viernes, abril 29, 2016

Recuperando la cabeza

Durarara!! x2 Ketsu

Con esta serie finaliza "Durarara 2" tras esas dos primeras temporadas que fueron "Ten" (ver reseña) y "Shou" (ver reseña). La serie original había dejado el listón monstruosamente alto (ver reseña) y si bien las tres series han sido entretenidas y han tenido sus momentos, la sensación final no deja de ser la de decepción y la de "no es lo mismo". Varios eran los problemas de las dos primeras partes de esta secuela (valores de producción bajos, demasiadas tramas y personajes, montaje y planificación mejorables)... todos esos errores están también en esta tercera temporada en cierta forma. 
Es cierto que la historia principal que nos cuentan es en esta ocasión más sencilla, pero esta requiere de tantos personajes y de tantas subtramas que en ocasiones el espectador se pierde un poco. En esta ocasión casi todo sucede en una noche, una noche frenética en la que sucede al fin un acontecimiento tan espectacular como esperado dentro del universo de la serie, mientras el trío protagonista clásico enfrenta sus demonios y Shizuo e Izaya se baten en duelo... y naturalmente simultaneamente Ikebukuro se enfrenta a la énesima amenaza global. El punto de partida es muy bueno, el problema es que la serie no termina de alcanzar el nivel que promete, e incluso cuando lo consigue en ocasiones es con una trampa muy evidente. La trama de Celty esta bien, pero explota algo pronto y luego se nota que la serie la mantiene en vilo forzosamente hasta el final de la temporada. Anri, Mikado y Masaomi tienen una trama rara, con un gran conflicto del que son protagonistas sin que uno sepa muy bien porque son tan importantes ni qué pretende exactamente Mikado... conflicto que luego ni siquiera llega a resolverse de forma activa por parte de ellos. Dejando a un lado a estos protagonistas, tenemos el habitual desfile de locos de la serie, recuperando personajes de varias temporadas, pero no dando la sensación de que laberinto que si tenía "Shou", personajes estos que sumirán la ciudad en el caos con guerras de bandas con una espada de por medio con un catalizador tan maravilloso como esa joya 100% Narita Ryohgo que se hace llamar Kujiragi.
Y con respecto al pobre apartado técnico no hay muchos que hacer. El estudio habrá hecho lo que habrá podido, pero es una pena que con su excelente diseño de personajes y el gran trabajo de los dobladores el resto de los medios no acompañen. La partitura musicla recupera demasiado temas anteriores, dando una asboluta sensación de reciclaje. Y la animación sencillamente es muy pobre, se nota que hay pocos medios y se recurren a trucos para que no canten mucho rostros desdibujados y deformaciones corporales que terminan saliendo a la luz con demasiada frecuencia. Una pena, esta temporada debería haber sido de fiesta y las grandes escenas podrían haber sido espectaculares si los medios no las hubieran convertido en un suplicio para los responsables de la serie.
¿Es una serie recomendable? Sí, sigue siendo Durarara, y esta y sus dos temporadas anteriores tienen todo el caos de personajes y las tramas enrevesadas que uno tanto aprecia en esta franquicia. Pero no está tan bien como la primera temporada, no se si será porque el material original decae o porque la planificación y composición de estos 36 episodios era mejorable, pero lo cierto es que uno no puede evitar calificar esta "Durarara 2" como una triste decepción.

miércoles, abril 27, 2016

El espacio, la inminente frontera....

Nuevamente, un pequeño ciclo cinéfilo en el blog. Estos últimos años han aparecido varias películas de alto nivel -directores de prestigio, presupuestos holgados- ambientadas en el espacio y con unas aspiraciones claramente trascendentales. Nada de space-opera, nada de batallitas espaciales o aventuras en planetas extraños con monstruos y civilizaciones extrañas... películas de auténtica ciencia-ficción todo lo que ello conlleva. Películas que, como apenas voy al cine ya, no vi en su momento y que he aprovechado para ver estas últimas semanas. 

Gravity

Gravity es una película que hay que ver. Creo que nadie ha de esperar de ella nada que le cambie la vida, pero es una película que hay que ver, como había que ver hace unos años "Avatar". Sencillamente es una experiencia visual digna de verse, y lamento haberla visto en casa por mucha calidad que tuviera mi copia, porque esta es una película para ver en cine, para ver en IMAX.

