jueves, febrero 11, 2016

Un defecto... ¡Inaceptable!

Bravely Default

Batalla, batalla y más batalla es lo que propone este juego, rol por turnos en el sentido más clásico de la palabra. En una época en la que los juegos de rol tiran hacia la acción directa tratando de evitar los turnos, los juegos tan refrescantemente clásicos son de agradecer. El juego que perfectamente podría haberse llamado Final Fantasy VII, es un juego muy continuista con lo que fue el estilo de esta saga durante los 16 bits (aunque debido a lo elaborado de su sistema de trabajos tiene más en común con el V que con el VI).
Bravely nos presenta una historia relativamente chorra con todos los tópicos del género, donde nuestro grupo ira recorriendo poco a poco el mundo enfrentándose a enemigos de dificultad creciente. El grupo es cerrado. Tenemos 4 personajes que controlamos casi desde el minuto 1, todos ellos con carisma, sus motivaciones y un desarrollo coherente a lo largo de la historia. No obstante, tenemos entre una veintena de trabajos para elegir, y podemos asignar a cada personaje el trabajo que queramos... así como un trabajo secundario del que tomará algunas habilidades, así como unas pocas ranuras en las que podemos heredar habilidades de otros trabajos (y si vinculamos los personajes a "amigos de internet" podemos usar incluso las habilidades de estos, así como podremos invocar directamente a estos para que nos ayuden en los combates). Con toda esta parametrización, y la propia de objetos y atributos, disponemos de una gran personalización de personajes y grupo, pudiendo conseguir con ingenio personajes virtualmente invencibles.
Todas estas posibilidades están puestas al servicio de un sistema de combate exquisito, donde las posibilidades y estrategias son inabarcables, pero donde además brilla otro gran componente: el prestamo de turnos. El juego alterna el turno del jugador con el de la computadora, pero es posible que un personaje simplemente se defienda "modo Default" y que en el siguiente turno disponga de dos acciones, como es posible también apropiarse de estos turnos por anticipado "modo Bravely" y hacer que un personaje realice varias acciones seguidas al principio (con el riesgo de que en los siguientes turnos estará completamente vendido a los ataques enemigos). Este prestamo de turnos añade un importante componente estratégico más, así como más versatilidad -y en ocasiones velocidad- a los combates.
Existe otro método "Bravely Second", cuyos puntos son mucho más costosos de conseguir, en el que podemos interrumpir cualquier acción -incluso durante el turno del enemigo- para realizar nosotros una. No obstante, es un sistema que da tanta ventaja que creo que sólo habría de usarse contra unos pocos enemigos en el nivel de dificultad más elevado.
Ahora bien, el juego dista mucho de ser perfecto. En sus primeros dos tercios es poco menos que modélico. La historia no es nada del otro mundo, pero los personajes pronto se ganan nuestra simpatía y caen bastante simpáticos. El sistema de batalla es tan bueno y tiene tantas posibilidades que uno no deja de descubrir posibilidades, y las misiones secundarias añaden un buen plus al juego. El problema llega entonces, cuando hemos descubierto todo el mapa del juego y, tras unas 40 horas tras las que sería más que correcto cerrar el juego (porque además son 40 horas de una dificultad bastante alta), los desarrolladores se sacan de la mano EL PUTO BUCLE
Entiendo, narrativamente, el objetivo del equipo del juego. Es original y es loable. Pero es aburrido. Llegado un momento el juego te obliga a volver a recorrer el mundo y encargarte varias veces de todos los jefes finales hasta los que entonces te habías enfrentado. No te obliga a volver a derrotarlos una vez porque te salgan en una sala. No. Te obliga a recorrer todo el condenado mundo, con algún que otro templo, para derrotarlos, no una ni dos veces... si no tres o cuatro. Es un crimen jugable. Entiendo lo que se proponían con ello, y es una de esas clásicas paranoias japonesas con mucho significado... pero es aburrida. Sencillamente, toda esta parte del juego es aburrida. Es repetir una y otra vez lo que ya hemos hecho con pequeñas variaciones en la jugabilidad y en los vídeos, vídeos que un servidor se saltaban porque aunque cambiaran un par de líneas eran en su mayoría una repetición. Repito, entiendo lo que el juego se proponía, y la idea como tal me parece incluso buena... ¿pero no hubo nadie que se diera cuenta de que toda esta parte del juego podía ser peligrosamente aburrida para muchos jugadores? A mi me gusta mucho el género, y como he dicho el juego es una absoluta gozada por su sistema de batalla... pero sólo el hecho de que nunca suelo abandonar juegos que he comenzado impidió que abandonara el juego.
Técnicamente es un buen juego. Tiene un buen uso de las 3D, e incluso se permite un par de secuencias de realidad aumentada. Los fondos de las ciudades son absolutamente preciosos, y los personajes tienen multitud de trajes y acciones exquisitamente animados. El diseño artístico del juego es muy simpático y preciosista. Pero el juego es algo irregular en este sentido, pues si bien las ciudades son impresionantes, son pequeñas y escasa, y en exteriores y mazmorras los entornos son bastante simples y repetitivos. Algo parecido podría decirse de la música, es exquisita, pero al ser un juego con tantas batallas al final acabamos escuchando mucho unos pocos temas concretos.
El juego es largo y difícil, y el sistema de batalla es una absoluta maravilla. Podría ser fácilmente uno de los mejores juegos de la consola, pero todas sus virtudes las veo empañadas por una estúpida decisión de diseño que lastra increíblemente el juego en su tercio final. Es un buen juego, un gran juego para los amantes del rol japonés; pero es también el primer juego de una franquicia nueva, y se nota que algunas de las ideas originales y definitorias han de ser pulidas.

