"Baka" es, como pocos, la definición de "anime normalillo". Es una serie que no tiene gran cosa, ni para bien ni para mal. Es una serie sencilla que no aspira a más que a entretener unos pocos minutos. No inventa nada ni revoluciona ningún género, pero tiene unos personajes más o menos agradables y algún que otro buen gag. Es una serie simpática por su carencia de pretensiones y entretenida por su ligereza.
El argumento es tan surreal como el de un instituto en el que se califica a sus alumnos por sus notas y donde las clases pueden enfrentarse en batallas virtuales por medio de avatares que son más o menos fuertes en función de sus notas. El argumento propicia alguna que otra batalla -unos momentos bastante originales y logrados-, pero la serie se mueve principalmente en torno al algunas parejas y la estupidez de los protagonistas, sazonándolo todo un poco con múltiples referencias a otras series. Tiene algún que otro gag que funciona muy bien (Hideyoshi es un puntazo hasta que se abusa de él) y otros que funcionan peor, pero el grupeto de personajes que maneja cae a en líneas generales bastante bien y la serie se ve agradablemente.
Tecnicamente... cumple. No es una serie que sorprenda, pero tampoco es una serie que haga daño a los ojos. La animación es suave y no muestra bajones alarmantes, permitiéndose incluso algún que otro momento de lucimiento. Los diseños, heredados del manga, son para mi gusto algo irregulares, teniendo algunos muy buenos y otros muy genéricos.
¿Recomiendo esta serie? Verdaderamente no. Es una serie muy normalita que tiene en su ligereza su mejor virtud. Si la he visto ha sido porque en esta temporada de invierno no ha habido apenas animes que llamaran la atención y, como se dice, en el país de los ciegos el tuerto es el rey. Un anime que no molesta pero que, desde luego, tampoco satisfará un paladar muy selecto. Un entretenimiento para perder 20 minutos semanales agradablemente, nada más pero tampoco nada menos.
El argumento es tan surreal como el de un instituto en el que se califica a sus alumnos por sus notas y donde las clases pueden enfrentarse en batallas virtuales por medio de avatares que son más o menos fuertes en función de sus notas. El argumento propicia alguna que otra batalla -unos momentos bastante originales y logrados-, pero la serie se mueve principalmente en torno al algunas parejas y la estupidez de los protagonistas, sazonándolo todo un poco con múltiples referencias a otras series. Tiene algún que otro gag que funciona muy bien (Hideyoshi es un puntazo hasta que se abusa de él) y otros que funcionan peor, pero el grupeto de personajes que maneja cae a en líneas generales bastante bien y la serie se ve agradablemente.
¿Recomiendo esta serie? Verdaderamente no. Es una serie muy normalita que tiene en su ligereza su mejor virtud. Si la he visto ha sido porque en esta temporada de invierno no ha habido apenas animes que llamaran la atención y, como se dice, en el país de los ciegos el tuerto es el rey. Un anime que no molesta pero que, desde luego, tampoco satisfará un paladar muy selecto. Un entretenimiento para perder 20 minutos semanales agradablemente, nada más pero tampoco nada menos.