domingo, septiembre 21, 2008

1 imagen, 1 mundo (II)

One Piece 515 - Aventura en la isla de las mujeres

Esta entrada enlaza directamente con aquellas que realize para el capítulo 443 de la serie. Oda vende muy caras sus páginas dobles, sólo las usa para los momentos terriblemente importantes. Aquí encontramos los finales de batallas, las grandes escenas dramáticas o -y es el caso que nos ocupa- la presentación de un nuevo mundo. Recordamos las panorámicas de Water 7 o Ennies Lobby, la primera visión del fantasmagórico barco de Moria o del archipielago Shabondy con sus gigantescos árboles y sus particulares burbujas. Ahora llega el turno de la isla Lilly, el pais de las amazonas guerreras.
Una cosa que no me había gustado del capítulo anterior es que, incluso por la presencia de serpientes, tenía la sensación de volver a encontrarme en la jungla de Skypea. Oda ahora la ha diferenciado, la civilización del cielo estaba claramente influenciada por las culturas sudamericanas, mientras que esta que ahora nos ocupa tiene un aire marcadamente oriental. Uno de las grandes virtudes de Oda es esta, el ser capaz de crear un mundo con una única imagen. Este es uno de los grandes avances de la serie pues de los simples escenarios del ya lejano Est Blue hemos pasado a un grafismo que no desmecería a Berserk. El detalle, la complejidad y la naturalidad con la que Oda nos presenta este tipo de imágenes es algo que siempre me sorprende.
El resto del capítulo transcurre según los cánones habituales de los flashback, y digo flashback porque esta saga parece asemejarse a las minisagas que Oda usa para profundizar en sus personajes. Hemos tenido un par de capítulos para conocer las particularidades de la isla, un par de capítulos felices que preceden a la llegada de la emperatriz Boa Hancock y los acontecimientos que entonces se desarrollaran. Es de suponer que esta saga no se extendera más allá de una decena de capítulos, pues el ritmo de la serie podría verse muy perjudicado (aunque Oda siempre ha sido muy bueno en este aspecto, y al menos yo ya me siento muy cómodo en la historia actual). Hay, no obstante, detalles a destacar.
El primero es el particular concepto de belleza que Oda, a pesar de ser un pervertido -y dar en este capítulo más muestras nunca- siempre ha manejado. Verdaderamente los únicos personajes que podríamos considerar que tienen un concepto normal de la belleza serían Alvida, Nami y Califa (o al menos han sido siempre las únicas que han prestado atención a esta característica, descartemos a Sanji, pues para un caballero cualquier dama es siempre la más hermosa). Hancock, personaje ya mencionado en la saga de Moria, no tiene porque ser una belleza, pues precisamente quienes le otorgaron el título de mujer más hermosa del mundo fueron los hermanos Risky, que consideraban un bellezón deslumbrante a Lola. Oda, en sus primeras viñetas de este capítulo, ha igualado belleza y fuerza en esta isla, algo que esta muy de acuerdo con el espíritu de la serie y que pronto veremos desarrollar a la perfección: el enfrentamiento de Luffy con Boa parece inevitable.
No termino de ver a Boa como villana (algo normal si tenemos en cuenta que el personaje no ha aparecido aún). Las habitantes de la isla viven prisioneras de su propia ignorancia, pero ello no nos da motivos para considerar a la emperatriz como una malvada al uso, amen de que supuestamente todo parece ser una tradición. El nombre de emperatriz da lugar a muchos errores, así como el nombre, que al incluir la palabra "Boa" podría dar a pensar que la pirata pertenece al Shichibukai. Habrá que esperar un poco para descubrir el verdadero papel de esta pirata en la serie.
El siguiente aspecto a mencionar es Margaret, quizás el personaje más sensual que ha dibujado Oda hasta la fecha y que además ha dotado de una naturalidad absurda comparable por momentos a la de Luffy. Margaret parece mucho más un personaje masculino que uno femenino (a pesar de unas más que notables tendencias misóginas, Oda siempre ha compensado la falta de fuerza de sus féminas con una inteligencia que supera -y por mucho- a las de sus parteneres masculinos). Evidentemente, como cada vez que aparece un personaje nuevo, todo el mundo comienza a especular sobre si puede o no ser un nuevo nakama de la banda. Margaret encaja en el perfil. Es una chica guapa -el estado actual de la banda es de 2 mujeres y 7 hombres (aunque de estos siete uno este muerto, otro sea un reno y otro un cyborg), por lo cual parece que el "sexo débil" esta en demasiada desventaja-, es extravagante como todo buen mugiwara. Entraría en conflicto el hecho que no parece especialmente fuerte (si no supuestamente estaría en el barco de Boa), aunque esto facilmente puede paliarse con un flashback en el que expliquen las razones (y por supuesto nos expliquen su trauma y sus sueños).
Lo último a mencionar sería la increible habilidad de Oda para el humor más verde. Luffy es hijo del Son Gokuh de Dragon Ball y no sólo tarda una eternidad en darse cuenta de que esta desnudo ante una colonia de mujeres, si no que incluso motiva después malentendidos con estas y sus "kintama" (palabra japonesa que se usa para nombrar a los testítuculos, pero que puede leerse también como "bolas de oro" en un arrebato de modestia de la lengua nipona). Oda se dedica a bromear con una tribu de amazonas que, literalmente, quieren tocarle los huevos a Luffy. El gag de la semana pasada de los champiñones parecía imposible de superar, pero Oda, como siempre, nos sorprende.
Parece ya claro que vamos a ver la aventura de Luffy. Descarto por completo ya saber nada de Ace a corto plazo, pero no creo que esta saga se alarge mucho más de los que Boa pueda aportar o de los necesario para convertir a Margaret en una nueva nakama para disfrute de Sanji. En todo caso, como siempre, si bien el próximo capítulo resulta medianamente predecible, resulta imposible saber donde nos encontraremos dentro de 10 capítulos.

sábado, septiembre 20, 2008

Necesaria pero fallida revolución

House - 4ª Temporada

Las sensaciones que me ha dejado esta cuarta temporada de House son contradictorias. En sus primeros episodios mostró algunos destellos interesantes pero me aburrió, en su recta final ha encontrando grandes episodios y tramas, pero aún así parece que le falta algo. La serie, eso es obvio, se encontraba terriblemente estancada en un formato de episodios apenas variable y, trasla tercera temporada, aparentemente agotado. La renovación de la serie era necesaria. Los guionistas lo han hecho, pero con más cobardía que brillantez. En el análisis que ahora escribiré es imposible obviar grandes SPOILERS, luego recomiendo a cualquiera que no haya finalizado de verla que no lo lea.
Como ya sucedió en las temporadas anteriores, el aspecto médico de la serie continua en un segundo nivel, centrándose esta en la particular personalidad de House y en como interacciona con el resto de médicos y con algún que otro paciente. A mi modo de ver es un error que los casos clínicos hayan pasado a un plano tan poco importante, hay algunos realmente interesantes y bien conducidos, pero la actitud fría y cínica de House les resta cualquier atisbo posible de dramatismo. House también ha empeorado, es un personaje mucho más desatado y creo que el modo tan olímpico del que pasa de todo repercute en su contra. House era un genio muy particular, en esta temporada muchas veces parece un niño pequeño dotado de un cerebro providencial.
El problema de esta temporada comienza con el casting, podríamos dividir la temporada en dos grupos de episodios dependiendo de si House tiene o no el nuevo equipo. La segunda parte es claramente superior, la primera es tan surreal que resulta absurda e insultante por momentos, la segunda es mucho más convencional y todo esta mucho mejor definido. Sobre los personajes también se puede discutir. Del equipo inicial de seis o siete médicos inicialmente sólo destaca un personaje, curiosamente resultaba tan carismático que eclipsaba al propio House... y quizás por ello es el primero en ser eliminado. El resto de médicos son inexistentes, al principio tenemos tantos personajes que no tenemos ninguno, sólo un par de arquetipos bastante decepcionantes (una "zorra implacable" y una autocompasiva "13"). Curiosamente son los personajes que no se desarrollan los que sobreviven: el hindú y el cirujano plástico, amen de la antes mencionada "13". Una vez que la serie se olvida del "Gran Médico" particular, recupera algo el nivel. Resultaba enervante ver como pacientes morían mientras House jugaba a su concurso de popularidad, algo que desaparece y que incluso se invierte pues los guionistas optan por colocar a House ante pacientes que le inquietan de sobremanera por ser negaciones vivientes de sus filosofías. Además, en esta segunda parte los personajes secundarios crecen bastante: Kutner desarrolla una personalidad bastante graciosa, Taub una bastante anodina pero realista, "13" por desgracia insiste en el cliché de usar a las mujeres como referentes morales. Un fallo de la serie es que no corta los vínculos con el pasado correctamente, el antiguo equipo de House sigue apareciendo regularmente... y de la peor manera posible. Foreman continúa como miembro del equipo tras algunos vaivenes, pero el miembro más carismático del equipo ha quedado reducido a poco más que un mero espectador que además erra en los diagnósticos con frecuencia, Chase y Cameron -negados siempre hasta ahora- entran en escena en cada episodio a modo de cameo, pero cuando House les pregunta algo siempre parecen los baluartes del conocimiento médico.
No obstante, a pesar de estos defectos y de una primera parte floja, sigue siendo una buena serie y lo muestra constantemente. A nivel de dirección muestra una buena dirección de actores y esto, unido al excelente guión que en ocasiones presenta, nos da una serie más que digna. Además, visualmente la serie aún se atreve a experimentar con episodios con una fotografía tan brillante como "Feo" o "Congelados". El ritmo y los guiones de la serie, si bien lastrado por una estructura de los episodios irremediablemente ferrea, nos sorprende con pequeñas variaciones argumentales que consiguen siempre que cada episodio sea un poco distintos a los anteriores (algo que, naturalmente, unas veces sale mejor y otras peor). Así mismo, los guionistas han conseguido un extraordinario y emotivo final de temporada que lleva a los personajes al límite.
En resumen, es una temporada sumamente irregular. Los guionistas tomaron riesgos necesarios y, si bien creo que la jugada no les ha salido redonda, también creo que han conseguido enderezar un producto que se les había ido de las manos. La quinta temporada de la serie tiene buena pinta, pues si bien en esta temporada han evolucionado los secundarios, en la siguiente se vera obligado a hacerlo el propio House.