martes, febrero 09, 2016

Aquellos maravillosos 70

Tenía pendientes de colgar las reseñas de algunas películas que no sabía muy bien como calificar, pero viendo que todas eran más o menos de la misma fecha, la idea de agruparlas bajo este concepto apareció casi automáticamente. Así pues, aquí un poker de películas de los 70 (aunque técnicamente una es un poco posterior), la década en la que creo que nació el cine moderno. Las influencias de los clásicos seguían estando presentes -como muchos clásicos en sí como Wilder o Houston-, pero en los 60 comenzó una revolución formal con un tratamiento más explícito de temas hasta entonces casi tabú como el sexo y la violencia, así como unos guiones en general más valientes, y a ello se les unía toda una oleada de directores que a lo mejor de los clásicos le añadían encuadres mucho más complicados y arriesgados, montajes más agresivos, un uso de la música mucho más narrativo que se sumaba a los efectos especiales y cualquier medio que estuviese a su alcance.
Y después de esta parrafada... decir que casi todas estas películas -salvo Network- son de corte muy clásico, con lo que en cierta forma me estoy contradiciendo...

Chinatown

Película mítica y clásica de los 70, muy definitoria de lo negro que sería el cine negro tras su época dorada. Chinatown viaja al Los Angeles previo a la II Guerra Mundial, donde un detective ve como uno de sus casos se complica y como acaba envuelto en una gigantesca conspiración por el control del agua en todo el estado.
Una de las películas más clásicas de Nicholson y de su época, es un buen ejemplo de cine de detectives. Tenemos un caso que se complicando hasta niveles insospechados, y el espectador es testigo de los descubrimientos del detective y de como la historia crece y crece y se hace más siniestra y enrevesada. No se engaña al espectador, pero tampoco se le da todo mascado, es una de esas películas que ofrece toneladas de información y en la que hasta el más pequeño detalle es importante el final. El guión es una pequeña joya en la que todo esta cuadrado, pero es también uno de esos guiones exigentes con el espectador porque como este se despiste o no esté atento se perderá pronto o no comprenderá las deducciones del protagonista.
La dirección es muy clásica y viene guiada por los clásicos del género, pero la película vive en los alegres setenta y aunque no sea su género no se corta a la hora de mostrar escenas siniestras o sangrientas. El ritmo es muy bueno, avanzando siempre la historia y no teniendo la sensación de que esta se atacas más allá de lo necesario para que no tengamos la sensación de que todo es demasiado fácil para el protagonista. Los actores están bastante bien. La música cumple. La fotografía nos regala algunas panorámicas magníficas. En líneas generales, tecnicamente es un producto muy bien trabajado.
Es una buena historia de detectives, con un guión repleto de traiciones y giros argumentales que no obstante no parece tramposo. Muy recomendable.

