Poplar-chan tiene 17 años, es bajita, pechugona y condenadamente moe. Es el primer personaje de la serie en aparecer, y desde luego su diseño no era un presagio para este anime en los tiempos en los que nos encontramos. Pero pronto nos dimos cuenta de que su "moe" no era el reclamo habitual de una serie vacía, era un buen recurso de unos buenos guionistas; la serie no se apoyaba en él si no que lo usaba como elemento de parodia. Poplar es la primera en aparecer, pero luego llegan Takanashi y su pasión por todo lo "mono", Inami-chan y su agresiva androfobia, la manager Kyoko y su pasividad laboral, Yachiyo y su espada, el resignado y sufrido Satou, el maquiavélico Souma y finalmente la demencial Yamada. Todos ellos componen la peculidar fauna de un pequeño restaurante familiar.
Sin duda esta serie es uno de los sleepers del año en lo que a anime se refiere. "Working!" es una serie que llegó sin hacer ruído, alejada de la parafernalia de las series más grandes, privada también de la publicidad casi gratuita que consiguen todas las series extremadamente raras. Era una serie modesta. Y es una serie que ha conseguido hacerse un hueco en este competitivo mercado, que ha conseguido una notable popularidad y cuyos dvds han conseguido adelantar a la legión de series de echii desmesurado que pueblan el panorama de anime actual.
¿Cuales son los méritos de esta serie? Su guión. La serie nos narrá la vida en un pequeño restaurante en el que cada uno de sus trabajadores tiene una pequeña particularidad y donde todas ellas se unen para formar un hilarante conjunto. Si exceptuamos a Yamada -que entra en la segunda mitad de la serie-, ningún personaje es "excesivo", y es la unión de todos ellos la que conforma el gran personaje de la serie. Es un "slice of life" modesto, donde todo sucede con tranquilidad y naturalidad, pero donde las gotas se suman poco a poco y acaban derramando los vasos con escenas completamente surrealistas que no obstante parecen el desenlace lógico de los acontecimientos. No es una serie de grandes momentos, si no una que avanza poco a poco y donde los pequeños malentendidos y gags se van acumulando.
No tiene grandes virtudes a nivel visual y su estilo es muy clásico, pero es obvio que una serie de estas circunstancias no necesita grandes alardes y que la basta con no tener demasiados altibajos en la animación (y aquí la serie es impecable) y los recursos ya habítuales del género de la comedia. El casting de voces también es muy acertado y el score de la serie no destaca, no haciéndolo para bien pero tampoco para mal. A nivel de ritmo la serie tiene una buena planificación y consigue aprovechar bastante bien los 20 minutos de cada episodio como los 13 episodios del total de la temporada para desarrollar más o menos algo sus diversas tramas.
Serie que aparentemente no tiene nada y que encuentra en esta sencillez una de sus mejores virtudes. Una comedia ligera y sencilla, pero terriblemente simpática y divertida. Un anime muy disfrutable que recomiendo encarecidamente.
Sin duda esta serie es uno de los sleepers del año en lo que a anime se refiere. "Working!" es una serie que llegó sin hacer ruído, alejada de la parafernalia de las series más grandes, privada también de la publicidad casi gratuita que consiguen todas las series extremadamente raras. Era una serie modesta. Y es una serie que ha conseguido hacerse un hueco en este competitivo mercado, que ha conseguido una notable popularidad y cuyos dvds han conseguido adelantar a la legión de series de echii desmesurado que pueblan el panorama de anime actual.
¿Cuales son los méritos de esta serie? Su guión. La serie nos narrá la vida en un pequeño restaurante en el que cada uno de sus trabajadores tiene una pequeña particularidad y donde todas ellas se unen para formar un hilarante conjunto. Si exceptuamos a Yamada -que entra en la segunda mitad de la serie-, ningún personaje es "excesivo", y es la unión de todos ellos la que conforma el gran personaje de la serie. Es un "slice of life" modesto, donde todo sucede con tranquilidad y naturalidad, pero donde las gotas se suman poco a poco y acaban derramando los vasos con escenas completamente surrealistas que no obstante parecen el desenlace lógico de los acontecimientos. No es una serie de grandes momentos, si no una que avanza poco a poco y donde los pequeños malentendidos y gags se van acumulando.No tiene grandes virtudes a nivel visual y su estilo es muy clásico, pero es obvio que una serie de estas circunstancias no necesita grandes alardes y que la basta con no tener demasiados altibajos en la animación (y aquí la serie es impecable) y los recursos ya habítuales del género de la comedia. El casting de voces también es muy acertado y el score de la serie no destaca, no haciéndolo para bien pero tampoco para mal. A nivel de ritmo la serie tiene una buena planificación y consigue aprovechar bastante bien los 20 minutos de cada episodio como los 13 episodios del total de la temporada para desarrollar más o menos algo sus diversas tramas.