viernes, septiembre 19, 2008

The legend of Amateratsu

Okami

Juego de culto de la PS2 que pasó sin pena ni gloria por la negra de Sony, fue finalmente adaptado a la Wii de Nintendo, cuyo mando se adapta a la perfección a la particular mecánica del juego. Por desgracia, en la blanca de Nintendo, tampoco parece que este juego conocerá el éxito que se merece. La pena de los videojuegos es que, en el mercado actual, un juego necesita o bien un nombre o una campaña de marketing brutal para triunfar. Okami no tiene ninguna de esas dos características, sólo tiene una cantidad ingente de talento.
Okami nos coloca en la piel de una Amateratsu -deidad Japonesa del Sol- encarnada en una loba. Como esta loba hemos de liberar Japón del azote de las tinieblas. El juego esta plagado de la cabeza a los pies de mitología y estética japonesa. Amateratsu es, naturalmente, la referencia más obvia, pero al margen de ella nos encontramos con criaturas míticas como Yamada no Orochi o el Kyuubi, así como reinterpretaciones de fábulas como las de la princesa Kaguya. Nos moveremos por un Japón medieval repleto de cerezos en flor, bambú y artistas tanto de las armas como del pincel, recorriendo areas emblemáticas del pais y lugares puramente históricos. Además, todo ello esta recreado con una estética de cell-shading que no tiene otro objetivo que dar al juego el aspecto de la pintura tradicional japonesa. Todo el juego parece un gigantesco pero precioso lienzo en movimiento.
El juego como tal es un claro deudor de la escuela de Zelda. Amateratsu viajara por todo el Japón, enfrentándose a enemigos y mazmorras en su camino por derrotar a la oscuridad. Es una aventura en el sentido más tradicional de la palabra. Los elementos de rol, no obstante, son más importantes que en la emblemática saga de Nintendo, pues la variedad de armas y objetos, así como su versatilidad, es mayor y más importante. La ambientación juega en favor del desarrollo en algunos momentos, pues a pesar de ser muchos puzles típicos del género, sólo el diseño y el enfoque que les dan les dan una gratificante frescura. La comparación no favorece en mi opinión al juego de Capcom pues, independientemente de la cantidad de elementos de rol, el juego es excesivamente líneal y se echa en falta la completa libertad que otorgan las aventuras de Link (el mapa del juego es completamente abierto, pero la estructura de las zonas es demasiado rígida y carecemos de un gran "campo" central a partir del cual podemos acceder al resto), además, el ritmo del juego es irregular pues existen un gran número de cinemáticas y conversaciones, siendo algunas de estas últimas superfluas y siendo demasiadas y muy largas las primeras. Particularmente no me gusta demasiado que un juego este plagado de escenas de video, y en Okami ese caso se da en momentos (se me hace especialmente pesado al principio y cuando el juego tiene que mostrar algún tipo de desarrollo argumental). El elemento claramente diferenciador del juego, no obstante, es el "Pincel celestial", el arma principal de Amateratsu y lo que hace verdaderamente genial este juego. Nuestro personaje no deja de ser una diosa, y el pincel es la forma que los desarrolladores idearon para plasmar nuestros poderes celestiales. Pulsando un botón la acción se dentendra y un lienzo semitransparente se desplegara encima de la pantalla, sobre ella el Wiimote se convertira en un pincel con el que podremos pintar trazos, estos trazos interactuaran con los personajes o el escenario. Así pues podemos dibujar bombas, tajos, ráfagas de viento, invocar al Sol o a la Luna o diversos tipos de elementos. El pincel no sólo plantea otra forma de usar items habituales en este género, si no que también nos permite usarlos de otra forma al poder detener el tiempo y pensar mejor como derrotar a nuestros enemigos. El manejo del pincel es bastante intuitivo y el mando de la wii se adapta a la perfección al espíritu del juego.
A nivel técnico no se muy bien como valorar el juego. El diseño artístico del juego es antológico, de los más elaborados y preciosos que he visto nunca. No obstante, no me parece un juego que exprima la consola ni mucho menos; entiendo que todo puede ser un efecto propiciado para darle al juego un aspecto de acuarela pero me parece que el juego esta por debajo del nivel que Zelda mostró en "Wind waker". Las voces son inexistentes, pero la selección músical del juego también es muy buena (como no podía ser de otra forma es todo música tradicional japonesa).
Mi valoración final es que se trata de un Zelda que no llega a ser un Zelda, pero que se queda relativamente cerca de él, y que además lo compensa con un preciosismo gráfico dificil de ver en los videojuegos actuales. A mi modo de ver tiene un par de importantes defectos. El primero, muy polémico, es el idioma; particularmente no me molesta que el juego esté en inglés pero es obvio que puede echar para atrás a mucha gente. El segundo es que me parece un juego demasiado lineal y esquematizado; cuando uno sigue el guión es un juego portentoso, pero no ofrece grandes alicientes cuando uno abandona la trama principal de la historia, y tampoco invita demasiado a volver a jugarlo. La dificultad también sería un aspecto a mencionar, pues el juego no es excesivamente complicado en su desarrollo e incluso sus mazmorras son casi insultantemente fáciles en este aspecto. No obstante, estos son detalles menores, Okami es uno de los mejores juegos del catálogo de la Wii y todo un regalo para los seguidores del género de aventuras.

martes, septiembre 16, 2008

Lo bueno de los conciertos.

Edenbridge - My earth dream

Una de las mejores sorpresas con las que un aficionado a la música puede encontrarse en un concierto es, sin duda, unos buenos teloneros. Tal cosa me sucedió cuando, estando en Madrid hace unos meses, fui a un concierto de los siempre fiables Rage; como comenté en una entrada, aquel concierto me pareció brutal, pero dejando a un lado la potencía y genialidad del terteto cabeza de cartel, pude ver a un grupo cuya música me llamó bastante la atención. Al fin he podido hacerme con su último disco, y me ha reparado una muy grata sorpresa.
Edenbridge es un grupo austriaco que practica un heavy melódico muy operístico. El disco presenta a lo largo de toda su extensión un sonido muy compacto y definido; todas las canciones son diferentes, pero todas suenan igual (no entiéndase este como un defecto). El estilo del grupo viene definido principalmente por su vocalista, la banda cuenta con una preciosa voz femenina que vocaliza con una precisión portentosa y está dotada de un gran número de registros. Esa voz tan estudiada y definida peca para mi gusto de falta de sentimiento, pues si bien es preciosa y es capaz de alcanzar tonos agudos y graves, no tiena la garra que muchas veces agradecemos en los grandes momentos de las canciones (si bien esos estribillos en los que los cantantes parecen dejarse la voz no suelen quedar demasiado bien con vocalistas femeninos). La música es tan elaborada como la voz, aunque igualmente se añora una mayor pasión en ella. Tenemos unas melodias preciosas, rápidas y terriblemente cuidadas (el grupo recurre a la orquestación clásica para incluir más de medio centenar de instrumentos de clásica para diversificar el sónido y pulirlo). El dominio de los instrumentos es bueno, pero no hay solos largos y la música se compone más como pequeños fragmentos de interpretaciones sobre una melodía que como una demostración de poder sobre un instrumento.
Particularmente, en su primera escucha, el disco no me llenó demasiado, seguramente por esa falta de pasión que antes he mencionado. Pero con posteriores escuchas se descubre un sonido precioso, cuidado y muy uniforme. Me gusta el heavy y me gusta la clásica, y si bien este disco no es una opera-rock de Meat Loaf ni alcanza el glorioso nivel que alcanzó Blind Guardian en el "A night at the opera", es un trabajo más que loable. Es esta, Edenbridge, una banda que voy a seguir en el futuro.

domingo, septiembre 14, 2008

¿? ... ¿¿?? ... ¡¡¿¿??!!