Carros de fuego

No había visto esta película, y no esperaba que me gustase especialmente, como de hecho así ha sido. Pero creo que es una película que hay que ver, aunque sólo sea porque su tema principal ha trascendido de su aspecto meramente cinematográfico y se ha convertido en el tema identificativo del deporte rey.
La película nos traslada a los años 20, a un Reino Unido aún conmocionado por la Gran Guerra y que se resiste a abandonar las tradiciones y la forma de vida del siglo anterior. Aquí tenemos a dos protagonistas unidos por su pasión por el atletismo: un joven de origen judío que sonrié al mundo de las grandes clases burguesas pero que sabe que nunca le permitirán ser uno de ellos, y un devoto escoces cuya aspiración es ser misionero.
La película narra más o menos un lustro en la vida de ambos, con su pequeña carga de romance y el enfrentamiento de ambos contra algunos de los convencionalismos de la época. Me ha sorprendido, pero apenas hay interacción entre ambos personajes más allá de una rivalidad sana desde la distancia. Naturalmente tenemos carreras, y tenemos algunos momentos técnicos, pero el deporte entonces era muy amateur y la película también confronta en este sentido la necesidad de los sacrificios y la perserverancia con la mentalidad de "gentleman" más pura y dura.
Tiene un par de escenas memorables donde los personajes enarbolan sus ideas en el más tradicional sentido del cine británico. Las carreras transmiten emoción y, en líneas generales, la película esta impecablemente rodada. Los actores están bien, el guión es bastante solvente y el ritmo de la película esta bastante bien cuidado.
Es una película correcta. Está muy cortada por el patrón más académico y no corre demasiados riesgos, jugando sobre seguro con épica deportiva y añadiendo un poco de sustancia política y social. Pero hay muchas películas así. Me ha gustado, no me ha parecido una mala película ni mucho menos. Pero no es una obra maestra atemporal.

El golpe

Me parece una película sobrevalorada. No es una mala película, es relativamente sólida a nivel argumental, los actores están bien, el montaje es muy bueno, el diseño de producción es magnífico y la película destila carisma por los cuatro costados con una fotografía excelente y una de las melodías más reconocibles de la historia del cine. Pero poco más. No es, como he dicho, una mala película, pero no me parece que esta película sea digna de ser llamada una de las grandes de la historia del cine, no me parece que deba estar considerada también entre los clásicos.
El argumento es simple y el plan final pretende ser más inteligente o rebuscado de lo que en verdad lo es. El villano es terriblemente malo en las descripciones pero es derrotado con insultante facilidad, haciendo gala de esa violencia algo ridícula de la que hacían gala las películas en aquellos años. La película se me hace un poco larga; el ritmo es bueno pero quizás demasiado episódico, y se centra tanto en la dupla protagonista que el resto de los personajes son casi anecdóticos. Precisamente también se nota en  ocasiones demasiado enfocada al “fanservice” masculino Newman y Redford; si ya me molesta que intenten venderme una película por una mujer en bañador, obviamente no voy a ser menos severo cuando el departamento de marketing apunta al otro género. Algo que considero sintomático pues muestra lo que en verdad esta película es: un producto. Una película realizada sobre estudios de mercado –como todas en mayor o menor medida- realizada con el único fin de explotar la química de los protagonistas de “Dos hombres y un destino” y diseñada por completo en base a esa idea. Es una buena película, que no es poco. Sólida y digna, como he dicho. Una película, eso sí, de palomitas.

