viernes, enero 30, 2015

Otra baja para Spectra

One Piece 775 - Desde Lucy Anne, con amor

Este capítulo era más predecible que una línea recta. Todos sabíamos lo que iba a pasar, pero todos sabíamos igualmente que nos iba a molar. La única pega al capítulo quizás vendría de la única pequeña sorpresa, el hecho de que Mansherry es tan adorable como cualquier otro enano y en verdad su actitud caprichosa sólo es para con Leo y se debe a una coquetería que este es incapaz de comprender, pero lo cierto es que la pareja que conforman ambos enanos es tan mona que poco se puede decir contra ella.
Pero, naturalmente, todo en este capítulo lo eclipsa el desenlace del combate entre Franky y Señor Pink. No es el mejor combate de la serie, pero sin duda es uno de los más carismáticos que Oda jamás ha dibujado. El combate te retrotrae a cuando eres niño y todo es muy simple, y hay cosas que molan y con las que sueñas en convertirte cuando crezcas, uno quiere ser como esos grandes hombres duros del cine. El capítulo es simple y llana hombría en el sentido más inocuo e idealista de la palabra. Cualquier cosa de este combate vive en una esfera completamente distinta a la del resto de la saga, y de hecho creía francamente posible que el combate acabara incluso después del de Luffy… pues este duelo de hombres estaba por encima de la propia Dressrosa en sí. Hay drama y hay tragedia en Dressrosa, y ni que decir tiene que todo lo que pase en esta saga tendrá una gran importante en el futuro de la serie. Es, a nivel de relevancia, una de las sagas más grandes de la serie. La banda está sacudiendo uno de los pilares del mundo. Pero, ante Franky y Pink, eso sencillamente no importa. Aunque Oda ha dejado ver que Mansherry es una Orihime gravimétricamente posible para dar un poco de tensión a los capítulos futuros, este combate es en verdad entre la destrucción o no de la Factoria para todo el mundo, pero no para Franky y Pink, para ellos es algo más importante, algo mucho más importante.
Y el combate es tan absurdo como la voluntad de estos dos personajes, pero sencillamente mola verlos intercambiar golpes sin esquivarlos. Mola verlos ponerse a prueba y comparar la batalla a un duelo de bebida. Mola porque son duros. Son irreales y son imposibles, pero por ello molan. No son malos o buenos, son estoicos y duros, hombres que están más allá de las palabras, hombres que actúan, hombres en los que sabes que puedes confiar porque cuando tengan que hacer algo lo harán. No lo intentarán, lo harán. Lo harán aunque le cueste la vida, y si la vida les va en ello no importará, porque lo habrán hecho. No son superhéroes que hagan posible lo imposible. Son héroes que sencillamente lo hacen, sea lo que sea.
Y a un Franky con reminiscencias de Terminator se le suma como rubrica final el esperado miniflashback de Pink, el enemigo más carismático de la saga y del que todos esperamos ver una historia de portadas. Y es un flashback corto, pero intenso y bien construido, y naturalmente traumático, para nada inferior a los pasados de los miembros de la banda. Y es, sobre todo, un flashback coherente, un drama que realza la humanidad de Pink y al tiempo justifica su apariencia ensalzando su hombría.

