martes, agosto 14, 2018

Empequeñeciendo la inmensidad

Xenoblade Chronicles 2

Tercera entrega de la franquicia "Xenoblade", el éxodo futurista de humanos con mechas de "X" (ver reseña) queda atrás en una secuela directa de la primera entrega (ver reseña), que también se parece mucho más jugablemente a esta al prescindir de mechas y ofrecer una narrativa mucho más tradicional y cerrada. 

Este Xenoblade 2 nos traslada a un mundo fantástico donde los humanos sobreviven en un mar de nubes a lomos de gigantescos colosos sobre los que han construido sus civilizaciones. Cada uno de estos titanes suele ser un país con razas y culturas propias; la convivencia entre estas naciones no es siempre fácil y en ocasiones están al borde de la guerra. En este escenario encarnaremos a Rex, un joven "buceador" que se gana la vida explorando el mar de nubes en busca de la chatarra de una civilización muy avanzada que antaño existió... pero naturalmente el sueño de Rex es ser un "driver", un manejador de "Blades", unas extrañas criaturas inmortales que habitan en cristales especiales y que una vez "sintonizan" con un humano adquieren forma y son capaces de transmitirle su energia y ayudarle. Por avatares del destino Rex acabará sintonizando por casualidad con Pyra, una Blade mítica de inmenso poder conocida como "la Égida" que se dice que puede destruir el mundo... a partir de ahí comenzará la odisea de Rex por llevar a Pyra al árbol del Mundo mientras muchos otros les persiguen.


El argumento de este juego no es nada del otro mundo. Es la clásica historia de fantasía adolescente con un joven que pasa de granjero a rey mientras se convierte en adulto, y al mismo tiempo más o menos va conociendo el amor y hace amigos. Argumento típico de muchos juegos de rol y de muchos mangas y animes. "Xenoblade X" planteaba una historia muy ligera que ganaba profundidad y mensaje mediante las secundarias y que se criticó mucho, aquí el equipo de Monolith ha decidido jugar sobre seguro, con una historia muy clara y marcada que rige ferreamente la estructura de un juego dividido en capítulos y esta plagado de cinemáticas. La historia es una soberana chorrada, pero los personajes caen bien, y el drama y la comedia funciona si uno sabe tomárselo en broma cuando corresponde, y en general la trama funciona muy bien como hilo conductor gracias al carisma de sus personajes y el espectacular marco que supone la gran banda sonora del juego. Para mi gusto el juego abusa de vídeos, y desde luego comprendo que haya gente que se queje de la voluptuosidad de las féminas o de las mil chorradas otakus que meten... pero la historia en líneas generales cumple, e incluso deja lugar para alguna que otra lectura interesante en lo referente a las Blade y el extraño ciclo que han de vivir.

Ya entrando en el juego, nos encontramos ante el clásico juego de rol japones en el que llevamos a un pequeño grupo de personajes y recorremos escenarios combatiendo enemigos hasta alcanzar la próxima ciudad en la que se desarrollará la historia. La historia, como he comentado, esta muy marcada, y este Xenoblade además es relativamente pequeño para lo habitual en la saga -la no inclusión de skells reduce drasticamente el ámbito de los mapas- con lo cual estamos hablando de un juego más cercano al "1" en su tamaño que al "X". Verdaderamente, exceptuando Gormott y Uraya, no hay escenarios monstruosamente grandes, es algo casi extraño estando en la saga en la que estamos. 

No obstante, si los mundos son más pequeños, están más llenos de vida, con unas misiones secundarias que son de lejos las más inspiradas de la saga en cuanto a desarrollo y que dotan a cada civilización de bastante profundidad (algo que se nota especialmente en las ciudades). La historia principal de los Xenoblade nunca es demasiado larga nunca, y creo que si este juego en una partida rápida no puede superarse en unas 50 horas es por los vídeos y por la necesidad ocasional de aumentar el nivel de la party, pero un Xenoblade no va de pasarse la historia si no de explorar estos descomunales mundos, y aquí las misiones secundarias funcionan mejor que en las entregas pasadas de la serie y alargan la vida del juego fácilmente por encima del centenar de horas (además en una segunda partida se desbloquean más posibilidades). La historia nunca es tampoco especialmente compleja y es en estas misiones secundarias cuando el juego más brilla (aunque en su mayor parte se limiten a enviarnos a X zona a matar a tal bicho o a recolectar tal material), especialmente con las tramas de las Blades especiales que exploran tramas más valientes y oscuras... o a veces nos cuentan tonterías tan surreales como divertidas (épica la trama de la Blade gafe en su búsqueda del pan perfecto... o la que quiere superar su timidez y convierte el juego por momentos en un juego de idols).