Network

Una auténtica salvajada de película, increíblemente profética. Network nos sumerge en el mundo de las noticias a mediados de los 70, donde una serie de viejos dinosaurios que crecieron durante la revolución del medio en los 40 y 50 son relevados por una horda de jóvenes cuya máximo objetivo es la audiencia. Tenemos así un debate entre lo que sería un periodismo serio y lo que sería el sensacionalismo, un debate entre el contenido y el continente.
Y la película, partiendo de esa premisa, carga sus tintas contra la sociedad misma, no distinguiendo entre países e ideologías; capitalistas y comunistas, así como cualquier otra ideología están cegados por el verde de los dólares, y la prensa y la televisión no son si no el más eficaz de los métodos para alienar y controlar a las masas. Incluso la trama romántica es un alegato contra la hipocresía y lo falso y medido del sueño americano, así como una extraña rotura de la cuarta pared con fines puramente dramáticos.
La película tiene un montaje mejorable, tiene una trama claramente periodística y otra más romántica, y suele pasar de una a otra muy bruscamente. Quitando este punto, y quizás alguna línea de su increíblemente denso guión que podría sobrar, creo que no hay defecto alguno en ella. Los actores están impecables y la dirección, clásica, se aprovecha de la ambientación televisiva para alguna fotografía o iluminación plagado de simbolísmo.
Al final exagera un poco un par de "ideas televisivas", pero también que hay que decir en otras se queda tristemente corta haciendo valer aquella frase de que la realidad siempre supera a la ficción. No obstante, es escalofriante comprobar el sensacionalismo que ya se denunciaba hace 40 años, la amenaza de la telebasura política que ya se atisbaba entonces y contra la que no hemos hecho nada.

sábado, febrero 06, 2016

Un capítulo mensual da para muchas teorías

One Piece 815 - ¡Llévame contigo!

Estos últimos capítulos de One Piece me han parecido algo raros. No malos ni erróneos de ninguna forma, pero creo que se ha notado que estamos ante una serie de publicación semanal y Oda ha tenido que meter algunos cliffhanger algo forzados o tramposos en varios capítulos que juntos componen un único acto de recapitulación y planificación.
Se ha alargado quizás en exceso toda la presentación del origen de Sanji, y en este capítulo hemos visto la justificación a la marcha de este con una representación palpable del poder de un Emperador. Poder que más allá de la información, la fuerza, el miedo o el control (características que ya tenía Doflamingo), alcanza el reconocimiento de otros, el no tener limitación alguna, la impunidad. Aquella definición que Law dio hace muchos capítulos, cuando decía que un Emperador era un poder tal que uno no llegaba siquiera a poder enfrentarse a él directamente, ha sido vista en este capítulo. 
Ahora llega, no obstante, el momento de elegir un camino. Parece claro que el objetivo será Sanji, pero si hay algo que me gusta en estos últimos capítulos es que, sencillamente, en una serie con más 800 capítulos a sus espaldas, ahora mismo es imposible discernir que pasará en unos pocos capítulos. Dentro de 10 capítulos probablemente estemos inmersos en la saga del rescate de Sanji y eso ocupe un año o más, pero si pensamos esto es porque Sanji apenas ha aparecido en los últimos dos años y parece que Oda está en la obligación de compensarlo... pero ahora mismo podríamos comenzar a lanzar teorías locas sobre el desarrollo de los próximos capítulos, y habría base para muchas de ellas.