miércoles, enero 28, 2015

Regreso al teatro de la ópera

Final Fantasy Theatrhythm Curtain Call

Me gustan los juegos musicales, no todos por supuesto, y no todos igual. Pero en general es un género que me gusta si la música está dentro de mis gustos (soy bastante abierto musicalmente, salvo para el pop más comercial... aunque ¡harasho! (ver reseña de una de las ocasionales excepciones)).
La primera parte de este juego me llamó bastante la atención a raíz de algunas reseñas que leí de él, tenía ganas de un juego musical y este tenía buena pinta, amén de que la música de esta franquicia siempre ha estado bastante bien. Cuando estaba a punto de comprarlo anunciaron esta nueva entrega, que ya directamente traía todos los temas descargables originales. Un total de 221 canciones (a los que recientemente se han añadido más -de pago- de otros juegos como Chrono Trigger).
La historia es una soberana chorrada en la que un malo hace algo muy malo y todos los buenos se tienen que unir para derrotarlo completando canciones. Sí, el malo tiene nombre y hay un poco más de trama... pero vamos, da bastante igual para lo que es el juego.
Básicamente tenemos tres modos de juego. Uno en el que podemos jugar libremente a cualquier canción. Otro modo versus en el que podemos jugar contra cualquier otro jugador online o contra la máquina. Y uno último en el que vamos atravesando un mapa como si fuera un juego de rol, donde cada pantalla y jefe es una canción. Para afrontar las canciones disponemos de una party de 4 personajes, elegibles entre unos 60. Estos personajes tienen niveles, así como la posibilidad de equipar también diversas habilidades desbloqueables. Además también podemos equipar a nuestro grupo con un objeto, que modificará nuestras estadísticas, recuperara salud, nos permitirá obtener alguna habilidad o nos dará alguna ventaja de algún otro tipo. Destacar también en el modo "aventura", la barra de vida se mantiene de una canción a otra, y aquí podemos utilizar también los objetos entre pantallas para facilitarnos la aventura.
Dentro de las canciones las hay de tres tipos. Tenemos unas pantallas "de viaje" en las que nuestros personajes recorren un escenario, otras en las que nos enfrentamos a unos enemigos y un último tipo en el que sobre un vídeo hemos de pulsar los botones adecuados. Señalar también que el último tipo es el más escaso y el segundo es el que es usado durante los modos de juego de batallas.
Sobre estos tres modos de batalla, hay tres tipos principales de pulsaciones a realizar. Pulsación simple de un botón, pulsación mantenida e inclinación del stick en una dirección en concreta. Este tipo de pulsaciones se alternan y combinan entre ellas, y obviamente la velocidad y variedad con la que aparecen aumenta con cada uno de los tres niveles de dificultad disponibles.
En batalla, además de este tipo de acciones, hemos de enfrentarnos a los efectos que provocan los ataques que nuestro rival nos haga. Tenemos una pequeña barra de ataque que se va llenando conforme pulsamos acertadamente los botones durante las canciones y que, al llenarse, ocasiona algún tipo de efecto random sobre el contrario (aceleración, velocidad aleatoria, ocultación de los tipos de pulsaciones a realizar, etc).
En cuanto al control, podemos usar el stylus, el stylus y los botones, los botones sólo (e incluso dentro de estos varias opciones). Diría que el control por podría ser mejorable, pues no termina de funcionar bien en el nivel de dificultad superior... aunque aquí entra algo llamado dificultad propia del juego y lo normal en estos niveles es que el stylus funcione mejor (aunque tengo que decir que no es un modo de control que me guste porque este parece uno de esos juegos que te puede costar la pantalla táctil de la consola).
Tecnicamente, dejando de lado el control, hay poco que decir. Diseños simpáticos y sencillos superdeformed para los personajes y los enemigos, animados muy sencillamente. Los altavoces de la 3DS dan para lo que dan, pero en general la música suena muy bien (obviamente suenan mejor los temas modernos, mucho más grandilocuentes y orquestales, mientras que los de los juegos anteriores a Final Fantasy VII tienen un entrañable sonido retro).
En cuanto a duración... sencillamente estamos ante uno de esos juegos que se pueden calificar como interminables. Tenemos más de 200 canciones, con una dificultad bastante alta en sus niveles medio y alto. Intentar acabarlas todas "perfectas" puede llevar varios cientos de horas (digo "cientos" y digo "varios"). Al margen de este reto, incluido dentro de los 96 trofeos del juego y del modo online, tenemos otros objetivos más razonables del tipo de conseguir a todos los personajes o cartas con las que se nos recompensa y que rememoran toda la historia de la franquicia.
¿Recomendable? Como juego músical es bastante bueno, variado dentro de su estilo y repleto de opciones y posibilidades hasta lo indecible. No obstante, sobra decir que a uno han de gustarle los juegos musicales y, naturalmente, ha de ser un fan de la franquicia Final Fantasy pues el juego no deja de ser un gigantesco homenaje a la música y al universo en sí de esta franquicia.

