jueves, enero 31, 2019

Ainucalipsis now

Golden Kamuy II

Si primera temporada ya era una joya (ver reseña), esta continuación no le anda a la zaga, y lo mejor es que lo hace de una forma muy distinta. Si la primera temporada se nos planteaba como una gigantesca "battle royale" por el oro perdido de los ainu entre un grupo de locos víctimas de la guerra, en esta la trama se hace más íntima. La guerra por el oro lo sigue motivando todo, pero ya no tenemos a cada personaje por su bando y -sobre todo- no tenemos a los protagonistas como unos agentes libres. Asirpa y Sugimoto siguen teniendo su particular objetivo, pero ahora la interacción con el resto de los personajes es mucho más notable hasta el punto de que ahora casi parecen integrados en el grupo de Hijikata... grupo en el que cual además se ve ya que cada integrante tiene sus propias motivaciones y ambiciones, y no siempre coinciden con las de su jefe o están vinculadas al oro de del padre de Asirpa.
El desarrollo de los secundarios es el gran avance de esta temporada, con episodios enteros en los que la trama principal desaparece en su totalidad y un personaje se dedica a contarnos su pasado, episodios que pueden parecer algo extraños pero que funcionan muy bien tanto como mediometrajes individuales como para cimentar a ese personaje. Hay muertes y hay batallas, pero no de la sensación de que estas sean tanto el motor de la serie como ocurría en la primera temporada, aquí suceden y son importantes pero en cierta forma ya tenemos a un pequeño grupo de personajes que parecen blindados por el guión y vemos como la trama y las circunstancias se desarrollan en torno a estos. Debido a que se abandonan los poblados ainu casi en su totalidad desaparece gran parte del componente documental de esta cultura, aunque no obstante sigue estando muy presente la vertiente culinaria de este pueblo. La comedia sigue siendo tan loca y extrema como en la temporada anterior, continuando siendo este anime un tipo de historia inimaginable en cualquier otro medio por la facilidad y naturalidad con la que integra dramatismo, acción, comedia e incluso erotismo... no obstante diría que en esta temporada se ha acentuado aún más el componente melancólico de la serie, con unos personajes que están absolutamente rotos por la guerra y los tiempos que han vivido y un Sugimoto triste que se sabe un demonio y que tiene como único afan redentor el proteger la inocencia y pureza de Asirpa. 
Absolutamente recomendable, su única pega es que se queda abierta y tiene pinta de que habrá que pasarse al manga para ver como acaba la historia.

2 comentarios:

Ashikabi dijo...

...y además,fué una temporada muuuuuuuuy gay.XP

eter dijo...

bueno, esas secuencias eran muy divertidas.

Y además estaba Inkarmat :)