La película no tiene nada. A los rusos les da por cargarse un satélite y la basura espacial que ello provoca se carga la nave de la que está colgando Sandra Bullock -actriz que odio- y todo lo que pilla por el camino. Sandra Bullock -actriz que odio- con poquísimo oxígeno tendrá que intentar llegar a una cápsula de escape mientras todo se desmorona a su alrededor. La película es eso, Sandra Bullock -actriz que odio- sufriendo, y llegando ocasionalmente a algo que parece que la salvara... para que luego esto no lo haga y tenga que buscar una solución aún más rebuscada. Además uno sabe que la actriz a la que odio es la protagonista absoluta del filme, así que imagina lo que le pasará a un George Clooney que hace de George Clooney.
Es una historia de superación, de límites, de supervivencia extrema y esas cosas... pero es más simple que nada (porque, dicho sea también, tampoco se va a poner la tía a repasar su vida recitando a Shakespeare en una situación tan límite que casi vemos en tiempo real). 
Pero la película hay que verla sencillamente por su apartado visual. La fotografía, los efectos, la iluminación.. e incluso cosas tan aparentemente abstractas como el montaje de sonido son sencillamente increíbles. No es una película argumental, es complementamente formal. Es un experimento narrativo donde Cuarón sólo está interesado en conseguir las imágenes más imposiblemente posibles imaginables, de mostrarnos explosiones y desastres en el espacio, de marearnos con secuencias frenéticas y fuerzas violentas. 
Argumentalmente la película es muy flojita, pero visualmente es imposible de describir y, sencillamente, hay que verla.


Marte (the martian)

El punto de partida de "The martian" es tan simple como sugerente: una expedición a Marte tiene que abandonar el planeta por una emergencia y se deja un hombre atrás; hombre que ahora ha de sobrevivir por si mismo hasta que llegue una misión de rescate en varios años. Robinson Crusoe en el espacio. Un argumento muy apetecible a primera vista.
Así pues, tenemos al personaje encarnado por Matt Damon intentado cultivar patatas, obtener agua y energía, tratando de comunicarse con la Tierra y finalmente preparando su "balsa" para escapar de su cautiverio. Y todo ello con bastante buen humor, es una película tremendamente simpática (aunque me parece ridículo que la nominaran a mejor comedia en los globos de Oro, es una película divertida pero desde luego es un drama).

La primera pega que uno podría tener con esta película sería lo imposible de la supervivencia. Creo que la película es algo tramposa, porque no vemos más tormentas como la inicial y parece que el protagonista tiene bastante suerte... dentro de su desgracia. No obstante, sin ser un tratado de física o astrobotánica, la película más o menos trata de explicarlo todo, y al menos a mi como espectador me convenció de que lo que hacía el protagonista era relativamente plausible.
Como película, no obstante, tiene un serio problema de ritmo. Dura poco más de un par de horas, pero se hace larga. El problema llega porque tenemos una trama en la Tierra e incluso una en la nave de rescate, son necesarias, y no están especialmente mal (incluso tenemos a Sean Bean en otro concilio de Elrond). El problema es que en una película así uno quiere ver... al marciano, y aún sabiendo que dos horas de fotografía rojiza viendo a un tío intentando arreglar placas solares o añadiendo minerales al agua serían aburridas, cuando la película se aleja de Matt Damon el interés del espectador baja mucho. Estos segmentos deberían servir principalmente para dar descanso a la aventura principal y ayudar a sentir el paso del tiempo en esta, pero en ocasiones son demasiado largos y distraen un poco la atención de la historia que creo que cualquier espectador quiere ver.
La película es original, y sobrevive de manera sobresaliente a su complícadísimo punto de partida. No es redonda, pero si entretenida, y me parece absolutamente recomendable. 

Interstellar

Se agradece que un director como Nolan se arriesge con el siempre complicado género de la ciencia-ficción, pero se agradecería más si con él tuviera un buen productor, pues la continua felación por parte de crítica y público a la que se ha visto sometido este director lo ha llevado a ese punto en el que uno olvida que menos es más y no se contiene en absoluto. Y eso normalmente no es buena señal.

