantener un baremo equilibrado de la realidad del sector.
Interrogador: ¿En serio se cree eso?



Eter: Sí.
Interrogador: Entiendo... ¿y no había visto ningún anime que pudiera considerar terriblemente malo en lo que va de año?



Eter: ...




Eter: No.
Interrogador: Entiendo. ¿Hay algo que considere digno de ser tomado en cuenta como atenuante por el hecho de haber visto esta serie?
Eter: Transmite un gran amor por la literatura. Me gustan los libros. Me gusta eso en una serie.
Interrogador: Entiendo... no habría sido mejor, no sé.. ¿leer un libro?
Eter: Sí.
Interrogador: ¿Tiene al menos gracia la serie?
Eter: ¡Genera grandes gags absurdos repentinos!
Interrogador: Le veo entusiasmado ¿No puede decir nada más además de esto?  La serie es, claramente, una comedia absurda ¿Qué tal funcionan los grandes eventos cómicos que muestra?
Eter: ...
Interrogador: ...
Eter: ...


Interrogador: ...
Eter: ...
Interrogador: Entiendo. ¿Tenía usted al menos la esperanza de que la serie mejorara en algún punto?
Eter: ...
Interrogador: ¿Y aún así siguió viéndola?
Eter: ...
Interrogador: Ha escrito esta reseña sin ver todavía el último episodio de la serie. ¿Tiene esperanza de que todo cambie con un giro de guión brutal a lo Shyamalan?


Eter: ...
Interrogador: ¿Y aún así va a terminar de verla? ¿No se ha torturado suficiente?


Eter: Es que ya me pongo y veo la tercera de Kami-sama.
Interrogador: ¡¡¿¿ESTÁ VIENDO LA TERCERA TEMPORADA DE "THE WORLD GOD ONLY KNOWS??!! ¿Ese Froilán* a la saga de las diosas?


Eter: ...

Eter: Eh, no, perdón, es como llamo a un ciclo de películas de John Ford que estoy haciendo.
Interrogador: Ok, le había malinterpretado. Grande el tuerto, adoro el final de "El hombre tranquilo". Pero no nos desviemos de la cuestión importante ¿Continuó viendo la serie con intención de ponerla a parir en la reseña? ¿Era esta una de esas ocasiones en las que se divertía pensando como iba a masacrar la serie?
Eter: No recuerdo haber comenzado a ver una serie con esa idea en mente...





Eter: No recuerdo HABER COMENZADO A VER una serie con esa idea en mente...




Eter: Bueno, quizás alguna vez...
Interrogador: ¿Era esta una de esas ocasiones?
Eter: No.
Interrogador: ¿Le avergonzaba reseñar esta basura en su blog hasta que se le ocurrió la chorrada esta de interrogatorio mientras veía un episodio de Master Cheff USA?
Eter: ...


Interrogador: Entiendo... bueno, ¿espera que al menos esta reseña sirva para evitar que otros cometan el error de perder varias horas de su vida viendo esta serie?
Eter: ...
Eter: ...
Eter: ...

Eter: La recomiendo encarecidamente. Es una imprescindible del anime moderno con todas sus letras.


*Froilán; pegarse uno mismo un tiro en el pie

sábado, agosto 17, 2013

La más (MEGA) grande película

Hoy el blog se viste con sus mejores galas para celebrar una de las pocas ocasiones en las que se reseña por segunda vez algo, en este caso una película que, sencillamente, era demasiado grande como para limitarse a una reseña (por muy épica que esta fuera).



MOMENTO (MEGA)MÍTICO (1)41 - MEGAPIRAÑA

Así pues, hoy, análisis por completo de esta magna obra del séptimo arte, pues ya desde la primera imagen de la película sabemos que solo nos podemos esperar lo mejor:


En la mejor tradición del género pirañil, lo primero que vemos es a un par de ultrasecundarios ser deborados por pirañas por sorpresa mientras disfrutaban de un baño. No es este un género especialmente original o dado al suspense. Y además, admitámoslo, el público al que se dirige esta película tampoco es muy dado a las sutilezas o al simbolismo, es la gente que pensaría que una película que se llama "21 gramos" es una película de drogas.

