domingo, octubre 15, 2017

Golpe ganador

Baby Steps

Este anime tiene ya un par de años, pero había escuchado siempre buenas críticas de él y tenía ganas de verlo. Y tras su visionado no puedo hacer otra cosa que sumarme a las filas de sus seguidores. "Baby steps" es un magnífico spokon, una serie que tiene gran parte de las virtudes de las series deportivas pero muy pocos de sus defectos. Es una serie "seria" que, al margen de una habilidad exagerada para memorizar y escribir por parte de protagonista, no presenta ningún elemento excesivamente fantasioso y muestra siempre un gran respeto por el deporte. No es un anime de instituto, es un anime de jóvenes. Jóvenes que practican un deporte y sueñan con ser deportistas profesionales, con todos los sacrificios y riesgos que ello supone, jóvenes que crecen juntos a raíz del deporte, deporte que al mismo tiempo los obliga a ser rivales y hace que el éxito de unos sea el fracaso de otros. 
Y la serie tiene algún defecto, como la excesiva capacidad de memoria del protagonista y su demencial sentido de la mecánica y la rutina, y habría también algún que otro secundario que podría resultar excesivo en algún punto, y habría puntos donde podría mejorar como son el tratamiento del tenis femenino o su nula representación de las competiciones de dobles... pero al margen de estos puntos menores nos encontramos ante un spokon modélico, con muchísimas virtudes y poquísimos defectos. Cada torneo y cada partido es un mundo, y los puntos no se hacen eternos -lo cual hace que el ritmo de la serie sea bastante bueno- ni hay técnicas mágicas imbatibles; el amor del autor por el deporte es innegable y eso se traduce en una representación bastante fidedigna del deporte y de las dinámicas de este, con sus golpes ganadores, sus pifias, sus estrategias, sus cambios de ritmo y su importantísimo componente psicólogico. Y el protagonista mejora y gana partidos, pero también lo hacen sus adversarios, y al no ser esto una serie de instituto no hay unos "nacionales" como objetivo hasta los que uno sabe que el protagonista no va a perder. En esta serie vemos tantas o más derrotas como victorias, y eso se traduce en que uno nunca sabe como va a acabar el partido, y eso es emoción de verdad, porque además aquí no se juegan campeonatos escolares si no carreras profesionales y el trabajo de muchos años. Tenemos un protagonista y -por simple narrativa- sabemos que está algo blindado, pero en general el retrato que se ofrece del mundo del deporte en su vertiente pre-profesional me parece bastante creíble.
Dejando a un lado el aspecto más puramente deportivo, nos encontramos con un protagonista que cae más o menos bien, y un grupillo de adversarios que pronto se hace querer al existir entre todos ellos una deportividad relativamente sana y ser el espectador testigo de que todos se están esforzando tanto o más como el protagonista. Las personalidades de todos ellos suelen ser distintas y compenetrarse un poco entre ellas para darnos un poco de comedia, no especialmente inspirada u original, pero si efectiva. Algún secundario puede ser mejorable, y en algún caso puede cantar mucho que alguno está ahí para que el entrenador de turno explique una regla del deporte... pero en líneas generales los personajes funcionan, tienen su carisma y funcionan tanto dentro como fuera de la pista. Y la serie además tiene su pequeña vena romántica, lo que suele ser muy inusual en este tipo de series, y esta parte de la serie funciona tan bien que es una pena que la serie no la explote más.
Como he mencionado antes, me parece que la serie tiene un buen ritmo, con partidos y campeonatos que no se hacen demasiado largos y que son usados además para desarrollar los personajes al tiempo que se van explicando algunas particularidades del deporte. A nivel de animación estudio Pierrot mantiene un nivel relativamente digno. La animación de los protagonistas y el sentido espacial del deporte me parecen bien representados, sin embargo en los fondos vemos diseños estáticos realizados por ordenador bastante pobres. El diseño de los personajes no me parece especialmente llamativo, pero este es un defecto heredado del manga. Los dobladores están tan bien como cabe esperar de un anime medio, y aunque a nivel sonoro la serie no destaque especialmente si tengo que decir que me encanta su opening... y la serie hace algo tan inusual como acertado como es el hecho de mantenerlo durante sus dos temporadas.
"Baby steps" no es la mejor serie deportiva que he visto (Ippo, Slam dunk y Chihayafuru reinan en la cima), pero si es una de esas series que colocaría un escalón por debajo de las imprescindibles... una serie entretenida en su desarrollo que además refleja su deporte con relativo realismo. Sumamente recomendable.