El combate, sumamente importante en juego de estas características, es muy disfrutable, pero tiene algunas pegas importantes. Llevamos un grupo de 3 personajes (de un total de 5 jugables) que combaten en tiempo real contra los enemigos que encontramos, cada uno de estos personajes puede llevar equipadas tres Blades distintas, cada una de estas con 4 artes que se recargan con el tiempo. Las Blade pueden se de ataque, defensa o curación, y van ganando experiencia con las batallas y algunos requisitos de exploración. Cada Blade tiene un árbol de habilidades propio que la van haciendo más poderosa, y también podemos equipar algunos objetos que nos potencian (incluidas comidas o complementos cuyo efecto varía en cada Blade y que sólo podemos averiguar por prueba y error en lo que se supone que es un ejemplo de nuestro conocimiento de esa Blade). A nivel de configuración las posibilidades son inmensas, porque -independientemente de que sólo podamos equipar 3 en batalla- podemos tener muchas más Blade en la reserva y cada una de ellas ofrece unas posibilidades distintas (y en el caso de Tora y Poppy estas posibilidades son aún más grandes). Ahora bien, la inteligencia de los aliados brilla por su ausencia y no podemos configurarla más allá de que Blades les equipemos, lo cual -en juego que se basa en encadenar combos en base a los efectos de los distintos tipos de ataques- es muy frustrante. Además, el juego se basa en un sistema de "gatchas" algo raro, en el que recogemos cristales y los sintonizamos, y las posibilidades de que nos salga una Blade buena son relativamente bajas y dependen de ciertos condicionantes, encima las Blades se fijan a su invocador con lo cual podemos conseguir una excelente Blade de ataque de Hielo pero acabar asignada a un personaje que ya tenga una Blade de este tipo cuando quizás quisieramos que acabase con otro personaje para dar más versatilidad a esto. Creo que el combate se ha simplificado en favor de hacerlo más accesible, algo que también se nota en los menús -mucho más amigables que los de sus predecesores- o en la presencia de un principio de juego extremadamente tutorizado. Me gustaría alguna opción más, pero creo que en general el cambio en el juego ha sido para mejor y que han conseguido un juego más accesible y divertido.


Donde si tengo que ser muy crítico con el juego es en su factura técnica. A nivel de diseño artístico es espectacular, con unos diseños grandilocuentes y variados, una explosión de luz y color muy agradable a los ojos en cuyos personajes hay además diseños de varios artistas. También a nivel sonoro destaca, con un gran elenco de seiyuus (además el juego permite descargarse gratuitamente un paquete con las voces en japonés) y una banda sonora extensísima y potentísima, con cortes que van de lo tranquilo y melancólico a autenticas fanfarrias con un gran despliegue orquestal. Pero al juego le faltan meses de desarrollo. Llego a colgárseme una vez incluso, pero sobre todo, las caídas de calidad visual son alarmantes, con perdida de fluidez en las batallas muy frecuentemente y momentos donde los pixeles pasan a tener un tamaño descomunal y las cinemáticas quedan arruinadas como si de una mala reproducción online se tratase. A nivel jugable el juego esta muy trabajado, pero se nota que el motor no ha sido bien pulido y se sobrecarga muy rápidamente. 

Juego tremendamente largo y disfrutable, y siendo muy accesible y ligero no deja de ser un juego muy de nicho: Rol japonés con un marcadísimo carácter otaku. Distinto y al mismo tiempo parecido a sus dos predecesores, es lo que uno esperaría encontrar bajo la etiqueta "Xenoblade" en su vertiente más amable y comercial. Muy recomendable, y un auténtico imprescindible para los fans del género es, de momento, mi juego favorito de Switch.

sábado, agosto 11, 2018

La pluma es más poderosa que el fanservice

Comic girls

Bajo el pseudónimo de "Kaos-sensei" se esconde Kaoroku, una joven adolescente japonesa acomplejada por su tamaño que intenta ser mangaka, pero todas sus obras han sido rechazadas por infinidad de razones. Viendo en ella un potencial, y trabajando para una editorial absurdamente altruista, su editora la inscribe en un colegio y un dormitorio donde se alojan otras mangakas de su edad... con la intención de que la convivencia la haga mejorar como mangaka.
"Comic Girls" se encuadra dentro de ese género ya habitual de slice of life de chicas monas haciendo cosas monas, siendo en esta ocasión esas cosas monas "mangas". Tenemos a unas aspirantes a mangakas que trabajan mucho -y eso se ve-, pero la serie se centra principalmente en la comedia y en como interactuan sus personalidades y como se reflejan estas en sus obras. Así pues, tenemos a la tímida y patosa dibujante de 4-koma, a una alegre y enérgica dibujante de shojo, a una elegante dibujante de cuasi porno y a una molona dibujante de shonnens de peleas. 
No voy a decir que la serie es una deconstrucción de diversos géneros del manga, porque suena muy ridículo, pero lo cierto es que es bastante variada y se agradece como entre comedia moe y kawai fluffy-fluffy, gran parte del tiempo de la serie se dedique al manga y a parodiar géneros. Comen pasteles, pero sorprendentemente la serie está más cerca de "Bakuman" que de "K-on". Y siendo una serie de comedia sencilla, y teniendo un tono muy optimista, tiene algún que otro pequeño momento de drama que funciona bastante bien. Hay algo de fanservice, pero es relativamente escaso y paródico casi siempre (salvo en un par de momentos de manos de la chica más voluptuosa del grupo que son seguramente los peores episodios de la serie y que parecen casi impuestos a la producción).
A nivel de animación es bastante consistente, y a algún que otro recurso visual propiciado por la integración de cómics en la narrativa de la serie se le añade incluso algún gag basado por completo en la banda sonora. Esta no es una serie que sorprenda en su concepto o en su puesta en escena, pero funciona muy bien, y eso además de por su más que correcto guión y la gran química existente entre sus protagonistas es también por lo eficiente de su dirección... que sabe que está haciendo una serie muy otaku y muy de nicho, pero que no por ello se priva de intentar algún pequeño experimento o sencillamente anteponer el ritmo de la historia y los gags al del fanservice.
Esta no es una serie imprescindible, y ni siquiera diría que es especialmente recomendable al encuadrarse en un género donde hay auténticas obras maestras (reseña del slice of life por autonomasia), pero es una serie muy entretenida y digna.

