viernes, febrero 22, 2019

OPDM - 042 - Mangas interminables con @chusetto

Programa número 42 del podcast en el que volvemos a contar con la inestimable colaboración de @chusetto y sus amplios conocimientos de manga para lo que es una especie de tertulia libre sobre los mangas eternos. Articulamos el debate en torno a Hajime no Ippo, Berserk y Detective Conan, series de las que llegado un momento -más o menos avisado durante el programa- habrá libertad de spoilers (y en la última parte caen spoilers de Hunter x Hunter y alguna que otra serie más).

Completamos el programa con la N en nuestra enciclopedia, protagonizada por un actor icónico de Star Trek y una de las deidades más conocidas del universo Lovecraftiano.

Por último en nuestra sección libre tenemos el videojuego Golf Story de Switch (porque los Ys y Vesperia que anunciamos al principio del programa al final se cayeron de la grabación porque nos estaba quedando ya un programa muy largo... en otra ocasión hablaremos de ellos)



Los tiempos del programa son los siguientes:

00:03 Hajime no Ippo
00:37 Detective Conan
01:12 Berserk
01:53 Otros mangas eternos
02:33 Leonard Nimoy
02:42 Nyarlathotep
02:52 Golf Story

Como siempre, gracias a los que nos escucháis, y más gracias aún a los que nos comentáis, le dais al like, os subscribís al podcast o nos hacéis un simple retweet.

martes, febrero 19, 2019

El florecimiento de la belleza

Yagate Kimi ni Naru

Touko es la clásica presidenta perfecta del consejo estudiantil de un colegio japonés, perfecta hasta decir basta. No obstante, tras su fachada alberga inseguridades y traumas como cualquier otra chica, y a ellas llega Yuu, una chica con bastante seguridad pero una aparente apatía general. Esta serie narra el inicio del lento pero firme romance en el que ambas se apoyarán la una en la otra para crecer como personas.
Es difícil definir esta serie, es un romance y hay momentos para la comedia y el idealismo, pero es también un drama excelentemente construido sobre la falta de identidad y el descubrimiento de uno mismo. Hay tensión romántica e incluso hay una contendiente, y la serie no obvia el tabú del lesbianismo en una sociedad tan particular como la japonesa. Hay escenas tiernas, pero también incluso alguna ligeramente carnal muy lógica, pero es una serie mucho más psicológica que física y los grandes conflictos de los personajes están dentro de ellos. Esta serie es, ante todo, una buena serie. Tiene unos personajes muy sólidos y un drama que se desarrolla exquisitamente. Es bonita de ver por el cariño que se les coge a unos personajes que tienen no pocas imperfecciones y a los que vemos vacilar constantemente e incluso errar debido a sus inseguridades, pero todo ello narrado siempre de forma consecuente. La narrativa es por lo que destaca esta serie.
Verdaderamente, Yagate Kimi ni Naru no inventa nada, pero sencillamente lo que hace lo hace extraordinariamente bien. La serie es la definición de elegancia. Obviamente el mérito en su mayor parte es del manga original, pero su narrativa elegante y su ritmo pausado centrado en el desarrollo de personajes son respetados en un anime que ni siquiera intenta tener un clímax final obvio (la serie se encamina hacia un festival escolar que parecería el final lógico pero que no vemos, pero tampoco importa porque esta es una de esas historias donde lo importante es el viaje y no el destino). La serie tiene sus puntos álgidos, aquellos en los que un personaje se adentra en un territorio desconocido o toma una decisión importante, pero no es un falso drama donde estos se prevean con episodios de antelación, cada instante en la serie parece igual de importante que cualquier otro. Los momentos importantes están ahí, pero su ensalzamiento no es artificial mediante recursos baratos de la historia o el drama, son momentos pequeños o íntimos, y están realzados por las herramientas de la narración. El uso de metáforas y herramientas visuales -e incluso sonoras- de esta serie es superlativo, la serie se vale de planos y recursos tremendamente cinematográficos y al mismo tiempo usa trucos puros del manga. Si el ritmo de la historia es magnífico, su fotografía es sencillamente antológica. Visualmente la serie no es un alarde de animación como podrían serlo otras producciones donde cada pelo o cada pliegue de la ropa esta animado exquisitamente; esta es una serie relativamente barata, pero está tan increíblemente bien dirigida que el aspecto final de la serie es magnífico y cada color, cada trama, cada juego de luces y sombras y cada sonido refuerza la narrativa de la serie.
Me gusta que los animes se sientan "animes", porque es una narrativa muy potente y fresca. Esta serie es lo opuesto, es una serie absolutamente cinematográfica en su formato... pero lo hace tan bien que me gusta no como otaku si no como cinéfilo en si. Uno de los mejores animes del año pasado y, sin duda, todo un imprescindible.

