domingo, junio 14, 2015

Allí de donde ninguna serie ha regresado

Fecha estelar, la que sea. La capitana Kathryn Janeway recibe la misión de perseguir a varios maquis en las Tierras baldías capitaneando la Voyager, una nueva nave de la Federación. El problema es que, a mitad de la persecución, cazador y presa son transportados por una de las clásicas entidades todopoderosas del universo trekkie al otro lado de la galaxia. Así pues, los tripulantes de la Federación y los maquis se ven obligados a colaborar en un homérico viaje de retorno de 70 años a través de un espacio desconocido en el que no tienen amigos pero en el que no faltan enemigos...

Star Trek Voyager

Llegado un momento "La nueva generación" (ver reseña) comenzaba a mostrar síntomas de agotamiento, y puesto que Deep Space Nine era una serie extraña dentro de la franquicia que investigaba más la condición humana que el espacio (ver reseña), los dueños de la franquicia del viaje hacia las estrellas comenzaron a pensar en un relevo de los viajes de Picard. Con DS9 no había un verdadero viaje, así que se intentaba que la serie volviera a sus orígenes, con una aventura distinta cada semana.
El problema es que el formato estaba ya bastante agotado y el grifo de las ideas de los guionistas se había secado. Hay, por supuesto, grandes episodios y grandes capítulos en esta serie, pero desde que he comenzado a ver series de Star Trek esta es la primera que en mi opinión no ha superado a sus predecesoras (o no ha estado al menos a la altura).
El problema radica en la concepción misma de la serie. Al no haber Federación, al estar la Voyager perdida en el cuadrante Delta, tenía que estar todo muy bien diseñado desde el principio pues la serie no tenía mucho margen de maniobra. Y no es así. Sí, Tuvok es muy grande, como a cualquiera al que le pongas orejas puntiagudas y le obligues a mencionar la palabra "lógica" cada tres frases. Chakotai es muy carismático. Y "el Doctor" es sencillamente uno de los personajes más entrañables de todo el universo trekkie. Y Siete de Nueve es como personaje mucho mejor que todo lo que la serie destroza valiéndose de ella. Pero Harry es el personaje más plano de la franquicia. Neelix pinta poco o nada y su presencia en la serie llegado un momento es ridícula. Tom no es un mal personaje, pero tampoco es ninguna maravilla. B'elana tiene su gracia algunos episodios, pero no es un personaje bien aprovechado. Y la capitana... sencillamente me parece un personaje mal definido que en unos episodios parece querer ser Picard para en el siguiente pasar a ser Kirk o Sisko.
Hay una figura en este tipo de series muy importante: el showrunner. En Voyager no parece existir. Un showrunner define una serie, es el que marca el rumbo de esta, el que se encarga de darle coherencia a su desarrollo. En Voyager ese rumbo no existe. El desarrollo de los personajes es, como he comentado antes, errático en el mejor de los casos, Janeway es un personaje que no sabes por donde te va a salir en cada episodio y muchas de sus decisiones son contradictorias, parece que la primera directiva le importa un día si y otro no (Picard, Sisko y Kirk tenían algunos episodios extraños, pero eran pocos). El tratamiento del conflicto interno de B'elana con su parte klingom es raro. La serie considera al Doctor como una criatura viva cuando quiere. Neelix y Kes sencillamente no aportan nada especial a la serie en ningún momento, y con Siete ocurre lo contrario, es un personaje con el que los guionistas lo resuelven todo y que acaba siendo una carga para la serie por su desproporcionado peso en la historia. La sensación general es que es como si cada guión no tuviera nada que ver con los anteriores, y esto no sólo se limita al tratamiento individual de los personajes, también a las relaciones entre ellos (hay episodios de forja de amistad de personajes en la sexta temporada, cuando como muy tarde deberían de haber estado en la segunda, es ridículo... tanto como los romances improvisados que surgen de un día para otro). 
Los protagonistas de la historia. Y Neelix
La ausencia de una dirección clara podría haber funcionado en las series de Kirk o Picard, donde cada episodio era una aventura diferente. El problema es que Voyager quiere esa libertad, pero al mismo tiempo quiere tener una trama continuada... cuando le conviene. La serie tendría a priori un argumento muy interesante en la convivencia de los tripulantes de la Federación y los maquis, pero este conflicto a efectos prácticos no existe y todo se soluciona con los buenos ideales de la Federación, así mismo la serie ni siquiera explota bien el conflicto ocasionado de seguir estas directrices en una situaciones tan extremas. 
Este problema no sólo se ve en los personajes y en la propia aventura, también se puede ver en el cuadrante Delta. No hay enemigos carismáticos por la falta de continuidad de estos (obviemos la broma de los Carson), los Vidianos y los Hirógenos serían dos especies con grandes posibilidades pero la trama apenas les da oportunidades, otras razas como las de los basureros ni siquiera llegan a adquirir un estatus verdadero de enemigos. Un cartucho tan fuerte como la especie 8472 es destrozado en unos pocos episodios, y es mejor no hablar de como la serie destroza a los Borg.  
Tenemos pues una serie que intenta tener las virtudes de una serie episódica y una continuada, pero al querer abarcar ambos géneros acaba abrazando más los defectos de ambos formatos que sus virtudes. Es una serie con muchas posibilidades y con momentos absolutamente geniales... pero llegado un momento su potencial no ha sido explotado y comienza a jugar en su contra. Voyager es una oportunidad perdida. Podría ser mucho mejor de lo que realmente es.
Un ejemplo de esto es el final mismo de la serie, que escapa a cualquier lógica narrativa al no ser los héroes los protagonistas de su retorno al hogar, si no valerse de un gigantesco y trampoco Deux Ex Machina que desvirtua por completo las tribulaciones y el mensaje que la serie había mostrado hasta ese momento.
George Costanza como lider de una organización de pensadores intergalácticos
Técnicamente la serie podría haber envejecido mejor. Es una serie de finales de los 90, cuando la animación por ordenador estaba de moda, y la serie tiene algunos planos completamente digitales que en su día serían muy impactantes pero que ahora dan bastante pena (amen de que tiende a repetirlos para ahorrar costes). Este tipo de animación sigue funcionando bastante bien con las naves, pero con los personajes y los escenarios falla bastante y prefiero los clásicos escenarios de cartón piedra de la franquicia por muy pequeños que sean y el soberbio trabajo de los maquilladores.
El estilo narrativo es similar al de otras series de la franquicia, siendo bastante clásico normalmente pero teniendo algunos episodios absolutamente rompedores visual y narrativamente hablando.

Me ha quedado una reseña negativa, demasiado negativa. Voyager no es una serie tan mala como mis palabras pueden hacer creer, pero viniendo de donde viene no puedo evitar que me parezca una serie decepcionante. 

viernes, junio 12, 2015

No siempre menos es más, a veces es menos, pero a veces más a la larga es más menos que menos a la larga


UQ Holder! 82

Los últimos capítulos de UQ no habían terminado de gustarme. Creo que, objetivamente, no eran malos. Había desarrollo de personajes, se proporcionaba información al lector, el absurdo tenía su hueco en ocasiones, el clásico entrenamiento de los shonen estaba más o menos justificado y la trama, en líneas generales, avanzaba. Pero me parecía que faltaba algo. Eran capítulos que, a falta de una palabra mejor, diría que resultaban poco carismáticos.

Creo que el problema radicaba en Touta. No me parece un mal protagonista, pero tampoco es uno excepcionalmente bueno. Creo, sinceramente, que Akamatsu no puede con él. Es alegre y optimista, pero cuando ha entrado en su fase "emo" ha superado a su autor. Akamatsu no se siente cómodo con dramas ni con tragedias, lo suyo es la comedia y la ligereza de personalidades y faldas. Creo que por eso me ha gustado tanto este último capítulo. En Negima el estilo sobrecargado del mangaka saturaba y ocultaba este defecto, pero en UQ, con una narrativa con muchas menos líneas de guión este problema aparece con más frecuencia. Touta necesita a sus secundarios. No es un protagonista especialmente malo, pero creo que Akamatsu no ha aprendido aún a hacer que un personaje sólo mantenga la serie (al menos no en una serie de tinte ligeramente serio como esta UQ). Tan pronto como los secundarios disponen de páginas la comedia aumenta, y entre esta ligereza bombazos argumentales como los de estos capítulos quedan mejor que cuando son revelados a bombo y platillo ya que entonces parecen previsibles.