One Piece - 514: Champiñones que crecen del cuerpo

Este era uno de los episodios más esperados de One Piece desde que sigo la serie semanalmente y, para bien o para mal, Oda no nos ha decepcionado. Como no podía ser de otra forma, nos ha sorprendido. Borrón y cuenta nueva. No hay duda alguna de que se trata de una maniobra muy arriesgada, la serie se encontraba en un momento de máxima tensión y Oda ha cortado de raiz el episodio del enfrentamiento contra Kizaru. El tiempo dirá si tan arriesgada medida es un acierto o un pecado, pues pocas series hay que bordeen más claramente entre la genialidad y la locura que esta grandísima aventura de piratas. De momento enarbolaré una de las frases que más típicas de esta serie de entradas: "en Oda confiamos", porque el mangaka japones demuestra que todo tiene razón de ser en su serie e incluso los momentos más surreales y polémicos nos acaban llevando a un "Grande Oda, grande".
El caracter epísodio de esta serie, la capacidad de que cada isla sea un nuevo mundo con nuevos personajes siempre me ha parecido uno de los motivos de su éxito y de su simple genialidad. Estos pequeños reset han alcanzado en este capítulo su máxima expresión. Podemos hacer muchas conjeturas sobre el futuro inmediato de la serie. La primera es que los tres días del "coating" ya han pasado, cuando la banda vuelva a Shabondy por su barco ya podrán partir hacia el "Nuevo Mundo", la otra -mucho más importante- es que si han perdido tres días de viaje es de suponer que tardaran mucho más en volver, luego ningún miembro de la banda estaría a tiempo de alcanzar "la ejecución de Ace". Esto es polémico. Es, sin duda el acontecimiento más importante desde que ha comenzado la serie, y parece que ningún mugiwara lo presenciara (a no ser que alguno haya sido enviado allí, algo que no descartaría de principio). En cierta manera me gusta que la banda no defina el fluir del mundo, pero igualmente me parece una terrible trampa por parte de Oda. Evidentemente no tiene nada malo, pero todo parece apuntar a que nos vamos a tirar mucho tiempo sin saber que ha sido de Ace y que ha pasado en esa batalla, pues no creo que Oda se desvie tanto de la historia como para contarnos esa batalla (batalla terriblemente grande que además nos revelaría información sobre los poderes y habilidades de muchos personajes). Particularmente creo que Ace sobrevivirá de alguna forma y que después seguramente veamos en un flashback la muerte de Barbablanca a través de sus ojos. Sin embargo, todo son conjeturas.
¿Regresaremos a Shabondy? Pienso que sí, allí está el barco, hacia allí apuntan todos los vivre card de Rayleigh y todavía existe un importante frente abierto en forma de nobles mundiales y opresión. No obstante creo que Oda se ha dado cuenta de lo necesario que fue Skypea para diversificar el manga y que ahora llevaba practicamente doscientos capítulos en los cuales el enemigo era de una forma o de otra el gobierno mundial, esa simplicidad no es propia del espíritu de este manga. Si el enemigo volverá a ser Kizaru no lo sé, quizás Sentoumaru con Vegapunk y unos Pacifistas puedan suplir ese rol, una de las grandezas de esta serie es que el número de aliados invisibles de la banda es aún más grande que el de enemigos. En One Piece nadie muere, pero no creo que la serie no pueda finalizar sin que la banda no se enfrente a Kizaru o a alguno de los cuatro grandes espectadores; afortunadamente One Piece no es "mugiwara vs el mundo".
Así pues, mientras suspiramos por saber que sucede en Marieroja, Oda se burla de nosotros al colocarnos el foco de la narración en estas historias. Sin embargo, el destino de estas historias aún es incierto, pues las viñetas finales -Oda sólo interviene como narrador directo cuando es imprescindible- dan a entender que podría ser el fin momentaneo de esta historia (si el siguiente capítulo continuara con Luffy adquiriría un aspecto muy extraño cuando se leyera en tomo). Particularmente no estoy ni siquiera seguro de que en el siguiente capítulo veamos a Luffy o a otro miembro de la tripulación, Oda podría seguir jugando con nosotros, mostrarnos una decena o una veintena de capítulos con el incidente de Ace y después regresar a la línea argumental de los protagonistas presentándonoslos a todos de nuevo en Shabondy y dispuestos a dirigirse a la isla submarina. Hasta el siguiente creo que no podremos siquiera predecir esto. Oda, como siempre, es impredecible.
Ahora pasemos a analizar un poco más el capítulo en sí. Luffy ha sido enviado a una isla repleta de amazonas. Existen dos alternativas: que tenga que ver con su pasado (Oda es capaz de sacarse del sombrero a la madre de Luffy) o que no tenga nada que ver. Dependiendo de esta respuesta variará también el "viaje" del resto de piratas (a cada cual más interesante). Un aspecto aquí a mencionar sería que definitivamente las habilidades de "teletransporte" de Kuma no son otras que un dominio extremo de su fruta "Paw-Paw" (aunque sigo queriendo saber como "fija" destinos o que sentido tiene su pregunta inicial, aquí recuerdo especialmente su conversación con Moria). Particularmente no creo que Oda nos vaya a contar casi una decena de historias de tres o cuatro capítulos cada una, pues a pesar de tener un único protagonista no tendría tiempo para mucho y destrozaría el ritmo de la serie. Particularmente ahora mismo -seguramente la semana que viene tenga que tragarme mis palabras- apostaría por una especie de reset bestial de toda la serie en sí. Quizás de Luffy si veamos toda su aventura, pero del resto de tripulantes Oda se contentará con mostrarnos un poco de la imaginativa isla a la que hayan llegado y esperará a narrar esos acontecimientos por medio de pequeños flashback que pueden tardar cientos de episodios en llegar. Por una parte es interesante ver a cada personaje "sólo" ahora que son miembros de la banda (sin duda es una experiencia que les ayudará a crecer) y por otro siempre servirá para relajar el ambiente de cada gran saga que a partir de ahora afrontemos (al menos la aventura de Luffy tiene un ambiente claramente cómico y surreal), amen de que puede proporcionar secundarios al autor para el futuro (imaginemos una amazona que, cual Shampoo, persigue a Luffy para vengar la afrenta de haber sido derrotada). Creo que con sucesos como este y con la irrupción de los supernovas, Oda puede sencillamente estar preparando el escenario de la serie para el nuevo mundo.
Oda sin duda disfruta con estas aventuras ligeras plagadas de humor y donde puede dar cancha suelta, aventuras ligeras que más parecerían encuadrarse dentro de los primeros veinte capítulos de una serie que en aquellos cuya numeración ya ha superado a la de Dragon Ball. Sin duda el haberse valido de Kuma para este reset no gustará a muchos lectores, pero particularmente creo que ya habíamos acumulado demasiada tensión y que Oda ya se habría dado cuenta de que pronto tendría más capítulos de resolución que de presentación (algo que no salió bien en Thriller Bark), así que ha cortado por lo sano con la naturalidad que le caracteriza. La capacidad para salirse de los cánones habituales de este autor es sencillamente monstruosa.
Ahora hablaré de Luffy y de ese pequeño homenaje a los mangas ochenteros que son sus escarzeos por la isla. Ese simple ir y correr de un lado a otro y ese devorar un jabalí gigante cual personaje de Dragon Ball son sencillamente una gozada. Como he dicho antes, que una serie que ha superado los quinietos episodios sea capaz de tomarse estos descansos es sencillamente una gozada. Si bien lo que nos intriga a todos es la relación de Luffy con esta isla -aparentemente inexistente- y lo que en ella ocurrira. Luffy no tiene control alguno y es seguro que pedirá a media isla que se una a él a la tripulación para disfrute de Sanji, aunque igualmente parece obvio que tal cosa no pasará. Las palabras de Luffy diciendo que esto le recordaba a los entrenamientos de Garp podrían incluso dar lugar a pensar que precisamente esos entremientos se daban en esta isla, aunque geograficamente es algo que me parece muy dificil aquí tenemos que recordar la pregunta de Kuma y el significado que esta puede tener (aunque también hay que recordar que precisamente esa pregunta sólo se la hizo a Zoro).
El último aspecto a mencionar viene heredado del marcado caracter cómico y ligero de este capítulo. No deja de sorprender la increible bestialidad de Oda cuando introduce elementos echii en su obra. La irrelevancia de estos y la sencilla perversión de sus viñetas dejan en pañales los juegos semieróticos que otros autores mucho más orientados hacia ese género tratan de introducir en sus obras. Porque Oda usa este recurso como verdadero "fanservice" y no como motor de la serie. De este modo, si bien dota a la mayoría de sus personajes femeninos de unas curvas cada vez más grandes, no se recrea especialemente en los angulos de cámara. Y si bien el incidente del "champiñón" de Luffy bordea el hentai, el tratamiento que hace de él es tan meramente cómico y absurdo como el "golpe de felicidad" de Nami en Arabasta.

sábado, septiembre 13, 2008

Si Kyoto y Bones erraron...