miércoles, agosto 08, 2018

Por 8 razones...

sense8


Por Noomi
Supongo que sería el primer personaje del que hablar, no es la protagonista de la serie, pero si lo es su mensaje. Esta ha sido una serie muy ensalzada por la comunidad Lgtbi, y me daba algo de miedo en ese sentido verla... y ese miedo esta en parte justificado, hay que decir que es una serie +16 o +18, con numerosas escenas de sexo, de todos los tipos y para todos los gustos, incluso con algún que otro genital por ahí a la vista. Particularmente este tipo de escenas no me gustan demasiado, no soy muy fan de la HBO, y esta serie tiene mucho de eso y plan "San Francisco".
Ahora bien, todo lo sexual no deja de ser una representación del amor en su versión más pura y libre. La serie es eso, un canto a la diversidad y a la tolerancia, al amor en todas sus formas y expresiones. Vemos romances entre gays, entre lesbianas con una trans de por medio, entre gente de distintas etnias, incluso llegamos a ver matrimonios forzados y poligamia... y también entre hombres y mujeres caucásicos y guapos como manda toda buena serie americana. La serie emociona constantemente, en algún que otro momento trampea un poco y lo lleva todo a un discurso social o político, pero en líneas generales estos son los mejores y más grandes momentos de esta serie. El positivismo de la serie en sus grandes discursos es realmente embriagador siendo espectacular en la exposición de sus argumentos y notándose aquí que a las Wachowski -y a la propia actriz que interpreta a Noomi- el tema les toca muy de cerca.
Eso si, calvos ni uno, y a ningún actor o actriz que se despelote parece sobrarle un gramo de grasa. En el discuros de la serie hay diversidad sexual y amor libre para todos, menos para los George Costanza de este mundo.
La trama de Noomi -junto con la de Lito- es la más social de todas, y cuando se sale de ella no termina de funcionar especialmente bien... aunque tiene a Bug, que es uno de los secundarios más entrañables de la serie, y más o menos el equipo con este y con Martha Jones funciona muy bien como un imprescindible soporte hacker digno de Ghost in the Shell.

Por Will
Will sería lo más parecido a un protagonista de la serie, y nos llevaría a la trama principal. Quizás las Wachowski son más conocidas, pero creo que es injusto olvidar al otro creador de la serie: Joseph Michael Straczynski. Toda trama principal, toda la idea del grupo telépata, no deja de ser una evolución de la trama de los telépatas ya expuesta en Babylon 5 (ver reseña), una evolución magnífica que cuenta esta vez con mucho más presupuesto y el apoyo en la técnica de las Wachowski.
Curiosamente, este serie funciona mejor como universo que como historia. El universo de los sense8 (a pesar de alguna que otra inconsistencia, porque por ejemplo por simple estadística es imposible creer que en la edad de piedra nacieran muchos niños simultaneamente) es cautivador por las posibilidades que ofrece de conexiones entre sus protagonistas, y las Wachowski y Straczynski le sacan un jugo brutal a nivel argumental con secuencias y situaciones maravillosas de un simbolismo y una potencia visual brutal.
Sin embargo, la historia no deja de ser muy normalita, con conspiraciones y muchas trampas de guión a lo Perdidos con Sayid de por medio para que aún sea más difícil no hacer la comparación, y verdaderamente uno no termina de entender algunas cosas, y el final de la segunda temporada es una cosa horrible que no encaja para nada con lo más o menos cuidado de toda la serie, y se me hace raro ver a Daryl Hannah por ahí porque me parece que tiene una cara rara, y Whispers me parece villano bastante normalito por mucho que la serie se empeñe en decirnos lo horrible que es. 
Verdaderamente no es justo valorar la serie argumentalmente, la cancelación le hizo mucho daño y a pesar de que la película de cierre es sorprendentemente efectiva hay tramas que se quedan completamente abiertas o que son expuestas de una forma tan rara como la de la Laguna.
Sin embargo la trama no es importante en esta serie, extraño que suene. Es una serie de ocho historias, donde esta puede parecer la principal por el convencionalismo de la narrativa de series, por ser la que presenta la amenaza para el grupo y ser la que motiva su unión, por ser la que explica la naturaleza de los protagonistas así como por tener el desarrollo más tradicional, pero esta serie es un tapiz sobre la convivencia y la tolerancia, sobre lo insignificante que es lo que nos diferencia en comparación de ese deseo común de amor que todos tenemos. Y desarrollando paralelamente estas ocho tramas en favor de ese mensaje esta serie sencillamente es espectacular.

