sábado, julio 26, 2014

De momento, la espada es más fuerte que la pluma

One Piece 754 - Encantado de acompañarte

Casi diría que lo que más me sorprende de este capítulo es lo mucho que se parece al anterior, pero al contrario que en aquellas caóticas 18 páginas aquí Oda ha ejecutado a la perfección un capítulo de transición. Los personajes se mueven, pero sabemos en que dirección lo hacen. Vemos avanzar las diversas tramas y, en general, tenemos la sensación de que hay cosas que comienzan a resolverse (el capítulo anterior comenzaba a sentar las bases para la destrucción de la Factoría, pero ya fuera por el poco carisma de los enanos o por otra razón, no quedó demasiado bien).
Lo primero, y más rutinario del capítulo sería la batalla de los gladiadores contra los ejecutivos. Parece que Boo y Bluegilly son las primeras víctimas, a manos de unos Dellinger y Machvise que son los que Oda más está mostrando y que supongo que serán igualmente los primeros miembros de la familia en caer en favor de unos más carismáticos Lao-G, Baby 5 y Gladius. En esta ocasión la melé de estos dos grupos me ha parecido mejor narrada, y además creo que también ha funcionado mejor Cavendish como narrador premonitorio (amen de que la pelea sobre los derechos de venganza prenatales de Luffy ha sido uno de esos puntazos cómicos que sólo los protagonistas idiotas pueden generar). Queda la incógnita de los muñecos finales, que parecen a los muñecos normales lo que los general zombie a los zombies normales de Moria, intrigado me hallo para ver como Oda los explica.
La imagen tiene poco que ver con la reseña, pero es bonita.
Luego naturalmente tenemos a Kanjurou, junto con Moncheri, una de las grandes incógnitas que quedaba por mostrar en la saga. Tenemos aquí otro cliché del manga, un rol casi arquetípico en la cultura japonesa: el dibujante. Lo hemos visto en muchos mangas y videojuegos, y la habilidad de crear es siempre una de las más vistosas. Pero Oda, fiel a su estilo, le da su toque... y eso consiste en que -además de la estupidez simpática que parece imperar en todos los samurais- Kanjurou dibuja fatal... con lo que sus creaciones dan más pena que otra cosa y funcionan como un buen recurso cómico.
Esta parte del capítulo prepara además el futuro a dos plazos; a corto tenemos unos soldados leales a Riku que supongo que acudirán en su auxilio cuando los camorristas del capítulo anterior lo alcancen, a largo se nos vuelve a recordar la mayor incógnita de los últimos 100 capítulos: ¿Qué demonios pasa con Momonosuke?
Y luego naturalmente tenemos el final del capítulo en plan fanservice total con un Zoro mostrándose seguramente por primera vez desde el salto temporal "algo serio". La facilidad con la que el espadachín está conteniendo a Pica y el miedo cada vez más presente en este son un pequeño regalo para unos fans que Oda literalmente dibuja en este capítulo con Bartolomeo. La mayor dificultad de Pica parece ser el encontrarlo, y cuando Zoro lo ha necesitado ha recurrido a la fuerza bruta pura y dura. El cañon de 32 libras  nació en Skypea con una única espada y lo vimos triplicar su potencia con dos espadas más, y sobre esa nueva potencia, duplicarla gracias a Luffy. Ahora vemos que los dos años de entrenamiento parecen haber multiplicado por 10 la fuerza de un Zoro, al que no hemos visto pelear todavía en serio y al que, de momento no le ha temblado el pulso las dos veces que se ha encontrado frente al almirante espadachín que está destinado a enfrentar.
Por cierto, los cañones de 36 libras (utilizando aquí el sistema inglés, pues el frances y el español eran ligeramente distintos), los mayores de la época, enviaban unas balas de 12 libras (algo menos de 5,5 kilos). Si interpretaramos literalmente el ataque de Zoro, estaría lanzando el equivalente a una bola de acero de más de 150 kilos, esa masa cayendo, sin contar impulso alguno, estaría cerca de los 15 kilonewtons.

