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jueves, septiembre 18, 2014

Y el discípulo se hizo maestro

Kenichi, el discípulo más fuerte de la historia

Tras una docena de años de serialización, Kenichi ha acabado. Creo que lo ha hecho en buen momento. El argumento de esta serie nunca ha sido lo más importante, pero ya había alcanzado su cénit con la aparición de todos los grandes villanos y el duelo de estos contra los maestros. Se le puede achacar al autor que la trama del padre de Miu la haya resuelto algo chapuceramente, se le puede rebatir que Kensei sigue por ahí y no ha aprendido nada, se puede decir que aún hay villanos de gran calibre... pero creo que es irrelevante. La lucha sigue y lo que hemos visto es la época de Kenichi como discípulo. La serie tenía un esquema muy limitado y ya pecaba de repetir este. Había tenido además dos momentos francamente bajos con Apachai y Sasaki donde el autor no se había atrevido a ir más allá y matar a un par de personajes importantes. Y la conversión de un puñado de enemigos en aliados en cierto momento de la última saga es algo que casi prefiero olvidar. Creo que la serie había alcanzado ya su mejor momento, y que lo tenía bastante complicado para no comenzar a caer tras tantos capítulos. Mejor acabar en lo alto. Además, ya era imposible encontrar más formas de tapar la desnudez de sus féminas.
583 capítulos. Una serie de 50 episodios y una decena de OVAs. ¿Es Kenichi una serie recomendable? No... pero sí. O sí... pero no. Kenichi es una serie extremadamente sencilla en su concepto, un chico del que abusan y que comienza a entrenar artes marciales con una suerte de maestros sádicos y extremadamente carismáticos. La fama de sus maestros hará que multitud de discípulos de otros maestros quieran enfrentarse a él. Así mismo, sus maestros también tienen sus propios enemigos. Y al final el destino del mundo casi está en juego. Es una serie muy a la antigua. No hay dramas interminables, las tramas argumentales están casi por cumplir, porque ya sería muy descarado carecer de ellas. Son simples, pero son efectivas. En caso de su duda, el autor recurre a algún tópico sobre el honor o la bondad, y todo ello siempre respaldado por un humor sano y un fanservice superlativo. Los shonnen actuales suelen ser muy complejos, esta serie es ochentera. Personajes carismáticos dandose palos y un protagonista tirillas obligado a mejorar. Todo aquel que se enfrente a esta serie sabiendo lo que va a encontrarse disfrutará con sus maestros carismáticos y sus divertidas torturas al protagonista, su fanservice sin tapujos (no deja de resultar épico que durante todo su último año de publicación una de sus protagonistas haya estado completamente desnuda en casi todos los capítulos), sus malos ultrahonorables o los alocados compañeros del protagonista. Los protagonistas tienen ki y esas cosas, pero su uso está medianamente controlado y en ningún momento vemos a los protagonistas lanzar bolas de energia; los combates en todo momento se basan en puños o armas.
En estos tiempos en los que las series tienden a complicarse, la sencilla honradez de Kenichi, su simple ambición de entretener y divertir sin plantearse en cada página dudas existenciales, su simple propuesta de buenos buenos y malos malos, su anacronismo en sí... es francamente refrescante. 

sábado, agosto 02, 2014

¿El final de Kenichi?

Kenichi, el discípulo más fuerte de la historia - 578 - El campo de batalla de los dioses

¿Se acaba Kenichi? Tras el flashback "redentor" de Saiga, en el último capítulo llegaron Renka y Odin para salvar los muebles al resto de discípulos, y en este estamos viendo a Kushinada en todo su esplendor y todos los maestros -salvo los rematadamente malos- contra ella. 
La serie va sobre Kenichi, y si Kensei sobrevive a esta batalla y a la previsible llegada de Hayate podría haber un arco argumental con él, aunque seguramente sería necesario un salto temporal pues la propia serie nos ha dejado muy claro que discípulos y maestros juegan en ligas muy distintas y que ya fue casi un milagro cuando Kenichi y Odin consiguieron tocarlo. Pero dejando a un lado la trama de Kenichi como discípulo, que ya está más que consolidada, otras tramas como la de la madre de Miu se han completado ya, Shigure no tiene ya nada más que enseñar y el resto de tramas de los maestros parecen igualmente finiquitadas. 
La serie tiene personajes y recursos para un par de sagas más, seguramente más cómicas, pero en esta batalla esta metiendo a todos los personajes de la serie. Es una traca final. Es difícil imaginar que el autor pueda montar algo parecido una vez que acabe con el grupo de enemigos principales de la serie. Y tras una saga así siempre es muy complicado seguir, resulta anticlimático, y más cuando a lo lejos en el futuro no se ve nada que sea capaz de eclipsar esta batalla.

sábado, abril 26, 2014

Hay algo más fuerte aún que el poder de la amistad en un shonnen...