Objetivo de los próximos capítulos: Sanji
Esto parece lo más claro, aunque sólo sea por las declaraciones de Oda de que este sería el año de Sanji. Además en verdad no se ha aclarado todavía mucho de su familia (como se intuía, no son asesinos puros y duros, si no "asesinos" (entre comillas), supongo que algún clan de mercenarios o algo así... porque además ha de explicarse como tienen poder para modificar un cartel de la Marina).
El Tea Party daría además la ocasión a Oda de "librarse" de un Emperador. Una gran batalla contra uno de ellos requeriría muchos medios. Shanks o Barbanegra podrían saldarse con "unos contra unos", pero Kaidoh y Big Mom se suponen al mando de Imperios, y contando además con que la Marina será un enemigo inevitable, eso requeriría demasiadas sagas monstruosamente grandes que supondrían mucho desgaste para la serie. Con el Tea Party podríamos tener una saga "corta" de Big Mom para que luego esta pudiera ser derrotada en segundo plano por otro poder. 

Acompañantes al Tea Party: Brook, Nami, Pekoms, Carrot, Jimbe, Caesar.
Una saga de Luffy sólo se hace extraña de imaginar, incluso presuponiendo que en la sede del partido republicano podría encontrarse con Sanji, Jimbe e incluso Caesar. Brook sabe algo, así que debería estar presente en esta saga... porque además "descansó" en Dressrosa, como también descansó Nami siendo la musa de la serie. Lo de Carrot no tiene apenas fundamento, pero es un personaje que destila carisma, y sería triste que Oda no la aprovechara más... así que pongamos a un mink del bando diurno como ya tenemos a otro del nocturno.

La madre de Lola: Big Mom.
No soy fan de esta teoría, me parece demasiado obvia. Prefiero esa posibilidad que surgió hace poco llamada Bakkin. No obstante, habida cuenta del partícular método de afiliación de Big Mom, me encantaría que Lola se revelara como su hija si supieramos que habría sido desterrada hasta que se casase con alguién fuerte para engrosar las filas de la banda o algo así. Su obsesión por encontrar marido cambiaría por completo de cara al lector, aunque creo que esta es la más disparatada de todas mis teorías.

Zou
Aquí sencillamente es imposible teorizar que va a pasar. Sencillamente no hay actores para que se desarrolle ninguna obra, pero también parece imposible que Oda desaproveche un teatro como este.
Los samurais han llegado y han sido los culpables pasivos de todo, pero se hace extraño pensar que los mink se vayan a volver ahora contra la banda ya que han sido claramente presentados como amigos... y así mismo la trama de los samurais debería desarrollarse en Wano, pero también al menos en esta isla deberíamos encontrar a cierto ninja y saber porque fijaron al elefante como punto de reunión.
Los mink a su vez no parecen estar preparados para otra gran batalla por muy alto que sea su poder de regeneración. Pero en contraposición a este argumento tenemos la enemistad entre Inuarashi y Nekomamushi, que obviamente ha de resolverse más pronto que tarde (arrojando de paso algo de información sobre Shanks). Podría ser por tanto que la isla se dividiera en dos bandos en una especie de guerra civil por la banda y los samurais, pero no termino de ver este argumento más allá de como una subtrama de relleno o transición hasta la llegada de un enemigo más poderoso.
La opción más natural sería que Jack regresara como enemigo con algún secundario de más nivel que "Sheephead", pero tanto el perro como el gato están heridos así que el combate quedaría para Zoro y Law. Pero con Zoro, salvo que Luffy derrotase a Big Mom -algo que no creo que nadie piense que vaya a suceder a corto plazo- tendríamos la incómoda situación de que el segundo de abordo tuviera una muesca de más valor que su capitán, y en One Piece no hay jerarquía más clara que esa. Y con respecto a Law, lleva varios años discutiendo el protagonismo a Luffy y creo que claramente necesita un descanso (y la fugaz presentación de sus subordinados apunta a ello). 
Contra Jack, extraño que parezca, la opción que vería más natural sería Barbablanca Jr (alguien que, dicho sea de paso, buscaba un fénix).