jueves, octubre 12, 2017

Las frutas de la ira

The fruit of Grisaia

Hace algunos años apareció el anime de Grisaia (ver reseña), era una serie con muchos errores... pero el tipo de historias de sus heroínas me gustó mucho, y ya que aquella serie comprimía hasta el ridículo la mayoría de las rutas me quedé con curiosidad y apunté la novela visual en mi selecto grupo de juegos de este tipo que algún día quería jugar. Tenía curiosidad por conocer algo más de las historias de esas 5 extrañas y muy jodidas chicas cuya vida el -también muy jodido- protagonista debía solucionar. Y ese día ha llegado.
No se sí jugaré la continuación (también adaptada (ver reseña)), pero lo cierto es que el juego me ha gustado bastante. Creo que es importante señalar de primeras que el componente de "juego" es casi inexistente. En esta VN no hay opción real de morir o de conseguir un "bad end"; verdaderamente cuando comencemos a jugar apenas afrontaremos decisiones, al margen de 3 elecciones anecdóticas (si no se pretende completar la ruta de Sachi) únicamente tendremos una elección que nos permitirá escoger la ruta de una heroína o continuar hasta la siguiente, y luego otra pregunta posterior que decidirá si tenemos un final malo o bueno. Tenemos una primera parte del juego -algo más de dos tercios de la aventura- común para todas las rutas; esta parte se extendería aproximadamente a lo largo de unas 20 horas, y luego tendríamos una media de 6 u 8 dedicadas al desenlace de cada una de las 5 chicas protagonistas.
En su primera parte  se nota como reparte escenas entre las heroínas... y en algunos casos no funciona bien. Intenta mantener más un menos un equilibrio entre todas ellas, definiendo claramente los arquetipos que inicialmente suponen y mostrando unas pinceladas de las verdaderas personalidades que veremos en sus respectivas grupas. Con algunos personajes estos cambios no terminan de funcionar del todo bien, se me hacen excesivos con Makina y Chizuru, personajes claramente cómicos que funcionan muy bien como secundarios a tal efecto pero cuyas transiciones a protagonistas me parecen algo excesivas ya que el dramatismo las desvirtúa como personajes; así mismo, también resulta un poco forzado la inclusión del frío personaje de Sakaki en el grupo habida cuenta de su personalidad.
Al margen de estos detalles relativos a la trama, esta primera parte del juego funciona bastante bien como entretenimiento. El juego entonces es una sucesión de escenas más o menos cohesionadas que intentan dibujar tanto a las chicas como al protagonista... pero es también una larga sucesión de chorradas superlativas donde las alocadas personalidades de las chicas dan lugar a secuencias en ocasiones muy divertidas. Alguna secuencia se alarga demasiado, y alguna directamente es aburrida, pero a grandes rasgos la comedia funciona y se le coge bastante cariño al quinteto protagonista. 
El compañerismo y la amistad del grupo están muy bien llevados, el mensaje del juego no deja de ser el de la integración y el del superar los traumas del pasado merced al apoyo de los amigos, y el juego es bastante coherente en ese sentido. Más o menos parece natural tanto el enamoramiento de cualquiera de las heroínas en sus rutas (salvo Makina, pero particularmente no puedo con las lolis) así como también parece natural que el resto de las chicas se hagan a un lado y que sólo intervengan para ayudar al prota en su misión sanadora.
Los traumas de las chicas -y del prota, aunque esto queda para otro juego- de Grisaia son una auténtica burrada que incluyen muchos tabús sociales y en cuyo origen o solución no faltarán actos que difícilmente no podrían calificarse de otra forma que de delictivos. Mi favorita sigue siendo la ruta de Amane que tan bien plasmaron en el anime, pero en esta versión original es naturalmente mejor y esta culminada además por un precioso epílogo. La rutas de Sachi y Sakaki, si bien algo sencillas, me parecen bastante correctas (aunque es extraño sobre todo que Sakaki, la que parece la chica principal de la franquicia, tenga seguramente la historia más sencilla y menos exagerada de todas). La ruta de Michiru es preciosa, pero este personaje no termina de gustarme en su vertiente más dramática. Tampoco me gusta Makina como personaje serio, pero su ruta además me parece que tiene un ritmo bastante mal llevado.
Luego, naturalmente habría que hablar del componente pornográfico del juego, presente al menos en la versión sin censura que yo he jugado. Hay escenas de sexo, después de ver las de Type-Moon uno esta curado de espanto y este juego no llega a ese nivel... pero en general son bastante lamentables (afortunadamente no son muchas y se pueden pasar rápidamente). Si que hay mucha carga sexual en los diálogos, pero aquí el juego funciona muy bien porque básicamente tenemos un par de chicas tímidas, una loca en celo y dos cabronas que se dedican a lanzar unas puyas sexuales brutales; hay un humor muy bruto de índole sexual, y funciona sorprendentemente bien debido a lo exagerado de todo y la química interna que tienen las chicas entre ellas.
A nivel técnico... es una novela visual. Tenemos unos diseños de personajes muy atractivos de manos de un par de autores con cierto renombre, tenemos imágenes estáticas de las chicas que se mueven se superponen sobre los fondos con pequeños efectos y tenemos unas versiones super-deformed que aparecen ocasionalmente para aumentar el efecto de comedia. En los sonoro si encontramos un producto más cuidado con un buen score en el que se nota que Frontwing -la compañía creadora- se gastó un dinero porque este juego era el de su décimo aniversario, y sobre esa banda sonora tenemos un grupillo de seiyuus -relativamente poco conocidas- haciendo bastante bien su papel... con la excepción del algún secundario puntual el juego es impecable en este sentido.
Por lo crudo de sus historias, lo alocado de su humor y la extraña superposición de estos dos conceptos, esta es una visual novel con bastante renombre, y me parece que hace honor a esa fama. Este es un género muy particular, sobra decirlo -y más si hablamos del subgénero del eroge-, y además hay que recordar que apenas hay nada de juego y que no vamos a hacer otra cosa que leer cinco historias ya escritas sobre las que apenas tenemos poder de decisión. No es un juego para todos los públicos, y tampoco lo recomendaría especialmente para alguien que desconociera el género, pero para aquellos que ya se hayan adentrado un par de veces en él me parece bastante recomendable.

lunes, octubre 09, 2017

Aventuras burocráticas en el reino del Chupacabra

Sakura Quest

Sakura Quest es un anime de P.A.Works, y eso con el tiempo se ha convertido en sinónimo de inclasificable. Esta gente hace -con una animación exquisita- series muy raras, que parecen adaptarse inicialmente a ciertos cánones de la industria, pero donde luego en su desarrollo y en su narrativa meten cosas muy raras (y cameos de la lengua española, ya que estamos). Esta "Sakura Quest" sería la tercera parte de una trilogía de mujeres trabajadoras que comenzó con la irregular "Hanasaku Iroha" (ver reseña) y continuó con la excelsa SHIROBAKO (ver reseña). Evidentemente no llega -ni de lejos- al nivel de SHIROBAKO, y el que su diseño de personajes corra de manos del mismo autor hace inevitables las comparaciones, pero aquella serie era una de las mejores de los últimos años y la inmensa mayoría de los animes palidecen ante ella. Esta "Sakura Quest" es una bizarrada más de P.A.Works, una serie aparentemente moe sobre cinco chicas en que el costumbrismo le da la mano al surrealismo en un estilo de series extrañas a las que con el paso del tiempo ya me he ido acostumbrando. Es una serie sin complejos, que vive en una extraña frontera entre el realismo y el absurdo.