Kimikiss

En la industria del anime hay muchos estudios con gran prestigio, y ninguno de ellos se ha librado de dar alguna que otra mala puntada. Los excelsos animadores de Kyoto han fracasado para mi gusto en productos como Clannad o Lucky Star; Bones lo ha hecho con series mediocres como Jyu Oh Sei; SHAFT ha fracasado con todos sus animes si los entendemos desde una vista lógica; Gonzo, estudio antaño mítico, ahora no hace otra cosa que producir bodrios tras bodrios; incluso Sunrise -la compañía que hace animes para vender merchandising- ha fracasado en algunos de sus estuidos de mercado. No es de extrañar que un estudio tan grande como JCStaff también produzca animes decepcionantes, e igualmente no es de extrañar que Kenichi Kasai no haya podido mantener en esta serie el prodigioso nivel que mostró en las magníficas "Honey and Clover" y "Nodame Cantabile".
Como dije en mis primeras impresiones, Kimikiss es desde su mismo concepto una serie complicada de llevar a cabo. Una comedia romántica coral que no se centra en un protagonista descarado y que maneja varias historias simultaneamente. Esto siempre plantea el problema de que las diversas tramas han de estar "niveladas" y que ninguna ha de eclipsar al resto. Creo que, en este aspecto, la serie ha salido indenme pues, a pesar de tener un triángulo amoroso principal obvio, tiene otra trama romántica secundaria que esta tan bien llevada que incluso "le roba la cartera". Los personajes están bastante bien retratados a nivel general, y las distintas historias avanzan al ritmo que sus propios protagonistas marcan. No obstante, la serie tiene notables problemas. El referente más claro que encontraría con esta serie, por la sobriedad de su historia y la seriedad con la que es tratada, sería "True tears", Kimikiss le gana por la valentía de narrar varias historias y no sólo una, pero la serie de Noé, Hitomi y Shinichiro le gana por el simple talento de sus guionistas. Antes he comentado que el peso de las distintas historias estaba equilibrado, no es del todo correcto y este equilibrio se debe a un defecto y a una virtud de la serie. La virtud es que la historia secundaria es muy buena; tanto Kazuki como Eriko y Asuka son tres personajes muy bien definidos y cuyo desarrollo y evolución a lo largo de la serie es perfecto y resulta emotivo y emocionante para los espectadores. Futami-san es el personaje más complejo de la historia y tanto Asuka como Kazuki, que inicialmente parecían dos secundarios, evolucionan hacia roles muy buenos. El defecto llega de la mano de la historia principal, débil y -sobre todo- incogruente por momentos. Hoshino y Kouichi son, sencillamente dos personajes carentes de carisma, e incluso su relación tiene un final extraño debido a un inexplicable giro argumental que el espectador nunca llega a comprender. Mao, el personaje que en los primeros episodios eclipsa a todos con su carisma, se convierte pronto en un cansino y lamentable caracter "emo". Kai es un buen personaje y esta bien definido, y el espectador simpatiza más con él por su tristeza y madurez que con el resto de personajes de esta trama. Curiosamente, este desequilibrio también se da en los secundarios de la serie. Los secundarios principales, el duo de "hermanitas" que llamo "las pavas de las ranas y el udon" son sencillamente aborrecibles. Hiiragi, el director del club de cine, es por el contrario un personaje bastante carismático que aporta buenos momentos de humor y con el que se intuyen incluso algunas buenas tramas románticas.
La dirección de esta serie es bastante extraña. Es sobria y tiene un marcado caracter clásico, pero en ocasiones se desmarca con encuadres cómicos heredados de "Honey and Clover" para los cuales sólo se me ocurre la explicación de que los diversos episodios de cada episodio no han sido demasiado uniformes. Es de agradecer, no obstante, el peso que -para bien o para mal- se le da a los secundarios y el hecho de que, si bien tenemos un par de historias principales, el tiempo no se reparte uniformemente entre ambas en cada episodio y dependiendo de la fuerza de cada una de esas historias en cada uno de esos momentos adquiere más o menos protagonismo. A pesar de los defectos de guión que antes he mencionado en lo referente a Mao-Kouichi, hay un guión bastante trabajado que maneja un gran número de personajes y que encuentra para cada uno de ellos un "amor distinto" que reflejar.
La animación de la serie tiene por norma general un nivel altísimo, similar al de sus predecesoras, pero es inevitable no mencionar que en algunos momentos existen algunos bajones de calidad alarmantes. Alarmantes porque, con la definición y suavidad de los diseños y las animaciones de los personajes, cuando la animación se vuelve más ruda se nota mucho más de lo normal. No obstante, estos bajones son puntuales y la serie es a nivel visual una autentica gozada. Unos diseños de personajes excelentes -los mejores que he visto en un anime de este nivel- y una paleta de colores muy bien elegida. No hay grandes alardes en fondos, ni tampoco hay un exceso uso de juego de luces si no es para alguna escena importante cargada de simbolismo, pero la serie esta cortada por un patrón clásico y es algo entendible. El casting de seiyuus es sencillamente inmejorable, y todos y cada uno de los famosos actores ponen una voz bastante adecuada para las circunstancias. La banda sonora puede pecar de repetitiva, pero en su defensa no puedo dejar de mencionar que tiene un opening precioso.
Nada más, creo que me explayado más de lo que quería para un anime que, si bien resulta entretenido, no ha dejado de ser una pequeña decepción. Una buena serie de romances colegiales, pero en su valentía se queda lejos de ser una imprescindible del género.

jueves, septiembre 11, 2008

La épica de los humildes

Eyeshield 21 - Tomo 21

El marathón de Eyeshield que me metí el mes pasado concluía con un tomo 20 en el que los Deimon Devil Bats se enfrentaban a Naga, el equipo más poderoso y temido de todo el universo conocido de la serie. El resultado fue una primera mitad catastrófica en la que los protagonistas no hicieron otra cosa que recibir y recibir touchdown sin poder hacer nada para evitarlo.
Evidentemente Deimon ya no tiene margen de derrota, y más evidente es aún que si pierden este partido se acaba la serie. Así pues, toca remontada y toca que la primera gran victoria de la serie -es de recordar que, en veinte tomos, el equipo protagonista no ha conseguido todavía una gran victoria- sea ante el rival más complicado que todos. Tengo que decir que no me gustó demasiado que en la primera mitad recibieran una derrota tan abultada y que ahora se vean obligados a una remontada casi imposible. A esto se suma que en este tomo Sena a comenzado a sufrir molestias musculares, lo cual añade el componente de "lesión" al conjunto de tópicos habituales en estas series. Todo estos son aspectos en contra del partido y de la serie, pues los hay buenos shonnen deportivos que logran atrapar al lector sin "milagros agónicos", pero perdonemoselo a la serie porque este tomo es, sencillamente, el mejor de la serie hasta ahora.
Todos los personajes crecen a lo largo del partido y hasta podemos considerar que es una ascensión gradual y bien definida a pesar de ser -temporalmente- tan corta. Sena y Monta tienen sus enfrentamientos definitivos, y si bien aún no los han superado, se van acercando poco a poco a sus rivales. Pero mientras las dos estrellas ascienden, sus compañeros les soportan. Los secundarios brillan como nunca y Murata e Inagaki demuestran que han empleado a la perfección la veintena de tomos que la serie lleva para formar un gran equipo. El touchdown de Yukimitsu es quizás algo exagerado, pero es bonito ver un personaje al que hemos visto sufrir tanto tener un debut tan brillante, es una gran jugada de los autores que haya sido el jugador más vulgar y mediocre de Demon el que haya hundido la sobervia de Naga. Mejor aún es el de Juumonji, por inesperado y por épico para un personaje desde luego nada acostumbrado a este tipo de acciones. Y tras ellos, Taki trabajando a la perfección, Kurita con su fuerza, Musashi con simple precisión y Hiruma manejando a la perfección el ánimo y la estrategia de su equipo.
El dibujo ha mejorado mucho desde los primeros tomos, y además el simbolismo en este tomo esta muy bien conseguido debido al simple enfrentamiento entre demonios y dioses y su puesta en escena. Además, al ser un tomo eminentemente victorioso abundan grandes planos abiertos de todo el estadio, planos que ganan en espectacularidad y detalle con cada tomo que transcurre. Los personajes y su física, sin ser esto Hajime no Ippo, también han mejorado.
Tanto por la historia como por el dibujo, este puede ser facilmente el mejor tomo de la serie hasta el momento.

lunes, septiembre 08, 2008

El porque la Jump se encuentra en decadencia (Tercera parte)

Double Arts - Capítulo 23 (Fin)

