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miércoles, julio 06, 2016

Apuntando a un objetivo equivocado

Starfox Zero

Zero es un Starfox muy digno que tiene, no obstante, un gran problema: no tiene un enfoque acertado. Es un juego mal concebido, habida cuenta de los pocos juegos que salen para WiiU y de lo abandonada que estaba esta potente marca de la Gran N, lo que menos necesitaba este juego era un experimento jugable. No sé hasta que punto se habrá ofuscado Miyamoto en sacarle partido al tabletomando, pero me parece un error. No es un mal juego, dicho sea lo primero, y la jugabilidad funciona muy bien y es -como en muchos juegos de Platinium- muy gratificante ver como los controles te exigen mucho pero te recompensan conforme más juegas. Es un buen juego. Pero no es Starfox que buscábamos, tras casi dos décadas de juegos menores, lo que todos queríamos no era un experimento, no era el tiempo de hacer una secuela que expandiera la profundidad jugable de la franquicia, era el momento de la pompa y circunstancia, de hacer un juego absurdamente películero al amparo del retorno de Star Wars. Era el momento de hacer un remake, una remasterización, un reboot, un loquesea de Lylat Wars... y el juego parece eso por momentos, pero mete algunos elementos que no terminan de funcionar.
El primer y más obvio problema es el control. Es un control extraño. Aunque funciona muy bien y ofrece opciones jugables muy curiosas, no es un control con el que sea fácil hacerse, y eso me parece un problema en un juego que pretende ser un arcade y vivir del frenetismo. Este control condiciona el ritmo del juego, demasiado pausado. Únicamente en el espectacular nivel del sertor Ω uno tiene la sensación de que la aventura es tan frenética como debería, durante el resto del juego todo parece ir una marcha o dos más lento de lo que debería (obviamos aquí Zoness, entiendo la idea de hacer una fase de infiltración y de cambiar la tónica del juego en esta pantalla, pero el sencillamente mata cualquier partida en modo arcade); seguramente si no fuera así el juego sería injugable por la vista subjetiva y no se podría apuntar bien a nada, pero la duda aquí es si la idea jugable del juego vale ese precio. Como he dicho, la cámara no es una mala idea y da lugar a fases muy buenas, pero ralentiza el juego y a su vez castiga mucho las fases "on rails", fases antaño muy espectaculares y que en este juego se notan escasas y no demasiado inspiradas, amen de que no hay ningún jefe bajo este formato. El juego abusa demasiado del "all range mode", y en algunas fases funciona, pero en otras sencillamente se hace pesado. 
El diseño de los mundos, si bien se adapta mucho a la mecánica del juego, se me antoja demasiado simple, y se inspira demasiado en Lylat Wars, copiando prácticamente las ideas de sus pantallas... y eso puede funcionar, como homenaje, y también como juego porque aquel juego tenía un diseño brutal. El problema es que el juego apenas sorprende en algunos niveles más allá de estas ideas recicladas. Es un juego de bajo presupuesto, y eso se nota porque visualmente los mundos tampoco son especialmente espectaculares (aquí, en defensa de su pobre apartado gráfico, habríamos de hablar de su fluidez y del hecho de que el juego se ve en dos pantallas), pero también se nota en el número de niveles, donde hay una ruta principal larga... pero sin apenas caminos alternativos, y donde las fases alternativas son poco más que duelos contra Starwolf o algún tipo de reintepretación de niveles conocidos. Parece que todo el dinero se ha ido al control y que apenas ha quedado dinero para gráficos o niveles; es un juego que me recuerda algo los tiempos de Gamecube, donde veías buenos juegos, pero buenos juegos lanzados prematuramente a los que se notaba que les faltaba medio año de desarrollo para incluir más niveles.
No es un mal juego. Pero no es el Starfox que esperábamos. Si franquicia estuviera quemada, sería un buen juego para explorar las posibilidades de esta, pero necesitando la serie un relanzamiento y habiendo tan pocos juegos en la consola, esta aventura del zorro espacial debía de haber sido mucho más sencilla y convencional, pero yo sencillamente no puedo recomendar abiertamente este juego. Me ha gustado, tiene algunas ideas curiosas y el temido control funciona muy bien más allá de las cuestiones de diseño que conlleve. Pero es un juego muy agresivo para con el jugador de primeras; hay que saber muy bien que se va a encontrar uno en este juego y tener paciencia con ello. Nintendo no ha sacado una demo de este juego, es que sea algo definitivo, pero que no deja de ser una muestra de que la gran N no confía en la jugabilidad del título tanto como para pensar que la gente se enganchará con unos pocos minutos.

