viernes, julio 31, 2020

Siguiendo los pasos de Vito Corleone

Kaguya-sama wa Kokurasetai?: Tensai-tachi no Renai Zunousen

Normalmente siempre se dice que no hay segundas partes buenas en el mundo del cine, con la excepción del Padrino; es una falacia, claro, y además siempre suele decirse para hablar de alguna secuela que es comparable a su predecesora. No obstante, si es cierto que muchas secuelas son más flojas que las películas originales, o al menos no resultan tan impactantes como estas debido a que ya no parecen tan originales por motivos obvios. 
En el mundo del anime pasa algo parecido. Tiene todavía menos sentido, ya que muchos animes no dejan de ser adaptaciones de otros medios y en sus segundas temporadas sencillamente adaptan el material que les toca, pero si que es cierto que en el caso de las comedias románticas suele pasar esto. Tenemos una primera temporada en la que el mangaka original está intentando consolidarse y cuenta con la ventaja de poder presentar personajes sin tener que desarrollarlos... pero pasados esos primeros episodios la chispa se agota y -como sería muy precipitado cerrar la trama y acabar con su fuente de ingresos- las comedias románticas suelen llenarse de capítulos de relleno. No diré que es un hecho, pero si que es algo muy frecuente.
Kaguya-sama se ha convertido en una de las excepciones a esa regla no escrita. Lo ha hecho porque, en primer lugar, su primera temporada tampoco era espectacularmente buena (ver reseña) ya que no gastaba todas balas. Si algo nos ha enseñado la cultura otaku es que los consejos estudiantiles japoneses tienen 5 miembros, con lo que era extraño solo ver 4, pero Iino aparece al fin en esta temporada y completa un grupo fantástico. Y lo mucho que ha tardado este personaje en aparecer ejemplifica a la perfección las virtudes de esta temporada, que se resumen principalmente en una contención que inicial que ahora ha explotado en toda su gloria. 
Creo que el autor estaba demasiado enamorado de su idea de cortejo estratégico, creo que la veía más graciosa de lo que en verdad era o que quizás sencillamente no era capaz de idear batallas a la altura de su guerra en la primera temporada (me refiero a las temporadas, pero obviamente estoy hablando de las etapas del manga cuando hablo del autor). En aquella primera temporada faltaba variedad, Fujiwara era un motor del caos, Hayasaka e Ishigami no tenían presencia y las tramas en general se notaban rudimentarias o carentes de ambición. Era un producto ingenioso escrito sin ingenio.
Pero triunfó, o al menos tuvo suficiente popularidad como para que el autor consiguiera confianza para crecer en su narrativa, y los defectos de esa primera temporada se han convertido en virtudes. Porque Hayasaka y Fujiwara son personajes ya presentados, y al moderarse su uso funcionan mejor al mismo tiempo que dan la sensación de tener más trasfondo, trasfondo que por ejemplo ha explotado en personaje de Ishigami haciéndolo mucho más interesante y que incluso está relacionado con la historia de Iino (incorporada de una forma mucho más tradicional pero que, precisamente al ser la única introducida según los clichés narrativos del género no se resiente por ellos). El usar moderadamente a algunos secundarios hace que estos no se hagan agotadores ni que parezcan cebos de fanservice; mientras que el protagonismo que se les da a otros secundarios permite a su vez relegar incluso a un segundo plano a los protagonistas, pareja que funciona mejor en este plano al opacarse la trama romántica con simples necesidades de compañerismo o amistad para ayudar a esos otros secundarios y que logra conformar una verdadera sensación de grupo entre los personajes de la serie.
No deja de ser curioso como los defectos de la primera temporada se han convertido en los cimientos de una segunda temporada excepcionalmente potente para lo habitual en el género.
A nivel técnico, poco que decir, un trabajo muy sólido en animación, donde hay bastantes recursos visuales de comedia (predominando las deformaciones o los cambios a planos monocromáticos) y donde además incluso ayuda que los diseños de personajes tienen cierta originalidad e identidad. Narrativamente la serie tiene un gran ritmo, algún episodio o segmento puede ser un poco más flojo pero en general la serie construye muy bien un par de arcos dramáticos que culminan en los episodios 6 y 11 y sabe desarrollarlos en segundo plano en los segmentos de comedia. Además, incluso narrativamente me maravilla un momento en el que la serie prescinde del narrador -uno de sus elementos más característicos- para suplantar su voz por la de todo el colegio en una escena que convierte un "resultado" no en una información para el lector si no en la celebración de todos los personajes con respecto a otro.
Poco más que decir, una segunda temporada memorable que entra dentro del reducido grupo de comedias románticas que logran sobreponerse a su temporada de presentación y que se convierte por mérito propio en toda una imprescindible.

4 comentarios:

Lechu dijo...