Tras unos créditos con las clásicas imágenes de genes y demás (donde por cierto descubrimos cierta tendencia al pluriempleo por parte de los artífices de esta película), pasamos a una inquietante secuencia de imágenes a todo trapo del río Orinoco... uno pensaría que la acción se sucedería a continuación ¡pero NO! por alguna razón pasamos a una sucesión de perspectivas de Puerto Ayacucho (según Google es una ciudad bastante apañaica (http://es.wikipedia.org/wiki/Puerto_Ayacucho), pero la película la presenta como un vario de chabolas cutre con unas instalaciones militares). Uno no se explica para que meten escenas del rio Orinoco para luego pasar a Puerto Ayacucho... la explicación es muy sencilla... para pasar después de nuevo al río Orinoco. ¿El por qué de mostrar panorámicas de Puerto Ayacucho en medio de esta parte? Es el primero de los grandes sinsentidos del montaje de esta película.

Olvidada ya la lección de geografía, tenemos una escena en la que un diplomático de los EEUU está paseando en una lancha con otro diplomático venezolano por el rio Orinoco.  Son los dos feos, pelo lacio y rizado, gorditos, risas condescendientes, fuman puros, van con actrices porno de segunda regional y demás... la definición de corrupción, vamos. Los dos diplomáticos hablan durante unos 30 segundos de sus corruptelas cuando comienzan a pasar cosas raras. En apenas unos segundos comienzan a saltar hacia ellos (o saltan ellos hacia ellas) mortales pirañas.


En la imagen superior podemos ver como se hunde -uniformemente- la lancha. Sí, las pirañas se comen la lancha.

La cosa naturalmente se pone fea ante lo que parece un atentado terrorista en una zona hipersensible y, tras una secuencia en la que vemos a unos científicos meter un tricorder de segunda en el agua,  el Secretario de Estado Grady (llamado así porque el actor Barry Williams era el padre de la Tribu de los Brady y los guionistas son unos cachondos) decide enviar a su mejor agente "a ver que pasa".


El secretario de estado mola mucho y llama "de espaldas" a la cámara para hacer un giro dramático. Para colmo de surrealismo tiene línea directa con su agente, lo llama a su habitación y lo despierta con su llamada... este espectacular giro de silla lo hace frente a un tio descamisado acostado en su cama. Grande el respecto militar yanki.

Ni corto ni perezo, Paul Logan, una especie de sex-symbol cutre al parecer, parte para Venezuela para ver que esta pasando por ahí, que no es cuestión de que le toquen los cataplines a la primera potencia mundial.

Mientras tanto, nuestros amigos los científicos observan las muestras que han sacado del agua. 


Comprueban que ha aumentado el tamaño de las mandíbulas y esas cosas. Uno de ellos apunta que en 48 años habrán doblado su tamaño. Pero otro le interrumpe con un zoom a su cara y una entonación dramática "No, su crecimiento es exponencial", habrán doblado su tamaño en 36 horas.
Hagamos ahora un inciso en la reseña y, con la ayuda de la wikipedia, recordemos lo que es un crecimiento exponencial:


He de confesar que no he visto la película en su versión original (excepto cierto pedazo que se les olvido doblar, claro, pero eso es otra historia). Pero, si mis oxidadas matemáticas no me equivocan, algo que dobla su tamaño cada 48 horas es tan exponencial como algo que lo hace en 36, sólo que la curva de esta última sería más acentuada todavía en una gráfica temporal.
No obstante, puede que sea un fallo de traducción, no quiero decir que todo lo que se ve en esta película no sea cientificamente posible.

Nuestro buen agente Fich, que así se llama el protagonista interpretado por Paul Logan, llega a Puerto Ayacucho. Allí le espera el sargento espectacularmente llamado Vasco Ayudante. Pero cuando este va a por un taxi, Fich es asaltado por la jefecilla de los científicos.


 La tia, una cantante cutre de los 80 por lo que te dicen en la carátula, advierte a Fich que es cosa de los peces -que ELLOS han creado- y que el coronel encargado de la investigación -con el que ellos no pueden ponerse en contacto porque les manda a la mierda siempre- es un hijo de puta retorcido. La tia le da su móvil y le dice que tenga cuidado con los militares (que llegan inmediatamente despues, y cuando digo inmediatamente es que estaban fuera de encuadre pero entran tan pronto como se va la tia), naturalmente el tio se queda con cara de intrigado y se traga su historia (a fin de cuentas la tia es americana, no puede estar mintiéndole). 