domingo, mayo 08, 2016

Demasiado grande para este mundo

Super Smash Bros for WiiU

La cuarta entrega de la saga de festivas hostias fanserviceras de Nintendo llegó por partida doble, tanto para WiiU, como para 3DS. Siendo el debut de la franquicia en 3DS un señor juego, esta reseña abarcará el juego de sobremesa, que no deja de ser la entrega principal. ¿Y que nos encontramos? Lo que podíamos esperar de un Smash. Si bien el primer juego de N64 fue un cartucho muy modesto, en Gamecube la saga ya adquirió un claro estatus de franquicia insignia con un juego superlativo, y en Wii directamente se salieron del mapa con Brawl con una cantidad de contenido obscena (ver reseña). Este "Smash fo(u)r" sigue esa dirección y, sencillamente, avasalla con sus opciones. Uno puede pasarse 20 horas de juego sin haber terminado de navegar por todos los menús gracias a la cantidad de modos y opciones que propone... y creo que, extrañamente, eso es más un defecto que una virtud del juego.

El juego es uno de los mejores de WiiU, eso esta claro. Pero es tan grande, ofrece tantas opciones, que abruma. Es como esos juegos de rol que ofrecen mil y una posibilidades, uno puede jugar como quiere... pero siempre tiene la sensación de que se está perdiendo algo. Aquí sucede lo mismo, hay más de medio centenar de luchadores, y los desafíos tipo retos, beisbol o peleas contra el reloj se han ampliado. En cada categoría de juego cada uno de ellos tiene sus records... la cantidad de tiempo que se requiere para probarlo todo sencillamente es indecente, y si eres un jugador de la vieja escuela quieres ver puntuaciones en cada apartado posible... pero sencillamente no hay tiempo para ello, el juego te aburrirá antes de que puedas explorar todas sus posibilidades... porque además estos son modos secundarios, los modos principales son las clásicas peleas entre amigos (con un estela modo a 8 jugadores que, si bien resulta algo caótico de primeras, luego es tan disfrutable como cabía esperar) y el mejorado combate en línea. Además he hablado de modos de juego, pero el juego ofrece la opción de personalizar los luchadores, así como crearlos desde cero gracias a los Mii, y ofrece también un renovado editor de escenarios. Las posibilidades que ofrece el juego son imposibles de cuantificar.
El franquicia no deja de ser la enciclopedia jugable de Nintendo, y añade más trofeos, más músicas, más ayudantes y más luchadores, pero es justo decir en este análisis que hay cosas que se han quedado por el camino. La primera y más importante para mi sería el modo aventura, épico en Wii con "el emisario subespacial", supongo que Ninty no querría gastarse más dinero en cinemáticas de un modo que no dejaba de ser secundario y lo sustituye por un par de modos arcades en los que peleamos contra grupos de enemigos... no están mal, pero a la larga se hacen repetitivos... y sencillamente era muy divertido ver como unían a todos los personajes en una misma historia en Wii. En 3DS hay algo parecido a un modo aventura, pero en WiiU tenemos una especie de juego de tablero en el que durante los turnos vamos recogiendo items y dándonos de palos con el resto de jugadores... sencillamente es un modo que no termina de funcionar.
Creo que no tiene mucho sentido mencionar el sistema de juego, ya más que consolidado de entregas anteriores. Se han añadido más ayudantes y se han cambiado algunos smash, también se han modificado los movimientos puntuales de algunos personajes para que sean menos clónicos (aunque los Captain Falcon - Ganon, Mario - Luigi y demás siguen estando ahí... y todos los "lords" de Fire Emblem son horriblemente clónicos). Jugablemente se ha modificado la velocidad del juego, se ha tratado que los personajes estén más equilibrados para acabar con bestias como el Metaknight de Wii y se han mejorado los agarres en los bordes de las plataformas.
Los escenarios son bastante peores, desde mi punto de vista. Se ha seguido la progresión de Wii y casi todos los escenarios nuevos se basan en el escenario de destino final, con suerte con un fondo móvil. Se han dejado atrás los escenarios originales de Cube, salvo en un par de ejemplos raros muy grandes y no demasiado acertados (el templo de Palutena es demasiado grande y el de la merendola de Kirby es sencillamente horrible). Sigue habiendo algunos jefes de escenario, pero en general me gustaría que hubiera más elementos móviles. 