En este capítulo, además de unos entrenamientos bien diseñados para que los secundarios sigan siendo secundarios (Kuromaru siempre se ha presentado fuerte, Santa tiene un poder gigantesco que apenas ha entrenado y Kirie... siempre ha pasado de todo), tenemos revelaciones sobre el inesperado origen de Eva, y se nos explica algo más de la magia del universo Negima y de sus dos vertientes más poderosas. Y todo ello con una sádica maestra carismática obsesionada con el amor y la belleza que justifica incluso los efectos de sonido y cuyos clones son casi tan carismáticos.

martes, junio 09, 2015

Virtudes, y no pecados, del shonnen clásico

Nanatsu no taizai

Me atrevería a decir que "Los siete pecados capitales" es, después de "Ataque a los titanes", el shonnen más popular que nos ha dado el manga en los últimos años. E igual que creo que los titanes es un fenómeno bastante sobrevalorado (ver reseña), creo que la fama de este manga está más que merecida. Nanatsu no inventa nada, pero sabe hacer algo tan complicado como revertir muchos de los errores de los shonnen actuales. 
A partir de mediados de los 90, y hasta quizás el principio de esta década, la tendencia general en los shonnen era mezclar las batallas de Gokuh en Namek con la intronspección de Kenshin, los titanes antes mencionados serían un buen ejemplo de esta tendencia (que no siempre tiene que ser mala (ver reseña de Naruto), aunque muchas veces acaba en desastre (ver reseña de Bleach)). Creo que el éxito desmesurado de One Piece recordó que la comedia podía tener cabida más allá del capítulo 100, y así poco a poco fueron tomando más celebridad series más ligeras y menos pretenciosas como Soul Eater o Fairy Tail. Nanatsu no taizai sería el último eslabón de esa cadena.
Nanatsu vive en el borde de una navaja, y por lo que tengo entendido en el manga ya ha comenzado a sacar "contadores de poder", lo cual normalmente es sinónimo de una espiral de la que es difícil salir... pero al menos en su primer centenar de capítulos, los que más o menos adapta el anime, sobrevive, sobrevive muy dignamente. Valiéndose de todas las virtudes del género y muy pocos de sus defectos.
La historia de este manga no es nada del otro mundo, aunque tiene la curiosidad de poner un número al grupo de protagonistas, lo cual quiera o no el autor en cierta manera restringe mucho las posibilidades de alargar hasta el infinito la historia. Básicamente tenemos a una princesita indefensa y tontilla que busca a un grupo de héroes proscritos para acabar con los caballeros que están aterrorizando su país en lugar de defenderlo. Tenemos conspiración y tenemos esoterismo con mucha magia en una suerte de Inglaterra medieval en la que conviven varias razas (humanos, gigantes, demonios y hadas, principalmente) y donde entre los humanos hay varias naciones y guerras entre ellas.
Pero, tenemos, por encima de todo, ritmo. La serie no es argumentalmente nada del otro mundo, y los giros de guión que no tienen a Gowther son algunas veces previsibles... pero todo se sucede muy agilmente y sin apenas pausas. El ritmo tan elevado podría ser un problema, pero el tono distendido y ligero lo evita, hay muertes y hay tragedias... pero en líneas generales en la serie prima el humor y muchas situaciones se resuelven de una forma cuasi absurda, con combates extraños y con combatientes que por uno y otro bando en ocasiones son auténticos idiotas, idiotas carismáticos, pero idiotas. Tenemos un poco de fanservice inócuo y la mayoría de los personajes son muy tópicos, así como algunas de las situaciones... pero la mezcla esta muy bien hecha y la historia, al menos de momento, funciona.
Técnicamente no es una serie que vaya a marcar un antes y un después en la historia de la animación, pero tiene un nivel medio más que aceptable y en ocasiones se marca algunas secuencias muy dinámicas en los combates. Los diseños son muy coloridos y son también distintos a lo habitual, con lo cual es una serie que de primeras tiene más personalidad visualmente que la mitad de lo que vemos por pantalla. La única pega sería, eso si, la censura, que sin ser excesiva y tirar de trampas (en plan una amputación se convierte en un corte) en ocasiones se nota.
Creo que llamar imprescindible a este título sería excesivo, pero si que creo que es tremendamente entretenido y un ejemplo de lo que el shonnen más clásico significa. Absolutamente recomendable.

sábado, junio 06, 2015

It's not the eye of the tiger

One Piece 789 - Lucy

El anterior capítulo me pareció muy flojo. Este también.

No es culpa de la historia. Veo a donde quiere llegar Oda, y va a ser un final glorioso. Y además las vistas están siendo muy buenas. Tenemos ese ejercicio de exquisita crueldad por parte de Doflamingo en el que Rebbeca está a punto dematar a Violeta. Tenemos a ese Law participando un poco más en la derrota de su némesis. Tenemos a los gladiadores y a Mansherry sufriendo por no poder empujar la jaula mientras Riku espolea al resto un último esfuerzo. Y tenemos, por encima de todo, a un personaje incialmente menor al que mi hermano y yo en un alarde de no muy elegante ironía llamábamos el “comentarista de corridas”. Gatz apareció de la nada hace unos capítulos, y aquel ya fue un gran momento, pero no se ha quedado en ese discurso de agradecimiento a Luffy y ha extendido sus palabras a toda la isla. Gatz se ha comido los últimos capítulos de la serie con esa memorable forma de convertir el enfrentamiento entre Luffy y Doflamingo en la gran final del coliseo. Es un personaje que no puede hacer nada más, es un comentarista, un “speaker”, no tiene fuerza física y todo su poder e influencia radica en las palabras. Esa es su única fuerza, y es la ha utilizado para salvar a Violeta y a una Rebbeca que hasta hace poco odiaba. Es algo  100% One Piece. La forma de provocar al shichibukai y de enaltecer al héroe anunciando además un KO de un golpe es sencillamente épica.
Si eres un manga de Boxeo puedes usar cuentas atrás...
si no... tienes que justificarlas muy bien
Ahora bien, esa épica cuenta atrás es también una gran cagada. No tan grande como la Jaula de Pájaros. Pero casi. Y más extraña todavía. La Jaula de Pájaros puede comprenderse como la gran amenaza final que pone contra las cuerdas a toda la banda y sus aliados. Pero esa cuenta atrás es, sencillamente, algo ridículo. Ya de por si el combate contra Doflamingo ha resultado algo forzado con sus giros de acontecimientos puntuales para alternar el protagonismo entre Luffy y Law. Pero que la marcha 4 acabara como acabó fue demasiado anticlimático, no ya por el hecho de que a Luffy le queden varios escalones por subir, si no por ese absurdo parón de 10 minutos. Me gusta que cada marcha tenga un hándicap, lo veo hasta lógico. Y no estoy en contra de la debilidad de Luffy tras el uso de su última técnica (aunque cuando Gatz lo rescató hace unos capítulos dijo que no tendría problemas para huír pero que eso dejaría indefensos al resto, de eso Oda se ha olvidado… pero es que al mismo tiempo es lo que ha hecho). El problema son esos absurdos 10 minutos medidos con la precisión de un reloj atómico. Las cuentas atrás son muy épicas y muy agradecidas narrativamente, pero son sencillamente inviables con algo como la recuperación de un esfuerzo.

El anterior capítulo me pareció muy flojo. Este también. Y me jode, porque Dressrosa es una saga que me encanta. Una saga con algunos de los mejores momentos de la serie y algunas de las mejores muestras de maestría de Oda. Y al mismo es una saga con algunas de los momentos más forzados argumentalmente y algunas de las decisiones narrativas más torpes del mangaka.

miércoles, junio 03, 2015

Raros, Bonds raros

Continuo con mi repaso a la saga de Bond analizando en esta ocasión las películas más raras de la saga, aquellas que no podría agrupar bajo una subsaga basada en el actor principal (aunque Timothy Dalton hizo dos y me duele un poco que esté en esta entrada que parece dedicada a Bond menores o extraños).

Casino Royale

La droga. Sólo eso puede explicar esta película. "Casino Royale" es una parodía de las películas de Bond, con un Bond "original" retirado que entrena a sus sucesores para que estos acaben con una organización que esta acabando con los agentes secretos de todo el mundo. La serie se dedica a reirse de los tópicos de Bond con no pocas referencias al personaje que interpretaba Connery en esos momentos y todo lo que se asociaba a él. Tira de humor inglés y de absurdo, pero además vive de toda la psicodelia de los 60.
La película tiene un ritmo raro, donde se suceden escenas que no parecen en verdad conectadas entre ellas en ocasiones, con personajes que aparecen y desaparecen y una trama que en ningún momento parece tener sentido alguno. E igual que te pone varios minutos de penoso número musical, hay escenas que se suceden sin apenas transición y que no sabemos porque suceden. Y todo ello sin contar con su media hora final, donde sencillamente hay que desconectar el cerebro porque nada de lo que veamos tendrá lógica alguna.
Tiene partes aburridas, y tiene gags y secuencias absolutamente memorables. Es una película rara, surreal, hija de unos tiempos en los que parece que la gente fumaba cualquier cosa que se pudiera quemar. Una de esas películas para ver con amigos y con cervezas.

