sábado, junio 23, 2018

La vicepresidenta y la redención de la prisión escolar

Prison school

En su día me gustó la adaptación animada (ver reseña) de esta cafrada de manga de Akira Hiramoto con su sucesión de burradas tremendamente divertidas, y habíendo escuchado que el manga era todavía mejor decidí darle una oportunidad. La historia tiene como protagonistas a cinco chicos que se convierten en los primeros cinco estudiantes masculinos de un colegio hasta entonces enteramente femenino y que tendrán que enfrentarse a los ardides para expulsarlos del pérfido consejo estudiantil en la sombra... en un principio, porque luego la historia girara en torno a romances muy raros, con tramas que normalmente incluirán botellas de plástico, accidentes urinarios, hormigas o referencias al romance de los Tres Reinos.  
Lo más importante que hay que comentar de este manga antes de su lectura es que es casi porno. No hay penetraciones y no hay genitales explícitos, pero el autor no se anda con tonterías y todas las tramas giran en torno a lo salidos que están los cinco protagonistas y sus nada inocentes intenciones (y recordemos además aquí lo particular que es la sociedad japonesa en cuanto a institutos, sexo y mujeres). La serie es una comedia loca con situaciones límite muy absurdas, pero el suyo es un humor de sal gruesa, casi diría que zafio. No es una serie para todos los públicos, e incluso diría que en alguna que otra ocasión al autor se le va de las manos la perversión de algún personaje y llegamos a ver escenas o bien desagradables o bien demasiado subidas de tono (recuerdo principalmente una con Kate). La comedia es lo principal y suele funcionar muy bien, y para ello tenemos escenas tremendamente explícitas y un personaje casi paródico en sí como es la vicepresidenta, y también todo tipo de metáforas y juegos visuales (el autor convierte el sudor -y en general cualquier fluido- en todo un elemento narrativo). Además también tenemos algún que otro pequeño drama, y funciona bastante bien. La serie es capaz de ser sorprendentemente épica y grandilocuente en muchas de sus escenas, por muy ridículo que sea el punto de partida de estas. 

El ritmo de la serie es algo lento, sobre todo al final, en parte por el uso de grandísimas viñetas para lucir el espectacular dibujo de la serie, que tiene planos realmente impresionantes con muchísimo simbolismo y carga narrativa, pero que en muchas ocasiones se limitan a ser sencillamente viñetas grandes -por muy cuidado que esté el nivel de detalle- que hacen que los capítulos se lean en un momento. La serie, en general, se hace larga, con tramas que resultan muy divertidas y surreales, pero que cada vez tardan más en resolverse, e incluso en las cuales las resoluciones se hacen también algo largas debido a la costumbre del autor de ir siempre un poco más allá y exagerarlo y forzarlo todo mucho más de lo que uno creería posible (aquí entraría también la loquísima trama del Director, personaje muy divertido, pero que ralentiza mucho el ritmo con su aventura paralela en la recta final del manga). En líneas generales el guión de la serie es -obviando la sucesión de borradas en torno a las que gira- bastante bueno, consiguiendo grandes sorpresas y conduciendo bien la evolución de sus personajes principales; aunque es justo decir aquí que del quinteto de chicos el protagonista verdadera y claro es Kiyoshi, Gakuto y Shingo tienen su desarrollo, como también lo tienen Chiyo, las tres integrantes del consejo, pero André ya es un personaje algo errático, y Joe directamente es un personaje con el que el autor parecía no saber que hacer.
Es una serie con un humor muy burro, directo y pervertido, aunque creo que la serie es muy honrada y en ningún momento lo oculta o trata de disimularlo. Tiene algunos problemas de ritmo -sobre todo si el ritmo de  lectura fuera semanal- pero como comedia funciona muy bien con su grado de locura superlativo y ese afán por retorcer las situaciones hasta un grado inimaginable. Si uno sabe donde se está metiendo, es muy recomendable. 

miércoles, junio 20, 2018

LA ENTRADA DE GHOST IN THE SHELL

No tenía especial interés por ver la película de "Ghost in the shell" porque presuponía que sería un error... como unos pocos párrafos después comentaré, pero la promoción de la película resucitó en mi el gusanillo de una saga a la que siempre le había tenido ganas pero en la que nunca me había adentrado demasiado más allá de aquella memorable película de los 90 (ver reseña)... algo que en estos últimos meses me he propuesto solucionar.

Ghost in the shell

He aquí uno de esos casos en los que las adaptaciones han superado la obra original. Objetivamente el manga original no es malo, pero tampoco es una obra excepcionalmente buena, y creo que se puede decir que el futuro que Shirow vio generó un universo más rico que el que el autor fue capaz de plasmar en sus viñetas.
El manga no es malo, pero es extraño, muy hijo de esos tardíos ochenta en los que fue dibujado. El dibujo, por ejemplo, es muy espectacular, muy bonito, plagado de tropocientos detalles en sus fondos, y con el innegable encanto de lo que sabemos que esta dibujado a mano... pero la maquetacion es muy normal, los encuadres y la distribución de las viñetas son muy clásicos en sus composiciones, pero esto hace que el drama no sea especialmente efectivo y que la acción no sea tan espectacular como uno podría llegar a pensar que habría de ser (de hecho el dinamismo brilla por su ausencia). En ocasiones es fácil perderse en sus viñetas.
Una composición tan normal no favorece una trama densa con multitud de personajes y referencias a políticos u organizaciones (que además en ocasiones se explican mediante multitud de anotaciones a pie de página que repercuten negativamente en el ritmo). La densidad de la historia, que intercala capítulos de misiones independientes con otros relacionados con la trama del Titiritero (supongo que por el carácter periódico de la publicación inicialmente) tampoco se favorece de un humor muy japonés, donde los personajes de vez en cuando hacen auténticas tonterías o se muestran amorales al tiempo que el dibujo pasa a ser mucho más relajado o deformado. Para rematar este batiburillo visual, de vez en cuando Shirow decide usar grandes viñetas en páginas a color... para meternos fanservice completamente ajeno al desarrollo de la historia.

