domingo, agosto 24, 2008

Canción de Logias y Espíritus: Choque de reyes

One Piece 511: Sentoumaru, el del hacha gigante

Recuerdo la película "La comunidad del anillo" de Peter Jackson para comenzar el análisis de este capítulo de la serie de Oda: "En el mundo hay más fuerzas, además de la voluntad de mal". La banda de Luffy, después de una agónica batalla contra un Pacifista se ha visto de repente inmersa en una batalla aún más terrible. Y han recibido refuerzos, por primera vez en lo que va de serie podríamos decir que han sido salvados de una muerte segura por otro personaje: El rey oscuro Rayleigh. La importancia que la banda ha cobrado a partir de sus acciones ha llamado la atención definitivamente de más marines que Aokiji y Garp, y las motivaciones por las que se han regido han comenzado a interesar a más "grandes piratas" además de Shanks.
Los Pacifistas siguen desconcertándome. Creo que la banda ha tenido una victoria fácil sobre el "PX-4", pero Oda ha dejado bien claro que ha sido una batalla larga y agotadora. Particularmente me gusta la frialdad de estos robots y el hecho de que se limiten a llegar y a disparar rayos como locos; no son carismáticos pero si pueden resultar muy molestos, y por ende pueden resultar apropiados para acelerar acontecimientos o proporcionarnos pequeños momentos cómicos. En todo caso, parecen "caros", así que es posible que no los veamos demasiado. Ligado a los pacificistas más de lo que pensábamos está Sentoumaru, capitán de un escuadrón especial, es el guardaespaldas de Vegapunk y no un lugarteniente de Kizaru. Se autoproclama el hombre con la mejor defensa del mundo y ello, unido al rango que ocupa, nos da una idea de que se encuentra verdaderamente arriba en la estructura de la marina. Es un personaje 100% Oda con la estupidez seria que el autor da a muchos de sus personajes. Evidentemente no se trata de un "jefe final", pero sus habilidades defensivas y la gigantesca hacha que porta parecen colocarlo perfectamente al nivel de un primer espada. Nos encontramos aproximadamente a mitad de la serie y no puedo dejar de preguntarme como va a continuar Oda; la Marina ya ha mostrado a dos de sus almirantes y es de suponer que Sengoku no podría ser mucho más poderoso, dejando a un lado a Garp, Smoker, este "gran poder" ya ha mostrado todo lo que tiene. Luffy y cía aún no han escalado hasta la posición más elevada, pero es indudable que se encuentran relativamente cerca y que ahora mismo sólo los miembros más poderosos de la Marina pueden enfrentarse a ellos. Creo que la única baza que le queda al gobierno mundial, además de los shichibukais (cuyo poder no puede exceder al de los propios almirantes) es el cada vez más presente Vegapunk.
No obstante, lo verdaderamente importante de este episodio ha sido la irrupción de Kizaru. Por momentos Oda parecía haber recurrido a la habitual separación del grupo y a la promesa de una "reunión" en tres días. Seguramente habría sido lo más normal si atendemos al margen del tiempo en el que nos estamos moviendo y es posible que se acabe recurriendo a este tópico, pero por el momento Oda lo ha destrozado con una facilidad pasmosa. Shabondy continua siendo el caos absoluto sin un segundo de descanso que comenzó con la agresión a los nobles mundiales (agresión y conflicto que parecía muy importante y relevante pero que, por el frenesí de los últimos capítulos parece ahora muy lejano). Kizaru, con sus bromas sobre sencillez y desgana, continúa demostrando ser un arma terriblemente poderosa y fiel al gobierno. Acabó con cuatro supernovas en un instante y parecía dispuesto a hacer lo propio con la banda de Luffy, todo ello sin apenas despeinarse. Este es de lejos el mayor y más terrible poder al que se han enfrentado Luffy y cía -AoKiji y su particular filosofía aparte- y finalmente la vieja guardia pirata ha tenido que salvar a la nueva.
La irrupción de Rayleigh, personaje mucho más bohemio y romántico de lo que se aventuraba en un principio, no hace si no remarcar el caracter noble de la piratería. El segundo de Roger ha visto en Luffy, sus acciones, sus motivaciones y sus nakamas lo mismo que ya intuyó Shanks: un verdadero heredero del rey de los piratas, el espíritu de su capitan sobreviendo a la carne y la sangre. Supongo que, siendo un personaje tan importante y supuestamente fuerte, resultaba iluso -y hasta peligroso- pensar que no iba a luchar. Finalmente lo ha hecho para salvar "los jóvenes brotes de la nueva era". Ahora resta sabes que sucedera a continuación, si este enfrentamiento entre titanes se perpetuara o si Oda lo usara como mera excusa para organizar la retirada de la banda y omitirá parte del enfrentamiento para permitir que sean Luffy y sus compañeros (y aquí me apunto a la teoría que he visto por algunos foros e incluyo también a los supernovas) los de derroten al conglomerado de enemigos que suponen Kizaru, Sentoumaru y los Pacifistas.
Pero, final de saga al margen, Rayleigh nos puede mostrar algo mucho más importante, la solución a un problema que Oda lleva esquivando como puede desde la irrupción de Smoker hace ya más de 400 capítuos: como derrotar a un Logia. Los logia siempre se nos han presentado como dioses sobre la faz de la tierra y sólo un cúmulo de circunstacias han permitido a Luffy derrotar a dos de ellos, pero siendo francos resulta siempre muy forzado derrotar a un elemento y unicamente Barbanegra con su propia logia parece tener alguna oportunidad contra ellos. Naturalmente es posible que Rayleigh tenga su propia fruta y que con ella sea capaz de neutralizar la habilidades de este tipo de usuarios, pero es de esperar que Oda use este enfrentamiento para solucionar al fin esta pregunta y no continuar esquivándola. Parece que todo se enfoca hacia el aura y creo que sería una salida bastante noble el hacer que el aura hichiera perder el sentido al propio demonio de la fruta que supuestamente sus usuarios llevan dentro. Sabemos, por lo que nos dijo Barbanegra y por la propia irrupción de "monster chooper" en la torre de la justicia que el "espíritu" del demonio esta dentro de ellos de alguna forma, quizás si la presencia de su enemigo es más fuerte que la suya misma podría reducir los efectos "automáticos" de este tipo de frutas. En todo caso tenemos un logia, a uno de los hombres con mayor aura del mundo y al guardaespaldas de Vegapunk (Oda dijo en una entrevista que pensaba profundizar más en la naturaleza de las frutas cuando llegara la saga del científico) y a sus Pacifistas; momento más que perfecto para aclarar todas estas dudas que nos planteamos los seguidores de la serie y de cuyas respuestas depende en gran parte el futuro de la serie. En Oda confiamos.

miércoles, agosto 20, 2008

La más sangrienta canción de amor

Elfen Lied

"Elfen Lied", anime que descubrí por primera vez hace ya más de tres años, es sin duda una de esas series que la sociedad asociaría irremediable y despectivamente al término "manga". Es una serie que se recrea en todo tipo de excesos sangrientos y de índole sexual para despertar el morbo en el espectador. No es, ni mucho menos, un camino honorable, pero el anime en ocasiones nos regala pequeñas series que partiendo de esta desagradable premisa la aprovechan a la perfección y la convierten en una virtud. Es esta una serie que me inquieta pues, siendo uno de mis animes favoritos, es innegable que analizada friamente es una serie mediocre.
La historia de "Elfen Lied" se centra en la relación entre Lucy (perteneciente a una raza evolucionada a partir de la humana que se caracteriza por tener cuernos y una serie de brazos fantasmagóricos terriblemente poderosos) y Kouta (un joven traumatizado por un accidente de su pasado). Lucy, tras escapar al principio de la serie del centro militar en el que era estudiada -quizás los primeros cinco minutos más sangrientes de la historia del anime- pierde la memoria y acaba viviendo con Kouta. Conforme avanza la serie, mientras varios asesinos son enviados para acabar con Lucy, descubriremos el pasado de los protagonistas. En torno a esta trama principal encontramos muchas otras que oscilan entre la más pura comedia romántica y el drama psicológico.
Las tramás románticas de la serie resultan bastante tópicas y, si bien la historia principal se sostiene, algunas de las secundarias son insultantemente insulsas. Además, la serie tiende a usar un extraño fanservice por el que en ocasiones no se decanta finalmente, obteniendo así un resultado muy extraño y algunas escenas que sencillamente estan fuera de lugar. Las vertientes dramáticas de la historia, si bien suelen abusar también de tópicos y clichés del género, presentan escenas sorprendentes en ocasiones y algunas de una crueldad increible. No obstante, a pesar de que la serie no sea demasiado original en su planteamiento o en su desarrollo, si consigue transmitir un mensaje de tristeza, culpa y redención con una fuerza extraordinario. Es este tono amargo y triste lo que siempre me ha conmovido de esta obra.
En sus formas hay que decir que es una serie que, sencillamente, se excede. Si bien se podríamos excusar sus excesos a fin de justificar los actos de Lucy y reflejar la maldad inherente del ser humano o la crueldad de nuestra especie. La violencia se muestra siempre con una fuerza monstruosa, vertiendo toneladas de sangre y recurriendo incluso a una originalidad macabra. La serie en ningún momento trata de excusar o camuflar a Lucy y siempre refleja la monstruosidad de sus actos, pero hace lo mismo con los enemigos de esta. Si bien el baño de sangre que esta serie es no me molesta (y de hecho hasta me resulta divertido en ocasiones), no puedo decir lo mismo de los desnudos de la protagonista y varias referencias sexuales que sencillamente son irrelevantes para la trama y han sido insertados como el más puro e infame "fanservice". Particularmente me gustan estos aspectos de la serie, en una sociedad tan hipocritamente puritana como la actual un anime tan desinhibido me resulta de alguna forma refrescante, pero es igualmente innegable negar que todos estos excesos echarán para atrás a cualquier público más convencional.
Su trama y su narrativa se dan la mano con un ritmo perfectamente planificado. Si obviamos los excesos y los defectos de la trama, hemos de reconocer que la serie esta perfectamente llevada. Se manejan varios hilos narrativos, todos ellos se entrelazan manteniendo el interes en todos y sin que parezca que ninguno eclipsa al resto. El formato episódico esta perfectamente aprovechado y los guionistas siempre consiguen terminar los episodios con un pequeño giró de guión o una escena que se encuentra en todo lo alto.
A nivel técnico la serie es mediocre. Es antigua y no ha envejecido demasiado bien. Los diseños de los personajes son muy comunes y la animación es muy convencional. Se trata de un anime que, visualmente -nuevamente si obviamos sus excesos- encaja perfectamente con el estilo visual del primer lustro de este siglo. Unicamente para los "vectores" se recurre a un efectivo recurso infográfico, pero el resto -incluyendo aquí escenarios y encuadres- se muestra conforme a unos cánones muy habituales y económicos. "Elfen lied" era un producto relativamente menor de un estudio pequeño, si valoramos su presupuesto no podemos exigirle a esta serie una animación de película. No obstante, si destacaría el tema principal de la serie, una melodía de corte clásico terriblemente triste y hermosa que incluso es transformada en el opening de la serie con una cuidada letra en latín.
"Elfen lied" es un anime que perfectamente podría ser catalogado como mediocre, pero tiene un extraño halo de tristeza y belleza que -al menos para mí- me maravilla.

