miércoles, agosto 20, 2014

Doki Doki Vetusta

La Regenta

La novela más celebrada de la literatura española es sin duda el Quijote (ver reseña), sin embargo no son pocas las novelas que pelearían por el segundo puesto, y esta novelilla siempre ha estado en mi subconsciente pidiendo ser leída desde que estuve en Oviedo hace más de tres lustros y veía monumentos a Clarín por todas partes, y finalmente tras leer la reseña de Magrat (enlace) me animé a leer la historia de Ana Ozores de Quintanar como otro de los descansos del ciclo de Dickens que me he propuesto este año.
Las dos cosas obvias desde el principio: es una obra maestra, y es una obra maestra difícil de leer.

El libro es muy denso, especialmente en su primera mitad, que principalmente presenta al dúo protagonista inicial (no consideró a Álvaro Mesía tan protagonista como Ana Ozores y Fermín de Pas), a todos los secundarios y a ese gran personaje coprotagonista que es una Oviedo llamada Vetusta y la sociedad que la vive. La novela tiene unos protagnistas muy claros que desarrolla mucho, pero tiene también un gran elenco de secundarios y profundiza en ellos no mucho menos que en los protagonistas (la diferencia sería seguramente que en su caso no existe evolución), entre estos personajes -como he dicho- estaría la propia Vetusta, cuyos escenarios y cuyas gentes -como colectivo- son también objeto de no pocas descripciones. Todo ello, con un lenguaje no demasiado arcaico pero si muy sobrecargado y detallado, con muchísimas referencias a acontecimientos o eventos de la época, así como también muchísimas citas literarias, hacen de esta novela uno de esos libros que llamamos "duros". Lo denso de sus páginas, lo amplio y ambicioso del universo que despliega, hacen de esta novela una lectura que no se ha de recomendar a la ligera.
Sin embargo, si uno le da a Clarín el esfuerzo que este requiere, el autor le recompensa de sobra con una historia sobre las tentaciones frente a la moral, el idealismo frente la hipocresía, la individualidad frente al colectivo y la pasión contra la razón. La novela esta protagonizada por una mujer idealista e idealizada, una joven soñadora con divagaciones religiosas que se enfrenta a una sociedad hipócrita, superficial, mezquina y vacía. Todos los personajes conjuran contra la protagonista para que caiga en la tentación, para que su virtud desaparezca y así pase a ser una hipócrita más de la sociedad, para que así todos puedan soportarse a ellos mismos sabiendo que son como todos, que no se puede ser mejor. Y junto a esta crítica sociopsicológica despiadada, un cura para aunar el componente moral y añadir componentes religiosos y paralelismos bíblicos. No es de extrañar que esta novela fuera censurada durante muchos años en España por la Iglesia, porque no he visto ataque más salvaje y argumentado a esta institución en ningún otro libro que haya leído.
Naturalmente la novela es hija de su tiempo y de la sociedad de su época, rebelándose contra un machismo imperante brutal e hipócrita que me hace recordar en cierta forma a de Anna Karenina (ver reseña), otro gran clásico del XIX.
¿Recomendable? Sí, y no. Es una novela muy buena, pero también es muy dura y densa, y creo que tarda bastante en enganchar de verdad.

domingo, agosto 17, 2014

Los más dispares videojuegos

Demos una vuelta de tuerca más a mi forma de plantear reseñas y unamos dos de las secciones del blog para generar una única entrada que puede ser divertidamente polémica enfrentando un juego muy celebrado  con otro siempre vilipendiado. No obstante, uno me hizo abandonar los videojuegos, y otro recuperó mi interés en ellos. Llega el momento de un duelo de momentos míticos.