domingo, enero 25, 2015

Canción de doctores y sastres: Nosotros no lloramos

One Piece 774 - Leo, capitán del ejército Tontatta

Resolución algo torpe de la trama de Mansherry por parte de Oda. No es un mal capítulo, tiene su gracia, es emotivo y la princesa enana es lo más "bonico" que pisa la Tierra. No obstante, y sabiendo -en base a su descripción inicial y a la última viñeta- que la princesa va a ser un personaje muy divertido en los próximos capítulos, creo que Oda no ha conseguido el grado de emotividad y épica que pretendía con los enanos. Star. El capítulo cierra casi por completo este arco de la saga, y me ha parecido algo precipitado. En algún momento de la saga se nos han dado pinceladas de este rescate, pero han sido muy pocas y en general me habría gustado que esta misión hubiese tenido más presencia en los últimos capítulos pues su cierre me ha parecido demasiado episódico. Trek. Me gusta mucho como Oda enlaza personajes y circunstancias, y tengo la sensación de que en estos últimos capítulos Oda esta cerrando tramas una detrás de otra casi en plan automático. 
Siempre es buen momento para recomendar Star Trek: Espacio profundo nueve
No me ha disgustado el capítulo. Pero creo que podría haber sido mejor. Me ha parecido todo demasiado oportuno. No me disgusta el recurso de las habilidades sanadoras, pues creo que incluso concuerda con el carácter de la banda de Doflamingo y los recursos y estrategias de este (recordemos que, igual que aprovechaba a Mansherry, extorsionaba a Violeta para tener la mejor vigía e interrogadora posible). Espacio. Ahora bien, cayéndome bien Leo y adorando a Wicca, me ha parecido excesivo que Leo haya podido derrotar a Jola. Siendo Jola una ejecutiva fisicamente débil, y alguién que depende por completo de su poderosísima y extraña habilidad, es relativamente comprensible habida cuenta de la fuerza y la velocidad atribuíbles a los enanos... pero estos han sido muy ninguneados en este sentido a lo largo de la saga y me parece muy forzado que justo ahora hayan recuperado su fuerza oportunamente. Bian y Kabu, eran derrotados como moscas por los ejecutivos, y sin esperar que los derrotasen me habría gustado que plantaran algo de batalla habida cuenta de su rango militar y de tener frutas zoan de insectos (la combinación de enanos con este tipo de frutas creo que debería ser terriblemente poderosa a nivel de fuerza y velocidad). Profundo.
Luego, naturalmente, esta Robin. He releído un poco por encima los primeros capítulos de la "Jaula de pájaros", esperando ver si Luffy le asignaba explicitamente la misión de proteger a Rebecca porque ello justificaría su papel... pero no, no lo hace. Luffy le dice a Rebecca que tiene que sobrevivir, y quizás podríamos considerar que Robin lo interpreta como una orden, pero no hay una orden directa como tal. Osease.. Robin es una cachonda. Nueve. Después de llegar en el capítulo anterior y soltar una frase molona, ahora le dice a Diamante que se esta equivocando si cree que ella va a luchar y manda a Kyros hacerlo cual entrenadora pokemon, y ella mientras se queda cuidando a Rebecca para que no estorbe. Surreal.

viernes, enero 23, 2015

Akamatsu se pone serio

Hace unos pocos capítulos Akamatsu soltó un pequeño bombazo... que estuve a punto de reseñar, pero al final la pereza y que por aquellos entonces tenía bastantes entradas preparadas hizo que la cosa se quedara en un par de twitts... sin embargo la cosa ha ido subiendo de nivel hasta que creo que ya ha es imposible negarle una entrada que, advierto, va a estar plagada de spoilers.