lunes, agosto 18, 2008

Segunda primera parte

Las naves de la locura

Segunda entrega de la trilogía "Las leyes del mar" de Robin Hobb, es una lectura muy bien construida pero también una segunda parte que adolece de un ritmo muy lento y un pobre desarrollo de la historia.
Se trata de una buena novela, pero no es una buena segunda parte, es más una prolongación de la primera parte durante la mayor parte de su extensión. Particularmente me gusta bastante la estructura clásica de la narración que divide las obras en presentación, nudo y desenlace. Creo que en las trilogías cada una de las partes ha de corresponderse en cierta manera con estas partes. En esta novela no pasa. Si bien la primera parte nos presentaba a los personajes y al particular universo en el que vivían, en esta segunda se nos presentan los verdaderos conflictos que compondrán el corazón de la saga. La construcción de cada uno de estos problemas es perfecta, pero no deja de parecerme excesivo que se hayan usado dos libros para colocar las piezas sobre el tablero y que todo se vaya a resolver en el último acto.
Esta segunda parte es mejor que su predecesora, la mayoría de los personajes ya han sido presentados y el ritmo mejora considerablemente (especialmente hacia el final). Todo lo que se intuía en la primera parte se desarrolla ahora con mayor claridad y la propia autora se nota más asentada en el mundo que ha creado y se arriesga más en las decisiones que toma. Resulta curioso como personajes que eran apenas secundarios en la primera entrega ahora adquieren un rol mucho más importante (Malta, Etta, Ambar) y se añaden algunos nuevos (Cosgo, Senilla y Reyn) para ampliar el espectro del lector y mostrarle así todas las vertientes del conflicto que se avecina. Personajes como Althea, Brash y Kennit han perdido sorprendentemente peso en la historia y se limitan a esperar hasta que la historia les vuelva a necesitar. El único personaje que podríamos considerar como protagonista en ambas novelas sería Wintrow.
El libro muestra más tramas que su predecesora; a las tensiones del Mitomar se les añaden las del propio Satrapa y las de los territorios Fluviales, asi mismo Kennit comienza a construir su imperio. La autora olvida las trampas que usó en la primera parte y nos muestra abiertamente la naturaleza del tronconjuro, así como la relación de las naos redivivas con las serpientes y los dragones. No obstante, como sucedía con el libro anterior, de nuevo he tenido la sensación de que Hobb se ha explayado mucho en algunas partes y que el libro podría haberse resuelto con quinientas páginas. El ritmo de la saga, si bien ha mejorado, sigue siendo algo irregular.
De momento la saga me esta gustando, se nota un relato terriblemente sólido y bien construido, pero igualmente pienso que habiendo leído más de mil trescientas páginas ha sucedido bastante poco.

jueves, agosto 14, 2008

Los inicios del caballero oscuro

Batman es, junto con Superman, el gran emblema de la DC, y ambos conforman -junto con Spiderman- el trío de héroes más populares del comic americano. A finales de los 80 Tim Burton, cineasta cuya pasión por la noche y el barroquismo todos conocemos, recibió el encargo de adaptar los comics al cine. Burton gestó dos pequeñas maravillas llamadas "Batman" y "Batman returns", oscuras y apoyadas por un casting magnífico, captaban la esencia de los comics. Después todo desvarió y gracias a Joel Schumacher sufrimos dos vergonzosas secuelas que recordaban más a la mitica -por su cutrez- serie de los 60 que a las películas originales de la serie. El señor de la noche quedó así olvidado. No obstante, en el 2000 los superhéroes de la Marvel comenzaron a apoderarse de la pantalla y la DC vio la oportunidad de recuperar al hombre-murciélago para el cine. El encargado fue Christopher Nolan.

Batman Begins

Batman Begins es una excelente película de superhéroes; sin embargo, por muy potenciadas que esten las virtudes de este género en su metraje, sus defectos -aunque reducidos- siguen estando allí.
La película olvida las antiguas adaptaciones del héroe y narra el principio de la historia. Así pues vemos a un Bruce Wayne primero perdido en su sed de venganza y desorientación para ver como poco a poco sus ideales se pulen y acaba transformándose en la noche. Naturalmente existe un villano de turno que trata de sumir a Gotham city en el caos, y naturalmente acaba existiendo relación entre él y la muerte de los padres de Wayne para así acabar con los fantasmas del pasado de este. En este aspecto la película se puede dividir en dos partes: una primera que narraría toda la evolución del personaje de Bruce Wayne y su transformación en Batman, y otra segunda que versaría sobre los villanos de turno. La película se maneja mucho mejor en el primer aspecto, el director se encuentra más cómodo narrando las inquietudes de su protagonista que en los momentos de pura acción. La película, como todas las de superhéroes, se resiente cuando el villano de turno entra en escena (este tipo de villanos individualizados y caracterizados carecen de sentido hoy en día). Así mismo, la película tiene algunas concesiones hacia el humor o el sentimentalismo fácil que, si bien son escasas, descolocan algo teniendo en cuenta el tono preminentemente oscuro de la cinta. No obstante, son estos defectos poco notables en la película y el pulso de Nolan los supera con crecer.
La película tiene un buen guión y el ritmo y la dirección son excelentes (quizás unicamente se le pueda achacar algo de caos en la narración de las escenas de lucha). La realización técnica de la película es buena, quizás la fotografía abusa algo del negro, pero es algo casi inevitable en una película referida a este héroe. El casting de la película sencillamente corta el aliente. Bale encarna un Batman que me parece algo frío y rígido, pero su Bruce Wayne es muy bueno; y esta soportado por una cohorte de secundarios capitaneados por Morgan Freeman, Gary Oldman y Michael Caine que dificilmente podría mejorarse.
Asi pues, si bien baja algo de nivel en su segunda mitad, es una película muy recomendable. Espectacular y entretenida, trata al personaje de Batman con la sobriedad, el respeto y la elegancia que el personaje de Kane y Finger se merece.

The dark knight

"Batman Begins" era una excelente película de superhéroes, una de las mejores, de hecho. Pero era una película de superhéroes, exigía cierta complicidad al espectador y adolecía de todos los defectos de este género. "The Dark Knight" no, esta película trascende todos los clichés del género para convertirse, sencillamente, en LA MEJOR PELÍCULA DE SUPERHÉROES DE LA HISTORIA. La clave es simple, "The Dark Knight" no es una película de superhéroes.
Películas como "Spiderman", "X-men" o la propia "Batman Begins" eran productos muy dignos; entretenidas, espectaculares y dotadas de un pequeño mensaje. No obstante, todas estaban supeditados a los ideales de nobleza absoluta de los superhéroes y las situaciones que estos siempre conllevan. Esta película avanza un paso más. Nos presenta un héroe luminoso que ha de sumergirse en las más absolutas tinieblas.
El mensaje de la película es mucho más profundo e importante de lo habítual en estas películas. La película trata sobre la responsabilidad de nuestros actos, sobre la moral, sobre el bien y el mal, sobre el caos, sobre el orden, sobre la esperanza y los sacrificios, en definitiva, sobre el más cruel y duro heroísmo.
Lo absolutamente genial de esta película es la naturalidad con la que todos estos temas son tratados pues mientras se apabulla la retina del espectador con una interminable sucesión de escenas de acción se insertan geniales diálogos entre Batman-Gordon-Dent o exposiciones demencialmente lúcidas del Joker. Es una película bestial a nivel visual (mucho más que su predecesora, pues las secuencias de acción han ganado en planificación y espectacularidad, e incluso se transladan a la luz día), pero lo que realmente se recordara de ella son sus díalogos, la infinidad de grandes frases que deja y el par de momentos que -por su valentía y realismo- son sencillamente inalcanzables para héroes "luminosos".
La película mejora en todo a su predecesora e incluso mejora a esta (la trama "amorosa" adquiere verdadera importancia en esta segunda parte). Todo aquello que eran defectos en su primera parte queda ahora solucionado, y las virtudes de aquella película palidecen ante las de esta. El ritmo es endiablado, suceden infinidad de cosas, todas a una velocidad de vértigo y con una cohesión asombrosa. La tensión siempre va a más y cada quince minutos el Joker nos sorprende con un nuevo plan más deliciosamente maligno que el anterior. Porque si bien en su precuela la parte más puramente de superhéroes fallaba aquí brilla con luz propia gracias al monstruoso trabajo llevado a cabo por los Nolan, Ledger y Eckhart; los primeros aportan un guión y una dirección sobresalientes, y los otros dos nos regalan unas interpretaciones antológicas para el Joker y Dos Caras. Dos villanos sencillamente superlativos, pues el jaque en el que colocan al héroe no se basa en sus poderes, si no en su simple y llana malicia.
Sobre los aspectos técnicos de la película apenas se puede hablar. La fotografía es excelente, el montaje es sencillamente sublime, los efectos se integran a la perfección y la banda sonora es apotéosica. Pero lo mejor de esta película es el guión, todos los recursos visuales de la cinta están puestos a su disposición y ante lo que consigue el espectador -por extraño que pueda parecer- apenas reparará en lo que esta viendo.

