lunes, enero 23, 2017

Semillas siniestras

Pikmin 3

No soy un gran fan de la saga Pikmin. Mi única experiencia con la franquicia se remonta a una partida al original que no conseguí finalizar (juego de alquiler y, sencillamente, no conseguí salvar a Olimar). La premisa de los juegos es curiosa, y artísticamente tienen su encanto, pero no me considero un gran fan de estas mascotas de la Gran N. No obstante, no es un juego que me repela, y de hecho soy muy fan de un heredero indirecto como es el muy infravalorado Little King´s Story (ver reseña), así que poco a poco volví a tener ganas de catar un juego de la serie, y las críticas de esta tercera entrega no podían ser mejores.

¿Es Pikmin 3 un buen juego? Sí. ¿Es una joya? No, o al menos no es una joya al nivel de los juegos más recordados de la compañía de Kyoto. La base de este Pikmin es la esperada, vamos con nuestro astronauta y nuestros pikmin nos siguen, y tenemos que usarlos para resolver puzles y acabar con enemigos. Tenemos los pikmin rojos ignífugos, los azules que pueden nadar, los amarillos resistentes a la electricidad, los pétreos duros y los morados voladores. Cada uno de los pikmin tiene sus pequeñas diferencias y cada uno tiene también diferentes habilidades; hemos de usarlos para acabar con los enemigos (donde cada uno de ellos tiene también sus propias particularidades y puntos débiles) o para solventar los puzles que normalmente se limitan a obtener recursos o frutas que nos permitirán alargar nuestra estancia en el planeta. Conseguiremos pikmin arrastrando las pastillas de las flores o los cadáveres de nuestros enemigos hasta nuestro campamento, y aquellos que no recojamos antes del final del día serán pasto de la terrible noche de la superficie. La mecánica de Pikmin es muy sencilla e intuitiva, y pronto el jugador estará avanzando por los bellos paisajes desbloqueando zonas y avanzando en la misión.

La duración del juego está, en una primera partida, en torno a las 15 horas. No es un juego especialmente complicado, pero tampoco es un juego fácil. Una mala planificación puede hacer que perdamos muchos pikmin, y ello conllevará que perdamos tiempo en regenerar nuestro ejército si por lo que sea necesitamos de un tipo en concreto de ellos y muchos han caído, y esta regeneración puede costarnos fácilmente un día, y aunque conforme avanzamos conseguimos frutas que nos dan provisiones y nos permiten alargar la aventura, puede ocurrir que en algún momento estemos escasos de ellas si hemos descuidado su recolección. Así mismo, si bien los puzles no son especialmente complicados y los más difíciles dan acceso a frutas escondidas o habilidades extras, si puede suceder que nos atraquemos puntualmente en algún momento, y aquí entraría de nuevo el coste en días antes mencionado. Señalar que el juego es bastante rejugable y que, además de esta aventura principal, nos ofrece una galería de desafíos o misiones normalmente consistentes en obtener una cifra de recursos o acabar con un número de enemigos; son misiones que enganchan y que funcionan a modo de puzles, con una jugabilidad muy directa, donde también podemos jugar a dobles y donde existe un ranking mundial. No es el juego más largo del mundo, pero tampoco es un juego corto y aquel que quiera podrá echarle horas para aburrir. 
Ahora bien, a nivel técnico vendría mi gran queja con respecto al juego. Visualmente es muy bonito y resultón, y la música también esta muy lograda. La ambientación del juego es muy buena. Pero el control, sencillamente, es horrible. No me parece el de este juego un buen control, es bastante complicado hacer que los pikmin hagan lo que uno quiera, y teniendo en cuenta las muchas opciones disponibles y el frenetismo del juego me parece un horror. Puede ser parte de la dificultad del juego hasta cierto sentido, pero creo que sencillamente no tiene un control ágil y hay que pelearse bastante con él. He jugado con el mando de WiiU y he leído que con el Wiimote funciona mejor, y me lo creo porque este es claramente un desarrollo originario de esa consola, pero sencillamente no he sabido configurar el juego para que funcionara con él. Al final uno se acaba acostumbrando a jugar como jugaba el juego original, pero me parece un error que Nintendo implemente compatibilidades con tantos mandos y que al final algunas de estas sean tan deficientes. Y digo que he jugado como con una Gamecube porque es indignante que en un mando con pantalla táctil, en un mando que teóricamente tendría que ser poco menos que perfecto para este juego, en un mando así... es indignante Nintendo no haya implementado un puto modo para zurdos. Miyamoto es zurdo, ¿cómo es posible que en un juego en el que ha estado tan involucrado no haya cuidado este punto? Nintendo siempre ha cuidado mucho los controles, pero en este juego, además de todos los problemas comentados, encuentro que no han hecho algo tan sencillo como usar el joystick y los gatillos de la derecha. Este es un problema que muchas veces me he encontrado en los juegos con pantalla táctil, pero normalmente se soluciona muy sencillamente con el recurso comentado, y este es un juego que apenas necesita botones... ¿cómo es posible que nadie se haya dado cuenta de este terrible fallo del juego? Pikmin 3 es un juego con cosas muy buenas, es un juego con puzles muy gratificantes... pero es un juego que tortura a los zurdos al obligarlos a usar un control que claramente limita la experiencia del juego (y aquí ni siquiera me vale la excusa del wiimote pues no se puede presuponer que el jugar lo tenga).
Es un buen juego, con todas mis quejas del control tengo que decir que cuando uno se acostumbra a él se disfruta mucho, y creo que todavía tiene que ser mejor para un diestro. No obstante, el control me ha resultado frustrante y hace que no pueda recomendar abiertamente el juego. Creo que quienes lo jueguen lo disfrutaran, porque -repito- me parece un buen juego.... pero yo no puedo recomendarlo abiertamente y, si bien no me parece un juego decepcionante, tampoco me parece la maravilla que he visto endiosar en muchas webs y foros.

