miércoles, octubre 16, 2013

Logicamente... fascinante

El espacio: la última frontera.
Estos son los viajes de la nave estelar Enterprise, 
en una misión que durará cinco años, 
dedicada a la exploración de mundos desconocidos, 
al descubrimiento de nuevas vidas y nuevas civilizaciones, 
hasta alcanzar lugares donde nadie ha podido llegar.

STAR TREK

Es imposible no saber lo que es Star Trek. Es indudablemente uno de los mayores iconos del siglo pasado y de la historia de la televisión en sí. Ahora bien, es también una serie que siempre ha sido ridiculizada socialmente, y en España -cuna del bipolarismo- expuesta a una comparación continua y absurda con Star Wars (supongo que porque ambas empiezan por "Star" y los españoles como pueblo nunca nos hemos caracterizado por un gran ingenio). Mucho temía ponerme a ver esta serie, con ya casi 50 años a sus espaldas, pero he de decir que una vez visto el primer episodio, vistos los primeros instantes, todos los temores desaparecen. Star Trek puede ser muchas cosas, pero por encima de todo es una serie de ciencia-ficción absolutamente fascinante.
¿De qué va Star Trek? Basicamente va de un grupo de cachondos por el espacio. Es todo muy retro y hasta cierto punto cutre... pero al mismo tiempo muy entrañable y simpático, y por encima de todo los personajes son increiblemente carismáticos y las tramas son sorprendentemente valientes.

La serie tiene casi medio siglo ya, pero sus tramas han envejecido extraordinariamente bien, nos encontramos ante un magnífico ejemplo de la ciencia ficción cincuentera. Llegaría después Gibson y Neuromante, pero hubo un tiempo en el que en la ciencia ficción no existían los ordenadores, hubo un tiempo en el que sus historias se preocupaban más de sus personajes que de intentar inventar lo que no estaba inventado. Star Trek pertenece a ese tiempo. Si se nos presenta un androide no interesa una mierda saber nada de como funciona, solo importa el como reaccionara la tripulación ante él y ante la prueba que este les propondrá.

En la mayor parte de los episodios la tripulación del Enterprise se encuentra ante lo que prácticamente son Dioses, alienígenas, robots, humanos o "entes" con un poder tan grande que escapa a la comprensión. Otra alternativa son fenómenos astrónomicos que escapan a su conocimiento. Enfermedades o monstruos que matan casi al instante son sus otros grandes enemigos. Pero no todo se reduce a la destrucción de la nave o de la galaxia en si, muchas veces el problema son alteraciones radicales en las personalidades o retos extraños que sencillamente pondrán a prueba los vínculos entre los distintos miembros de la nave. En ocasiones el reto al que se enfrenta la tripulación no tiene para nada naturaleza espacial si no que radica en la propia condición humana de sus miembros o de la flota de la que forman parte. Los episodios son autoconclusivos con una extraña -y fallida- excepción, y aunque algunos esquemas narrativos se repiten la serie consigue ser bastante variada dentro de sus limitación. Como serie de ciencia-ficción que es, hay argumentos mejores y peores, y como es tradición en el género hay veces que se cierra todo de una forma chapucera no, lo siguiente. Pero lo importante en la ciencia ficción no son las respuestas, pues son distintas para cada persona; el corazón de este género es hacer que nos hagamos las preguntas para alcanzar cada uno de nosotros nuestras propias respuestas sobre lo que es la vida, la verdad, la realidad, la muerte, el progreso, la guerra, la inteligencia... los límites de nuestra propia condición humana.
Porque Star Trek te hace hacerte preguntas, pero además hace que te des cuenta de que te las estas haciendo. La serie es sorprendentemente valiente, la valentía de estas preguntas es notable hoy en día, pero no puedo siquiera imaginar el valor que tenían a plantear temas como el racismo de una forma tan abierta en los años de Martin Luther King, de presentar nazis y no convertirlos en los malos absolutos de todo, de criticar el sinsentido de la guerra fría, de hablar de corrupción de gobiernos y agencias secretas, de anticipar el fin de la carrera armamentistica, de enarbolar la igualdad entre hombres y mujeres... 

