lunes, diciembre 05, 2016

En el cine todos pueden oír tus gritos

Tenía pendiente de ver Prometheus, una película con críticas dispares como pocas he visto, así que decidí verla... y ello ha derivado en un extraño ciclo en el que he revisionado algunas películas y visto algunas otras que tenía pendientes (y que son las que componen el grueso de esta reseña) porque su calidad es bastante dudosa según la valoración popular y que, a decir verdad, podía haber continuado ignorando habida cuenta de que tras su visionado me sumo más o menos a la opinión popular sobre ellas.
Así pues, comienza una reseña global sobre la saga del monstruo creado por Giger.

Prometheus


Vaya por delante, me gusta esta película. Vaya por delante 2, no tiene nada que ver con Alien. Sí, esta película se vendió como el origen de Alien, y tenemos al "space jockey" por ahí... pero a Scott todo eso le importa poco o nada.

El Alien está en la película para venderla, y de eso muy bien se encargaron en la promoción, pero la película no va de los aliens, y de hecho cuando entran en escena o la historia trata de aportar algo sobre su historia es cuando peor se maneja (hay escenas muy criticadas y que son algo absurdas, pero siendo sinceros ya en la primera película no tiene sentido el crecimiento mágico del bicho una vez sale de John Hurt). La película está rodada con la elegancia habitual de Ridley Scott, y tiene alguna buena y tensa secuencia de suspense, como también tiene un casting demasiado extenso y algún que otro guionazo de escándalo. Pero lo importante de esta película es su título, ese "Prometeo" que conduce a un enfrentamiento del hombre con los dioses, esa reflexión es lo interesante de la película, potenciada por sintético encarnado por un Fassbender absolutamente prodigioso que encumbra a los humanos al propio papel de dioses. La reflexión sobre conceptos como la vida, la divinidad y sus responsabilidades, la inteligencia y el alma es pilar de la ciencia ficción, y estos temas están bien integrados en una película que se atreve a plantear respuestas tan negativas como plausibles. La ciencia ficción no trata de respuestas, trata de preguntas, y en ese sentido la película no nos pregunta sobre las grandes cuestiones universales, si no que nos inquiere si estaríamos preparados para afrontar respuestas que no nos gustaría escuchar.
La película es elegante y está bien rodada, y sobra decir que a nivel de producción esta muy trabajada, con algunos diseños e ideas visuales muy potentes. Ahora bien, es una película de carácter casi filosófico a la que se le han metido alienígenas con mala hostia para venderla... No es ni mucho menos la precuela de Alien que se vende, casi diría que está más cerca de esa otra obra tan representativa de Scott que es Blade Runner.



Y tras ver esta película, uno tiene acaba con cierto mono de aliens, y esa es la excusa perfecta para revisionar esas dos joyas que son las primeras entregas de la franquicia (y que ya están reseñadas en el blog (ver reseña de Alien) (ver reseña de Aliens))

Alien³

Lo primero que he de decir de esta película es que la que he visto ha sido la versión del director (en la que el director, al parecer, no estaba para nada involucrado), es esta una película con cosas buenas pero con otras bastante discutibles... así creo entiendo que la famosa versión original con 20 minutos menos de metraje fuera bastante criticada, sobretodo habida cuenta de las dos obras maestras que habían precedido esta película, una herencia que pesaba mucho y ante la cual un debutante David Fincher había de encontrar una identidad propia para esta tercera aventura contra el xenomorfo.
La idea de la película como tal no es mala. Viajar al planeta de las criaturas o llevar a estas a la Tierra supongo que sería muy caro, así que la productora optó por seguir la estela de Scott en lugar de la de Cameron. De nuevo el enemigo es sólo uno, y ahora el escenario es una prisión gigantesca con unos pocos reclusos sin armas. La prisión es un poco rara, y tiene un componente de locura y religión que funciona de una forma algo random; seguramente la idea original era que fuera más opresiva y demencial, pero la ejecución no llega a ser buena del todo y la película se queda un poco en tierra de nadie. El personaje de Ripley tiene un buen planteamiento (la película gira en torno a una premisa muy potente que la diferencia del resto), y los presos parece que van a dar más posibilidades, pero una vez se desata la pesadilla el desarrollo de la trama es errático y algo forzado, y a eso no ayuda que las secuencias de acción en las que se enfrentan al monstruo me parezca que estén bastante mal montadas. 
El monstruo, en su variante de origen no humano, no está mal, pero en su día pecaron de querer usar efectos digitales y muy pocas películas de 1992 han envejecido bien en ese sentido.
En general no me parece una película especialmente mala, pero tampoco me parece que sobresalga demasiado para bien. No es un insulto a la saga, es una secuela con una buena idea aunque no logre hacerla funcionar todo lo bien que el espectador querría. 