La serie tiene protagonista a Yoshiko, una chica alegre y optimista -aunque no demasiado lúcida- a la que la vida no le va todo lo bien que quería. Si saber muy bien que hacer en un Tokyo en el que no encuentra su sitio, acepta un trabajo extraño de un día como chica cartel de un pueblo... pero pronto se dara cuenta de que el contrato era para un año entero y que ha asumido el rol de "reina del reino del Chupacabra", un extraño reino ficticio inventado por el departamento de turismo de la moribunda ciudad de Manoyama para fomentar el turismo. Tras unas reticencias iniciales, Yoshiko acabará aceptando el trabajo, y en compañía de otras cuatro chicas intentará llevar a cabo varias medidas para revitalizar la ciudad.

El estudio ya nos ha dado muchas series raras, que en un primer momento parecen serias, pero luego vemos que son una sucesión de cosas raras que demuestran que sus guionistas tienen mucha libertad. Como ya he comentado, esta serie no es la excepción, y en lo que uno pensaría que sería una serie sobre chicas trabajadoras vemos como en el primer episodio ya hay una surreal escena con una espada y un viejo disfrazado de Chupacabra. La palabra "Quest" del título es más identificativa de lo que parece, y por momentos la serie parece plagiar la estructura de un juego de rol, dando al periplo de sus protagonistas cierto aire de aventura, donde han de superar ciertas pruebas o conseguir ciertos actos "heroicos", todo ello mientras se forja una amistad inquebrantable entre ellas y crecen en si como personas al descubrir los muchos matices que esconden Manoyama y sus gentes.

Se trata de una comedia alocada y simpática, pero no exenta de cierta amargura y melancolía. Se agradece que la serie no sea un canto al campo y a la vida bucólica que vemos en otras series, Manoyama tiene no pocas carencias y en verdad las protagonistas poco pueden hacer contra una lenta muerte que parece inevitable. La serie afronta del debate del cambio, del adaptarse o morir, y aquí podrían podría extrapolarse interesantes reflexiones sobre la personalidad de una sociedad o un individuo y lo difícil de mantener esta frente a esa gran apisonadora que es el mundo. La serie podía ser una crítica sobre el abandono de las costumbres o las tradiciones, sobre la muerte de las relaciones en favor de la impersonalidad de la gran ciudad... sin embargo creo que no cae en el maniqueísmo y que su optimismo -siempre teñido por un halo de comedia surreal- deja entrever una realidad triste contra la que no hay ninguna solución mágica que lo pueda arreglar todo.

Con unos personajes -y una ciudad- que se hacen querer, es una serie simpática y agradable de ver; sin embargo apenas tiene acción o grandes giros de guión, apoyándose más la serie en la comedia y el costumbrismo de un extraño slice of life. Por su argumento no es una serie especialmente recomendable, aunque si habría que decir que -como la mayoría de las series de P.A.Works- a nivel de producción es una absoluta gozada. Los diseños de personajes y escenarios están muy cuidados, teniendo además la serie un detalle tan aparentemente intrascendente como difícil de ver en otras series como es el sencillo hecho de que sus protagonistas se cambian de ropa constantemente. A nivel de animación, no obstante, si habría que decir que me parece bastante menos consistente que otras series del estudio, no hay unos bajones de calidad alarmante y la dirección artística hace que la serie siempre sea muy agradable de ver, pero si que creo que se puede decir que no vemos esas exhibiciones de animación que ocasionalmente hemos visto en otras series de este estudio. Ritmo y montaje me parecen correctos, no da la sensación de que falten minutos para ningún personaje o trama, y sobretodo en sus últimos episodios la serie consigue ir enlazando bien sus diversas tramas. A nivel de dirección y fotografía es verdaderamente meritoria, con encuadres que no sólo conllevan composiciones preciosas, si no que por mera disposición de cámara y personajes se convierten en un elemento narrativo más. Los animes de P.A.Works no sólo tienen una gran animación, si no que se salen del estilo normal de dirección para jugar con encuadres y posición y movimiento de personajes para que la acción ayude a contar el drama; el trabajo de este estudio en este sentido suele estar más cerca de la cuidada planificación de una película que de la realización genérica de una adaptación de una novela ligera. Aunque sólo sea por su calidad técnica, "Sakura Quest" es una serie digna de ser recomendada. No es una serie para todos los públicos, y no tiene muchos recursos con los que enganchar... pero su calidad me parece innegable, y creo que aquellos aficionados que se enganchen a ella disfrutaran de una pequeña gran serie, sencilla pero muy disfrutable.