Ghost in the shell 2: Manmachine interface

No sé ni que he leído. Un puñado de Motokos raras por ahí flotando. Mucho dibujo por ordenador. Simbolismo por aquí y por allá y mucho texto que no decía nada. He perdido horas de mi vida con este manga. No sabía lo que leía, no sabía ni cual era la trama... pero tampoco me importaba.

Ghost in the shell 2: inocence

El ver esta película, la que teóricamente es la verdadera secuela de la mítica película, era una asignatura que tenía pendiente desde hacía mucho tiempo. Había escuchado mucho de ella y eso me daba miedo... y una vez vista tengo que decir que todo lo que más o menos se dice sobre la película me parece cierto: lo bueno y lo malo.
Esta película tiene un problema principalmente, y ese es que no es lo que uno quiere ver. No es -ni mucho menos- una mala película, pero uno quiere ver una película de cyberpunk con mucha acción, y aquí tenemos una película de puro y genuíno cine negro. Y es una buena película, con Batou investigando todo el rato, con sus conspiraciones y con sus reflexiones sobre los fantasmas y la identidad. Es una película que continua algunos de los temas expuestos en la película anterior y avanza en direcciones interesantes, haciendo que nos planteemos preguntas. Es una buena película de ciencia-ficción. El problema es que es lenta, pausada o si se quiere decir, sencillamente aburrida. Uno quiere ver a Motoko pegando tiros y fundiéndose con el escenario... y aquí no tenemos eso. Es una película que tiene el problema de ser una secuela de una obra de culto y querer tener su propia identidad.
El ritmo es algo mejorable, las pausas más que hacer que se asienten los conceptos narrativos sencillamente retrasan el avance de la historia. La historia es muy compleja y la película regala poco al espectador, siendo bastante exigente con este y su atención.
Técnicamente es una salvajada, brillando especialmente en los escenarios y en un ordenador mucho mejor integrado que en la película original, aunque ni mucho menos resulta tan espectacular como aquella película debido a su menor carga de acción.
No es una mala película, pero tampoco me parece una película especialmente destacable o recomendable. Su carga argumental no es especialmente brillante, y como entretenimiento está muy por detrás de su predecesora.

Ghost in the shell: stand alone complex

Cuando emitieron esta serie en España no terminó de convencerme y no pasé de los primeros episodios (las intempestivas y variadas horas de emisión tampoco ayudaban); ahora al retomarla me he encontrado con una pequeña maravilla.
Diría que las semejanzas de esta serie con la película original son pocas, o al menos no tantas como uno podría esperar inicialmente. Son productos muy distintos, y sin embargo -una vez superado ese choque inicial- uno encuentra una serie que es un muy digno complemento de la película. La serie no tiene un carácter tan marcadamente filosófico como la película de Oshii o el manga original. El cyberpunk y las reflexiones sobre la humanidad están ahí y se puede profundizar en ellas muchísimo, pero más allá de algún momento puntual la serie no se centra en ello. La serie presenta un mundo, un mundo extremadamente complejo y lleno de posibilidades, un mundo que aún se lame las heridas de una terrible guerra y que ha abrazado una realidad ya completamente digital, y sobre ese mundo nos plantea diversas cuestiones típicas del género y deja en manos del espectador el hacerse preguntas sobre la tecnología, la sociedad y la humanidad. 
Es esta una serie de detectives o policías, con algo de filosofía y acción, como también tiene sociología y política, pero principalmente una serie de agentes que velan por el bien común en una sociedad donde el concepto de humanidad e individuo es ya bastante raro. Y como policíaca, la serie es sorprendentemente buena y adictiva, y lo es por el simple carisma y profesionalidad de la Sección 9. En verdad acción hay poca, pero no importa, los triunfos de Motoko y sus compañeros se deben a la inteligencia, al saber como prever las catástrofes... los cuatro tiros que hay al final no dejan de ser un simple formalismo. Y es una gozada ver lo extremadamente serios y competentes que son todos ellos, como todos confían ciegamente en las habilidades de sus compañeros o como todos son capaces de llegar prácticamente a las mismas conclusiones conforme adquieren información. La serie tiene margen para la comedia (de hecho tiene una cantidad sorprendente de comedia para los que veníamos de la película), pero los personajes bromean entre ellos con un humor hosco y negro, como compañeros de trabajo y batallas curtidos en mil batallas, un humor de camaradería absolutamente recomendable. Únicamente los tachikomas me parecen una concesión fácil a la risa y la pasión de los japoneses por estas chorradillas de humor chorra y kawaii... pero incluso estos tanques araña que al principio me parecían fuera de lugar son finalmente usados para plantear escenarios muy interesantes.
Técnicamente es un anime de hace unos quince años. Un anime de Production IG y con unos valores de producción bastante altos, con lo que visualmente ha soportado bastante bien el tiempo más allá de un opening en el que -al margen su magnífico tema- usaron esa animación 3D que tan de moda estaba en los animes de principios del milenio y que tan mal ha envejecido. Dejando a un lado el opening, el uso del ordenador no canta demasiado en el resto de la serie más allá de algún momento de animación de robots o de la red (pero en estos casos incluso argumentalmente podemos decir que es justificable). Se trata de una serie de 26 episodios y hay algún que otro altibajo, pero en líneas generales el nivel visual de la serie es bastante alto, y uno también se acostumbra pronto a los diseños de los personajes (Motoko esta algo cambiada, pero su rediseño es excelente y el personaje tiene tanta fuerza que uno se acostumbra a ella pronto... el que siempre vaya enseñando carne es algo extraño y una concesión al fanservice algo cutre, pero el lenguaje corporal de la protagonista es tan potente y su utilización de la propia sensualidad tan natural que no llega a convertirse en un problema).
La estructura de la serie es la de un procedimental y, si bien hay a lo largo de  toda la temporada tenemos el hilo de "el hombre que rie", en verdad son pocos los episodios de la trama principal y uno puede ver perfectamente cualquiera de sus muchos episodios autoconclusivos. Episodios que tienen unos guiones bastante sólidos y que normalmente tienen un buen ritmo. Es una serie donde hay sorprendentemente poca acción, y que exige bastante al espectador pues casos y misiones están repletas de información que se expone con una velocidad y una naturalidad que no da concesión alguna, sin embargo uno nunca se pierde y el montaje es bastante acertado en este sentido, consiguiendo que sea una serie emocionante e intrigante. Creo que, únicamente, en su recta final, cuando la serie intenta saltar un poco hacia el espectáculo en su clímax, traiciona su espíritu y consigue unos episodios menos satisfactorios al moverse en aguas que no son las suyas.