sábado, febrero 16, 2019

Orochi´s Castle

One Piece 933 - La misericordia de un samurai

Hay un One Piece, el de la teoría de la conspiración del Gobierno y los Nobles Mundiales, el de los Cuatro Emperadores y su poder absoluto, el de la Voluntad de D y la libertad, el del los Revolucionarios, el de los grandes temas. Y luego hay otro One Piece: el de los idiotas. Y afortunadamente ambos conviven.
En el anterior capítulo la situación se había complicado demasiado, pero parecía claro que Oda iba a salir de ese entuerto por medio del humor. Y afortunadamente así ha sido. Como se podía prever la transformación de Orochi sería el centro de un caos en el que aparecerían varios miembros de la banda que compensarían su falta de fuerza con... creatividad. 
Además Oda no se ha sacado de la manga unos ninjas ultrafuertes que habrían desentonado algo con Raizou y Shinobu... la guardia de élite del shogun no dejan de ser personajes de One Piece que en un combate puntual podran serios y temibles, pero en esta presentación y ante este caos han sido... "particulares", y eso ha permitido que Robin haya podido escapar y lucir un poco sus habilidades bélicas. Y junto a Robin ha estado Brook... deambulando con su particular presencia, y Nami presumiendo de nubarrón... y por supuesto una Shinobu que a cada capítulo que pasa es más grande y que en este capítulo demuestra ser una leyenda en el uso de las armas femeninas.
Buen capítulo protagonizado por "espadas menores" de la banda y buen capítulo que dinamita definitivamente la acción de Wano, pues Orochi y los suyos ya han de ser claramente conscientes de la amenaza que se viene sobre ellos. Aunque la amenaza de Linlin en modo niña feliz que va a buscar comida no la puede prevenir nada y es obvio que ello puede suponer una gran merma para las fuerzas de Wano. Independientemente de como recupere BigMom la memoria (me pregunto aquí el estado de Zeus, pues se libró del chapuzón y no dejaría de ser casi una "horrocrux" de la Emperadora), podría ser un buen elemento para el clímax de un segundo acto que claramente tiene como objetivo presentarnos a Orochi y su dominio de Wano como el primero tenía en Kaidoh y los suyos como protagonistas. A espera del esperado flashback del pasado de Oden, me parece que Oda esta manejando muy bien los tiempos en este acto en el que la banda claramente está en segundo plano con Luffy como máximo exponente de esa omisión al estar encerrado en la cárcel en lo que -con esas esposas de kairoseki- no dejara de ser un entrenamiento brutal similar al clásico recurso de entrenar con pesas u otras mermas que solemos en los shonnen.  
El capítulo no deja de tener un momento dramático e interesante, y es de hecho el que le da título: el supuesto asesinato de Komurasaki a manos de Kyoshiro. Sobra decir que no creo que nadie piense que la prostituta ha muerto, eso es obvio. Pero el rol del espadachin yakuza, con ese mensaje de la rebelión en sus manos es muy interesante y lo confirma como uno de los personajes más interesantes de la saga... porque sencillamente las posibilidades con él son inmensas. Supuestamente "había protegido" a Komurasaki hasta el momento, pero ahora la ha atacado, podría ser claro un asesinato fingido para seguir protegiéndola, pero también podría ser un acto de lealtad hacia el shogun, y sus palabras parecen poner el respeto hacia este título por encima de todo... con lo que podríamos hasta tener un personaje que hubiera sido afín a Oden pero que después lo hubiera repudiado al no ser capaz de mantener el título de shogun bajo la amenaza de Orochi y Kaidoh, o que sencillamente fuera fíel a su superior para bien o para mal por mera integridad patríotica. Creo que no es muy disparatado imaginarle como una de las 9 sombras de la profecía de Toki... aunque lo curioso es que pareciendo el mejor espadachín de una isla de samurais sería el objetivo normal de Zoro, pero en esta isla hay presas mayores para el cazador de piratas, y eso podría conducirnos a un enfrentamiento muy dramático de Kyoshiro con Kin´e´mon.

miércoles, febrero 13, 2019

Mentes policiales

La televisión continua evolucionando, y los procedimentales que tanto éxito tuvieron a principios de siglo -y que hoy en día todavía se emiten- están viendo nacer a sus sucesoras, esas series que tienen premisas similares pero que en las nuevas plataformas dejan de ser seriales para convertirse en películas de varias horas divididas en episodios.  