DUELO V


MOMENTO (anti)MÍTICO (4)48 - Resident Evil 4
 vs
 MOMENTO MÍTICO 49 - Brain training

Odio Resident Evil 4. Digamoslo de primeras. ¿Es un buen juego? Sí, lo es, y tiene unos valores de producción sencillamente estratosféricos, pero es también el perfecto ejemplo del camino que ha tomado esta industria, y ese es un camino que creo que nunca defenderé. Brain Training es justamente lo opuesto, y por ello normalmente es tratado como un juego menor, como una minucia que tuvo la suerte de triunfar. Estoy en contra de este pensamiento, los juegos, juegos son, y como tales han de entretener, y cualquier aspiración más allá de ello me parece en la mayoría de los casos un error. Es cierto que un videojuego puede aportar algo más, es cierto que un videojuego puede emocionar, e incluso puede transmitir algún mensaje... pero su principal cometido era el de entretener, lo era en los 70 con el Pong, lo era en los 80 con Super Mario Bros, y creo que también debería seguir siéndolo una vez que saltamos a las 3 dimensiones. Y pasa algo tan sencillo como que Resident Evil 4 me aburre, y Brain training me entretiene.

El problema de Resident 4 viene de antes del propio juego. No hablaré de los famosos "Capcom five", si no de Devil May Cry y Resident Evil. El primero (ver reseña) iba a ser originalmente una nueva entrega de la saga, pero era tan distinto a lo que era un Resident (ver reseña) que se acabó transformando en otra saga. No soy un gran de esa saga, pero creo que es mejor hacer eso que cambiar por completo la saga a la que da nombre. Resident Evil 4 poco tenía que ver con lo que uno entendía como Resident Evil, y para mi desgracia tuvo tanto éxito que la saga no volvió después a sus origenes. Entiendo que a mucha gente le guste Resident 4, entiendo que los cambios son hasta cierto punto necesarios... pero cuando uno compra un juego de una franquicia lo hace confiando en que encontrará algo parecido a lo que ha jugado antes. No espera lo mismo, porque eso sería un error, pero si espera algo parecido, o al menos algo que tenga el mismo "espíritu".
Resident 4 pervierte ese espíritu al pasar demasiado a la acción. Mantiene el terror, la ambientación es excelente (no entraré a valorarla ciertos aspectos llamemos "castizos" como español), hay un cementerio, hay una iglesia abandonada, una noche opresora... y la escena de la cabaña es simplemente memorable. El problema es que en muchos momentos todo eso pasa a un segundo plano ante la idea del espectáculo y la grandiosidad de un motor del juego que por fin permitía hacer juegos en 3D. El juego se emborracha de si mismo y olvida su esencia. Y es espectacular, pero lo cierto es que al jugarlo siempre tuve la sensación de "es lo mismo que ya he jugado mil veces, sólo que más bonito". Antes he mencionado lo que esperaba de una franquicia, y se que es algo contradictorio con mi anterior afirmación... pero la diferencia radica en que lo que encontré en este Resident lo había jugado en muchos juegos antes, todo me daba la sensación de genérico, de vulgar, de ya visto. Resident Evil 2 aportaba diferencias y daba una sensación mucho más amplia que el original, Resident Evil 0 aportaba la idea de controlar a dos personajes al mismo tiempo. Ambos juego son muy similares al juego original, pero son distintos. Hay está su grandeza y ahí está lo que yo espero ver en una secuela. Incluso si el sistema de juego es bueno y relativamente original, no pasa nada si una secuela es continuista pero tiene un buen diseño de niveles.
Pero este Resident 4 no me aportaba nada de aquello, y para colmo estaba plagado de quick time events y se apuntaba ya a la terrible moda de juegos-películas, tomándose a si mismo en serio cuando la serie misma había nacido acertadamente como un homenaje a la serie B.
Y para colmo de males, el famoso "hype" que ya comenzaba a destrozar muchos juegos. Era un gran fan de la saga, y esperaba mucho este videojuego, y en lugar de encontrarme un gran salto a las 3d (se que ese salto se produjo con Code Veronica, pero no he podido jugarlo aún) me encontré con este juego de acción que nadie asociaría con Resident Evil si el protagonista no compartiese nombre con un policia que tuvo un muy mal primer día en Racoon City.
En su momento Resident 4 era considerado una punta de lanza de la industria de los videojuegos, una muestra de lo que esta podía ofrecer... y esta muestra me parecía tan insustancial y anodina que me alejó durante un tiempo de esta afición.

