Siempre, absolutamente siempre, he estado algo en contra de una adaptación del hobbit al cine. No es que no me guste el libro, todo lo contrario (ver reseña), pero sencillamente nunca lo he considerado un libro cinematográfico, tiene una estructura demasiado episódica y luego además su narrativa es muy ligera. Este libro desemboco en "El señor de los anillos" pero es una obra muy distinta a esta. Soy un gran fan de la trilogía anterior (ver reseña), pero en este proyecto siempre se ha visto demasiado obviamente el afán recaudatorio. El hobbit no daba para tres películas, y además es muy discutible como han ignorado algunos pasajes y se han inventado otros. Y esta película falla, como fallaban sus dos predecesoras.
Pero el problema no es su lentitud o su frenetismo como pasaba en las anteriores, el problema no es que sea una película demasiado alargada... el problema es es que faltan partes importantes de la película, y el lugar que estas necesitarían lo ocupan auténticos horrores tanto tolkianos como cinéfilos. El problema es que la película podría ser muy buena. El ataque de Smaug a la ciudad lago es espectacular. La escena del Concilio Blanco es una inventada de las buenas, pero muy disfrutable. Bardo es un buen héroe. La locura de Thorin está bien reflejada. Martin Freeman es un hobbit impagable. En la batalla de los Cinco Ejércitos hay algunas buenas composiciones visuales. La película tiene un ritmo bastante elevado y se maneja bastante bien, especialmente en su primera mitad.
El problema es que cada cinco minutos, cuando comienzas a tener la sensación de estar viendo algo grande, llegan Jackson y los suyos y te lo joden a lo bestia con alguna escena ridícula e inservible o con algún crimen contra el universo tolkiano que tan bien respetaron hace más de una década. Esto se nota sobre todo en la segunda mitad, la batalla, donde la emotividad y la emoción brillan por su ausencia.
Y cuales son estos problemas:
1) LA PUTA ELFA. Primero, para un elfo un enano tiene que ser poco más que un perro. Segundo, los romances entre elfos y humanos son muy excepcionales, de ahí lo imposible entre Arwen y Aragorn. Ya ni hablar entre una elfa y un enano. Es un disparate de proporciones inmensas, pero no lo digo porque parece reducir a nada la mítica amistad entre Legolas y Gimli, lo digo porque sencillamente en la película no funciona, y este romance da escenas auténticamente vergonzosas a sus dos protagonistas, tanto cuando comparten pantalla como cuando están solos. No quiero parecer machista, pero el feminismo desbocado de este personaje es, sencillamente, horrible.
2) EL PUTO GRIMA 2. Tenemos por ahí al ayudante del gobernador... al que la película se empeña en darle tropocientas escenas que no llevan a nada, el personaje cae mal, no hace gracia y además no tiene ninguna evolución ni desenlace. Es un personaje que debería haberse quedado en la sala de montaje, y eso siendo generosos... sin embargo tenemos un puñado de escenas que no llevan a nada y sólo cortan el ritmo de la película.
3) NO SON HÉROES, SON SUPERHÉROES. Una cosa curiosa, que a la postre se convertiría en una gran virtud de la trilogía original, era la ausencia de villanos personificados. Eso hacía que no hubiera grandes enfrentamientos individuales (demos gracias porque al final ese Aragorn vs Sauron se quedara en el limbo y en un troll cutre). Todos los enfrentamientos eran rápidos. Aquí no. Tenemos batallas eternas contra Azog y Bolgo, combates que no se acaban y que se alargan de una forma ridícula. Además, no se si por calificación por edades o lo que sea hemos perdido la alegre capacidad de Jackson para el gore... no hay sangre, los personajes se cortan constantemente el abdomen y no parece hacerles nada, y en las grandes muertes la cámara evita prácticamente cualquier plano que pueda mostrar la herida... consiguiendo que estas carezcan de fuerza y emotividad.
No se cómo habría funcionado este proyecto como dos únicas películas. Creo que el ritmo habría podido ser bastante mejor de ser el caso (siempre que no hubieran inventado algunas tramas ridículas y hubiesen hecho unas escenas de acción más razonablemente cortas). Es una pena que, con unos buenos actores y un diseño de producción tan bueno, el producto final este lastrado por decisiones bastante discutibles. Esta película, como toda esta trilogía, tiene momentos francamente buenos, momentos donde es fiel a la esencia de los libros y donde se dibuja como una digna secuela-precuela de una trilogía original a la que quizás hace demasiadas referencias. El problema es que esos momentos no son constantes y, cuando no son estropeados por un ritmo demasiado lento, son masacrados por un guión que alterna buenas páginas con otras que son auténticos disparates.