miércoles, julio 23, 2014

“Doce voces gritaban enfurecidas, y eran todas iguales. No había duda de la transformación ocurrida en la cara de los cerdos, los animales, asombrados, pasaron su mirada del cerdo al hombre, y del hombre al cerdo; y nuevamente, del cerdo al hombre: pero ya era imposible distinguir quién era uno y quién era otro”
George Orwell (Rebelión en la granja)

El amanecer del planeta de los simios

Hace unos años la Fox nos sorprendió a todos con un reboot que nadie había pedido y del que nadie esperaba nada, y lo cierto es que -quizás por ello- acabó siendo una más que decente película (ver reseña). Aquella película mostraba un saber hacer notable, y las buenas críticas que había leído de esta secuela me hacían ir con unas expectativas relativamente altas, y lo cierto es que la película ha superado estas. Esta continuación, teniendo un enfoque completamente distinto, es una muy buena película.
Impecablemente rodada desde unos créditos magníficos hasta su triste final tras dos horas, la película apenas tiene tiempos muertos y siempre sucede algo. Uno tiene la sensación de que la película dura más de dos horas, pues suceden muchas cosas, y tenemos en torno a media docena de protagonistas que comienzan la película en un punto y la acaban en otro distinto. El ritmo de la película comienza tranquilo siendo la primera parte de la película muy contemplativa, pareciendo en ocasiones casi un documental antropológico como he leído en algunas reseñas. Después pasamos al choque de una sociedad incipiente y otra decadente, ambas con miedo la una de la otra. La tensión va subiendo y finalmente el conflicto estalla... pues no creo que nadie tenga dudas de a que mundo se dirigen estas películas. La acción está bastante bien rodada y, salvo alguna fantasmada puntual, está bastante bien, poco caótica y con algunas buenas ideas aprovechando la movilidad de los simios.
Los simios merecen un párrafo aparte. Del trabajo de Serkis y Weta con respecto a Cesar poco se puede decir, pero es extensible al resto de simios. Todos están magnificamente animados y transmiten una amplia gama de expresiones. La película apuesta completamente por ellos y los humanos están relegados a un muy segundo plano ante esta nueva sociedad y sus protagonistas.
Como defecto unicamente señalaría que, llegado un momento, la película tiene que tirar hacia los fuegos de artificio (aunque incluso entonces sigue apostando por el drama y el conflicto de personajes). No lo hace nada mal, y la resolución de la película es muy buena, pero sencillamente la parte inicial de la película es superior. No obstante esta, muy recomendable, película muestra que sin renunciar al espectáculo se puede hacer una buena película con un trabajado guión de ciencia-ficción. Un blockbuster no tiene vetado el poder hacer pensar a sus espectadores.

domingo, julio 20, 2014

Chaos is a pit

One Piece 753 - Guerra


Me encanta la saga del señor del Tiempo y de la Puerta del Caos de Cooper, los personajes caóticos siempre me han resultado los más divertidos y hasta cierto punto comprensibles de los juegos de rol y, como Meñique, creo el caos es una escalera para alcanzar la cimas más altas, cimas que ni siquiera pueden imaginarse desde las anquilosadas restricciones del orden.
Y Oda lo controló en Shabody con 11 supernovas, 1 Almirante y 1 Shichibukai. Y dio una lección de narrativa shonnen en Marineford enfrentando a tropocientos personajes poderosísimos en sólo 3 tomos y sin tener que recurrir a los manidos "1 contra 1".
Dressrosa era el siguiente paso. Gladiadores, marines, ejecutivos, revolucionarios, enanos esclavizados, shichibukais, emperadores y hasta un caballo que corre hermosamente si no tiene más de dos pasajeros de por medio. Sin embargo, tengo que admitir finalmente que Oda no lo está consiguiendo. Demasiados capítulos de recolocación de personajes, duelos extraños y flashback que no acaban de llegar.
No dudo que el resultado final será bueno. No dudo que será muy bueno, pero no será redondo.