viernes, enero 20, 2017

Shokugeki no Souma 199 - Restaurante Yukihira

Tras abandonar la Totsuki superado por la presión, Saiba vaga por Japón desencantado y malhumorado, peleándose con todo el que pilla de por medio.
Un día recibe una paliza y un transeúnte le ayuda, conduciéndolo a un restaurante local para que tome algo caliente que le ayude a recuperarse.
Saiba ve que todo el mundo en el restaurante es feliz, sonríe y tiene el colesterol bajo. Prueba la comida... pero no le parece nada del otro mundo y se lo recrimina a la joven camarera.
Acto seguido Saiba se mete en la cocina y le quita la sartén de las manos al viejo chef para cocinar una exquisitez... cuando lo sirve al público la reacción de este es muy poco efusiva, y la camarera tras probarlo dice que carece de corazón.
El chef le dice que puede tener mucha técnica, pero que es un cocinero mediocre que cocina sin el corazón y que antepone su ego a las necesidades de sus clientes. 
La camarera, hija del chef, le dice que jamás conseguirá arrancar una sonrisa de gratitud con ese tipo de cocina.
Saiba dice que le den una oportunidad y hará que sonrían como nunca lo han hecho.
Fundido hacia el cartel del restaurante... letrero de "Yukihira".

Lo arriba expuesto es un fan-fiction cutre que se me ha ocurrido en 5 minutos. Esta plagado de tópicos y sobra decir que es extremadamente mejorable.... y aún así creo que es mejor que la mierda que hemos visto en 