Ghost in the shell: stand alone complex 2nd GIG

Esta segunda temporada me parece algo más floja que la primera. Los diseños y la animación son mejores, aunque también más irregulares, y se nota claramente cuando se comparan los episodios más importantes con otros. Sin embargo lo más importante de esta segunda temporada es su evidente cambio de tono y narrativa, dejando a un lado las tramas episódicas y centrándose casi por completo en una única trama principal, y esta es para mi la mayor pega de la serie.
La trama no está mal y es un buen ejemplo de un cyberpunk que se potencia aún más con representaciones gráficas de los hackeos y las incursiones en la red (en esta temporada se ve mucha influencia de Manmachine Interface en la representación del mundo virtual). Sin embargo, si la primera temporada nos presentaba un mundo, en esta continuación vemos como estalla el gran conflicto de la post-guerra y los refugiados que anteriormente sólo habíamos atisbado. 
El conflicto de los refugiados, aunque peca un poco de exceso de simbolismo y de ser demasiado reflexivo no esta mal (y estas dos características, no nos engañemos, son señas de identidad de la franquicia). En esta temporada tenemos mucha política, tenemos mucha sociología y psicología de masas, tenemos tramas económicas y guerras diplomáticas. Tenemos muchas conspiraciones y tenemos mucho drama de una sociedad futurista que se ve que avanza a muchas y muy diversas velocidades. Todo eso está muy bien. La trama de la serie es sólida y los giros de guión funcionan (salvo hacia al final, donde nuevamente la franquicia intenta conseguir un final de temporada, en mi opinión, demasiado rimbombante).
Sin embargo me gustaba más el tono de la primera temporada, donde todo se centraba en describir las posibilidades de un mundo cibernético y donde había más margen para una comedia que ahora prácticamente ha desaparecido. Curiosamente, si bien en la anterior temporada la serie se centraba en el cuarteto más importante de los protagonistas (Kusanagi, Batou, Togusa y Aramaki), ahora la serie encuentra lugar para profundizar en el resto de miembros de la sección, siendo estos momentos muy buenos de la serie (el episodio del francotirador me parece de los mejores de la serie). Tenemos una nueva incursión en el pasado de Motoko, rodeándolo de un halo de incertidumbre que creo que sienta muy bien a un personaje que ya virtualmente ha dejado de ser humano.
La inclusión de una representación visual de la red le permite a la serie abordar una nueva dimensión de simbolismo, sin embargo no lo aprovecha demasiado a pesar de la promesa de ello que parecía su brillante -a la par que extraño- segundo episodio (una extraña mezcla de Matrix y Taxi Driver).
Es una buena serie, y quizás constituya la evolución natural de la franquicia, pero sencillamente prefería el tono más ligero de la primera temporada, donde las posibilidades de la ciencia-ficción y el cyberpunk estaban por delante de las tramas políticas.

Habría una película continuación de estas dos series: Solid State Society. Con menos de dos horas de duración se queda algo corta de minutaje. La animación mejora por simple cuestión de avances tecnológicos y de presupuesto, haciendo que la acción sea espectacular. La historia no es especialmente original en el sentido de que verdaderamente no sería muy distinta a un episodio de la primera temporada, y la falta de minutos hace que no lleguemos a verla como algo tan grande como las grandes tramas del Hombre Sonriente o los Once Individuales. El ritmo es correcto, y la película encuentra minutos para desarrollar a sus diversos personajes y mantener siempre cierto grado de tensión o de intriga, siendo un producto bastante recomendable.

