miércoles, marzo 16, 2016

Midori no Migi

Parasyte

Hace varios años en este mismo blog me recomendaron el manga Parasyte. Lo tenía apuntado y tenía la intención de leerlo algún año de estos. Era un manga con muy buenas críticas y me apetecía. Es una serie que finalizó hace prácticamente 20 años y el año pasado, para sorpresa de todo el mundo, se anunciaron películas basadas en él, y también un anime. No comencé a ver este en su día, no sé muy bien porque, quizás porque esperaba leerme el manga (manga que, para seguir con las sorpresas, ha sido licenciado recientemente en España). Tenía unas altas expectativas con este anime, porque todo lo que había leído del manga era muy bueno, pero además veía a la gente muy entusiasmada con el anime durante la emisión de este. Una vez vista, tengo que decir que la serie ha estado a la altura de las expectativas.

Shinichi es un joven estudiante cualquiera que no destaca en ningún campo. Vive con su padre y con su madre, y está secretamente enamorado de una compañera de clase. Una vida normal que es repentinamente interrumpida cuando un gusanillo aparece en su habitación y salta a su cabeza; Shinichi interpone en su mano derecha para defenderse, inmediatamente siente como el gusanillo se introduce en su brazo y comienza a avanzar hacia su torso, no pudiendo hacer otra cosa que un torniquete para defenderse. Pensando que todo es una pesadilla Shinichi cae inconsciente para despertarse al día siguiente encontrando que su brazo derecho ha sido sustituido por un extraño parásito que goza de vida propia y que puede adoptar múltiples formas. Pronto descubrirá que no es el único que ha sido infestado, pero si él único en cuyo caso el parásito no ha llegado a la cabeza; en el resto de los casos el gusanillo ha llegado a la cabeza, acabando con la vida de su huésped y convirtiéndose en un monstruo devorahombres. Comienza así la extraña lucha de Shinichi por sobrevivir y conservar su humanidad en compañía de su nuevo y extraño socio: Migi.


La serie es un shonnen adulto. Tenemos a un protagonista que gana algunas habilidades especiales y que ha de enfrentarse a monstruos, pero lejos de quedarse en un planteamiento adolescente y feliz la serie tira por derroteros mucho más oscuros y sugerentes (además, los parásitos suelen convertirse en gigantescas bocas o cuchillas para matar o alimentarse, con lo cual el gore está bastante presente). La violencia está muy presente en la serie, y el autor no tiene reparos en cargarse a quien sea en el momento que sea, habiendo muchas y muy variadas muertes, siendo algunas de ellas muy dramáticas y sorprendentes. No obstante, la violencia no es sólo física, si no también mental, con un protagonista que siente que poco a poco a está perdiendo su humanidad debido a la inferencia de su parásito (de hecho en este sentido, aunque Shinichi es un buen protagonista, en algún momento pueden hacerse repetitivas sus dudas y sus fantasmas interiores). Este conflicto es la verdadera esencia de la serie, la violencia, el gore y los monstruitos no dejan de ser un mero envoltorio para venderlo a una audiencia joven. El mensaje de la serie es profundamente ecologista y versa sobre la lucha entre la humanidad y el planeta, el como podemos convivir en armonía y el como unos y otros nos necesitamos, el darnos cuenta de que nuestros valores o nuestra forma de vida no son por ningún motivo superiores al de ninguna otra forma de vida. Es un mensaje bastante potente que escenifica muy bien el personaje de Ryoko Tamura, y que luego –por si algún espectador no ha captado- el autor te lanza al final con la misma sutileza que una pedrada en la cabeza.

Ryoko Tamura y Migi son lo mejor de la serie, y quizás no casualmente hablamos de un par de parásitos, es en ellos donde el autor se encuentra más cómodo a la hora de expresar sus ideas al no encontrarse sujeto a las restricciones de la moralidad humana o de la conciencia y poder exponerlas desde una óptica fría y matemática carente del componente emocional, así como  el viaje de estos para comprender las emociones humanas resulta más sugerente que el tortuoso camino del protagonista para lograr ponerse en el lugar de los parásitos.

