Viaje al centro de la Tierra
Bastante decepcionante mi relectura de este clásico. En mi adolescencia era muy seguidor de este escritor y me dio algunas de mis lecturas favoritas (ver reseña de 20.000 leguas), sin embargo cuando me he vuelto a acercar a él años después me he encontrado lecturas que me han parecido mucho más insípidas. Con Miguel Strogoff descubrí que ya no conectaba tanto con su estilo narrativo, pero entonces lo achaqué al tono de la historia o a la traducción (ver reseña), pero al leer este libro que recuerdo que cuando tenía 16 años me fascinó, me he encontrado una lectura mucho más floja que la se había idealizado en mi recuerdo.
La historia de este libro es medianamente conocida, a través de un volcán de Islandia, unos aventureros se adentran hacia el interior del planeta... pero no recordaba que el fuera tan "mehh" o que el tío fuera un dictador semejante al que todo se le perdona porque es un genio o que sé yo... por no hablar del estoico sherpa que llevan con ellos. He leído y vivido mucho desde entonces, y supongo que los personajes se me han quedado demasiado simples y ligeros, y algo parecido pasa con la historia. El libro apenas pasa de las 200 páginas, pero quizás un cuarto sean para preparar el viaje, y luego nos pasamos muchas páginas recorriendo cavernas demostrando que Verne se había documentado mucho sobre rocas -o eso al menos quería hacernos creer-. Nuevamente mi recuerdo es el peor enemigo aquí al haber imaginado que el viaje era más variado y emocionante, cuando la mayor parte de él es una aventura a oscuras en una gruta y luego una travesía interminable en una balsa.
Es un libro imaginativo, sí, pero no me fascina tanto como cuando era joven, ya sea por el paso de los años, por haber leído muchos más libros o sencillamente porque la cultura audivisual ha avanzado tanto que hemos visto muchas cosas que antes solo eran posibles en nuestra imaginación merced a libros de aventuras juveniles como este. Literariamente no puedo recomendarlo demasiado, aunque creo que es algo normal ya que la prosa de Verne siempre ha sido más evocadora que inmovadora. Sus personajes son simples, pero algunas de sus descripciones y su intento por "inventar" ciencia son notables. Me gustaría poder recomendarlo porque es un libro que me marcó mucho años atrás, pero lo cierto es que ahora mismo no puedo, y de hecho temo bastante emprender una relectura de "20.000 leguas" o "De la tierra a la Luna" temiendo que se caigan otro par de mitos.