Serie que aparentemente no tiene nada y que encuentra en esta sencillez una de sus mejores virtudes. Una comedia ligera y sencilla, pero terriblemente simpática y divertida. Un anime muy disfrutable que recomiendo encarecidamente.














¿De qué va "Utena"? Pues lo cierto es que he terminado de verla y no lo sé todavía muy bien. Es una historia extraña, muy extraña. La cosa va de una joven que va a la escuela con ropa de chico y que es muy rebelde, y en esa escuela se celebran duelos a espada en un bosque interdimensional para determinar quien revoluciona el mundo (insertar aquí la expresión de asombro favorita del lector), Utena se mete en este tinglado porque años atrás se encontró con un príncipe que le dio un anillo que la vinculaba a este torneo de esgrima cutre, y con ello acaba ganando a una autista de Gainax (Nadia con la personalidad de Rei). Es un resumén paródico, pero es que no hay valor a intentar explicar de que va esta serie. Es esta una serie extraña, una serie que parece en un principio una especie de shojo harem con elementos de cuendo de hadas y de comedia, pero que se revela como una perversión de todos ellos, una pesadilla oscurda, muy oscurda. Utena va de los sueños, del olvido de estos, de la manipulación, de la perdida de la inocencia, de las tentaciones y los pecados, de la decadencia de los adultos ante la inocencia de la niñez, de la fugacidad y debilidad de la amistad, de lo falso del amor, de los seres humanos dominados por el egoismo. Es una serie oscurda, donde en el ambito colegial con una protagonista pelirosa vemos como se suceden detrás de otros malos tratos y desprecio, como el amor se manifiesta como deseo de posesión, como las nobles ideas altruistas siempre quedan atrás ante los impulsos más egoistas. Temas como el incesto, la pedofilia, la homosexualidad, los matrimonios de conveniencia, los celos, las violaciones, la muerte misma... todo ello está al servicio de los alumnos de la academia Ohtori y sus degeneradas adolescencias. La rosa, símbolo de hermosura y pureza, es también la tapadera bajo la que todos se excusan.
Pero no todo es bueno en esta serie, es una serie complicada de ver y no sólo por su contenido si no por su contenedor. Utena es una serie que se empacha de si misma y disfruta con ello. Es una serie que trata temas muy oscuros, pero que disfruta haciéndolo y repitiéndolo hasta la saciedad, y eso no me mola. Los jaleos de Anthy puedo soportarlos porque es un personaje inquietante hasta el extremo y además me encanta su diseño con el pelo suelto, pero cuando Akio y el resto de los personajes se sueltan la chaqueta y comienza el rollo mega-hiper-yaoi... lo siento, pero no, por eso ya no paso. Yo tengo límites y no me mola nada ver ni yaoí con su estética hiperestilizada ni incesos con sindromes de hermano o hermana; y para mi desgracia en esta serie hay de estos dos puntos para aburrir. Esto, no obstante, no dejaría de ser algo inherente al propio argumento de la serie, pero por desgracia tenemos otros puntos que no podemos dejar de obviar.








Podríamos decir que esta temporada se divide entre la guerra contra los replicantes (extraidos de la tercera) y la preparación de la de Michael (que focalizará la quinta). Ocasionalmente hay episodios independientes, ya sean más ligeros o divertidos, más sugerentes con tramás puras de ciencia-ficción o enfocados a desarrollar los personajes. No obstante, hay un hilo conductor bastante claro y eso se agradece. Además, los replicantes, a pesar de ser uno de los principales enemigos, podemos decir que se encuentran en segundo plano y que la acción principal tiene que ver con los espectros, que ganan mucho en esta temporada al dar los guionistas a "Todd" un papel casi recurrente en la serie, y Todd es una gozada de personaje tanto por él mismo como por todo lo que conlleva.