Mindhunter

La primera serie que que protagoniza esta reseña no deja de ser la puesta al día de Mentes Criminales (ver reseña), una serie sobre la criminología (literalmente la serie va sobre esa ciencia, no sobre los crímenes). La serie nos traslada a finales de los 70, donde un joven negociador del FBI al intentar encontrar nuevas técnicas de negociación acaba conociendo a un veterano oficial que se dedica a dar charlas a policías sobre ese tipo de trabajos. La reflexión sobre ese trabajo les llevará a intentar saber como piensan los asesinos, y eso les llevará a visitar a un célebre asesino y a contactar con una profesora de universidad. Todavía sin nombre, está naciendo el departamento del FBI que se encarga de estudiar a asesinos en serie.
La serie es la génesis de ese departamento, el como al principio nadie cree en ellos y como poco a poco van obteniendo pequeños resultados que llevan a su grupo a crecer y a empezar a ser considerados como un activo importante... mientras ellos comienzan a hablar con asesinos y a entrar en una espiral de locura y oscuridad que comienza a destrozar sus vidas. 
La influencia de Fincher en el producto -como valedor de la serie y director de varios episodios- sirve también para dibujar el estilo y el tono de la serie, pues un referente inmediato de la serie visual y narrativamente seria esa gran película que es Zodiac (ver reseña), de la que esta serie hasta podría considerarse casi como una pseudo-secuela. El ritmo de la serie es pausado ya que esta se centra más en desarrollar a su trío protagonista y los conflictos de estos que en resolver casos. Apenas hay casos, y los que hay no son importantes (al menos a aquellos a los que se enfrenta el equipo). La serie reflexiona sobre la violencia y las mentes humanas mediante la entrevista a hipnóticos y carismáticos asesinos en serie y la exposición de horrores difíciles de concebir por una mente sana. La serie se desarrolla con un guión tan sencillo como profundo, los propios protagonistas no son capaces de comprender las mentes a las que se enfrentan y esa sensación se traslada al espectador, que tan pronto se embelesa ante esos monstruos como se horroriza ante ellos. Ritmo pausado, con silencios y escenas largas que aumentan la tensión y un sentido del humor algo macabro para aligerar la tensión componen la fórmula narrativa de una serie que, a nivel técnico, tiene una factura impecable con una recreación maravillosa de los años 70 (recreación que esta rubricada por una sublime banda sonora repleta de grandes clásicos que me gana por completo cuando llega a introducir hasta temas de Meat Loaf).
No es una serie de policías que resuelven misterios. Es una serie oscura, donde a cada episodio los protagonistas se hunden más en un siniestro mundo que perturba sus mentes pero del que no pueden escapar. Con ese enfoque, por momentos más de documental que de ficción, es una serie tan sobria como interesante y muy recomendable.

Manhunt Unabomber

De esta serie había escuchado buenas críticas, que era parecida a "Mindhunter" pero que al ser una historia cerrada de un único caso (una única temporada de 8 episodios) tenía un mejor ritmo, era más vibrante y todo eso, y además un villano tan potente como Unabomber daba para mucho.
El problema es que la serie me parece simplemente mala. Me parece maniquea y simplista; el manifiesto de Unabomber es demasiado ridículo, pero lo peor es el protagonista... obsesionado con esa "lingüística forense" que ni se inventa él ni sabe si funciona, pero en la que cree con tanta certeza que resulta poco menos que ridículo. El villano de la serie no funciona ni la mitad de bien que uno esperaría, y el protagonista es directamente antipático y está mal guionizado (y actuado, dicho sea de paso, el bueno de Sam Worthingon no ha mejorado un ápice su cara palo desde los tiempos de Terminator Salvation).
La serie es tramposa, supeditándolo todo al lucimiento de su protagonista, al que por mucho que sufra siempre parece llegarle la inspiración en el momento más oportuno. El tiempo, el ritmo de la serie es demasiado peliculero buscando siempre dramatismo forzado y tensión (y creo que esto es un arma que se vuelve contra la serie, porque uno por ejemplo no llega a entender demasiado como se desarrolla el conflicto del protagonista con su familia o como se desarrolla su obsesión). Además, incluso formalmente hay varias escenas muy discutibles, con recursos visuales y narrativos demasiado vistos que quedan ridículos en una serie que parece que quiere tener un enfoque serio (hay una escena de despegue de aviones que resulta poco menos que absurda e increíble, por mucho que este basada en un hecho real la forma de narrarla es tan pretendidamente intensa que no resulta nada verosimil).
Seguramente me esté ensañando demasiado con la serie, seguramente no sea tan mala y las altas espectativas con las que iba a verla hayan hecho que la serie me parezca peor de lo que es. Pero a día de hoy, a falta de un revisionado más calmado que dudo que alguna vez llegue, esta serie no me parece para nada recomendable.