La serie juega en un ámbito pequeño, tanto geográficamente, como de habilidades de los parásitos (muy poderosos pero a un nivel muy individual), porque lo que le interesa no es la guerra contra los parásitos si no el como reaccionan todos ante esta situación (señalar que, siendo una serie creada en los ochenta, logra adaptarse bien a la época de los teléfonos móviles). El ámbito local de la serie evita que al autor se le vaya de las manos y que se produzcan demasiadas situaciones ilógicas o imposibles. El autor controla su obra en todo momento y uno tiene la agradable sensación de que el autor es más inteligente que el lector, casi en ningún momento uno piensa “¿Por qué el personaje no hace esto? ¿No podría el parásito hacer tal cosa?” porque todo ello ya lo ha pensado el autor y, sobre una premisa aparentemente algo limitada, explota todas las variantes posibles con una naturalidad aplastante, sin valerse apenas de falsas trampas y no permitiendo que la imaginación del espectador adelante a la narrativa de la obra.

A nivel de personajes, los anteriormente citados parásitos roban todas las escenas. Los personajes humanos no están mal, y el protagonista está muy bien llevado si tenemos en cuenta todo lo que le cae encima, pero en líneas generales no son inolvidables (y en especial los intereses románticos de la historia son bastante normalitos).

La acción esta muy bien desarrollada, rápida y dinámica, con un componente estratégico muy claro que hace que los combates no se eternicen y que proporciona escenas originales.

El ritmo de la serie es muy elevado, consiguiendo que no sean forzados o incongruentes, tenemos varios giros de guión inesperados desde el principio que ponen a los protagonistas contra la pared constantemente. Hay escenas lentas para ahondar en la crisis existencial del protagonista, alguna de ellas –así como las de las de las chicas- puede hacerse algo repetitiva, pero en general no son escenas que sobran, son necesarias para la trama y me parece que están bien llevadas y que son necesarías para dosificar un poco el ritmo entre las constantes escenas de acción o las secuencias de calma tensa que preceden a esta. El montaje de la serie en líneas generales me parece muy bueno, funcionando excepcionalmente como folletín, dejándote siempre con la intriga al final de cada episodio; y ocupando 24 episodios no he tenido en ningún momento la sensación de que la serie sea demasiado larga o le queden cosas por contar.

Tecnicamente tiene algunas escenas resultonas en los combates, pero juega algo con la extrema velocidad de los combates para no complicarse mucho en algunos combates y animarlos como cuatro latigazos. Diseños y escenarios son ochenteros y no están especialmente bien animados. Es una serie de corte medio, con algunos momentos muy bien animados, pero que en líneas generales no sorprende en este sentido (no para bien, pero también, y esto es importante decirlo, para mal). A nivel musical tiene buenos temas, pero abusa de algunos de ellos y la integración no siempre es la mejor cuando los temas son menos orquestales y sutiles (en especial cuando integra el ending, bastante normalito (en contraposición al opening, muy bueno, aunque demasiado duro como para ser integrado en la serie)).

En líneas generales es una serie que me ha encantado, quizás podía haber sido cerrada un poco mejor, pero el final me parece correcto y este es el tipo de series que es imposible cerrar bien. Tiene el ritmo de una serie antigua, no cae en el excesivo melodramatismo y no tiene reparos en meter gore o alguna broma subida de tono. Muy distinto a la mayoría de animes que vemos actualmente, es absolutamente recomendable.

10 comentarios:

Joseph dijo...

Dios, pues a mí me pareció un mierdolo considerable visto el manga.

eter dijo...

No puedo hablar en comparación con el manga, ya que no lo he leído. Pero como anime individual me parece que funciona bastante bien.

RiKanna dijo...

Tengo muchas ganas de leer el manga, que siempre prefiero conocer primero el original, por lo mismo que dices, que todo el mundo lo recomienda así que nada, mis ganas aumentan por momentos. Aun así esperaré a bajar un poco las expectativas (y a tener tiempo...).
¡Saludos!

Yer_Wells dijo...

Me gustó mucho el anime, me enganchó y plantea cuestiones muy interesantes, pese a que el principio el concepto pueda parecer una tontería. Yo lo considero seinen xD

Anónimo dijo...