Alien resurrection

Si bien la tercera siempre se consideró una entrega fallida, fue esta la que sepultó la franquicia... y con motivo. Resurrection es una película complicadísima de hacer, tanto argumentalmente por el final de Ripley en la entrega anterior, como formalmente por ser una saga que ya estaba bastante trillada. Pero algún lumbreras, y lo sorprendente es que los productores de la franquicia más o menos ha sido siempre los mismos, pensó que la forma de hacer la película era dársela a un francés para que hiciera una película europea.
La película es una película "francesa" en el peor sentido de la palabra, tiene ese rollo de "auteaur", "nouvelle vague", "impresionismo", o cualquier palabra que suene a cine de culto. Una fotografía con toques muy verdes, planos grotescos y un montaje muy particular. Y todo ello de por si no sería malo, las películas no dejan de ser hijas de sus directores, pero el problema aquí es que el director tiene demasiado dinero y puede hacer demasiadas cosas, y las hace. Y la película tiene el estilo del director de "Amelie" o "La ciudad de los niños perdidos", y la pregunta es quién pensó que eso le quedaría bien a una película de monstruitos en el espacio.... más si habida cuenta le ponían un guión de Joss Whedon con sus clásicas frases graciosillas pero luego la dirección no se enfocaba en ningún momento hacia la comedia de acción ligera típica del creador de Buffy. Si a ello le añadimos un casting bastante soso con una Ripley en plan cabrona apática que no sabes hacia donde va a tirar y con la que es imposible empatizar, una Winona Ryder insufrible y un Brad Douriff en el inesperado papel de loco... ni un siempre cachondo Ron Perlman puede salvar eso.
Y visualmente la película tiene alguna idea muy potente como la escena submarina, pero luego... llega el final, y una película normalita se convierte en un horror ante un giró de guión horrible potenciado por un diseño de producción sencillamente horrible en el que la película se convierte en un insulto a la franquicia con el "newborn" y todo lo que le rodea. El final de una película es siempre lo que más se recuerda, y el de esta es sencillamente vomitivo. Siempre se agradece que una película intente hacer algo nuevo, pero en esta hay tantas decisiones disparatadas que uno no imagina como sobrevivieron al primer borrador del guión.   



Y tras ver esta saga ya uno piensa... ¿y por qué no? y se pone a ver la otra saga cinematográfica protagonizada por los xenomorfos.

Bonus track:

Alien vs Predator

Lo mejor que tiene esta película es que su secuela es tan mala que la hace buena. Es una película de Paul W S Anderson, y eso se traduce normalmente en dos cosas: Milla Jovovic y nadería insustancial. Y no tenemos aquí a la protagonista del Quinto Elemento, pero si tenemos los factores que han hecho "grandes" (no existen comillas suficientes para la anterior afirmación) las adaptaciones de videojuegos de ese señor.

El argumento es una chorrada, una especie de fuente de calor que se descubre en la Antártida y para allá van con prisas el presidente de Weyland (interpretado por Bishop, y así todo esto parece que tiene mucha continuidad con la franquicia de Sigourney Weaver) con un grupillo de masillas que harán las veces de anfitriones para los aliens que los depredadores quieren cazar en una especie de rito de madurez. Es imposible pedir un argumento mucho más complejo a una película que tiene la premisa que tiene, así que se opta por uno funcional que lo justifique minimamente todo, y se nota que a la propia película le importa poco o nada, porque todo se desarrolla apresuradamente, con frases llenas de tópicos y escenas muy previsibles. Pero verdaderamente a nadie le importa esto, y todo el que vea esta película no quiere ver una reflexión de ningún tipo, nadie pagaría por quitar 5 minutos de peleas para meter 5 de conversaciones (otra cosa es que siendo una película de apenas hora y media si hubiera un poco de margen para meter unos minutos de desarrollo antes de que la película se hiciera pesada). Pero esto es un producto fanservicero, no hay "cine" en él, solo una repetición de los clichés de ambas franquicias y un enfrentamiento diseñado por adolescentes y diseñadores de videojuegos entre ambas criaturas. Y no me quejo, vemos los gadgets de cada bicho, vemos sus variaciones, y los vemos a unos y otros matarse entre ellos.
Perfecto, inconsistencias haberlas haylas, y en gran cantidad... la pirámide cambiaba su configuración cada dos por tres y ello hacia que fuera imposible establecer algo parecido a un sentido de la posición o las distancias, y desde luego el rol de la protagonista y el hecho de que el Depredador la respete es poco menos que absurdo (aunque supongo que esto es un precio que hay que pagar, porque no hay nadie dispuesto a hacer una película sin humanos a pesar de que a ningún espectador le importan una mierda).
En fin, mala, pero más o menos sólo lo mala que uno esperaría que fuera.