Me veo obligado a retomar el pequeño debate que planteé en esta entrada y en esta, que enlaza también con esta otra. En el análisis que hice de sus primeros 10 capítulos, comentaba que "Double Arts" era una serie fresca y original, pero tambíen muy problemática en su desarrollo por lo dificil que era manejar su argumento. El autor había tenido una buena idea en una revista que vive demasiado de los mismos esquemas, pero era dificil manejarla. No ha tenido tiempo de ello. La Jump la ha cancelado en su capítulo 23.
En su momento me pareció lamentable que el manga que más me gustaba -tras One Piece, por supuesto- "Mx0" fuera cancelado vilmente y una basura como "To-love-ru" continuara publicándose por el simple hecho de bordear malamente el hentai. Este enfado se ha hecho más notorio porque, en su último tomo, la serie de los magos colegiales consiguió unos número no mucho peores que los de la alienígena echii. Con "Mx0" se cometió una injusticia, pues la serie tenía relativo éxito y -sobre todo- era distinta al resto de series que poblan la revista. No mucho, pero al autor se le dio cierto tiempo para terminarla. Algo parecido sucedió con una serie como "Hitomi no Catoblepas", una serie bastante mediocre que apenas pasó la docena de episodios, pero pero en cuyo caso pareció advertirse con relativo tiempo al autor. Con "Double Arts" no ha pasado eso. La serie ha sido cancelada tajantemente. Su autor había comenzado a profundizar en la trama y a introducir nuevos matices en ella, se ha visto obligado a olvidarlo todo bestialmente, a concluir una batalla a la carrera y escribir un final apresurado en el que toda la historia queda reducida al principio de un bohemio viaje.
Particularmente no me habían gustado demasiado estos últimos capítulos, pero no deja de ser una pena. Las luchas, si bien no terminaban de convencerme, eran sencillamente diferentes a todo lo visto por el simple hecho de que sus dos protagonistas combatían "esposados" (algo que hemos visto en algunos mangas, pero sólo en momentos puntuales), se prometían espectaculares y visualmente podíamos encontrar buenos recursos visuales. A nivel de personajes e historia la serie no había tenido tiempo para mostrar nada, pero esa camorrista gamberra que era Sui me caía bien, y momentos como cuando un par de hermanas "tocan" a Kiri eran muy buenos. A nivel de dibujo la serie no era espectacular, pero ni muchos menos grotesca como me lo parece "Toriko" u otras que ahora se publican en la Jump.
Pero nos encontramos ante el problema de siempre. La Jump no sabe renovarse. Vive del éxito de One Piece y poco más (pues el resto de sus grandes series también dan muestras de agotamiento con relativa frecuencia y no daran para si la decena de años que aún amenazan con durar las aventuras del pirata de goma). Ignoremos Bleach y Naruto. D.Gray-man y Hitman, sus más directas herederas, no llegaran seguramente a su longitud. Gintama es demasiado rara para juzgarla, y Eyeshield ya muestra los síntomas más crueles del agotamiento de los shonnen deportivo. Tras ellos no queda nada. "To-love-ru" no vende revistas y es un manga que podría finiquitarse en cinco capítulos, y el resto de series ni siquieran han llegado a los 50 capítulos. Incluso series como "Sket Dance" o "Usagi" ven sobre ellas la guadaña de la finalización. Y la Jump, para sustituirlas ofrece series que cancela en una veintena de capítulos si no han alcanzado un éxito considerable. Es chocante. En tres tomos apenas se puede contar nada y todos sabemos que los shonnen tardan en alcanzar. Pensemos en One Piece; las batallas contra Buggy y Kuro son bastante flojas, creo que la serie no alcanza un buen nivel hasta la aparición de Mihawk, allá por el tomo 6. La serie no habría aguantado en la Jump actual. Un ejemplo de paciencia recompensada. Algo similar puede decirse de Hitman, uno de los productos estrella de la Jump actual y cuyos 50 primeros capítulos sencillamente me parecen catastróficos.
Las historias necesitan tiempo, para crecer y para atrapar al lector y ganárselo. La postura de la linea editorial de la revista, sencillamente, es ilógica. Si una serie no tiene el éxito de una One Piece o una Dragon Ball se cancela, entonces, por esa norma, si una de esas series fuera un bombazo instantante como lo fue Death Note en su día y adelantara a las series de Oda, Kishimoto y Tite... tendríamos que cancelar estas ¿no?

domingo, septiembre 07, 2008

El día que Rubel reapareció

Claymore - Capítulo 83: Una reunión inevitable

Después de unos capítulos cargados de sorprendentes rebelaciones, era momento de que la historia continuara con su lento pero inflexible desarrollo. Hemos entrado ya en una nueva saga y este episodio no es otra cosa que la transición entre esos capítulos cargados de información que antes he mencionado y un nuevo grupo de episodios cuyo rumbo conoceremos en el siguiente capítulo. No obstante, este capítulo tiene dos claros aspectos importantes.
El primero y más importante es, obviamente, Rubel. El antiguo "encargado" de Clare ha reaparecido quizás de una forma algo temprana y forzada, pero creo que a la larga será bueno para la historia, y no hay que olvidar que Claymore siempre ha tenido un ritmo frenético. Rubel siempre ha sido uno de los máximos exponentes de la ambigüedad en la que siempre se ha movido la "Organización". No parece tan maligno como muchos de sus compañeros, pero si mucho más ladino y traicionero. En el siguiente capítulo seguramente veamos la respuesta de la Organización a las acusaciones de Miria, aunque por supuesto estas explicaciones estaran sesgadas por su particular visión y sus discutibles objetivos. Es poco probable que Clare mate a Rubel, así que supongo que además de alguna que otra afirmación ambigua que respalde las teorías de Miria pero que no les haga parecer unos absolutos villanos, veremos como Rubel deja caer un par de pistas sobre Raki, Isley o Priscilla a fin de manipular a Clare y su grupo.
El otro detalle que me ha parecido interesante del capítulo, muchos más de hecho, pues Rubel será importante en el siguiente capítulo, es la presencia de Yuma y Cynthia. En un principio las tres "débiles" parecían carne de cañon y, evidentemente, es aún posible que lo sean y que caigan a las primeras de cambio. Pero Yagi se ha dado cuenta de que, incluso siendo un mero sacrificio, carecerían de importancia por la poca empatía que el lector tenía con ellas, y ha decidido solucionarlo. Si bien cuando Miria encomendó a Yuma y Cynthia que acompañaran a Clare todos pensamos que se limitarían a luchar contra algún yoma secundario, ahora vemos que el verdadero objetivo del autor no era otro que -lejos de las deslumbrantes Deneve, Hellen y Miria- tengan algo de tiempo para mostrarse ante el lector. Han mostrado unas personalidades relativamente marcadas y, aunque algo tópicas, lo suficientemente alejadas de Clare o las otras tres grandes Claymores de la historia como para llamar la atención.
Lo último que mencionare del capítulo será el extraño fallo de Yagi. Por alguna razón en este capítulo nos ha colocado un mapa del mundo y ha explicado la distribución de las zonas. No es algo que estorbe, ni mucho menos, pero a estas alturas la inclusión de esa información resulta completamente irrelevante. Debido a la simpleza geográfica del mundo de Claymore, habría bastado un mapa superpuesto mientras cualquier personaje decía donde se encontraban los abisales. No me parece un defecto grave -por supuesto, el autor ha visto una carencia en su obra y ha tratado de corregirla-, pero me resulta chocante que lo haya hecho de una forma tan torpe.