Naturalmente llega el momento de hablar de los personajes del juego, que no deja de ser uno de los puntos más divertidos que comentar. En primer lugar, hablaré de los personajes que se han caído del plantel con respecto a la entrega anterior:
Wolf... un clon de un clon, sinceramente nunca he entendí la presencia de este personaje en aquel juego.
Entrenador pokémon... ahora tenemos directamente a Charizard, para mi es una pega, el turnar a los tres pokémons clásicos lo hacía para mí un personaje muy interesante.
Zelda/Sheik, - Samus/Samus doujin, como ocurría con el entrenador pokémon, eran personajes múltiples, Sakurai quería quitar a estos... en mi opinión, un error... nuevamente creo que sus dos formas les daban mucha versatilidad... y si bien la cazarrecompensas ha quedado dividida en dos grandes luchadores, no se puede decir lo mismo de la princesa de Hyrule. 
Lucas, nunca me gustó demasiado este personaje, y además era un clon... ahora está por DLC, y en el eShop se va a quedar por mi.
Snake, era un personaje interesante... pero siendo sinceros era ridículo que estuviera en un juego de Nintendo... tanto como ese Cloud que ahora tenemos por DLC... resulta extraño que ambos tengan unos juegos de movimientos tan currados.
Ice Climbers, la baja que más dolió a todos. Supuestamente se quedaron fuera por limitaciones de la 3DS. Eran uno de los personajes más originales y nostálgicos, creo que todos los aficionados esperamos que vuelvan.
A pesar de estas bajas y del citado cambio de Zelda y Samus, así como el protagonismo absoluto de Charizard, la inmensa mayoría de los personajes de la franquicia siguen presentes. Hablamos de Mario, Luigi, Peach, Bowser, Yoshi, Wario, Donkey, Diddy, Mr.Game & Watch, Link, Ganondorf, Toon Link, Pit, Marth, Ike, Kirby, Dedede, Meta knight, Fox, Falco, Pikachu, Lucario, Jigglypuff, R.O.B, Ness, Captain Falcon, Olimar y Sonic. No me gustan nada los clones, así que creo que Ike y Falco deberían haber desaparecido de esta entrega o haberse convertido en skins... como Dr.Mario debería ser un skin de Mario y no un personaje nuevo que ha regresado de Melee sin que nadie lo esperase o pidiese. Estos 3 personajes me parecen un error, y Dr.Mario no es la única incorporación errónea... la franquicia tenía ya más de 30 personajes, el afán por casi duplicar ese número me parece absurdo. Los movimientos de muchos de estos nuevos personajes son originales y aportan mucha profundidad jugable a la saga, pero creo que algunos de ellos habrían podido ser utilizados para personajes más interesantes (el ejemplo más claro sería el de Corrin, que podría haber sido un gran Ridley).