Kenichi, el discípulo más fuerte de la historia 567 - Vida y honor

Sé que esta serie renunció a la lógica casi desde el principio. Se que es un shonnen de los noventa que sólo ha tomado de este nuevo siglo las innovadores técnicas de ocultamiento de pezones. Sé que Apachai y God Hand deberían haber muerto. Sé que todo es exagerado hasta decir basta. Sé todo eso y adoró a la pequeña Kushinada y al gran Karma-san. Pero sabiendo todo eso, y sabiendo que los buenos lo tenían muy jodido... ¿alguién me puede explicar lo del último capítulo?

Lo mire por donde lo mire... no tiene sentido alguno.

Mola.

Pero no tiene ningún sentido.

viernes, febrero 14, 2014

The Big-Bang theory

History´s strongest disciple Kenichi 557

Me encanta que James y el viejito que sumen a la fiesta

Claro que es una fiesta con muchos invitados


viernes, noviembre 22, 2013

Nada que añadir


sábado, octubre 26, 2013

Last action hero

Kenichi, el discípulo más fuerte de la historia - 544

Y uno pensaba que la serie había alcanzado su cénit en cuestiones de fanservice, pero lo de Shigure en este capítulo es ya épico. Pero vamos, la serie se encuentra en un momento gloriosamente entretenido y emocionante.

sábado, agosto 24, 2013

Neo-Tokyo está a punto de E-X-P-L-O-T-A-R

Kenichi, el discípulo más fuerte de la historia - 535


Seguramente quede en nada porque la trama parece que se centrara en Shigure y su pasado y porque, seamos francos, sin el viejo este cuarteto no tiene posibilidades (más o menos Apachai, Sakaki y Ma tienen un equivalente claro... pongamos Kensei o el barbas para Akisame... aún nos quedarían Saiga y Kushinada, que además parece que juegan en otra liga). Pero... mola... mola mucho. Entre esto, la saga del parque de atracciones y el superduelo del viejo, hay que decir que la serie está en la cúspide de su molonidad.


miércoles, abril 11, 2012

Ryōzanpaku no ken


History's Strongest Disciple Kenichi

¡¡Una imagen en la que Shigure no enseña nada!! ... bueno ... casi
He podido al fin ponerme al día con el manga de Kenichi después de que el anime me divirtiera bastante hara ya un lustro. Y el grato recuerdo que tengo de aquella serie lo ha confirmado su continuación en el manga. Kenichi no es una serie que pasara a la historia. No es una serie que presente tramas elaboradísimas o que tenga un dibujo excepcional. Kenichi, es simple y llanamente, un manga de hostias. Y como tal funciona a la perfección.
He revisado mi entrada del anime (hela aquí) de hace bastante tiempo y en ella ya decía lo que siempre me ha transmitido esta serie... y es que es un "shonnen ochentero". No hay complicaciones, Hay unos buenos muy buenos, y unos malos muy malos (aunque por supuesto la mitad de los malos acaban pasándose al bando de los buenos). Y hay combates, muchas hostias, muchos gags y muchos culos y pezones para aderezarlo todo. La serie tiene un argumento principal muy definido, pero este se desarrolla a través de subsagas y eso propicia tanto que la serie no se haga pesada en demasia como que los secundarios no sean olvidados ni milagrosamente rescatados del olvido.
Quitando a Tanimoto... no hay miembro de este grupillo al que no se le coja cariño
Los combates de la serie no son gran cosa, son intensos y no insultan a la inteligencia con demasiadas exageraciones, pero normalmente no son recordados nada más que una sucesión de miles de puñetazos y patadas con alguna secuencia brillante y llamativa en medio.
El fanservice es sencillamente es tan excesivo que tiene su gracia ver como se disimula sin recato, y aporta bastantes dosis de comedia debido a la actitud terriblemente pudorosa del protagonista y lo deshinbidas que son las chicas. Sin embargo los personajes femeninos son tan fuertes como los masculinos y en algunos momentos molesta la facilidad con la que se rompe su ropa o la cámara se coloca en posiciones "curiosas". Shigure suele acabar combatiendo en bolas y a Miu siempre se le rompe algo de su ropa, lo sencillamente imposible de su fisionomía hace que sean casi paródicas... pero para mi es sintomático que entre toda esa legión de modelos de wonder bra mi fémina favorita acabe siendo la plana Kisara.
Lo que hace grande a esta serie es, sencillamente, sus personajes. La inmensa mayoría de los personajes son terriblemente carismáticos, ya sea por sus estudipeces, su obstinación o lo simple de lo exagerado de sus personalidades. La comedia es una de las grandes virtudes de la serie y es una gozada ver a los maestros de Ryozampaku maltratando a Kenichi o haciendo el burro de cualquier forma imaginable como los niños grandes que en verdad son, es divertido ver interactuar entre todos ellos a los antiguos miembros del Ragnarok reconvertidos a soldados de la alianza Simpaku, como los miembros de Yomi -e incluso Yami- se ganan el afecto del lector con sus estereotipadas personalidades.
Boris, Ethan, Chikage, Rachel...  Diego Quality en los villanos 
El trabajo del autor me parece bastante notable, la historia no es nada del otro mundo... pero es bastante coherente y consistente dentro de lo desmadrado y exagerado de su concepto, y si bien algunas tramas se alargan bastante la historia general en ningún momento se estanca demasiado. El nivel gráfico si lo veo algo más discutible, pues si bien algunos planos son francamente espectaculares también tiene algunos problemas con las perspectivas, así como con algún que otro movimiento que no queda del todo claro. No obstante tambien es justo decir que el nivel gráfico de la serie evoluciona bastante a lo largo de la serie ofreciendo un aspecto muy agradable, siendo los problemas indicados cada vez menos frecuentes o importantes.
Una serie que sorprende demasiado y que sin duda no marcara un antes y un después en el mundillo... pero una serie que ofrece sana y sencilla diversión de la vieja escuela. Peleas, fanservice, un ritmo elevado y no muchas más complicaciones.
DIOS