Ghost in the shell ARISE

Esta sería la reinvención de la saga tras Stand Alone Complex. Cambian los diseños, cambia la historia, cambian los dobladores y cambia el tono de la historia. Esta saga debería funcionar a modo de precuela, pues está ambientada antes de los hechos de la película y narra como se va formando el grupo de la sección 9, sin embargo es... extraña.
La idea de la serie no es mala, pero si su ejecución. Para empezar la serie se estructura en torno a una serie (4) de mediometrajes de una hora que después fueron adaptados a serie de televisión dividiendo cada uno de ellos en 2 episodios y añadiendo otro arco de otro par de episodios a los que luego habría que sumar una pelicula. Las tramas son supuestamente independientes, aunque con algunos nexos. La idea es muy buena, y la serie además nos permite ver a todos los secundarios actuando con eficiencia y justificando su posición (a pesar de que las relaciones que vemos entre ellos son algo incongruentes y no da la sensación de que se forje una gran camaradería entre ellos), y lo vemos con una animación muy espectacular en la acción merced a ser todo casi CGI. Ahora bien, las tramas son extrañas, confusas, ya que supuestamente son muy complejas pero se resuelven en una hora, lo que se traduce en que o están mal narradas o son tramposas. La serie no tiene ese encanto a serie de detectives o grupos de élite de sus predecesoras, es más una serie de coincidencias algo rara... porque además la Motoko de esta serie es muy decepcionante, a su diseño juvenil se suma que no paran de hackearla, lo cual no deja de ser triste para un personaje que todos queremos amar como una jodida mala bestia que destroza a cualquier enemigo. Estos son defectos importantes, y a ellos se les suma que esa animación que usa tanto ordenador tiene como marco un futuro reimaginado... en el mundo de Ghost in the shell existe el sol, pero la estética a la que estamos acostumbrados es la deudora de Blade Runner, con mucha oscuridad y mucha saturación de personas, y el mundo de esta ARISE es muy luminoso, está hecha en un 201X demasiado cercano al 2030 e intenta reimaginar el universo de la franquicia metiendo menos cyborgs y confiriéndole un diseño parecido al de nuestra época.
Curiosamente, si la película con la que acaba Stand Alone Complex me parece inferior a la serie, la película con la que finaliza ARISE me parece lo mejor de toda esta "subfranquicia". La acción es más espectacular que nunca y funciona muy bien dandoles minutos a todos los personajes sin que Motoko parezca menos eficaz por ello, y la trama se desarrolla muy bien a lo largo de sus 100 minutos, con complejidad pero naturalidad. Así mismo, además de ser la parte más entretenida de esta renovación de la franquicia, es también la más consecuente con todo el universo previamente imaginado.  

Ghost in the shell: the movie - the adaptation - the new matrix - fake nude Scarlett Johansson version

Al final mi curiosidad pudo con mi sentido común y me atreví a ver esta película. Pensaba que iba a ser un horror, un pastiche de las escenas míticas de la película de Oshii con filosofía barata, un poco de cyberpunk facilmente digerible con alguna escena de acción con camuflaje termoóptico. Y más o menos es eso, solo que no esperaba que fuera a ser tan mala.
Dejando a un lado que no había visto "Stand alone complex 2" cuando ví esta película, el argumento me pareció una soberana chorrada. La sociedad superinformatizada en la que casi todo el mundo es cyborg desaparece en esta película para hacer a una Motoko que no tiene todavía tal nombre alguién especial y meter una trama de conspiración cutre. Particularmente una de las cosas que más me gusta de GITS es que toda la sección 9 es extremadamente profesional y eficiente, son todos muy buenos en sus respectivos campos y en alguno que otro más, y luego ya en su interior tienen sus dudas y demás... pero en esta película la protagonista exhibe continuamente sus dudas existenciales baratas sobre su identidad y lo que la hace humana, y si es algo más que una máquina de matar... todo muy genérico, todo muy intercambiable con cualquier otra producción de este estilo. 
A nivel de diseño de producción hay cosas muy trabajadas, el mundo futurista es interesante y a nivel de fotografía y efectos la película esta bien (a nivel musical es muy genérica y esta a años luz del magnífico score de la original). A nivel de actuación todo esta muy justito, pero es que sencillamente los actores no tienen un buen libreto al que agarrarse.
Para nada recomendable, la película no es otra cosa que una sucesión de tópicos cyberpunk paranoicos no demasiados complicados a los que cada quince minutos añaden una escena mítica de la película original plagiada hasta el último detalle.