Y volví con Brain training, ejemplo siempre esos criticados juegos "casual" de los que la industria reniega pero que abraza sin pudor para financiar muchos otros proyectos que de por si no son rentables. Sin embargo Brain training me parece un videojuego purísimo, un extraño heredero "intelectual" de aquellas premisas simples de "Pac-man" o "Space invaders". El juego es más simple que una línea recta, sencillamente te propone retos mentales, y ya esta. Calcular sumas, recordar palabras, enlazar números, contar sílabas, hacer sudokus. No tiene nada más, ni lo necesita. Siempre he considerado que esa es la esencia de los videojuegos, unos diseñadores y programadores te ponen un reto, y tu como jugador has de superarlo, y si quieres puedes ponerte tu mismo a prueba superando tus marcas.
Lo de la edad mental me parece una chorradilla, pero es la herramienta que utiliza el juego para incitarte a seguir jugando. Es algo tan sencillo como decirte "hoy has sumado estos números en X segundos, a ver si puedes superarlo mañana". Puede parecer una chorrada, pero yo soy de esas personas que ven "Saber y ganar" y otros concursos de preguntas no para ver si el concursante de turno gana o para desesperarme con las mil y una estrategias del insoportable presentador para alargar los minutos, si no para ponerme a prueba a mi mismo con las preguntas. Ese espíritu de aprender, de ponerte a prueba, es también el que creo que subyace bajo juegos como el trivial y otros de ese estilo, y a mi particularmente me gusta. Y creo que el éxito de este juego no habla mal de la industria, habla seguramente bien de unos jugadores a los que no les importan efectos de luces ni carga poligonal, habla bien de unos jugadores que sólo quieren entretenerse un rato, jugar preocupándose más de su propia inteligencia que de una artificial.
Sobra decir que no creo que jugar a este juego te haga más listo, pero creo que tampoco es necesario afirmar que no hay nada malo en sumar unos pocos números al día o en hacer un sudoku.

Es obvio que Resident Evil 4 era un prodigio técnico en su momento, pero igualmente obvio es que este tipo de exhibiciones gráficas quedan pronto obsoletas mientras que el simplismo extremo de Brain training sigue siendo sobrando para lo que es el juego, y algo parecido se puede decir del control, tan simple como brillante. Como dice el dicho, "no es rico quien mucho tiene, si no quien poco necesita". 
Resident 4 pudo llevarse tropocientos premios de "juego del año", pero para mi es un juego bastante normalito. "Brain training" pertenece a esos géneros que las revistas ni valoran... pero -y estoy seguro de no ser el único- yo he disfrutado con él muchas horas.


El siguiente, y auguro que también polémico, momento mítico nos llevará a la villa de la hoja.

viernes, agosto 15, 2014

Que la fase 3 te acompañe

Los guardianes de la galaxia

Se pueden decir muchas cosas de la Marvel en su vertiente cinematográfica. Sus películas podrán ser mejores o peores, pero no cabe duda de que tienen un rumbo muy bien establecido y que han conseguido algo tan importante como que el público asocie sus películas-producto con una serie de garantias.

Esta era la apuesta más arriesgada de toda la "Fase 2" al estar protagonizada por unos héroes muy desconocidos, pero creo que en cierta forma eso juega en su favor pues uno no tiene la sensación de estar ante la enésima película de superheroes. La mayoría de la gente no sabe quien es Thanos, y mucho menos sabe lo que es un Kree o quién es El Coleccionista. Y aquí no tenemos a un tío con mallas soltando grandes discursos, tenemos a 5 antihéroes. No es como otras películas de superhéroes que coquetean con otros géneros, esta directamente es una space opera.

Y la película funciona. No tiene grandes mensajes o interpretaciones, es un simple y llano entretenimiento. La herencia de la primera Star Wars es clara, pero diría que me recuerda aún más a Firefly, tiene ese punto de socarronería que se espera en una película comercial de hoy en día.