Al servicio secreto de su majestad

George Lazenby sólo tuvo una oportunidad para ponerse el traje de 007. Y es una pena, porque el suyo es un buen Bond. Bebe demasiado del Bond de Connery, y le falta algo de la porte y la presencia de este, pero en líneas generales funciona bastante bien.
El actor lo hace bien, aunque no tenga tiempo de hacer suyo el papel y diseñar su propio Bond, pero el mérito no deja de ser del guión. Bastante sólido (exceptuando alguna chorrada como la hipnosis para perder el miedo a los pollos y la surreal alianza con un jefe de la mafia). La película está supeditada, por supuesto, a los tópicos de la serie, pero la trama es relativamente sencilla y funciona, y vemos a un Bond haciendo un trabajo de campo creíble y conectando cabos. La acción podría estar algo mejor rodada, pues el estilo de peleas con puñetazos sin movimientos anteriores no termina de gustarme, pero en líneas generales se sienten peleas reales, con puñetazos que duelen e incluso algún momento que bordea el gore. Y si en las películas anteriores habíamos tenido batallas submarinas o con ninjas, en esta se apuesta por la nieve, con persecuciones y persecuciones, con tiroteos, peleas e incluso avalanchas... y están mejor rodadas de lo que uno imaginaría.
Sin embargo tengo que decir que si por algo sorprende este Bond es por hacer evolucionar al personaje, dándole un enfoque más humano y permitiendo que el personaje se mueva hacia adelante. Es, probalmente, la película de Bond con el final más amargo e interesante de todas.

Nunca digas nunca jamás

En el 83 Connery volvió a ser Bond en esta película, un remake de la original "Thunderball" propiciado por jaleos de derechos e intereses económicos. El argumento es, a grandes rasgos, el mismo de la película que el escocés rodó casi 20 años antes, aunque se traslada la acción a otros escenarios y se añaden algunos cambios para ponerlo al día.
La película, eso si, por si a alguno le cabía alguna duda, es más o menos igual de mala. La película sigue manteniendo una amenaza "de perfil bajo" (para lo que es habitual en Bond) y eso le sigue sentando bien, aunque en su defecto hay que decir que al intentar meter elementos informáticos -o adaptar un poco los disparates típicos de la saga a la década de los 80- fracasa estrepitosamente. Esta no es una serie hecha para las leyes de la física.
En lo que si mejora la película a la original es en la acción. Absurda, por supuesto, y con cosas tan absurdas como una persecución a caballo por una fortaleza con árabes en celo... pero son secuencias más cortas y menos caóticas que las interminables secuencias originales.
Connery vuelve, y tras la transformación del personaje por parte de Moore, es divertido verlo con su violencia franca y su misoginia superlativa que hace enloquecer a las mujeres (si los malos normalmente quieren que Bond se rinda ante la genialidad de sus malvados planes, aquí tenemos hasta una mujer obsesionada porque Bond la certifique como su mejor aventura).
La película es todavía más anacrónica que la original y hay que tomársela como lo que es, un divertimento absurdamente machista y exagerado que es paródico aún sin pretenderlo y que está protagonizado por un Connery bastante bien envejecido.

Alta tensión


El Bond de Dalton es un Bond con todas las de la ley. "Alta tensión" me ha sorprendido muy gratamente, y Dalton me parece un gran Bond que unicamente falla en lo que no es culpa suya: la herencia.
La película me parece magnífica en su parte central, donde tenemos una trama de espionaje con agentes dobles y giros de guión. Se nota que la saga evoluciona y muestra una trama más acorde a la época, sin flipadeces, y también sin concesiones pues tenemos a un Bond duro que no duda en mentir o hacer lo que haya que hacer para conseguir llevar a cabo su misión. Un Bond que además apenas piensa con la bragueta... y es aquí donde encontramos el problema de esta película.
La película es muy entretenida, y creo que es bastante sólida. Pero tiene un problema, y es que es una película de Bond. Así, tenemos una trama trabajada y una historia con ritmo... y ocasionalmente todo se va a la mierda por alguna secuencia absurda de acción o algún chiste francamente fuera de lugar. El Bond de Dalton es más duro y más serio que el de Connery, y francamente bajo esas circunstancias desentonan bastante momentos dignos de la más surreales épocas de Moore.
En esta película intentan hacer cosas nuevas, y algunas les salen bien, y otras mal (como el clásico villano bufón ochentero o esa horrible música electrónica tan propia de la época), y además la película envejece mal por anacronismos tan curiosos como el ensalzamiento de los talibanes (grandes aliados de Occidente al final de la Guerra Fría). Pero lo que estropea la película son las secuencias absurdas, los gadgets exagerados, la estupidez de la chica y otros tantos clichés de la franquicia. Es una buena película, pero se nota que el Bond de Dalton aún no tiene su identidad definida y le fuerzan a abrazar las tradiciones de la saga.

Licencia para matar

Dalton se despide de la franquicia sin poder brillar. El suyo es un Bond extraño. A finales de los 80 la saga estaba en decadencia porque sencillamente no era lo que la gente quería ver, y el Bond duro, oscuro y humano de Dalton que intenta tomar cosas de los clásicos de acción ochenteros entra en conflicto con todo lo que conlleva una película de 007.
El argumento de esta película es el de cualquier película de la época protagonizada por Schwarzenegger, un amigo del prota es muerto -aunque absurdamente sobrevive a una piscina de tiburones- y el protagonista comienza una venganza en la que se enfrentará a un gran capo de la droga. El argumento no es nada del otro mundo, y aunque la película mete algún que otro giro de guión curioso, en general es una historia que va sobre seguro y que no arriesga nada. El problema es que es una película de Bond. Dalton hace un buen papel, y la idea de un Bond renegado es muy potente... pero las chicas Bond se notan forzadas como pocas veces, e incluso diría que el villano tiene demasiados secuaces, de los gadgets o del absurdo de algunas de las secuencias de acción mejor no hablamos (aunque hay que quitarse el sombrero ante la última secuencia de la película, de las persecuciones más espectaculares que alguien debe ser capaz de imaginar).
Es una pena. La película intenta aunar la ligereza de Bond con la espectacularidad y carencia de complejos del cine de los ochenta, y el resultado me parece algo raro que no termina de funcionar en ninguno de los dos sentidos.

domingo, mayo 31, 2015

¿Es la jaula de pájaros la mayor cagada de Oda?

One Piece 788 - Esta es mi lucha

Entiendo lo que quiere hacer Oda. Y me gusta. Me gusta la idea de toda la ciudad empujando para que así, al final, la derrota de Doflamingo sea total. Y aunque Viola frente a Doflamingo sea un poco absurdo es una idea que me gusta y que vaticiné hace unas semanas, emotivamente es una escena muy fuerte, y más lo será cuando tome el testigo Rebbeca. Me gusta que Mansherry luche como pueda. Me gusta toda la ciudad sacrificándose por esos segundos extras para un Luffy en el que confían absolutamente. Tolero incluso ese Fujitora que, si bien como Almirante parece que quiere guardar las apariencias de apoyar a Doflamingo, como hombre quiere apoyar anonimamente en ese esfuerzo común que parte de Zoro.

Pero...
No me gusta la jaula de pájaros.
No sé si el Kyuubi podría escapar, aunque doy por hecho que cualquier Uchiha que se precie
 podría hacerlo, pero la pregunta es...
¿Como se sentiría Neji dentro de la Jaula?
No me gustó en su día la fruta de Sugar, con un efecto tan poderoso que aún a día de hoy creo que sólo podría justificarse si fuera un arma ancestral. Me gustó menos aún lo de los clones de hilos, es un recurso que odio. Pero Oda se está superando, para mal, con esta jaula de pájaros.
Entiendo la necesidad de un catalizador para el drama, entiendo la necesidad de una amenaza global que de al lector la sensación de premura y agobio. Me parece que Oda esta manejando bien la infinidad de personajes de esta saga en ese sentido dándoles este último momento de esfuerzo grupal heróico.

Pero...
No me gusta la jaula de pájaros.
¿Podría escapar Freezer? Y, caso de que no...
¿Podrían hacerlo los androides?

Oda se las ingeniado con bombas, relámpagos, buster calls, barcos gigantes o nubes de veneno, o simplemente con enemigos muy poderosos para generar esa sensación de inevitable cuenta atrás hacia el fin... algunas veces se le han notado más las trampas y otras menos. Y todos recordamos chapuzas memorables como salvar a Pell, recurrir a la tontería de las llaves en Ennies Lobby, teletransportar a Mr.3 a la plataforma de ejecución o, sencillamente, algunas decisiones derivadas del haki o de esas frutas tan random como Deux Ex Machine que últimamente se gasta.
Pero me parece que con Doflamingo y su surreal uso de la fruta, por mucho haki del rey, por mucha inteligencia y por mucho despertar... esta siendo demasiado forzado. Entiendo que este es el Nuevo Mundo y que Oda quiere rizar el rizo con esa jaula asesina sobre un paisaje de Dalí.