Todo ello obviando que en un mar muy, muy cercano, Barbanegra (con Aokiji, posible infiltrado de la Marina) se dirige hacia Dragon, y que Kidd y su alianza se encontraban frente a Kaidoh.

miércoles, febrero 03, 2016

¡Mira, un perro con dos cabezas!

En costas extrañas

Tercera novela que leo de Tim Powers. Trás el bajón que supuso “la fuerza de su mirada” (ver reseña), en esta novela me he encontrado todo lo que me encantó en “las puertas de Anubis” (ver reseña). El estilo de este autor es muy particular, tremendamente fantasioso a la par que bien documentado. Las suyas son novelas frenéticas, no hay demasiados personajes pero a estos les pasan centenares de cosas que se suceden a un ritmo vertiginoso, todo ello siempre enmarcado en un marco histórico muy respetuoso y estudiado… en el que mete todo los tópicos fantásticos imaginables, justificándolos con una claridad casi matemática.
Así pues en esta novela, ubicada a principios del siglo XVIII, tenemos a un titiritero metido a agente bancario que viaja al Caribe con la esperanza de matar a su tío, que engaño a su padre y propició que este muriera en la indigencia, el problema es que su barco será atacado por piratas… y a partir de ahí comenzara una locura en la que él mismo se convertirá en pirata, un pirata envuelto en una particular batalla en la que un brujo vudú y Barbanegra intentan valerse de la fuente de la eterna juventud para conseguir sus fines. Tenemos romance, tenemos algo de comedia, tenemos aventuras, playas caribeñas, angustiosas selvas de Florida, persecuciones y batallas con barcos de Real Armada Británica, así como hechiceros, zombies y maldiciones centenarias.
Todo ello narrado con una velocidad vertiginosa, en apenas un par de páginas pueden suceder varias escenas importantes. Los personajes están bien desarrollados, y todos los elementos mágicos son bien explicados y no hay ninguna trampa de guión demasiado grande, sucediendo todo de una forma bastante lógica de acuerdo a las reglas que el propio autor va explicando paulatinamente. Todo transcurre con bastante agilidad. Únicamente en la secuencia de la Fuente se me hizo la lectura un poco confusa, es la secuencia donde más magia y más simbolismo hay y se me hizo algo excesiva (aunque entiendo que también era la intención del autor). El estilo de Tim Powers no es el más accesible del mundo, está todo tan estudiado y medido que su fantasía histórica por momentos parece novela negra, y se le suele ir de las manos en algunas secuencias donde tiene demasiado que explicar y donde exige un poco de esfuerzo del lector; en esta novela sucede, aunque muy puntualmente y en general me ha parecido una novela muy ágil y entretenida de leer, una auténtica fantasía de piratas cuyas 300 páginas se leen muy amenamente. Esta es novela es una de las principales fuentes de inspiración de Monkey Island y, por extensión, de la saga de “Piratas del Caribe”, y al menos en mi opinión, es tremendamente superior a esta última.

domingo, enero 31, 2016

PIRATE X PIRATE

One Piece 814 - ¡Vayamos a ver al maestro Nekomamushi!

Aunque en tomo no se notará, eso de acabar tres capítulos de una forma similar es horrible.

+

Una mink y un animal con la hito-hito... ¿eso es legal?