Alien vs Predator 2

Esta película no es mala. Es tan rematadamente mala que es un insulto a cualquier tipo de inteligencia. La primera entrega de esta saga es una películilla muy normalita de bichos dándose de palos entre sí; es mala, eso nadie lo discute... pero más mal que bien muestra lo que uno quiere con ese título... Depredadores cazando Aliens.
Esta segunda parte, continuación directa de la anterior, es sencillamente infame. No es que sea tan mala que haga buena a la primera película, es que es tan mala que hace buenas a las películas de Asylum... porque las películas de Asylum te dan al menos lo que uno espera, esta es como esas películas de monstruos cutres que echan por Syfy y que son producciones alemanas o búlgaras... películas que se creen películas. Y una película que se llama "Alien vs Predator" no es una película, es un festival de fanservice. La gente paga por ver a dos bichos molones pegándose de forma molona. La gente paga por desconectar el cerebro y ver un simple espectáculo palomitero. La gente no paga por ver un drama cutre de adolescentes que no le importan a nadie. El Alien y el Depredador son dos criaturas míticas, y el par de inútiles que dirigen esta película saben tan poco de cine que los reducen a un mero slasher con monstruito, y por mucho que ese fuera el origen de ambas franquicias hay demasiado cine en sus nombres para que se conviertan en un Jeepers Creepers de saldo. 
¿Quién demonios concibió esta película? Los directores se ponen a mostrar un telefilm cutre con actores malos y un guión horrible como si fuera una gran película. A nadie le importa esa historia. Uno sólo quiere que los personajes mueran y los bichos se peleen entre ellos... y ni eso lo hace bien la película, con una planificación confusa de escenas y desarrollo, y unas peleas que se libran de noche y lloviendo.
Es una película que apenas dura hora y media y que se hace eterna. Me pongo a recordar películas peores, a cualquier nivel, que esta... y se me ocurren pocas.



Y ya que estaba, después de ver esos dos horrores, tenía mono ver un poco más a los yautja en acción, y la primera es una película que revisiono con relativa frecuencia y que tengo reseñada en el blog (ver reseña), pero la segunda facilmente podía hacer veinte años desde que la vi, y en general es una película de la que tenía una idea bastante mala a pesar de lo mucho que molan todos los gadgets que el cazador saca a lo largo de su metraje.

Bonus track 2:

Depredador 2

Y me ha gustado, no es tan mala como creía recordar. "Depredador 2" no es ninguna maravilla, y sobra decir que no está ni la mitad de bien rodada que la original, y ha perdido el factor sorpresa, y no tenemos el carisma del chuache y su compañía de armarios empotrados... pero es una secuela bastante decente.
Es una película hecha por ejecutivos. Parte de la idea más sencilla pero efectiva posible. Tenemos un bicho muy guapo... llevemoslo a la ciudad, a la "jungla de cristal". Y así tenemos al depredador en unos -muy bien reflejados- calurosos Los Angeles sumidos en una guerra de mafias, y nuestra criaturita comienza a cazar a todos los señores de la droga y a unos policías que van tras ellos. Y tenemos el camuflaje termooptico, tenemos la visión calorífica, tenemos su cañoncito y sus cuchillas y varios juguetitos nuevos a su disposición, que era lo que todos queríamos ver en una secuela. Y como la premisa es tan simple y hay tantas posibilidades a explorar, la película funciona. No es una joya como su predecesora, pero es entretenida y su guión sin ser ninguna maravilla más o menos es funcional. Danny Glover da el pego como héroe de acción y está a la altura de su enemigo, y las escenas de acción están bien rodadas y suelen tener cada una de ellas un componente original que hacen que el depredador mole un poco más.
La película tiene alguna buena idea visual, y la música es el magnífico tema de la película original. Alguna cosilla de los pandilleros o la prensa se nota demasiado exagerada, pero es un precio pequeño a pagar si con ello tenemos un gore y una alegría para matar e insultar que no se verían en una película que no estuviera anclada en la alegre década de los 80.
No es una buena película, pero tampoco es una mala película. Es una secuela funcional, que vive gracias a la libertad de la que dispone para ampliar la mitología del monstruo... y eso lo hace muy bien.

viernes, diciembre 02, 2016

La hija de la madre de la novia

One Piece 848 - Adiós

Iba a titular esta entrada "Esto ya no es Water 7"... pero lo cierto es que si nos ponemos a recordar esta parte de Totland podría asemejarse a aquella infiltración en la mansión de Iceburg... de hecho hemos tenido una pelea contra un miembro de la banda (Sanji) y otro la esta dejando por su propia voluntad para no perjudicar al resto (Sanji de nuevo, aunque ahora este rol podría asumirlo Pudding). Pero creo que ya podemos decir que esta saga se ha separado lo suficiente de aquella como para no afirmar que Oda se esta autoplagiando, como tampoco lo hizo en Dressrosa con Arabasta. Puede decirse que repite algunos esquemas, pero es que verdaderamente las posibilidades argumentales de una historia como esta en la que los buenos son personajes que ocupan un rol tradicional de villanos como el de los piratas son relativamente reducidas, y luego además esta el hecho de que el propio Oda ha anunciado esa repetición de esquemas y el hecho de que ahora ha llegado el momento del cambio, de que los protagonistas se enfrenten a los mismos muros y esta vez los superen.