La película tiene defectos. En mi opinión abusa demasiado de las canciones clásicas hasta resultar algo ridículo por momentos. El trasfondo de algún que otro villano es flojito. La acción podía estar mejor rodada (en algunas escenas se mueve todo demasiado, mientras que en otras está todo el mundo quieto), pero son defectos relativamente menores. La película es un show de 5 personajes y la trama no es más que una excusa para unirlos, como es casi habitual en este tipo de franquicias. Y los 5 personajes funcionan muy bien y destilan carisma por todos los costados; los han clavado, y todos son ese tipo de personajes que si te pasas un poco lo destrozas. Tenía miedo que Starlord fuera demasiado "gracioso", pero tiene un carisma canalla brutal; tenía miedo de que Rockett fuera merchandising andante, pero es un personaje sorprendentemente complejo; Gamora hace algo más que ser la chica de la función; Drax es algo más que un luchador pegando mamporros; y Groot dentro de sus limitaciones hace sus cositas. Y la unión de los 5 está bien justificada, así como los lazos que se forman entre ellos. El ritmo de la película es bastante bueno, con varias escenas de acción distribuidas entre diversos escenarios entre los cuales la transición es buena y un buen uso del humor. El diseño de producción es excelente y hay interesantes diseños extraterrestres.

Lo dicho, película muy simple de aventuras por el espacio sin demasiadas complicaciones. Está dentro del universo Marvel, pero en verdad podría considerarse completamente independiente. Producto sencillo y palomitero para pasar el rato con unos personajes muy carismáticos y mucho sentido del humor.

jueves, agosto 14, 2014

Lo impensable


Capítulo de Berserk. 
Y es el tercero del año.
Y no ha habido que sacrificar vírgenes ni cabras.

Y lo que es más importante, es un buen capítulo. Ni mucho menos diré que la serie recupera su mejor nivel, pero al menos no lo continua bajando. Es un buen capítulo en el que por fin se comienza a aprovechar ese filón que era Rickett. Es un buen capítulo en el que se recuerda el Eclipse y sabemos algo más de los apóstoles de Grifftih y vemos el coliseo que se han montado para pasar el rato. Y es un capítulo en el que vuelve a salir el vejete hindú al que ya le he hemos cogido cariño, y donde Luca amenaza con ser algo más que la enésima tía a desnudar de Miura.

A ver si tenemos suerte y para finales de año tenemos otro. 

miércoles, agosto 13, 2014

El porque la Jump se encuentra en decadencia (cuarta parte)

Stealth Symphony

El problema de esta serie se llama Medaka Box. Aquella serie de Nishio era rara como ella sola (ver reseña), y fue un pequeño éxito de nicho por una conjunción de factores entre los que mencionaría su particular grafismo, la contención y el fanservice de sus primeros capítulos y, por supuesto, el genio de su guionista. Medaka, Kumagawa y cía nos hicieron albergar la esperanza de que, en la revista más pupular de Japón, quizás hubiera sitio para algún patrón distinto de serie. No ha sido así.
El título de esta entrada enlaza con el que en su día utilicé para reseñar el final de Mx0 (ver reseña) y el de Double Arts (ver reseña), en contraste con el triste éxito de series como la denigrante To-love-ru (ver reseña). Sencillamente en esta revista, es muy difícil apostar por algo que se salga de las leyes del shonnen.
Y es una pena, esperaba mucho de Stealth Symphony. Su guionista era el autor de Baccano (ver reseña) y Durarara! (ver reseña), dos de mis animes favoritos y dos series de novelas que me encantaría ver publicadas en España.
En Stealth Symphony se veían cosas muy buenas, por desgracia no le ha dado tiempo a mostrarlas. No obstante, son también esas cosas las que han jugado en su contra, el lenguaje del manga se notaba muy influenciado por la literatura y el anime, y creo que puede haber sido un error haber mostrado un mundo tan grande, con tantas posibilidades, desde el principio. Los primeros capítulos son una sucesión constante de personajes, apenas cameos, que previsiblemente habrían de desarrollarse a lo largo del manga. Cualquiera que conozca ligeramente las obras de su guionista sabrá que sus obras son muy corales. Eso es una espada de doble filo. Un riesgo que tomo el manga al principio y que después dinamitó también su caótico final, donde tuvieron que cerrar demasiadas tramas abruptamente.
Pero para mi el gran problema del manga fue su protagonista, bastante apático. Es una característica de Ryohgo Narita, sus falsos protagonistas parecen muchas veces piltrafillas hasta que llega el momento del gran giro de guión... el problema es que creo que en un entorno tan competitivo como el de la Jump eso fue un error. No hay tiempo en esta revista para desarrollar lentamente al protagonista, este tiene que enganchar de primeras... y el de Stealth Symphony no lo hacía. La serie tenía un rival molón, supo sacar pronto un par de personajes fanserviceros que no eran anuncios de baños, tenía secundarios muy estrambóticos... pero la punta de lanza de la serie era bastante anodina.
En fin, una pena, la serie no era perfecta, y el estilo de su dibujo tampoco era mi favorito, pero el potencial que tenía era enorme.

