A finales del año pasado Nihon dejo de traducir "Eyeshield 21" y con ello se acabaron mis reseñas sobre los tomos de la serie conforme ese buen fansub los iba completando. Ahora he aprovechado un poco de tiempo libre para finalizar la lectura de este manga de futbol americano.
Aquellas reseñas finalizaron con el partido contra Naga, y tras se suceden cuatro grandes partidos como son Oujo, los "dinosaurios", los "emperadores" y la selección americana. Y la sensación final es algo agridulce, pues si bien la serie consigue mantener un buen nivel y mostrarnos unos partidos entretenidos y espectaculares, el mejor momento de la serie fue el combate contra Agon y cía. Después todo ha sido como alargarlo todo un poco, como "sí, esos eran fuertes, pero es que estos son todavía mejores".
Los partidos se enfocan también de una forma demasiado individualizada e, incluso cuando los compañeros consiguen puntos, siempre ha de ser Sena el que consiga el Touchdown definitivo. Y las evoluciones de Sena, con la cantidad de partidos y nuevas tecnicas que ha de sacar en cada uno de ellos ya resultan casi aburridas. Peor aún que Sena es Monta, porque los duelos de repectores (y más con la inclusión de su ídolo del beisbol) son francamente malos. Dejados de lado estos dos personajes, los secundarios continuan sosteniendo la serie. Hiruma, como siempre, esta inmenso, con momentos memorables en todos los partidos. Kurita crece de sobremanera gracias al personaje de Gaou. Y el resto de los Devil Bats consiguen también su pequeño momento de gloria.
En cuanto a enemigos, la serie pierde. Derrotados Naga y Ojou, no hay nada que este a la altura de lo que estos suponían, por mucho que los autores rediseñen el panteón de la serie mediante el truco de ampliación de ámbito (distrito-ciudad-region-pais-mundo). En este aspecto la serie pierde bastante y los autores se ven obligados a recurrir a entrenamientos especiales y equipos de ensueño a fin de poder volver a mostrar a toda la galería de personajes que han ido confeccionando a lo largo de los más de treinta tomos que componen la serie. Esto se nota de sobremanera en el último campeonato de todos, que es inevitable pensar que es demasiado corto y rápido para lo que se supone que debería ser. Torneo es que evidencia todos los fallos de este tipo de mangas y pone de manifiesto una vez la incultura de los mangakas de este tipo cuando tienen que afrontar el concepto "mundial" (que se reduce a una figura para Alemania o Francia y la idea de que EEUU es lo mejor de lo mejor).
A pesar de que la serie esta alargada artificialmente, y de que su propio final natural se me hace algo largo... es una buena serie. Un manga entretenido y divertido que se lee facilmente y que no agobía demasiado a pesar de lo particular del deporte. No es una serie que pasara a la historia, pero tiene un nivel técnico más que aceptaba y -sobre todo- sus personajes caen bien y su trama es entretenida y divertida.
Aquellas reseñas finalizaron con el partido contra Naga, y tras se suceden cuatro grandes partidos como son Oujo, los "dinosaurios", los "emperadores" y la selección americana. Y la sensación final es algo agridulce, pues si bien la serie consigue mantener un buen nivel y mostrarnos unos partidos entretenidos y espectaculares, el mejor momento de la serie fue el combate contra Agon y cía. Después todo ha sido como alargarlo todo un poco, como "sí, esos eran fuertes, pero es que estos son todavía mejores".
En cuanto a enemigos, la serie pierde. Derrotados Naga y Ojou, no hay nada que este a la altura de lo que estos suponían, por mucho que los autores rediseñen el panteón de la serie mediante el truco de ampliación de ámbito (distrito-ciudad-region-pais-mundo). En este aspecto la serie pierde bastante y los autores se ven obligados a recurrir a entrenamientos especiales y equipos de ensueño a fin de poder volver a mostrar a toda la galería de personajes que han ido confeccionando a lo largo de los más de treinta tomos que componen la serie. Esto se nota de sobremanera en el último campeonato de todos, que es inevitable pensar que es demasiado corto y rápido para lo que se supone que debería ser. Torneo es que evidencia todos los fallos de este tipo de mangas y pone de manifiesto una vez la incultura de los mangakas de este tipo cuando tienen que afrontar el concepto "mundial" (que se reduce a una figura para Alemania o Francia y la idea de que EEUU es lo mejor de lo mejor).
A pesar de que la serie esta alargada artificialmente, y de que su propio final natural se me hace algo largo... es una buena serie. Un manga entretenido y divertido que se lee facilmente y que no agobía demasiado a pesar de lo particular del deporte. No es una serie que pasara a la historia, pero tiene un nivel técnico más que aceptaba y -sobre todo- sus personajes caen bien y su trama es entretenida y divertida.