Por Riley
Es posiblemente el miembro del grupo que menos aporta, pareciendo que su papel se limita al de "chica del prota", siendo la princesa a rescatar en la primera temporada y la enfermera en la segunda. 
No obstante, Riley es quizás el mejor exponente para hablar de la música en la serie. Quizás sea demasiado techno para mi gusto, pero la banda sonora de la serie es -en líneas generales- impresionante, con una melodía principal preciosa y multitud de versiones de clásicos que se integran maravillosamente en la serie. Muchos de los grandes momentos de la serie son rubricados por una banda sonora increíble, y si el montaje es bueno en las escenas de acción no lo es menos en muchos de los grandes momentos músicales donde la simple yuxtaposición de imágenes y música consigue una fuerza narrativa espectacular. Los montajes musicales y el uso de algunas canciones son magistrales, componiendo seguramente algunas de las secuencias más memorables de la serie.   


Por Kala
Kala aporta la religión a la ecuación de Sense8 en su trama, y además hace un tratamiento interesante al enfrentarla a la ciencia. Trae también las multinacionales y la política global a la serie, enriqueciéndose su trama y la de Capheus mutuamente. Además aporta a Ryan que es uno de los secundarios más entrañables de la serie y un auténtico santo en vida. 
Es un personaje interesante con su conflicto, teniendo el romance más raro de la serie, uno que confronta su naturaleza más pura y dura de Sense8 con Wolfgang, y a Ryan como poco menos que un hombre perfecto. La serie consigue llevar muy bien este romance, sin dar la sensación de ser injusto con Ryan a pesar de estar claramente en desventaja dentro de la jerarquía de la serie.
Kala es la química del grupo, así como lo más parecido a una médico de campaña en la cruzada de los ocho. Verdaramente esto se podría criticar, quitando a Riley cada miembro del grupo aporta algo al grupo. Es el mensaje de la serie, y queda realmente bien cuando los tiros y los golpes no son eficaces y tiene que tomar el control de la situación la india y hacer que el clan escape por la vía "McGyver"... pero en el fondo no deja de ser una casualidad muy grande que al final entre todos los miembros del clan formen una especie de superhombre tanto a nivel físico como intelectual, a fin de cuentas la inmensa mayoría de la gente somos gente normal y habría sido curioso ver un octeto protagonista donde dos fueran simples oficinistas. 

Por Wolfgang
Compartiendo un extraño romance con Kala, el bueno de Wolfi supongo que sería un buen punto de partida para hablar de la moralidad de la serie. Esta es, como ya he dicho previamente, una serie terriblemente optimista y positiva. 
Quizás ese sea uno de sus fallos, o uno de sus puntos a mejor. Su diversidad es algo falsa, nos presenta ocho personajes supuestamente muy distintos pero que en el fondo aspiran a lo mismo. Lo entiendo y me gusta, pero creo que es algo tramposa en el sentido de que todos tienen una mentalidad muy acorde con la moralidad occidental. Capheus y Kala serían otro gran par de ejemplos, con la India y Kenya como sus países natales... pero Wolfgang es un mafioso de la Europa del Este, y su trama de tiroteos en Berlin parece sacada de "Hijos de la anarquía" (ver reseña), pero es bueno. Es un chico malo, bueno.
No hay un verdadero villano dentro del grupo, no hay nadie que presente un conflicto dentro de ellos. Sería algo que iría contra la idea de la serie, tan descaradamente enfocada hacia la tolerancia y la comprensión mutua; y Wolfi en verdad va un poco de duro y a contracorriente, pero habría sido muy disfrutable si la serie hubiera continuado y nos hubiera mostrado clanes donde sus miembros -a pesar de su unión- mostraran diferencias e incluso enemistades entre ellas. 
     
