El título sólo ya auguraba un capítulo poco menos que mítico, y aunque casi he de decir que me siento decepcionado, esto no es si no por el altísimo nivel que la serie esta alcanzando en estos últimos capítulos. Llevamos ya unos 10 capítulos de la batalla de la cima, y parece que en este capítulo hemos dejado definitivamente atrás las presentaciones y pasamos a la siguiente fase de la contienda. A su manera, Sengoku ha comenzado a moverse; es de esperar que dentro de poco lo haga Barbablanca.
Pero, por movitos obvios, la estrella de este capítulo es Ojos de Halcón. Partícipe de esa serie tan distinta a esta que ahora leemos que era la One Piece "pre-Robin", fue el primer Shichibukai en aparecer y es, seguramente, el más poderoso de todos ellos. Es este un personaje distinto sólo comparable a Zoro en cuanto a convicciones, motivaciones e ideales. Un pirata cuya fuerza seguramente este a la altura de un Emperador pero que, al contrario que el resto de personajes de la serie, ha conquistado su sueño. Es el espadachín más poderoso del mundo y lo sabe, y con esa seguridad se dedica a pasar sus días contemplando el mundo desde la cima esperando algún un desafio que lo motive, un desafio que obviamente responde al nombre de Rolonoa Zoro. Y como el rey que es, su actitud es señorial y elegante. Y esta personificación justificada de la sobervia se pasea por el campo de batalla con absoluta indiferencia, buscando algo que simplemente llame su atención. Y este es, naturalmente, Luffy. Hace ya más de 500 capítulos, cuando Zoro declaró la muerte era mejor que la derrota, el shichibukai ya sonrió ante ese par de brotes tan esperanzadores, brotes que aunque ocasionalmente merezcan la protección de un Raileigh o un Barbablanca crecen muy satisfactoriamente ante la penetrante mirada del espadachín. En este capítulo, sin ir más lejos, hemos visto a Luffy hacer algo que pocas veces hace: pensar.
Luffy huye de Ojos de Halcón, reconoce su fuerza y es consciente de que en esos momentos no tiene el tiempo suficiente como para poder vencerle. Esta muestra de contención de Luffy muestra que, aunque sea a las malas, el pirata aprende y sabe que ni siquiera con sus Gear esta cerca de inquietar a Ojos de Halcón. Pero Luffy siempre consigue avanzar, y donde ni la "Gatling-gun" ni el "Gigant-cannon" podrían triunfar lo hace el "Sustitute", una nueva técnica que consiste basicamente en el poco elegante recurso de usar un escudo humano... y ante un espadachín no hay mejor escudo que Buggy. El enfrentamiento entre Buggy, "pirata más cutre de la serie" por excelencia y el más poderoso espadachín es un divertido regalo que nos ha hecho. Ver a Mihawk trocear a Buggy un par de veces es glorioso, pero ver la cara de este último cuando el shichibukai le devuelve su Muggy-ball es sencillamente impagable. Luego llega Vista, 5º comandante de Barbablanca y "espadachín poderoso surgido de la nada", jugada que he de decir que no me ha gustado demasiado por parte de Oda. Vista no había hecho otra cosa que un cameo, y ciertamente resulta imposible que se nos presente a todos los capitantes del gran pirata y a sus amigos del nuevo mundo que los han acompañado... pero Marco y Jozu parecen tener bastante más entidad y Vista no parece -a priori- poder ocupar a Ojos del Halcón más tiempo del que Ojos de Halcón considere entretenido.
Pero que Vista ayude a Luffy es algo que impresiona a Ojos de Halcón más que el propio Vista. Mihawk se había dado cuenta del potencial de Luffy, como lo habían hecho otros como Shanks, Rayleigh o el propio Aokiji, pero ahora el shichibukai es el primero en señalar directamente que el verdadero poder de Luffy no son sus habilidades o su haki, por muy cursi que suene el poder de Luffy no es otro que el de convertir en aliados a todos aquellos que le rodean. Es una constante de la serie, siempre ha habido un gran villano para Luffy y unos secundarios para sus nakamas, pero siempre ha habido tambien un ejercito enemigo al que Luffy ha vencido gracias a legiones de carpinteros, travestis, soldados zombis o salvajes de los cielos. Y en esta saga Luffy ha caido del cielo con dos antiguos shichibukais, un par de revolucionarios de gran fuerza y el Moulin Rogue.