sábado, septiembre 06, 2008

Impotencia

One Piece - Capítulo 513: Ni siquiera a uno

Este blog cuenta ya con casi dos años de existencia y su primera reseña ya fue a parar a esta serie, no fue otra que la del magnífico episodio 432. Aquel episodio, en el que se revelaba la existencia de los cuatro emperadores y que Luffy era el hijo de Dragon ha sido, seguramente el mejor episodio del que he hablado en este blog. Después hemos tenido episodios de grandes batallas como la que enfrentó a Ace y Barbanegra, grandes revelaciones como la entrada en escena de Rayleigh o la simple y llana épica de ver a la banda arder mientras Luffy se enfrentaba a Moria. No obstante, todos han quedado eclipsados ante este último capítulo. Un capítulo en el que sólo se culmina la derrota total de la banda que comenzó en los anteriores capítulos, un capítulo en el que no hay grandes sorpresas -más allá de las enigmáticas palabras que Rayleigh y Kuma intercambian, un episodio sin sorpresas ni humor, ni siquiera tiene grandes escenas de acción. Es un simple episodio de drama y sufrimiento. Un episodio capital para el futuro de la serie y que sólo compararía con el mítico "Capitan" de la saga de Water 7. Es este un capítulo sencillamente magistral.
El capítulo basicamente es LA PEOR PESADILLA DE LUFFY. La amistad y el compañerismo, el mayor tesoro de esta banda es terriblemente ultrajado. Uno a uno, cada uno de loz piratas es "finalizado" por Kuma. Es este un capítulo de sufrimiento y consecuencias, de impotencia y desesperación. No obstante, entre la oscuridad hay luces que brillan, es hermoso ver a Sanji enloquecer por haber perdido dos nakamas ante sus ojos sin haber podido hacer nada (entendemos aquí que el mérito es que sean Zoro y Brooke, no Nami y Robin), es hermoso ver a Luffy arrojándose contra Kuma como un loco para dar tiempo a sus compañeros a escapar, y como estos en cierta manera se niegan a huír y dejarle sólo. No obstante, todos son absolutamente derrotados. Luffy ve como, uno a uno, cada miembro de su banda es "eliminado" ante sus ojos y él no puede hacer nada para evitarlo. La derrota frente a Aokiji produjo un gran cambio en Luffy y motivo los "gear" y la voluntad de nunca más ser derrotado para proteger a sus nakamas. Ha fracasado estrepitosamente. Es evidente que esta derrota le va a afectar, le va a convertir en alguíen más precavido, Luffy esta comprobando ahora los verdaderos efectos de actos que realizó tan a la ligera como quemar la bandera del gobierno mundial o golpear a un noble mundial. Pero no es sólo Luffy, este cambio seguramente se motive en toda la banda. Por primera vez todos estan sintiendo el peso de sus recompensas y se estan dando cuenta de que han menospreciado al mundo. Luffy y compañía habían ascendido hasta la élite de los piratas, pero Oda esta usando Shabondy para descubrirnos que los supernovas, siendo fuertes, no dejan de ser la escoria del "Nuevo Mundo".
Este capítulo, terriblemente simple en su concepto, demuestra la completa maestría de Eiichiro Oda como narrador. El primero es, obviamente, la perfecta sucesión de desapariciones, los intentos de Luffy, Sanji, Franky e incluso Brooke y Usopp por contenerlos y la absoluta futilidad de sus actos. Oda lo expone todo con una pasmosa simpleza, una sucesión de puñaladas al espíritu de la banda contra las que nada pueden hacer. El episodio esta impregnado de un catastrofismo que ahora únicamente podría comparar al Eclipse de Berserk (aquí, no obstante, tengo que decir que la obra magna de Kentaro Miura va aún más lejos). Este episodio no esta protagonizado por nadie, la exposición de los hechos que realiza el autor esta más cerca de las técnicas documentalistas que de las de una narración tradicional. El segundo elemento son esas gotitas de humor que Oda logra introducir en momentos como este, Brooke es incluso capaz de soltar una de sus populares skulljoke (aunque aquí también es significativo que no tenga tiempo para terminarla), y Kizaru sigue mostrando sus chanzas habituales. La ligereza con la que el Almirante observa la absoluta debacle de la banda protagonista no hace si no resaltar su poder, tranquilidad y desagradable sobervia. El tercer elemento que Oda maneja en esta historia no es otro que el propio grafismo que emplea, Oda no recurre a la deformación habitual de sus personajes, todos mantienen una apariencia humana que no hace si no resaltar la terrenalidad de su derrota y el terrible trago que estan pasando. Hay suciedad, hay sangre, hay sudor, hay lágrimas y hay gritos de impotencia, pero en ningún momento vemos expresiones exageradas como la que Luffy mostró cuando se reconcilió con Usopp. A pesar del humor antes mencionado, no hay lugar para el menor elemento cómico en el sufrimiento absoluto del protagonista.
Quizás más que nunca, la serie puede tomar ahora cualquier dirección. Es evidente que este hecho repercutirá mucho en el desarrollo futuro de los personajes, pero en este momento hay otros aspectos que me parecen más dignos de mención. El primero es, obviamente, el "viaje" de la banda. Según Sentoumaru "volaran" durante tres días y tres noches, quizás en tiempo sea conveniente de cara al coating del barco, pero no creo que el "vuelo" sea algo tan literal. Naturalmente existe la probabilidad de que cada uno de los miembros aparezca en un lugar distinto, pero creo que no será así, pues esto alargaría y complicaría demasiado una narración ya de por si enrevesada. Así pues creo que hay dos alternativas. La primera sería que el viaje fuera algo espiritual, que cada personaje viajara a su particular Nirvana y que la pregunta que Kuma hace al principio no fuera otra cosa que una forma de conocer donde podrían sus víctimas realizar su meditación más adecuadamente. Recordemos que Kuma es el "hombre-Buda" y que siempre lleva una biblia consigo. Es rebuscado, pero no lo veo imposible. La otra alternativa es un viaje puro y duro a algún lugar físico. En este supuesto considero dos posibles; el primero es que sean enviados a Impel Down o a dondequiera que se encuentre Ace, el segundo consiste en que sean enviados ante Dragon.
En este último supuesto entran en juego las enigmáticas palabras de Kuma al final de la serie de Thriller Bark y el hecho de que se pueda considerar de que Kuma verdaderamente los esta salvando de la muerte que parece encarnar Kizaru. Particularmente creo que, con la gran batalla que puede suponer la ejecución de Ace, y el escenario perfecto para sublevación popular que Oda ha descrito con los tritones y la actitud del mundo hacia ellos, este sería el mejor momento de introducir a los revolucionarios. Pero, como siempre, Oda dirá. En este capítulo ha vuelto a demostrar que, cuando crees que la serie ha alcanzado un nivel insuperable, siempre es capaz de subirla a un nivel superior. One Piece transciende la literatura barata que suele ser el manga para alcanzar una lucidez que ya quisieran muchas novelas.
Grande Oda, muy grande.

jueves, septiembre 04, 2008

De pesos y medidas

Spice and Wolf

He terminado de ver una de las series más curiosas y sorprendentes que ha dado la industria del anime en estos últimos años. A tenor de las impresiones que me dejó en su primer episodio, no puedo decir otra cosa que no sea que ha sido una serie decepcionante y sorprendente. Decepcionante porque su argumento -y su desarrollo- han sido bastante inesperados, y decepcionante porque, si bien interesante, creo que la serie no ha sabido manejar correctamente su historia.
La historia nos transporta a un pais cualquiera de la Europa medieval y nos coloca en la carreta de Lawrence, un avispado mercader. En sus viajes, Lawrence acabará en un pueblo que ha olvidado a los antiguos espíritus en favor del Dios moderno. El último de estos espíritus tomará forma humana y, por avatares del destino, Lawrence hará con ella el trato de acompañarla hasta las frías tierras del norte. Es un argumento extraño, pero no deja de ser el punto de partida para una "road-anime" con un honrado mercader y una diosa particularmente caprichosa. No obstante, a pesar de tratar un poco temas como la religión, el tema principal de la historia es la economía y en el se centra. No se no dan nociones de economía, no se nos explica un poco en que consistían los trueques. "Spice and wolf" es casi un tratado sobre especulación medieval. Lo que en un principio parecía una mera excusa para explicar el viaje de Lawrence toma un peso sorprendentemente grande en la mayoría de los episodios. Este es el gran defecto de la serie pues, sinceramente, es un tema bastante aburrido y parece eclipsar a la propia relación de los dos protagonistas durante un gran porcentaje del metraje.
El ritmo de la serie, sobre todo en su primera mitad, es bastante malo; pues aunque los autores se empeñen en lo contrario no tiene la misma tensión dramática una discusión sobre los intereses y el cambio de divisas que el rescate de los protagonistas tras una trampa. Así mismo, la relación entre los protagonistas -si bien hermosa- tampoco esta muy bien tratada. Hay un cambio notable entre las dos mitades del anime, la trama evoluciona entonces y el interés crece bastante, pero la evolución de los personajes no me parece demasiado conseguida en esos momentos puntuales.
El gran gancho de la serie, es estúpido negarlo, es Horo. La caprichosa diosa lobuna que viaja con Lawrence. Dotada de un diseño que mezcla a partes iguales sensualidad con inocencia, es un personaje claramente creado con los típicos conceptos de "moe" o "kawaii" del anime. Su diseño esta bastante cuidado en el aspecto de ser guapa pero no inverosimil, así como el estar dotada de una variedad de expresiones faciales sencillamente inimaginables para el resto de personajes (la animación de la series muy regular en su irregularidad, todos los esfuerzos estan puestos en Horo). Malhumorada, caprichosa, divertida y hasta provocadora, Horo esta pensada que divertir al espectador en la mayor parte de la serie y seducirlo con su lado más serio -e incluso salvaje- en los grandes momentos. No obstante, Horo esta demasiado prefabricada. Es un personaje agradable, divertido y tierno a partes iguales, pero carece de verdadera originalidad o, incluso, personalidad. Horo es un simple y llano ejemplo de "fanservice". Fanservice bien llevado y realizado con gusto (recordemos que se pasa todo el primer episodio desnuda pero la cámara no se recrea en ello apenas), pero fanservice al fin y al cabo.
Tecnicamente, como he comentado, es una serie bastante mediocre. Tiene algunas escenas buenas y unos paisajes hermosos. Pero la animación es muy sencilla y simple y, aún así, bastante rígida. El diseño de personajes es también bastante convencional. La música, si bien tiene algunos cortes hermosos, se hace demasiado repetitiva. Horo, como he mencionado al hablar de ella, es la excepción. Su diseño es muy bueno -creo que es la única que puede considerarse que tiene un vestuario- y sus animaciones siempre estan muy cuidadas. Mientras que el resto de personajes pierden sus rasgos humanos ocasionalmente, el rostro de Horo siempre permanece perfecto.
En resumen, es un anime ligero y agradable. Horo resulta simpática y encandila al espectador. No obstante, la absurda obsesión del anime por profundizar en aspectos económicos de la sociedad medieval le resta entretenimento a la serie y -sobre todo- destroza su ritmo.