Esta escena marca el comienzo del absurdo romance entre los dos protagonistas. Se compenetran a la perfección, la tia sobreactua por dos y el tio tiene una actuación que -como puede verse en las dos imágenes- tiene como único matiz el grado de inclinación de su cabeza.
Además, observese, el detalle de que el cartel de "Puerto Ayacucho" es distinto en cada una de las imágenes. Ignorando que es inútil que un aeropuerto tenga el nombre de su propia ciudad a la entrada,  suponiendo que es una ayuda al espectador más tonto (o al que lleve más cervezas en los apenas 10 minutos de película que llevamos a estas alturas), resulta espectacular e indicativo de lo mucho que se cuidan las escenas y el montaje en las producción de Asylum el cartón cutre de la primera de las dos imágenes.

Llegamos a la base militar. ¿Recordáis cuando Homer Simpson le dice a Mel Gibson de pasar escenas a cámara rápida?


No será la única vez que veamos esta carrerilla. Hemos visto unos 12 minutos de película con únicamente 10 de metraje original. Milagros del montaje.

Ahora la clásica escena de tensión entre el agente americano y el comandante venezolano (mientras el sargento Ayudante mira con una cara rara, todo sea dicho de paso). "Nos estáis ocultando la verdad" "Imperialistas de mierda"... esas cosas de demagogia barata para crear conflicto. Naturalmente el bueno del prota deja caer la hipotesis de los peces... pero el malvado coronel dice que eso son chorradas.


Paul Logan dice que el investigará lo que ha pasado de primera mano y todo eso, pero el malvado Coronel le dice que no, que es su invitado, y que ellos le darán todo lo que necesite (la película da a entender que el coronel tiene chanchullos en la selva, drogas o algo así... pero tira la piedra y esconde la mano, jamás aclara este punto... habrá que esperar al Director´s cut). Aquí, por cierto, un chiste interno, pues examinando restos de la lancha Paul dice que no encuentra restos de pólvora... aunque no es un experto en balística. 


Hasta donde yo, Ballistica, una versión barata de "Wanted" es la última película de este gran actor. No alcanza los niveles de excelencia de Megapiraña, pero es un buen montón de mierda con el tuerto aquel de la estación de Perdidos.

Volviendo a este infecto montón de mierda que es Megapiraña, el bueno de Paul, al ver que los venezolanos no le van a ayudar, decide -con un par- provocar un pequeño conflicto internacional ignorando la orden de quedarse en la base y yendo a investigar por su cuenta en una secuencia de 10 segundos de volteretas, arrastres, miradas y otras acciones dignas del mejor Solid Snake.


Paul encuentra un extra de Belice seguidor de Jimmy Hendrix -probablemente fumado de verdad- y este le lleva a las coordenadas que tenía apuntadas en un papel y con las que el pobre fumeta -que no da ser la sensación de ser un entendido en el posicionamiento global- esta afortunadamente relacionado.
Paul le dice que si no vuelve... llame al secretario de estado americano, con el que naturalmente tiene línea directa por su móvil de últimisima generación... aunque rectifica y le dice que no, que si no vuelve llame a la científica. ¿Llamar a su jefe para prevenir una posible guerra? No. Sabemos a que escuela de grandes militares pertenece Paul y lo primero es lo primero.


Sin miedo a que nuestro amigo el fumeta le robe el iphone y le deje tirado en mitad del plató de Holocausto Canibal, nuestro héroe se dirige hacia la jungla.
¿Y allí que encuentra?

¡¡PIRAÑAS!!

¡¡MEGAPIRAÑAS!!

Una cosa curiosa de esta escena, a la que le he quitado algunos frames para aligerar el GIF, porque en la película encima viene con una dramática cámara lenta, es el tamaño de la piraña. No se cual será el tamaño exacto del pescado de atrezzo con el que prota se esta peleando, pero en diálogos posteriores descubriremos que nuestro héroe no tiene abuela pues según él pudo con una piraña de... 6 metros.