Y este capítulo me parece una buena muestra de la madurez de Totland y toda una gozada, como todos aquellos en los que el protagonismo de Luffy queda relegado a un segundo plano. Quizás lo único decepcionante sean las largas que se nos han dado con las habilidades de Pedro, porque esto no es Hunter x Hunter y nadie va a morir por una bomba*; pero en cierta forma esto queda compensado con el gran plano de Brook como Soul King, esta claro que el músico no es rival para Smoothie, pero si debería dar para los lacayos de esta, y Oda nos debe algunas escenas suyas pues verdaderamente nunca ha tenido un versus propiamente dicho, y eso que las veces que le hemos visto serio ha dado para planos muy molones y muy alejados de lo que suele ser la estética general de la serie.

Pero naturalmente la estrella del capítulo es Pudding. La ¿triclope? inquietaba, uno nunca sabía si iba a ser monstruosamente buena o una villana retorcida; pero parece que al final va a caer del lado bueno para su desgracia, para su desgracia porque a las muchísimas referencias literarias de esta saga parece que ahora vamos a meter un drama romántico rollo Shakespeare. Las viñeta final y el título dan a pensar que podríamos llegar a ver un esbozo de algo tan tabú como un suicidio -no parece que Pudding tenga el espíritu aventurero que se veía en esa Lola que a cada capítulo que pasa es más grande-, pero no creo que ni Oda ni sus editores permitan que más allá de una insinuación veamos algo que costaría tanto explicar a los niños que ven la serie. No obstante, algo tan sencillo como el hecho de que Pudding no puede ni siquiera elegir su vestido de boda muestra algo de lo que se nos han ido dando pistas sutilmente -y en el caso de Moscato sin sutilezas de ningún tipo-, y es el absoluto egoísmo por parte de Big Mom con respecto a su familia. Big Mom no quiere a sus hijos, pero está enamorada del concepto de ella misma como madre. Recordemos como de las afrentas cometidas por Luffy a día de hoy la que más le sigue doliendo fue que se comiera los dulces de la isla submarina (y que anticipa que nuestro protagonista de goma también va a acabar con un pastel de bodas que la Emperadora lleva centenares de capítulos esperando). Los hijos de Big Mom tienen libertad, por supuesto, como la tienen los habitantes de Totland... siempre que su libertad no interfiera lo más mínimo con la visión de un mundo perfecto de fantasía que tiene Charlotte Linlin. Así pues, teniendo en cuenta el cambiante humor de la Emperadora, así como el aprecio que ya hemos visto que los hermanos se tienen entre si, poco a poco se abre un interesante frente argumental sobre el concepto de familia en la saga (concepto respaldado además por la relación de Sanji con el resto de los Vinsmoke), podemos estar avanzando hacia algo tan raro e inesperado como el hecho de que Luffy y los suyos se conviertan la chispa que encienda la llama de la emancipación o independencia de los hijos de Big Mom.  



*aquella forma de quitar de en medio a Trébol aún duele**
**pero la banda de Doffy parecía ser inusualmente sensible a las deflagraciones para los estándares de un shonnen. Monet, no te olvidamos.

miércoles, noviembre 30, 2016

Más episodios, pero no los suficientes

Fate kaleid liner Prisma ☆ Illya 3rei

La franquicia de Illya nació de una coña del Ataraxia y parecía desde la distancia una nimiedad, una chorrada fanservicera... y en cierta forma lo es, pero también es una saga tremendamente divertida con una épica y una espectacularidad que me sorprendieron muy gratamente desde el primer momento (ver reseña). Es esta una extraña mezcla de todos los tópicos de las series de Magical Girls cortadas por el patrón de Nanoha que toma del universo Type-Moon al mismo tiempo su vertiente más seria y también la más ridícula, todo ello con algo de yuri (que en ocasiones es menos sutil de lo que me gustaría, dicho sea de paso). Es una combinación extraña que me parece que funciona sorprendentemente bien.