Pero...
No me gusta la jaula de pájaros.
Si Doffy fuera miembro de la Brigada Fantasma y se enfrentara a Kurapika...
¿Cómo sería el combate?
¿Y si añadiesemos a la pelea a Shun de Andrómeda?

Entiendo lo que Oda intenta hacer, y creo que los momentos de los personajes funcionan... pero me habría gustado que Oda lo hiciese de otra forma, o que al menos explicara algo mejor porque esta técnica es tan ridiculamente fuerte. Entiendo que Fujitora no está ejerciendo todo su poder -lo cual, aunque entendible hasta cierto punto, es muy discutible-, pero la jaula es tan bestia que parece que ni un Almirante pudiera destruirla... así que uno no puede evitar preguntarse que habría pasado si Doflamingo la hubiese lanzado en Marineford (aunque en ese caso, uno no encerraría a Barbablanca...).

Si pensamos que Doflamingo es más o menos igual de fuerte que un Almirante... ¿Cómo es que uno de estos no podría acabar con esta técnica? (además creo que está claro que los hilos tienen haki, con lo que un logia o un Buggy seguramente no podrían pasar libremente a través de ellos).
One Piece no es un manga de estrategia hasta el nivel de que el ataque más poderoso de un personaje sea un ataque de "zona" (quizás Barbablanca, pero con su habilidad parecía algo natural).
Damos por sentado que un Emperador podría acabar con la Jaula, pero viendo lo que está siendo necesario para frenarla ligeramente uno no deja de preguntarse como acabaría Shanks con ella.

¿Podría escapar Superman?
¿Y un Batman que no fuera el del 66?
¿Y una Wonder Woman no plana?
¿Y un Aquaman pre-Momoa?
¿Y un Linterna Verde no interpretado por Ryan Reinolds?
¿Y flecha verde?
¿Existe un actor menos expresivo que Stephen Amell?
¡Premio!
Y si se tatuara Dressrosa... no preguntemos donde iría el coliseo

viernes, mayo 29, 2015

Sempais

Chihayafuru 146

Esta última subsaga de Chihayafuru podía considerarse medio de relleno, medio decepcionante. Era, claramente, una minisaga que tenía que ser tranquila tras el torrente emocional previo. No obstante, nuevamente, y aún a riesgo de perder la poca objetividad que creo que tengo con esta serie, me tengo que quitar el sombrero ante su autora. Como dije en una reseña anterior, Suetsugu es como Roger Federer, lo hace todo sencillo, tan sencillo que parece fácil. Nada más lejos de la realidad, lo que hace esta mujer es tremendamente complejo. Chihayafuru no se está alargando hasta lo indecible como, mal que me pese, le sucede a Skip Beat. Chihayafuru sigue teniendo su final a la vista, y en cada capítulo avanza hacia él.
Y en estos capítulos hemos visto progresar a Chihaya, Taichi y Arata, pero a su sombra los secundarios les han ido robando el protagonismo hasta culminar ese golpe de estado con el capítulo de esta semana. Un capítulo en el que vemos como todos los personajes han crecido y continúan haciéndolo. Todos los apoyos que Chihaya consiguió para su club ahora son miembros de este de pleno derecho y actúan con completa independencia para conseguir lo mejor para cada uno de ellos y para el club en si. Naturalmente en los grandes momentos todo dependerá de quien tiene que depender, pero no son personajes sometidos a Chihaya.
En los mangas deportivos normalmente el protagonista es un novato de primer año, y estos mangas recurren a sempais muy carismáticos que portan la voluntad de unos antecesores que les influyeron mucho... y normalmente esto acaba siendo un lastre para el manga en cuestión porque ha de resolverlo todo en un año para no perder a estos personajes y eso siempre parece muy surreal. No en Chihayafuru, en este manga hemos visto crecer de la nada al club de karuta, y ahora vemos como los que en un momento fueron novatos sin apenas interés por el juego son ahora sempais que sirven de inspiración a sus kohais y que auguran un club competitivo incluso para cuando ellos y su carismática y atolondrada líder hayan dejado el instituto (protagonista que no tiene casi nada que ver en esta saga y cede su protagonismo al "ente" del propio club).
Y con este planteamiento Suetsugu consigue además otro objetivo: evitar un torneo. El torneo local, ya varias veces disputado, carecía de sentido. Serían partidas sin emoción porque sabríamos como acabaría y como mucho podíamos tener a una Chihaya "emo", que es algo que creo que nunca queda bien. En su lugar tenemos un torneo que practicamente es ignorado y que se supera con algunas frases de unos miembros del club a otros y una potenciación de personajes que requerían su pequeña cuota de protagonismo y que necesitaban crecer para poder escudar a la Chihaya en futuras batallas.
Capítulo y saga... modélicos.

martes, mayo 26, 2015

La dura vida de un juego de culto

Earthbound

Ness es conocido por Super Smash Bros (ver reseña). Si, naturalmente había gente que conocía este juego antes de que apareciera en la popular saga de lucha de Nintendo (de hecho si el juego no fuera extraordinariamente popular en Japón no sería uno de los 12 grandes veteranos de los Smash), pero fueron sus duelos con Mario, Link y cía los que colocaron a este personaje en el punto de mira del público y descubrieron a Nintendo el potencial de su nueva saga para revitalizar otras menos conocidas (como Kid Icarus confirmaría después (ver reseña)). No soy un fan de Ness en Smash, de hecho es un personaje que no me gusta demasiado, pero no puedo negar que el truco publicitario de Nintendo ha triunfado conmigo y que a lo largo de los años han conseguido inculcarme el deseo de querer viajar a Onett y conocer a Mr.Saturn para poder juzgar esta saga por mi mismo. La aparición de este juego en la consola virtual de WiiU -en su versión norteamericana, completamente en inglés- ha sido la oportunidad que necesitaba habida cuenta de mi animadversión hacia los emuladores.


Earthbound es un juego de culto, porque no podía ser otro tipo de juego. Su base jugable es sólida y bastante clásica, pero tiene tantos elementos extraños en su diseño artístico y su historia es tan intima que el juego no podía aspirar a otra cosa que a ser un juego de culto. Su historia y el hecho de que sus protagonistas sean niños pueden llevar a pensar que era un juego comercial, pero aunque ya en Super Nintendo la dificultad de los juegos se había visto reducida con respecto a NES, este juego y su género seguían siendo poco accesibles. Incluso en Japón creo que no es un juego para niños pequeños por su dificultad, y en general creo que no es un juego para niños porque estos normalmente juegan a ser adultos. Es un juego para niños grandes que anhelan los sueños de la infancia. Su máximo artífice es incluso un escritor / ensayista japonés llamado Shigesato Itoi, es un juego cuyo experimental con claras ambiciones artísticas.

Ahora bien, ¿qué me parece como juego? ¿lo considero recomendable? Pequeñas grandes cuestiones que pretendo responder a continuación.

Me parece un buen juego, pero me parece también uno de esos extraños juegos que tienen grandes virtudes y al mismo tiempo grandes defectos. Por lo tanto, no me parece un juego especialmente recomendable. Es original, y desde luego es inusual ver juegos como este, pero no es un juego para niños o gente con pocas tablas en los juegos de rol. Es un juego duro y difícil, casi más digno de ser jugado por su interés histórico y cultural que por su jugabilidad en sí, y creo que esto dice mucho -y no necesariamente bueno- de un videojuego.

Es un juego en el que la historia juega un papel muy importante, dando protagonismo a los niños y pareciendo toda la aventura sacada de la imaginación de estos. Hay marcianos, hay robots, hay zombies, hay gente aburrida y mil y una chorradas más sujetas a una doble interpretación de anhelo de juventud y sueños de inocencia y felicidad. Ahora bien, este guión, que tiene grandes momentos y también da lugar a gags muy buenos, tiene ciertos problemas de pretenciosidad. La historia es tan importante que engulle muchos otros aspectos del juego. El guión conlleva una dirección artística brutal que consigue camuflar o paliar unos aspectos técnicos muy discretitos, con unos personajes pequeños y no muy definidos, y unas animaciones arcaicas y carentes de frames. No obstante, la importancia del guión también juega en su contra al relegar la jugabilidad a un papel menor. 