6 metros. Aproximadamente 2 Saquille O´neall y medio. Ese es el tamaño de la piraña a la bate -según él-. No obstante, recordemos que uno siempre tiene adornar un poco su currículo.


Alarmado ante tamaña amenaza, nuestro héroe se pone en contacto con el secretario Grady, llamándolo A LA TARDE DE ANTES.


Recordemos que Washington DC y Venezuela no se llevan 8 horas de diferencia.


Paul lleva la megapiraña a la base y ya ni el malvado coronel Díaz puede negar lo evidente. Las megapirañas existen.
Les llevan las pirañas a los científicos, que inmediatamente comienzan a establecer ratios de migración y otras cosas que suenan muy científicas. Descubrimos entonces ciertos datos sobre las megapirañas:
a) Tiene 6 órganos nuevos
b) 2 corazones
c) Piel más gruesa
d) Es hermafrodita
Las pirañas, casualidades de la vida, están en una especie de presa natural a la que nadie se pregunta como han llegado (o porque volvieron después de matar al embajador). Los científicos no tienen ni puta idea de como matarlas, y dicen que el veneno, los disparos o la electricidad podrían acelerar su crecimiento o hacer que se multiplicasen... naturalmente que decide hacer el malvado coronel. Volar la presa.

Asistimos a la voladura de la presa con los militares diciendo frases de tipo de peli porno "toma esta" "si" "todavía tengo más" y cosas así mientras los científicos, y Paul, se lamentan.
Acto seguido, los militares se presentan donde los científicos y los detienen por hacer experimentos ilegales en su país. Los científicos son los buenos, pero también hay que decir que los hijos de puta habían creado unas megapirañas gigantes para... ¿acabar con el hambre en el mundo?
Un servidor está a favor de la investigación científica y todo eso, pero hay que comprender que Díaz tenía unos motivos justificados -¡de 6 metros!- para llevar a cabo esta pequeña purga científica.
Naturalmente también quiere apresar de paso a Paul Logan, por ser yanqui y ser él el malo, pero en ese momento descubre que Paul Logan... ha desaparecido como un ninja.


El departamento de FX de Asylum tira la casa por la ventana en esta escena. Basicamente enfocan una esquina en la que esta el actor, luego mueven la cámara hacia otro lado, y luego vuelven a enfocar el primer sitio... donde el actor ha desaparecido. Pura magia de Hollywood.

Llevamos media hora de película y la pesadilla está a punto de desatarse. En el río vemos restos de animales. Las megapirañas han escapado a su confinamiento y están furiosas. 

Dos científicos que aún no habían sido capturados estan por el río hablando en inglés -no pregunten- y ven como las pirañas se comen a los soldados que les perseguían sin que ellos puedan hacer nada para evitarlo.


Esta escena no es casual, la repiten como tres o cuatro veces. Plano de tio devorado - Plano de gordo usando la fuerza - Plano de piraña lanzándose - Plano de gordo usando la fuerza - etc etc.

Los científicos son finalmente capturados y les torturan y todo eso para que digan que la culpa es suya y todo eso. A los científicos poco les importa, porque dicen que si no hacen nada dentro de poco las pirañas acaban con todos ellos. Pero los militares son muy malos y quieren justificar sus acciones, tener su chivo expiatorio y todo eso.
En momentos como este, cuando la ciudad ya esta sumida en el caos y los científicos han sido confinados en un coche cuyo conductor parece desconocer la funcionalidad de los espejos retrovisores, es cuando los verdaderos héroes aparecen.


El grupo protagonista compuesto por Paul Logan, la tia y los dos científicos de los que aún no nos hemos aprendido el nombre -ni lo haremos- comprueban entonces como las pirañas están destrozando la ciudad.


Putas pirañas suicidas explosivas.... aunque... un momento...



Me halló algo desconcertado, no se si creer a la película o a Google.

En fin, tras la mítica secuencia del pateo en biclicleta de pirañas que puse en mi primera entrada (y que no resubiré a esta ya de por si pesadísima entrada) y la previsible muerte de uno de los científicos (si te pones de cara a la cámara con el mar a tus espaldas en una película de pirañas ninguna empresa te asegurara), comienza entonces una frenética carrera genérica en la que, según la wikipedia, el bueno conduce tres coches distintos sin bajarse en ningún momento a cambiar de coche y vemos espectaculares recursos narrativos como un helicoptero volando sin que nunca se vea nada debajo (y una cabina de pega con un tio gritando chorradas), derrapes genéricos y el mítico "modo espejo".