Sin más preámbulos ya, los personajes nuevos:
Mario trae a Estela y Bowser Jr. Ambos tienen unos movimientos originales y variados, son dos buenas incorporaciones... aunque creo que Estela es demasiado "poco importante" dentro del universo nintendero y que debería haberse quedado como un trofeo. Bowsy nunca me ha gustado, pero tiene más peso, y además el hecho de que tenga skins para cada uno de los koopalings es todo un acierto.
Punch Out! entra al fin en el plantel con Little Mac. Era el Newcomer cantado, tan obvio y necesario como lo serán los inklings en la siguente entrega. Carisma y unos movimientos muy originales y acordes a su condición de pequeño peso pesado.
Sakurai siempre se encariña con sus franquicias y de Kid Icarus llegan Palutena y Dark Pit. Ambos me parecen un error. Esta franquicia no tiene peso para tener tres personajes. Dark Pit es un clon sin gracia. Palutena al menos tiene unos movimientos muy originales, pero es un personaje muy extraño y creo que incluso habría quedado mejor como comentarista.
Fire Emblem, que afortunadamente se ha convertido en una franquicia insignia de Nintendo, sorprende con cuatro personajes y la posibilidad de recuperar a Roy y Corrin por DLC. Como he dicho antes, Ike debería haberse quedado fuera, más cuando han metido a Lucina como representante del Fire Emblem actual y es un clon por mucho que la adore. Robin es un personaje distinto y bien metido, aunque adolece de falta de carisma. En cuanto a Corrin, lo dicho, sus movimientos deberían haberse usado para Ridley... y así tampoco nos habrían destripado el siguiente juego de la franquicia.
Duck Hunt es una genialidad retro de la que no creo que nadie se queje, y lo mismo puede decirse de la coña que es tener a Wii fit trainer como personaje jugable.
De Pokémon, además de a Charizard tenemos a un monstruo de la última generación para promocionarla: Greninja... es original, pero creo que bastante falto de un carisma que por ejemplo le sobra a un Mewtwo disponible por DLC. Deberíamos de haber perdido a Lucario porque si no con esta franquicia pasará lo mismo que con Fire Emblem y acabará saturando el plantel.
El aldeano de Animal Crossing es una incorporación genial, que si bien no me gusta demasiado como luchador estaría justificado sólo por las coñas que ha originado en internet.
Y adorando Xenoblade tengo que decir que Shulk, con un currado sistema de batalla, no deja de sobrar.
Los Mii no tienen carisma ninguno, pero son historia de Nintendo y las posibilidades de personalización que ofrecen son inmensas, ninguna queja en este sentido.
Como invitados third party tenemos a Pac-Man y Megaman... inmejorables opciones con unos movimientos muy distintivos y que proporcionan, junto a Sonic, la posibilidad de combates absolutamente legendarios dentro del mundillo. Ryu, por DLC, se sumaría a este tipo de luchadores, Street Fighter es el arcade de lucha por excelencia y es un placer ver a su protagonista repartiendo hostias aquí en espera de que algún día veamos un épico Nintendo vs Capcom. También tenemos por DLC, con movimientos muy trabajados a Cloud, que no pinta mucho en Nintendo pero no deja de ser un icono, y a Bayonetta que es una cafrada muy divertida de ver en el contexto de esta saga.

En resumen, todo un homenaje a los videojuegos con mil y una referencias a títulos de Nintendo y alguna que otra saga más. Muchísimos personajes, muchísimos modos de juegos, retos insuperables e interminables horas de diversión con la jugabilidad a prueba de bombas de esta franquicia. La etiqueta de recomendable, como siempre, se queda corta ante un título de esta serie, una auténtica compra obligada para los poseedores de una WiiU (o en su defecto de una 3DS).