Las opciones que tenemos en batalla son muy simples. Soy un gran defensor de que los roles sean muy cerrados en estos juegos, y en este juego los personajes están muy diferenciados y te obligan a usar a cada uno de ellos de una forma distinta, pero aún así me parece que disponemos de demasiadas pocas opciones... si bien es justo decir que el juego maneja estas a la perfección y nos propone auténticos retos en unas batallas en las que hemos de utilizar nuestra inteligencia y todos nuestros recursos mucho más de lo que inicialmente podríamos pensar. No tendría queja en este sentido de no ser porque nos encontramos con temas como un inventario muy reducido o una lista de conjuros demasiado escasa que nos impide -por ejemplo- resucitar a un compañero caído, entiendo que estas decisiones forman parte de la dificultad del juego, pero me habría gustado que estuvieran implementadas de otra forma y no castigaran tanto al jugador. Estas que he mencionado son decisiones jugables y -gustándome más unas que otras- las tolero e incluso las aplaudo, pero bajo ningún concepto defenderé las aspiraciones literarias del juego, repleto de largos diálogos y conversaciones irrelevantes y chistosas en su mayoría. 

Es un juego muy lento de jugar, con un ritmo extraño que en ocasiones parece estar más cercano de una aventura conversacional que de un juego de rol... y además no podemos ignorar estas conversaciones pues la dificultad y la libertad de acción del juego son muy elevadas y tenemos que estar atentos a cualquier pista pequeña para proseguir nuestro avance en la aventura. La duración del juego estaría entre las veinte y las treinta horas. No es especialmente largo, pero tiene muchos diálogos y su dificultad es bastante elevada, con lo que es relativamente normal atrancarse un poco en algunos puntos.


Es un juego curioso, y es distinto a lo que uno suele encontrar en el mercado y por ello me parece recomendable para los jugadores más curtidos que busquen cosas distintas. Pero desde luego no me parece uno de los imprescindibles del catálogo de Super Nintendo. Tiene grandes virtudes, pero también grandes defectos.

domingo, mayo 24, 2015

No veáis esta serie

Gundam build fighters try


No veáis esta serie. Así de sencillo. Coge todo lo que hacía entretenida a la serie original (ver reseña), y en el mejor de los casos lo plagia descaradamente... en el peor lo sustituye con ideas propias tan originales como tías con más tetas, robots que se mueven por el poder de la amistad, mechas de juguete que desafían cualquier lógica de la física más allá de lo concebible en una ficción, un prota al que en sí no le gustan los mechas y una ausencia total de estrategias en los combates a pesar de ser combates por equipos.
No es que la primera temporada sea algo para estar revisionando todos los días, pero mejor volver a verla que ver este desastre.

jueves, mayo 21, 2015

¡Sed testigos!


¿Buscas una carrera memorable?
El cine nos ha dado escenas memorables...

Las cuadrigas de Ben-Hur
Bueno, es un clásico
La góndola de Moonraker

Bueno es... Moonraker
La carrera del Episodio I
Buen intento Georgi, aunque lo del niño lo jodia
Casa Cristo de Speed Racer
Esta es ya una opción muy a tener en cuenta

Pero desde hoy en mi ranking de persecuciones automovilísticas el puesto más alto lo ocupa...


Mad Max: Fury road

No he visto las "Mad Max" anteriores, siempre he querido hacerlo, pero nunca lo he hecho. Los trailers de esta película no me llamaban demasiado la atención, pero conforme se ha ido estrenando ha pasado a ser una de esas películas que arrasa en foros y críticas de webs. Internet normalmente es bastante benévolo con el cine que a mi me gusta, pero incluso bajo ese punto de partida se pueden encontrar ocasionalmente películas con las que la red de redes es especialmente entusiasta. Esta es una de ellas. Esta es una de esas películas que muy ocasionalmente aparecen con el potencial para redefinir su género.
El punto de partida de esta película es muy simple. Furiosa, una lugarteniente de uno de los caciques del desértico futuro post-apocalíptico de muerte y gasolina de la franquicia, decide huir con parte del harem de su líder en busca de un futuro mejor. Naturalmente Joe "el inmortal", el susodicho cacique, la perseguirá con toda su horda y varias más. A esta persecución se verá arrastrado Max contra su voluntad, encontrando en el ayudar a Furiosa y el resto de mujeres una redención contra los fantasmas de su pasado. El argumento de la película es sencillo y el guión es muy parco en palabras, pero la película no necesita más (aunque tengo que decir que la resolución me parece muy forzada y simplista en su planteamiento).
En esta película sólo importa una cosa: la acción. Y la acción de la película es monumental. No recuerdo haber disfrutado tanto con la acción de una película en años. Es una acción continuada. Hay pequeñas secuencias, claro, pero en líneas generales las dos horas de película se sienten casi como una única e interminable huída hacia ninguna parte. Y dentro de esta persecución interminable se suceden infinidad de variantes y cambios que hacen que cada secuencia sea distinta a la anterior, todas salvajes y bizarras, todas alocadas y espectaculares, y todas en cierta manera lógicas e inevitables. Los ataques llegan desde todos los ángulos y de todas las formas posibles, y uno tiene la sensación de que verdaderamente los habitantes de ese mundo se han adaptado a ese tipo de contiendas y han desarrollado todas las opciones lógicas de defensa y ataque, así como algunas demenciales. La exageración y la locura son la seña de identidad de la película, tanto en la acción como en los diseños que protagonizan esta, con unos personajes y unos vehículos sencillamente demenciales. Señalar, no obstante, que siendo una película con una calificación bastante adulta, apenas hay gore o desnudos; Mad Max muestra la crudeza de un mundo y no se contiene, pero tampoco se recrea para nada en ello. 
Curioso también como una película tan salvaje y aparentemente enfocada hacia el público masculino está protagonizada en verdad por una mujer y su séquito, siendo Max un secundario de soporte que no tiene más interés en la historia que la de un afán redentor. Curioso, y afortunado también, que la película no caiga en la tentación de establecer un romance entre los protagonistas, algo que argumentalmente sería casi ridículo en el loco mundo de Mad Max.
La película es más simple que el mecanismo de un botijo. Pero funciona, funciona extraordinariamente bien. Es un entretenimiento de primera, con unos personajes carismáticos a los que se le coge cariño enseguida, una acción constante, variada e impecablemente rodada. Tecnicamente la película tiene una fotografía, una paleta de colores y un diseño de producción sencillamente descomunales. La música cumple y es coherente con el mundo. Los actores están bien. El ritmo de la película es poco menos que perfecto.
Para todos aquellos que sepan que entraran a ver una película de acción demencial, absolutamente recomendable. 

martes, mayo 19, 2015

Conociendo la auténtica Ankh-Morpork

Perillán

La carrera de Pratchett es muy prolífica, sobra decirlo, pero este es mi primer contacto con su literatura fuera de Mundodisco... lo cual habría que entrecomillar.
La saga de Mundodisco está algo en decadencia, al más que obvio problema de salud que acompañó a Pratchett durante los últimos años y que culminó con su muerte hace unos meses, se le unía cierto estancamiento, cierta tendencia a la repetición. No obstante, también es indudable que la calidad literaria de Pratchett y lo sutil, afilado e ingenioso de su pluma no han hecho si no mejorar con los años y la experiencia. 

Esta "Perillán" es un buen ejemplo de su talento. Pratchett abandona Ankh-Morpork para viajar a la ciudad en la que esta se basa: el Londres victoriano, y ahí desarrolla una aventura de Mundodisco sin las restricciones que este universo le impone. No se ve obligado a que la aventura coexista con la magia, no necesita inventar alguna forma arcaica de una tecnología actual, y no tiene que invitar a Vetinari, Zanahoria, el Bibliotecario o Vimes a la función (aunque hay un personaje muy secundario que es Vimes 100%). Pero Perillán es el clásico pillo de buen corazón que no desentonaría en Mundodisco, y los personajes que le rodean ven la vida bajo el mismo enfoque que tantas veces hemos visto en la saga más célebre del autor, y sobra decir que todos los recursos narrativos y humorísticos del autor, así como sus estructuras narrativas, están en el libro.

Pero Pratchett tiene libertad en este libro, y eso se nota y se agradece. El libro esta muy estudiado y cohesionado, con muchos pasajes preparados para que el autor exponga plantee sus filosofías, así como intente que el lector se haga algunas preguntas. Pratchett disfrutó escribiendo el libro y documentándose sobre él, pues estando ambientado en el mundo real puede echar mano de muchas personalidades, ubicaciones y situaciones de la época e intentar recrearlas (al tiempo que la ambientación real permite que su ironía y su crítica sean más corrosivas). Puede que se me haga algo raro ver a Sweeney Todd por las páginas del libro, pero como un fan de sus libros me parece una gozada ver a Dickens convertido en personaje.
No es la mejor novela de Pratchett, pero es un libro muy trabajado y bastante fresco. Muy recomendable para cualquier fan del autor, y también un buen libro para iniciar a profanos en el tema.

sábado, mayo 16, 2015

El rey De los piratas

One Piece 786 - Gatz

Advertencia: 
Posiblemente esta entrada sea una flipada del auto en la que ve más de lo que realmente hay en la historia.
El último parráfo puede ser considerado directamente un puñado de fantasías locas de un fanático de la serie.
 Consulte con otros lectores en caso de concordancia.