Capítulo 62
Tras un capítulo de baños con un poco de desarrollo de Kuromaru y las habituales coñas de este noble subgénero de la comedia echii... Mana Tatsumiya arriva a la serie. 
Un movimiento medio previsible. Un personaje carismático de Negima que no obstante no era uno de los "grandes" y que servía para ir reforzando el puente entre las dos series, además su inmortalidad ya estaba explicada y ni siquiera tenía que ser una anciana.
Y... Akamatsu es Akamatsu. Una francotiradora alta, pechugona, de tez oscura, y con estilo... ese personaje estaba muy desaprovechado en Negima y había que ponerle remedio. 

Capítulo 64
Unos cameos de Yue, Gu-Fei y Negi ponían la vena nostálgica al capítulo y comenzaban a señalar la dirección que la serie quería tomar. Ante la sombra del antiguo protagonista tanto Evangeline como Fate aparecen de la nada en plan estelar.
Parecía una saga más de puente y de presentación del mundo de UQ Holder, pero de repente las cosas amenazan con ponerse muy serias.

Capítulo 65
Tras Mana y los cameos, y con la presencia de Eva y Fate, uno no esperaba ya más... aunque pensaba que podía haber lugar para la propia Yue, para la delegada como directora verdadera del colegio, para algún descendiente de Kotaro o para Rakan (porque siempre hay sitio para Rakan). Pero no, Akamatsu suelta toda la artillería y retorna Negi... y si eso ya es algo que no esperaba tan pronto, lo hace además acompañado por Nagi.
Una amenaza para ambos, menciones a algo que hace especial al prota, y Fate y Eva aparentemente aliados -y acojonados- ante el nuevo enemigo.


Se ha acabado el principio de UQ Holder. Sobra decir que aún hay personajes que presentar y desarrollar, y que Akamatsu seguirá obsesionado con la higiene femenina... pero la trama seria está ante nosotros.