Ahora bien, es una serie de los 60. Todo lo que hace... lo hace con muchos matices. En algún momento te sorprende lo abierta y brutalmente que trata algún tema, pero en líneas generales lo hace comedidamente... porque ya era practicamente escandaloso que siquiera lo hiciera (algo así como el mítico episodio de "La apuesta" de Seinfeld). Con ello quiero decir que Uhura hace poco más en la serie que introducir a un tribble en la nave, Chekov se limita a decir que todo lo han inventado los rusos y a perder la cabeza con cualquier tía (como hacen, dicho sea de paso Scotty, McCoy, Spock con sorprendente frecuencia y Kirk, aunque este último ya juega en otra liga), Sulu apenas se limita a mirar por un proyector. Estos personajes de etnias minoritarias no hacen mucho más, pero hacen algo... para ser una serie de los 60 es mucho es.

Porque recordemos... los 60. La serie argumentalmente -e incluso narrativamente- puede escapar algo de su época, pero tecnicamente es otra cosa. Y ha llovido mucho desde finales de los 60. Los efectos especiales son, obvia e inevitablemente muy cutres. Son cutres los viajes por el espacio. Son cutres los rayos láser. Son cutres las coreografías de las peleas. Son cutres los escenarios de cartón piedra. Y los alienígenas y su caracterización ya directamente son de saldo. Poco puedo hacer la serie contra eso. Su época y sus medios son los que son. 

No se pueden comparar al pinzamiento vulcano...
 pero he aquí una épica demostración de las técnicas de batalla del gran capitán Kirk

No obstante, lo sesentero también tiene su encanto. Todo es tan cutre que no puede evitar ser simpático y ridículamente divertido en algunos momento por lo anacrónico y absurdo de algunas situaciones. Además, la serie esta sujeta a las normas de aquella época y tiene que vestir a las mujeres siempre con minifalda o para que muestren carne... así como hacer lo propio con un Kirk que aparece descamisado cada dos por tres. Kirk es para echarle de comer aparte, la serie es un festival de sobreactuaciones con caídas exageradas, aspavientos y primeros planos que enfocan a los ojos... pero Kirk tenía que ser galán y siempre esta mirando en plan seductor y marcándose posecitas (épica la forma en la que siempre, absolutamente siempre, sale del transportador). Pero el hecho de que Kirk tenga que tener una novia en cada episodio (lo que, dicho sea de paso, ayuda a que la serie fuera más saludablemente machista para su emisión de lo que lo eran sus guiones) no resta carisma al gran Kirk... que sí, en algún momento pierde la cabeza por alguna chica, pero en líneas generales es un grandísimo capitán. Como Spock es un gran segundo, McCoy un médico cascarrabias para el recuerdo y el borrachín Scotty... cuando tiene que comandar la nave lo hace sin que le tiemble el pulso.

Porque el cuarteto protagonista es muy carismático, y eso le da la vida a la serie. Hay una gran química entre los cuatro actores y pasan de pelearse a bromear con una naturalidad pasmosa; porque de vez en cuando -sobre todo cuando hay alguna fémina o botella de cerveza romulana de por medio- hay conflicto entre los cuatro oficiales de mayor graduación de la Enterprise. Son amigos, muy amigos, morirían cada uno de ellos por los restos... pero son profesionales, y no dudarían en organizar un motín si pensasen que ello es lo que su trabajo requiere.
Es indudable que es una serie imprescindible, incluso su tercera temporada -de lejos la más floja- no deja de tener episodios o escenas absolutamente brillantes. La repercusión e influencia de esta serie en la historia es tan grande que es difícil encontrar algo que se le asemeje. Pero, por encima de que al verla uno descubra un homenaje en los Simpsons que desconocía, por encima de que uno ahora vea el que fue el origen de argumentos y situaciones después copiadas hasta la saciedad por otras series y películas, por encima de unos efectos y una producción entrañablemente cutres... uno encuentra una serie terriblemente valiente e inteligente, uno encuentra una serie increíblemente entretenida.