martes, julio 15, 2014

Allí donde todos deberíamos llegar

Fecha estelar 41153.7. El capitán Jean Luc Picard, al mando de la nueva USS Enterprise, se dirige a Farpoint, donde recogerá al que ha escogido como su segundo de a bordo, William T Riker, junto a varios oficiales más de la tripulación. Parece una primera misión rutinaria para la nave insignia de la federación, hasta que ante ellos aparece un ser omnipotente que responde al nombre de Q. Este es el comienzo de:

Star Trek: la nueva generación

Casi una veintena de años después de la serie original, auspiciada supongo por el éxito de las películas, la franquicia Star Trek volvía a la vida con un nuevo casting que, más de medio siglo después retomaba la continua misión de exploración de la galaxia. Convertida la serie original en un fenómeno de culto, la tarea de esta serie no era ni mucho menos fácil, pero pasados los años el nombre de Picard es ya tan mítico como el de Kirk, así que creo que es obvio que consiguieron cumplir su misión. Esta "Star Trek" es, como lo fue su antecesora, una gran serie.
¿Es mejor que la serie original? ¿La copia mucho?
Sinceramente no sé si esta serie es mejor o peor que la original. Ambas son muy buenas. Naturalmente, aunque sólo sea por su extensión, esta serie tiene más episodios buenos, pero también más malos. La media no sé en que serie saldría mejor, y también habría que decir aquí que el sabor de boca que deja esta Nueva Generación es mejor debido a tener un final planificado y una última temporada bastante potente (algo que desgracidamente no se puede decir de la serie original).
La serie, no obstante, es distinta y no trata de copiar demasiado el estilo de su predecesora, y eso es algo que ya de por si sólo me parece muy meritorio. Riker se parece más a Kirk que Picard, que no es un héroe de acción, si no un diplomático y un filósofo en muchas ocasiones (en las últimas temporadas, no obstante, se aumenta la carga de acción del capitán, algo que particularmente no me gusta demasiado). Data, el que parecería a priorí el sucesor de Spock, tiene una ingenuidad infantil muy refrescante. A nivel de carisma diría que ganaría la serie original pues personajes como Geordi o la doctora Crusher no creo que terminen de funcionar como Scotty o McCoy, pero también es cierto que su desarrollo es infinitamente superior al de Sulu o Uhura. El casting es también mucho más amplio, con secundarios más recurrentes y un protagonismo que además se reparte mucho entre los diversos oficiales de la tripulación, algo impensable en la serie original.
A nivel argumental la serie presenta grandes episodios, con unas tramas más variadas, aunque con menos encanto que las de la serie original. Además el universo se ha expandido, y si en la serie original apenas sabíamos un poco de los Vulcanos, aquí vemos en detalle a muchas razas como los Klingom o los Bajorianos (aunque la serie encierra algunas contradicciones y ridículos en este sentido, en especial con los klingom). Ni que decir que la situación política está mucho más trabajada, y eso también da lugar a enemigos y tramas más complejas como la de los ferengi inicialmente, posteriormente los Borg o, finalmente, la irrupción de los cardasianos.
La serie es también más adulta, desarrollando aún más la filosofía de la serie original al amparo de una Primera Directiva que ahora se sigue hasta las últimas consecuencias. La muerte se trata con más respeto y dignidad, con un índice de muertes que posiblemente no supere en toda la serie el número de chaquetas rojas que morían en una temporada original. El sexo y las relaciones, más allá de algún momento "Kirk" de Riker y una denigrante falda ochentera para Troi en sus primeros episodios, está también tratado de una forma mucho más adulta.
No obstante, defectos hay, y no pocos. La serie tarda un par de temporadas en encontrar su dirección y abandonar algunos de los tópicos de los ochenta de los que en un principio no podía escapar por completo (el ejemplo más claro sería la completamente ilógica, argumentalmente hablando, presencia de un niño en el puente de mando). En las dos primeras temporadas intenta desarrollar algunas ideas argumentales que posteriormente descarta en favor de otras; ejemplo de ello es la ausencia de la doctora Crusher en la segunda temporada y su sustitución no demasiado acertada por una "Bones 2.0", otro ejemplo sería el papel de héroe de Riker en las primeras temporadas, muy influenciado por Kirk y que la serie poco a poco va dejando de lado en favor de la actitud más regia de Picard. También podríamos decir que la serie peca algo de repetitiva, no deja de ser comprensible si pensamos que se extiende a lo largo de 180 episodios y que además trata de no plagiar las tramas de la serie original, pero el recurso de la sala de Hologramas es bastante pobre y genera episodios realmente malos en ocasiones en las que los guionistas quieren salirse de la space opera filosófica y marcarse un episodio de cine negro (sobre todo en las primeras temporadas); cada temporada suele tener un episodio de Q y otro de Barclay, y ambos funcionan, pero el episodio anual de Lwxana Troi suele por el contrario ser bastante pobre.
Pero en un balance final los defectos quedan compensados de sobra por las virtudes de la serie. Los personajes con carismáticos y, si bien hay episodios malos, también hay muchos muy buenos, y un gran número de episodios sencillamente brillantes de principio a fin. Además, aunque hay pocos episodios con dos partes, no son pocas las veces que un episodio acaba surgiendo como consecuencia de alguna trama sucedida un par de años atrás. La serie original ya era increiblemente  valiente, pero esta no le va a la zaga y, en plenos años 80, se permite reflexiones sobre el capitalismo, la guerra fría, ciertos temas tabú y reflexiones para nada ligeras sobre la humanidad y el propio ser humano.
Tan atemporal como su predecesora, y bastante menos agresiva para los ojos, es tan sugerente y entretenida como cabía esperar. Pierde algo de encanto, pero es una serie mucho más sólida. No diré que es recomendable, pues la buena ciencia ficción nunca debería ser un lujo. Esta es una serie obligatoria.