Shokugeki no Souma 199 - La fortaleza de Souma

El problema del capítulo es que... no sirve para nada. Saiba se hartó de la academia, perfecto. Es lo que vimos en el capítulo anterior, y de hecho en este flashback habíamos visto un par de momentos muy buenos con el verdadero significado del mote de "Ashura" o la evocación de la sonrisa al cocinar. Todo eso estaba perfecto, era un buen flashback. El problema es que ese flashback se queda sin finalizar... Saiba se cansó, y abandonó, ya está. Después tenemos una nueva mención a esa fortaleza de Souma para no rendirse que ya habíamos visto antes; y Saiba la contrapone a su debilidad... y está bien... pero todo esto ya lo sabíamos, y creo que es un mensaje que calaba más en segundo plano que expuesto tan explicitamente. Este era un flashback muy esperado, y más allá de presentar la crisis del padre del prota creo que todos esperábamos que presentase también la solución a esta... osease... esa mujer que supuestamente le motivaba para cocinar.
Sin embargo, desgraciadamente, esto no sorprende.
He sido muy defensor de este manga, pero en esta reseña adelantada de su capítulo 200 no puedo hacer otra cosa que admitir su gran declive. Y hace un año la serie se encontraba en uno de sus puntos de inflexión, el momento en el que debía caer o alzarse más alto que sus predecesores culinarios cual Aragorn en el Retorno del Rey (ver reseña). Pero no se ha alzado. Hay algo muy bien ejecutado en este manga y es la transformación de Erina de villana a heroína; ese punto esta muy bien hecho y se suma a muchas otras decisiones narrativas tan simples como efectivas y correctas. Sin embargo, en este cuarto año de vida de la serie, cuando ya no podía vivir de presentar secundarios, cuando ya tenía que limitarse a desarrollar la historia, todo lo demás ha fallado. Tuvimos unos enfrentamientos contra discípulos de los Élite 10 -o algo así- que no condujo a nada. Un duelo con el primer asiento que... psé, vale, ahí estuvo. Después llegaron unos exámenes con examinadores malignos y mezquinos que daban vergüenza ajena, y luego el interminable y horriblemente predecible duelo contra Hayama. Después todos eliminados y con el manga cuesta abajo en calidad y popularidad, el retorno del padre y un nuevo tipo de Shokugeki para acelerar el desenlace de una saga que había degenerado hacía mucho en algo muy absurdo. Hay muchos errores, como la eliminación de Alice y Ryo, o el salvamiento y ensalzamiento ridículo de una Tadoroko y un Aldini que no se han ganado el rol de coprotagonistas. Este flashback, con su final abrupto -e incluso con su menosprecio a la propia mitología de la serie al no presentar al resto de Élite 10 antiguos que se supone que formaban la edad dorada del dormitorio-, era una buena ocasión para que el manga recuperara su fuerza con un cambio de ritmo. No ha sido así.
Con lo bien que lo había hecho hasta ahora Shokugeki en todo lo referente a su desarrollo, sin grandes alardes, siguiendo eficientemente los pasos de un manual, no puedo evitar ver con tristeza como ha ido degenerando poco a poco. Y con muchos duelos de cocina en el horizonte y pocos personajes para protagonizarlos, las perspectivas no son buenas.

martes, enero 17, 2017

No el mejor restaurante al que volver

WWW.Working!!

Serie original de la se originó la Working ya conocida en anime como un spin-off (ver reseña), y serie por tanto también emparentada con la entrañable "Servant x Service" (ver reseña), era imposible ver esta visita a otro restaurante de la franquicia Wagnaria sin unas expectativas relativamente altas... lo que por desgracia se traduce inevitablemente en una serie algo decepcionante.
Esta "www.working" no es una serie especialmente mala, y tenemos en ella ese humor amable con muchos toques absurdos de convivencia laboral (aunque en esta ocasión me parece que el tono es más juvenil, con el componente de comedia de enredo romántica aún más marcado), pero sencillamente es inferior a las series que ya conocíamos, y eso juega muy en su contra. 
La adaptación, además, me parece erróneamente enfocada. Tenemos una primera tanda de episodios para presentar los personajes, pero después la serie pasa inmediatamente a cerrar las historias de estos. No hay transición, y eso se traduce en que algunos de los giros finales parecen demasiado apresurados, cuando no directamente completamente irrelevantes para un espectador que no ha llegado a empatizar todavía con algunos personajes (hay algunos secundarios de los que uno no llega a aprenderse el nombre y que no se sabe para que están en la historia). Tenemos el primer y muy grave problema de que todo el carisma se lo llevan las chicas, siendo los personajes masculinos mucho más planos y estando completamente supeditados a las excentricidades de estas. Y luego tenemos el problema de que las tramas en si son bastante mejorables; la trama de la millonaria es relativamente simpática, pero la de la chica fantasmal sencillamente uno es incapaz de comprender como o porque avanza... y la de la pareja protagonista no es que no se sepa porque avanza, si no que directamente no sabe porque comienza. Los personajes son simpáticos, es una de las marcas de la franquicia, y la serie tiene momentos surreales muy divertidos... pero también tiene otros en los que se muestra muy atascada, y particularmente no llego a simpatizar tanto con los personajes como para perdonárselo.
A nivel técnico, lo esperable si tenemos en cuenta que repite gran parte del equipo. Diseños correctos y trabajo de fondos sencillo. Alguna que otra deformación cómica y flashback y ensoñaciones relativamente frecuentes (de hecho hay un recurso cómico en forma de San Valentin del que la serie abusa demasiado). Animación y música son correctos, y a los actores de doblaje tampoco se les pide mucho en una serie así.
No me parece una serie especialmente recomendable. Si uno ha visto las series anteriores seguramente vea esta y le guste, pues aunque peor no deja de ser lo mismo. Si uno no ha visto las series anteriores... debería verlas. 