lunes, agosto 11, 2014

La clase de las comedias clásicas

Adoro a Leslie Nielsen y adoro sus películas. Adoro "Top Secret" y "Hot shots". Adoro el absurdo, como creo que he demostrado en infinidad de reseñas. Pero en estos años convulsos de autoparodia constante muchas veces perdemos el sentido del humor más clásico, así pues este finde me he metido un pequeño marathon de comedias clásicas en la que la más reciente tenía más de 60 años.

Historias de Philadelphia

Dejando a un lado que no sé por qué pluralizaron el título original, está es seguramente la película que menos me ha gustado del pequeño ciclo cinéfilo. Es una gozada ver a Grant, Hepburn y Stewart actuar en una misma película, y la escena de Jimmy Stewart borracho bien vale el Oscar que ganó por esta película. Pero es una película... extraña.
En aquellos años se hacía una comedia muy ligera, pero también un cine algo duro con tramas y guiones muy trabajados. Esta película auna esas dos vertientes del cine de la época. Desarrolla un drama de clases y se centra en una protagonista que vive indecisa y que aprende a madurar durante el metraje. Pero la película en ocasiones salta hacia la comedia más descarada, para volver casi de inmediato al drama (estilo que culmina con un desenlace que no puedo calificar de otra forma que no sea surreal).
Es una buena película, excelente en todas las categorías que se suelen evaluar en el cine clásico. Pero es rara, quizás demasiado anacrónica para ser visionada hoy sin ser consciente de algunas de las particularidades de la época.

La fiera de mi niña

He visto esta película quizás media docena de veces, y creo que no hay ocasión en la que no haya disfrutado como un niño con esta alocada comedia de enredo en la que una alocada Katherine Hepburn se enamora de un sufrido Cary Grant e intenta seducirlo de las formas más disparatadas imaginables.
Locura tras locura, con un guión lleno de frases ocurrentes y unos personajes disparatados, me parece una película casí anacrónica, con un humor mucho más propio de autores como Pratchett o un -contenidísimo- Sharpe. La química entre la pareja protagonista es brutal, y los secundarios son también divertidísimos en esta comedia que cuando parece que se lanza al vacío siempre encuentra una manera para -al estar aún cayendo- ir aún más lejos, huyendo siempre hacia delante en una sucesión de gags memorables entre los que de vez en cuando consigue incluso colar algo -no mucho- de desarrollo de personajes. 
Esta es una de mis películas clásicas favoritas, y sin duda una de las que más recomendaría a cualquiera con miedo a ver cine en blanco y negro.

De "La costilla de Adam" y "Arsénico por compasión" no hablaré porque ya lo hice en los primeros años de vida del blog (ver reseña de la primera) (ver reseña de la segunda)... pero como dos películas parecen pocas para una reseña de este tipo añadiré otra, y si todas las anteriores son películas en blanco y negro, con esta salto directamente al cine mudo.

El maquinista de la General

Al pequeño cinéfilo que hay en mi le duele decir que no ha visto apenas cine mudo. Tenía una deuda pendiente con Buster Keaton, y en particular con esta película que siempre he escuchado calificar como una joya. Y lo es. De incalculable valor.
La película es un prodigio de humor físico, comedía clásica en estado puro. Algunos gags son predecibles por lo mucho que se han repetido, pero funcionan a la perfección. Y algunos otros no dejan de ser terriblemente frescos y sorprendentes. Y la película es una ametralladora de ellos, siendo muy divertida en todo momento, incluso cuando su humor pasa a ser muy negro.
Porque eso si que no lo sabía. La comedia está ambientada en la guerra civil americana, y refleja el conflicto con una sorprendente crudeza y espectacularidad. Uno espera una comedia sencilla, pero se sorprende al ver lo elaborado de las escenas de los trenes y, más aún, la escala monstruosa de la batalla que muestra en su recta final. Después leí que en un momento lanzaron una locomotora por un puente y, sin efectos, se gastaron millon y pico de dólares para hacerlo, y sencillamente lo hicieron. La película puede ser una comedia brutal, pero a nivel de planificación, montaje y guión es sencillamente prodigiosa para la época. Incluso diría que la música de pianola esta bastante bien, simple como ella sola pero majestuosa cuando suena "When Johnny comes marching home". Comentar también que de Buster Keaton había leído que era completamente inexpresivo, y no es que el hombre sea un prodigio interpretativo, pero creo que lo hace maravillosamente en esta película.