miércoles, agosto 13, 2008

Un anime para recordar

Ef ~ a tale of memories

Anime perteneciente a la temporada de otoño del 2007 y gestado por los genios de SHAFT, no lo seguí en su día porque el primer episodio no me pareció excesivamente llamativo, ahora le he dado una oportunidad a instancia de recomendaciones de amigos y no puedo hacer otra cosa que agradecer a estos su consejo. "Ef", si bien me parece una obra algo irregular y mejorable, entra por la puerta grande en el selecto grupo de animes románticos que considero "imprescindibles", series como "Kimi ga Nozomu Eien", "Tsukihime", "Elfen Lied" o "True tears". En este análisis evitare los spoilers referentes al desarrollo de la trama, pero me resulta imposible omitir un par de detalles que marcan el comienzo de la serie y que resultan imprescindibles para intentar describirla.
Serie basada en un eroge, afortunadamente esta ascendencia es poco notable si obviamos los diseños de los personajes y algunos secundarios muy arqueotipados. La trama gira en torno a la memoria de las personas y, principalmente, al miedo a ser olvidado o a olvidar a alguién. La serie se divide en dos claras líneas argumentales practicamente independientes que afrontan estas dos vertientes del problema. La primera, mucho más convencional, narra un triángulo amoroso en el cual nos encontramos tres personajes terriblemente cobardes y egoistas. Es esta la vertiente más tradicional de la historia, y si bien esta magistralmente contada y ofrece algunos momentos dramáticos, es la parte más floja del anime. Es en la otra vertiente de la historia, la centrada en Chihiro -una joven que no puede recordar nada más allá de 13 horas- donde encontramos el verdadero corazón de esta serie y los elementos que la transforman en una pequeña joya. El amor condenado a olvidarse de dos muchachos esta recreado con una extraña mezcla de ternura y crueldad, salpicado con un acertado simbolismo y unos pequeños elementos mágicos que lo elevan al nivel de cuento de hadas. No obstante, en la alternacia de estas dos historias encuentro uno de los grandes problemas de la serie, pues -a pesar de que existe un lazo de sangre entre dos de sus protagonistas- nunca se alternan; parecen historias completamente independientes y en cierta manera podría decirse que incluso en ocasiones se cortan el ritmo entre ellas. Es algo que no termino de entender, pues creo que la historia podría mejorar en algunos aspectos si las dos hermanas que protagonizan la serie se encontraran o al menos se produjera entre ellas una interacción mayor que la de unos pocos mensajes de texto. Además, aunque esto es meramente una opinión personal, una de las dos partes es muy superior a la otra.
Sobre esta trama se mueven unos personajes relativamente simples a los que la tragedia de las memorias arrastran. En el primer arco nos encontramos con unos personajes más egoistas y cobardes, incapaces de tomar una decisión si no es en el último momento. Este les acarrea sufrimiento, aunque nunca llegue a establecer una empatía con ellos como la que logran otras series. El sufrimiento de estos personajes es más ficticio que real (en la misma serie queda empequeñecido por el que se contempla en el arco de Chihiro); además me parece que se cierra de una forma demasiado alegre o rápida. Chihiro y Renji, en cambio, protagonizan un verdadero drama lacrimógeno magníficamente planificado y recreado. Son dos personajes terriblemente optimistas, alegres y amables, y por ello mismo resulta más cruel y terrible verlos enfrentarse a un destino contra el que nada pueden hacer. La serie lleva a estos dos personajes al límite pero los hace crecer con ello. Al igual que la historia en la que se ubican es mejor que la de sus compañeros, lo mismo puede decirse de su propio desarrollo.
El ritmo de la serie, como he comentado anteriormente, no es perfecto. Las dos historias apenas se entrecruzan y la transición de una a otra no siempre es lo fluida que se desearía. Aún así ambas mantienen siempre la tensión y el drama, y quizás se beneficien algo de esta estructura al disponer más minutos ininterrupidos para desarrollarse. El tempo de la serie es lento, no hay acción y todo el conflicto se focaliza en las relaciones de los personajes. La primera parte de la serie podríamos considerarla alegre, como el vivir unos agradables momentos; la segunda, mucho más amarga, consiste en la lucha por preservar esos recuerdos.
Ya refiriéndonos a los aspectos técnicos de la serie, hay que valorar esta como la joya que es. SHAFT, estudio progresista donde los haya, lleva su animación experimintal al género de la novela visual. Naturalmente no es el desmadre de Sayonara Zetsubou Sensei, pero la serie se aleja de los convencionalismos del género y logra un apartado visual sencillamente único (quizás lo único que se le puede asemejar fue la valiente "Karekano" de Gainax ). Los diseños de los personajes son deudores de su origen de videojuego, son convencionales y tópicos hasta decir basta, pero el estudio logra recrearlos con un pincel terriblemente fino y la animación que usa para moverlos es sencillamente increible. Si exceptuamos alguna concesión cómica en sus primeros episodios, no existe deformación alguna en los personajes y en ningún momento notamos un bajón en la calidad de la animación, animación siempre fluida y natural. Si los personajes se mueven con una suavidad asombrosa, hay que mencionar que lo hacen sobre unos fondo espléndidos. Aquí el estudio deja atrás el trabajo de los diseñadores del videojuego y nos muestra unos escenarios cuidados hasta el más mínimo detalle para, sobre ellos, recrearse con unos juegos de sombras y luces fabulosos. La fotografía y la iluminación de esta serie pueden, sencillamente, contarse como una de las mejores del anime reciente. Para completar este apartado técnico de lujo se encuentra un score magnífico, repleto de pequeñas melodías preciosas que acentúan los grandes momentos de la serie y que refuerzan a la perfección las emociones que las imágenes tratan de transmitir.
SHAFT consigue además impregnar a las numerosas metáforas visuales que refuerzan la historia de una belleza y una fuerza muy percibibles. No obstante, el coste de tantas virtudes es un excesivo lirismo que en ocasiones repercute negativamente sobre la serie. SHAFT tiende a desmadrarse en sus series, y aquí lo hace en ocasiones (sobre todo durante los primeros episodios), jugando con planos dicromáticos y con relieves y fondos. Es un defecto que no lastra demasiado la historia y que incluso en ocasiones es usado como un arma narrativa más, pero mi impresión general es que no era necesario. No obstante, son estas extravagancias del estudio las que le permiten alcanzar en esta serie un par de metáforas visuales impagables que ya de por sí convertirían a la serie en un imprescindible del anime por los avances narrativos que constituyen.
En resumen, "Ef" es una pequeña maravilla del anime actual. En una época en la que la comedia "harem" o las adaptaciones de eroges cuentan por decenas y donde la mediocridad es la cualidad reinante en ellas; "Ef" nos muestra una historia con una fuerza y una magia innegables que narra con una dirección sobria y serie, pero también valiéndose de una colección de recursos visuales impresionantes.

martes, agosto 12, 2008

En la conciencia de un asesino

Dexter (2ª temporada)

Dexter ha sido una de las revelaciones del competitivo panorama de series que existe actualmente en los Estados Unidos. Su primera temporada nos colocaba en la retorcida mente de un frío asesino completamente amoral, el concepto era tan sugerente y el personaje principal estaba tan magistralmente dibujado que el espectador adquiría una extraña empatía con él y con la serie en si. La primera temporada nos presentaba a Dexter y a su mundo, no obstante, el climax de aquella docena de episodios colocó a nuestro asesino en una cruel encrucijada que destruyo su particular sistema de valores. Esta segunda temporada comienza en este punto y se adentra mucho más en la personalidad del asesino, en sus motivaciones y en sus sentimientos de culpa. En la primera temporada Dexter era esclavo de su propia adicción a matar, en esta, de alguna manera la supera y podemos decir que logra encontrar su verdadera personalidad.
El hilo conductor de esta segunda temporada es toda una genialidad por parte del autor de las novelas, pues gira en torno al propio Dexter al ser descubiertos los cadáveres que había estado arrojando al Atlántico durante años. Esto provocara que todos los esfuerzos de la policía (en la cual el mismo se encuentra) y el FBI se centren en encontrar a "el Carnicero de la Bahía". El cerco poco a poco se ira cerrando en torno a Dexter y veremos como la paranoia de este aumenta al mismo tiempo que comienza a plantearse quien es verdaderemente y si esta actuando correctamente. Este es el verdadero gran pilar de esta segunda temporada, pues el "código" de Harry se desmorona, como lo hace la figura del padre adoptivo del protagonista. Con estas dudas Dexter ya no sabe si hace el bien o el mal, e incluso comienza a importarle y empieza a experimentar algo que podíamos llamar conciencia. Es aquí donde entra Layla, personaje que sacudirá aún más los débiles cimientos de la personalidad de Dexter y que se eregirá como la particular e inusual gran villana de esta segunda temporada.
Es esta segunda una temporada mucho más inusual y arriesgada que la primera, el principal conflicto yace en el interior del protagonista, confiriéndole a la serie un tono mucho más íntimo y menos comercial. No obstante, teniendo en cuenta el particular y díficil argumento de esta serie, es una decisión más que acertada pues ha contribuido a definir aún mejor el personaje y lo ha hecho crecer mucho. No obstante, esta prioridad que se da al desarrollo de Dexter se realiza en favor de las historias policiacas y del desarrollo del propio caso principal de la temporada; la serie sigue teniendo multitud de hilos abiertos, pero la sensación de continuidad en el caso principal resulta particularmente dañada por esta dirección argumental.
El desarrollo de secundarios es también muy valiente en esta segunda temporada, destacando la evolución de Laguerra y Doakes, ambas sorprendentes y muy arriesgadas. En este aspecto hay que señalar también la de Deb, sólo que la suya vuelve a estar centrada en escarceos amorosos y muestra que es un personaje que existe más como soporte de su hermano que como personaje individual, espero que en la tercera temporada se le de un enfoque radicalmente distinto.
De los aspectos técnicos apenas se puede comentar nada, la serie es bastante convencional en este aspecto y unicamente habría que reseñar nuevamente la monstruosa tarea de Michael C. Hall como Dexter.
En resumen, se trata de una segunda temporada muy distinta a la anterior, más arriesgada, valiente e íntima. La serie no ha querido repetirse y ha evolucionado profundizando aún más en la personalidad de su protagonismo. Si bien es menos accesible, no me parece que esta temporada desmerezca en absoluto a su predecosa, incluso diría que sube el nivel.