sábado, enero 14, 2017

Hermanos de sangre

One Piece 852 - El error de los Germa

Si bien los últimos capítulos me habían encantado, no puedo decir lo mismo de este... de hecho hay pocas cosas que me hayan gustado. Y no me han gustado no ya por mi -más que demostrada- animadversión contra la trama argumental de los Germa, no me han gustado porque me parece que Oda ha tirado mucho de trampas de guión para solucionar este problema.
Sabemos que el mangaka tiende mucho al dramatismo, pero no se exactamente lo que pretende con los Vinsmoke porque, Reiju cae bien, eso es innegable a pesar de estar "programa" para no desobedecer al padre, pero para el resto de los hermanos no hay salvación posible más allá de la estupidez de Yonji y muy filo tendría que hila Oda para que pudiéramos llegar a empatizar algo con Judge a partir de la historia de Sola (aquí podría estar el detalle más curioso del capítulo, pues casualmente este era el nombre de "el héroe" de la Marina que se enfrentó al Germa... y ese giro de guión sería muy de One Piece). Pero la resignación de Reiju y la forma de liberar de responsabilidad a Sanji es rara... más aún cuando la mayor amenaza del cocinero no es su familia, si no Big Mom, y esta ya habría comprobado sus puntos débiles. Quizás el honor entre piratas impida que la Emperadora ataque al Baratie o a Ivankof como represalias contra la banda, pero no da la impresión de que esta tenga tantos escrúpulos y desde luego la banda ha declarado una Guerra abierta en la que esta no tendría porque armarse con más miramientos que los que toma cuando alguien la insulta no acudiendo a una de sus fiestas (luego esta el tema de que las esposas no sean explosivas, pero la solución es tan chapucera que prefiero no hablar... más cuando podríamos tener una solución tan épica como ver a Nami robándole a Big Mom).
Lo mejor del capítulo lo encuentro en la escena en la que Smoothie se empeña en evitar que Big Mom descubra lo que esta pasando: un caos que no se cómo Oda reconducirá hacia la boda (y el que Pedro y -sobretodo- Brook se encuentran en unas situaciones muy chungas). El miedo de los hijos de Big Mom hacia su madre, unido a esa lealtad programada carente de emociones de los Vinsmoke hacia su padre, e incluso enlazando con la idea de "familia" de Doflamingo, me parece lo más interesante del capítulo. Oda está lanzando un claro mensaje sobre el concepto de familia y el lugar de cada uno en el mundo; teniendo en cuenta lo políticamente correctos que suelen ser los valores de los shonnen, no deja de parecerme curioso que Oda este escribiendo semejante alegato contra las obligaciones de los lazos sanguíneos.

jueves, enero 12, 2017

De ratones y superhombres

Últimamente se me están acumulando algo las reseñas, así que voy a recurrir a mi formato de duelos para reseñar conjuntamente dos obras que son bastante inusuales dentro de la temática del blog: cómics occidentales. Dos obras maestras que no dejan de haberme decepcionado algo y que no saldrán demasiado bien paradas y que, para rematar, enfrentaré en un duelo polémico de sobrevaloración.