miércoles, enero 21, 2015

Camino a la comiket 2020

Haikyuu

Los spokon, o mangas deportivos, siempre han tenido su público, sin embargo de unos años para acá creo que es un género que está cobrando más y más fuerza. Naturalmente, siempre ha habido clásicos, y la magistral "Slam Dunk" miraba en su época de tu a tu nada más y nada menos que a Dragon Ball. Pero después, incluso grandes éxitos como "Prince of tennis" no dejaban de ser superventas moderados. Estos últimos años ha habido un resurgir del género con éxitos ya nada moderados como "Kuroko no basket", "Yowamushi pedal" o esta "Haikyuu" a la que el año pasado solo superaron en ventas piratas y titanes.
Las series deportivas se basan en la competitividad y la integración, el esfuerzo por ganar y el hacerlo en compañía de un grupo de amigos. Esta serie no es una excepción. Tenemos a un grupo de estudiantes luchando por un objetivo común. Los hay geniales y los hay esforzados, los hay triunfadores y los hay perdedores, los hay listos y los hay tontos. Los hay de todas formas, pero ninguno puede ganar por si sólo los partidos y la suma de todos es mucho más que la suma de sus individualidades. No es una serie de individualidades aunque tengamos una marcada pareja protagonista y peque un poco de tener el clásico protagonista inútil en casi todos los aspectos menos en uno que es monstruosamente bueno.
 Tampoco es una serie de drama fácil con tropocientos traumas, los protagonistas son simplemente jovenes deportistas y la serie acierta al mostrar que no hay nada que los distinga especialmente del resto de equipos. La serie tiene un más que decente tratamiento de las victorias y las derrotas para lo habitual en el género, los protagonistas pueden perder... y eso no es un drama... es simplemente una derrota. La serie no es pretenciosa y sabe que es un simple anime deportivo con los clásicos personajes carismáticamente idiotas que permiten pasar de la comedia a la épica en pocos segundos. Sana competitividad deportiva y afán de superación. Son valores muy cómodos de vender, con lo cual las series se pueden colocar en horarios accesibles para todos los públicos en un país que ya camina hacia las olimpiadas del 2020. 
Y a los personajes carismáticos que se esfuerzan y libran batallas épicas se suma otro factor, y es el hecho de que son jóvenes atléticos en una industria que ha descubierto que igual que hay otakus que compran mierdas de moe, hay también muchas fujoshis por el mundo que también pagan por carne dibujada. Y he de decir que me alegro de este punto ya que le da cierta libertad al autor. La serie tiene algún que otro diseño bishonen pero poco más, las relaciones entre los protagonistas son muy cómicas y muy shonnen, pero creo que la existencia de este mercado ahora tan presente es muy beneficiosa porque libera al autor de esa casi obligación de introducir esos romances cutres que parecían tan obligados en las series antiguas y que lastraban tanto su ritmo con tramas que no le importaban a nadie (de hecho apenas hay una tía en la serie y si dice más de diez frases en toda la serie es de casualidad).
Los diseños de los personajes son bastante variados y heredan del manga unos trazos algo agresivos que lo alejan un poco de los diseños más genéricos y habituales en el género. Hay deformaciones cómicas y un poco de simbolismo básico en los partidos, pero creo que si por algo destaca la animación -en líneas generales muy consistente y lograda- de la serie es por lo bien que refleja el movimiento de la pelota y la velocidad de los partidos. El voleibol es un es un deporte muy rápido y dinámico, que da lugar a muchas alternancias, y eso beneficia a una serie que no se atasca nunca en puntos eternos o nos muestra remontadas imposibles.
La serie no inventa nada, pero es una serie deportiva con muchas de las virtudes del género y pocos de sus defectos. Probablemente si no hace las cosas muy bien en su anunciada segunda parte pocos recordarán esta serie dentro de unos años; pero si bien no es un imprescindible, no deja de ser una serie bastante recomendable.

lunes, enero 19, 2015

Oscuro y sobrio heavy-metall

Metallica - Album negro

No soy un fan de Metallica, dicho sea desde el principio. Siempre me ha gustado el heavy más alegre, pero con los años uno cambia y tras mucha velocidad sinfónica uno aprecia mejor la sobriedad y la contundencia de bandas más duras. Metallica al parecer es "trash-metal" (digo al parecer porque llegado un punto es ridícula la cantidad de etiquetas que hay dentro del heavy), es un heavy lento, grave y contundente, pero también con toques melódicos. En mi humilde opinión diría que la banda está entre la crudeza de unos Black Sabbath y la sobreelaboración de Symphony X.

Repitiendo que Metallica no es santo de mi devoción, tengo que decir que este disco me ha gustado mucho. No es mi estilo favorito, y creo que el disco peca un poco de repetitivo y alargado, pero el disco tiene una fuerza imposible de negar. La producción es muy buena y, si bien comienza a verse la sombra de la lacra del sonido artificial que tanto daño ha hecho a la música desde los 90, todavía tiene la fuerza simple y directa de un concierto, que es lo que siempre ha dado poder al heavy. El disco se mueve en tonos graves y batería y bajo están muy presentes, marcando los ritmos notablemente a unas guitarras que se me hacen algo monótonas en algunos cortes.