Sin embargo, esta tercera aventura ha sido decepcionante. Y lo triste es que lo ha sido por la adaptación, porque se nota que el material de partida es seguramente el mejor de todos. Sin embargo, cuando normalmente teníamos temporadas cortas de 10 episodios donde el material original se alargaba lo indecible, donde había auténticas temporadas en las cuales todo eran chorradas y comedia hasta los últimos episodios, aquí ha pasado lo contrario. En esta Illya tenemos 12 episodios, pero en ellos apenas hay humor (alguna chorradilla con Tanaka y Gil, un buen vendedor de ramen y un episodio memorable de peluches... pero poco para lo habitual en la serie), todo es acción y todo es drama. Y se nota que a la serie le faltan minutos, no se si la historia habría dado para 24 capítulos, pero desde luego si habría dado para 18. Todo ello se traduce en un ritmo demasiado acelerado, en especial en los últimos 3-4 capítulos, en los que la serie tiene que cerrarlo todo. El desenlace es tan rápido y extraño que uno no tiene la sensación de que haya acabado y se quedan demasiados interrogantes abiertos, y en el capítulo anterior hay tantas situaciones épicas que se pisan entre ellas (uno cuenta 4 o 5 planos que son claramente cliffhanger de final de un capítulo del manga original). La composición de la serie, el querer comprimir tanto material del manga en tan pocos capítulos, se traduce en un montaje y un guión bastante mejorables. Y estas prisas, esta planificación tan errónea, se deja ver también en la acción; la franquicia Illya siempre ha tenido unas escenas de acción sorprendentemente buenas, pero aquí, con las mejores escenas de la serie el nivel ha bajado, como si el presupuesto sencillamente no les diera para tantas grandes escenas como requería la historia.
Es una pena. La historia de esta tercera temporada es francamente potente, y los malos tienen carisma, y es impagable ver a Gil-kun por ahí, y Tanaka-san es un buen añadido, e incluso hay que decir que la serie tenía que sobrevivir a la muerte de una de sus seiyuus... pero, sencillamente, no han adaptado bien el material original. El ritmo de la serie se nota muy forzado y atropellado, y si bien la serie funciona, su visionado no deja de transmitir la triste sensación de que la sería podría haber sido mucho mejor de lo que finalmente es.

lunes, noviembre 28, 2016

El tontodromo de Longbourn

Orgullo y prejuicio

Tonto de mí, tenía algunas reticencias con Jane Austen. Cogí este libro sin demasiadas ganas, pero tras unas pocas páginas ya me había enganchado por completo y he descubierto en esta autora una más que digna rival de Dickens. Mucho se ha hablado del retrato de clases de este libro, de la hipocresía de su sociedad y de como retrata el rol de las mujeres en esa Inglaterra... mucho y muy bien se ha hablado, y nada que diga yo ahora va a sumar algo, así pues, voy a permitirme el placer de salirme un poco de mi esquemático y repetitivo esquema de reseñas literarias y divertirme con una clasificación de los personajes de acuerdo a la simpatía que en mi despiertan o el grado de anacronismo estúpido que he visto en ellos...

13. Charlotte Lucas, tengo debilidad por los personajes tristes, y esta me gusta. En el libro queda mal, pero verdaderamente en el contexto de la sociedad y dentro de las posibilidades que se nos describen, la mujer toma la opción más lógica y coherente si no es la protagonista de una historia romántica feliz como si tiene la suerte de ser Lizzy.

12. Mary Bennet, aquí tengo un problema con Austen y es como desprecia a esta chica, no es guapa y por ello se refugia en los libros... y no sólo no es guapa -gran crimen en esa sociedad- si no que tampoco es lista... con lo que al final acaba siendo un personaje pedante. La idea como tal no es mala, pero habida cuenta de como son el resto de personajes del libro me habría gustado que no se la ridiculizara tanto o que la escritora le sacara más punta.

11. El señor Bennet, ¡el puto amo! Desprecia a su mujer y casi todas sus hijas; el hombre se tira todo el rato con sus libros y desde luego no ganaría el premio al marido del año... pero Austen lo utiliza para atizarle a las mujeres de la casa con una ironía y una mala leche brutales. Divertidísimo.

10. Elizabeth Bennet. Una excelente protagonista. Es a ella a la que le corresponde superar los "prejuicios" del título; no obstante, estos parecen lógicos en un primer momento, y luego Austen narra muy bien como los hechos se vuelven contra Lizzy y como esta acaba cambiando sus opiniones por mucho que le disguste. Es consciente de todas las hipocresías de la época y de los defectos tanto de su padre como de su madre. 


9. Fitzwilliam Darcy, sería el protagonista masculino, aquel al que le toca superar el "orgullo" (como se nos repite quizás demasiado), aunque la historia entera está narrada desde el punto de vista de Lizzy con lo que su desarrollo es algo precario. El personaje esta bien fundamentado y acaba cayendo bien, pero me parece que le falta un poco de desarrollo, se confiesa a Lizzy demasiado de golpe y se hace raro que ya pase a estar perdidamente enamorado incluso cuando no ha superado el desprecio por Lizzy y los suyos.