domingo, junio 17, 2018

Lo peor del mundo de One Piece

One Piece 908 - Comienza la Levely*

Este es un capítulo triste de One Piece. Necesario, porque hay que mostrar la oscura noche, pero triste de leer. Tenemos ese pequeño inciso que es la interacción entre la princesa más pequeña del mundo y la más grande (si Loki no tiene ninguna hermana), y tenemos la confirmación de que Mjosgard no tiene ningún esclavo y parece ser más similar a su ¿hermano? Homing que ser un ladino enemigo que conspira para controlar Poseidon. Pero es un capítulo donde vemos el mal en dos de sus formas más terribles.
Por una parte tenemos a Rosward, que si bien siempre ha parecido un poco más listo que su hijo, no deja de ser otro déspota de cuidado, y aquí le vemos sobre un Kuma que ha quedado reducido a bestia de carga. El que un Shichibukai se haya convertido en un esclavo es indicador del terrible poder de los Dragones Celestiales, pero además es Kuma, y aquí Oda esta jugando con nuestro corazoncito. No sabemos todavía la historia de Kuma, solo sabemos que era alguien tan poderoso como callado, alguien a quien seguramente la propaganda transformó en un tirano de su propio reino, pero alguien también que era un lugarteniente de Dragon pero que luego se sacrificó para que Vegapunk experimentara con él. La historia del hombre que salvo a la banda de Kizaru y luego guardó su barco cuando ya estaba muerto es una de las grandes incógnitas que queda por resolver en la serie, y ahora tiene otro maravilloso elemento en forma de Bonney. La glotona es otro de esos grandes misterios de la serie, ese extraño grupo de 9 secundarios que Oda esbozó en 3 horas han enriquecido mucho la historia y parece que fin comenzamos a ver el verdadero trasfondo de otro de ellos. Bonney parecía no llorar por Ace o por Barbablanca, si no por Kuma; dudo que sea verdaderamente su esposa, su madre o cualquier otro miembro de la realeza de Solbay en un grado cercano porque sería una mentira muy peligrosa para ella misma... pero en estos capítulos su fruta encaja como pocos, porque la inmortalidad o la capacidad de manipular la edad siempre ha sido una habilidad terriblemente poderosa.
La fruta de Bonney enlazaría con la Ope-Ope no mi y esa habilidad suprema de conferir la inmortalidad que ansiaba  Doflamingo. Y aquí tenemos a Ym. Y se resuelve por fin quién manda en el Gobierno Mundial entre el Gorosei y los Tenryuubito, y la respuesta es -recordando otra vez a Doflamingo- "alguien aún más alto. Particularmente no me gusta demasiado que ya se haya sentado en el trono, reconozco la potencia literaria de mostrar un elemento de poder casi absoluto y modificarlo casi de inmediato, pero me habría gustado que Oda hubiera dejado macerar más tiempo este trono vacío, toda esta trama esta pensada desde hace muchos más años y creo que el mangaka podría haber presentado el trono vacío en algún episodio de entresagas... pero no deja de ser la dificultad de narrar un elemento muy tangencial a la historia de Luffy. 
Pero aquí tenemos a Ym, y los cinco ancianos sabios hablan abiertamente de borrar de la historia  a alguien para mantener el orden (una amenaza implícita para un Cobra cuya vida Oda parece determinado a cortar, y que además nos ha dado una escena algo divertida de pasada como es la imagen de Fujitora escribiendo una carta). La referencia al siglo vacío es más que obvia, pero el hecho de que este "Ym" se siente por encima de las armas de los tenryuubito es todavía más notable. ¿Quién o qué es? Su posición y algún elemento narrativo del capítulo hacen pensar que podría ser alguien de hace 800 años, y en verdad no sería algo descabellado si tenemos en cuenta que alguna vez tendremos que ver un flashback de ese momento y Joyboy necesita un enemigo.
¿Y cómo o por qué se mantiene en esa posición de poder absoluto? No creo que el suyo sea un poder bélico o militar, ese es un tipo de poder que sirve para conquistar un país, no para mantenerse en la cima del mundo durante centurias. Ym parece saber algo, algo que no debería saber, algo que enlazaría con la escena del sombrero de hace un par de capítulos. La amenaza de Luffy y Teach es evidente, ambos son piratas muy célebres ya y llevan la "D" en su nombre... aunque esto no debería ser determinante pues ha habido célebres marines con esa misma letra como Garp o Saulo, pero además si Ym estuviera pensado en "la voluntad de D" también deberíamos haber visto un cartel de Dragon.
Nosotros, como lectores, sabemos de la importancia de Shirahoshi... pero dudo que haya un censo de ADN en One Piece y que Ym haya visto en la princesa los genes de control de los Reyes del Mar. La respuesta más clara sería que hubiera vivido hace 800 años y, sabiendo que la genética de las sirenas y los hombres-pez se basa en muchas generaciones, viera que Shirahoshi es semejante a Poseidon. O eso o Ym es Cariboo, claro.
Pero luego tenemos la última imagen, Vivi. Vivi no es nadie dentro del universo de One Piece. En breve será la reina de Arabasta cuando Cobra muera, eso parece claro, pero de momento no es nadie, la enésima princesa del mundo. Nosotros, no obstante, sabemos que hay cierto fonegrifo en su cámara real secreta, cierto fonegrifo que señala la ubicación de arma ancestral. Podemos teorizar con que los cinco ancianos lo supieran también, con que haya algún miembro de un CP que sepa leer los fonegrifos... pero no deja de ser una suposición que entraría algo en conflicto con el hecho de que el Gobierno Mundial hubiera dejado a Cocodrilo hacer lo que quisiera en aquella isla (aunque aquí recordemos que Croco-boy también tiene su misterioso pasado). La solución más clara sería que Ym supiera de la existencia de Pluton porque la vio en persona... claro que entonces debería tener una foto apuñalada de Cobra... ¿por qué una foto -no apuñalada- de Vivi? Misterios para dentro de muchos capítulos y puertas abiertas para teorías sobre el papel de los Nefertiri en el siglo vacío. 

*Oda y sus jodidas romanizaciones XD

jueves, junio 14, 2018

OPDM - 031 - Anime Primavera 2008, Warriors Orochi 3 Ultimate y Avatar

Posiblemente con la peor imagen elegida hasta la fecha, llega una nueva entrega del podcast centrada -como más o menos tocaba por fechas- en la temporada de anime de hace 10 años. El anime ocupa la primera mitad del programa, luego nuestra pequeña enciclopedia friki de biográficas alcanza la C con John Carmack y Conan Edogawa. Para finalizar, tenemos la serie Avatar: la leyenda de Aang y el videojuego Warriors Orochi 3 Ultimate. 