viernes, octubre 06, 2017

LA ENTRADA DE DOCTOR WHO

Hay ciertas series que llegado un momento uno descubre que existen. Series largas, míticas, muy influyentes, y muy intimidantes. Star Trek sería para mi el ejemplo más claro, pero casi inmediatamente se encontraría Doctor Who. Son series tan largas que dan miedo, además para aquellos a los que nos gusta ver este tipo de productos enteros el ver una serie de los años 60 da mucho respeto por muy abiertos de miras que seamos. Uno quiere ver estas series, pero nunca se anima a empezar con ellas. 
Hace un año -más o menos- comencé al fin a ponerme a ver la serie. El practico reboot que hicieron de la serie en el 2005 (continuando estrictamente la serie que había estado en emisión durante unos 30 años, pero partiendo casi de 0 para ser accesible de cara a los nuevos espectadores) era una excelente idea. Pude por fin ponerme a ver la serie, y descubrí un universo sumamente entretenido y disfrutable.
Doctor Who no es ciencia-ficción, es una serie de aventuras puras y duras, con mucha comedia y muchas carreras. La ciencia hace las veces de magia para justificar que un tipo con una cabina y un destornillador salve constantemente mundos sin nunca empuñar un arma. No deja de ser una serie que, en sus orígenes, era un producto infantil.
Habida cuenta de que ya hay 10 temporadas de esta época moderna del Doctor, para esta reseña recupero un poco el formato de resumen por sagas... sobra decir que con este formato habrá spoilers en la reseña.


1ª temporada: El Noveno y el Lobo Malo.
Esta es... una mala temporada, eso me parece innegable. La más floja de todas las temporadas de este Doctor Who moderno, y desde luego no la mejor excusa para engancharse a la serie (y además uno de los peores episodios es el primero de todos). Sin embargo, los atenuantes son muchos: el presupuesto de la serie se notaba bastante escaso y eso se traduce en una factura técnica cutre, y la serie estaba experimentando y buscando su ritmo, tenemos un humor y unos desarrollos muy infantiles por momentos al mismo tiempo que nuestro protagonista es un alma atormentada que ha pasado por cosas muy chungas. La serie no sabía por donde tirar y se notaba tanto que quería romper bastante con la serie original para facilitar el visionado a los nuevos espectadores, como que quería contentar a los clásicos. Algo parecido pasaba con Ecclestone, no era un mal Doctor de por si, pero si era... extraño... inquietante merced a una dirección que tan pronto lo hacía ser serio como inquietantemente alegre y despreocupado. 
La serie pone los mimbres para temporadas futuras con algún que otro personaje, pero nada en esta temporada funciona especialmente bien. Rose es una acompañante horrible, su familia no ayuda, y encima toda la trama de Lobo Malo es bastante torpe y extraña. Hay detalles muy interesantes en alguna conversación y comienzan a verse las posibilidades del universo de la serie; tenemos a Jack, y tenemos un grandísimo episodio de Daleks, pero en general es una temporada muy floja.
Mejores episodios: Dalek


2ª temporada: Y se llamará Torchwood... 
Tennant asume el papel de Décimo y se hace pronto con él, transfiriendo una gran energía y carisma al personaje, que ahora parece un niño grande fascinándose ante los misterios del Universo... pero creo que el problema por el que uno no sabía si el Noveno de Ecclestone era un psicópata no se debía al actor, si no a que la dirección de la serie no estaba clara. 
En esta segunda temporada todo está ya mucho más rodado y el tono de los capítulos es bastante homogeneo; las pruebas han acabado y los guionistas saben que rumbo ha de tomar el Doctor y sus aventuras. Se suaviza un poco el humor hosco y el drama está bastante más conseguido, y el éxito de la primera temporada consigue presupuestos para tramas más ambiciosas con más tomas de exteriores y mejores efectos. La fotografía cambia y la serie ya no parece tan barata o "televisiva". Las actuaciones también son mejores (mantenemos a la horrible Rose como acompañante, pero ya incluso esta comienza a actuar).
La serie sigue recuperando y reimaginando personajes de la serie clásica con excelentes resultados (Cybermen y Sara Jane), mejora el terror gótico, sigue jugando bien con el tiempo y el misterio, se permite incluso jugar con lo sobrenatural, e incluso con la narrativa de la serie al introducir un capítulo sin casi apenas presencia del Doctor. No es el mejor nivel de la serie porque la trama central tiene la sutileza de una pedrada en la cabeza, pero Doctor Who se ha convertido en un producto muy accesible y recomendable. 
Mejores episodios: La chica en la chimenea, El planeta imposible + El pozo de Satán

3ª temporada: Saxon for president
La temporada de "Blink" (curiosamente no me parece no ya el mejor episodio de la serie, si no que en esta misma temporada la dupla "Naturaleza humana / Familia de sangre" me parece bastante superior). Esta es una temporada en la que la serie ya está completamente definida y donde además Tennant se ha adueñado por completo del papel. Tenemos además una gran compañera como Martha, terriblemente capaz y resolutiva... pero a la que la serie se empeña en castigar de una forma extrañamente cruel que hace que por momentos el Doctor se vuelva bastante antipático.
Quitando un par de horribles episodios de Daleks, el resto de la temporada esta bastante bien, con muy buenas ideas de ciencia ficción e incluso algún que otro experimento narrativo que nos regaló a unos de los villanos ya más carismáticos de las franquicia. Incluso los episodios más flojos no dejan de tener aspectos interesantes, y en su segunda mitad la serie es sencillamente brillante, mostrando el mejor nivel que es capaz de alcanzar la franquicia en esta etapa moderna. Además, para su arco final la serie recupera a otro de los grandes enemigos tradicionales del Doctor, expandiendo más la serie hacia sus orígenes e integrándolo a la maravilla con toda la nueva mitología creada.
Mejores episodios: Naturaleza humana + Familia de sangre, Parpadeo

