sábado, octubre 17, 2009

Gyabô ¡Mùkya! ¡Puff!

Sputnik, mi amor

Primera novela del afamado Murakami que leo, y novela harto extraña. Es una novela que -parcialmente- me ha gustado, pero es una novela que, principalmente, noto muy desequilibrada. Porque sus primeras 150 páginas son muy buenas, pero el siguiente centenar es muy raro.
En su primera mitad esta novela nos presenta un trío de personajes que giran en torno a lo que a mi me ha parecido una "Nodame" de la literatura. Una joven terriblemente particular pero a la vez carismática, y sobre esta se articula una trama romántica con un trío de personajes. La novela en este punto esta bien, para mi gusto hay un exceso de "mordernismo europeo", pero esta bien. Y la narrativa de Murakami, si bien en alguna que otra ocasión es muy rebuscada, es muy lírica y evocadora. Es una novela muy caótica y el orden de los acontecimientos es subjetivo en el sentido de que el narrador va acordándose casualmente de las cosas en un orden que, sin duda, verdaderamente esta muy estudiado.
El problema llega después, cuando pasa un determinado acontecimiento y la novela se transforma. Lo que hasta ese momento había sido realista coge una carga de lirismo y simbolismo brutal. Y no me gusta. Es un estilo, y no tengo nada contra el "realismo mágico" y sus derivados, pero aquí el cambio es muy brusco y pasamos de una novela "realista" a una "mágica". Todo se convierte entonces en disertaciones y reflexiones del protagonista sobre la vida. Y tenemos la surreal escena de la noria, lo sucedido en la isla griega... y el capítulo de Zanahoria. Entiendo que el argumento del libro es una mera excusa para volcar una idea sobre la vida, pero aún así me ha extrañado mucho pues en su primera mitad me ha parecido un libro -un libro magnífico- y en su segunda me he encontrado algo muy surreal -algo que además no me ha gustado demasiado-.

8 comentarios:

belldandy18 dijo...

De Haruki Murakami he leído algunos cuentos cortos del libro "Sauce ciego y mujer dormida"... y son tan... raros... Pensaba probar con alguna de sus novelas pero ya he leído un par de reseñas que me hacen intuir que serán lo mismo que los cuentos pero de mayor longitud, así que voy a pasar.

naerys dijo...

Entonces no sigas leyendo más de Murakami porque te va a pasar lo mismo con todos. Yo habría empezado con Tokyo Blues que no es tan... marcada la parte mágica, pero bueno :P

eter dijo...

belldandy18, bueno, yo no soy un expero en Murakami y tampoco reniego del autor. Sólo he leído un libro y me ha parecido... raro, raro.

naerys, fue el que encontre en mi biblioteca y como era corto y demás... pues me lo lleve. Y comenzó gustándome, pero es que llegado un punto cambia por completo, y eso aún me tiene descolocado.

naerys dijo...

Pues no sé, échale un vistazo al de Tokyo Blues y ya me cuentas, el resto diría que son del tipo de Sputnik, al menos el de Crónica que es donde encuentras al Muramaki en su estado puro.

eter dijo...

A Tokyo Blues le tengo ganas, a ver que me parece Murakami una vez que ya se a lo que va al final.

Battosai dijo...

Mucho mejor que Tokio Blues son Kafka en la orilla y Crónica del pájaro que da cuerda al mundo. De todos modos si no te ha gustado la parte surrealista no sé si recomendártelos.

Fernando José dijo...

Hola. Antes que todo permíteme saludarte y felicitarte, sigo tu blog hace ya un año y me parece de lo mejorcito que he encontrado en la red.
Ahora bien, nunca antes me había decidido a comentar alguno de tus posts, pero el que hiciste sobre Murakami me forzó a hacerlo. Se trata de uno de mis escritores favoritos (puedo decir que "Crónica..." es el mejor libro que he leido, por sobre "El gran Gatsby", "El guardián entre el centeno" y "La montaña mágica") y que no te haya gustado es entendible dentro de todo. La forma en que mezcla realidad con elementos fantásticos no es del gusto de todos, más aún cuando, en un ejercicio de libertad literaria absoluta, no explica ni un tercio de las rarezas que ocurren. Es obvio que eso no puede ser del gusto de todos los lectores, pero pasas por alto lo principal de su obra, y esto es el discurso sobre la naturaleza humana y la soledad intrínseca en la que deambulan sus personajes. Eso es lo importante, el resto son metáforas.
Pero bueno, eso vendría siendo, en mi humilde opinión, lo que sitúa a Murakami como uno de los grandes novelistas contemporáneos, y si quieres leer a un novelista japonés clásico tienes que leer a Yasunari Kawabata, que en sus obras llamaba a la mantención de las tradiciones y a la nostalgia en torno al pasado. Es precioso, te recomiendo "Kioto" y "El maestro de Go".
En fin, si ya no te gustó "Sputnik..." de Murakami, menos te can a gustar sus obras cumbres, "Kafka en la orilla" (tiene gente que habla con los gatos) y menos aún "Crónica..." (¡tiene prostitutas mentales!).
Eso sería, un tanto largo para ser mi primer comentario, pero quería defender un poco que sea a un escritor que realmente me ha llegado. Sigue así con tu blog y en una de esas me animo a comentar una de tus entradas de nuevo, adiós.

eter dijo...

Battosai, la parte surrealista me ha sorprendido por su intensidad y rotundidad. Supongo que le dare otra oportunidad a Murakami, pero sinceramente ahora no sé cuando será.

Fernando Jose, en primer lugar agradecerte tu comentario y tus felicitaciones. Naturalmente, siempre estaremos encantados de leer tus comentarios.
Me gusta el realismo mágico, citas "El guardian entre el centeno" y es un libro que me gusta bastante. El problema que he tenido con este libro es que me ha roto los esquemas. Autores como GArcía Márquez, con todo su realismo, siguen siendo más tradicionales. Murakami presenta una literatura más o menos convencional que de repente explota con la desaparición de Sumire. Y toda la parte de Grecia es muy rara, pero cuando después vuelve y nos encontramos con la escena del supermercado y Zanahoria me quedé aún más descolocado.
Entiendo que el argumento es algo secundario para algunos autores, pero Murakami me ha sorprendido por lo libre que es para manejarlo.
Tomo nota de tu recomendación de Kawabata, quizás se adapte más a mis gustos.