Este manga de cocineros ha alcanzado el medio centenar de capítulos. El primer capítulo me pareció mediocre, pero lo cierto es que superado ese primer trámite la serie se ha ido convirtiendo poco a poco en uno de los mangas más esperanzadores de la Shonnen Jump. Como dije en su momento (ver el momento en cuestión), este manga tiene la grandísima virtud del oficio de sus autores. El dibujo sencillamente es portentoso, y la historia si bien no es nada del otro mundo sigue metodicamente todos los capítulos del manual para la elaboración de un manga de éxito.
Shokugeki comienza a enfrentarse a su siguiente reto, el ir más allá del tomo 5. Durante el primer año de un manga es más fácil que todo funcione, el dibujo supone un gran apoyo si es bueno, y basta con presentar personajes molones. Ahora Shokugeki se enfrenta al verdadero desafío, desarrollar esos personajes y esa trama... y además, a pesar de las tallas de sujetador de su casting femenino, sigue siendo un manga estudiantil y eso le impone la siempre complicada limitación de los tres años de desarrollo (los autores tienen ya, por ejemplo, el problema de que los primeros del "elite ten" deberían estar a punto de abandonar la academia ¿no los conocerá Souma? ¿será capaz de derrotar a alguno y destruir así la coherencia del ranking?).
Las primeras sagas fueron de presentación, luego tuvimos una saga bastante floja de descanso y ahora la serie afronta su primer "torneo". Personajes hay para aburrir, tenemos el grupo de buenos del dormitorio y luego a sus principales rivales (de los que supongo que, siguiendo la tónica de manual de la serie, algunos acabaran en el dormitorio). Naturalmente hay algunos más protagonistas que otros, pero los autores ya han presentado a más de una decena para este primer torneo... presentar personajes es fácil, basta con hacer diseños molones... pero si uno no los desarrolla bien... pasa a convertirse en Bleach. Y si, seguro que Alice y los hermanos italianos serán desarrollados, y sobra decir que Erina está llamada a grandes cosas en la serie, y parece afortunadamente obvio que los autores sienten debilidad por la adorable -hasta límites estratosféricos- Tadoroko... pero algunos miembros del dormitorio ya parecen condenados a ser unos ultrasecundarios que reapareceran magicamente de vez en cuando. Y eso no me mola. Meter personajes es una forma fácil de subir puestos en los ranking de la Jump, pero creo que es una solución a corto plazo que en la mayor parte de los casos se vuelve contra la propia serie.
Luego, naturalmente, están los enfrentamientos. La serie tiene un buen dibujo, unos personajes muy carismáticos y un más que saludable sentido de la comedia... pero es un manga de batallas culinarias.
Las batallas culinarias tienen un problema, y es que no pueden ser -por definición- emocionantes. En una ocasión cocinaran pez globo, sí, pero en la mayor parte de las ocasiones sólo veremos a alguien meter cosas en una olla mientras el resto miran y lo critican o alaban... y luego tenemos las reacciones, pero es complicado mantener las emoción en competiciones de este tipo. Estamos hablando de campeonatos de artes marciales... sin artes marciales. Es complicado hacer duelos culinarios, y ya ni hablar de entrenamientos. En los mangas deportivos tenemos un toma y daca, y tenemos el componente psicológico aunque estemos leyendo una partida de gó. Pero en un manga de batallas de cocina... las herramientas de las que disponen los autores son mucho más limitadas.
De momento es un manga muy recomendable, pero ahora comienza su verdadera prueba de fuego. Los enfrentamientos no han de eternizarse -pues apenas hay recursos para ello- y la presentación de personajes tiene que dejar paso a su desarrollo. Al menos es imposible que haya kame-hames, por lo que la acción no puede destrozar la comedia, y la ligereza es algo que esta serie necesita como el comer para mantenerse viva.
Ahora mismo es una serie muy entretenida, con comedia y personajes a los que se les coge bastante cariño. A ver si hay suerte y se mantiene, tras la caída a los infiernos de Beelzebub es la única serie de la Jump -al margen de One Piece, claro- que me interesa.




