Ha sido un ejercicio modélico de transición a comedia romántica más tradicional, pero sin perder esas pequeñas batallas amorosas tan marca de la casa de la serie. Pero como tú bien dices, lo mejor de todo es la puesta en valor de los secundarios, sobre todo de Ishigami, que ha pasado de ser un personaje casi anecdótico a uno de gran valor argumental. Aunque sea un detalle menor, me ha encantado esa relación senpai-kouhai que desarrolla con Kaguya. Y de Iino qué puedo decir, su rectitud y su seriedad están tan fuera de lugar respecto al resto de miembros del consejo que me parece una pena que no la hayan introducido antes XD

No sé, me parece demasiado negativa tu percepción de la primera temporada, no te negaré que algunos segmentos eran más flojos que el resto y eso resentía el ritmo, pero yo disfruté de lo lindo esas batallas a amor o muerte entre Shirogane y Kaguya aderezadas por pequeñas intervenciones de los secundarios para desestabilizarlas de un lado, de otro o de ninguno. Sin duda esta segunda temporada es más redonda, pero gracias en gran parte a los cimientos de la primera.

Anónimo dijo...

Jhon Kei

No soy fan de la 1era, ni de su premisa "atrayente"...si, pero no da para mucho juego tener un trío donde dos buscan que el otro se declare y el 3ero es una idiota simpática que es feliz en su propio mundo.

Ahora con esta 2da ya redujeron al mínimo esa premisa inicial y le dieron más tiempo y protagonismo a sus secundarios siendo la estrella principal Ishigami con su su arco del festival escolar.

Los primeros dos episodios bastantes "es más Kaguya sama", pero desde el episodio 3 (capitulazo) nos dejaron ver a la 5ta miembro del consejo estudiantil, Iino, que es un añadido que suma mucho a la serie con su carácter y personalidad tan estricta chocando con la personalidad extremadamente relajada del resto de los miembros del consejo (y curiosamente es la única que sabe los puntos fuertes de Chika, hasta la admira la canija). Una lástima que esta temporada parece que, una vez ya unida al consejo, su rol se limita al humor de mal entendidos.

En el podcast recuerdo que mencionaste que algunos secundarios, en plan Chika y Hayasaka, tienen "menos" escenas en esta 2da. En lo personal considero que Chika particularmente tiene menos momentos y algunos hasta de menor calidad (¿cuántas veces vamos a verla enseñándole algo a Shirogane? Ya van la 2da y 3era esta temporada nomás), pero Hayasaka tiene menos pero algunos hasta más memorables en esta 2da (con su "cita" con Shirogane o cuando va a al mejor cardiólogo con Kaguya y le pide que por favor deje de avergonzarla). Pero viendo la cantidad ya alta de personajes casi que es bastante comprensible.

En términos resumidos:
a) Menos Premisa Inicial Molesta (Bien).
b) Menos Parejita Insegura pidiendo consejos (Bien).
c) Menos locuras de Chika (Mal).
d) Más Personajes Secundarios para darle variedad (Bien).
e) Más Profundidad y Desarrollo para los Secundarios (Bien).

Creo que lo mencioné en el podcast, pero lo repito. Pero lo peor de esta 2da es literalmente que la 1era está MUY por debajo. Así que si les gusto la 1era esta 2da es un obligado.

Yer dijo...

A mí me encantó la primera y la segunda prácticamente por igual, pero sí se agradece, como bien apuntas, que los secundarios puedan brillar más. Especialmente destacable ese arco dramático que hace crecer a su personajes de formas inesperadas. Y el final, nunca pensé que una rom-com pudiera tener un final (de temporada) tan épico.

eter dijo...

Lechu, sí, es precioso como se va afirmando la relación de Ishigami con todos, y en especial con Kaguya. Con Iino supongo que se irá haciendo algo parecido, pues no deja de ser una chica muy solitaria -quitando a su amiga- y aquí poco a poco va formando un grupo de amigos que le estan enseñando como enfocar mejor su rectitud moral ante el resto de mortales.
La primera no me pareció mala, pero sencillamente tenía tanta fama que no me pareció que estuviera a la altura de esta... altura que ha alcanzado de sobra en esta segunda temporada.

Jhon Kei, a mi la primera me gusto, pero es eso, en esta, al estar el foco en otros frentes, la comedia romántica entre ambos protagonistas funciona mejor al poder verles cooperar y complementarse el uno al otro.
Iino funciona muy bien como comedia, pero su drama con Ishigami y con su ayudante esta ahí... aunque supongo que no se desarrollará mucho hasta el final, cuando comiencen a prepararla como "relevo".
Chika ha perdido algo de fuerza, y el que repitan sus gags de instructora o diseñadora de juegos no termina de ayudar, se nota demasiado que son episodios de relleno o transición del propio manga. Es un personaje que funciona mucho mejor como apoyo para solar alguna frase a modo de gag, como supongo que pasa con Hayasaka... aunque ambas tienen el problema de ser carne de fanservice.
Y si, lo peor de esta temporada es que para disfrutarla hay que ver la primera -que a mi no me disgusta tanto como a ti-, pero es sustancialmente más floja sin duda.

Yer, para mi esta segunda es mucho mejor por oxigenar mejor a los personajes, me parece muy curioso como la serie ha conseguido ir dosificando la entrada de todos los secundarios en escena y hacer que no se agoten facilmente (aunque eso para mi lastra algo el inicio, como he dicho)