lunes, agosto 11, 2008

Lo mejor y lo peor de Inoue

Vagabond 250

Esta entrada es una continuación de esta otra, que escribi hace año y medio, cuando descubrí esta magna obra de Inoue. Las impresiones que tenía entonces se han confirmado. No soy un gran admirador de este autor; soy consciente de que tiene grandes virtudes, pero -al menos para mi gusto- también tiene una considerable colección de defectos que la lastran.
La serie me pareció ejemplar en su primera quincena de capítulos, después empeoraba considerablemente mientras Inoue utilizaba demasiadas páginas para narrar los orígenes de Kojiro y explicar su particular personalidad. Tras ello la serie recuperaba el nivel. En esta entrada analizare esta última parte del manga, parte que, como indica el título, muestra lo mejor y lo peor de este reputado mangaka.
Dejado ya atrás el origen de su gran rival, estos últimos cincuenta capítulos se han centrado en la batalla de Mushashi Miyamoto contra el clan Yoshioka. Creo que hay que diferenciar dos partes: la batalla contra los 70 hombres y el resto. La segunda parte, que podemos decir ocupa la primera mitad de esta parte de la historia y su epílogo es, sencillamente, brillante. Muestra lo mejor de este autor. La narración es precisa como el bisturí de un cirujano; Inoue consigue congregar varias líneas argumentales en torno al evento que el desafió de Mushashi al clan y, al tiempo que profundiza en la personalidad del propio protagonista y en la de sus enemigos, lo hace también en los secundarios e incluso logra establecer una primera confrontación entre Mushashi y Kojiro. Inoue ya nos muestra uno de los grandes momentos de la saga al principio y después consigue mantener la emoción y la tensión a lo largo de los capítulos. El ritmo es extraño, parece lento al hacer mucho incapié en los pensamientos de los protagonistas, pero después se desvocá como un salvaje mandoble en unas pocas viñetas para mostrar las escenas de accíón.
La parte anterior muestra lo grande que es este autor, la siguiente -por desgracia- muestra lo peor. La batalla contra los 70 yoshioka seguramente sea un suceso mítico en la cultura espadachina nipona, pero creo que Inoue se excede claramente en su narración. Demasiadas páginas carentes de emoción para mostrar como el protagonista acaba con sus enemigos; y en función al número de páginas empleadas parece que el autor quisiera mostrarnos como acaba con cada uno de sus enemigos. Esta parte esta cargada de mucho simbolismo y se trata de profundizar un poco más en la personalidad de Mushashi al enfrentarno a un auténtico infierno, pero estos capítulos contituyen para mi una lectura muy pesada y repetiva, espadazos y espadazos que se suceden sin que verdaderamente esta tensión se transmita al lector.
No podría finalizar una reseña sobre Inoue sin mencionar su dibujo, sencillamente superlativo. La narrativa de Inoue hereda claramente de los clásicos y no busca ángulos o encuadres excesivamente arriesgados o plásticos, no obstante si recurre con frecuencia al habítual recurso que constituyen las metáforas visuales. Aquí Inoue, con sus magníficos modelados y su construcción del movimiento, con sus elaborados fondos y el excelente recreación de la sangre y las salpicaduras, muestra un grafismo que convierte cada capítulo en un placer para la vista.
En resumen, Inoue es un mangaka con uno de los mejores grafismos actuales y una habilidad narrativa fuera de toda duda, pero creo que también en ocasiones pierde el rumbo de la historia y se pierde en pasajes relativamente irrelevantes de su historia.

domingo, agosto 10, 2008

One Piece también tiene sus capítulos de relleno...

One Piece - Capítulo 510 - La banda de los mugiwara contra el arma combate

aunque Oda consigue aprovecharlos para cosas buenas. En este episodio se cncluyen las dos batallas que llevavamos viendo los últimos capítulos: el enfrentamiento de Kizaru y un Pacificista contra cuatro rookies, y el de la banda de Luffy contra uno de los clones de Kuma. La conclusión de ambas batallas, es al menos digna de análisis. Particularmente no me ha gustado demasiado el desarrollo final, pero Oda se ha servido de estas dos batallas para -además de mostrarnos unos combates espectaculares- ha vuelto a dejar clara la escala de poderes.
Los logias son dioses. Es algo que habíamos olvidado últimamente debido a que los últimos grandes villanos no eran usuarios de este tipo de frutas. Es obvio que frutas como la de Moria, Pellona, Trafalgar, Capone, Jewelly o Blueno son muy originales y, bien aprovechadas dan lugar a combates realmente divertidos y espectaculares. Pero las logia siempre han sido las frutas más poderosas. En cierta manera, que Luffy consiguiera derrotar a Cocodrile y Ener mermó la reputación de estas frutas. Pero recordemos que fueron derrotas muy circunstaciales: Luffy consiguió descubrir la debilidad del shichibukai y sencillamente su cuerpo de goma resultó ser el antídoto natural para la electricidad del "Dios" de Skypea. Los logia siempre tienen algún punto débil, pero si este no se encuentra son sencillamente invulnerables. Smoker y AoKiji resultaron imbatibles en su momento, y la batalla de Ace y Barbanegra demostró el monstruoso poder que este tipo de usuarios pueden llegar a desatar. Kizaru se ha sumado a esta liga de monstruos y ha demostrado el poder de estas frutas humillando practicamente a cuatro piratas cuyas recompensas unidas ascendían a más de setecientos millones. Kizaru, desplazándose a la velocidad de la luz, no ha tenido problemas para acabar con ellos. No resulta excesivo. Hemos de recordar que Kizaru es todo un almirante de la marina, es decir, es uno de los pilares de uno de los grandes poderes. El suyo es un poder que sirve para mantener la paz en el mundo y que debe ser capaz de derrotar facilmente a tripulaciones enteras de piratas. Es este el nivel de los almirantes, pero también en el que juegan grandes piratas como los emperadores o los shichibukais. Un nivel en el que Luffy y compañía no están y que también nos da una idea de lo que podemos encontrarnos en esta segunda gran mitad del universo de One Piece que estamos a punto de comenzar. Ya sabíamos que los logia existían pero el poder del que hacen gala es sencillamente desproporcionado. De momento Oda ha sabido siempre muy bien como manejarlos, pero son un elemento muy peligroso de la serie.
Otro elemento peligroso ha aparecido en la forma de unos cyborg terriblemente poderosos llamados "Pacifistas". Sinceramente creo que Oda ha alargado de sobremanera el combate de este cyborg contra la banda para sencillamente rellenar páginas, pues lo considero sencillamente innecesario. Particularmente me habría gustado que se hubiera explayado algo más en el combate de los cuatro novas contra Kizaru o que incluso hubiera vuelto a los frentes de los otros piratas. El combate de la banda de Luffy carecía de emoción y de cualquier tipo de aliciente. Me ha gustado ver nuevamente a "Ashura" en acción; Oda no se olvida de sus técnicas y definitivamente todos los recursos que la banda mostró en su día para acabar con el CP9 (hace ya casi 100 capítulos) han pasado ya a formar parte del repertorio habitual de la banda. Esto puede resultar algo peligroso, pues hasta ahora los golpes de los mugiwara no dejaban de ser variaciones relativamente predecibles de puñetazos o espadazos; fue en esta saga donde "magicamente" todos subieron de nivel. Ahora sabemos que este es el nivel que existe "bajo el paraguas" del gobierno mundial. El combate no ha sido tan agónico como lo fueron aquellos y me gusta que -al contrario que en otros mangas- en la serie nada siga siendo gratuito y los personajes no se guarden sus mejores ataques desde el principio (recordemos como en Dragon Ball tenían una pasión pasmosa por intercambiar puñetazos y patadas que sabíamos que no servían para nada). Los piratas atacan desde el principio con todas sus fuerzas y este capítulo ha servido para recapitular las armas con las que cuentan. No obstante, el nivel de fuerza de los "Pacifistas" asusta, pues toda la banda se ha unido para derrotar a uno y aún así ha resistido bastante tiempo. Se ha intuido que bajo ellos sigue habiendo personas (lo cual es algo que no termino de entender) lo cual supongo que servirá de freno para evitar una producción en masa, pero aún así Oda ha dado a su gobierno mundial una numerosa fuerza de choque dotada de una fuerza terrible. Al igual que los logias, es algo que debe manejar con mucho cuidado en el futuro.
Ahora todas las puertas quedan abiertas de cara a los siguientes capítulos. Particularmente creo -espero- que el combate de Kidd y Law contra su Pacifista ha de haber finalizado, pero Kizaru parece dispuesto a acabar con todos los piratas y esto podría colocarlos a ellos en peligro. Pero Luffy sigue estando por allí y debería ser el objetivo principal de un almirante que ya sabemos que resulta intocable en este momento de la historia. Pero hay más frentes abiertos: Capone y Jewelly siguen por la isla, Sentoumaru y el ejército de Kizaru aún han de mostrarse, Hawkings y los otros tres piratas derrotados no tendrían porque permanecer mucho tiempo en el suelo si tenemos en cuenta la voluntad de la que suelen hacer gala los piratas, y en esta isla todavía esta el hombre que fue mano derecha del rey de los piratas. Lo que sucederá en el 511 me parece sencillamente inimaginable.

sábado, agosto 09, 2008

Interesante -pero aburrida- lectura

A sangre fría

Escrita en 1966, esta novela es la obra más célebre de Truman Capote y también la precursora del género de la "novela de no ficción". Una novela que tenía bastante curiosidad por leer debido a su relevancia en la propia historia de la literatura y que, una vez concluida su lectura, me ha dejado algo frío. Se trata de una novela muy peculiar.
Como es sabido, la obra no es otra cosa que la novelización de un suceso real. Truman Capote se desplazó hasta un pequeño pueblo de Kansas en el que se había realizado un terrible crimen y allí entrevisto a los vecinos de los muertos a fin de conocer a estos y las circunstancias de su muerte y, sobre todo, conocer como aquel brutal asesinato había repercutido en las vidas de unas personas que hasta entonces se consideraban normales. Después, los autores de los crímenes fueron atrapados, y Capote amplió su obra para captar también las motivaciones de los asesinos y, finalmente, hacer una reflexión sobre las propias leyes; el crimen y el castigo.
Creo que se pueden diferenciar claramente dos partes en la novela: antes y después de la captura de los criminales. La primera parte nos muestra a los Klutter (las víctimas), sus vidas y como estas les fueron arrebatadas, y como esto transforma a sus vecinos y los vuelve desconfiados y paranoicos. Es un retrato bastante interesante sobre la naturaleza del terror, nuestro miedo a lo desconocido y a la fragilidad de la falsa seguridad que creemos tener. Con esta parte se alterna la vida de los asesinos antes y después del crimen, observándo sus miserables y ridículas vidas y alternando sus presentes con numerosos flashback que narrán el porque sus personalidades se desarrollaron de tal forma. Esta parte del libro es, sencillamente, muy irregular. Alterna pasajes de una maestría considerable con otros en los que el mensaje se hace demasiado repetitivo. Creo que en esta parte Capote pecó de demasiada ambición al querer retratar demasiados vertices de la naturaleza humana, perdiendo con ella gran parte de la agilidad que se le debe exigir a una novela.
La segunda parte, con unos protagonistas ya apresados, es más una reflexión sobre los actos y las consecuencias. Me parece bastante más lograda que la anterior, aunque sólo sea porque todo se reduce a un hilo narrativo. Vemos el juicio y la larga espera de los dos asesinos en el corredor de la muerte. Si bien Capote expone hechos, es inevitable pensar que acabó tomando algo de simpatía por los protagonistas pues la novela no deja de criticar las injusticias del sistema judicial americano y sus muchos agujeros. Se trata de un tema muy peliagudo y los mismos criminales parecían estar a favor de la horca pero -y más desde una mentalidad europea- uno no puede dejar de pensar en lo terrible de la pena máxima, en el derecho que tenemos los hombres a sentenciar a muerte y en si las prisiones y las condenas existen para el castigo o la redención.
Particularmente creo que gran parte de la fuerza de esta novela no se puede apreciar hoy en día, pues este tema -en el que en su día fue pionera- ha sido tratado y plagiado en muchas otras novelas y también el algunas películas. No obstante, es una novela muy sugerente e interesante, que nos hace plantearnos preguntas muy importantes con una honradez aplastante. Capote no trata de justificar en ningún momento a Dick y Perry, sencillamente narrá el camino que los llevó hasta la casa de los Clutter y lo que allí hicieron; si sus actos no eran otra cosa que la consecuencia de sus tristes vidas, si tenían posibilidad de redención y si merecían la muerte son preguntas que cada persona debe pensar individualmente como si fuera un miembro del jurado.
No obstante, aún con estas grandes virtudes, la novela adolece para mi gusto de graves problemas de ritmo. La historia en su principio esta demasiado ramificada y salta de un pasaje a otro con una rapidez que descoloca al lector. Además, siendo el desenlace obvio, muchas párrafos parecen casi irrelevantes y no hacen otra cosa que retrasar la inevitable captura y el juicio de los culpables.