Los tiempos del programa son los siguientes:

Anime Primavera 2008
Golgo 13 (2008) 
Macross Frontier 
Chii`s Sweet Home 
Druaga no Tou: the Aegis of Uruk 
Allison to Lillia 
Kurenai 
Kamen no Maid Guy 
Soul Eater 
Naisho no Tsubomi 
Code Geass: Hangyaku no Lelouch R2 
Meitantei Conan: Senritsu no Full Score 
Kanokon
Kaiba 
Tsumiki no Ie la_maison_en_petits_cubes
Toshokan Sensou 
To Love-Ru: Trouble 
Kyouran Kazoku Nikki 
Kara no Kyoukai 4: Garan no Dou 
Special A 

Enciclopedia: John Carmack (1:12)
Enciclopedia: Conan Edogawa (1:21)
Avatar: la leyenda de Aang (1:34)
Warriors Orochi 3 Ultimate (1:54)

Como siempre, muchas gracias a todos los que nos escucháis y nos hacéis llegar vuestras impresiones, ya sea mediante comentarios aquí o en Ivoox (donde creo que además ya se han habilitado los comentarios para el podcast globalmente).

martes, junio 12, 2018

Eterno -y sobrepoblado- infierno

Fire Emblem Warriors

Hyrule Warriors fue un juego bastante exitoso (ver reseña) y probó que el popular -y barato- género del "musou" tenía cabida dentro del universo Nintendo. Así pues, la pregunta era a que otra franquicia introducir en el género, y la respuesta casi natural por estilo y ambientación de juego, así como por popularidad era, claro, Fire Emblem.
El juego, básicamente, es un "musou" más. Es decir, tenemos un escenario más o menos amplio, con algunos bastiones, y centenares de enemigos a los que masacraremos prácticamente con un soplido. En este frenesí de poder aniquilador, tenemos algún que otro enemigo más poderoso de vez en cuando, y también algunas que otras submisiones que cumplir o alguna limitación previa de la batalla. No obstante, al margen de algún pequeño condicionante como las "venas de dragón" heredadas de "Fire Emblem Fates", los escenarios son bastante simples y no conllevan un gran componente estratégico más allá de los movimientos de las unidades enemigas. Es una dinámica simple y bastante efectiva, y que a su vez queda muy potenciada cuando controlamos personajes otros juegos a los que queremos y el juego se transforma en un festival de fanservice. 
El juego tiene principalmente dos modos de juego, un modo "historia" que nos sirve para desbloquear personajes y escenarios, y un modo "crónicas" donde ya se nos plantean mucho más retos con más variedad y dificultad. Es en el modo "crónicas" donde de verdad se van las horas con unas posibilidades y opciones muy grandes que alargan la vida del juego fácilmente por encima del centenar de horas si queremos conseguir todos los objetivos o los coleccionables. Estos coleccionables que nos abrirán más fases del juego o nos permitirán mejorar las habilidades de nuestros guerreros, ya que los personajes tienen muchas habilidades que podemos ir desbloqueando conforme obtengamos materiales de los enemigos que derrotemos; estas habilidades potenciaran a nuestro personaje, y al no poder equiparlas todas eso da también algo de margen para la personalización o la estrategia en el juego.
Como era de esperar, sobre la base jugable clásica de los musou encontramos variaciones heredadas de la franquicia "Fire Emblem". La más obvia y sencilla es el triángulo de armas en el que espada puede con hacha, hacha puede con lanza y lanza puede con espada; el clásico esquema de la saga de Intelligent Systems que añade también la magia y los acorazados, así como los arqueros y las unidades aéreas. Otra mejor es la capacidad de agrupar dos unidades, con una segunda unidad que mejora las estadísticas de la primera y cuyo control además podemos alternar. Jugablemente este triángulo y esta agrupación no suponen una gran diferencia con respecto a otros musous, pero el "mapa de batalla" si supone esa diferencia, pues en cualquier momento podemos pausar la batalla y observar el estado de esta, dando órdenes directas -y relativamente explícitas y eficaces- a nuestras otras unidades. Podemos así comandar nuestras tropas como si de un juego de estrategia se tratase y defender un determinado bastión o atacar a una determinada unidad con otro personaje. La inteligencia artificial de nuestros aliados no es demasiado grande, con lo que no podemos esperar mucho de ellos... sin embargo estas órdenes servirán sobre todo para mover a nuestros personajes, y el juego -y esta si me parece la mejor y más notable mejora con respecto a otros musous que he jugado- te permite alternar el control entre hasta a cuatro personajes distintos; el cambio es instantáneo y nos permite prácticamente teletransportarnos de un lugar a otro del escenario y solventar el problema con el que nuestros aliados y su inteligencia artificial controlada por la máquina estaban teniendo problemas. Esta capacidad de alternar personajes dota al juego y a sus partidas de un gran ritmo y una agilidad que colocan este juego para mi por delante del resto de "musous" que he jugado. 
El juego es muy recomendable para un seguidor del género musou y para un aficionado a la saga "Fire Emblem"... intersección de conjuntos extremadamente pequeña, pero en la que un servidor se encuentra. Ahora bien, si como "musou" como tal me ha resultado muy competente, como aficionado a la saga del Emblema de fuego tendría más problemas. Era obvio que una saga con más de una decena de títulos, y en donde en cada juego los personajes se cuentan por decenas, la elección de personajes iba a ser muy problemática... más cuando desde el principio decían que no estarían todos los protagonistas porque no tenía sentido tener una decena de "lores" con pocas variaciones. Se entendía. El problema es que esto es un "Fire Emblem Warriors", es un "Fire Emblem 3D Warriors"; han cogido los personajes de las dos últimas entregas, un par de cameos y poco más.
Así pues, del "Awakening" tenemos a Chrom, Lyssa, Frederick, Cordelia, Lucina y a Dareen en sus versiones másculinas y femenina. Del "Fates" tenemos a la familia real de Nohr y a la de Hoshido, es decir: Xander, Camilla, Leo, Elise, Ryoma, Hinoka, Takumi, Sakura y Corrin nuevamente en versión chico y versión chica. Del Fire Emblem original tenemos a Marth, Sheena y Tiki, y a modo de cameos tenemos a Lynn, Celica y Anna, y bueno también hay un par de gemelos controlables que hacen las veces de protagonistas de la historia principal. Se han añadido más personajes por DLC, pero pertenecen también a estos tres juegos. Es una elección de personajes muy rara, donde incluso vemos cosas forzadas como el convertir a curanderas clásicas en guerreras mediante la inclusión de armas. Y no es sólo raro que se hayan dejado a Ike, Roy o Eirika -hablando de personajes cuyos juegos incluso salieron en Occidente-, es que incluso a nivel de clases vemos que se repiten demasiado los espadachines o que tenemos tres jinetes de pegaso, pero ningún lancero a pie o ningún general que haga las veces de tanque.
El juego es bonito y resultón a nivel gráfico; los escenarios no están muy trabajados, pero si los diseños principales y siempre es espectacular ver decenas de enemigos en pantalla. A nivel sonoro tenemos la clásica reinterpretación rockera de algunos temas de la saga. Es un juego muy divertido dentro de su género y tremendamente disfrutable, y creo que incluso para alguién que sea ajeno a este género es una buena forma de entrar si conoce a los personajes de los últimos Fire Emblem. No es el juego por el que me compré la Switch, pero desde luego si es un juego que me arrancó una sonrisa cuando lo vi anunciar. Esperaba muchas horas de divertimento de él, y su casting me parece decepcionante, pero su jugabilidad me ha sorprendido muy para bien.