Por Capheus
Sin duda, la trama más débil de la serie. La idea no es ni mucho menos mala, y la serie necesita una trama sobre el racismo, sobre todo sobre el racismo institucional o mundial que ancla a Africa en la pobreza. Sin embargo, es la trama que peor funciona. Capheus es el protagonista que menos integrado parece con el resto, y tampoco aporta demasiado al grupo ya que sus habilidades se reducen a la conducción y al optimismo, y además el pobre vive en un mundo mucho más chungo que el resto de personajes y la serie sufre para hacer creíble que sobrevive en un entorno donde la vida vale tan poco. 
Es una trama interesante, pero esta demasiado forzada por momentos y el giro en la segunda temporada tampoco se siente especialmente natural, ayudado además por algo tan llamativo como un cambio de actor. La propia serie renuncia incluso a concluir esta trama en su desenlace.
Eso sí, todas las coñas con Van Damme le dan un gran carisma a esta trama.

Por Sun
Sun es la trama molona, con las Wachowski desplegando todo su saber hacer en la narración de la acción, con muy buenos combates que además cuentan con un montaje y una fuerza brutal con la superposición de todo el clan en las batallas y los cambios constantes de actores, planos y tipos de acción. La acción de la serie es francamente espectacular y sumamente disfrutable, y Sun sencillamente mola como Terminator andante dando palizas a todos los enemigos del clan.
Como trama tiene puntos interesantes con todo el machismo y las tradiciones occidentales, aunque es una trama que va un poco de más a menos. Sun es un personaje que funciona mejor en la soledad y la tristeza, y la trama carcelaria se siente más natural que el extraño devenir en el que acaba cayendo (y que además se resiente mucho de la cancelación de la serie, pues su trama se alarga artificialmente en un momento para luego tener que concluirse apresuradamente).

Por Lito
Habiendo usado la trama de Noomi para hablar del tema lgtbi, que también entraría aquí (y además con el plus del machismo), usaré a Lito para hablar de otra de las grandes virtudes de la serie: su sentido del humor (que también afectaría mucho a la trama de Noomi gracias al gran Bug, dicho sea de paso).
Porque teniendo la trama de Lito una carga dramática muy potente, lo que más aporta a la serie es un sentido del humor espectacular, con una especie de culebrón raro con muchísima pluma y una carrera actoral repleta de películas absurdamente malas. Lito es el actor del grupo y el encargado de mentir dentro del clan, y verdaderamente muchas de sus escenas son muy forzadas y su trama particular se integra no demasiado bien dentro de la global, pero es imposible no querer a este mega macho latin lover de acción que en verdad es un gay con muchísima pluma y una tendencia a "drama queen". Y luego por supuesto tenemos a Hernando y Daniela, dos de los mejores y más divertidos secundarios de la serie, e incluso a ese surreal villano que es Joaquín. 
Las Wachowski saben rodar muy bien la acción y saben manejar muy bien el ritmo de la serie, pero es que además tienen un grandísimo sentido de la comedia y saben meter un humor tan surreal como efectivo. Sense8 es muchas cosas, pero además es una serie terriblemente divertida de ver.
Supongo que algunas escenas multitudinarias con Lito me servirían también para señalar un triste problema de la serie: su presupuesto. Sense8 vive de grandes escenas de centenares de extras, de rodar en muchos paises con muchos actores. Es una serie terriblemente cara de rodar, y es parte de su identidad, pero creo que es también uno de los motivos más claros de su cancelación... una pena, quizás si hubiera sido un poco más comedida habría podido escapar al hachazo de la cancelación, aunque entonces tampoco sería la Sense8 que hemos visto.

domingo, agosto 05, 2018

Hablemos de arcanos...

One Piece 913 - Tsuru repara el favor

Los últimos episodios de One Piece me están pareciendo normalitos, en el mejor de los casos. Es normal, son capítulos de preparación de saga, donde Oda prepara escenario, y además en Wano tiene la presión de tener que "dibujar" a Japón. Artisticamente los capítulos son una pasada, con esa Tsuru por ejemplo que se presenta con una imagen que evoca claramente el dibujo más clásico japones, aunque el uso de dobles páginas hace que sean capítulos que se lean demasiado rápido. Luego argumentalmente ya tenemos cositas como una Aisha (O-Tama), una Laki (O-Kiku) o una tía que no puedo evitar que con su aparente despreocupación me recuerde a una suerte de Kokoro joven (Tsuru) que ya presentan el bando a ayudar, así como detallitos como esa espada de Luffy que como era de esperar lo corta todo sin problemas y... por supuesto a Hawkings. Hawkings había aparecido hace 400 capítulos, y su fruta había sido desde el principio enigmática con aquella escena en la que se enfrentaba a Kizaru y plantaba algo de relativa batalla... y todo su rollo de Tarot y de magia molaban, era -en mi opinión- uno de los supernovas con un diseño más inspirado. Ahora sabemos que tiene la fruta "paja-paja", supongo que Oda no ha querido ir a por el vudú a lo bestia  y ha evitado una fruta mágica pura y dura, a fin de cuentas esta fruta es más fácil de representar que algo tan abstracto como una fruta de arcanos... pero los arcanos están ahí, y la idea de que el estilo de lucha de Hawkings se base en ellos y que puedan afectar monstruosamente a la batalla tanto a su favor como en su contra es muy potente, y más teniendo en cuenta que la suerte siempre ha sido un factor muy importante en Luffy.