Un gran poder trae consigo un gran dick hand ups! se me escapo XD

LAR dijo...

Tengo pendiente ver el anime, pero ya lei el manga y me sumo a las muchas recomendaciones, es genial.

PD: el titulo de la entrada es de los mejores del blog xD

Kururin dijo...

El manga es muy, muy entretenido. No sé si pillarlo cuando lo saquen, pero en su momento me encantó. Lo de "shonen adulto" en vez de seinen lo veo acertado, muchas veces los éxitos que engloba parten de una premisa y desarrollo eminentemente adolescente pero con niveles desbocados de violencia y sexo, a veces (muchas) tirando por lo facilón y comercial. Gantz, 3x3 ojos, Bastard!!, Gunnm, Black Lagoon, Tokyo Ghoul...cosas así. Prison School no la he leído pero seguro que se enmarca ahí.

A simple vista los diseños de personajes son distintos, más actuales y algo "infantilizados". Tampoco es que el manga tuviera dibujazo de todos modos.

Anónimo dijo...

Mola. Puede que la vea. Muy útil la reseña.

Daniel Deux Ame dijo...

Muy fan del manga y aluciné cuando anunciaron el anime, pero tuve mis pegas con este, en especial en la dirección. Note que unos capítulos cerca del final nunca cerraban en un punto satisfactorio y así sucesivamente dejando episodios desfasados con tramas que empezaban a la mitad de uno y terminaban a la mitad del siguiente. aún así me pareció una buena adaptación.

Entiendo a lo que vas con Shonen adulto, pero siempre he visto que eso es el seinen. Si quitas las series enmarcadas en eso, quedan pocas cosas dentro del seinen como la obra de Inio Asano, en ese caso creo que lo más correcto sería referirse a todas esas series como seinen y obras más series que buscan solo un público adulto conferirle el atributo de Gekiga que sería a lo que más se acercan.

eter dijo...

RiKanna, si, el manga tiene muy buena fama... pero yo en parte me quito el sombrero ante los responsables de la adaptación, porque dudo que en el manga haya nada parecido a "internet" y es una de esas cosas que te lo condiciona todo... y han sabido transladar la historia a un mundo con teléfonos móviles.

Yer_Wells, sí, tiene un par de mensajes muy interesantes, aunque yo creo que al final le perjudica un poco el hacerlos tan claros y obvios.

Anónimo, momento absolutamente surreal XD

LAR, entre los lectores del manga he visto gente tanto a favor como en contra, pero en general creo que la corriente es más positiva que negativa. A ver si hay suerte y no te decepciona.
pd: El título estaba cantado desde el principio... aunque nunca ha terminado de gustarme porque la traducción literal sería muy rara (¿el verde de la derecha?)

Kururin, a mi es que me hace gracia como parece que lo de seinen viede determinado por sexo y violencia, y desde luego no es así. Gantz me parece una paja adolescente como una casa, no tiene nada de adulto... y Black Lagoon -sin salirme de tus ejemplos- tiene alguna pincelada en alguna temática, pero desde luego lo adulto no está en las carnicerías molonas que sacan.
Aquí te meten batallitas y todo eso, pero al final lo interesante es ver la relación entre los parásitos y los humanos y todo el mensaje ecologista. Lo mejor de la serie me parece, de lejos, el personaje de la profesora y sus reflexiones.

Anónimo (ii), sumamente recomendable.

Daniel Deux Ame, es otra forma de narrativa, a mi no me desagrada eso de cerrar tramas a mitad de un episodio y comenzar otro... porque además la serie teoricamente se ubica en una franja de tiempo cortísima. En todo caso, se notan ocasionalmente algunas costuras en la adaptación, alguna parte donde tienen que alargar un poco la trama o donde tienen que comprimirla... aunque me parece que en general la serie tiene un ritmo excelente.
En cuanto a la definición, pues si, ya estaríamos tirando de discusiones de semántica XD. Verdaderamente cualquiera con un poco de "acción" o narrativa digamos acelerada o con cliffhanger bebería mucho de los folletines juveniles y podría encuadrarse dentro de los shonnen... verdaderamente yo veo más cerca "Monster" de Death Note" que de "El almanaque de mi padre".