sábado, julio 12, 2014

El más anticomunista vehículo

MOMENTO (anti)MÍTICO (3)47 - El coche fantástico

Los ochenta fueron una época muy particular, el mundo comenzaba a acelerarse pero internet no había aparecido aún, y había menos canales de televisión y aunque sólo fuera por ello parecía que los minutos en la caja tonta eran muy valiosos. Todos veíamos la tele, echaran lo que echaran, y lo cierto es que uno se enganchaba a muchísimas series que eran, en su mayoría, un montón gigantesco de mierda. Y uno no puede decir que creció en los 80 si no recuerda esta introducción.


El coche fantástico, como muchas series de la época, narraba las aventuras de un héroe que se dedicaba a recorrer el medio oeste americano para salvar al viejo de turno de las opresoras garras del cacique mafioso de su condado que querría arrebatarle sus tierras para algún fin poco ecológico... normalmente andaban por allí también la hija potente del viejo -con la que se insinuaría, que no mostraría, algo- y el nieto repelente gracias al cual soltar alguna moralina cutre. Eran los 80, y no había desarrollo de personajes en la mayoría de las series, y todos los episodios eran iguales. Y no importaba, uno veía esas series aunque no le gustasen, porque era de lo que se hablaba, era a lo que se jugaba. ¿Quién no se ha subido a un coche y ha tonteado alguna vez con los botones como si fuera KITT?
Lo más gracioso es que nunca me gustó verdaderamente la serie. McGyver tenía su gracia, y además tenía a la CIENCIA de su lado. El Equipo A tenía carisma. V tenía a Diana comiendo ratones. ¿Qué tenía "El coche fantástico"?


Tenía una luz en el morro.