Interstellar tiene cosas muy buenas, pero también tiene cosas muy malas. La fotografía es genial, y como en "Origen", Nolan añade una imagenieria visual novedosa y prodigiosa en algunos segmentos. Las interpretaciones de los actores son algo irregulares, pero algunos de ellos están inmensos. Es una película que tiene buenas ideas, y que podría haber sido muy interesante... pero que se empeña en meter "el amor" como fuerza motriz del universo... y lo siento, si una película va de científica, no puede recurrir al poder del amor para explicar el funcionamiento de un agujero negro. Lo siento, pero yo al menos no puedo con eso.
El problema de esta película es que viola por completo mi idea de lo que es la ciencia-ficción. La ciencia-ficción es una herramienta, un medio, no un fin. El objetivo de este género es presentar un escenario que haga al espectador hacerse preguntas, que le haga reflexionar. Pueden ser más o menos aburridas, pero esto es lo que hacen -y lo que las hace grandes- Blade Runner y 2001. Nolan intenta lo contrario en esta película, da respuestas, intenta imponer su visión. Eso me parece un error absoluto y hace que inmediatamente esta película se gane por completo mi antipatía.
La película tiene otros fallos, más puramente cinematográficos. El guión tiene algunas incoherencias y utiliza la ciencia a su conveniencia  tirando de palabras muy técnicas que no explican nada a modo de justificación de algunos elementos del guión. El ritmo de esta larguísima película es mejorable, con un montaje paralelo en ocasiones francamente torpe.
Es una película valiente y con buenas ideas, pero es también una película enormemente pretenciosa que quiere abarcar demasiadas ideas universales.

Paul

En su día esta película no me había llamado la atención, pero después leí buenas críticas de ella (en algún comentario de este mismo blog, creo), y el hecho de que Pegg y Frost la protagonizarán y guionizaran me hacia pensar que -aún sin Edgar Wright- podía tener un estilo similar a la grandísima trilogía del Cornetto... y  me parece perfecta para añadir a modo de broma al final de esta reseña con películas que pretenden ser tan sesudas.
Lo cierto es que no es ninguna pelicula inolvidable. Está simpática, y tiene un humor cercano al de aquellas películas, pero el montaje es muy tradicional y sencillito, y el guión es más blando y menos frenético, y abusa de los tacos para parecer más transgresora. Es de esas películas que usan muchos tacos e incorrección política ligth para parecer ser macarrilla... siendo en verdad una película muy convencional, aunque tampoco pretende mucho más que ser una versión cabroncilla de E.T.
Es corta y se ve bien, la química entre Pegg y Frost es tan grande como siempre y además el alien en un puntazo a pesar del pésimo doblaje español, y la película es además todo un homenaje a la vertiente más friki de la ciencia-ficción con mil y un guiños a series y películas.
Desde luego no es una película que cambie la vida, pero es perfecta para ver una tarde que no tengas nada que hacer y la pilles de repente en la televisión.

domingo, abril 24, 2016

El inteligente uso del color -o su ausencia- de Oda

One Piece 824 - Pequeños juegos piratas

Es una trampa elegante. Verdaderamente nadie ha dicho nunca que Jack este muerto, ni siquiera se daba por hecho porque hubiera caído al agua, y verdaderamente nunca le vimos luchar demasiado. Oda lo guardaba, estaba claro. No habíamos visto su forma híbrida, y ni siquiera había sido presentado formalmente con cajita de texto con recompensa y anuncio de su fruta. Pero lo curioso es que, aún mostrándonoslo bastante, Oda nos la ha jugado sutilmente. Posiblemente en el anime no puedan repetir la jugada al colorear su piel (algo bastante habitual entre los tritones, aunque Jack podría ser un híbrido como Dellinger, claro), pero en el manga Oda ha jugado con algo tan sencillo como el hecho de que algo no coloreado o sombreado puede ser una amplia variedad de colores. En las páginas del manga la piel de Nami tiene el mismo color que los huesos de Brook, así como el pelaje amarillento de Pedro es semejante al blanquecino de Carrot. No había nada en el diseño de Jack que nos hiciera pensar que era un tritón, o que no era humano. Sí, tenía dientes afilados, pero lo llamativo de su mandíbula metálica o de sus cuernos, de su tamaño en si, cubría todos estos detalles. Naturalmente hubo quien dijo que podía ser un tritón, pero internet es internet y por decir yo puedo decir que Kaidoh es Oars II (pequeña teoría que no me parece descabellada del todo, dicho sea de paso), pero casi diría que la teoría más popular sobre Jack era la afortunadamente errónea sugerencia de que era Morgan.