8. Lady Catherine de Bourgh, en una película la interpretó Judi Dench... y es eso, una SEÑORA inglesa, una señora inglesa de finales del XVIII - principios del XIX. No tiene un pelo de tonta, pero tampoco de romántica. Sencillamente, clasista y estricta como ella sola.

7. George Wickham, sería algo así como el villano de la novela, pero verdaderamente no es especialmente tonto, más bien lo contrario, es un timador embaucador. No es tampoco ninguna gran lumbrera ya que el hombre no se aclara y tiene entre sus muchos vicios el ir dejando deudas por donde pasa. En este ranking no termina de estar bien ubicado, pero no me parece especialmente tonto y, dentro de lo que es la sociedad descrita por Austen, creo que sabía valerse relativamente bien de acuerdo a sus ideales.

6. Jane Bennet & Charles Bingley, la pareja de guapos no llegan a terminar de sumar dos cerebro entre ambos, pero sencillamente no hay maldad alguna en ellos y son incapaz de concebir malas ideas o la malicia del resto. No puedo decir que sean tontos, son demasiado buenos... y me niego a considerar esto como un defecto. En cierta forma suponen la exaltación de la sociedad en la que Austen vive, los ideales de por si no son malos, el problema son las personas. 


5. Caroline Bingley, la malvada hermana del amorio de la hermana de la prota que esta enamorada del prota masculino y que quiere evitar.... nada, una villana de culebrón. Es hipocresía en estado puro, pero tampoco es que tenga un plan digno de Moriarty y Austen en líneas generales apenas le da páginas. 

4. Catherine Bennet, una idiota perdida, no alcanza los niveles de Lydia, pero no porque no lo intente sino porque sencillamente Austen se emocionó creando hermanas y luego le sobraban a lo largo de la trama.

3. El señor Collins, un pomposo que vive sólo para adular a la noble Lady de Bourgh. Es pedante y esta convencido de su superioridad y de su nobleza, pero apenas es capaz de pensar y vive bajo una encorsetada lógica de la que no concibe siquiera intentar salir y que le permite soltar auténticas majaderías con total convencimiento. En este caso no tendríamos un ejemplo de la hipocresía de la sociedad, si no de la simple y llana estupidez y el conformismo de las clases medias.

2. La señora Bennet, lo más hostiable imaginable, una mujer que siempre se está haciendo la víctima ante todo y que no aspira nada más que a cumplir los estándares sociales. Sólo le importan las apariencias y es el máximo reflejo de la medianía y la mediocridad provocadas por la hipocresía de la época... todo ello arraigado en un cerebro que no corre peligro de desgaste.

1. Lydia Bennet, el "true end" de lo más hostiable imaginable, a toda la hipocresía y carencia de luces de la madre sumemosle desparpajo, descaro, ambición y mezquindad.



Por cierto, dejando al margen las imágenes chorra para ilustrar la entrada, la imagen del libro si se corresponde a la edición que he leído. Una edición muy elegante por parte de Alianza Editorial, con una maquetación excelente y una colección de ilustraciones excelentes... la única pega que le encuentro es que la he sacado de la biblioteca regional de Murcia y a alguien le habían puesto esta lectura en alguna clase y había considerado subrayar y anotar todo aquello que le parecía interesante... gente, respetemos un poco los libros que son de todos... 

viernes, noviembre 25, 2016

Totland está a punto de E-X-P-L-O-T-A-R

One Piece 847 - Luffy y Big Mom

Normalmente es muy difícil que un desenlace este a la altura de las expectativas. Cada lector/espectador tiene sus propias ideas, su propia imagen mental de lo que sería un desenlace perfecto. A veces los finales son decepcionantes, a veces son directamente malos, a veces la historia se ha forzado tanto que es imposible que su final sea lógico o coherente y todo parece forzado, y a veces el autor sorprende para bien y supera cualquiera expectativa. Normalmente Oda no termina de rubricar sus sagas, sus planteamientos y escenarios son tan potentes que cuando finalmente ha de plegarse a las reglas del shonnen uno no puede evitar sentir cierta decepción; no sé si Totland será otra excepción a esas reglas como Shabody o sencillamente Oda lo bordará como Water 7, no sé si de esta isla saldremos con buen sabor de boca como en su día salimos de aquellas islas o todo se echará un poco a perder. Pero si bien me inclino a pensar que el resultado podría ser positivo (pues Oda el sólo hecho de que Luffy llegase hasta Big Mom ya sería una victoria y las reglas de los mangas de hostias se están reservando para Kaidoh), la saga está adquiriendo tan buena pinta que se hace difícil pensar que uno quiere contener un poco su imaginación.