Pero lo interesante ahora es que, teniendo en cuenta que vamos a tener la sombra de las cartas durante varios años, podemos hacer conjeturas sobre ellas... y hay algunas que son sumamente interesantes.


I. Le Bateleur

Teniendo en cuenta que es el usuario de la habilidad y que es la primera carta, parece claro que la carta del mago debería hacer referencia al propio Hawkings.

II. La Papesse

La carta de la sacerdotisa nos llevaría a pensar en una madre o en algo parecido a un espíritu protecto. Supongo que no todas las cartas tienen que desembocar en un personaje o siquiera aparecer. Siendo One Piece un shonnen -con todo el machismo que ello conlleva- no parece una carta que vaya a dar mucho juego a priori... a no ser que aparezca por ahí el escudo de Amateratsu o Pudding haga acto de presencia y descubramos el secreto de su tercer ojo. Es una carta asociada a la sabiduría, así que supongo que unida  a la carta del Mundo en algún momento podría lucirse con Robin y los fonegrifos.

III. L'Impératrice

La carta femenina por excelencia iría para Nami en circunstancias normales, pero siendo la carta de la Emperatriz en el contexto actual de la serie solo podría significar una cosa...

IV. L'Empereur

Parece claro que esta sería la carta de Kaidoh, pero narrativamente puede ser muy potente si aparece invertida, y naturalmente también puede usarse para elevar a la categoría de la Emperador a cualquier otro personaje. Además, supongo que también shogun podría interpretarse como un sinónimo de esta palabra.

V. Le Pape

La carta del Papa o el sabio masculino... solo quiero pensar que no sea Law y que Kaidoh tenga un subordinado que haga las veces de tío inteligente de su banda.

VI. L'Amoureux

Esta carta con la Emperatriz indicaría la llegada de Hancock, claro... pero no parece muy factible. Dejando a un lado a la princesa serpiente, parece una carta que se asociaría a Sanji pero Oda es Oda, y si bien no suele meter tramas románticas importantes de vez en cuando se desmarca y Urashima podría no ser el villano de una página que parece y acabar protagonizando su pequeño arco épico con U-Kiko.

VII. Le Chariot

Ya hemos visto en este capítulo que la carta del carro es de refuerzo... y en un manga de correcalles como One Piece Oda se va a hartar de usarla.

VIII. La Justice

Podría ser muy interpretable... pero la potencia de esta carta como giro de guión es mayor aún que la de la muerte. Un final de capítulo con esta carta y la espalda de un Marine parece casi inevitable... y Fujitora pegaría, y también Smoker con una Tashigi que desea viajar a "Espadalandia"... pero creo que es momento de que Oda comience a mostrar a Cobby de verdad.

IX. L'Hermite

En el contexto actual de la serie el eremita debería ser Marco, pero también podría ser el Hanzo, o incluso en una interpretación muy surreal Zunisha. 

X. La Roue de Fortune

Supongo que sería una carta de refuerzo para indicar que todo seguiría moviéndose o que cuando todo pareciera acabado algo importante iba a pasar.

XI. La Force

¿Jack? Teniendo en cuenta lo que es Kaidoh y su banda, podría aplicarse a todos los suyos... o a Weevil combinado con la carta del loco.


XII. Le Pendu

El ahorcado.... supongo que aquí podríamos meter al padre de Momonosuke y su trama. O una trama altruista de Idols, claro.


XIII. L'Arcane sans nom (La Mort)

La carta más potente visualmente a priori. Uno de los puntos más potentes de las cartas es su potencia visual, son muy útiles como elemento narrativo y creo que es obvio que vamos a ver algunas de ellas como última viñeta de algún capítulo. No significa la muerte siempre en el tarot, es un sinónimo de cambio e incluso de renacimiento, pero la parca con su guadaña es una imagen tan potente que constituye casi de por sí un cliffhanger.

XIV. Tempérance

¿Templanza y autocontrol en One Piece? Esta es la carta que Hawkings perdió cuando abrió el mazo y que aún no ha encontrado.

XV. Le Diable

Sea Jack, sea Zoro, sea Kidd, sea quien sea... va a ser espectacular.

XVI. La Maison Dieu

Con la torre de Babel derrumbándose sobre sus cimientos, con esta carta tendríamos fuerza, caos y catástrofe. Supongo que será otra de esas cartas de refuerzo, aunque en este caso también podría usarse muy bien como indicador de la acción si en algún momento vemos algún gran castillo.

XVII. L'Étoile

La estrella. La carta de Jotaro en Stardust Crusaders. Parece ser una carta de "atributos mentales", pero supongo que Oda la usara como sinónimo de auge y poder, simbólicamente es muy potente.