lunes, febrero 11, 2019

Las horas que ya no volverán...

Basara gakuen

La saga "Basara" tiene carisma, eso es innegable, esa recreación loquísima del Japón del XVI es muy divertida de ver con todos sus anacronismos. Pero yo, inútil que soy, me dedico a ver los animes en lugar de jugar a los divertidos "musous" que esta franquicia ha aportado al mundo de los videojuegos... y los animes han ido de mal a peor (ver reseña).
Sabía que la seríe sería un desastre, pero al final la he acabado sea por la razón que sea. Y son horas perdidas que no volverán. El primer episodio es simpático, el ver a todos los personajes de la franquicia transportados a un instituto moderno adaptando todas sus locuras es gracioso. Pero la idea daba para eso, para algunas Ovas, y ya esta. Pasada la frescura, lo que queda es horrible. La serie repite una y otra vez los mismos gags, y hay alguno más o menos simpático porque los personajes son divertidos, pero pasado el efecto de presentación todos comienzan a ser repetitivos hasta el aburrimiento... con la perpetua obsesión de la serie en centrarse en el Date-Yukimura, con un conflicto por el consejo escolar entre Tokugawa y Mitsunari demasiado previsible, y con un abuso absurdo de Mori y Motochika. Algún que otro momento tiene su gracia, así como también algún que otro personaje es siempre divertido como Tsuruhime, y luego la serie es un grandísimo festival de seiyuus ultraconocidos divirtiéndose sobreactuando... pero la serie es muy mala.
Es aburrida y repetitiva. Carece de cualquier interés para alguien que no sea un seguidor de la franquicia, y creo que incluso para los seguidores no pasará de una curiosidad bastante anodina. La animación también es muy mala, notándose que es una serie con un presupuesto extremadamente bajo.
Para nada recomendable.

viernes, febrero 08, 2019

¿Soy el único que iba con Orochi en este capítulo?