viernes, agosto 08, 2008

La mejor película de Pixar (y no es decir poco)

Wall-E

Sencillamente, cualquier tipo de definición o reseña que se haga de esta película es un acto de prepotencia que roza el insulto al séptimo arte. "Wall-E" es, sencillamente, la mejor película que he visto en un cine en mucho tiempo y la mejor de todas las que ha gestado Pixar a lo largo de sus casi tres lustros de historia (y esta compañía no ha hecho otra cosa que regalarnos obra maestra tras obra maestra).
La película nos traslada hasta el año 2800, allí un pequeño robot se dedica a compactar las montañas de basura que cubren la tierra y transformalas en apiladas torres de residuos. He de señalar aquí que este robot, cuyo diseño inicial recuerda mucho al de "Cortocircuito", y que por ello mismo iba predispuesto a odiar, es absolutamente entrañable. Wall-E, que es su nombre, es capaz de realizar un infinidad de acciones a pesar de su aparentemente limitado diseño, pero además todas ellas estan dotadas de una naturalidad pasmosa. En esta primera parte de la película vemos a un robot que ha adquirido una extraña personalidad y que, sólo en un planeta apocalíptico, se limita a recorrer la Tierra recogiendo basura -que es el trabajo para el que ha sido programado- y recopilando al mismo tiempo pequeños vestigios de la humanidad que considera tesoros. Entonces llega "EVA", una androide -entenderemos que es femenina- de última generación que tiene una extraña pasión por dispararle a todo con su poderoso laser. Wall-E se "enamora" de su compañera, y poco a poco el amor va floreciendo entre ellos. Después sucederá algo que cambiara por completo la historia y nos transladara a un crucero intergaláctico donde sobrevive una atrofiada raza humana.
La grandeza de Wall-E no se puede contar con palabras porque uno de los méritos más maravillosos de la película es que su primera mitad es practicamente cine mudo. "Wall-E" y "Eva" apenas hablan; toda su comunicación se lleva a cabo mediante gestos o actos (un trabajo de planificación perfecto y monstruoso) y unicamente se reservan las pocas palabras que componen su vocabulario para los grandes momentos. Y sin palabras son capaces de transmitir sentimientos puros con una fuerza sencillamente increible; creo que sólo había visto una relación tan hermosamente tratada y desarrollada como el amor entre estos dos robots en la amistad entre convictos que se narra en "Cadena Perpetua". Escenas como el baile espacial o el visionado de Eva de sus recuerdos subyacentes son sencillamente inolvidables.
En la otra trama de la película, la que nos expone primero las fatales consecuencias de nuestros actos (aquí me parece prodigioso que Pixar haya decidido usar por primera vez actores reales para representarnos -al mundo actual- con ellos y convertirnos así a nosotros mismos en los villanos de la historia) y después nos muestra un poco de esperanza, nos encontramos con una película más convencional. Es valiente en su mensaje, pero no rompedora en sus formas y se asemeja mucho más a otras películas de este estilo que ya hemos visto. No obstante, la alienación de la vida y la perdida misma de la voluntad de vivir se reflejan a la perfección, y los genios de Pixar consiguen que sus personajes nos enamoren con unas pocas palabras y un sensacional homenaje a "2001".
No se me ocurre mucho más que decir pues nada hace justicia a esta película, una pequeña maravilla que me ha sorprendido más gratamente de lo que puedo expresar con palabras. Una pequeña maravilla que dignifica el cine y lo hace grande. Una pequeña maravilla que seguramente será mejor que la clásica película que algún estudio fabrique de cara a los Oscars y consiga llevárselo. Una película que muestra lo importante que es el guión, porque en esta misma reseña no he hablado ni una sola vez del fabuloso trabajo que esta película (que lo es), porque todos los años que los genios de Pixar han pasado trabajando en esta película estaban enfocados a contar una historia.

jueves, agosto 07, 2008

En la mente de un asesino

Dexter (1ª temporada)

Tras "Perdidos", esta es seguramente la serie que más ha dado que hablar en el ámbito forero-blogero estos últimos años. La historia nos coloca en la piel de Dexter Morgan, un forense especiacilizado en el análisis de sangre que esconde en su interior a un sádico asesino al que da rienda suelta en ocasiones permitiéndole acabar con otros criminales que han salido impunes de su encuentro con la ley. Las espectativas que tenía sobre esta serie eran muy altas, tanto por la fama que había logrado reunir como por el propio género que trata, así pues mis sensaciones finales sobre ella no dejan de ser algo agridulces.
La serie es relativamente corta, apenas una docena de episodios, aunque la duración de esta es sorprendetemente larga (alrededor de los cincuenta minutos, lo cual nos da un metraje total de unas diez horas). El guión esta bastante cuidado y la serie siempre se mueve en torno a un caso principal ("Ice truck killer") y algunos secundarios en torno a los cuales se van desarrollando los distintos personajes. Tenemos un abanico de secundarios relativamente pequeño (apenas media docena de compañeros de trabajo de Dexter y la familia de su novia). Es esta además una temporada de presentación de Dexter y de su particular personalidad, y para ello se recurre a numerosos flashback que ilustran su relación con su padre y que nos ayudan a conocerlo mejor; esto hace más llevaderos y entretenidos los primeros episodios, en los que trama principal no avanza tan deprisa como el resto. Un aspecto que me ha llamado la atención es que, además del caso principal, hay pequeños arcos argumentales que se extienden a lo largo de dos, tres o incluso más capítulos, mejorando bastante la cohesión de la serie y librándola de ese caracter episódico que sufren muchas otras series de tipo policial.
La trama principal de la serie, he de decirlo, no ha terminado de convencerme. Todo lo vinculado con el asesino del camión de hielo y su relación con Dexter me parece en un principio demasiado forzado y, en su parte final, demasiado rebuscada y casi surreal. Entiendo que el argumento principal de la serie no es otro que el carácter de Dexter y la particular evolución de este a lo largo de los 12 episodios -evolución que, sencillamente, no sería capaz de definir- pero aún así me parece que resulta muy forzado y tramposo. Me esperaba una serie menos centrada en el protagonista en este aspecto; donde Dexter se moviera en un mundo, no donde este mundo girara en torno al propio Dexter.
Pero lo interesante de esta serie no es otra cosa que el retrato de la personalidad de Dexter, un asesino frío y metódico regido por un extraño "código" que le permite sobrevivir. Es un hombre vacío, completamente carente de sentimientos o sensaciones, y resulta terriblemente atractivo inmiscuirnos en su mente y ver como contempla el mundo y juzga a sus semejantes. El como reacciona ante el mal y el como es incapaz de disfrutar de la vida y se ve arrastrado a vivir en una constante oscuridad es fascinante; porque Dexter ni siquiera es un héroe vengador y justiciero, no mata para hacer el bien, mata porque algo en su interior le obliga a matar gente y tiene que elegir aquellas víctimas que son menos peligrosas para él.
De los aspectos técnicos de la serie se puede decir poco, correcta sin excesos. La ciudad de Miami aparece sucia y decadente, y se refleja bastante acertadamente el extraño crisol de culturas y miserias que es. La estética bebe mucho en este aspecto del cine policiaco actual, donde todo parece desencanto y corrupción. Las escenas de acción son casi inexistentes y no demasiado espectaculares, el resultado en este aspecto es una serie sobria y contenida. Los actores estan bien, aunque todos quedan eclipsados por la monstruosa labor de Michael C Hall como Dexter, aunque aquí hay que decir que el papel que interpreta es sencillamente un regalo.
En resumen, si bien no creo que sea la mejor serie de la historia (algo que creo que se dice hoy en día con demasiada rapidez), si es una serie distinta y muy, muy recomendable. Oscura y siniestramente retorcida, es uno de los más sugerentes análisis de la personalidad humana que he visto ultimamente.

miércoles, agosto 06, 2008

Marathon de Futbol Americano

Supongo que, como la mayoría de los lectores de este manga en castellano, sigo Eyeshield 21 gracias al trabajo de los chicos de Nihon no fansub. Estos tenían dos equipos trabajando en el manga y hoy, por fin, los que se encargaban de la parte más antigua han atrapado a sus compañeros. Eso significa que tras finalizar el tomo 15 tengo 5 más para leer, luego la reseña que normalmente hago de este manga será en esta ocasión significativamente más larga. Como no podía ser de otra forma en un análisis de 6 tomos, advierto que habrá numerosos e importantes spoilers.