DUELO XXIV
Maus
vs
Kingdom Come

Maus

Es difícil reseñar este comic. Está considerado uno de los mejores de la historia (incluso ganó el premio Pulitzer), y teniendo en cuenta que trata el tema del holocausto, hablar de ello es siempre algo polémico y pretencioso, y no seré Mel Gibson, pero también creo que no es un crimen enrollarse con la novia viendo la lista de Schindler.

¿Me parece Maus una gran obra? Sí, sin duda. Es un relato cruel y descarnado, y transmite la desesperación y tristeza que pretende. Es un homenaje más que digno de un hijo al sufrimiento que sufrió su padre. Ahora bien... ¿me parece una obra cumbre de la literatura? No. No creo que se pueda juzgar la historia. La odisea de Vladek es una salvajada eso está claro, cualquier historia sobre el Holocausto lo es. Y esta es una historia real, el autor no quiere insultar la memoria de su padre añadiéndole emoción ni episodios modificados, lo muestra tal y como su padre lo cuenta (aquí ya entra en escena el pensar si el padre contaba la verdad, y también el debate de si puede o no juzgársele si omite algo ya que en verdad lo que vivió no puede ser medido con ningún baremo que hoy en día usemos). Pero no estoy enfocando esta reseña en base al Holocausto, ni tampoco estoy juzgando a ningún testigo. El cómic ofrece una historia muy descarnada y muy sobria, alejada de cualquier artificio, y me parece una visión terriblemente acertada para mostrar aquel horror; hoy en día no puedo juzgarlo a nivel histórico porque mi visión de esta catástrofe ya esta definida por muchos documentales y otras obras, obras que en si ya estaban influenciadas por este relato. 
Pero como cómic, sencillamente no me parece tan bueno. La historia del protagonista, si bien cruel, si bien detallada, si bien instructiva, no me parece que dramática o artísticamente funcione especialmente bien (y no lo digo en plan despectivo, sencillamente la narración es testimonial, hay que leer el cómic como si fuera un documental). Se que puede parecer insultante el pretender que esta historia sea "entretenida", pues desde luego esa no era la intención del autor, pero la fama de la obra es tal que pensaba que ofrecería más recursos narrativos y que me sorprendería más, no recurre a recursos tan "fáciles" como los de "El niño del pijama a rayas" (ver reseña), y en toda la narración de la vida de Vladek no vemos más recursos más allá del uso de animales antropomórficos para las distintas razas/naciones y el uso muy puntual de un dibujo más realista para escenas de gran crueldad. En ese sentido me resulta más interesante toda la parte donde vemos como el autor habla con su propio padre, ahí creo que el autor se muestra más gris, mostrando el desapego que siente por su propio padre y no suavizando nada la imagen de este; creo que estos son los mejores momentos del comic, donde tiene más fuerza la historia y donde más potentes son los recursos narrativos, donde el autor más se permite manejar metáforas o juegos visuales. Creo que esta parte es la que da la fuerza a todo el conjunto y la que lo impregna todo de realismo, mientras que la parte ambientada durante el Holocausto me parece algo distorsionada por el testimonio del padre y el propio respeto del autor a esa memoria.
Como he dicho, el cómic, como reflejo de aquel acontecimiento me parece muy bueno, y verdaderamente te estruja el corazón y te hace hacerte una idea de lo que fue aquel horror. Es una obra sumamente recomendable y muy inteligente y respetuosa. No me parece tan monstruosamente bueno como en muchas listas aparece listado, pero creo que también es una impresión personal condicionada porque la fama de este cómic me había hecho esperar algo -no sé el qué- que nunca fue el objetivo del autor; es un cómic que sobra decir que es muy recomendable, y creo que me gustará más en futuras relecturas.