domingo, agosto 31, 2008

Eterno (y glorioso) infierno

Advance Wars: Dark Conflict

Eclipsados por la indiscutible genialidad de Shigeru Miyamoto y el carisma de sus creaciones, "Intelligent Systems" es un veterano estudio interno de Nintendo que lleva décadas brindándonos pequeñas joyas en forma de videojuego. Son los creadores de sagas como "Metroid", "Fire Emblem" y esta que ahora me ocupa. "Famicon wars" fue un juego de estrategia para la mítica NES de la gran N, evoluciono en cierta manera a la saga "Fire Emblem", donde su estrategia por turnos ha ido evolucionando en un ambiente de fantasía medieval a lo largo más de una decena de entregas. Sin embargo, hace años, Nintendo decidió recuperar el concepto original de la serie y nació así una nueva saga "Advance Wars". Con dos entregas para GBA, una para DS y dos "adaptaciones" para consolas de sobremesa que dejan de lado la estrategia para centrarse más en la acción, este título puede ser considerado como el cuarto título de la serie principal.
Sólo juge al primero de todos y fue hace demasiado tiempo, sólo lo recuerdo por encima y me encontrado un título muy parecido a lo que creo que fue aquel. Para mi ha sido una suerte que el sistema de juego no haya cambiado mucho, sin embargo es obvio que esto puede echar para atrás a otro tipo de jugadores que estén hastiados de este tipo de "rpg-tácticos" o sencillamente esperen más novedades. Tengo entendido que en la anterior entrega para DS el poder de los comandantes era desproporcionado y parece que Nintendo ha querido solventar ese problema volviendo a las raices de la serie y potenciando enormemente todos los aspectos meramente estratégicos de la serie. Así pues, nos encontramos con un juego con la misma mecánica de juego que "Fire emblem", pero donde los elementos de rol de aquel son aquí sustituidos por una jugabilidad mucho más enfocada hacia la estrategia.
Como en todo buen juego de estrategia disponemos de un ejército a nuestra disposición para acabar con el de nuestro adversario. Como también es normal, disponemos de factorias que nos permiten aumentar nuestra capacidad bélica en función a nuestros recursos. No existe apenas distinción entre los ejércitos y ambos tienen acceso al mismo tipo de unidades (unicamente podríamos disntigir aquí algunas armas que actuan casi como "jefes finales"). Solemos encontrarnos en inferioridad numérica con respecto a nuestro enemigo, así que hemos de recurrir a la inteligencia para conseguir primero recursos y después poder atacar a nuestros rivales. Aquí entra en escena el escenario, nuestra inteligencia a la hora de aprovechar los recursos, así como la de valenos de obstáculos como rios o montañas es normalmente la clave para conseguir la victoria.
El juego, tecnicamente es bastante flojo, aunque ciertamente no necesita mucho más. Un mapa 2D sobre el que se mueven los sprites que son las unidades. Todas las unidades, todos los edificios y todas las montañas y rios son iguales en todas las fases (la única diferencia es cada bando de juego tiene un color distinto). Se han incluido efectos climatológicos, pero visualmente esto no deja de ser casi anecdótico (influye más en la jugabilidad, como es obvio). Las animaciones de las batallas tienen una considerable estética manga, supongo que en un juego como este no se quiere ser demasiado realista, pero las animaciones no dejan de ser cutres porque no se necesite más. No hay escenas de video, sólo imágenes que actuan a modo de narración. Tampoco hay voces y el total de melodías que oiremos durante el juego es bastante limitado, pero cumplen a la perfección su papel y yo al menos no tengo ninguna queja en este aspecto. "Dark conflict" es, tecnicamente, un juego bastante mediocre, si bien es cierto que unos gráficos más elaborados estropearían su inmediata jugabilidad.
Si bien la jugabilidad de este juego vuelve a los orígenes de la saga, creo que el gran avance lo supone la historia. En anteriores entregas se nos mostraba un mundo muy colorido y unos protagonistas muy animados, resultaba muy contradictorio que reflejara algo tan cruento como la guerra. Se ha enmendado. Un mundo devastado por una catástrofe natural en el que de las ruinas surgen varios ejércitos que aún desean batallar y esclavizar a los retales de la humanidad que han conseguido sobrevivir. Se convertiran en adalides de los pobres una pequeña compañía independiente de soldados que no ven sentido a seguir peleando y que unicamente quieren ayudar a los supervivientes a asentarse. Esta trama tendrá giros argumentales y veremos a generales obcecados con su grandeza, a pendencieros que ven en ese mundo sin ley su sueño, a políticos corruptos unicamente interesados por ellos, a científicos dementes carentes de ética. Es una pena eso sí, que una trama bastante sugerente se simplifique bastante con los diálogos. No veo mal que estos no sean demasiado profundos y que todo se intuya, pues como jugador tampoco quiero tirarme mucho tiempo leyendo una historia que evidentemente siempre estará condicionada por el número de fases y la dificultad creciente de estas, pero aún así no me gusta demasiado que las conversaciones entre los personajes sean tan simples y maniqueas como lo son. Todo este infantilismo narrativo choca con la dureza de la historia y no deja de resultar una pequeña mácula para cualquier jugador adulto.
He comentado a lo largo de este análisis las númerosas similitudes entre este título y la saga "Fire Emblem" (no en vano son productos del mismo estudio), aún queda uno por comentar: su infernal dificultad. Como ya comenté en su análisis, "Fire emblem: Radiant dawn" era un título eterno por su extensión y por la dificultad de sus fases. Este "Advance wars" tiene menos fases y además no te tienes que preocupar por mantener vivos a tus personajes, pero está mucho más enfocado hacia la estrategia más pura y el juego, por tanto, es todavía más complicado que aquel gozoso infierno.
En resumen, es este un juego muy peculiar por su estilo, pero es también una pequeña joya tremendamente disfrutable (aunque también hay que mencionar aquí su elevada dificultad).

sábado, agosto 30, 2008

La venganza de la Gaviota

One Piece 512 - "Zoro, desaparecido"

Allá por el capítulo 430, la batalla de Ennies Lobby finalizó cuando la banda de Luffy escapaba sobre el moribundo Merry y AoKiji sentenció entonces que aquel conflicto había supuesto su absoluta derrota. Aquel acontecimiento catapultó las recompensas de toda la banda y los puso verdaderamente en el mapa del mundo. Declararon la guerra al mundo y ahora estan comenzando a pagar las consecuencias de ello. El incidente contra los nobles mundiales ha desatado las iras del gobierno mundial y ahora, verdaderamente, se ha ordenado la captura y destrucción de la banda. Luffy y compañía se han visto de repente frente a todo el poder del mundo, y frente a eso nada pueden hacer. Si bien hace diez capítulos parecía que todo iba encaminado a una festival de piratas, la marina ha entrado con un almirante, varios Pacifistas, un shichibukai y un capitan extremadamente poderoso. Desde el enfrentamiento contra el "Faisán azul" no se veía nada parecido, y ahora ha sido todavía más grave al incluir a todos los miembros de la tripulación. La banda del sombrero de paja ha sido absolutamente derrotada.
Agotados tras el enfrentamiento con el anterior Pacifista y ya teniendo la suerte de que Rayleigh está entreteniendo a Kizaru; la banda ha visto como sus exhaustos miembros han caído uno detrás de otro. Zoro, moribundo desde el episodio de Kuma en Thriller Bark, fue el primero en caer y tanto Usopp como Brook y Sanji han caído ante el azote de un nuevo pacifista tratando de salvarle. Luffy se ha visto sorprendido por las técnicas de Sentoumaru y también ha sido vencido en un primer momento. El relevo lo ha tomado Chooper desatándose con una tercera "rumble ball", recurso que le transforma en "monster" y que sabemos que es absolutamente incontrolable. Pero todas estas medidas desesperadas estan siendo empleadas en plena retirada, la banda sabe que en este momento no puede derrotar a estos adversarios.
Por supuesto, el climax de esta derrota es la desaparición de Zoro. En la saga de Moria ya vimos la particular habilidad de Kuma para "teletransportar" (ya sea el mismo o a otros), todavía no sabíamos si era una habilidad de su biblia o estaba de alguna forma relacionada con su fruta de la zarpa. Ahora ha llegado el momento de descubrirlo. No sabemos cuando Oda nos explicará lo que ha pasado, pero Zoro ha desaparecido y se encuentra ahora en paradero absolutamente desconocido. Esto nos plantea nos dudas. La primera -y más obvia- es que va a pasar con Zoro, que aventura va a vivir -recordemos que esta poco menos que muerto- y como se va a reencontrar con sus compañeros (tiene un vivre card de Rayleigh, luego parece que no será una desaparición de 300 capítulos). La otra gran duda que se nos plantea es cuales son las verdaderas motivaciones de Kuma. Independientemente de su leyenda, el respeto al código del honor que mostró en su encuentro con Zoro lo colocan claramente más cerca de Mihawk que de Cocodrile o Moria. Si tenemos en cuenta que no les mató cuando pudo hacerlo y que ahora, de cierta manera, ha salvado a Zoro de morir a manos de Kizaru y sus lugartenientes, vemos que el shichibukai podría estar jugando un juego muy raro. Su diálogo al aire con Dragon en Thriller Bark no hace si no afianzar esa posibilidad, Kuma podría ser un infiltrado de los revolucionarios en el gobierno mundial.
Pero si esta derrota aplastante de la banda no fuera suficiente, este capítulo reafirma la derrota de las frutas. El poder del demonio interior de cada usuario parece tener más vida propia de la que creíamos, y de esta manera hemos visto como Rayleigh y Sentoumaru son capaces de neutralizar parte de las habilidades de Kizaru y Luffy. Definitivamente, parece que en breve vamos a averiguar bastante sobre la naturaleza de las frutas. Habiendo pasado el medio millar de capítulos y encontrándonos aproximadamente a medio camino de Raftel, parece que Oda quiere reforzar los cimientos de su historia. No creo que este se convierta en un manga de simples puñetazos, pero no cabe duda de que Eiichiro Oda se infiltrando en un terreno muy peligroso. Pero, después de un capítulo tan bueno como el de esta semana, es imposible pensar que el mangaka no lo tiene todo perfectamente pensado y planeado.