4ª temporada: Doctor Donna 
La mejor temporada de Doctor Who de lejos. El primer y más evidente motivo tiene nombre: Donna. Sencillamente, tenemos a la mejor compañera del protagonista, y lo es porque no es una niña enamorada, es una mujer que trata de tú a tú al Doctor, que no duda en enfrentarse con él y en golpearle, convirtiéndose en una brújula moral del Doctor al mismo tiempo que mantiene un ilusión y un optimismo casi infantil hacia las aventuras. Tennant, sobra decirlo, es un gran Doctor y en esta temporada (y en esos especiales que la siguieron) vemos todo un abanico de personalidades de este personaje. A nivel de trama tenemos un buen argumento central que se desarrolla muy en segundo plano mientras otras pequeñas historias ocupan el grueso de la serie, y estos episodios normales son pequeñas joyas que van desde el humor al terror más genuino, pasando por ese puente hacia el futuro tan increíble que son los episodios de la Biblioteca en los que Moffat pone los cimientos de uno de los secundarios más importantes de la serie y uno de los pilares de su época como máximo responsable de la serie: River Song. Esta temporada es la última de Russell T Davies como showrunner y se nota, todos sus personajes y todos sus hilos argumentales se expanden hasta ella y su conclusión, siendo verdaderamente épico y satisfactorio el final conseguido.
En esta temporada tenemos buenos episodios de ciencia-ficción con mensajes muy claros y tenemos, sobre todo, un entretenimiento de primera.
A nivel visual la serie se arriesga más que sus predecesoras, con más paisajes digitales y escenarios imposibles que muestran que la serie tiene más dinero. Los actores están muy bien y la banda sonora nos regala buenos temas. Es una temporada poco menos que perfecta hacia la que se nota que la serie quería dirigirse. Todo encaja a la perfección en esta temporada.
Mejores episodios: El planeta de los Oood, Silencio en la biblioteca, El bosque de los muertos, Medianoche, Gira hacia la izquierda, La Tierra robada, El fin del viaje, Las aguas de Marte, El final del tiempo.

5ª temporada: ¡¡¡¡¡¡Moooffffaaaattttt!!!!!
El cambio de showrunner se nota, y mucho. La serie tira más hacia el suspense y el terror, con más misterios y una ciencia-ficción un poco más adulta. El humor sigue estando en la serie, pero es mucho menos infantil y simple que en la época anterior, donde ocasionalmente veíamos algo de humor de "caca-culo-pedo-pis", es un humor más oscuro y hosco, muestra de una serie que pretende ser más molona y guay, más épica y espectacular que aventurera y divertida, más adolescente que infantil. Esto también se nota con la fotografía, ahora con un tono general mucho más azulado y menos contraste de colores. Doctor Who intentaba venderse en otros mercados, ser un producto más accesible. Es un cambio bastante notable, porque además tenemos un nuevo Doctor y Tennant había hecho muy suyo el papel, mientras que Smith en sus primeros momentos es un protagonista raro debido a una despreocupación aparente que esconde un personaje bastante oscuro y manipulador. Tenemos también un cambio de compañera, y esta viene acompañada también por su pareja, lo que evita que tengamos el clásico síndrome de enamoramiento que parecía amenazar esta temporada en sus primeros episodios.
El ritmo de la serie cambia, primando más la acción que la exposición de los mundos. Hay grandes profecías y se da constantemente al Doctor un matiz cuasi religioso de criatura atemporal mística con grandes McGuffin que regiran toda la época Smith y un uso y abuso de trampas de guión como solución de ellas. El estilo de la serie choca algo con respecto al de las temporadas anteriores, pero la cuarta temporada de la serie había sido tan memorable que un cambio de estilo me parece muy acertado.
Mejores episodios: El tiempo de los ángeles, La Pandorica se abre.

6ª temporada: La melodía de un estanque
En la sexta temporada teníamos ya un Matt Smith completamente asentado como un Doctor aparentemente jovial, pero también bastante más manipulador y oscuro que el de Tennant. Si bien Rory en la primera temporada estaba algo fuera de lugar, en esta está ya completamente integrado en el grupo protagonista, lo que hace que no tengamos "trama romántica" y veamos simplemente a un trío de amigos que se dedican a vagar por el espacio-tiempo pasándoselo bien. En esta temporada explota también como nunca toda la trama de River, y siendo como es una de las secundarias más potentes de la franquicia eso es mucho decir. 
No obstante, la trama principal del Astronauta imposible no termina de gustarme, la gran sorpresa de la temporada era relativamente previsible y aquí vemos como Moffatt vuelve a caer en una gran amenaza para todo el universo y todo el tiempo, y me parece que las amenazas tan grandes no funcionan bien en la serie por el simple hecho de que al final las salva un tío que va por ahí tonteando con un fez. En general me parece una temporada algo irregular, con grandísimos momentos, pero también con otros que no terminan de funcionar o que son extraños (el argumento de la "carne", por ejemplo, no me parece que diera para dos episodios). El tono sigue siendo bastante oscuro, alcanzando cotas bastante épicas en momentos (y aunque es una épica algo forzada y pretendida, funciona muy bien). El humor sigue estando presente con algunos buenos gags y momentos surreales, pero en general con Moffatt -aunque es quizás todavía más imaginativa- la serie olvida las tramas más infantiles y pulp que si tenía con Russell T Davies. 
Mejores episodios: Un hombre bueno va a la guerra, La chica que esperó