Tomo 15

Este tomo completa la batalla contra Poseidon y narra toda la transición hasta el comienzo del partido contra "los vaqueros". No se trata de un gran tomo, pues veo elementos muy forzados, pero sin duda en este tomo comienza a verse la verdadera "épica" del manga pues los Devil Baits comienzan a enfrentarse con sus enemigos de toda la vida.
El desenlace de la batalla contra Poseidon es muy bueno, Sena evoluciona (para mi gusto lo hace un poco pronto) y se nos muestra un compañerismo muy idealista entre los dos equipos al finalizar el partido. Una batalla dura pero muy noble. Creo que en esta batalla se ha forzado demasiado al equipo, pues todo ha sido muy agónico y esto puede ser negativo de cara a los futuros enfrentamientos, pues es de esperar que estos no sean más fáciles y el lector puede acabar saturado de milagros si los autores no se manejan bien.
Una vez acabado "Poseidon" llega el turno de los "Gunman", equipo del que hasta ahora se había mostrado relativamente poco y del cual se incide de nuevo en su desmesurada potencia de ataque. Se profundiza en el enigmático Kid, se presenta al "maestro" de Sena para que la evolución de este ya sea total de cara al enfrentamiento con Shinn y se explica también algo más del pasado de los Devil Baits y Musashi.
Para mi gusto, el festival deportivo no es excesivamente cómico y la inclusión de Riku me parece demasiado "oportuna", pero es un buen tomo de transición y supone una notable mejora con respecto a la decepción que me estaba suponiendo el gran torneo.
El dibujo sigue su pequeña escala ascendiente y logra momentos muy buenos aunque, como siempre, se maneja mejor en los partidos que en la vida cotidiana de los personajes.
En definitiva, un buen tomo en el que acción, humor (aunque este no este muy logrado) y desarrollo de personajes se dan la mano como en pocos tomos de esta serie.

Tomo 16

Sencillamente, el mejor tomo de la serie hasta el momento. Este tomo narra la primera mitad de la batalla entre Seibu y Deimon y es, sencillamente, una batalla sin cuartel donde todo se reduce al ataque.
Es terriblemente divertido ver los ataques de cada uno de los dos equipos y como sus adversarios tratan de sobreponerse a ellos. Además, Seibu es un enemigo que ya si tiene carisma y ello juega en favor del espectaculo.
Es un tomo extraño pues es un tomo "gozosamente" derrotista. Poco a poco el equipo protagonista va siendo derrotado por un equipo que, sencillamente, juega mejor que ellos al futbol americano. Sena y sus compañeros consiguen pequeñas victorias parciales, pero para lo único que estas sirven es para que la distancia que sus enemigos consiguen no se dispare monstruosamente. Derrotas de las tres estrellas de Deimon ante las de Seibu mejoran el capítulo, especialmente a Hiruma, con un desarrollo mucho más trabajado y pronunciado que en los tomos anteriores. No obstante, la llegada de Musashi al final del tomo y la reunión del verdadero equipo de los Deimon Baits le da al tomo un tono final espectacular y esperanzador.
A nivel gráfico el tomo mantiene un nivel similar al anterior. Se agradece que, acabado Poseidon, se acabe con el ya pesado simbolismo de las olas y que este ahora, aunque siga presente, sea mucho menos descarado. El partido se refleja con unos angulos interesantes, sobre todo cuando se muestra el partido a traves de Hiruma (una interesante sucesión de contrapicados y sombreados) y con unos planos largos del campo de juego que se hacen imprescindibles en un tomo que es principalmente un duelo de quarterback.
Gran tomo con algo de comedia y de drama pero, sobre todo, con una espectacular batalla que es, de lejos, la más divertida, espectacular y emocionante que han retratado los autores de este manga.

Tomo 17

El anterior tomo me había parecido el mejor de la serie. Este lo mejora. Se trata de un tomo que, sencillamente, mejora la serie. La mejora porque el partido es mejor aún que en el tomo anterior porque si en los anteriores partidos toda la batalla se centraba en un par de jugadas o estrategias, aquí es una batalla global que alcanza a todos los jugadores, un interminable intercambio de touchdown frenético y espectacular. La mejora porque los Seibu Wild Gunman eran carismáticos antes de empezar el partido y lo son aún más tras finalizarlo. Lo mejora porque todos los Devil Bait crecen y comienza a verse el verdadero equipo que serán en el futuro. Lo mejora porque los protagonistas pierden.
Sinceramente, no esperaba que perdieran, pensaba que ganarían y se enfrentarían a Oujou en la final. Pero no ha sido así, han perdido y ahora se ven obligados a jugar un partido de repesca para jugar la Christmas Bowl, partido que, en la última página, se revela les enfrentará al verdadero "Eyeshield 21". Sena, Monta, Kurita, Hiruma, Musashi y los tres hermanos han mejorado en este tomo como no lo hacían en mucho tiempo. Este partido ha sacado lo mejor de cada uno de los jugadores y los ha mostrado convencidos de si mismos y de sus ambiciones. Además, como he mencionado antes, Seibu ha ganado en fuerza y el autor se ha reservado así un enemigo más para el gran torneo de Kanto. La serie, en este momento, presenta un aspecto inmejorable.
Del grafismo se puede decir poco. En el partido se muestran algunos encuadres verdaderamente inusuales para mostrar los atrapes y las luchas por el balón. El simbolismo se reduce al mínimo y la batalla tiene una nitidez impresionante. Así mismo, los rostros de los protagonistas han ganado en expresividad y los autores estan comenzando a sustituir cuadros de díalogo por pequeñas virgerías gráficas.
Trabajo, en general, sublime de los autores en este tomo.

Tomo 18

Otro gran tomo, quizás algo inferior a los dos anteriores pero sin duda de los mejores de la serie. Apenas hay transción y, tras una explicación algo forzada para que "el as de los ojos rojos" no juege contra Oujou, llega el turno del partido en el que Sena se enfrentara al verdadero Eyeshield.
El partido es muy bueno y, sobre todo, muy táctico. Si el anterior era un intercambio salvaje de puntos, este es un partido mucho más inteligente y planificado por parte de sus enemigos. Hayato y Kotaro son sorprendentemente carismáticos para el poco protagonismo que han tenido hasta la fecha y son también -además de muy buenos- divertidos y agradecidos de cara al espectador. Hayato, como el verdadero Eyeshield, es una auténtica bestia parda dotado de una técnica sencillamente monstruosa, y me ha gustado que no lo hayan convertido en otro jugador rápido como se hizo con Riku (pues en este caso sería más difícil incluso explicar una hipotética victoria por parte de Sena).
Pero lo más importante del tomo es que, por fin, la careta de Sena ha caído y ha abandonado su nombre falso para revelarse como verdadero y orgulloso jugador. Era algo que me parecía ridículo a estas alturas del manga, pero creo que los autores finalmente han realizado una gran escena para su verdadera presentación. La evolución del personaje de Sena se ha completado por fin y ha dejado atrás un peso que le estaba lastrando demasiado, y a su paso ha ido -en menor medida- una pequeña pero agradable evolución de Mamori y de otros personajes que ya han depositado en Sena una confianza total como estrella del equipo.

Tomo 19

Otro tomo muy bueno que demuestra que la serie se halla en su mejor momentos. La resolución de la batalla contra "las arañas" es muy buena, a pesar de que estos enemigos no parecían demasiado impresionantes al principio se han contagiado del estado de gracia en el que se encuentra en la serie y ha resultado ser una gran batalla. La evolución de Sena era previsible y esta muy bien conseguida (y en verdad se aprecia como han recreado la leyenda de "Eyeshield 21" para que no pareciera que Sena era un ladrón si no el digno heredero de ese nombre), pero lo que más me ha sorprendido de este tomo ha sido la inesperada evolución de Taki. Incluso el miembro más estúpido del equipo ha crecido.
La saga del torneo de Tokyo se cierra con un combate algo "trucado" entre Oujou y Seibu que los primeros ganan facilmente pero que resulta una derrota "circustancial" para los segundos al carecer de su receptor. Después tenemos la clásica escena de selección de onces de ataque y defensa donde volvemos a ver a los principales protagonistas de esta parte, ya finalizada, de la historia.
Y la serie, en su mejor momento, se prepara para aforntar su torneo más decisivo. El campeonato nacional con los ocho equipos más fuertes. De los conocidos han pasado los tres más carismáticos y completos: Deimon, Oujou y Seibu; y también están presentes los "egipcios" y los "dioses", este último el equipo más poderoso y temido y que ya ha sido designado como primer rival de los protagonistas. Me ha sorprendido bastante en este aspecto que el cruce de semifinales fuera con Oujou, pues estos dos equipos parecían estar llamados a repartirse el primer y el último partido de este torneo.
Supongo que a continuación vendran algunos episodios de relleno a fin de profundizar algo más en los personajes antes de comenzar la siguiente gran saga que, nada más y nada menos, se inaugurara con un enfrentamiento contra "el mal absoluto".

Tomo 20

Otro excelente tomo. Pensaba que tendríamos bastantes capítulos de transición -un tomo- hasta que comenzara el partido contra Nara, pero no ha sido así. Apenas han sido unos cuatro o cinco episodios. Ahora ha comenzado el partido más duro de todos los enfrentados hasta ahora por el grupo, un partido a vida o muerte en el que se tienen que enfrentar al equipo más poderoso y al jugador más genial y terrible de todo Japón.
Este primer tomo abarca la primera mitad del partido y es claramente catastrofista. Cualquier táctica o esfuerzo de los protagonistas es contrarrestado por sus adversarios por fuerza, técnica o simple genialidad. Se trata de un tomo en el que, cualquier carrera que realice un protagonista será realizada por un enemigo en una décima de segundo menos. Todos dan lo mejor de sí pero son aplastados por una fuerza mayor. Evidentemente no perderán, ya perdieron hace poco y hacerlo ahora conllevaría el fin del torneo -y en consecuencia del manga-, pero Nara parece una montaña imposible de superar y, caso de hacerlo, parece que la historia se forzara mucho.
El partido que se nos muestra es dinámico y muy adictivo, pero, independiente de él, hay un interesante desarrollo de personajes. Primero se profundiza algo más en la historia de Hiruma, Kurita y Musashi y en sus antecedentes con estos enemigos; se reincide en la determinación de todos los miembros del equipo por ganar (y esta se refuerza con la promesa de la incorporación de Yuki al equipo después de quince tomos calentando el banquillo), y por último se nos muestra a un equipo hundido, humillado, enloquecido y más maduro y fuerte.