=

Somos siervos de los gatos, y lo sabemos




jueves, enero 28, 2016

El anime más ignorado del 2015

Soukyuu no Fafner: Dead Aggressor - Exodus

Exodus no tiene página en la wikipedia española, y en la inglesa su presencia se reduce a un párrafo. Creo que con eso lo digo todo. Es un caso curioso, una secuela que llega 10 años después, cuando hace 5 ya nadie la pedía. En Japón no ha vendido mal, creo que muchos de los que en su día disfrutamos con la Fafner original  (ver reseña) la esperabamos, pero si aquella ya fue una serie injustamente ignorada en su día, que decir de su secuela.
Y lo curioso de todo esto es que Exodus me parece uno de los mejores animes del año. Es cierto que no es un anime de estos días, no deja de ser una hija de Evangelion y arrastra muchas de las particularidades de este género de mechas existencialistas. Tiene una pareja protagonista que es carne de fujoshis y han intentado meter un poco de fanservice (que se siente fuera de lugar), pero eso no compensa una trama exageradamente densa y filosófica, más en esta entrega que en la original. Ya no hay nada tan simple como humanos intentando sobrevivir contra unos alienígenas en los que se entreveen sensaciones. Ahora humanos y festum se entremezclan entre ellos, siendo ambos capaces de los actos más hermosos y de los más horribles.
La serie es densa como ella sola, y no mentiré diciendo que la he comprendido pues en ocasiones no me ha quedado más remedio que desconectar cuando se ponían a hablar de núcleos de MIR, resurrecciones, conciencias y demás paranoias. En esta temporada se les ha ido mucho la pinza con los temas más esotéricos, y además se nota mucho que algunos episodios están faltos de minutaje (los DVDs incluirán más metraje). Pero también es justo decir que en este sentido la serie apenas tiene relleno, su montaje es demencial, consiguiendo mantener a todos los personajes clásicos y presentar a nuevos amigos y enemigos, así como a una nueva generación de pilotos, y todo ello lo hace consiguiendo definir y desarrollar todos esos personajes, así como todas las relaciones.
Y la serie es un espectaculo, un divertimento de primera. Los personajes siempre luchan por encontrar la esperanza, pero la trama es tremendamente oscura y propicia algunos giros de guión sorprendentes y terriblemente dramáticos, todo esta llevado al extremo y creo que la palabra que mejor define a la serie es intensa. A ello sumemosle una acción a la que ahora mismo podría encontrar pocas series equiparables; dotados de una gran velocidad, con un gran componente estratégico y algunas sorpresas pirotécnicas, no deja de ser sorprendente lo épico y espectacular de los combates habida cuenta de que el presupuesto de la serie no debe de ser muy alto. En música el score sigue siendo normalito, pero para compensar tenemos a Angela en toda su gloria, ocupándose nuevamente de openings y endings.
Es una serie difícil de recomendar y no es, ni mucho menos para todos los públicos. Pero creo que la gente debería darle una oportunidad a la original al menos, es una pena que una gran serie como esta haya sido tan vilmente ignorada.