Si servía para algo esa luz del Pontiac... no lo sé, ni me importa. Sencillamente molaba, molaba mucho. La lucecita yendo de un lado era algo que no se veía en ningún otro coche. Molaba incluso más que las puertas que se abren hacia arriba de los Lamborghini que uno veía en el "Test drive".
Y tenía un cuadro de mandos lleno de luces con cuentakilómetros digital (y en aquella época uno no conocía aún la relación milla-kilómetro, pero los numeros eran lo suficientemente altos para que no importara).
Y tenía un volante triangular. 
Y tenía alerones, alerones por todas partes cuando se ponía en superpersecución. Uno no sabía entonces nada de aerodinámica, y tampoco hoy uno sabe mucho, pero eso da igual. Cualquier cosa mola más si tiene alerones.
Y aunque no tenía las puertas de un Lamborghini, el techo se levantaba y le daba un aire.

Verdaderamente, ni cuando era niño ni ahora, me ha interesado conducir.... pero KITT molaba, sencillamente tenía todas las cosas que uno se puede imaginar que molan.

Al margen de eso, mi recuerdo de la serie es que, independientemente de lo mucho que ayudara a derribar el muro de Berlin, era basicamente una mierda. La clásica serie donde los malos son todos muy malos y nadie ayuda a los buenos porque todos son corruptos... excepto un heraldo de la justicia y los indefensos. Un David Hassehoff siempre con chupa de cuero al estilo ochentero y una melena impecablemente peinada incluso cuando salía de una sauna. El héroe se peleaba con dos o tres malos, ligaba con la chica, tonteaba con su mecánica en una mala imitación de Bond-MonnyPenny y se comportaba siempre como un rebelde bueno.
Luego, todo estos argumentos trillados y tópicos, se retorcían aún más con el coche, que había que meter de alguna forma. Y alguna vez la cosa iba sobre la IA y su desarrollo de conciencia y dudas existenciales, pero esas veces eran muy pocas y KITT tenía más rol de compañero cómico o molón de una buddy movie (que sería de las series de los 80, y de Walker Texas Ranger, sin el chiste malo del amigo del prota para cerrar cada capítulo). Y luego naturalmente estaba el gran momento de todos los episodios:

TURBO BOOST
-Michael, aquel niño se va a caer de la grua en la que esos comunistas lo han colgado
Turbo boost

-Michael, tenemos que adelantar a esos malvados especuladores urbanistas.
Turbo boost

-Michael, esos cazadores de marfil han bloqueado el camino con crías de elefante.
Turbo boost

-Michael, se va a caer el vial con la vacuna del virus-T
Turbo boost

-Michael, allí está Michael Ironside.
Turbo boost

Todo lo resolvían con el puto salto, era como cuando un coche volcaba en "El equipo A", sabías que ibas a ver esa escena en todos los episodios. Juro haber visto un episodio en el que alguién se estaba ahogando en un almacén y la forma de salvarlo es saltar sobre el edificio para darle a la tubería que estaba llenando de agua la sala o algo parecido. 
No deja de tener mérito como los guionistas se las tenían que ingeniar para meter persecuciones cada dos por tres o alguna escena de acción con un papel determinante para el coche... porque no es que un tio huyera y pasara junto a KITT y este abriera la puerta... es que incluso llegaba a atrapar a los esbirros de turno del malo derrapando y atrapándolos contra una pared (maniobra esta que me parece más un prodigio de la física de colisiones que de pericia automovilística).

En fin, no puedo ver una serie de los 80 sin dejar de sorprenderme por lo que me tragaba entonces... y sin que me invada una profunda admiración por los equipos de aquellas series que intentaban sacar argumentos, temporadas enteras, de aquellos mimbres tan sencillos.


El siguiente momento mítico está... ¡detrás de tí, imbésil!

jueves, julio 10, 2014

Demasiado Shaft...