XVIII. La Lune

Nekomamushi y Inuarashi bajo una luna llena contra Jack es algo que tiene que pasar si o sí.

XIX. Le Soleil

Con el Carro, claramente sería sinónimo del Sunny; y con la Emperatriz, Prometheus. Pero a saber...

XX. Le Jugement

La batalla final en el sentido más metafórico de la palabra; en uno más literal sería un juicio pero supongo que Oda no tirara por ahí si ya no aprovechó la ruleta con Big Mom.

XXI. Le Monde

El mundo. Supongo que actuará como potenciador narrativo para resaltar la importancia de esta saga dentro del universo de la serie, con el Emperador o el Loco la interpretación sería clara, pero con la Muerte o la Justicia rompería a cualquier lector.

Le Mat

La carta 22, 0, o sin número. Una carta siempre especial y muy simbólica. Problemática en One Piece. El bufón, el loco o el aventurero parece obvio que sería la carta que haría referencia a Luffy... pero hay tantos idiotas en la serie que muy bien podría referirse en un gran momento a Weevil o Buggy.



Luego hay que recordar que están los arcanos menores, claro. La banda de Ace no dejaba ser la de los piratas de Espadas...

viernes, agosto 03, 2018

OPDM - 033B - Temporada de Anime de Verano 2018

La prometida segunda parte del programa nº 33 llega con el resumen de la temporada de Anime del Verano del 2018 con los animes que nos han parecido más llamativos en un primer momento. 

Además, nuestras biografías reales llegan a la letra "E" con David Eddings, y completamos el programa con una reseña del videojuego Yakuza 6.



Los tiempos del programa son los siguientes:

00:01 Anime

Godzilla: Kessen Kidou Zoushoku Toshi
Shingeki no Kyojin Season 3 
Island 
Back Street Girls: Gokudolls 
Hanebado! 
Chuukan Kanriroku Tonegawa 
Hataraku Saibou (TV) 
Banana Fish 
Angolmois: Genkou Kassenki 
Sunoharasou no Kanrinin-san 
Chio-chan no Tsuugakuro 
Satsuriku no Tenshi 
Shichisei no Subaru 
Isekai Maou to Shoukan Shoujo no Dorei Majutsu 
Planet With 
Overlord III 
Asobi Asobase 
Kyoto Teramachi Sanjou no Holmes 
Yuragi-sou no Yuuna-san 
Ongaku Shoujo (TV) 
Grand Blue 
High Score Girl 
Tenrou: Sirius the Jaeger 
Happy Sugar Life 
Harukana Receive 
Dragon Ball Heroes 
Aru Zombie Shoujo no Sainan (ONA) 
Joshiochi!: 2-kai kara Onnanoko ga... Futtekita!? 

01:51 Biografía real: David Eddings
02:00 Yakuza 6

Como siempre, muchas gracias a aquellos que nos dais likes, retuiteais o de cualquier otra forma ayudáis a llevar nuestras humildes palabras un poco más allá. Y, naturalmente, agradecemos comentarios y sugerencias, ya sea sobre este programa en concreto o sobre el podcast en general