Kingdom Come

Había escuchado muy buenas críticas de esta obra, y le tenía ganas. El cómic de superhéroes de Marvel/DC me inspira mucho respeto porque sencillamente su volumen es tan grande que uno no sabe por donde empezar, y lo cierto es que lo poquísimo que he leído de él tampoco me ha maravillado especialmente. Y esta no es la obra que me va a hacer cambiar de opinión.
Kingdom Come tiene un dibujo espectacular. El diseño de los personajes es increíble, y las secuencias de acción multitudinarias son indescriptibles... si te importan. El problema que le veo a esta obra, y en general creo que podría ser algo de todas estos "cómics" de culto, es que exigen o esperan mucho del lector. Apenas conozco unos pocos personajes de la Liga de la Justicia, y ni mucho menos sé el estado en el que se encuentra cada uno, las aventuras que ha vivido o las muertes que ha presenciado. Y este cómic lo presupone. La historia en si se puede seguir sin problemas, es muy básica y sencilla, basicamente hay tantos superhéroes que los humanos han quedado relegados a un segundo lugar; los superhéroes se pelean entre ellos sin importarles los daños colaterales, los humanos quieren recuperar la hegemonía del planeta y los superhéroes clásicos vuelven para instaurar unas justicia dictatorial sobre una humanidad en la que han perdido la fé.
Es una historia corta de apenas 200 páginas, y me parece que no es el formato adecuado. Todo se sucede demasiado rápido a base de pequeñas elipsis, con unos personajes que avanzan demasiado a marchas forzadas. Entiendo que es el estilo de este tipo de cómics, y en verdad la historia tiene su presentación, su desarrollo y su desenlace... pero todos estos me parecen muy básicos, y para nada originales o arriesgados. No soy un experto en cómics de la DC, pero esta misma historia ya la había visto más o menos en "El caballero Oscuro" y en "Watchmen" (aquí también podría meter "V de Vendetta")... el debate de quién vigila a los vigilantes o la divinidad de los superhéroes esta ya tan explotado que en esta obra se me hace muy escaso (se que fue muy pionera y revolucionaria en su momento, pero desgraciadamente no puedo juzgarla adecuadamente con esa perspectiva ahora).
Y si la historia es sencilla, el desarrollo no se molesta en añadir demasiados matices. Puede haber centenares de personajes, pero a efectos prácticos sólo importan los de siempre: Batman, Superman y Wonder Woman, y luego un tal "el Espectro" (sé que es muy conocido, pero para un profano en estos universos es una suerte de espíritu de las Navidades Pasadas cutre) que va con un cura por ahí para uno no sabe muy bien qué más allá de ejercer de narrador y ofrecer simbolismo bíblico barato. El resto de personajes no pintan gran cosa, y eso en verdad disgusta bastante porque como fan del manga se muy bien lo que es el "fanservice", y basicamente eso es lo que esta obra ofrece a raudales... no aportan nada a la historia pero ahí tenemos una escena para el Joker, un concilio absurdo liderado por Luthor, o una escena para que Flash haga algo aunque no sirva para nada. Entiendo hasta cierto punto que la historia quiera explicar donde están el Detective Marciano o Aquaman, pero con una extensión de apenas cuatro grapas me parece un error que esta obra pretenda abarcar todo el universo DC, más cuando, como he dicho al principio, además casi presupone que el lector tiene que saber porque tal personaje tiene tal cicatriz o de donde sale la mujer que está tras Linterna Verde en un determinado panel.
Me parece que, quizás, yo sea más un lector de historias cortas o sencillas de personajes que de todas estas megatramas grandilocuentes. No obstante, al margen de la imagen mental que yo pudiera tener sobre este cómic, me parece que lo más importante y significativo es que sencillamente, siendo una obra muy corta, me aburrió de sobremanera.

RESULTADO DEL DUELO

HISTORIA: La historia de Maus es realista y no pretende otra cosa que ofrecer un testimonio sincero de un horror, no hay forma de que se encuentre sobrevalorada. Kingdom Come gana aquí de calle, porque sencillamente si tiras de simbolismo de la Biblia y tus protagonistas son tíos en mallas... tienes que hacerlo rematadamente bien para que la cosa no sea ridícula.
ARTE: Aquí declaro un empate. El estilo de Art Spiegelman sobra para la historia que quiere narrar, y quizás sea acertada su contención y el poco simbolismo que muestra... y en lo referente al cómic de DC cualquier cosa que se diga es quedarse corto ante semejante despliegue de arte.
SOBREVALORACIÓN: Aquí, sin duda, gana Kingdom Come. Como he dicho, mi problema con Maus era más lo que esperaba de él, pero habiendo encontrado algo distinto a lo esperado no puedo negar su calidad. Con Kingdom Come, sencillamente, me he aburrido.