Dejando a un lado la trama de los Vinsmoke (aunque creo que Brook aún tiene que aportar algo de información y que Oda se esta guardando con ellos algún giro de guión), las expectativas no podían ser mejores. Tenemos varios frentes abiertos, y siendo algunos de ellos muy locos la coherencia y la consistencia de la saga no se están resintiendo, dibujando a Big Mom como una villana terriblemente poderosa pero también muy impredecible y con cada vez más trasfondo como ese aparente odio a los gigantes (cuando Caesar, un personaje que tiene que reaparecer tarde o temprano en esta saga, precisamente debía de estar construyéndole un ejército de los mismos).

Por una parte tenemos la surreal escena de cuento de brujas con Brunee, Carrot y Chopper. Me encanta tanto la coneja como la bruja, y me gusta que el “tanuki” tenga algo de protagonismo bélico por fin… pero no puedo evitar dejar de pensar que esta parte de la trama está quedando algo forzada, me gusta la idea y la locura, pero creo que Oda podía haberla manejado mejor y que quedara demasiado mágico que la mink y el pirata aparezcan justo a tiempo para salvar a Luffy.

Luego tenemos a Pedro y Brook. Las habilidades del jaguar han sido muy escondidas y está claro que, si bien no es alguien del nivel de Jack, si puede rivalizar perfectamente con cualquier según o tercer espada de un Emperador. Es un personaje que Oda se nota que está cuidando y hay ganas de verlo en acción, más cuando es más que probable que venga de la mano de un flashback interesante (supongo que el pasado con Wanda en el que veamos el origen de la enemistad de Inuarashi y Nekomamushi quedará para Wano con información sobre el clan Kozuki, pero la escena de su interior incursión –además de traernos a un Pekoms que tiene que estar al reaparecer- puede servirnos para obtener más de esa información sobre los fonegrifos que Oda tanto raciona y para conocer incluso a Snack). Y si hay ganas de ver a Pedro, no menos hay de ver Brook, un desaprovechadísimo personaje de la banda que hace demasiadas veces de bufón si tenemos en cuenta lo épico que puede llegar a mostrarse cuando se pone serio. El hecho de que tenga enfrente a toda una comandante de Big Mom (así como a un surreal trío de secundarios que se entrevió en el capítulo anterior) hace pensar que es imposible que Brook venza, pero es algo que el propio Brook debe saber y tengo mucha curiosidad por ver como el mangaka plantea un enfrentamiento que claramente no puede basarse en la fuerza (y no creo que este sea ese glorioso momento que todavía no ha llegado en el que un enemigo resulte ser un fan del músico de la banda). Desgraciadamente, parece imposible que Oda renuncie a ese caramelo tan jugoso que es la boda, con lo que esta misión parece abocada al fracaso y a simple recurso narrativo para dar tiempo en entre varias acciones y permitir que Luffy descanse… aunque bueno, a fin de cuentas esa es la definición de la narrativa.

Porque a fin de cuentas, todo en este capítulo sirve para enmarcar la conversación entre Luffy y Big Mom. Conversación que tiene tantas lecturas y matices que es complicado enumerarlos todos. Big Mom sigue sin mostrarse en persona ante Luffy y ya no es casual, llevamos demasiados capítulos escuchando que el poder de los Emperadores es tal que uno ni siquiera llega a verlos cuando los desafía; creo que está claro que esa será la victoria de Luffy en esta saga (al margen de Sanji, una Pudding que Luffy vuelve a mencionar como amiga, Jimbe y el robo de los fonegrifos... victoria no pequeña una vez hacemos recuento), Big Momo sigue sin reconocer a Luffy como un enemigo (algo casi lógico si tenemos en cuenta que el protagonista vuelve a reafirmarse ante ella –estando prisionero y a su completa merced- como el futuro rey de los piratas). La caja de Tamatebako, esa bomba que siempre habíamos imaginado como una explosión cómica en un flashback, se confirma como uno de los futuribles giros argumentales de la saga y algo que muchos interpretarán como una increíble retorcida estrategia de Luffy digna de un mangaka que prepara algo durante cinco años. Y, para colmo, tenemos a Lola, era uno de los frentes abiertos y Oda podía utilizarlo para forzar una tregua que diera algo de respiro a la banda, sin embargo la ha utilizado para lo contrario… y con ello no sólo ha conseguido dignificar terriblemente a aquella pirata, si no que ha introducido la incógnita de un nuevo poder que podría haber desequilibrado la balanza de poderes (supongo que no será lo previsible de un Tenryuubito, así queda ver quién es tan poderoso no sólo para que Big Mom quisiera su ayuda, si no para que no pudiera obligarle a casarse con Chiffon).