domingo, octubre 25, 2009

Audi famam illius

Super Smash Bross Brawl

Han pasado ya más de quince meses desde que me compré esta auténtica maravilla de los videojuegos y, visto que completar "el muro de las lamentaciones" me parece algo poco menos que imposible, creo que escribiré su reseña a fin de evitar que se transforme en un Twilight Princess 2, cuya reseña aún no he escrito y a decir verdad ya dudo que lo haga algún día.
Y ante nosotros tenemos una de las joyas de la corona de la Wii. Para mi gusto no es el mejor juego de la consola, ese lugar se lo disputan "Mario Galaxy" y "Fire Emblem", pero se coloca en un muy digno segundo escalón peleando por el tercer lugar del podium con monstruos como Zelda, Metroid o el gran "Little King´s story". La saga Smash se compone ya de tres entregas, y en la mejor tradición de los Mario Kart, aparece una por consola de sobremesa de Nintendo a fin de proporcionar a sus usuarios un arcade paródico de lucha que tiene la diversión por bandera. La serie nació en la gran Nintendo 64 con una entrega divertida pero quizás poco ambiciosa (8+4 luchadores), en Gamecube la serie se consagró con una brutal segunda parte con más de veinte luchadores, eventos, modo-historia, trofeos y multitud de alicientes que no sólo lo convertían en un juego aún más divertido, si no en una pequeña enciclopedia de la historia de la gran N. Esta tercera entrega ha ahondado más en ese aspecto, a los más de 35 luchadores se unen los ayudantes, los golpes especiales, infinidad de escenarios y una colección de pegatinas, trofeos y músicas sencillamente apabullante.
La mecanica del juego es la que ya se consolidó en su primera entrega. Un escenario (he de decir como punto en contra que en esta entrega han empeorado bastante y se suelen restringir a un patrón de plataformas bastante simple) y hasta un máximo de cuatro contendientes que lucharan por expulsarse los unos a los otros de este, siendo más sencillo cuantos más golpes haya recibido el luchador. Tenemos nuevos pokemon y nuevos objetos que irrumpen en la batalla, pero la gran novedad en esta entrega es la presencia de los "ayudantes" y la bola Smash. Los ayudantes son personajes de la historia de Nintendo que no tienen el peso suficiente como para ser protagonistas y que tienen aquí su oportunidad de lucirse ayudando a nuestros personajes (vemos así a Little Mac de Punch Out, a Waluigi, a los propios Metroids, a Saki Amamiya de Sin & Punishment o hasta a un Nintendog). Estos ayudantes modifican considerablemente la batalla. La otra novedad es la bola "smash" un círculo que aparecera ocasionalmente en la pantalla y que desatara la gran habilidad especial del personaje que consiga romperla. Estas habilidades suelen ser monstruosamente poderosas, aunque también varian mucho de un personaje a otro y hay algunas más o menos poderosas dependiendo de la situación. Los ayudantes condicionan la batalla, como también lo hace la bola, pero lo bueno de esta última es que produce batallas por ella que aumentan aún más el ritmo de la batalla y la locura de las partidas.
Es este un juego que tiene un multijugador que definir como divertido sería quedarse muy poco. Como Mario Kart o Mario Party, esta saga tiene esa jugabilidad tan mágica que Nintendo consigue insuflar a sus sagas multijugador y que convierten cada partida en algo divertido y siempre distinto. Esta entrega cuenta también con un modo de juego on-line, no soy muy seguidor de esta modalidad, pero la de este juego es también algo irregular. El juego no resulta tan fluido como debería y en ocasiones hay parones, lo comprendo pero evidentemente no puedo dejar de decirlo. Soy un jugador más de "single", y en eso este juego cumple de sobra, pero cierto es que su divertido multijugador no funciona también en on-line como en local.
Hablaré ahora de los modos de juego. Sin duda una de las grandes lacras de los juegos de lucha es su brevedad, que normalmente se limita a pasarnos el juego con todos los personajes y poco más. "Brawl" redefine ese término y es algo que pocas veces he visto: un juego de lucha largo. Naturalmente tenemos el modo "arcade" de toda la vida, y junto a este estan los desafios de dianas o los eventos que ya vimos en Melee y que son partidas bajo condiciones muy especiales. Pero en este juego se ha explotado como nunca el modo "Historia", un modo en el que el juego se convierte en un plataformas de lucha con monstruos finales que puede durarnos facilmente unas 10 horas. Basicamente, lo que comienza como un enfrentamiento entre Kirby y Mario se convierte poco a poco en una gigantesca batalla que acaba involucrando a todos los personajes del juego en una odisea épica contra el "Emisario Sub-espacial". Particularmente, adoro este modo de juego. Ciertamente alguna que otra fase puede resultar algo pesada, pero es increible como han conseguido aunar todos los diversos universos nintenderos en uno solo rindiendo tributo a escenarios míticos. Este modo de juego no sólo se vale de Ganon, Bowser y demás villanos como enemigos, si no que incluso rescata secundarios -no jugables- como enemigos finales (caso por ejemplo de Ridley de Metroid). Nintendo no escatimó gastos con esta oda a sí misma y prueba de ello no sólo es la composión de Uematsu para la intro del juego, si no que contrataron a Kazushige Nojima, guionista de celebrados RPG para que ideara una historia para este modo. Realmente lo admiro, multitud de secuencias sin una sola palabra pero que logran capturar el espíritu de los personajes y conseguir finalmente unos grados de épica más que notables.
Y todos estos modos de juego ayudan a confirmar una amplia colección de pegatinas, trofeos y músicas a desbloquear que componen una auténtica enciclopedia de la historia -por la parte que le toca a Nintendo- del videojuego. El máximo exponente de esta parte del juego es lo que yo llamo "el muro de las lamentaciones", un panel gigantesco relleno de desafios a completar (siendo algunos de ellos inmoralmente difíciles.