Así pues, en este particular y absurdo duelo de sobrevaloración, la epopeya de retirados de la Liga de la Justicia gana de calle.

martes, enero 10, 2017

14 objetivos y 14 problemas

Minamoto-kun no monogatari 200

Minamoto-kun tenía en el horizonte un problema muy potencial, y este tristemente ha explotado al fin. El problema es tan obvio como inevitable, si estas haciendo un manga basado en Genji y quieres meter 14 chicas con sus 14 romances... tarde o temprano van a acabar chocando entre sí. Y más o menos el manga había sobrevivido durante sus primeros años, principalmente porque no había romance como tal... teníamos a nuestra buena Kauroko liando al protagonista con varias chicas para que estas se enamorasen de él, pero veíamos que no había romance. Minamoto podía suplir alguna necesidad de las chicas, podía darles el amor que necesitaban en un momento delicado o algo así... pero básicamente todas pasaban de él. Ninguna chica estaba enamorada de él y básicamente lo usaban y tiraban. Es de presuponer que todas estas serán conquistas en varios pasos, y de hecho ya estamos viendo como algunas de las chicas iniciales reaparecen ocasionalmente y como comienzan a desarrollarse como personajes poco a poco. El encanto de este manga está en una parte muy importante en las chicas, asi que no creo que nadie se quejara por ello.
Ahora bien, apareció Tokonatsu Yuu, la séptima conquista, y aquí el mayor temor posible con este manga explotó con fuerza. El problema es que Yuu si se enamora del protagonista, y el protagonista así mismo también se enamora de ella, y es una relación bonita que sería un final feliz para ambos. Pero claro, a Minamoto le quedan aún la mitad de las chicas por conquistar y un jefe final en forma de tía pechugona, así que el manga llegado un momento tiene que cortar por lo sano con esta relación. 
Y aquí hay un problema, porque aunque uno sepa de que va la historia, aunque uno quiera seguir viendo comedia romántica y torpezas sexuales a manos de nuestro protagonista... creo que muchos lectores -al menos es mi caso- casi preferirían continuar con esta pareja a ver nuevas chicas. Como digo, sabiendo de que va este manga, es antinatural... pero no deja de ser un poco natural que si uno ve una pareja que le guste, la apoye... ese término de "shippeo" que tanto se ve en los foros. 
El equivalente en Genji de Yuu es Yuugao, y esta acaba muy, muy, muy mal... y aquí ya hemos visto a Rokujo rondándola, pero no creo que la autora se atreva a llegar tan lejos. Ahora bien, en ese caso nuestra amiga Minori Inaba tiene un problema... porque separar a estos personajes es cruel, pero así mismo tampoco debería ser una chica que retornase después ya que eso la separaría mucho de su equivalente en la novela original y dificultaría el desarrollo del resto de las conquistas.
Llegado el momento la autora corta la relación con Yuu, y lo hace de una forma exageradamente abrupta y torpe, y después continua. Creo que aquí el formato del manga de 8 páginas por capítulo no ayuda, ya que un hecho relativamente traumático como este merecería muchas páginas, pero la autora no puede gastar muchos capítulos en ello cuando esto no deja de ser una comedieta echii... así que tiene que cortar por lo sano y pasar a la siguiente chica. Y aquí el manga pega un bajón importante por lo chapuceramente triste que es este suceso, amen del hecho de si el protagonista estaba tan enamorado de la chica ningún lector puede considerar que una saga haya acabado bien. Y el bajón se acentuó porque Hana Suetsumu puede ser fácilmente la peor chica de lo que hemos visto de serie. El diseño es bastante normalito, gafas y unos pechos grandes que creo que en esta serie resultan más contraproducentes que otra cosa; y su personalidad es la de supertímida, con lo que aquí tampoco conseguimos un personaje especialmente carismático. Y si la chica no es nada del otro mundo habría que confiar en la trama... pero esta parece salida de la imaginación de un guionista de porno que ha descubierto que la cuarta pared: una tía quiere ser seiyuu y tiene un papel en un eroge, y no tiene experiencia en el tema... pero es una profesional y del método Stanislavski.
Con Yuu la serie ha alcanzado algunos de sus mejores momentos, pero esto mismo ha precipitado la serie hacía su peor momento con su ausencia. Resta esperar a la siguiente conquista, y que la autora no vuelva a meter antes una saga rara como la del concurso de belleza, para ver si la serie podrá retomar un nivel más aceptable.