martes, julio 31, 2018

Kinou no Joe

Megalo Box

Ashita no Joe (ver reseña) es uno de los mangas más importantes e influyentes de la historia; y esta Megalo Box es un homenaje propiciado por el 50 aniversario del comienzo de la publicación del manga. No es, ni mucho menos, una adaptación -estamos hablando de un anime de boxeo futurista-, pero si se inspira mucho en algunos de los elementos que constituían el corazón de la mítica odisea vital de Yabuki Joe. 
En esta ocasión tenemos a un boxeador sin nombre que combate -en una especie de versión futurista del deporte con exorefuerzos en los brazos- en peleas amañadas en los pobres suburbios de una gigantesca urbe. Un día se encontrará casi por casualidad con una joven millonaria que ha organizado un gran torneo con fines empresariales, y bajo cuyo mecenazgo hay otro boxeador con el que el protagonista establece una conexión automática y con el que quiere combatir.
Naturalmente la historia de un boxeador pobre que escala hasta la cima se puede seguir perfectamente sin conocer la serie original... pero si uno conoce a Rikiishi, Dampei, Shirase o Sachi ve rápidamente los paralelismos y como esta serie homenajea a los grandes protagonistas de aquella serie, con un tipo de dibujo parecido -aunque obviamente mucho más cuidado y evolucionado-, plagiando muchos planos y reimaginando algunas escenas. La obra es parecida, por supuesto todo es mucho más rápido y "comercial" por ser sólo 13 episodios (la adaptación del manga original se iba más allá de los 100 capítulos en sus dos temporadas), pero seguimos teniendo a un protagonista que poco puede hacer más que reafirmarse su existencia luchando en un mundo donde los pobres no pueden hacer mucho más. En "Megalo box", como en "Ashita no Joe", no prima lo deportivo, no importan verdaderamente los combates, si no el ver como la figura de alguien que vive debajo de un puente puede enfrentarse a los poderosos, el como un individuo puede no renunciar nunca a su libertad por muy limitada que esta parezca y por mucho que todo el mundo parezca oponerse a ella. Y la serie no se ubica en los terribles cimientos sociales del milagro japonés de los 60, pero nos presenta una distopía futurista arrasada por guerras y pobreza donde muchos humanos no tienen rango de ciudadano como si de las Roma o Athenas clásicas se tratara.
No es una serie rompedora en ritmo o en desarrollo, todo queda muy claro desde el principio y es obvio como va a acabar, e incluso diría que el tener un número tan limitado de episodios repercute negativamente en sus giros argumentales al ser obvio que algunos de ellos no pueden tener recorrido. Como serie individual no me parece especialmente brillante, efectiva y cumplidora, pero en sus primeros momentos apunta a unas posibilidades tan grandes que da algo de pena que la serie al final se quede en una serie deportiva relativamente normal con algo de crítica social. Aunque aquí también tengo que decir que tengo el problema de haber visto la Joe original, y conociendo el tono de la historia y a los personajes, y viéndola principalmente como un homenaje, no puedo juzgarla demasiado bien como producto individual.
A nivel gráfico resulta muy atractiva. Se opta por un estilo antiguo en sus diseños, con una rotulación muy marcada y unos tonos de colores algo saturados. Es una serie basta y bruta, pero ese estilo no solo es muy acorde con su propuesta si no que también disimula muy bien los bajones en el nivel de la animación. En general es una serie bastante sólida en su aspecto visual, con algún que otro momento en los combates donde se permite pequeñas exhibiciones de animación. A nivel sonoro si tendría alguna pega; se ha optado por un estilo muy urbano y callejero, con clara influencia del rap... y no es un estilo que me guste especialmente (y la serie incluso tiene algún que otro momento en el que se vale por completo de la música para retratar la sociedad o el ambiente en el que viven los personajes). 
Como serie deportiva no me parece especialmente destacable, pero es un producto espectacular y entretenido, y un homenaje muy disfrutable de la "Ashita no Joe" original.

domingo, julio 29, 2018

De mikos y cronómetros

Kamiko

Producción de Skipmore -una pequeña compañía japonesa-, Kamiko es uno de esos pequeños "indies" que tan populares se han hecho últimamente en los videojuegos (quizás por necesidad, ya que la clase media casi ha desaparecido y las grandes compañías solo apuestan por juegos de decenas de millones de presupuesto y lustros de trabajo). 
Es un juego muy sencillo en su presentación y en su desarrollo. Al amparo de una estética de pixel-art, con unas animaciones mínimas pero un diseño artístico colorido y muy agradable (con unas obvias referencias a la cultura shintoista japonesa), hemos de superar unos cuatro mundos controlando a una sacerdotisa que se maneja con una cruceta, un botón de correr y otro de atacar (y accionar palancas o realizar acciones muy puntuales en base del escenario). Cada escenario tiene escondidos cuatro altares a los que hemos de llegar, y una vez los habilitemos todos se abrirá el camino a un jefe final; los escenarios tienen multitud de enemigos que se regeneran y pequeños puzzles y nos obligarán en un primer momento a realizar una exploración de estos para alcanzar los portales y conseguir diversos potenciadores para nuestra sacerdotisa.
La dificultad del juego no es muy elevada, uno pronto se hace con el control del personaje y la mecánica del juego, y además hay frecuentes puntos de guardado automático. Quizás se podría decir que el juego es quizás más difícil en su primera partida, cuando uno no está acostumbrado a él, pero creo que también es lógico pues es un juego que se puede completar en menos de media hora y cuyo desafío está en la rejugabilidad. Es un juego que -en su momento de salida- costaba 5€, no apuesta por una gran durabilidad en base a su mapeado, se trata de uno de esos arcades donde el objetivo es jugar una y otra vez para conseguir mejorar el tiempo. 
El juego nos presenta a tres personajes jugables: una espadachina, una arquera y una portadora de un orbe psicoquinético (queda mejor decir eso que un escudo a lo Capitán América o una pelota mágica). Cada una ataca de una forma, con más o menos potencia y un rango distinto, el juego cambia un poco de una a otra aunque se hecha quizás en falta que los escenarios cambiaran algo. Es un juego de mejorar nuestros registros y creo que no tendría mucho sentido incluir alguna fase de generación aleatoria, pero en cierta manera no deja de ser un poco decepcionante que cuando juegas la segunda partida con otra sacerdotisa no cambie absolutamente nada más allá de tu personaje jugable. 
Dejando a un lado esa pequeña decepción, es un juego muy simple y accesible, adictivo y rejugable, y además bastante barato. Una perfecta compra para tener en la memoria de la consola y echar una partida ocasional los días que uno no quiera ponerse con juegos más grandes.