Hablaré ahora de los distintos personajes que podemos controlar en el juego.
Como no podía ser de otra forma, el universo "Mario" es que más nutre el plantel del juego. Directamente recibimos a Mario, Luigi, Peach y Bowser, y también vinculados a este universo podemos considerar a Wario, Donkey Kong (y por ende Diddy Kong) y a Yoshi. Luigi es quizás un poco clónico de Mario, y verdaderamente nunca he sentido simpatía alguna por Diddy Kong, pero es una selección bastante acertada y además todos los personajes son coherentes con lo que se les presupone. El simio y Wario componen las novedades con respecto a Melee, siendo -por historia- dos personajes que merecían un sitio en esta saga.
Como en Melee, Zelda aporta 4 personajes, y como en Melee, uno es de relleno. Los tiempos del Ocarina estan lejos pero la mejor forma de diferenciar a Zelda de Peach es darle un toque más oscuro y permitir que Sheik siga apareciendo. Link sigue siendo versátil. Ganondorf es algo más lento. Y el Link-niño de Majora es sustituido por una versión "toon" de Wind-Waker. El peso de Zelda en Nintendo es muy grande, pero basicamente sólo tiene tres grandes personajes y creo que ese "Link alternativo" que han metido en las dos últimas entregas podría dar paso a otros personajes como Midna, Skullkid o sencillamente un personaje de otra serie.
Pokemon aporta otros cuatro personajes al plantel. Pikachu y el gran Jigglypuff son dos clásicos de la serie desde su primera entrega, y gracias a Dios hemos dicho adiós a Pichu (por desgracia también a Mewtwo) en favor de otros dos personajes, dos grandes incorporaciones que aportan una jugabilidad muy especial. Lucario es una gozada, un personaje con el que practicamente jugamos al reves ya que cuanto más débil se encuentra más poderoso resulta. El entrenador pokemón aporta una variedad brutal al permitirnos luchar como un verdadero entrenador con los tres pokemon básicos de las entregas Rojo/Azul.
"Smash Bross" es una serie desarrollada por HAL, y eso se nota en el peso que se le ha dado a Kirby en esta entrega. Kirby, una bestia infernal llamada MetaKnight y el mayor peso pesado del cartel en forma de Rey Dedede conforman la aportación de la saga de la bola rosa a la serie. Son personajes muy variados y divertidos, lo que unido al gran éxito de Kirby en Japón les augura una participación casi segura en las siguientes entregas.
La saga Stafox es la siguiente en número de participantes, con tres injustificables personajes. Evidentemente Fox McCloud tiene que estar en la serie, pero ya en Melee no entendía la presencia un clon suyo en forma de Falco y aquí entiendo menos aún que se presente un tercer clon en forma de Wolf. Espero que en futuras entregas busquen a otros personajes de la serie o cedan esas dos plazas a otra franquicia.
La saga Fire Emblem vuelve a aportar dos personajes: Marth e Ike. El primero es el protagonista del primer juego de la serie y parece ya un fijo en la serie, mientras que Ike ocupa el puesto del clon protagonista del juego contemporaneo de la serie y supongo que por desgracia no podremos disfrutar de su carisma ni de su monstruosa fuerza en una futurible nueva entrega.
Ness y Lucas representan a la saga Eathbound, siendo por desgracia dos personajes clónicos. No estoy demasiado familiarizado con la serie, así que solo esperar que en una nueva entrega, caso de repetir dos personajes de la serie, no sean clones.
Metroid aporta un personaje doble. Samus aparece con y sin armadura constituyendo un personaje completamente distinto en cada ocasión. Es una pena que la "soledad" sea tan característica de estos juegos, pues desde luego merecería tener más personajes en esta serie (siendo una queja muy generalizada de los jugadores el hecho de que Ridley siga sin ser jugable).
El carismático Captain Falcon -el Chuck Norris nintendero, no olvidemos- repite en la serie como viene haciendo desde la primera entrega y sigue siendo una gozada manejarlo.
Olimar y los Pikmin debutan como abanderados de esa generación que suposo Gamecube. Personaje harto raro y también bastante distinto de manejar a lo habitual, pero este hecho no deja de ser de agradecer, así como su presencia.
Los Ice Climber repiten en esta entrega, y junto a ellos quizás deberiamos incluir a Pit, de Kid Ikarus. Dos sagas ochenteras de Nintendo que la compañía no parece tener intención de resucitar y cuya presencia en estos juegos siempre reabre debates sobre franquicias muertas y polémicas (es innegable que Nintendo usa esta serie en parte como autopromoción de algunos de sus productos).
R.O.B y Mr.Game & Watch son el homenaje de este juego a los tiempos más antiguos de la compañía. Dos personajes absolutamente bizarros.
Y habló en último lugar de los dos "Guest Starring". Hideo Kojima, gran amigo de Sakurai -director del juego-, rogó a este que el protagonista de la saga Metal Gear apareciera en el juego y así ha sucedido finalmente. Verdaderamente Snake no pinta mucho en un juego de esta "apariencia", y es de todo menos un personaje vinculado a la Gran N, pero es un personaje que ha quedado bastante bien. Y con Snake se abrió la puerta a otros personajes foráneos, y al final entró uno más... pero sin duda el que todos queríamos que entrara. Sonic y Mario por fin se pueden enfrentar a puñetazos en la que constituye la imagen de la grandilocuencia de este magno videojuego.
Tras esta monstruosa parrafada, poco más puedo decir. Un juego tan cuidado a todos los niveles no podía ser otra cosa que un prodigio técnico, y aquí nos encontramos unas animaciones explendidas y un nivel de detalle monstruoso en personajes, items y animaciones. La BSO contiene temas de decenas de videojuegos brillantemente versionados y tiene tal nivel que podemos pasarnos ratos sencillamente oyendo el juego.
El control del juego es curioso, pues ofrece muchas versiones, pero la mejor de todas ellas es seguramente la que usa el mando de la Gamecube.
Un juego superlativo. Un homenaje a los propios videojuegos que constituye un impresicindible como pocos de Wii