domingo, enero 08, 2017

Brujas contra bayonetas

Izetta, la última bruja

Izetta ha sido uno de los animes más extrañamente gratificantes que he visto en el 2016. La serie no es ninguna maravilla, y desde luego tiene algunos puntos muy discutibles... pero una serie que se atreve a partir de la premisa de meter una bruja en la Segunda Guerra Mundial tiene ya desde el principio todo mi respeto, y si ya de paso consigue sobrevivir a si misma -como es el caso- tiene toda mi admiración.
Izetta nos traslada a una Europa ficticia de finales de los 40 donde los germanos están a punto de liarla, y ahí tenemos a la princesa de un pequeño principado ubicado justo bajo el titan intentando conseguir que su pueblo sobreviva. La guerra estalla, pero justo entonces el esoterismo aparece en escena y la princesa se encuentra con una chica a la que había conocido en su infancia y que resulta ser una bruja. Y la bruja hará todo lo posible por ayudar a su amiga en la lucha contra los malvados nazis.

Me habría gustado que el principado de Eylstadt se hubiera encontrado un poco más alejado de Alemania, se hace un poco forzado que una sola bruja pueda ocasionar tanta diferencia y que los alemanes no ataquen por varios frentes al mismo tiempo, pero la serie maneja muy bien a la bruja en la guerra, dándole sólo habilidades telequinéticas pero convirtiendo estas en una auténtica locura que hace que el anime sea visualmente muy potente e impactante en las escenas de acción. No obstante, también vemos batallas de soldados rasos, y la guerra en sí apenas dura unos pocos años. Izetta aparece como un elemento catalizador y diferenciador que modifica las acciones de los alemanes y los propios aliados, entrando aspectos como la política y la propaganda en escena. La serie no se centra en estos temas, porque esto no deja de ir de una pelirroja lanzando picas contra tanques, pero ni mucho menos los ignora y el resultado final me parece bastante notable. La idea de una fuerza tan poderosa en la guerra no deja de ser muy sugerente y la serie incluso se atreve a recrear sucesos reales como las bombas atómicas, los bombardeos de Londres con los V-1, la operación Barbarroja o el hundimiento del Bismark siempre con la idea de como una bruja podría modificar los conceptos de la guerra y la sociedad moderna.

La serie son sólo 12 episodios y se ve muy rápido y bien, y consigue desarrollar su historia dejando incluso margen para algún episodio más flojillo o de transición en el que se desarrolle la amistad de las dos chicas (la serie no escatima en sangre y se muestra increíblemente cruel en algunos momentos, con lo cual estos pequeños momentos de relax me parece que son bastante necesarios para entender las motivaciones de ambas protagonistas). Tenemos alguna chorrada moe-yuri ligth y haber hay meidos, y quizás es un pelín exagerado que las guardaespaldas de la princesa sean todo chicas... pero son concesiones que hay que hacer al género y, en general, me parece la amistad entre la bruja Izetta y la princesa Finé esta bien tratada y resulta bastante bonita.
Técnicamente la serie me parece una pasada por su producción. Las escenas de acción están muy bien recreadas, resultando originales y espectaculares, e incluso cuando la bruja no se encuentra en escena tenemos algunos momentos muy bien conseguidos. Los diseños quizás pecan un poco de genéricos, pero para compensarlo el trabajo de los escenarios me parece muy bien conseguido. Las actrices de doblaje están bien y, sobre todo, la banda sonora sorprende por su grandilocuencia, con coros en alemán ocasionales y un par de temas centrales muy potentes.
Izetta no es un producto para el público mayoritario del anime actual, pero en esa diferencia se encuentra su encanto. La suya es una idea tan extraña, tan potente y a la vez tan ridícula, que sorprende ver como se enfrenta a ella con una honestidad aplastante y consigue salir indemne. No hay muchos animes como este y eso los convierte en necesarios y siempre recomendables.