sábado, agosto 09, 2014

1 imagen, 1 mundo (iii)

One Piece 756 - El cuarto nivel

Dressrosa continua avanzando hacia su final, si Sabo, Zoro y Franky ya tenían sus combates claros, en este capítulo -al margen del obvio combate de Rebecca, que supongo que será también el de Kyros- los astros se alinean y parece que tendremos algo más raro aún que dos capítulos de Berserk en la misma década: ¡tendremos algo parecido a un combate para Nico Robin! No quiero lanzar las campanas al vuelo, y está con ella Bartolomeo que es muy fuerte, pero quiero pensar que con el extraño poder de Gladius y un grupillo de juguetes gigantes inmortales (que han podido, no olvidemos, con corcel más fabuloso que galopa por la serie) la arqueóloga de la banda encontrará la forma de brillar. Más por inteligencia que por fuerza pura y dura, es un combate en el que puede resultar útil (y así de paso ya cumplir toda su cuota de combates en esta segunda parte... porque después de todo el fanservice que nos está regalando no volvemos a verla hasta que en Raftel se enfrente a Ben Beckman en una partida de Shogi).
Dejando a un lado las fantasías de Robin y el inminente regreso de ese crimen contra el castellano que es el "Gigantesco Mano", el capítulo continua avanzando en el resto de las tramas, siguiendo esa regla no escrita de la serie de que hay en torno a una decena de capítulos de secundarios peleándose antes de que entre en escena Luffy. Casi todos los miembros de la banda tienen ya enemigos, salgo Usopp. Pero las cosas para Dios parece que no serán fáciles. Los samurais continúan con su show de estupidez y sirven a Oda para preparar el escenario de un gran discurso con Riku en alguno de los próximos capítulos. Con dos samurais, Lepanto, Hack, Violeta y Riku, no creo que ningún ejército de masillas sea en verdad una amenaza para ese grupo, pero algo de tensión tendrá que sacar Oda por alguna parte. Y aquí tenemos el regreso de Sugar. No me imagino que va a hacer Oda con ella, está muy lejos de Usopp y no parece que sea la rival apropiada para los monstruos que tiene cerca, pero ha despertado. Y no deja de ser uno de los personajes más inquietantes y extraños de la saga. Su verdadero aspecto aún no se ha visto y sigue siendo un personaje sobre el que penden muchas incógnitas, amen de un nuevo terror a las narices largas. Y lo dobla Kumigiya, pero es una chorrada, pero no deja de ser una seiyuu con bastante renombre como para limitarse a una secundaria muy secundaria.
Y luego, naturalmente, tenemos ese poco sutil recordatorio de que Scarlet era poco menos que una santa en vida para añadir algo de tensión y emoción al combate de Rebecca y justificar de paso que Leo vaya a encontrar pronto a Mansherry en lo que no deja de ser un gigantesco castillo. Lo de Rebecca era previsible, así como parece obvio que el cantante de Aerosmith es demasiado para ella y que la página final de alguno de los siguientes capítulos va a ser cierto papi cojo llegando al rescate, me habría gustado que todo esto pasara en el coliseo con unos espectadores que pasaran de abuchear a padre e hija a animarlos, pero no me quejare. El marco del campo de girasoles es, sencillamente, precioso. Oda no está inventando nada, y a buen seguro no se va a tirar las próximas semanas dibujando pipas... pero el grafismo de este autor siempre me parece maravillo. En los shonnen estamos acostumbrados a dojos, bosques, desiertos rocosos o escenarios de ciudades... el como Oda busca siempre una ambientación distinta, una fotografía incluso, para cada isla, y el como logra reflejarlo, me ha parecido siempre una de las grandes virtudes de la serie (ver una de las primeras reseñas del blog, y ver otra un par de años más reciente).