Tras saltarse un control con un puñetazo al tío de aduanas, el grupo habla con Grady que les dice que va a enviar un Portaviones a la desembocadura del Orinoco, que hay uno que estaba cerca. El portaviones solo estará allí durante unos segundos porque más provocaría un conflicto internacional... segundos que aprovechara para bombardear toda la costa de Venezuela para acabar con las Megapirañas (los japoneses se habrían ahorrado muchos problemas si hubieran tenido una excusa tan buena en el 41).
El grupo consigue llegar al punto de encuentro justo a tiempo a pesar de que el coronel Díaz y el sargento Ayudante les pisan los talones. Sin embargo la dificultad se presenta de las formas más inesperadas y el grupo descubre que... ¡no les queda batería en el movil!


 Afortunadamente el grupo esta compuesto por varios brillantes científicos y estos encuentran una solución fácil... resulta que si chupas una batería durante X segundos -ni uno más, ni uno menos- el ácido de la saliva recargará la batería un 10%. Ciencia pura.

Gracias a este apunte el grupo consigue dar la señal al USS Saint Harper, que inmediatamente suelta su implacable ataque contra las megapirañas que habían llegado a la desembocadura y para las cuales la sal se había convertido en una pared natural.


El portaviones es la punta de lanza de la marina estadounidense, siendo controlado desde un cajoncito ridículo y ha sido entregado al mejor cadete de West Point -o donde sea que se forman los marines- un genio que no tiene ni que llevar uniforme de almirante ni que renunciar a la coleta que el papel de proxoneta de su anterior película requirió. Así pues, toda la potencia del Saint Harper y sus imágenes de archivo se descarga contra las pirañas... y la costa de una nación soberana, de paso.

Todos sonrien ante lo que parece una victoria clara de las fuerzas de la humanidad contra las malvadas fuerzas de la manipulación genética a manos de la propia humanidad... sin embargo nuestros inexpresivos protagonistas serán testigos de un terrible descubrimiento.


Las pirañas han sobrevivido... y además pueden vivir en el agua marina. Ya nada se interpone en su camino para la dominación mundíal de los oceanos y de las costas contra las que pueden saltar porque no temen quedarse varadas debido a que de alguna forma extraña pueden nadar hacia atrás en la arena (salvo cuando explotan, claro).

Naturalmente las pirañas se lanzan contra el portaaviones y se lo comen.

Nuestros protagonistas roban un helicoptero y tras una surreal persecución de helicopteros que solucionan abriendo de toberas el helicoptero (enganchandole un tanque de oxígeno al depósito o algo así (evidentemente cualquier microbiólogo sabe trucar un helicoptero de combate)) llegan al.... ¡super bunker internacional!

Una especie de plataforma petrolera que nos hacen pasar por un megabunker para casos de catastrofe natural y cuyo cuadro de mandos es el siguiente (casualidades de la vida, coincide con el de Saint Harper):


Un megabunker con lo mejor en tecnología, las armas más potentes, víveres para 200000 personas y soldados capaces de andar a cámara rápida para reutilizar escenas.

Ahora el mundo se enfrenta a una terrible amenaza. ¿Y que hace? Pues lanzar una bomba atómica. Y naturalmente, las pirañas sobreviven, ¿donde se ha visto en la ficción que un arma radioactiva sirva para matar a un megavillano? Es bien sabido que si tu lanzas una bomba nuclear contra alguién -incluso si no tiene un frigorífico a mano- solo conseguirás... hacerlo radioactivo.


Así pues, cuando los militares no saben que hacer, no les queda otra cosa que hacer que mirar a los científicos... pero estos tampoco saben que hacer. Sólo pueden mirar al tío que aparece el primero en los créditos de la película.

El grupo de pirañas que se dirige hacia Florida amenaza con desolar la ciudad. La existencia de un grupo de pirañas que se dirige hacia Florida hace pensar en otro que NO se dirige hacia Florida... pero la trama se olvida alegremente de ellas (total, para cuando lleguen a Paris solo medirán 600 metros). 