Poco más diré después de este macroanálisis. La serie, después de unos comienzos esperanzadores atravesó muchos altibajos, pero ha llegado por fin a su punto álgido. Y este punto esta muy alto.

martes, agosto 05, 2008

El día que Riful sonrió

Claymore - Capítulo 82 "Pesadilla sin fin"

Me ha sorprendido que Yagi haya alargado aún un poco más la pequeña puesta a punto de todos los frentes de la historia que nos estaba narrando en los últimos capítulos. Pensaba que volveríamos al frente principal de Clare como, ciertamente, se ha hecho, pero Yagi nos ha regalado un bonito epílogo en el que nos muestra por fin en que consiste el plan de Riful para enfrentarse a sus enemigos. Tengo debilidad por este personaje y además me parece que el autor se ha sacado de la manga un hábil y coherente recurso, luego pasado el efecto el efecto sorpresa sigo bastante encantado con la jugada del autor.
Parece que dejamos atrás definitivamente a Riku y Priscilla -cuyo planteamiento ya puede considerarse completado- y se centra en preparar definitivamente otros tres frentes de la historia.
El primero y más irrelevante de los tres arcos tratados es el referente a Galatea, Miata y Clarice. No vemos otra cosa que una conversación de ellas con los sacerdotes de la Ciudad Sagrada en la que se recalca el apreció que Clare consiguió infundir en aquellas gentes y el como ahora se beneficián sus compañeras. Galatea parece que podrá conservar su empleo de "monja" y Miata y Clarice estan recibiendo un poco de la humanidad que jamás habían experimentado. Las tres parecen definitivamente reconvertidas al lado "bueno". Galatea, por desgracia, parece destinada a un rol meramente de soporte de momento; de Miata y Clarice es más difícil adivinar que sucedera con ellas pues no parece muy probable que se queden en la ciudad o que la Organización ignore durante mucho tiempo su ausencia.
La segunda trama a tratar consiste en la separación de las siete claymore renegadas. Un recurso muy forzado, pero supongo que inevitable. El grupo que se había formado era demasiado fuerte y Yagi tendría problemas para encontrar un obstaculo para ellas que no fuera un abisal. Así pues, Clare tiene carta libre para realizar un pequeño viaje en busca de Raki. Naturalmente "va sola"; las dos claymore que le acompañan podemos considerarlas "débiles", pues aunque sin duda son fuertes y tienen interesantes habilidades y características, no son ni Hellen, ni Devene ni mucho menos Miria, de modo que la protagonista puede tener una buena batalla épica dentro de relativamente poco. Particularmente no creo que se vayan a encontrar con Raki en el próximo camino, pero viendo el camino que esta tomando el manga tampoco creo que vayan a tardar cuarenta capítulos. Esta división también da lugar al habítual tandem "Hellen-Devene", que espero que no sea mostrado demasiado, pues temo que Yagi podría usarlas para reintroducir a Isley o algún otro personaje que, para demostrar su poder, las mataría.
El último y más revelador frente de este capítulo es Riful. El plan de la más antigua de todas las abisales no es otro que usar a Luciela-Rafaela. Sin duda resulta forzado que la muerte que Rafaela diera a su hermana no fuera otra cosa que una extraña petrificación en cuyo interior yace ahora lo que quizás sea un híbrido de sus dos personalidades. Resulta extraño, pero Yagi sigue teniendo la patente de los Yoma y sus características, luego poco podemos decir. Este recurso constituye una verdadera carta ganadora para la pequeña niña sádica y explica porque verdaeramente pensaba que podía enfrentarse a sus enemigos si disponía de una claymore experta en la canalización de energia, y además constituye el regreso de dos personajes muy carismáticos y muy desaprovechados como son este par de hermanas. Es un giro argumental muy peligroso, pero particularmente me ha gustado y creo que vuelve a colocar a Riful como un elemento verdaderamente a tener en cuenta en esta batalla.

lunes, agosto 04, 2008

Una serie que hace otakus

Great Teacher Onizuka

"GTO" es una serie casi mítica en el ámbito otaku, una de esas series que apareció a principios de esta década y que se convirtió en bandera de los fansub y obra de culto. Una serie que recoge la inmensa mayoría de las virtudes de anime, pero que se convirtió en mítica por el carisma de sus personajes y la considerable carga de crítica social que conllevaba su inusual escenario.
Porque GTO narra las peripecias de un macarra cuya máxima ambición es convertirse en profesor para acostarse con jovencitas. Onizuka bebe y fuma, tiene una facilidad pasmosa para meterse en peleas y ofender a todo el mundo y esta traumatizado por ser virgen a los 22 años. Pero Onizuka, por encima de todo, es un "hombre"; un joven que ve a muchachos en problemas y no duda en hacer cualquier cosa por ayudarle. Onizuka ve las verdades del mundo y actua de acuerdo a unos ideales que se basan en conceptos tan claros como la libertad y la responsabilidad que esta misma acarrea. Onizuka no siempre se enfrenta a adultos para defender a sus alumnos, tampoco vacila un instante cuando sus alumnos actuan como niños y necesitan una verdadera lección. Es un personaje extraño que, como la gran Kanzaki Urumi dice "es un borracho, un idiota y un pervertido, pero... es sincero, no niega su perversión". Es esta sinceridad la que hace especial a Onizuka, es esta sinceridad la que le impide ver una injusticia y no actuar en consecuencia, es esta sinceridad la que hace que todos los que esten a su alrededor acaben apreciándolo y aprendan de él valores mucho más importantes que estupideces de libros de texto. GTO es un canto a la tolerancia y la libertad, a la justicia y a la responsabilidad, a la amistad y a la juventud y sus sueños. Pero estos no son valores ajenos a otras series, y lo que hace grande a esta serie es una considerable cantidad de drama y crítica social. Los ideales que Onizuka transmite a sus alumnos son verdaderamente importantes porque los problemas a los que sus chicos se enfrentan son en ocasiones muy graves, y Onizuka es capaz de ayudarles a todos con una herramienta tan simple como poderosa que se llama verdad.
GTO es, no obstante, una hilarante comedia que se sustenta sobre el desbordante carisma de su protagonista y algunos de sus alumnos. Esta serie toca asuntos tan peliagudos como los suicidios juveniles, los abusos a los débiles, la marginación de alumnos, el abandono de los padres ante sus hijos, la rigidez y la hipocresía de un sistema que obliga a unos jovenes que todavía no saben lo que quieren a tomar decisiones que afectaran a toda su vida, la soledad de los muchachos, la tiranía de los profesores e incluso los abusos sexuales. Y en ocasiones los toca con una brutalidad horrible, pero siempre los suaviza y los resuelve con un sentido del humor increible. Onizuka esta como una regadera; es capaz de dar una paliza a sus alumnos, de sacar fotos de ellas casi desnudas, de enfrentar a sus alumnos a sus peores miedos para que los superen, de enfrentarse en varias ocasiones a los Yakuza, de fingir secuestros y acabar perseguido por el ejército, de enfrentarse a una horda de delincuentes, de golpear a otros profesores y de arriesgar su vida cuantas veces haga falta sin pensarselo. Y Onizuka lo hace siempre con una sonrisa en la boca, por su propia voluntad y con el único fin de dar una lección -por muy surrealista que sea- a sus alumnos. Y si cuando hace esto puede hacerlo disfrazado, emborracharse, robar algo de dinero o conseguir espiar a alguna mujer... mejor que mejor. Onizuka no oculta nunca ninguno de sus innumerables defectos.
Pero si Onizuka es carismático no puede decirse otra cosa de sus alumnos, todos ellos con conflictos perfectamente desarrollados a lo largo de la serie. Si bien la serie parte de muchos tópicos habituales, partiendo del humor y el drama siempre consigue dotar de un buen contexto a todos sus personajes. Personajes tan tópicos como el pobre muchacho que sufre abusos y la chica tonta de cuerpo de escándalo son algo más que arquetipos, tienen profundida y evolucionan a lo largo de la serie ganándose el cariño del espectador o lector. Disponemos también de un gran número de villanos que, conforme Onizuka vaya ayudando a superar sus traumas, irán pasándose a su bando, pero también en ellos hay una considerable variedad tanto de personalidades y problemas como de formas de actuar: así pues tenemos desde las simples y terribles "brujas" como Anko o Miyabi, a formas mucho más puras y refinadas del mal como serían Mayu y Tokiwa (estos sólo presentes en el manga). Tenemos también a secundarios cuasi exclusivamente cómicos como Kunio. Y luego tenemos a Kanzaki, una maquiavélica genio que acaba siendo la más leal a Onizuka hasta el punto de querer fugarse con él o incluso estar a punto de cortarse las venas cuando la vida de "su Onizuka" corre peligro. Kanzaki es un personaje tan carismático que llega incluso a eclipsar al propio Onizuka. La serie también presenta personajes adultos, pero en ellos la comedia deja paso a una clara reflexión sobre el sentido de la enseñanza, un mensaje que en ocasiones se me hace demasiado repetitivo.
El trabajo del estudio Pierrot en la serie es difícil de juzgar. En primer lugar, existe el grave problema de que el manga no esta enteramente adaptado y de que casi la mitad de la obra permanece inédita en la pequeña pantalla. No creo que Pierrot tuviera mucho que decidir en este aspecto, pero hay que decir en su favor que se inventaron un último par de episodios muy dignos y absolutamente coherentes con el resto de la serie. Sobre el resto de la serie, hemos de partir de la premisa de que el argumento y sus protagonistas ya partían del gran manga de Fujisawa, así pues sólo se debería juzgar la calidad de la animación y los aspectos técnicos. El diseño de los personajes, visto hoy día, parece algo desfasado, pero aquí hay que tener en cuenta que el dibujo propio del manga es muy particular: preciosista y delicado en algunas escenas puntuales, salvaje y brutal en otras, completamente deformado en otras y "normal" durante la mayoría de las escenas. El anime capta bien ese dibujo, pero en ocasiones la animación sufre altibajos alarmantes e, igual que hay escenas tremendamente animadas, hay otras en la que el espectador siente casi vergüenza ajena. La música, por su parte, es magnífica y encaja perfectamente con la serie (teniendo que mencionar aquí especialmente el gamberro primer opening: "Driver´s high" de Larc`en´ciel). Así mismo, la selección de las voces es bastante buena, aunque en buena medida todo el casting queda eclipsado por Wataru Takagi y su monstruoso trabajo como Eikichi Onizuka.
El último apartado de esta ya extensa reseña va para esa segunda mitad del manga que no esta adaptada al anime. Es una segunda parte más densa y compleja que la primera, como es habítual el número de sagas es menor pero estas son más densas. El nível de la tragedia sube varios peldaños y los problemas a los que se enfrenta Onizuka son mayores, así como la crítica social a un sistema absolutamente corrompido. Quizás en esta saga hay menos elementos de comedia y más acción pura y dura, pero creo que aún así el equilibrio entre ellos es bastante bueno y la serie -ya sustentada sobre unos personajes muy consolidados- se mantiene a la perfección. Fujisawa presenta pocos personajes más y no los útiliza demasiado, recurriendo casi siempre a los personajes antiguos. Unicamente podríamos contar como verdaderas incorporaciones a Mayu, Tokiwa, Sho y la nueva directora; y el papel de los dos primeros es relativamente pequeño. Los antiguos personajes son utilizados con acierto y, si bien no todos crecen como lo hacen Aizawa o Kanzaki, no tenemos nunca la sensación de que el autor se este olvidando de ellos.
Es una pena, no obstante, que momentos como la batalla contra los cien gamberros, la tumba de nieve de Kanzaki, la llegada de Tokiwa o la revelación final sobre Aizawa no fueran adaptados al anime, pues el nivel de estas historias no es ni mucho menos inferior a las que fueron animadas. No obstante, creo que al final la serie peca de exageración al reincidir demasiado en algunos mensajes que, por la importancia que pretende darles acaban resultando casi increibles. Durante el anime se incide mucho en la responsabilidad de los profesores para con los alumnos y en la labor sagrada que es la educación, en esta segunda parte se enfatiza aún más este mensaje y se lleva a los profesores hasta un nivel demasiado alto.
No obstante, los pequeños defectos de GTO no empequeñecen en absoluto su gran número de virtudes. Una serie absolutamente genial e imprescindible que hace cuatro años me reenganchó a esto del anime y que, vista ahora, se mantiene tan fresca como entonces.

