Mi novela favorita de Mundodisco era, sin dudas, "¡Guardias! ¿Guardias?", y afortunadamente Pratchett ha decidido darle continuidad a este grupo de personajes. Narrar la lucha de los defensores de la ley en una ciudad tan corrupta como Ankh-Morpork parecía poco menos que una utopía, pero Pratchett lo consiguió y escribió también la más acertada de sus novelas. Las razones, bastante simples, por un lado el humor y la ironía podían desatarse más que nunca y por otro la narrativa detectivesca y policiaca se le da mucho mejor que la que otros personajes como Rincewind o Yaya requieren.
Esta decimoquinta novela ambientada en el mundo que marcha por el universo sobre cuatro elefantes que a su vez reposan sobre una gran tortuga se alza facilmente con la plata en mi particular calificación de las novelas, siendo solo superada por su predecesora. No es tan redonda como aquella primera novela, el villano y la historia principal resultan bastante más flojas (no me gusta nada ese "revólver único") y además en su segunda mitad Vimes practicamente desaparece para provocar un lucimiento, a mi gusto excesivo, de Zanahoria. Pero la novela es muy grande. Si ya en su novela anterior
Pratchett se había propuesto unir Lancre verdaderamente al Mundodisco, en este ha decidido agruparlo todo. En la anterior aventura de Vimes y cía, el autor ingles al fin halló el nexo que le permitiría unir todos sus hilos argumentales, halló por fin en la Guardia Nocturna el esqueleto que mantendría unida la única ciudad en la cual se confía en el crimen para evitar el crimen. Aquella era una gran novela y Pratchett se dio cuenta de que la Guardia funcionaba incluso a un nivel superior al de sus propios libros. Así, Anck-Morpork ya existe verdaderamente. En esta novela vemos como los magos aparecen, como Pratchett rescata a esos dos grandes secundarios que eran Detritus y Gaspode, como el Patricio crece aún más como personaje, como LA MUERTE aparece esporádicamente y sus mayúsculas hablan por ella, como Y Voy A La Ruina sigue vendiendo algo que es mejor no imaginar y como los gremios de la ciudad nos muestran algunos de sus secretos. La Guardia es la forma de mantener cohesionado el mundo que Pratchett no deja de agrandar con cada novela.
La novela policiaca sirve al escritor para reflejar problemas de racismo al querer el Patricio querer convertir a la Guardia en un "ejemplo de integración de minorias"... y este es un argumento importante de la novela, pero Pratchett se contiene y no lo coloca como motor principal de la serie, y por eso funciona. Porque Detritus como guardia es muy bueno, porque Gaspode es un hallazgo, y porque Cuddy y Anqua funcionan. Y porque seguimos teniendo delante a Nooby, Colon, Zanahoria y al gran Vimes. Tenía dudas sobre el desarrollo de todos estos personajes, pero Pratchett logra desarrollarlos a todos con sorprendente eficacia.
Mi queja sobre este libro es, además de ese Anillo Único en forma de revolver, la excesiva fuerza de Zanahoria en la recta final, un personaje demasiado "heroico" para este universo. Zanahoria cae bien, pero tambien huele demasiado bien; Vimes es un personaje mucho más afortunado, huele a Anck-Morpork.
No obstante, a pesar de estos defectos, es una de las mejores novelas de la serie. Y es también una de las pocas novelas que tiene un final abierto y feliz al mismo tiempo. La Guardia comienza a ser reconocida y tiene ante ella un brillante y esperanzador camino.
Esta decimoquinta novela ambientada en el mundo que marcha por el universo sobre cuatro elefantes que a su vez reposan sobre una gran tortuga se alza facilmente con la plata en mi particular calificación de las novelas, siendo solo superada por su predecesora. No es tan redonda como aquella primera novela, el villano y la historia principal resultan bastante más flojas (no me gusta nada ese "revólver único") y además en su segunda mitad Vimes practicamente desaparece para provocar un lucimiento, a mi gusto excesivo, de Zanahoria. Pero la novela es muy grande. Si ya en su novela anterior
Pratchett se había propuesto unir Lancre verdaderamente al Mundodisco, en este ha decidido agruparlo todo. En la anterior aventura de Vimes y cía, el autor ingles al fin halló el nexo que le permitiría unir todos sus hilos argumentales, halló por fin en la Guardia Nocturna el esqueleto que mantendría unida la única ciudad en la cual se confía en el crimen para evitar el crimen. Aquella era una gran novela y Pratchett se dio cuenta de que la Guardia funcionaba incluso a un nivel superior al de sus propios libros. Así, Anck-Morpork ya existe verdaderamente. En esta novela vemos como los magos aparecen, como Pratchett rescata a esos dos grandes secundarios que eran Detritus y Gaspode, como el Patricio crece aún más como personaje, como LA MUERTE aparece esporádicamente y sus mayúsculas hablan por ella, como Y Voy A La Ruina sigue vendiendo algo que es mejor no imaginar y como los gremios de la ciudad nos muestran algunos de sus secretos. La Guardia es la forma de mantener cohesionado el mundo que Pratchett no deja de agrandar con cada novela.La novela policiaca sirve al escritor para reflejar problemas de racismo al querer el Patricio querer convertir a la Guardia en un "ejemplo de integración de minorias"... y este es un argumento importante de la novela, pero Pratchett se contiene y no lo coloca como motor principal de la serie, y por eso funciona. Porque Detritus como guardia es muy bueno, porque Gaspode es un hallazgo, y porque Cuddy y Anqua funcionan. Y porque seguimos teniendo delante a Nooby, Colon, Zanahoria y al gran Vimes. Tenía dudas sobre el desarrollo de todos estos personajes, pero Pratchett logra desarrollarlos a todos con sorprendente eficacia.
Mi queja sobre este libro es, además de ese Anillo Único en forma de revolver, la excesiva fuerza de Zanahoria en la recta final, un personaje demasiado "heroico" para este universo. Zanahoria cae bien, pero tambien huele demasiado bien; Vimes es un personaje mucho más afortunado, huele a Anck-Morpork.
No obstante, a pesar de estos defectos, es una de las mejores novelas de la serie. Y es también una de las pocas novelas que tiene un final abierto y feliz al mismo tiempo. La Guardia comienza a ser reconocida y tiene ante ella un brillante y esperanzador camino.
















