No suelo ver mucho la televisión y ese timo que nos han metido a todos los españoles en forma de TDT... pero estas últimas semanas me he aficionado a esta serie de documentales francesa sobre la Segunda Guerra Mundial que han echado por la 2.
Son en total 6 episodios, de unos 45-50 minutos cada uno de ellos. Todo son imágenes de archivo coloreadas (muy bien, hay que decirlo) y una exposición de los hechos bastante sobria y elegante, a la par que amena.
La Segunda Guerra Mundial es un tema morbosamente fascinante, como todas las guerras, y como todos los conflictos es más y más impresionante cuanto más brutal y salvaje es... y no ha habido nada más salvaje que la Segunda Guerra Mundial. Ver imágenes de los campos de concentración, de japoneses inmolandose porque no contemplaban la rendición, de rusos matando de hambre a ucranianos para luego recibir de la Madre Rusia el mismo castigo en aquella locura superlativa que tuvo que se Stalingrado es algo que no puede dejar indiferente a nadie.
La narración es bastante ágil, y salta de un punto de la guerra a otro con una facilidad y naturalidad pasmosa, exponiendo la guerra como la suma de consecuencias lógicas de la gran cantidad de locuras que aquellos años se vivieron en la vieja Europa y sus alrededores y en el Pacífico.
¿Defectos? Principalmente que es muy corto. 5 horas no dan para narrar en detalle lo que el intento de suicidio más grande de la humanidad. Hay partes del conflicto que son relativamente poco tratadas como las batallas del mar báltico, las del adriático o las del frente africano... incluso batallas como la de Midway o el desembarco de Normandia no disponen de demasiado tiempo. El documental es francés y eso se nota en algunos momentos, donde detalla mucho la invasión del pais galo, que sin duda fue un momento muy importante de la guerra... pero uno tiene la sensación de que si bien tres episodios pueden cubrir lo sucedido hasta el día que Roosvelt bautizó como el de la infamia, otros tres se quedan claramente cortos para narrar la guerra ya mundial que comenzó a partir de entonces.
No obstante, el visionado de este documental es recomendable para cualquier humano que se considere digno de ser llamado como tal.
Son en total 6 episodios, de unos 45-50 minutos cada uno de ellos. Todo son imágenes de archivo coloreadas (muy bien, hay que decirlo) y una exposición de los hechos bastante sobria y elegante, a la par que amena.
La Segunda Guerra Mundial es un tema morbosamente fascinante, como todas las guerras, y como todos los conflictos es más y más impresionante cuanto más brutal y salvaje es... y no ha habido nada más salvaje que la Segunda Guerra Mundial. Ver imágenes de los campos de concentración, de japoneses inmolandose porque no contemplaban la rendición, de rusos matando de hambre a ucranianos para luego recibir de la Madre Rusia el mismo castigo en aquella locura superlativa que tuvo que se Stalingrado es algo que no puede dejar indiferente a nadie.La narración es bastante ágil, y salta de un punto de la guerra a otro con una facilidad y naturalidad pasmosa, exponiendo la guerra como la suma de consecuencias lógicas de la gran cantidad de locuras que aquellos años se vivieron en la vieja Europa y sus alrededores y en el Pacífico.
¿Defectos? Principalmente que es muy corto. 5 horas no dan para narrar en detalle lo que el intento de suicidio más grande de la humanidad. Hay partes del conflicto que son relativamente poco tratadas como las batallas del mar báltico, las del adriático o las del frente africano... incluso batallas como la de Midway o el desembarco de Normandia no disponen de demasiado tiempo. El documental es francés y eso se nota en algunos momentos, donde detalla mucho la invasión del pais galo, que sin duda fue un momento muy importante de la guerra... pero uno tiene la sensación de que si bien tres episodios pueden cubrir lo sucedido hasta el día que Roosvelt bautizó como el de la infamia, otros tres se quedan claramente cortos para narrar la guerra ya mundial que comenzó a partir de entonces.
No obstante, el visionado de este documental es recomendable para cualquier humano que se considere digno de ser llamado como tal.



