Ahora los detallitos están ahí. Su dentadura es la típica de un tritón "tiburón", aunque esta era también la dentadura de Moria, Magellan, Oars o muchos otros. Casi apostaría más por sus ojos, que vistos ahora en un par de ocasiones se han visto similares a los de Arlong cuando entraba en modo frenesí (algo que, vista la personalidad de Jack, parece más que lógico).

Ha sido un buen capítulo, pero un capítulo de clara y necesaria transición en el que Oda se ha dedicado a confirmar oficialmente lo que era "vox populi". Así tenemos a Kidd como un prisionero de Kaidoh, incapaz de doblegarse para sobrevivir como si lo ha hecho Appo, y así tenemos una confirmación de que aunque Baltigo haya sido destrozada no sabemos nada del paradero ni de Sabo ni de un Dragón al que Luffy nunca había visto. Tenemos unas nuevas referencias a esa extraña fuerza que Oda atribuye al CP0, y tenemos también un anuncio de una conveniente hambruna de la tripulación del Sunny de cara a la visita a la fiesta del Partido Republicano. Y aunque el gran anuncio del capítulo ha sido la confirmación de que Pudding es la chica con tres ojos que ya vimos al final de la isla submarina, mi momento favorito del capítulo ha sido la pequeña viñeta de Jack en el fondo marino, la forma más lógica y sencilla de mantener con vida a este. 

viernes, abril 22, 2016

De bestias y cachorros...

El niño y la bestia

A veces suceden pequeños milagros y resulta que una película de Mamoru Hosoda se estrena en España, y es todo un placer ir a ver una película de este hombre al cine.Esta "Bakemono no Ko" me parece que está un par de escalones de la genial "Wolf children" (ver reseña), pero es que aquella era una película tan redonda que es difícil imaginar como superarla. Esta película sigue su senda, con una temática parecida; donde antes teníamos la historia de una madre luchando por criar a sus dos niños, ahora tenemos a un joven creciendo bajo la tutela de una especie de monstruo macarra. Esta película es algo más ambiciosa, con un protagonismo casi dual entre el joven y el adulo, así como un enfoque que intenta abordar tanto la paternidad de uno como el crecimiento del otro y el vínculo que se forma entre ellos y que los hace crecer a ambos.
He leído en una entrevista que esta película surge de Hosoda al convertirse este en padre, y parece bastante evidente, demasiado evidente (diría que incide demasiado en el mensaje). En primer momento tanto niño como bestia reniegan de su relación y parecen casi mantenerla por pura cabezonería, pero pronto ambos comenzaran a no querer defraudarse el uno al otro, esforzándose uno en enseñar y otro en aprender, estando ambos frustrados por temer no hacerlo bien.
Naturalmente, hay peleas, y de hecho cuando la película quiere ponerse en plan espectacular y épica lo consigue, y hay mucha comedia porque Kurmatetsu es un niño grande gruñón y bocazas y Ren aprende de él oponiéndose en todo. Sin embargo, pasada la primera parte de la película, la infantil, la aventura da paso al drama, con una historia más pausada sobre los conflictos de identidad, la individualidad y el como nos definen las relaciones con el resto de personas. Esta es la profundidad que uno espera de este director y esta es la que uno encuentra, aunque en su recta final tengo la impresión de que Hosoda se sentía casi obligado a meter a una chica -aunque el rol de Kaede dista mucho del de ser un interés romántico- y un enemigo para catalizarlo todo. Es entonces cuando la película pierde algo de ritmo con algunos cambios algo forzados y un enemigo al que le falta un poco de desarrollo.
Técnicamente, la película es una absoluta gozada. En algún momento se nota el ordenador, pero creo que es intencionado para transmitir cierta frialdad o mecanicidad en el mundo humano... pero en la ciudad de las bestias tenemos una animación de corte tradicional absolutamente prodigiosa, con un colorido y una expresividad magníficos. El doblaje es bastante correcto (sólo echaría en cara alguna adaptación de términos japoneses, innecesaria creo, habida cuenta de la poca importancia de estos y del público potencial de la película), la música es bastante correcta, con algunos pasajes preciosos que quedan como un guante a la película.
Es, en definitiva, una buena película. Y es un regalo poder verla en cine. No obstante, creo que al intentar abarcar más ópticas y unos mensajes más complejos y ambiciosos, no le ha quedado tan redonda a su director como algunas de sus películas anteriores.