De "Enter Sandman", "The unforgiven" y "Nothing else matters" poco puedo decir. La contundencia de la primera, la sobriedad de la segunda y lo melódico de la tercera describen a la perfección el disco.
"Sad but true", "Dont´tread on me" y "Of wolf and man" muestran un sónido muy crudo y directo. Son temas no especialmente complejos, pero muy contundentes. "Holier than thou", "Through the never" y "The struggle within" son partícipes de una contundencia parecida, pero le añaden más frenetismo y dejan pequeños momentos para el lucimiento de todos los componentes de la banda.
"Wherever I may roam", "The God that failed" y "My Friend of misery" muestran un sonido más elaborado. No obstante tambien tengo que decir que en muchas de estas canciones se entrevé un alargamiento de algunas partes. Son temas en los que esta presente ese mal tan frecuente en la música de que la creencia de que más minutos hacen mejor a la canción.

Es un disco cuyo sonido me pareció algo repetitivo de primeras, pero que me fue gustando más con cada oída. Es también un disco curioso, muy ensalzado por algunos, y muy defenestrado también por los fans más puristas de la banda.

viernes, enero 16, 2015

Aventuras y desventuras de una arqueóloga en el país de la pasión

One Piece 773 - Mitad y mitad

¿Capítulo entretenido? Sin duda. El capítulo es una sucesión de estupideces que muy dignamente toma el relevo del capítulo de Sai-Chinjao-Baby 5-Lao G. Es algo distinto, pues esta vez teníamos al villano claramente en inferioridad y Oda se las ha ingeniado para equilibrarlo tirando de la estupidez o las particularidades de los héroes, esta vez más enfrentados entre ellos (literalmente Cavendish se enfrenta a sí mismo) que pendientes del homenaje dragonballiano que Gladius es.
Ahora bien, siendo muy disfrutable el combate, no deja de parecerme algo forzado que Cavendish y Bartolomeo hayan caído para acabar con Gladius, pues esperaba más de ellos. Sobre todo porque han dejado vía libre a Robin frente a Diamante, lo cual me parece absurdo. Sabemos que Robin no va a librar el combate y, si bien me encanta el momento de las palomas, no deja de ser una pose para la galería para cerrar el capítulo con fuerza. Robin no va a librar esta batalla. Si hay un miembro de la familia DonQuixote que parece que tiene un némesis claro ese es, claro, Diamante. Diamante ha de caer a manos de la dupla Kyros-Rebecca. Robin hay no pinta nada, e incluso ese deseo de proteger a Rebecca me parece absurdo si tenemos en cuenta la interacción casi nula que ha existido entre las dos féminas. Naturalmente no me quejaré si Oda le regala a Robin un buen combate, pero no deja de parecerme divertido como la tía se está paseando por todo Dressrosa, vacilando a multitud de enemigos y soltando frases molonas para acto seguido dejar el combate en manos de otros. Y creo que este no será un caso distinto, Robin en esta saga es carne de Mansherry y los enanos.

El futuro incierto de Robin me extraña tanto como el de esta saga. Los tres grandes ejecutivos aún están intactos a efectos prácticos, pero el combate de Luffy no ha comenzado y Oda ya "ha gastado" los combates pequeños (exceptuando, por supuesto, el combate de Franky, que vive al margen de las esferas del tiempo). Oda no suele colocar cinco combates seguidos de batalla, su estilo es el de usar una veintena, que al principio todos se alternen y luego ir acabando en orden de importancia. Pero ahora sólo nos quedan Diamante, Picas y Trebol. El combate de la estrella del coliseo parece el más normal, porque el del golem está ya muy alargado y el del guardian de Sugar ni siquiera está planteado. Aún pensando en una hipotética aparición de Burgess, parece que faltan batallas para enmarcar el duelo de Luffy con Doflamingo. 

Es raro, estos últimos capítulos, si bien muy entretenidos, han dejado entrever cierto apresuramiento por parte de Oda, como si quisiera acabar cuanto antes con ellos. Y me extraña. Por mucho que alguna revelación de los enanos o algún discurso de Riku ocupen un papel importante en los próximos capítulos, parece como si faltara algo, como si Oda se preparara para meter un giro de guión, algo inesperado e inusual en pleno clímax de la saga... pero Zoro mismo ya advirtió a Elizabello que se guardara su superpuñetazo.