7ª temporada: 50 años  
Partida en dos, esta es en verdad una temporada doble algo rara. Por una parte tenemos una primera mitad de capítulos centrada en los Pond, que -a pesar de algunos capítulos entretenidos y una gran inclusión en la serie como es el padre de Rory- se muestran ya muy agotados como protagonistas. Los Pond acabaran su aventura en lo que supongo que debería ser un gran episodio, sin embargo su final me parece algo anticlimático pues los ángeles llorosos son unos villanos extraños que funcionan mucho mejor a pequeña escala y cuya mitología se ha ido retorciendo demasiado con el paso de los años.
La segunda mitad ya se enfocaba por completo al 50 cumpleaños de la serie y funciona mucho mejor. Smith interpreta un Doctor mucho más sobrio y adulto, y el cambio le sienta muy bien al personaje. Clara añade frescura a la serie con el misterio que la rodea. Y la recta final de la temporada es sencillamente muy espectacular, con tropocientos homenajes de la serie a sí misma y episodios de multidoctores. La temporada estaba muy bien pensada como celebración de la serie y funciona muy bien a nivel de espectaculo, transmitiendo la épica y la sensación de gran acontecimiento que pretendía logra. Alguna trama se cierra un poco de forma mágica, pero con Doctor Who al final las paradojas temporales acaban funcionando como Deux Ex Machina y en ocasiones es mejor no buscarles mucha explicación y quedarse con lo bien que funcionan en un primer momento y lo enrevesados que son los guiones en ocasiones para camuflarlas o al menos no hacerlas muy flagrantes.
Mejores episodios: El nombre del Doctor, El día del Doctor, El tiempo del Doctor

8ª temporada: Doctor m.c
Vientos de cambio, tras dos doctores que tenían mucha trama romántica -o que se vendían mucho en ese sentido-, llega un Doctor "viejo", un Capaldi con 55 años que destila carisma por todos sus poros y que además presenta a un personaje distinto. Este Doctor ha hecho ya cosas demasiado imposibles como acabar con la Guerra del Tiempo y superar su ciclo de regeneraciones, es un Doctor tan poderoso que no sabe quién es o por que reglas regirse, y es también un Doctor hastiado de intentar ser un héroe. Le vemos buscando su identidad, y su naturaleza sigue siendo la idealista de ayudar a todos pero ahora se muestra mucho más pragmático y arisco en la superficie.
Clara es un personaje extraño, su arco principal era con el Undécimo, y con este era también con el que se había establecido el vínculo afectivo; la serie intenta cambiarlo a una relación de colegueo y de aventuras -con toques de maestro y aprendiz-, y creo que lo hace bien en un primer momento y que además adquiere matices muy interesantes con un Danny que toma un rol muy distinto al de Rory al enfrentarse continuamente al Doctor.
En esta temporada Moffatt como showrunner comienza a mostrar claros síntomas de desgaste. Hay grandes episodios e ideas con Capaldi, pero en líneas generales las temporadas y las aventuras de este Doctor parecen demasiado episódicas, sin que se aprecie una clara sensación de progreso. Así mismo, la gran trama de este Doctor es mucho más íntima al centrarse en Missy, lo cual ocasiona una sensación extraña al haber girado la serie hacia desenlaces muy espectaculares en sus últimas temporadas.
Mejores episodios: Escucha

9ª temporada: The Rocktor 
El desgaste de la serie en la temporada anterior se hace aún más evidente en esta. Capaldi es un gran actor -y de hecho el poderio de su actuación convierte a "Heaven Sent" en uno de los mejores episodios de la serie- pero se nota que la serie no tiene un rumbo claro; sin un doctor joven con el que enganchar con trama romántica intentan "modernizar" al Doctor con gafas de sol y una guitarra eléctrica, y en ocasiones se nota muy forzado... sobre todo porque Capaldi ya tiene un porte "punk" que hace al suyo un Doctor moderno sin necesidad de pretenderlo. Esta incertidumbre es patente en Clara como en pocos personajes, intentan convertirla en una especie de adicta al peligro capaz de eclipsar al Doctor en ocasiones, intentando aquí también potenciar el sentido de responsabilidad y culpa del propio protagonista, la idea de por si no me parece mala y la serie ya había experimentado con ella en la temporada anterior pero creo que no terminan de hacerla funcionar... en parte porque las tramas de los episodios son bastante normalitas y en parte porque hacerla requeriría mostrar un lado muy antipático de la pareja protagonista. Recurren a muchos arcos dobles, pero ninguno de ellos es especialmente bueno y da la sensación de que son todo historias alargadas.
La temporada pretende ser muy grandilocuente y nos transporta a escenarios muy evocadores en su principio y su final, pero la amenaza del "híbrido" es demasiado oportuna; ignorando incluso las temporadas clásicas, en base sólo a las temporadas modernas, la aparición de un concepto como tal resulta demasiado forzada y poco creíble. Como apoyo de esta amenaza tendríamos al personaje de Ashildr, pero por muy interesante que sea la idea de este, a su interpretación le falta bastante contundencia.
Mejores episodios: Enviado del cielo