One Piece 932 - El shogun y la cortesana

Vale, admitamos que intentar matar a una niña porque se ria de ti no es lo más heroico que uno pueda imaginar. Se admite que Orochi no es perfecto, no es un héroe ni el hombre renacentista. PERO VALORA A KINEMON. En Wano nadie se toma en serio la amenaza de Luffy, Kaidoh es -y tiene motivos para ello- la personificación de la confianza. Orochi parecía un bufón en el capítulo anterior, un bufón que tiranizaba a su pueblo hambriento y que vemos que aplasta cualquier atisbo de rebelión con una fuerza brutal... pero ahora vemos que es también alguien que vive bajo la paranoia y los fantasmas del pasado. Sin duda vamos a ver un gran flashback con esos 9 guerreros legendarios que servían a Oden, y sin duda va a tener grandes momentos para un Kinemon que, con toda su perversión, siempre se ha mostrado firme y digno. Soy el primero que ha infravalorado al zorro de fuego, pero si nos ponemos a pensar se ha tenido que enfrentar a gente como Law o Zoro en el mejor de los casos, y además lo ha hecho sin conocer demasiado la naturaleza de las frutas del demonio y supeditado siempre al juramento a su caído señor, y parece claro que es más un general que un luchador. Esta saga va a tener una carga dramática muy potente, y me gusta que Orochi sea consciente del poder de congregación de Kinemon y Momonosuke, de que ni el poder más aplastante puede doblegar el espíritu de una nación en una declaración poco sutil de Oda de patriotismo.
Me ha gustado que Orochi sea consciente de todo esto, y por eso mismo cuando todos se reían de él y de su paranoia, me ha gustado que haya reaccionado de una forma tan agresiva. Puede ser paranoia, puede no parecer justificado ante otros habida cuenta de la fuerza que le respalda... pero Orochi es el único de Wano que de alguna forma esta anticipando lo que va a pasar, y lo único que consigue con ello es degradarse y que otros se rían a sus espaldas. Se ha ganado un poco mi respeto en este capítulo. Y siendo el shogun con poder absoluto, es normal que no tolere que se le humille... más cuando quien lo hace es la sirvienta de una prostituta, si a su paranoia añadimos diferencia de clases sociales, lo que hace es absolutamente lógico.
Por lo demás, un capítulo de desarrollo de conflicto, y un capítulo bastante torpe y extraño. Como se ha acelerado la trama de Orochi y Komurasaki es poco natural, más cuando se presento a esta casi como una altiva villana y en un capítulo ha pasado a tener una canción que explicar en un flashback y a ser ya absurdamente digna bajo la prerrogativa de ser hija de un samurai. Siguiendo con el tono de la reseña, me gustaría alguna sorpresa y que fuera hija de Kinemon o algo así en lugar de ser la obvia Hiyori que parece que será (ya que tiene el físico de Robin y el desarrollo de Nami, que al menos no tenga el linaje de Vivi). Por lo demás, la presencia de Robin en la misma escena con unos ropajes y una máscara similares no ayuda en un capítulo algo caótico en su desarrollo y situaciones. 
Con O-Toko rescatada por Robin y con vínculo con Sanji, la banda ya ha establecido un puente hacia Komurasaki. Los ninjas han entrado en acción y el shogun se ha mostrado ya en su forma Yamato no Orochi (una forma con bastante... personalidad, dicho sea de paso), con lo que es de presuponer que el siguiente capítulo sea divertidamente caótico para sacar a las féminas del castillo con la ayuda de Brook, Nami y Shinobu. Este era un capítulo de transición necesario, pero aunque Oda no se haya echo un lío como aquella vez que tenía que disparar una burbuja de agua a Noah y Luffy, creo que también esta lejos de ser su capítulo más inspirado como narrador ya sea por el parecido entre Robin y Komurasaki, o lo simplemente torpe del desarrollo de esta.

miércoles, febrero 06, 2019

En un lugar de Francia de cuyo nombre no quiero acordarme...

Madame Bovary

Clásico entre clásicos, esta novela francesa de mediados del XIX constituyó formalmente toda una revolución en su época. Dejando a un lado su trama, la novela destaca por su increíble lirismo de su prosa, comparaciones y metáforas se alternan con descripciones increíblemente detalladas y muy evocadoras conformando una narrativa verdaderamente preciosista. Había leído que el estilo de Flaubert conseguía por fin impregnar a la prosa de la musicalidad y hermosura de la poesía, y ciertamente es así. El autor está más interesado en dibujar la historia que en contarla, y ello convierte a esta novela en una experiencia tan bonita como difícil de recomendar (apenas son 400 páginas, pero en ocasiones alguna descripción o evento puede exasperar por la calma con la que el autor lo describe).
La novela, escrita en 1857, nos traslada a esa época. La narración comienza con la familia de Charles Bovary, pero pronto pasa de inmediato a centrarse casi por completo en una joven llamada Emma que será su segunda esposa. En un primer momento el lector simpatizará con Emma, una joven con sueños de romance que se ve lastrada por la sociedad de su época, sin embargo donde Anna Karenina se erigía como un gran personaje con un conflicto real, veremos como Emma huye hacia la locura como una quijotesca versión de las heroínas románticas obsesionada con las novelas de romance. La novela es un viaje, una espiral hacia un abismo hacia la que protagonista poco a poco se precipita hasta el momento en el que no hay salvación posible y sus obsesiones la llevan hacia la autodestrucción.
Acostumbrado a otras novelas más amables, puede chocar algo. La novela no es heredera de las de Jane Austen; podría mucho más acertadamente considerarse una versión precursora formal e incluso argumentalmente de la Lolita de Nabokov.
El estilo es lento y extremadamente lírico, creo que eso puede maravillar a mucha gente, pero también a mi en ocasiones -al mismo tiempo que me ha fascinado con algunos pasajes y recursos estilísticos- se me ha hecho un poco pesado por algún que otro momento más lento o repetitivo de la historia, o también por alguna que otra trama tangencial a la principal. Aún con estos problemas, es una lectura entretenida y fascinante a nivel de calidad literaria, recomendable para cualquiera interesado en la literatura clásica.