Tras tres capítulos (quizás uno más de presentación) ha finalizado el bloque B. Tras la inmediata resolución del bloque A un humilde servidor pensaba que los gladiadores presentados no tendrían muchas más relevancia que algunos de los hombres de Barbablanca que conocimos durante la gran guerra. No ha sido así, a pesar de la gran cantidad de frentes abiertos en Dressrosa, Oda no se ha limitado a mostrarnos alguna escena casual del combate si no que nos ha cascado toda la battle royale.
Me encantan batallas como esta. El carisma y la relevancia de la mayoría de los personajes es pequeño, pero eso no quita que escenas de este tipo me parecen terriblemente saludables. Me lo pareció la pequeña batalla de 4 supernovas contra un Almirante (o más bien la humillación de 4 supernovas frente a un Almirante), y me lo pareció también Marineford. Oda maneja decenas de personajes... y consigue darles a todos su pequeño momento de gloria aunque sean tan irrelevantes y odiables como Jeet y Abdulah. Me parece que es terriblemente saludable para un manga de batallas salirse de los clásicos "1 contra 1".
El bloque C es indudable que estará marcado por Luffy, y si bien he fallado en mi predicción de que esta batalla sería omitida si que creo que en el bloque D pasará algo que evitara el enfrentamiento entre Cavendish y Rebeca (amen de que parece que Oda ya se permitido gastar demasiadas páginas con el capricho de este bloque B). Así que creo que es relativamente interesante ver lo que ha pasado en esta batalla.
El ganador: Bartolomeo. No creo que a nadie le sorprenda. Salvo un momento de Ricky y unos destellos de Bellamy, el haber derrotado a un vicealmirante parecía colocar a este misterioso y desagradable personaje como principal favorita. Es un personaje tan pretendidamente desagradable que no necesita muchos más rasgos, encajando muy bien en el rol de pseudovillano y siendo muy cómodo de manejar por Oda. El personaje no parece en si nada del otro mundo, pero Oda le ha regalado una fruta extremadamente tocha. Una de esas paramecias que bien usadas parecen superar a las logias. Es de suponer que el Haki podrá destrozar esas murallas... pero falta por ver cuantas puede crear al mismo tiempo y la forma que puede darles. En todo caso Bartolomeo tampoco parece tener la entidad como para ser el villano principal de una saga... falta por ver el rol que Oda le da.
La sorpresa: Bellamy. No es que Bellamy sea ahora el personaje más carismático de la serie, pero el cambio producido en él es cuando menos notable. Sigue siendo sádico y brutal, pero ahora se ha convertido en un soñador carente de complejos y eso lo hace más divertido. La recuperación de este personaje es sorprendente, y lo mejor es que Oda puede usarlo tanto como villano menor como también como aliado.
Lo extraño: Ricky. Sin duda el personaje más interesante de este bloque, y un más que probable aliado para la banda y Rebbeca (con la que comparte no pocas similitudes). En un principio la sombra de Kyros planeaba sobre él, pero en cierta manera que haya sido derrotado por un personaje tan anodino como el piernas largas extraña (habida cuenta de que los viejos, por muchos achaques de edad que digan tener, suelen ser monstruosamente fuertes). Para colmo, se nos revela que usaba una espada sin filo cual samurai carnicero. Sea o no Kyros, es un personaje que probablemente veamos en el futuro sin yelmo... y también en el pasado en ese flashback de Doflamingo que cada vez parece más imprescindible.
Lo más Kenshiro. Manly manly, Hack mola, mola mucho. Es un personaje que argumentalmente no parece ofrecer mucho más allá de algún cameo con Jimbe o algún otro tritón... pero su filosofía tan absurdamente manly hace que además de en batalla pueda dar pequeños grandes momentos de comedia.
Lo cómico. Elisabelio II. Creo que todos esperabamos un recurso relativamente cómico de él. Y Oda se ha sacado de la manga un absurdo puñetazo recargable digno del mejor Barbablanca. El rey hasta se ha mostrado chulito y fardón, y el concepto de su ataque es tan ridículo que se merece un pequeño momento de gloria en el futuro.
Lo olvidable. No me gusta nada Dagama y su diseño de Robotnik, Bluegilly saca al pequeño Chander que hay en mí (¡sus piernas se mueven como si fueran independientes!). Jeet y Abdulah son directamente diseños genéricos de Oda. Tank Lepanto es el mayor desperdicio de un nombre cojonudo de One Piece.