Olvidemos la marcha cuarta y las frutas despertadas. Es pasado, y en el caso de las despertadas no el mejor a recordar. Ignoremos ese futuro en el que Zoro aún se lucirá con la Jaula de Pájaros y donde el fanservice tomará forma de Sabo. No pensemos en Big Mom y Sanji. No conjeturemos sobre la visita de Akainu a Mariejoa. No tengamos prisas por saber de Kid y el resto de Supernovas en su batalla contra los Emperadores. Pasemos por alto incluso esa nueva referencia a la caza de usuarios de la banda de Barbanegra.

Este capítulo pertenece por completo al rey de los piratas. Y empleo el presente, no el futuro.

No recuerdo si en este enfrentamiento Luffy ha mencionado su famoso "voy a ser el rey de los piratas", creo que no lo ha hecho contra lo que es su costumbre, y me parecería significativo -si no me equivoco- porque en esta ocasión Luffy está hablando con hechos, no con palabras. Un rey es un líder, alguien que dirige y gobierna, pero también -en el sentido más idealista de la palabra- es un referente, alguién que espolea al resto a dar lo mejor de sí. Eso es lo que está haciendo Luffy. El pirata de goma no tiene que gritar a los cuatro vientos que quiere ser el rey de los piratas, un rey no lo es por elección ni por nacimiento, un rey lo es cuando otros le consideran tal. Esa es la habilidad más terrible de los mares que Ojos de Halcón mencionó. Eso es lo que ha hecho que saga tras saga se unan aliados a Luffy que van desde unos simples aldeanos esclavizados por un tritón a la tripulación del hombre más poderoso del mundo. En esta saga Oda esta jugando como nunca con esa idea. Primero se unieron a Luffy los gladiadores más poderosos y carismáticos, los "buenos". Pero ahora Luffy ha conseguido que se unan a él "los malos". Hasta ahora muchas de sus hazañas se han mantenido en secreto. Incluso algo tan importante como la caída de Enies Lobby sólo fue visto de primera mano por poca gente. En Marineford fue un factor de poca importancia. En la isla submarina el enemigo era débil. No más. El rol de salvador, inicialmente otorgado a Usopp en pos de la comedia ha regresado a Luffy ante la mirada absorta de un "par" como Law y miles de atónitos ojos más. Luffy ha humillado a Doflamingo, aunque este se haya levantado y aún vaya a dar guerra. Luffy le ha derrotado. Los capítulos que faltan hasta la caída del Shichibukai son mero trámite. Ya ha sido derrotado. Y lo ha sido por un "novato". Naturalmente Luffy no es un don Nadie, pero Doflamingo era distinto a sus anteriores enemigos, era alguien de los grandes, uno de los grandes nombres en la cima de su poder. Alguien que todos consideraban intocable, protegido por los favores del Gobierno y los Emperadores, y por su propia fuerza. Alguien que había construido un imperio. Y Luffy, ante los ojos de todos, lo ha derrotado. Y lo ha hecho con debilidad. Luffy no es tan fuerte como para acabar con Doflamingo sólo, es vulnerable y eso lo hace cercano. Y eso y la arenga del referente moral de Dressrosa -Riku- ha despertado el heroismo y el sacrificio de un país entero. En estos momentos, como en ningún otro, encontrándose muy debilitado, Luffy es más rey de los piratas de lo que nunca lo ha sido. Y lo es frente a Doflamingo. Probablemente estemos viendo la Voluntad de D y el Haki del Rey en su sentido más espectacular y peligroso. Doflamingo adiestró a los miembros de su banda para poder darles la orden de "muere por mí". Luffy jamás siquiera contemplaría la posibilidad de decir esas palabras... pero los que hasta hace poco no le conocían o incluso eran sus enemigos están dispuestos a morir por él por voluntad propia. 

Lo mejor es que la saga aún puede mejorar. Los gladiadores masillas tendrán su pequeño momento de gloria (aunque me gustaría que Oda justifique porque no usará el "parasito" de Doflamingo), pero sería glorioso que el mangaka fuera lo suficientemente valiente para ir un paso más allá. Tenemos un país cuyo centro es Doflamingo, un villano que odia ser menospreciado y con complejo de Dios. ¿Qué mejor que no fuera Luffy el que lo derrotara si no alguién débil? Law debería tener una opción para un último ataque que acompañará con una sonrisa. Un disparo desde la lejanía de Usopp sería glorioso. Y una batalla de Doflamingo contra la familia Riku unida que acabará con Rebecca quitándole las gafas y la sonrisa al rey usurpador de un espadazo me parece que sólo sería superado por el hecho de que el golpe final que derrotara al shichibukai viniera de las manos de Bellamy.

miércoles, mayo 13, 2015

Una reunión muy acelerada

Los vengadores: la era de Ultron

Es difícil reseñar esta película. Me parece, al mismo tiempo, mejor y peor que su antecesora (ver reseña). Y es una película incompleta, donde se nota que muchas escenas se han quedado en la sala de montaje y donde claramente estudio y director tenían visiones distintas. Soy un fan de Whedon, así que no puedo hacer otra cosa que ponerme de su parte ante lo que esta película pretendía ser: intima y oscura. 
Tenemos a "Los vengadores", los héroes más poderosos de la Tierra, y tenemos a Thanos en la sombra. Y tenemos mucha acción, batallas espectaculares muy pedidas por los fans como el Hulk vs Hulkbuster, secuencias primorosas como la de Mercurio apartando ciudadanos, y varios planos secuencia y "páginas dobles" (de hecho en algún momento se puede decir que la película abusa de este recurso visual). Pero tenemos una segunda parte. La primera parte podía ampararse en la reunión de los héroes para no tener que complicarse mucho la vida. Y la tercera parte puede tirar por el autohomenaje y el "más, pero mejor". Pero la segunda parte en una franquicia es la que no puede repetir esquemas, la que tiene que ofrecer algo distinto, la que tiene que justificarse (por eso siempre defenderé "El templo maldito" (ver reseña)). Y esta película no es sólo el centro de una trilogía, es el centro de todo un universo cinematográfico. La primera parte dio el pistoletazo de salida y la batalla contra Thanos la cerrara, pero esta película tenía la tarea de reunir todas las tramas previas y preparar las películas de la Fase 3. Así Whedon en esta película se enfrentaba a su misma sombra, a la amenaza de no decepcionar a un público con muchas espectativas y millones de películas distintas en la cabeza.
Y Whedon optó por lo que él, como guionista, encontraba más gratificante: personajes. Sí, hay hostias como panes con un robot genocida como megavillano, pero el corazón de esta película son los momentos más pausados. Como en muchas otras películas de la Marvel o la DC, o cualquier otra superproducción de acción, verdaderamente cuando la gente de efectos especiales entra en escena todo es impersonal e intercambiable. Las escenas pueden ser más o menos espectaculares, y estoy seguro de que los fans de los comics disfrutarán lo indecible con algunas escenas... pero a mi las grandes escenas de acción me suelen dejar bastante frío en el cine si no tienen algo que las sostenga detrás. Y esta "Vengadores 2" sufre un poco de ese mal (además de alguna que otra escena en la que los efectos son mejorables). No es que las escenas de acción sean malas, no lo son en su mayoría, y tienen algunos momentos sencillamente muy disfrutables. Pero a la película le falta lo que las sustente. Fragmentos como el de la casa de Ojo de Halcón o las visiones ocasionadas por la Bruja Escarlata son una auténtica gozada, y es una pena que se sientan tan cortados y limitados en favor de la acción. Porque Whedon no ha conseguido triunfar en esta película. Es entretenida y muy disfrutable, pero no es redonda como su predecesora. No lo es porque es exponencialmente más compleja, con casi el doble de protagonistas y con un tratamiento mucho más oscuro y trabajado de estos, con mención especial para los dos miembros más "flojos" del grupo -Ojo de Halcón y Viuda Negra- que llevan todo el peso dramático de la película mientras otros como Thor parecen sólo estar para soltar chascarrillos (grandes chascarrillos, dicho sea de paso, la ametralladora de diálogos de Whedon sigue siendo tan memorable como uno podría imaginar y alcanzan incluso a Ultron, que con la excusa de ser un "hijo" de Iron Man tiene la locuacidad y la ironía de un villano de Whedon).
La película es compleja y grande, demasiado grande. El montaje inicial de 3 horas seguramente sería mucho más redondo, porque en esta versión aunque consigue milagrosamente repartir más o menos ecuanimemente minutos entre todo su inmenso casting, peca de torpe, con secuencias pequeñas que requerirían unos minutos que luego sobran en alguna batalla o en unas secuencias de rescates por momentos ridículas.
La película me ha gustado y me parece un entretenimiento de primera, divertida y espectacular. La pena es que no es redonda como su predecesora. No lo es porque la película original era muy sencilla y esta es mucho más compleja y oscura. El guión se nota trabajado, pero también cercenado. Esta Vengadores 2 es una película mucho más ambiciosa que aquella que supuso la primera reunión, sin embargo maneja tantas tramas y tantos personajes que al final su vocación primordial de blockbuster o negocio lastra su espíritu de película.