martes, julio 21, 2009

Montar en Arwing es como montar en bici. Nunca se olvida

Lylat Wars

Recientemente he desempolvado mi vieja n64 y vuelto a disfrutar de este grandísimo arcade. Publicado en 1997, cuando los juegos en 3D ya comenzaba a relegar al olvido a los 2D, este mágico cartucho de la consola de 64 bits de Nintendo tenía todo el espírituo de esos míticos arcades "matamarcianos" potenciado hasta la enésima potencia con un apartado técnico y una realización sublimes.
El juego es muy simple, a bordo de nuestro Arwing (o el tanque Land-master o el submarino Blue-marine en unas pocas fases) hemos de derrotar al malvado científico loco Andross. La serie tiene la originalidad de un buen productor de Nintendo, pero el argumento cumple de sobra para lo necesario y aquí hasta es excelso, pues Miyamoto y su equipo plantearon esta entrega como un homenaje al cine de ciencia ficción y nos encontramos con numerosos homenajes a Star Wars, Star trek, Independence Day e incluso a la saga Gundam. Escenas todas ellas superlativas con un grupo de héroes "muy héroes" que también responden a los clásicos clichés de las historias de pilotos (el heroico Fox, el "borde" Falco, el cansino Slippy, el noble Pepper, los malvados Wolf o Pigma...). Todo ello, por supuesto, con el todo kiddy y simpático que Nintendo siempre ha infundido a sus mascotas.
Pero no es en su divertido y épico argumento (a pesar de que me he sorprendido a mi mismo recordando la mayor parte de las líneas de diálogo) donde este juego triunfa, si no en su simple y perfecta jugabilidad. La mecánica se basa en el simple avanzar y avanzar arrasando con lo que pillemos por delante... pero refina este concepto de juego hasta la perfección. Los escenarios son poco menos que sobervios y nos plantean mil y una situaciones jugables, amén de una temática completamente distinta en cada una de ellas. Pero además el juego se olvida del camino guiado en ocasiones para darnos completa libertad, nos avasalla con gigantescos jefes finales, nos plantea misiones de sigilo, misiones alternativas y secretos y secretos a descubrir en cada partida. Se puede acabar este juego en aproximadamente una hora y media, pero de sus 15 mundos solo habremos visitado 7. Cada partida es distinta a las anteriores y el juego incita como pocos a ser rejugado. El jugador siempre intenta batir su marca de enemigos derrotados, intentar llegar a tal planeta o, sencillamente, disfrutar de alguno de los momentos inolvidables que plantea. Porque es un arcade de la vieja escuela, un juego para jugar rápido e intensamente y para disfrutar cada instante de la aventura intergalactica de Fox McCloud. Y grande, muy grande. Lo compré allá por el verano del 98, y ya entonces me lo pasé de todas las formas posibles y disfrute de él muchas horas, horas que ahora vuelvo a rememorar.