domingo, agosto 03, 2008

Apurada secuela innecesaria

La momia: La tumba del Emperador Dragón

Siendo "La momia" y su secuela dos películas que me encantaron en su día y que, calidad al margen, me parecen tremendamente divertidas, supongo que era inevitable que viera esta tercera entrega. Es una película que llega tarde y que ya parece innecesaria; Sommers, Welzs y Wooslo ya no figuran en esta entrega, y la misma trama tiene poco que ver con las dos películas anteriores si exceptuamos a los protagonistas.
El problema de esta película es que es una apuesta segura; la cinta se limita a repetir lo que ya hemos visto durante sus dos predecesoras, todo lo que nos ofrece lo hemos visto ya, y además lo hemos visto mejor. La película no arriesga nada y recae en los defectos de sus predecesoras olvidando sus virtudes. No es una película excesivamente mala, es ligera y esta plagada de acción; entretiene y a una película como esta -y más en los tiempos que corren- no se le puede pedir mucho más además de que entretenga durante un par de horas y uno no tenga la sensación de haber tirado 6 euros.
Pero la película es mucho peor que sus predecesoras. Jet Li no impresiona ni la mitad que Woolo, y la mitología china esta tratada muy por encima (y además no parte de la ventaja de su precesora de ser una cultura tan conocida como la egipcia). Las escenas de acción no estan mal, pero no resultan tan frescas como en las dos anteriores y el espectador tiene la sensación de estar viendo una versión "light" de aquellas. Los personajes es, sin duda, lo peor. Ninguna de las nuevas incorporaciones tiene algo que podamos llamar carisma. El hijo de Rick y Evy es más aborrecible con 20 años que con 8, las chinas parecen más simples y estúpidas todavía que él, el personaje de Johnattan ha quedado reducido a un bufón carente de gracia, Maria Bello no aguanta la comparación con Rachel Weisz y unicamente Brendan Fraser recuerda algo al personaje que fue.
La película no engaña y nos presenta una escena de acción detrás de otra. Hay algunos momentos más inspirados y, si bien no alcanza el nivel de la primera, es un entretenimiento relativamente digno. Es corta y carece de pretensiones (incluso en un par de ocasiones se rie de si misma), y eso es algo que siempre se agradece.

sábado, agosto 02, 2008

El entretenido camino hacia ninguna parte

One Piece 509 - "Kizaru vs 4 capitanes"

Capítulo de One Piece irrelevante y de transición, pero terriblemente espectacular. A priori habría poco que señalar sobre la incidencia de este capítulo en la trama principal de la serie; el combate relativamente importante de Luffy y compañía contra el Pacifista parece haberse acabado y ello nos sirve para volver a remarcar el nivel de la banda y, pasado el caos inicial tras el ataque al noble, dejar que el tiempo corra algo antes de que llege el tiempo límite para esta saga que supuestamente coincidira con el fin del coating del Sunny. La resolución de esta batalla ha sido bastante simple y directa: Luffy, Sanji y Zoro han lanzado sus ataques más fuertes contra el cyborg de Vegapunk y le han derrotado con relativa facilidad. Me habría gustado que Franky también hubiera estado involucrado en ese ataque final, pero tampoco era algo imprescindible y de momento perdono que el cyborg siga oscilando entre las fuerzas de ataque y el grupo cómico-débil de la banda.
En el otro lado de la isla tenemos el corazón de este capítulo: la batalla de Kizaru y un Pacifista contra Uroge, Hawkings, Drake y Appo. No sé la importancia que tendrán estos cuatro piratas en el futuro, sinceramente no creo que sea muy alta y me resultaria muy extraño que más de dos "sobrevivieran" a esta batalla, pero Oda les está dando su pequeño minuto de gloria y lo estan aprovechando para brindarnos una de las batallas más espectaculares y bestiales que recuerdo en la serie. Repasemos los detalles de esta batalla porque, siendo absolutamente innecesaria, muestra una de las grandes virtudes de Oda: la sintexis de hostias. Uno de los grandes defectos de los shonnen actuales es la tendencia a "golpe por capítulo", las grandes peleas pueden durar de 5 a 10 capítulos y en ellas muchas veces se repite el esquema de que todo un capítulo esta enfocado al golpe final que el protagonista dará en la última pagina doble; y el siguiente capítulo mostrara como el malo lo recibe, le resta importancia y contraataca con su golpe más poderoso (golpe que naturalmente se llevara otra página final). A mi modo de ver este esquema es mortal de necesidad para una historia y termina por hastiar al fan más acérrimo de un manga. Oda, por suerte, tiene el don de meter infinidad de bocadillos en sus viñetas. Todos sus capítulos son increiblemente densos e inserta en ellos tanto gags como escenas de acción mientras las tramas se desarrollan. Esta virtud se traslada también a los combates, donde es capaz de narrar decenas de ataques en un sólo capítulo. Lo vimos en la batalla de Ace contra Barbanegra, donde comprimia una batalla digna de Dragon Ball en un único capítulo; o en la pelea de Zoro contra Ryuma, donde veíamos más esgrima en una veintena de páginas que en diez tomos de Bleach. En este capítulo lo vemos mejor que nunca, Oda nos desgrana sus personajes con sus ataques.
Por el lado de la marina, en este capítulo se nos revela algo más de ese ejército de Pacifistas que Kuma esta creando, parece ser que finalmente los laser de los que esta dotado si estan basados en las habilidades de Kizaru. Particularmente no me gusta demasiado la posibilidad de que Vegapunk este intentando replicar las habilidades de las frutas pues daría lugar a seres monstruosamente fuertes en el futuro y, al menos esa mala réplica de Kuma que son los Pacifistas, carecen del carisma para sostener una trama con ellos como villanos. Kizaru, en otro orden de cosas, sigue mostrándose como un auténtico enigma; tiene la soberbia de alguién que se sabe monstruosamente fuerte y no tiene prisa por actuar, pero tampoco duda le menor instante en hacerlo cuando piensa que ha de hacerlo. Me gusta especialmente como Oda ha sido capaz de retratar "el movimiento de la luz" con esos extraños golpes que parecen una teletransportación que deja tras ella un pequeño rastro de fotones, tengo muchas ganas de ver como se adaptan al anime sus patadas.
Por la parte de los cuatro supernovas llega lo mejor del capítulo. A una velocidad de vértigo, y siempre consiguiendo que el recurso sirva para aumentar la espectacularidad del capítulo, Oda nos muestra parte de las habilidades de cada uno. Las habilidades de Uroge y Drake son las más tradicionales, mientras que las de Hawkings y Appo son todavía dos auténticas incógnitas que creo que nunca terminaremos de entender bien por mucho que Oda intente explicarlas por lo complejas y surreales que son. Comencemos por Uroge. El monje no parece tener ninguna fruta de momento, sencillamente una especie de técnica de concentración budista que aumenta monstruosamente su fuerza. Su combate contra Kuma se basa en un simple intercambio de puñetazos, si bien resulta relativamente espectacular, no es esta una habilidad que parezca que pueda llevar a un personaje al "Nuevo mundo". Drake, por su parte, tiene una habilidad de tipo Zoan terriblemente espectacular e interesante; la suya es ni más ni menos que la fruta "Rex-Rex" (o como quiera Oda llamarla). Drake es un hombre-tiranosaurio; particularmente la transformación total no creo que sea muy útil, pero el híbrido entre humano y dinosaurio amen de una fuerza monstruosa, tiene recursos como unas mandíbulas terribles, unas patas con una fuerza monstruosa, una cola muy útil o una piel que a buen seguro sera dura como las escamas de un dragón. Oda nos mostró el poder de las Zoan en la saga del CP9, y es indudable que el T-Rex es mucho más bestia que cualquier otra fruta de este tipo que ha aparecido hasta esta fecha en el manga. Si ese múñeco vudú gigante que es Hawkings tiene fruta o no todavía no lo sabemos; Uroge parece sacar sus poderes de su fanatismo religioso, Basil "el mago" podría partir de un concepto similar, aunque con un enfoque mucho más oscuro y siniestro. El diseño que muestra Hawkings y que he elegido como imagen de esta entrada es espectacular y, si bien no ha servido para otra cosa que para recibir un par de golpes del almirante, es indudable que se guarda varios ases en la manga que esperamos ver en los próximos capítulos. De Appo poco o nada se puede decir, el suyo es un estilo de combate que sólo podía aparecer en un manga de este corte. Basado en la música y, aparentemente, siendo capaz de infligir a su enemigo el daño cuyo ruído simule, es uno de esos poderes que parecen monstruosamente poderosos y estrambóticos de un inicio. Como sucede con Law, es una habilidad dificil de manejar, sinceramente espero que la naturaleza "logia" de Kizaru le haga invulnerable a ella y que el almirante acabe con él a fin de evitar posibles incoherencias en el futuro.
La lucha entre los Mugiwara y su Pacifista parece finalizada, y de la de Kid y Law es posible que ya no veamos nada más. No se cuanto tiempo más permaceremos en Shabondy, pero me gustaría que Oda nos regalara algo más de esta batalla. Uroge parece o haber caído ya o estar cerca de hacerlo, luego esta batalla podría aligerarse algo y ver en los siguientes capítulos como cae un pirata o dos más mientras llegan los refuerzos de Kizaru y vemos algo más del devenir de Capone y Booney.