martes, noviembre 22, 2016

Esta vez ningún hilo se queda suelto

Yoshi´s Wooly World

Good-Feel es un estudio que me soprendió muy gratamente con el maravilloso Warioland de Wii (ver reseña), aquel juego me gustó tanto que no pude evitar que el Kirby hilitos fuese para mi una notable decepción (ver reseña). Pensando que la lección de diseño de niveles de aquel juego de Wario había sido fruto de una extraordinaria conjunción de planetas, no me abalancé sobre este Yoshi -no es uno de mis personajes favoritos del universo Nintendo- a pesar de que las críticas eran bastante buenas. Sin embargo, para mi último cumpleaños mi grupillo de amigos del trabajo me lo regaló, y no puedo agradecerles bastante el regalo porque el juego es una puta joya de diseño de niveles y de jugabilidad que alcanza si no supera ese infravalorado prodigio protagonizado por el alter ego macarra de Mario. Yoshi´s Woolly World es, sencillamente, uno de los mejores plataformas que he tenido el placer de jugar, y si en WiiU hay un género en el que haya competencia es ese... y me parece que este juego se impone a Mario y a Donkey en el particular pique de las mascotas de Nintendo.
En el argumento no voy a perder ni un segundo porque no es importante y a nadie le interesa lo más mínimo... no deja de ser una excusa para recorrer seis mundos con ocho niveles y con un par de jefes cada uno de ellos. Las acciones de Yoshi pueden parecer pocas, se mueve, salta, y en el salto puede aguantar algo en el aire y caer en bomba, y puede engullir enemigos o transformarlos en huevos que luego usar como munición. Son pocas acciones y se controlan con pocos botones. Sin embargo sobre ellas el juego consigue una versatilidad increíble, el diseño de los niveles es tal que en cada pantalla vemos situaciones completamente nuevas, escenarios ante los cuales tenemos que cambiar nuestra forma de jugar. El juego nunca deja de sorprender y cada fase es completamente distinta a las anteriores, no visualmente, si no jugablemente. El juego es tan rico como juego que da la sensación de que de cada una de sus fases se podrían hacer mundos temáticos e incluso juegos enteros. Las ideas del juego son tan buenas, y en cada mundo hay tantos secretos tan exquisita y gratificantemente escondidos que uno no puede hacer otra cosa que quitarse el sombrero figurado ante los diseñadores de este increíble videojuego.
El diseño del juego no sólo lo hace fascinante a nivel jugable ofreciéndonos desarrollos inimaginablemente variados, también hace el juego muy rejugable. En cada mundo hay cinco madejas de lana que, caso de encontrarlas, desbloquearan un nuevo skin para Yoshi; también tenemos cinco girasoles, y si obtenemos los de cada mundo se nos desbloqueara una nueva fase en este; y por último también tenemos muchas joyas, entre las cuales hay una veintena con sellos que coleccionar. El juego nos ofrece cumplir todos estos desafíos, y nos ofrece alguna concesión como el hecho de que se salvan de una partida a otra y no hay que conseguirlos conjuntamente, o de que podemos comprar con gemas habilidades excepcionales... pero lo rebuscado del diseño hará que muchas sean difíciles de encontrar, hemos de conocer a la perfección el nivel y las habilidades de nuestro Yoshi para encontrar todos los secretos, y aún entonces habremos de enfrentarnos a la dificultad del juego. La curva de dificultad del juego es, como cabía imaginar en una obra tan bien diseñada, exquisita. Terminar el juego es sencillo y divertido y puede conseguirse en poco más de una decena de horas, completarlo con todos sus secretos es un auténtico desafío que nos puede llevar a multiplicar esas horas por un muy gratificante tres o cuatro.
El control del juego, sobra decirlo, funciona a la perfección, se puede jugar con el mando pro ya que la pantalla táctil no tiene más uso que el juego off-tv. La banda sonora es sencilla, bonita y ligera, más pensada para resaltar los efectos y los divertidos sonidos de Yoshí. Y visualmente... el juego es una maravilla, toda una lección de diseño artístico con un diseño donde todo son telas o formas de lana con unas texturas y unos volúmenes increíblemente conseguidos. El juego es colorido y preciosista como él sólo, y esta tan bien hecho y tiene un estilo tan particular y con tanta personalidad que fascina desde el primer momento, uno sabe que este juego además apenas va a envejecer y que dentro de muchos años seguirá consiguiendo dejar al jugador atónito por su belleza.
No diré que es un juego recomendable. Es un juego de compra obligada, una maravilla que incluso enganchará a aquellos a los que en un principio no les llamase la atención. Es un juego tremendamente bien hecho que recompensa con muchas horas de entretenimiento.

domingo, noviembre 20, 2016

Un gif vale más que mil palabras

Amanchu

El orden de las imágenes en verdad da igual,
este gif no necesita un principio