Momento muy atípico dentro de esta serie, ubicado nada más y nada menos que en el mundo del periodismo deportivo y en un momento muy particular y anacronicamente contrasistemático (¡toma definicion!). Transcurría el mes de Mayo del año 2010 (o por ahí, no recuerdo el momento exacto y no es una de esas cosas importantes que me motive a documentarme), andaba yo en mi trabajo cuando mi jefe se me acercó y me dijo "han echado a Paco González de la Ser", en un primer momento uno no se lo creía... más que nada porque era el programa líder de audiencia y echar al director parecía de todo menos lógico. Pero no, resultó ser cierto, la cadena propietaría del programa líder de la radio deportiva española despedía de malas maneras al director de este.
Y entonces sucedió algo muy extraño, y es que las personas se impusieron a las marcas. En este mundo hipercapitalista que se mueve a una velocidad de vértigo, estamos acostumbrados a que los nombres de las personas apenas importen ya en comparación al de las marcas. Uno imagina lo que pensaban entonces los directivos de la SER "se va uno, pero queda la cadena, no importa" como si fueran los Auditores de Mundodisco. Y resultó que si importó, porque González se llevó a 50 miembros del equipo a la emisora de la competencia... consecuencia, el programa con el que la SER era líder pasó a su competencía. Naturalmente esas 50 personas no cambiaron de emisora por amor al arte y siguieron cobrando un pastón... pero el hecho de que se atrevieran al cambio (algunos llevaban décadas en la anterior emisora) por seguir a un amigo es algo que no se puede calificar de otra forma que... bonito.
Y el comienzo de ese nuevo Carrusel Deportivo, ahora bajo el nombre de Tiempo de Juego, me parece sencillamente increible, una simple demostración del poderío de la radio y del saber hacer de ese genio de las ondas que responde al nombre de Pepe Domingo Castaño.
Otra cosa es la calidad del programa, que ya en sus últimos años en la SER acusaba de un estancamiento y de unos comentaristas que ya se creían demasiado endiosados y que representaban más un papel que otra cosa. El Carrusel de los últimos era sensiblemente peor que aquel al que me enganché a mediados de los 90, así como tampoco el Tiempo de Juego actual es ninguna maravilla, centrado hasta la obsesión en esa caricatura de deporte que es el fútbol en España, con unos Alcala y Castaño que nunca me han gustado, un Lama pesado y carente de una gracia de la que se cree convencido, una "primera hora" que da vergüenza ajena... y un "Partido de las 12" del que mejor ni hablar.
Pero esa primera presentación de Pepe Domingo Castaño (el único animador que consigue que la publicidad sea un pro más de los programas y no una insufrible contra) me parece que son sencillamente historia de la radio española.
El próximo momento mítico nos llevará a Latham, Massachusetts, donde finalizara una de la serie de reseñas más longevas de la historia del blog con el descubrir de los importante que es ser un buen samaritano.