Hace ya más de 20 años, el mítico "sorry, but our princess is in another castle" desesperó en una ocasión a Mario Bros; cansado, el mítico fontanero abandonó temporalmente la busqueda de la princesa Peach y se fue a ver mundo. Mario encontró un monstruo metálico y saltó sobre él, para poco después de derrotarlo descubrir que bajo aquella armadura se metal se hallaba una hermosa joven llamada Samus Aran. El amor surgio entre ellos y pasó lo que pasó, y el nombre de ese retoño fue Ikarus. Sucedió que el reino champiñón necesitaba a su princesa y que además los piratas espaciales continuaban experimentando con los metroid, y la pareja, sin saber muy bien que hacer, dejo a su niño a cuidado de su buen amigo Link, que por entonces había acabado con un cerdo gigante con aires de grandeza y tenía bastante tiempo libre. El joven Ikarus tenía unas habilidades de salto prodigiosas, y una punteria que no le iba a la zaga, y a Link se le ocurrió además adiestrarlo para que supiera mejorar sus habilades con el paso del tiempo. Y sucedió que Link recibió entonces la llamada de una aventura bidimensional, el niño Ikarus sólo no tuvo mejor idea que irse a la Grecia clásica, pues por aquellos entonces no era problema argumental para un videojuego jugar con el espacio y el tiempo. Y sucedió que supo que la Diosa de la Luz Palutena había sido capturada por la de la Oscuridad: Medusa. Y el joven arquero alado hizo aquello para lo que había nacido y sido entrenado: ser un héroe.Y no fue fácil. Ser un héroe en 1986 no era tán fácil como serlo ahora. En aquellos tiempos los héroes eran verdaderos héroes y no lo que tenemos ahora. Atravesaban escenarios infinitos, donde enemigos de todo tipo aparecían de la nada y las trampas se superponían con ellos para llevarse los escasos PV del pobre que se atreviera a adentrarse en ellos. El más mímino traspies suponía una caída mortal a un oscuro abismo que era equivalente a la muerte. Los castillos de los enemigos estaban repletos de enemigos que no tenían polígonos, pero si una facilidad para reaparecer cuando les dabas la espalda y inteligencia artificial que si bien escasa estaba completamente enfocada en la idea de "joder al prójimo".
Y los paisajes eran simples y feos, y distraían del verdadero objetivo del héroe, como tampoco lo hacía la música. Y en aquellos tiempos no había checkpoint, y se salvaba de muy mala manera. Y la muerte suponía repetirlo todo otra vez. Y era fácil morir pues los enemigos eran mucho y los escenarios laberínticos y repletos de tramas, y por aquellos entonces el concepto de "curva de dificultad" aún no estaba muy bien definido. Y a todo aquello se enfrentaban los héroes con una cruceta y un par de botones. Eran otros tiempos. Tiempos duros. Tiempos de verdaderos desafios.Y Ikarus sufrió para completar su aventura, pero cuando hubo salvado a la Grecia clásica pudo echar la vista atrás y pensar "yo lo hice".