martes, abril 19, 2016

Una danza de guionistas

Y al fin llegó, el momento que todos sabíamos que llegaría, el momento en el que la serie alcanzaría los libros...

Juego de tronos (temporada 5ª)

Habida cuenta del ritmo de publicación de Canción de Hielo y Fuego, todos sabíamos que este momento llegaría tarde o temprano, quizás con suerte Martin publicaría el sexto libro... pero para el séptimo era obvio que no tendría tiempo (menos aún si al final son 8 a tenor de sus últimas declaraciones y de algo tan obvio como que Festín y Danza son un único libro en verdad)... así que era seguro que en algún momento los guionistas tendrían que comenzar a contarnos material más allá de lo publicado. Ese momento ya ha llegado, para bien y para mal, con esta temporada.

He enfocado esta reseña en base a las diferencias entre serie y libro, así que sobra decir que las siguientes líneas estarán plagadas de REVELACIONES.

Lo adaptable...

La trama de Desembarco del Rey está muy bien llevada. Todo el tema de la trama religiosa era muy interesante en los libros y aquí lo han bordado con la incorporación de un gran Jonathan Pryce como Gorrión supremo y una escena brutal con el famoso paseo de la vergüenza de una Cersei más autodestructiva que nunca.
También bien adaptada la parte de Jon en el Norte. El material era potente y ha provisto además a la temporada de una batalla brutal y de una escena final grandiosa. 
No tengo quejas con ninguna de estas dos tramas, que además han sabido eliminar toda la paja que tenía el libro con muchas escenas repetitivas, si tendría alguna queja más con la parte de Arya, esta es fiel a los libros pero no deja de ser una parte muy extraña de la historia y sencillamente creo que no termina de funcionar bien y que denota el problema de la trama con la edad de ciertos personajes... en este sentido me parece muy correcto que hayan dejado descansar a Bran durante esta temporada.

Lo inventado...

La trama de Brienne está bien. El sobreexceso de personajes de la serie es evidente, pero la doncella de Tarth funciona bien en la historia, con una escena final que puede ser polémica pero que no deja de ser lógica dentro del contexto de la serie... y prefiero esto a la vuelta a los Siete Reinos que protagonizó en el cuarto reino para que viéramos lo mala que era la guerra.
Al hilo de lo anterior tendríamos la trama de Stannis, muy discutible por cierta escena. No me parece descabellado en la historia, y era un personaje que no tenía mucho más recorrido... pero igualmente creo que el final de esta trama no ha terminado de quedarles bien y que al final tiraron de un par de trampas narrativas para simplificarlo todo. Stannis merecía algo mejor... porque además su trama acaba supeditada al desproposito de Invernalia.
De Dany y su trama no me quejo, todo lo contrario, creo que han mejorado las páginas originales de Martin... demasiado enrevesadas y redundantes. Uno comienza el quinto libro con el anuncio de que Tyrion parte para reunirse con Dany, algo muy esperable y casi inevitable en este punto de la historia... pero durante todo el quinto libro tal hecho no se produce, y sólo vemos interminables conversaciones sobre política. Creo que la serie ha sido más ágil aquí, e incluso les perdono la muerte de Barristan, porque creo que tiene sentido dentro de la historia.

Lo fumado...