domingo, junio 10, 2018

Reencuentro en Dagashi Shikada

Dagashi Kashi 2

Todo pintaba mal con esta serie. Cambio de equipo de producción. Malo. Reducción de metraje. Malo. Y la historia ¿para qué negarlo? tampoco invitaba al optimismo, este tipo de series son malillas y muy dificilmente sobreviven a esa primera temporada en la que sorprenden para bien merced al siempre eficaz recurso de presentar personajes. Y lo cierto es que al final la serie ha estado bastante bien, el cambio en los diseños o en la animación no se ha notado mucho, y la reducción de minutaje ha mejorado el ritmo de la serie, que en ocasiones se resentía mucho cuando tenía que llenar 20 minutos; el manga original tiene capítulos de 10 páginas, y con dos o tres de ellos llena perfectamente una docena de minutos sin que la serie comience a notarse repetitiva o todo parezca muy inconexo.
Y luego, sorprendentemente, la historia ha sobrevivido. La serie es un extraño "slice of life comercial" que gira en torno a anécdotas o curiosidades sobre dulces clásicos, y estos segmentos más o menos siguen funcionando y resultando simpáticos. Y, por encima de todo, la serie ha hecho algo tan valiente como prescindir de su carismática estrella durante casi la mitad de los episodios. En el manga puede ser algo no tan flagrante por las diferencias de ritmo, pero que un anime renuncie a su principal heroína -y reduzca su fanservice en lugar de aumentarlo- no deja de ser raro. Yo -como cualquier persona digna de ser llamada así- prefiero a Saya... pero Hotaru es una cabra loca que obviamente constituye el motor principal de la serie... y la serie sobrevive sin ella. Y lo hace merced a ese buen recurso que es el personaje de Hajime (Beniyutaka no funciona tan bien, aunque claramente es un personaje presentado por el autor para usar más tarde). El no tener a Hotaru sienta bien a la serie, el descanso de su heroína principal sirve para que el ritmo -e incluso el tono- de la serie cambia algo, dando a la serie una más que necesaria variedad para evitar caer en el tedio.
La primera serie ya fue una más que agradable sorpresa (ver reseña), y esta serie ha sabido mantener lo importante de aquella serie, así como cambiar los suficiente como para que pareciera repetitiva. No deja de ser una extraña comedia random que tontea con el documental absurdo mientras te mete una comedia muy blanda... pero sigue funcionando y siendo bastante recomendable.

sábado, junio 09, 2018

La Gran Guerra ha llegado a One Piece

One Piece 907 - El trono vacío

Mucho esperábamos de One Piece en esta saga. Los capítulos de "entresagas" son de lo mejor de la serie, y la Reverie apuntaba a ser toda una minisaga de esta índole, y así está siendo. Oda esta soltando una bomba detrás de otra, y lo hace con la seguridad de no tener que desarrollar nada, sólo poner un punto de partida con los que los fans especularán durante años y cuyo verdadero significado pueden pasar lustros hasta que comprendamos de verdad. Porque Oda es maestro de muchas cosas, y entre ellas están las trampas narrativas, sabe cuando ponerlas y como camuflarlas. Y en este capítulo lo esta haciendo, y mucho... hasta el punto de camuflar incluso algún defecto anterior de su obra.