Es algo cursi, es algo muy tópico en los shonnen... pero Oda lo cuenta como nadie. Porque en el mundo de One Piece pocas cosas son tajantes, pocos enemigos son acérrimos y no existe algo como el bien y el mal, sólo existe la libertad. Cada personaje tiene su propio papel en este mundo, y ese papel cambia con las circunstancias, las compañías y los enemigos. Y así Luffy consigue a sus compañeros, nakamas y amigos. Y así no resulta complicado pensar que el propio Mihawk combata alguna vez junto a Luffy. Porque hay varias definiciones de "Rey" y Luffy nunca ha pensado en ese título como el del hombre más fuerte, si no en el del hombre más libre. Ojos del Halcón ha visto que Luffy no quiere imponerse a nadie, porque no quiere imponerse como "Rey de los piratas", quiere ser reconocido como tal. Ojos de Halcón se ha dado cuenta de que el verdadero problema de Luffy no es lo que puede llegar a ser, si no lo que puede llegar a aglutinar bajo él.
Pero como siempre, Oda no se conforma con mostrarnos el poder de Mihawk cortando un glaciar o como Luffy es capaz de burlarlo por medio de Buggy en un ejercicio de "cabronería" memorable. Así tenemos a Cocodrile, sencillamente, satisfaciendo a sus fans. Ese avatar del caos superlativo que es DonFlamingo le propuso una alianza en el capítulo anterior... a Cocodrile "se la suda" hablando claro. El antiguo shichibukai esta poco menos que de vuelta de todo y un resquicio de posibilidad de recuperar su título parece importante tanto como los planes de Barbanegra. Lo que parecía un emparejamiento claro ha quedado disuelto y Cocodrile tiene ahora via libre para alcanzar a Barbablanca, aunque este no es un enfrentamiento que tendría demasiado sentido ahora y supongo que Ivankof y su revelación podrían intervenir pronto.
Pero Barbablanca tiene ahora otros problemas más notables que un hombrecillo con delirios de grandeza como Cocodrile. Ha comenzado la operación secreta de la Marina. Sengoku ha cortado la comunicación, algo que me sorprende bastante y que no termino de entender. Sólo cabe pensar que el almirante en jefe tiene pensado algo muy animal, pues no creo que tras una hora y media de masacre nada pueda asustar verdaderamente a los espectadores, e igualmente con la irrupción de Luffy y los fugados de Impel Down, así como con la revelación de este como hijo de Dragón hay pocos secretos que permanezcan ya ocultos. Y esta jugada de Sengoku comienza con Sentomarou y un ejército de Pacifistas.
No me gustan estos androides y no me gusta particularmente Sentomarou. Tampoco los considero una amenaza verdadera para Barbablanca a no ser que los 10 que hemos visto no sean más que una diminuta fracción y en verdad hayan rodeado todo Marinford, en cuyo caso pasarían a ser una amenaza verdadera aunque sólo fuera por simple saturación. El poder de un Pacifista es considerable, pero equiparable como mucho al de un Vicealmirante "normal"; el poder para acabar con piratas rasos es considerable pero no creo que -a no ser que sean legión- puedan hacer mucho ante, por ejemplo, un Jozu.
Ahora bien, el corte de emisión da a entender que el plan de la marina no va a ser tan simple como el de un ejército de Terminator, por mucho que en sus cerebros se imponga la segunda ley de la robótica sobre la primera no dan tanto miedo. Se me ocurren dos opciones, la primera pasa por el uso de un arma antigua por parte de la marina que acabe con los piratas y al mismo tiempo con decenas de miles de marines rasos "en aras de un futuro mejor", la segunda pasa porque la Marina este tan convencida de su poder que pretenda matar dos pájaros de un tiro y acabar con los shichibukai al mismo tiempo que con Barbablanca y establecerse como único gran poder... lo cual haría que Ojos de Halcón viera cumplido su propio vaticionio y acabara luchando junto a Luffy en un par de capítulos.
Pero naturalmente es de esperar que algo tuerza los planes de nuestro buen Sengoku. Puede ser Barbablanca, que evidentemente no va a quedarse quieto mientras todos sus hombres son aniquilidados. Puede ser Barbanegra con lo que sea que buscara en Impel Down. Puede ser Dragon apareciendo de repente con un aliado que no fuera otro que Vegapunk.
Puede ser incluso Buggy, por eso esta serie es tan grande.