lunes, enero 25, 2016

Allí donde ya hemos llegado demasiadas veces

Star Trek - Enterprise

Enterprise tiene un problema, o mejor dicho tres: la nueva generación (ver reseña), Espacio profundo nueve (ver reseña) y Voyager (ver reseña). Sencillamente, fue una serie que llegó demasiado tarde. La franquicia ya daba más que evidentes muestras de agotamiento con Voyager, la formula, los guionistas y los propios espectadores se mostraban agotados. Enterprise tiene una buena idea: ser una precuela. Si la serie viajaba al principio de la exploración espacial tendría todo un nuevo horizonte a descubrir y podría alimentarse de si misma mostrando los orígenes de muchos aspectos de la serie. La idea, como tal, no era ni mucho menos mala.
Sin embargo, no era el momento. Al agotamiento antes mencionado se sumaba un cambio en la forma de hacer televisión, la HBO había comenzado a revolucionarlo ya todo y, en líneas generales, las series episódicas comenzaban a mostrar una amplia serie de limitaciones ante una nueva forma de hacer televisión más ambiciosa. Además, para que negarlo, Star Trek tenía una aureola demasiado "friki" a su alrededor, y debido a la enorme extensión de todo el universo generado en la "era Picard" era una serie que asustaba a cualquier profano. "Enterprise" tomo entonces una decisión muy equivocada que nunca pudo deshacer, se avergonzó de lo que era.
Conceptualmente hablando, las dos primeras temporadas de Enterprise no me parecen mal. Los episodios pueden ser mejores o peores, pero la serie intenta mostrar el origen de la primera directiva y de algunos aspectos tecnológicos de la serie y siempre resulta curioso ver como los personajes tienen miedo al transportador o no existen los haz de tracción. Quizás el desarrollo de algunos inventos sea demasiado precipitado, pero no se llega a la absurda escalada tecnológica de Voyager. Sin embargo, si se le puede echar en cara a la serie que ocultara Star Trek en su cabecera (incluso que esta se saliera de lo tradicional en la serie con una canción pop, aunque tengo que decir que particularmente me gusta y creo que queda bastante bien en el contexto de la serie), se le puede echar en cara como intenta enganchar mediante fanservice dejando en ropa interior a todos sus personajes y haciendo que estos se masajen (aunque siendo justos, la serie original apelaba mucho a esta idea descamisando a Kirk cada dos por tres). Son detalles pequeños, pero detalles significativos. Creo que la serie intentaba ser demasiado moderna o guay, intentaba buscar a un público no trekkie que en ningún caso estaba interesado en la serie. Me parece un error. Si a esto le sumamos la chorrada de la Guerra Fría Temporal -el argumento principal más absurdo y extraño de toda la franquicia- y los sulivanes -carisma 0, no, lo siguiente- tenemos lo que tenemos. Las dos primeras temporadas no me parecen excepcionalmente malas, tienen algunos capítulos e ideas muy interesantes, y en líneas generales creo que funcionan bastante bien, pero son mejorables.
Luego llega la tercera temporada, que es la respuesta de la franquicia al 11S, con una especie de cruzada híbrida de Voyager y DS9 en un sector de la galaxia desconocido. Es interesante como se desarrolla la serie y sus personajes al convertir la misión de exploración en una de guerra, y los xindi, aunque sean un pegote, me parecen una raza interesante.
La cuarta temporada, es la más disfrutable y autoreferencial de todas, donde no hay practicamente un episodio individual y donde se resumen todas las tramas que los guionistas tenían pensados sobre todas las razas clásicas de la franquicia y que culmina con la creación de la Federación (obviemos el último episodio, francamente carente de sentido).
En general ha sido una serie que me ha gustado, aunque he de decir aquí que parte del motivo podría ser que las espectativas eran muy bajas por la poca popularidad de la serie. Sato y Mayweather son dos personajes bastante flojos, y Malcom no termina de arrancar, pero Phlox y Trip son francamente entrañables, y T´Pol y Archer me parecen unos buenos líderes de la nave, amen de desarrollarse entre ellos gradualmente un vínculo a lo Spock-Kirk muy sólido.
Los telaritas apenas aparecen en la serie, el Gorn digital es horrible y me parece completamente prescindible la explicación de los klingons vietnamitas, pero en el resto de referencias a la franquicia la serie me parece más que respetuosa con la franquicia, incluyendo aquí unos épicos episodios a través del espejo o un tratamiento digno de los andorianos (una pena que no se produjera esa quinta temporada en la que Shran acabase en la Enterprise, pues Jeffrey Combs es muy grande).
En general es una serie que me ha sorprendido muy para bien, aunque como he mencionado previamente, las expectativas eran muy bajas. Me parece una serie, en líneas generales, digna de la franquicia. Una lástima que se cancelase o que sus primeras temporadas fueran algo erráticas.

Así pues, mi ranking de series trekkies sería la siguiente:

1 - Espacio profundo 9
2 - Serie original de los 60 - La nueva generación.
3 - Enterprise
4 - Voyager
5 - La serie animada de los 70

Esperando ya ver el casting de la serie del 2017...