Y para finalizar... mi ranking de películas Marvel:

1 - Iron Man 3 (ver reseña)
2 - El soldado de invierno (ver reseña)
3 - Vengadores: la era de Ultron
4 - Vengadores (ver reseña)
5 - Guardianes de la galaxia (ver reseña)
6 - Iron Man (ver reseña)
7 - Increíble Hulk (ver reseña)
8 - Capitán América (ver reseña)
9 - Iron Man 2 (ver reseña)
...
29 - Thor (ver reseña)

Y, tras el inciso de un Ant-Man que todavía no perdono que no haya sido Vengador en compañía de la Avispa, y aunque la historia haya avanzado menos de lo que esperaba en ese sentido, todo listo para la Civil War.

domingo, mayo 10, 2015

El final del penúltimo acto

One Piece 785 - Incluso si vuestras piernas se han roto

Este capítulo me trae una imagen a la cabeza:


Aún con sus variaciones puntuales, creo que todos conocemos ya la narrativa de Oda. Doflamingo no puede caer fácilmente, y este capítulo supone el fin del contraataque del héroe. Ahora tanto Luffy como su enemigo han mostrado sus cartas y están muy mermados, ya sólo resta la clásica batalla de voluntades. El tiempo de la cuarta marcha se ha agotado y Luffy probablemente se encuentre en desventaja ante un muy cabreado enemigo al que, no obstante, al final ganará. Este capítulo da comienzo a la parte final del combate, donde Law y todo Dressrosa verán caer a Doflamingo con imágenes de fondo de toda la saga y -espero- recuerdos del Shichibukai de la "maldición de los D" o de ese secreto sobre el gobierno mundial que parece conocer.
Me parece un capítulo espectacular, con desarrollo del combate, del resto de tramas, e incluso una sorpresa en forma de información sobre las frutas despertadas. Paralelamente al avance del combate de Luffy, vemos como avanzan los tres puntos pendientes que tenemos en la saga (ignorando siempre esa incógnita que es Fujitora).
Riku ha soltado ya su gran discurso. Habrá más escenas de pobre gente corriendo ante la amenaza de la Jaula de pájaros, pero este ha sido el gran momento que era obvio iban a tener, con el antiguo rey manifestándose claramente ante ellos y la extensión simbólica de la Jaula a los diez años que la nación lleva bajo el reinado del Shichibukai. Este punto enlaza con el siguiente, que es Zoro y su ataque contra la Jaula de pájaros. Tengo curiosidad por ver como los espadachines -y Franky- retrasan el avance de los hilos de Doflamingo.
Y tenemos otro tercer foco de interés. Si Riku ya ha gastado el suyo y seguramente Zoro acapare el final del capítulo ¿787?, el otro factor que dará tiempo a Luffy es Burguess. Un Burguess al que echaba mucho de menos y que supongo que librará una pequeña escaramuza fanservicera con Sabo.
Pero naturalmente hay algo que lo eclipsa todo. Fiel a su tradición, Oda te suelta información cuando menos lo esperas. Los usuarios "despertados" fueron mencionados en Impel Down, y ahora regresan cuando nadie lo esperaba para darle unas bizarras habilidades a Doflamingo. 
Seré sincero. No me ha gustado. Estaba a favor de las despertadas cuando parecían restringirse a las zoan. Me parecía una evolución lógica del poder de estas y una forma de ponerlas al nivel de frutas más poderosas. Siempre he pensado que la forma monstruosa de Chopper era ese estado, y que con toda la brutalidad animal desatada tendría un haki imbuido automaticamente. Me gustaba la idea de que Sentomarou huyera de él, así como me gustaba también que las minobestias pertenecieran a esta categoría, y definitivamente me encantaba la posibilidad de que Kaidoh tuviera un ejército de medio millar de monstruos de este tipo. Me gustaba esta idea para los zoan. Pero para nada más. Incluso considerando que explicaría la transformación de Punk Hazard y que ya se nos ha contado que la batalla entre monstruos del nivel de los Almirantes es capaz de cambiar el medio, no me gustaba para otro tipo de frutas porque creo que daría -y dará- problemas de coherencia con respecto a Marineford. 
Y definitivamente, no me gusta con Doflamingo. Vale que la fruta de Doflamingo ya es un desmadre con el que parece que todo vale y este despertar justificaría la Jaula de pájaros y -quizás, de una forma surreal- lo de lo los órganos internos. Pero eso de que transforme todo lo que le rodea en hilos no me gusta. Tengo la sensación de que en los próximos capítulos los ataques de Doflamingo se reducirán a este recurso, y ni siquiera me parece estético ni práctico, y además recientemente he visto usar hilos para atacar con el entorno de una forma más elegante.
Tengo la sensación de que no es un recurso natural de Doflamingo y que en verdad Oda lo está mostrando ahora porque después presentará usuarios que si que haya diseñado con este concepto en mente, así como para que el lector vislumbre que tras las marchas existe la posibilidad de un nuevo power-up para Luffy. 
Pero no me ha gustado.

ANEXO 0 - Historia de Jimbe
No sé, lo mismo dentro de 200 capítulos vemos algo interesante con el fonegrifo... pero decir que ha resultado decepcionante es quedarse corto.

ANEXO 1 - Pasión de Sharinganes II 
No me jodas Kishimoto, otra vez los malditos Sharingan como motor de todo.

ANEXO 2 - Shokugeki
Elites teeeeennnnn!!!!

ANEXO 3 - Gintama
La serie es muy buena, pero se hace algo repetitivo que al final todos los villanos tengan su flashback que los justifique y que los haga buenos.

ANEXO 4 - Bleach
En serio, viendo por los foros lo que pasa, casi me dan ganas de retomarla para reírme un rato.

ANEXO 5 - Nisekoi
Sí, seguro que pasa, vamos, seguro.

ANEXO 6 - ¡Que te jodan, Joss Whedon!
Absurda me parece la polémica con la Viuda Negra. De Whedon podrán decirse muchas cosas, pero si hay algo que lo caracteriza son mujeres fuertes.

ANEXO 7 - Escuadron suicida
Ahora sí, ♥ Harley Quinn 

ANEXO 8 - Konami
El mundo de los videojuegos es cada vez más y más triste

ANEXO 9 - Juego de tronos
Wtf Sansa (vol 2)?
De las muertes de personajes que no mueren en los libros no hablaré de momento.

ANEXO 10 - Megashark vs Titan colosal
En serio, tengo que ver esa película.

ANEXO 11 - Splatoon global testfire
Al final los horarios me han venido mal y no he podido probarlo :(

ANEXO 12 - Berserk
Y, sin aprender de mis errores, ahora me he puesto a ver Hunter X Hunter

ANEXO 13 - Hunter X Hunter
Por favor, acabo de finalizar la Torre Celestial... nada de spoilers sobre York city, las Hormigas-Quimera o todo lo que me queda por ver.

ANEXO 14 - Skip Beat
La serie se está haciendo demasiado larga en estos desenlaces dramáticos.

ANEXO 15 - Encuesta
Yo me adentré en Bond con Goldeneye... pero no deja de parecerme curioso que Brosnan y Craig saquen tanta diferencia al resto.

ANEXO 17 - Anexos


No se si haré de esta minisección fija, la verdad.

viernes, mayo 08, 2015

Los chicos malos de Boston

Aerosmith - Get a grip

Ignorando que es su trabajo más vendido, puede que este no sea el disco más importante de Aerosmith y puede que los haya más cruciales o identificativos, pero me parece un disco tremendamente sólido y le tengo un cariño especial por ser aquel que me descubrió la banda (aún recuerdo el cuando mi hermano pidió al Círculo de lectores esta cassette y la del "Bat out of hell 2" (ver reseña) hace ya más de veinte años).
El estilo de (modo Rockfm on) "Los chicos malos de Boston" (modo Rockfm off) es terriblemente simple a la par que identificativo. Las canciones tienen una base rítmica relativamente sencilla, lenta, pero no pesada. Sobre la base rítmica se superponen con algo de libertad los acordes de las guitarras, donde en ocasiones Joe Perry consigue algo de libertad para marcarse solos. Y sobre esta base músical, algo de country con multitud de voces y una muy presente armónica. Es un claro rock urbano, pero no llega al glam-rock de los ochenta ni a la melancolía que impregna los temas de Bruce Springsteen.
"Get a grip" me parece un gran disco, un disco donde además la banda muestra que su sonido -aún siendo muy identificativo- es muy versátil.  
"Eat the rich", "Get a grip" y "Livin´on´the edge" son unos temas 100% Aerosmith. Lentos pero rítmicos, sencillos pero pegadizos, con ciertos toques country y un poco de protesta social festiva. Tres auténticas joyas que abren el disco y que me parecen de lo mejor de él. "Line up" es un tema parecido y también brillante, pero algo más festivo; otros temas otros temas como "Gotta love" y "Shut up and dance" compartirían ese sonido tan característico pero me parecen menos inspirados.
"Fever" y "Flesh" son temas más movidos, con un mayor ritmo y un tono algo más agresivo en los solos o los cambios de ritmo. No están mal, pero creo que no es el mejor sonido que esta banda puede producir. "Walk on down" iría en esa dirección, siendo además una de esas canciones en las que Steven Tyler cede el micrófono, perdiendo la canción uno de los signos más identificativos de la banda (la banda suele experimentar bastante con su sonido y en aquellos años aún se veían con frecuencia temas instrumentales como la relajante "Boogie man").  
"Cryin'", "Amazing" y "Crazy" son tres maravillas de baladas rockeras... pero son extrañamente parecidas entre ellas y muchas de sus partes parecen casi intercambiables entre ellas.