Esta serie no es recomendable. Es una serie que debería ser de visionado obligatorio.

9 comentarios:

Pennywise dijo...

Algún día la veré pero hay que mentalizarse xD Aún así, es innegable su influencia y su valentía para la época.
He visto varios capítulos sueltos que en su momento emitieron en canal 33 (hace mas de 20 años, casi nada...)y mi preferido siempre fue Bones, o para los hispano/catalanoparlantes McCoy.

eter dijo...

Bones también es mi favorito. Spock y Kirk son muy grandes, pero hay algo en la mala leche del médico y en lo discreto que es que lo hace muy entrañable.
Scotty también es un personaje memorable, pero adolece de falta de minutos.

El Tipo de la Brocha dijo...

Chapó, eter. Cómo me alegro de que le dieras esa merecida oportunidad a la serie.

King Garrac dijo...

Muy buen artículo. Ahora le toca "Star Trek: Nueva Generación"

eter dijo...

El Tipo de la Brocha, je, gracias a ti y a tantos otros que habéis promocionado de una forma u otra la serie. Cuesta ponerse con ella de primeras, pero recompensa de sobra.

King Garrac, de hecho... no, primero toca la espectacular serie de animación de los 70!!

Raistlin dijo...

Ya sabes que yo estoy con el visionado de la T1, y de momento coincido con lo que comentas.

Evidentemente hay que contextualizar esta serie para ponerse a verla, tanto por los medios técnicos, como por el momento social de la época. Así se pueden apreciar mejor ciertas tramas y situaciones y perdonar con una sonrisa algunos efectos y caracterizaciones. Pero sobre todo, es una serie que tiene guión y plantea cuestiones, como bien dices.

eter dijo...

Es una serie que sorprende bastante por lo atemporal de muchas de sus ideas (luego el marco es sesentero, pero contra eso poco pueden hacer).

De momento estas todavía en la fase de presentación, dentro de poco la serie pegara un subidón. Y vamos, la segunda temporada directamente es para enmarcarla.

King Garrac dijo...

A ver, lo primero, perdón por un comentario tan corto XD Pero es que posteaba desde el celular, ejem.

Pero ahora si puedo explayarme un poco más. A mi esta serie me parece hecha para todos los públicos: la van a disfrutar tanto los amantes de serie de culto (por sus temas intrigados y retorcidos para lo que era la época) como los amantes de lo cutre (por los efectos desfasados, y la prodigiosa interpretación de Shattner)

Si con alguna palabra se puede describir el show, esa es "entrañable". Posiblemente sea, como bien señala en su artículo, la serie de Star Trek con los personajes más carismáticos, tanto, que es difícil elegir a tu personaje favorito de la serie, todos son bastante simpáticos y empatizables (aunque mi favorito es Scotty, claro)

Aunque no ha puesto sus episodios favoritos! Los míos son: "¿Quién llora por Adonis", "La ciudad al fin de la eternidad", y "El Equilibrio del Terror".

Por otra parte, no puedo aguantar la serie animada XD

Pero, eso sí, yo le sigo recomendando encarecidamente que vea "Star Trek: La Nueva Generación", la que es para muchos fans la mejor serie de Star Trek. Tal vez el casting no sea tan entrañable como la serie original, pero lo compensa sobradamente con los temas que se tratan en los episodios, y las lecciones casi filosóficas que intentan instruir. Todo un clásico que no puedo dejar de recomendarle porque soy muy pesado! XD

Un saludo, y enhorabuena por el artículo!

eter dijo...

Me costaría escoger unos episodios en concreto. Ahora mismo me viene a la cabeza el episodio de la corbomita, que me maravillo, o el final de la segunda temporada con Gary Seven... pero hay tantos.

Yo estoy ahora con la serie animada. A mi me esta encantando, pero tiene el obvio problema de que ha envejecido muy mal, y de que para mi gusto "agota" mentalmente de todo lo comprimido que está todo.

De la Nueva Generación solo he visto el primero... supongo que la entrada tardara bastante en llagar.