10ª temporada: De Doctores y Amos
La última temporada de Moffat como showrunner continua la tónica de las anteriores. El Doctor de este escritor era el Undécimo, y con este Duodécimo no termina de encontrar una línea constante a seguir. La temporada tiene algunos buenos episodios y momentos, pero en general se nota inconhexa y algo atropellada, con unos episodios cuya relación entre sí es bastante forzada y donde algunas actitudes de personajes son excesivas (la serie incluso desaprovecha una idea tan potente como el "incapacitar" al Doctor). La trama de esta temporada es algo extraña al ser bastante íntima; tenemos algunas tramas secundarias a lo largo de los episodios que no terminan de funcionar por lo apresurado de su resolución como son la invasión de los monjes o la ceguera del Doctor, sin embargo es justo decir que toda la trama argumental referente a Missy es excepcional y permite a la serie explorar tanto a este personaje como a su relación con el Doctor. Se trata de una temporada muy dramática, mientras las temporadas de Doctores anteriores acaban con amenazas cósmicas (que aquí también hay, aunque el guión las trata bastante mal), el Doctor de Capaldi se ha enfrentado a conflictos también muy desastrosos pero más íntimos. Esta temporada es el triste fin de un viaje que ha llevado a sus protagonistas hasta unos límites que no se podían haber alcanzado sin las excelentes interpretaciones de sus actores.
Señalar también que no tenemos a Clara, y por mucho que me gustase el personaje es una buena noticia pues la serie encuentra en sus sustitutos un balón de oxígeno. Bill Potts es tan carismática como entrañable, y se agradece que sea una chica normal y no un personaje de relevancia cósmica como otros anteriores. Bill hace preguntas inusuales en la serie y su actitud hace que sea muy fácil identificarse con ella. Nardole es otro gran acierto de la serie, que gana cuando en lugar un único acompañante tenemos a alguno más que permite que haya cierta dinámica entre los secundarios más allá de la dependencia estricta del Doctor. 
La temporada es algo irregular, con un par de episodios muy buenos, otros muy malos y un resto algo irregular que pueden gustar más o menos. A nivel de producción hay algún que otro escenario magnífico y en general la serie resulta bastante resultona dentro de los pequeños escenarios en los que suelen moverse los personajes. Es una temporada salvada por los actores y la excelente química que demuestran entre ellos, pero algunos de los episodios se sienten repetitivos y poco originales.
Mejores episodios: Suficiente mundo y tiempo, El Doctor cae

EXTRA

Torchwood

La premisa de este spin-off no es mala. Hay aliens... pues la humanidad tiene que prepararse para enfrentarse a ellos cuando no aparezca un loco en una cabina azul, y si al frente de ese equipo tenemos a Jack Harkness mejor que mejor. 
La serie parte de esa idea siempre potente de un equipo de agentes muy especializados que luchan contra amenazas que no podemos ni comprender. El problema es que ese equipo de agentes es un quinteto de idiotas que la mayor parte del tiempo te dan la sensación de no ser demasiado profesionales, y las amenazas suelen ser siempre unos bichos feos a los que llaman "sapos" y que no hacen gran cosa más allá de matar a cuatro desgraciados de Cardiff. 
La idea de Torchwood no es es mala, pero su ejecución es pésima. La serie intenta venderse como una especie de versión adulta de Dr.Who, con menos humor y menos "magia"... pero que los protagonistas digan tacos y se acuesten entre ellos no los hace adultos, y así mismo que tengamos un poco de sangre no hace las historias adultas. Torchwood es un producto interesante en su idea, y tiene algunos buenos capítulos y algunas buenas ideas, pero en líneas generales es una mala serie, una mala serie que apunta a horrible en muchos momentos. Los protagonistas son auténticos niñatos dominados por sus hormonas que no paran de autocompadecerse por todos los horrores que ven y -salvando algún momento puntual- no se empatiza con ellos (Gwen, la coprotagonista de esta serie, es cargante y hostiable como pocos personajes he visto). Las tramas en si son extrañas; algunas tienen buenos planteamientos, pero los desarrollos suelen ser tan pretendidamente dramáticos que le restan fuerza, y así mismo se nota que hay muchos varios guionistas en la serie y en ocasiones cada capítulo parece hijo de su padre y de su madre, provocando que la serie carezca de coherencia interna.
Las dos primeras temporadas de esta serie son, sencillamente malas. Tienen algún chispazo original, y Jack no deja de ser un personaje tan carismático que esta serie no puede arruinarlo por completo, pero en general estas temporadas son un procedimental sobrenatural fallido.
Con la tercera la cosa cambia. Todo el mundo menciona siempre la tercera temporada de esta serie como algo digno y recomendable. Son sólo 5 capítulos que componen un arco continuado, una película de más de 4 horas firmada por Russell T Davies y que está a la altura de los mejores tiempos de Doctor Who... dando él a las tramas de alienígenas el prometido enfoque adulto. La trama de esta temporada es verdaderamente dramática y tanto narrativa como actores rayan a un gran nivel.
Y luego tenemos la cuarta temporada, que pretendía seguir el estilo de la tercera, esta vez con una gran historia de 10 episodios, y con el plan de "americanizarla" para venderla en EEUU. Y la idea de la temporada es buena, pero los nuevos personajes que incorpora son horribles, y como el desarrollo es bastante simple y tópico en su primera mitad la temporada lo tiene ya todo perdido en su desenlace. Esta cuarta y última temporada resumiría la esencia en si de la serie, una buena idea... mal ejecutada. 