viernes, noviembre 30, 2007

Gran pequeño anime

Shijou Saikyou no Deshi Kenichi

"Kenichi, el discípulo más fuerte" es, desde su concepción hasta su realización, un producto sumamente vulgar. Pero tiene una gran virtud y esa es que no engaña en ningún momento. Y al menos para mi eso vale su peso en oro, desde el principio uno sabe que esta viendo un anime "menor", la serie nunca lo camufla y su máxima aspiración es entretener al espectador. Y lo hace.
Son 50 episodios que abarcan los primeros 17 tomos de un manga que temo que nunca podré leer. La historia es simple, un muchacho débil que siempre sufre los abusos de unos desproporcionados -en número- matones decide comenzar a practicar artes marciales. Entra en un dojo monstruoso dondo sufre un terrible entrenamiento a cargo de maestros de varias disciplinas, todos ellos extraordinariamente fuertes pero igualmente despiadados y "particulares". Tenemos una evidente rama cómica. Después Kenichi ira enfréntandose poco a poco a los diversos matones que apareceran ante él, todos crecientes en fuerzas y todos con pequeñas historias que iremos conociendo poco a poco. Tenemos drama. Y por supuesto esta la chica de la historia, que es otra discípula del dojo y que es tan monstruosamente fuerte como el resto de los maestros. Tenemos romance. La historia es asi de simple. No hay nada más.
Se trata de una historia simple, con un tratamiento de las artes marciales relativamente "leal" (al menos no se esta inventando cada dos por tres "puños del dragón" ni nada así, lo hace en momentos determinados... pero no dejan de ser golpes normales y durante los entrenamientos de Kenichi parece que de verdad le enseñan algo). La trama principal resulta forzada desde el primer episodio ya que resulta ridículo pensar en la exagerada organización de los matones de una ciudad (matones que constituyen auténticos ejércitos, por cierto), es un aspecto en el que se pide bastante la complicidad del lector. No obstante, la serie, como todos los shonnen con los que uno se encariña, engancha por los personajes. Por el carisma de los secundarios, por las historias de los "villanos", por la estupidez bonachona del protagonista y el ver como consigue hacer que redima a muchos de sus enemigos.
Kenichi, como he dicho desde el principio, es una serie mediocre. Pero es mediocre en relación a las series actuales, donde parece que todos los personajes tengan que tener infinitos traumas infantiles y donde los ritmos narrativos son lentos y las sagas tardan eternidades en desarrollarse. El problema radica en que el espíritu de esta serie no es de las actuales. Kenichi es una serie simple y sin más pretensiones que la de entretener en el momento. El autor sabe que es un mangaka, sabe que no esta escribiendo un libro y no pretende hacerlo. Sabe que esta escribiendo un manga y como tal, pretende siempre que la saga actual sea lo mejor que pueda aún a costa de futuros problemas de coherencia, aunque en el caso de esta serie nos encontramos con una marcada historia principal y una trama consistente y continuada que si son propios de los manga actuales (aunque como he dicho, la historia no deja de ser una excusa para combates, humor y algo de romance). Esto nos da un manga relativamente sólido, pero dotado de un ritmo bastante elevado y de una intensidad siempre creciente.
Kenichi es una serie actual (comenzó a publicarse en el 2002), pero tiene en su interior el corazón de un shonnen ochentero.