Resulta curioso que el objeto que da título al capítulo sea casi lo menos importante de este. El trono vacío es importante, sin duda, y si bien no creo que Dragon se siente en él, si que veo posible que en una escena lo veamos derrumbarse. Como icono, el trono tiene una gran fuerza y simbolismo, y verdaderamente queda bien en una serie como One Piece, donde todo ha pivotado siempre en torno al concepto del "Rey de los piratas". El que haya un trono tan majestuoso, y que este rodeado de armas para simbolizar que todos son iguales y que no hay un rey es una idea muy potente. Y no sólo plasticamente es muy efectivo que haya un primer escalón de armas correspondientes a los tenryuubito, es que además el capítulo juega muy bien con esa idea de la falsa igualdad cuando nos coloca a Charloss intentando secuestrar a Shirahoshi con toda la naturalidad del mundo y la protección del CP-0. La idea de esa igualdad, esa ausencia de rey, contrasta mucho con el despotismo de los nobles mundiales y el hecho de que los propios reyes sean sus víctimas (supongo que Oda no lo usará para cambiar al personaje, pero me encanta que Wapol parezca aterrado y horrorizado). Y aquí tenemos a Vivi y a Rebecca, y a Leo y Sai contra un Lucci y un Kaku que reaparecen en toda su gloria junto a Stussy... pero por encima de todo tenemos a Mjosgard. En su momento pensé que habría sido muy grande que el padre de Doffy hubiera sido el tenryuubito de Otohime; era imposible, claro, por fechas no podía ser... pero siempre me pareció que habría quedado muy bien en la historia. Ahora creo que Oda ha corregido ese pequeño error, trayendo a lo que supongo que será una especie de tio o primo de Doflamingo para limpiar el honor de los Donquixote con un glorioso hostion a Charloss para el que juraría que Oda ha reutilizado la misma viñeta que la de aquel capítulo 503. Tenía miedo de ver como Oda protegía a Shirahoshi, pero la jugada ha sido espectacular, con un Neptune recordando las palabras de su esposa y estando a punto de traicionarlas hasta que la esperanza de esta ha vuelto de entre los muertos en forma del noble mundial al que salvó. Y el manga necesita un tenryuubito decente, y las palabras de Mjosgard y su llegada como héroe que salva el día hacen pensar que verdaderamente es sincero y que no tiene algún extraño plan para secuestrar él a Shirahoshi (esa trama supongo que quedará para Wano, cuando reaparezca ese logia cenagoso que también sabe que la princesa sirena es capaz de controlar a los Reyes del mar).

 Pero lo mejor del capítulo es lo que al mismo tiempo se cuenta y no se cuenta, y todo eso nos lleva a ¿Rocks?, quizás esa gran amenaza que Oda había advertido que aparecería este año... porque uno podría pensar que si vemos algo tan sorprendente y espectacular como es a Shanks colarse en la Reverie para hablar de un pirata con el Gorousei solo habría dos candidatos: Luffy y -sobretodo- Barbanegra, pero ahora un nuevo nombre aparece. Y lo grande de Oda es que en este capítulo todo puede interpretarse como una presentación de ese personaje y esa nueva trama, o como algo meramente anecdótico.

Porque dejando a un lado a Shanks tenemos a Big Mom y Kaidoh hablando abiertamente, y ambos ya declarando su interés por ir a por Luffy. En el caso de Kaidoh las motivaciones parecen claras, aunque también puede ser que Zoro y cia hayan comenzado a actuar; pero en el caso de Big Mom es más divertido, porque a la humillación sufrida se suma algo que Luffy tiene... algo que puede ser el honor o el Rio Fonegrifo, pero conociendo a Oda también puede ser algo muy loco. Y sabíamos que la trama de Big Mom no estaba cerrada por la incógnita de Pudding... pero una cosa es un fleco y otra que un personaje cuyo recorrido parece ya completado siga actuando con protagonismo en sagas venideras, y ese parece ser el caso. Particularmente apostaba por un Bobin y algún que otro personaje más en Wano, pero parece que la propia Emperadora va a ser la que vaya a una isla repleta de unos samurais que el propio Gobierno Mundial parece respetar. Y lo grande es que la conversación, así como la personalidad de ambos Emperadores, no deja claro si están aliados o no. Puede entenderse que hay una tregua tácita entre ambos por las reacciones de la Marina, pero desde luego no da la impresión de que puedan trabajar en equipo fácilmente... aunque ya lo hayan hecho en el pasado.

Y el que Kaidoh y Linlin fueran aliados en el pasado nos lleva a Garp y su particular crónica del pasado... en la que tampoco dice nada. Y ante ese regalo para los fans que son Momousagi y Chaton, descubrimos que Garp no es el héroe de la Marina por hostigar a Roger, si no por acabar con un tal "Rocks" varios años antes. Así pues, de la nada, descubrimos a alguien que gobernó los mares antes que Roger y Barbablanca, alguien que parecía tener en su tripulación a Linlin y Kaidoh en sus etapas jóvenes (aunque por la personalidad de Linlin y lo que sabemos de su pasado no deja de parecer extraño, y con Kaidoh uno tendría la impresión de que no era tan viejo). No me gusta cuando un personaje parece salir de la nada, pero el propio Oda se justifica aquí cuando Garp se excusa diciendo que fue hace más de 40 años y que 

Sencillamente un capítulo espectacular, y no sólo narrativamente, visualmente el uso de las dobles páginas y de los planos bajos para resaltar la grandeza del escenario y sus protagonistas es muy buena.Oda parece haber contado mucho en este capítulo, pero lo mejor es que en verdad apenas ha contado nada. La esencia de los capítulos entresagas, la presentación de personajes y escenarios cuyo desarrollo sólo podemos imaginar hasta que se encuentren en el camino de Luffy.