Mekaku city actors

Shinbou Akiyuki y su gente venían frustrados por haberse tenido que contener con Nisekoi (ver reseña), así que al liberarse del yugo del haren de las llaves... se han desatado. Mekaku, sencillamente, es Shaft a su enésima potencia, porque a todos los recursos ya habituales del estudio (giros de cuello, bicromatismos raros, textos superpuestos sobre pantalla, gigantescos escenarios repletos de elementos repetidos, etc) se le añade una historia más rara de lo ya de por si habitual en sus producciones y una narrativa coral y no lineal en el tiempo.
Y sencillamente es demasiado.
La historia no es nada del otro mundo, y peca bastante de pretenciosa y de tirar de tópicos, es una historia que quiere ser profunda, simbólica y molona... y es algo que queda increíble cuando se hace bien (recordar Durarara!! ahora que está al caer su segunda temporada), pero es muy difícil hacerlo bien y cuando se fracasa el resultado suele ser desastroso. Y este es uno de esos casos. La historia no sorprende tanto como a la serie le gustaría, y el recurrir a algunos recursos argumentales de moda no ayuda.
Y si la historia es normal puede ser salvada por los recursos narrativos. No es el caso, la narración con saltos temporales y prácticamente un narrador distinto en cada capítulo, unida a todos los recursos visuales ya conocidos de Shaft, está lejos de ayudar a la serie y potencia defectos y oculta las virtudes cuando el papel de la narrativa debería ser el contrario.
El estilo de Shaft lleva ya varias temporadas dando unas muestras de agotamiento brutales, y esta serie parece la culminación del saturamiento de sus recursos visuales. Una serie densa y pesada que no recompensa apenas al espectador y que, para nada, me parece un anime recomendable.

lunes, julio 07, 2014

Con las banderas por bandera

Kanojo ga Flag wo Oraretara

A veces hay series extrañas. Y a veces hay series malas. Kanojo Flag sin duda se encuentra en estas dos categorias. Sin embargo, dentro de las series extrañas están las que son raras por error o las que cabalgan hacia horizontes inexplorados. Kanojo Flag se encuentra dentro de esta segunda categoría. Es una serie mala, y es rara... pero no opta al premio Picard del blog. Esta serie explora argumentos nuevos y extraños; cabalga, temerariamente, hacia donde nadie ha llegado. Esta serie puede ser la creadora del premio Riker del blog.

A finales del año pasado pudimos ver Noucome (ver reseña), que era una serie sencillamente mala. Esta es su prima hermana. Si aquella iba de un tío que tenía que elegir entre opciones cual visual novel... esta va de un tío que ve las banderas encima de la gente y sabe que hacer en cada momento para conseguirlas o destruirlas. Y los diseños de los personajes son feotes y poco originales en su mayoría, y la animación es francamente pobre, y la serie hace poca gracia... y aún así es bastante mejor que aquella serie. La razón: la serie cree en si misma. Presenta un disparate, y desarrolla un disparate, y gira hay un desenlace más disparatado aún... pero lo hace. He visto la serie y ni se muy bien de que va, pues a mitad te mete un giro argumental que hace que lo de las banderas, o el hecho de tener un harem feliz con más chicas que episodios, sean minucias. Pero la serie sabe hacia donde va, ve desde el principio un final inconcebible por cualquier mente racional no afectada por drogas o por marathones simultaneos de Matrix y Kodomo no Jikan, y la serie avanza hacia ese final. Es una chorrada, la mitad de los episodios son aburridos, y la otra mitad son una ida de olla tan brutal que te deja tonto, y mientras hace ese viaje alocado sigue introduciendo chicas y chicas a diestro y siniestro.
Y lo mismo me dormí durante el episodio, porque la serie es -como sutilmente creo haber mencionado ya- mala, pero no recuerdo que en ningún momento metieran a la profesora en el haren hasta que de repente aparece al final
La serie es mala, eso es indudable, pero igualmente indudable me parece el hecho de que cree en si misma, y eso tiene su mérito. Es mala, repito por enésima vez, pero intenta algo distinto, algo quizás estúpido, absurdo y alocado, pero algo distinto al fin y al cabo.