Me parece, en definitiva, un gran disco y una muestra muy identificativa del sonido de esta banda.

martes, mayo 05, 2015

Conflicto generacional

Yoru no Yatterman

Yatterman es uno de esos animes clásicos de los 70 que constituyen un icono de Tatsunoko y de esta industria en si. Yoru no Yatterman es una nueva serie con motivo del 40º aniversario de la franquicia. La serie tiene como protagonistas a los descendientes del trio Doronjo, los antagonistas de la serie original, que han de asumir un rol de héroes ante la tiranía con la que los descendientes de los Yatterman originales rigen el mundo.
El punto de partida ni mucho menos es malo, y el primer episodio de la serie es, sencillamente, una joya. El problema viene después, cuando la serie intenta ser al mismo tiempo una serie del 75 y una del 2015. La froma de hacer anime de estos años es muy distinta, y un homenaje, una referencia, una parodía o una inversión de las reglas pueden quedar bien... pero la serie intenta hacer esto, así como manejar un argumento continuo y desarrollar sus personajes, al tiempo que mantiene muchos de los esquemas narrativos de hace cuatro décadas. Y el resultado es raro, muy raro. Y también decepcionante.
Porque tenemos una protagonista inmensa, pequeña y casi inútil, pero terriblemente carismática. Y tenemos a unos buenos escuderos para ella, y tenemos unos buenos acompañantes que se transformaran en héroes... e incluso tenemos un surreal villano que funcionaría muy bien y que la serie sabe enlazar a la serie original. Y toleraría los mechas retro y muchos surreales detalles más de la serie, así como los cameos de otras series de la época. El problema llega con la narrativa, que tan pronto como te presenta una gran escena dramática... a continuación te da dos episodios de argumentos repetitivos y sencillos, con "monstruos de la semana" y una gran cantidad de infantiles chistes de desnudos y tonterias (no es echii, suelen ser chistes de hombres desnudos con ombligos... muy sesentero-ochentero todo). Y la mezcla es extraña, con todos los tópicos de la serie original sobre un escenario casi apocalíptico y una protagonista muy infantil que tiene que crecer a la fuerza. Podría funcionar, podría funcionar muy bien. Pero no lo hace. La serie tiene un ritmo errático, con demasiados episodios que se sienten de relleno aunque tengan como cometido dibujar el mundo sobre el que se ubica, con amenazas y aliados que surgen de la nada y con situaciones que se solucionan con una ligereza demasiado surreal para una historia que no tenga más de un cuarto de siglo.
Para colmo, la factura técnica de la serie es bastante decepcionante. Tiene unos buenos diseños de personajes y una fotografía interesante, pero cuando la acción toma el mando se nota que hay pocos medios y poco talento, con una animaciones que son geniales alternándose con otras francamente pobres y una planificación que no sabe disimular en absoluto estas últimas.
Yatterman es una serie original en su idea y muy sugerente. Una serie con un primer capítulo antológico y luego algunos grandes momentos más. Pero es por desgracia una serie con muchos altibajos donde los baches predominan.

sábado, mayo 02, 2015

Cuando los gigantes no son molinos

The newsroom

Polémica desde su primer minuto por atacar precisamente el medio en el que vive, Newsroom es una serie que sólo pudo vivir durante 3 cortas temporadas que suman en total 26 capítulos. 26 maravillosos capítulos absolutamente recomendables. La redacción de noticias de ACN es un más que digno relevo a la administración Bartlet, no es una serie realista, eso es necesario decirlo, es una serie idealista que intenta decirnos aquello a lo que deberíamos aspirar.
"The newsroom" tiene como protagonistas a la plantilla de "Noticias Noche con Will Mcavoy", un programa ficticio de noticias de la televisión por cable. Es un programa como tantos otros, políticamente correcto a la par que sensacionalista, regido por los audímetros y los intereses comerciales. Sin embargo, un día, su presentador, explota en una charla con estudiantes en esta secuencia con la que se abre la serie:
Con la llegada de una nueva productora, que además es la ex-novia del presentador (para tener la clásica tensión sexual, que no obstante hay que decir que funciona muy bien), el presidente de la cadena de noticias pretende volver a hacer un programa del que sentirse orgulloso, un programa que informe lo mejor posible a la gente para cuando tengan que votar, un programa imparcial y un programa que no considere estúpidos a sus espectadores. Eso significa ignorar todos los cotilleos o rumores, hablar siempre con datos y con opiniones contrastadas, no suponer nada y no ocultar nada que se sepa. Y así, tras una declaración de principios, el programa comienza a cambiar y comienza a hacer preguntas incómodas a sus invitados y a repetírselas cuando las evaden, comienzan a tirar de hemerotecas para encontrar contradicciones, y comienzan a hablar sin pelos en la lengua de los lobbys y esos grandes nombres que controlan el mundo desde la seguridad del anonimato. Naturalmente esto granjeará no pocos enemigos a los periodistas, que se enemistarán con partidos políticos, empresas y hasta con sus propios jefes, y a los que sólo el respaldo de la audiencia mantendrá en el aire.
La serie es idealista, y juega un poco con la trampa de narrar noticias reales, pero hacerlo un año más tarde de cuando se produjeron, sabiendo así los guionistas cuales eran las grandes noticias y pudiendo inventar tramas en torno a temas como un vertido de petróleo, el ataque terrorista de la maratón de Boston, la reelección de Obama o el asesinato de Bin Laden. Asi vemos como los periodistas descubren estas noticias y como discuten el tratamiento que darles, y a estas se unen algunas otras ficticias como una suerte de Watergate. Todo ello mientras ocasionalmente la serie divaga sobre los grandes temas universales o, sencillamente, da un gran discurso moralista.
La serie puede calificarse como idealista y moralista, pero en ningún momento pretende ser un documental; pero creo que intenta ser bastante ecuánime, e incluso hace a su protagonista Republicano, cuando estos normalmente son "los malos" en este tipo de historias.
Conforme vemos las noticias, descubrimos también la vida de los principales miembros de la redacción. Vemos como algunos crecen como periodistas adquiriendo el idealismo de sus superiores, así como vemos también algunas parejas (algo que por desgracia parece inevitable en este tipo de series). La química entre los personajes es brutal, y todos ellos son tremendamente carismáticos... salvo Maggie, que es ese típico personaje insoportable e inútil con el que además todos se flipan sin que el espectador entienda muy bien porqué. Este personaje es, sin duda, lo peor de la serie, hasta el punto que hay otros personajes u otras tramas que empeoran considerablemente por estar ella metida de por medio (su más que obvio romance con Jim es una cantinela absurda de la serie durante todas sus temporadas que es obvio como va a acabar y que sólo consigue destrozar el buen personaje que de inicio parecía ser Jim). 
Aunque se permite algún que otro capricho, la dirección de la serie es bastante clásica y tiene el enfoque serio que la trama misma parece reclamar. Los episodios, no obstante, son densos, con tramas duras y con mucha sustancia, sobre la que la serie también aporta varios puntos de vista. Son episodios intelectualmente gratificantes, pero es justo decir que son también algo agotadores, pues los diálogos se suceden a gran velocidad y además la serie exige cierto nivel cultural para comprender algunos acontecimientos o simplemente para coger todas las referencias a películas, libros, discos o hechos históricos que tiene. El humor, ya sea en forma de estas referencias o de los encuentros entre los personajes, esta muy presente en la serie, relejando el tono y facilitando que sus sesudos temas entren al espectador más fácilmente.
Peca de idealismo y algunas de sus situaciones son algo forzadas, y la serie se nota que fue cancelada y tiene un cierre francamente mejorable, pero es una gran serie. Una serie que toca temas que normalmente no se tratan y que hace pensar al espectador. Una serie que no es recomendable, si no saludable ver.