Aún creyendo que los guionistas han conseguido sobrevivir a la papeleta dejada por Martin, hay dos puntos que no puedo perdonarles...
La trama de Invernalia es una auténtico disparate. Sin material para Sansa, la han metido en la trama de Theon. Que Meñique lleve a Sansa a los Bolton para que Ramsay la viole y torture sencillamente no tiene sentido, no al menos con lo que sabemos del personaje. Puede haber muchas excusas de que ha de aprender a jugar, de que todo es un plan... la serie puede buscar mil y un condicionantes, pero todos ellos palidecen ante el sinsentido de esta invención.
Y si se han olvidado de Bran por ausencia de guión, e incluso de la trama de las Islas de Hierro habiendo material uno se pregunta porque no se han olvidado también de Jaime, o porque al menos no se han molestado en meterle su trama o darle una más sólida... porque todo el viaje de este a Dorne es un despropósito. Por mucho que todos adoremos a Bronn esta trama sólo está porque hay que mantener en la serie a una de las estrellas y meterlo en esta trama, que pervierte a todos los personajes de Dorne y a la trama de Myrcella de una forma brutal con respecto al libro.


Técnicamente creo que no hace falta decir que la serie es una salvajada. Es el producto estrella de la HBO, y la HBO "it´s not television, it´s HBO". Algún efecto puntual puede cantar, pero en general el diseño de producción es sencillamente increíble. Vestuario y atrezzo son impecables y la fotografía nos regala grandes exteriores y buenos interiores. Las escenas de acción son más espectaculares que nunca y cuando la cámara se mueve hacia primeros planos en la parte dramática vemos a unos actores bien dirigidos que en ocasiones dan auténticas lecciones interpretativas.

Creo que, habida cuenta del gran problema que tiene ante sí la HBO, es una buena temporada. Su ritmo es mejorable, comienza un poco más lento de lo habitual en la franquicia, pero lo compensa con un final apoteósico. No obstante, las tramas se muestran muy desbalanceadas, y si bien el trabajo de los guionistas en algunas tramas me parece que incluso enmienda los errores de la obra original, en otros definitivamente vemos cosas muy raras que no funcionan.  

domingo, abril 17, 2016

Habrá más que palabras...

One Piece 823 - Un mundo activo

Reverie is comming, y a cada capítulo parece más y más apetecible. La mitad de este capítulo se destina a Carrot, con mucha comedia enfocada a dotarla de carisma... algo innecesario pues la conejita ha sido desde el principio una de las minks más simpáticas. El capitulo acaba también con un bombazo como la destrucción de Baltigo... pero esta tiene pinta de ser la clásica pincelada tramposa de Oda, sabemos que allí estaba Dragon y sabíamos que iban hacia allí tanto sus lugartenientes como la banda de Teach... y ahora sabemos que la isla está destruida, pero no sabemos nada más y las posibilidades podrían ser muy diversas.
El foco de interés de este capítulo, para mi, está en los preparativos de la Reverie. Y sí, hay toneladas de fanservice nostálgico, pero tras muchas de estas imágenes hay mucha miga... y además de los aliados de la banda hemos comenzado a ver los posibles riesgos de la reunión. 
Porque tenemos a Viola invitando a Rebecca muy contenta, pero al mismo tiempo Riku le dice al dueño de "el castillo más épico de la historia©" que todos están muy contentos y que eso no es ninguna excursión. Porque Dalton está relajado, pero Kureha va a ir con él, y que Oda meta a una doctora tan experta en la misión es inquietante. Porque Neptuno y su prole van a meterse bajo el mismo techo que los tenryuubito. Porque Vivi puede estar contenta y feliz bajo la vigilancia de una Hina que por una lógica progresión argumental ha ascendido de categoría, pero Cobra tiene como objetivo -después de encontrar un marido para su hija (algo absurdo, porque todos sabemos que para algo esta Kozha)- LIARLA, así con mayúsculas... si el heredero de los únicos reyes fundadores del Gobierno Mundial que renunciaron a la divinidad acude a la reunión a preguntar sobre el pasado... eso no va a acabar bien. 
Y tenemos al mezquino Wappol todavía por ahí, y a un rey del país de las flores que podría ser tanto bueno como malo... pero tenemos sobre todo el inesperado regreso de Sterlly, el clásico secundario aborrecible que parecía meramente diseñado para ser aborrecible y darle una excusa más a Sabo para marcharse, ahora convertido en el rey del reino de que ejemplifica como ninguno la putrefacción de la política en One Piece. No creo que haya una legión de fans de que hayan hecho a Oda resucitar al personaje y casarlo con la hija de Sabonis (aunque ya conocemos el problema de este mangaka con las perspectivas), así que si lo ha hecho resucitar será para algo... así si va a hacer fracasar la Reverie por parte del bando "bueno" (el papel de opositor "normal" podría hacerlo cualquiera de los excelentes diseños que hemos visto de pasada en el capítulo), vamos a tener que armarnos de paciencia y pensar que al final todos los Spandam de esta serie reciben y su merecido y que cuanto más odioso sea Sterlly más gloriosa será su caída.