martes, octubre 03, 2017

De escoceses y brujas

Macbeth

No soy un gran fan del género teatral, pero lo poco que he leído "español" suele tener pocos escenarios... mi pregunta aquí es ¿cómo demonios podían poner en escena Macbeth en el siglo XVII? La composión de esta obra es frenética, y constantemente esta cambiando de escenario y personajes, tan pronto como se encuentra en un castillo con X nobles pasa a estar en un bosque con Y soldados o en una cueva con Z brujas, y los cambios son constantes y frenéticos... no sé como podían cambiar los escenarios tan rápido... por muy básicos que estos fueran los actores no tenían que dejar de entrar y salir de escena con una velocidad pasmosa. 
Siempre es buen momento para recordar la serie de las Gárgolas
Dejando a un lado cuestiones de logística del Globe Theatre, Macbeth es una historia universal con mayúsculas cuya influencia es tal que tengo que decir, leída ahora, pierde gran parte de su fuerza. Es inevitable, es una historia tan potente y tan influyente en la cultura mundial desde hace cuatro siglos que su argumento ha pasado a ser tan cliché que es imposible que sorprenda a un lector actual o que este pueda hacerse una idea del impacto que esta supuso en su día. Se trata de una historia sobre ambiciones y traiciones, con el destino como motor y enemigo de las acciones del protagonista; tenemos grandes héroes y tenemos grandes villanos, tenemos batallas supuestamente grandilocuentes y luchas a espada, tenemos incluso magias y profecías, y tenemos grandes frases que la cultura anglosajona se ha encargado de ensalzar hasta el infinito. Esta obra lo tiene todo para cautivar a un espectador incluso hoy en día, así que no quiero siquiera imaginar las impresiones de sus primeros espectadores cuando vieron el bosque moverse o contemplaban como Macbeth iba convirtiéndose poco a poco -aunque un poco a poco muy rápido y al que para nada le hacía falta la ayuda de ese arquetipo de maldad en el que han transformado a Lady Macbeth- en un villano.
Para mi gusto es un pelín frenética. Tiene 5 actos con multitud de escenas y una trama que se desarrolla a gran velocidad y que implica numerosas localizaciones, así como saltos en el tiempo. Me gustan las obras de teatro más acotadas, ya que en esta el espectador tiene que rellenar demasiadas lagunas con su propia imaginación.
Es una obra entretenida y vibrante, pero no soy lector de teatro y creo que como "prosa" no es la lectura más recomendable... naturalmente es una historia hecha para ser interpretada, no leída.

sábado, septiembre 30, 2017

Tales of irrelevance

Granblue Fantasy: the animation

Gran es un chico de pueblo de rpg japonés. Vive en su pequeña isla flotante -en compañía de su horripilante lagarto volador parlante- deseando partir de ella para vivir aventuras siguiendo la estela de su padre. Un día cae del cielo una chica, porque esas cosas pasan. La chica parece tener algún que otro secreto y la persigue un Imperio muy malo, y una cosa lleva a la otra y Gran acaba como capitán de un barco volador con un variopinto grupillo de waifus y husbandos viviendo aventuras sin demasiadas complicaciones morales. 

Granblue es una saga de juegos para móviles que arrasa en Japón por las razones que sean, así que su adaptación era bastante esperada. ¿Vale la pena esta adaptación? Si no se espera nada, si. Si se espera algo, creo que sería más gratificante aprender japonés y jugar al juego o pillarse un Tales o un Star Ocean. Grandblue es un rpg japonés puro y duro; el grupo llega a un pueblo, el grupo ve un problema, el grupo supera una mazmorra, el grupo continua su viaje (quizás con alguna incorporación nueva). Y las adaptaciones de este tipo de historias son, el mejor de los casos, mediocres. Este anime no engaña a nadie en su concepción, y en su defensa al menos hay que decir que no pretende contar ninguna gran historia, simplemente presenta un punto de partida en el que las aventuras poco a poco van ganando más complejidad y minutaje, se nos presenta el mundo y algunas particularidades de su geografía, política y las leyes de la magia que lo rigen. El ámbito de la serie es relativamente pequeño, con la mencionada estructura de viaje de isla a isla y la resolución de conflictos en estas mientras conocemos un poco más a los personajes. Queda claramente abierta -con un episodio que es además una divertida explosión de fanservice con la irrupción de más de una decena de secundarios que supongo que serán muy populares en el juego-; y las ventas están siendo muy buenas, con lo que supongo que podemos dar por prácticamente confirmada la secuela.

Narrativamente la serie no cojea, no nos cuenta mucho, y lo que nos cuenta no es especialmente original, pero el ritmo es correcto y no tenemos la sensación de que se nos omita nada o la historia vaya demasiado rápido (algo que suele pasar con las adaptaciones de videojuegos). La serie peca de un buenrollismo exagerado, sin presentar roces -más allá de algún pique claramente cómico- en un grupo protagonista excesivamente idealista y bonachón; así como los malos son exageradamente malos... salvo alguno que seguramente sólo este confundido o sea sencillamente muy emo. Al margen de esta carencia de originalidad o lo blando de su planteamiento, la serie más o menos se ve bien. No destaca para bien, pero tampoco para mal, y en este nivel de mediocridad su atractivo diseño de personajes con tonos pastel, su colorido y su digna animación hacen que visualmente sea un producto bonito de ver.
La serie no me parece especialmente recomendable, pero es una serie que creo que puede verse sin riesgo a que le queme a uno las corneas o las neuronas... aunque probablemente la olvide tan pronto como termine de verla.

jueves, septiembre 28, 2017

OPDM - 020 - Star Trek y Godzilla

Vigésimo programa del podcast y frikismo retro para la ocasión. Viajamos hacia los años 60 y hablamos de dos sagas extremadamente importantes dentro de la cultura popular del siglo XX: Star Trek y Godzilla. Abordando la serie original en el primero de los casos y las películas de la era Showa en el segundo.
En nuestra enciclopedia friki nos toca la R: Viajando a Rapture a bordo de la Serenity.


Los tiempos del programa son:

0:01 - Star Trek (serie original)
1:12 - Atlas: Rapture (Bioshock)
1:25 - Bestiario: Reavers (Firefly)
1:33 - Godzilla (era Showa)?

Como siempre, gracias a todos aquellos que nos escucháis, y más gracias aún a aquellos que nos daís likes, nos comentáis aquí o en ivoox y nos retwitteais o nos hacéis un poco de promoción de alguna forma.