Considerándose ya la posibilidad de lanzar un ataque nuclear 100 veces más potente sobre Florida, el héroe presenta entonces un plan desesperado recordando su experiencia con las pirañas -¡de 6 metros!-. Paul recuerda que, cuando le hizo un corte a una, el resto se lanzaron a por ella y se despedazaron todas entre ellas. Así pues, este es el plan, y ante argumentos tan lógicos como:

a) Si dices que se mataron todas entre ellas, ¿con que mierda estamos luchando?
b) No quedaría, al menos, una al final, ¿no podría reproducirse esta otra vez desde cero?
c) Si podemos herir a una de ellas ¿por que no hacemos eso mismo con todas?


Minucias todas ellas. El prota llama por su nombre de pila a su jefe, y este también hace lo propio, con lo cual el avispado -o achispado a esta alturas de película y cerveza- espectador sabe que hay una larga historia de confianza entre ellos, y el secretario Grady le da al agente la aprobación para su plan desesperado... buzos con arpones intentando arponear pirañas (y en las branquias, pues la piel es impenetrable y tampoco valen los ojos).

Mientras florida es asolada por imágenes intercambiables de varias películas de desastres de Asylum, en el megabunker se preparan para llevar a cabo su ataque desesperado. La idea es una soberana chorrada que parte de una soberana gilipollez de proporciones épicas una base firme. Pero puede llevarse a cabo, porque en el megabunker están los mejores buzos y disponen de un arpón diseñado para hundir submarinos.


En la imagen superior pueden verse dos detalles curiosos. 1. El superarpón submarino de última tecnología... es extrañamente diferente para cada uno de los buzos. 2. En una misión suicida como esta... meten al puto científico superviviente para que también intente arponear a las pirañas.

En fin, el equipo se lanza al ataque y comienza a nadar entre unas pirañas que, por extraño que pueda parecer habida cuenta de que se comen hasta los restos de los galeones españoles que encuentran en su camino, no les atacan.

Con un plan que no termina de funcionar -NO ME IMAGINO EL PORQUE-, el grupo sube a un helicoptero que pasaba por allí para coger municiones. Sin embargo se encuentran con una inesperada sorpresa: ¡El coronel Díaz y el sargento ayudante!


Desarmados, sólo cuentan con una bengala y una increíble sincronización dramática que un GIF no puede capturar en todo su esplendor:


El grupo salta de nuevo al mar... pero antes deja a todavía vivo coronel Díaz un regalo, un aparajeto que lanza frecuencias que las pirañas confunden con la comida y que propicia una ingeniosísima frase de guión como "eres comida para peces" y un final poco apetecible para Díaz.


Habida cuenta de que las pirañas se comen los submarinos... naturalmente se comen también un helicoptero. 
Nuestros héroes se han librado de la amenaza indeterminada y absurda de Díaz, pero aún quedan las pirañas... y siguen sin poder hacerles sangrar. Paul Logan se encuentra al límite cuando ve que, la piraña que le persigue ¡es la misma que se ha comido el helicoptero de Diaz y que aún lleva un cacho de este entre los dientes! ¿Quién -que no haya visto tiburón- se podía esperar semejante desarrollo de los acontecimientos?
Paul Logan dispara al helicoptero, que explota y despedaza a la piraña... y naturalmente, como había previsto, todas las pirañas se matan entre ellas intentando comerse los cachos de su compañera a pesar de las evidentes incongruencias de semejante desenlace.

Con un "michaelbayano" naranja de fondo, los héroes son recibidos por el secretario Grady, la científica y todos los extras que han hecho alternativamente de venezolanos, tripulantes del Saint Harper y marines del superbunker internacional...


Y así, olvidándonos de la última piraña superviviente, y por supuesto del grupo de pirañas que no iban a Florida, termina esta épica historia de incongruencias, reutilización de escenas y pésima dirección en todos los sentidos posibles.

Al menos mientras tiburones de dos cabezas, pirañacondas, megatiburones, crocosaurios, pulpos robóticos o tornados monstruosos no vuelvan a poner en su punto de mira las cutres recreaciones de ciudades de los Estados Unidos.




El siguiente momento mítico nos recordará donde residen el mal... o las alertas biológicas.