jueves, abril 14, 2016

Una puerta demasiado estrecha

Gate: Jieitai Kanochi nite, Kaku Tatakaeri

Gate fracasa por intentar ser demasiado buena. Puede parecer algo contradictorio, pero creo que es lo que sucede con esta serie. Intenta abarcar un espectro demasiado grande de público y ello la lleva a no satisfacer plenamente a ninguno. Posiblemente las novelas o el manga original funcionen mucho mejor ya que el tiempo narrativo en estas es más sosegado, y con un ritmo más pausado uno puede meter su historia fanservicera cómica y entretenida y ocasionalmente decorarlo con pinceladas de oscuridad y drama que le dan a la historia una profundidad notable.
El problema es que en el anime esa pausa no existe, así que saltamos de una trama a otra una velocidad vertiginosa, pero dentro de esa velocidad siempre hemos de encontrar tiempo para los gags o algún momentillo de fanservice ligth. Eso, sencillamente, no funciona. Queda extraño cuando pasamos de una masacre a una escena ligera, porque la serie flirtea con el gore y otros temas escabrosos -llega a mostrar una violación- y luego a continuación te muestra una escena sacada de una comedia romántica tontorrona o te convierte a una princesa en una fujoshi. 
Gate es una serie con un potencial muy grande, con un universo lleno de posibilidades y unos personajes muy carismáticos. Es una serie tremendamente disfrutable... la mitad de los capítulos, la otra mitad puede ser simplemente aburrida como los capítulos del drama extraño de Tuka confundiendo al protagonista con su padre, o absurda y penosa como el capítulo de los baños termales. Y es una pena, porque la comedia funciona con el protagonista y su particular visión del heroísmo, Rory es carisma en estado puro y muchos secundarios del mundo de fantasía son igualmente atractivos, y aunque no quede bien decirlo uno disfruta viendo como masacran con helicópteros al ritmo de Wagner a unos idiotas armados con espadas o como una chica pequeñita apaliza a un príncipe idiota... la serie podría ser un divertimento de primera solo con eso. El problema es que aspira a más, y nos mete política terrestre... pero luego convierte al primer ministro japonés en un otaku, y en el bando fantasioso te mete a un personaje tan potentes como el Emperador o Tyuule para luego no saber que hacer con ellos (y directamente olvidarse del segundo príncipe). Todo esto seguramente funcione mejor en la obra original, donde seguramente todos los elfos oscuros tengan personalidad además de nombre y sean algo más que una horda de chaquetas rojas ante un dragón. En Gate se ve un potencial inmenso, pero la serie misma renuncia a él muchas veces simplificando tramas o dejándolas de lado cuando le conviene.
Técnicamente es una serie más que correcta. Tiene unos diseños que pueden pecar de genéricos, pero son muy agradables y están repletos de colorido; y además están animados más que correctamente, habiendo algunas secuencias de acción bastante notables. Los seiyuus disfrutan con unos roles que dan mucho juego a la sobreactuación, y la música cumple también de sobra.
La reseña me ha quedado demasiado negativa. No es, ni mucho menos, una serie que no me haya gustado. Todo lo contrario, es una serie con la que he disfrutado como un enano. El problema es que es muy irregular y al ver un episodio muy bueno una parte de mi ya no podía evitar pensar que el siguiente episodio iba a ser muy flojo o iba a ser claramente un episodio de transición hacia el siguiente gran evento. Sencillamente, es una mala adaptación. Tiene un ritmo muy literario, tan en la composición de la serie como en el tratamiento de algunos temas, y no termina de funcionar, al menos no también como podría. Gate es una serie muy entretenida y recomendable, pero uno no puede evitar pensar que si estuviera algo más pulida podría haber sido mucho mejor.