Pero, por movitos obvios, la estrella de este capítulo es Ojos de Halcón. Partícipe de esa serie tan distinta a esta que ahora leemos que era la One Piece "pre-Robin", fue el primer Shichibukai en aparecer y es, seguramente, el más poderoso de todos ellos. Es este un personaje distinto sólo comparable a Zoro en cuanto a convicciones, motivaciones e ideales. Un pirata cuya fuerza seguramente este a la altura de un Emperador pero que, al contrario que el resto de personajes de la serie, ha conquistado su sueño. Es el espadachín más poderoso del mundo y lo sabe, y con esa seguridad se dedica a pasar sus días contemplando el mundo desde la cima esperando algún un desafio que lo motive, un desafio que obviamente responde al nombre de Rolonoa Zoro. Y como el rey que es, su actitud es señorial y elegante. Y esta personificación justificada de la sobervia se pasea por el campo de batalla con absoluta indiferencia, buscando algo que simplemente llame su atención. Y este es, naturalmente, Luffy. Hace ya más de 500 capítulos, cuando Zoro declaró la muerte era mejor que la derrota, el shichibukai ya sonrió ante ese par de brotes tan esperanzadores, brotes que aunque ocasionalmente merezcan la protección de un Raileigh o un Barbablanca crecen muy satisfactoriamente ante la penetrante mirada del espadachín. En este capítulo, sin ir más lejos, hemos visto a Luffy hacer algo que pocas veces hace: pensar.
Pero que Vista ayude a Luffy es algo que impresiona a Ojos de Halcón más que el propio Vista. Mihawk se había dado cuenta del potencial de Luffy, como lo habían hecho otros como Shanks, Rayleigh o el propio Aokiji, pero ahora el shichibukai es el primero en señalar directamente que el verdadero poder de Luffy no son sus habilidades o su haki, por muy cursi que suene el poder de Luffy no es otro que el de convertir en aliados a todos aquellos que le rodean. Es una constante de la serie, siempre ha habido un gran villano para Luffy y unos secundarios para sus nakamas, pero siempre ha habido tambien un ejercito enemigo al que Luffy ha vencido gracias a legiones de carpinteros, travestis, soldados zombis o salvajes de los cielos. Y en esta saga Luffy ha caido del cielo con dos antiguos shichibukais, un par de revolucionarios de gran fuerza y el Moulin Rogue.
Pero como siempre, Oda no se conforma con mostrarnos el poder de Mihawk cortando un glaciar o como Luffy es capaz de burlarlo por medio de Buggy en un ejercicio de "cabronería" memorable. Así tenemos a Cocodrile, sencillamente, satisfaciendo a sus fans. Ese avatar del caos superlativo que es DonFlamingo le propuso una alianza en el capítulo anterior... a Cocodrile "se la suda" hablando claro. El antiguo shichibukai esta poco menos que de vuelta de todo y un resquicio de posibilidad de recuperar su título parece importante tanto como los planes de Barbanegra. Lo que parecía un emparejamiento claro ha quedado disuelto y Cocodrile tiene ahora via libre para alcanzar a Barbablanca, aunque este no es un enfrentamiento que tendría demasiado sentido ahora y supongo que Ivankof y su revelación podrían intervenir pronto.
Pero Barbablanca tiene ahora otros problemas más notables que un hombrecillo con delirios de grandeza como Cocodrile. Ha comenzado la operación secreta de la Marina. Sengoku ha cortado la comunicación, algo que me sorprende bastante y que no termino de entender. Sólo cabe pensar que el almirante en jefe tiene pensado algo muy animal, pues no creo que tras una hora y media de masacre nada pueda asustar verdaderamente a los espectadores, e igualmente con la irrupción de Luffy y los fugados de Impel Down, así como con la revelación de este como hijo de Dragón hay pocos secretos que permanezcan ya ocultos. Y esta jugada de Sengoku comienza con Sentomarou y un ejército de Pacifistas.
No me gustan estos androides y no me gusta particularmente Sentomarou. Tampoco los considero una amenaza verdadera para Barbablanca a no ser que los 10 que hemos visto no sean más que una diminuta fracción y en verdad hayan rodeado todo Marinford, en cuyo caso pasarían a ser una amenaza verdadera aunque sólo fuera por simple saturación. El poder de un Pacifista es considerable, pero equiparable como mucho al de un Vicealmirante "normal"; el poder para acabar con piratas rasos es considerable pero no creo que -a no ser que sean legión- puedan hacer mucho ante, por ejemplo, un Jozu.
Pero naturalmente es de esperar que algo tuerza los planes de nuestro buen Sengoku. Puede ser Barbablanca, que evidentemente no va a quedarse quieto mientras todos sus hombres son aniquilidados. Puede ser Barbanegra con lo que sea que buscara en Impel Down. Puede ser Dragon apareciendo de repente con un aliado que no fuera otro que Vegapunk.
Puede ser incluso Buggy, por eso esta serie es tan grande.