viernes, agosto 29, 2008

Hacia la Montaña Solitaria

Guillermo del Toro es, sin duda, uno de los directores más personales que existe en el Hollywood actual. A base de una gran cantidad de honesto trabajo ha conseguido granjearse un buen nombre en ese competitivo mundo y convertirse probablemente el director de temática fantástica más respetado. Aún tratándose de películas tan descaradamente comerciales como "Blade II" o "Mimic", el director consiguió imprimirle siempre una interesante estética visual y no trató al espectador como si fuera un borrego. En películas más pequeñas como "El laberinto del Fauno", limitado por un presupuesto mucho más pequeño, sigue apostando por unos decorados y unos personajes que mezclan a la perfección magia y terror, pero además lo redondea con unos excelentes guiones que el mismo escribe. Hellboy, la saga que hoy voy a criticar, son dos películas en las que ha sabido conjugar tanto un buen guión como las posibilidades que le brindaba el comic de Mignola para crear un universo barroco, oscuro y sobrecargado que lleva su más claro sello personal. Es este el director elegido para suceder a Jackson en la titánica tarea de adaptar a Tolkien y el firmará las dos películas que compondran la versión cinematográfica de "El hobbit"; su capacidad visual es sin duda increible y sus habilidades narrativas no van a la zaga, no obstante, en mi opinión es un director que tiende al sobreexceso y se recrea demasiado en lo que sabe que son sus virtudes. Esperemos que sea comedido con las aventuras de Bilbo y compañía.

Hellboy

La primera película, en mi opinión, es mejor que la segunda por su carencia de ambiciones y por su simple intención de entretener respetando la esencia del comic original. Se nos muestran los orígenes del superhéroe y el resto de la trama gira en torno a un resucitado Rasputín y a un poco de esoterismo. El guión esta bastante trabajo y enlaza la trama principal con un correcto desarrollo del personaje central a través de su relación con su padre y su amor por Liz.
Particularmente creo que la trama romántica es la menos acertada, pues tanto el personaje de Liz como -sobre todo- el de Myers no estan demasiado bien definidos. El personaje de Abe aporta bastante poco a la película, pero su calma y su "amaneramiento" complementen a la perfección la sencillez y brutalidad de Hellboy. No obstante, la poca nobleza de Hellboy y el infantilismo que presenta ante sus problemas de adulto hacen que esta película se alze en este aspecto por encima del resto de películas de superhéroes. Sus personajes son francamente divertidos y se sienten vivos.
En cuanto a la acción, es muy buena. Escenas planificadas, elaboradas y bastante originales. Hellboy no tiene grandes poderes y ni siquiera es demasiado listo, sencillamente acaba reduciendo a sus enemigos por llana brutalidad. Sus peleas son simples y cercanas.
Estudiando otros aspectos más meramente cinematográficos nos encontramos con una película que, a pesar de ser una superproducción, no esconde cierto toque a cine de autor. El guión afronta los temas habituales de este tipo de películas, pero no los responde con soluciones fáciles, sencillamente los deja estar, preocupaciones de las que los protagonistas no se pueden librar facilmente. El montaje es bastante bueno y las escenas de acción y las de trama se intercalan las unas con las otras sin que ninguna eclipse a las otras, avanzando siempre la historia pero sin que la película se haga aburrida para lo que se espera de ella. Por último tendríamos la dirección artística, ciertamente sobervia. El universo de Mignola esta bastante bien adaptado y la película tiene un color claramente oscuro que solo altera un bicho rojo gigante. El diseño de escenarios , artefactos y -en especial- criaturas esta bastante cuidado. Aquí volvemos a ver a ese Del Toro con su pasión por las formas sobrecargadas y barrocas. Visualmente, la película es toda una joya.

Hellboy II: El ejército dorado

Esta secuela, es una película más personal en la que al autor se le ha dado carta libre debido al prestigio que ha acumulado en los últimos años. Esto, para mi gusto, se ha convertido en un lastre; pues la película toma demasiados elementos de la imaginación de Del Toro y esto lo aleja en cierta manera del espíritu del comic original.
La historia se centra en una rebelión del mundo mágico. No me ha gustado como se ha expandido este mundo. La idea no es mala, pero prefería un poco de magia a todo un mundo oculto. Creo que este es el mayor defecto de la película, nada pasaría si este mundo fuera más sombrió y decadente, si estuviera a punto de extinguirse. Del Toro usa la excusa de la magia que usan para camuflarse para mostrar todo un mundo bizarro, gótico y sobrecargado donde impone su característica impronta visual. El sentido de la belleza de Del Toro es muy particular y, si bien nos presenta escenas de un preciosismo increible como el del duelo contra el elemental, tienda al exceso si un buen productor no le controla. Es lo que sucede en esta película, y creo que la sobrecarga visual juega notablemente en su contral.
Mientras los personajes se enfrentan a esta rebelión elfica, hacen frente a sus propios problemas, centrados principalmente en las relaciones amorosas y en la simple reivindicación de s propia humanidad. El tema de la marginalidad, ya tratado en la primera película, explota aquí al máximo. En algunos momentos estos temas pueden parecer algo forzados y no resultar demasiado bien, pero normalmente la calidad de Del Toro como guionista se impone y logra desarrollar perfectamente estos conflictos y además hacerlo mediante escenas en parte cómicas que hacen la película mucho más amena y nos brindan momentos memorables.
La escenas de acción me han dejado un sabor agridulce. El poder de los malos varía de acuerdo a los deseos del director. En ocasiones se nos muestran casi indestructibles, pero cuando se enfrentan a los protagonistas quedan reducidos a un elfo saltarin y un ogro basto. Es algo que no me gusta, pues el cambio que se quiere producir es demasiado grande y no parece que haya una gran fuerza detrás para soportarlo. Las batallas en sí, siguen la tónica de la primera parte y se basan en una simple pero eficaz sucesión de golpes.
El ritmo de la película es bueno, la historia siempre avanza y no hay momentos muertos. Como en su predecesora, secuencias de acción y cómicas se intercalan, pero siempre lo hacen haciendo avanzar la historia o los conflictos de los personajes. No obstante, el argumento no es demasiado original y en ocasiones Del Toro se desboca y supedita el propio desarrollo de la historia a sus caprichos visuales.

jueves, agosto 28, 2008

Todavía muy lejos del One Piece

Fairy Tail - Capítulo 100

Uno de los mangas más populares de estos últimos años ha celebrado su centanario y creo que es el momento adecuado de analizar su evolución con respecto a lo que en un principio me parecio.
El manga de Hiro Mashima, como ya comenté entonces, se encuadra dentro de esa conjunto de series que podemos decir tratan de imitar más a "One Piece" que a "Dragon Ball". Es un manga donde el sentido más puro de la aventura -y en este caso de la magia- cobran más importancia que los combates. Las premisas iniciales de la serie me gustaban, un humor desenfadado y absurdo sobre unos personajes ridículos por momentos pero firmes en sus convicciones. Los parecidos, tanto visuales como narrativos, con la obra de Eiichiro Oda son más que evidentes. No obstante, Fairy Tail sale perdiendo en la comparación y la brecha que los separa da la impresión de hacerse más y más ancha a cada capítulo que pasa (One Piece resulta más fresca en su capítulo 500 que esta serie al cumplir el centenar). La serie tiene dos graves problemas que en cierta manera se minimizan el uno al otro pero que le impiden despegar.
El primer problema, y el menos importante, son los combates. Cada mago tiene una forma distinta de luchar enfocada al tipo de magia que practica, sin embargo, este elemento que debería servir para diferenciar las diversas batallas y darles un toque de originalidad e ingenio similar al que las frutas demoniacas dan a One Piece aquí se queda reducido a mera anécdota al resultar todas las magias monstruosamente poderosas. Es un "piedra-papel-tijera" en el que unas tijeras suficientemente fuertes son capaces de destrozar una piedra. Además, no existe una escala de poder verdaderamente bien definida y no se tiene la verdadera sensación de que el protagonista haya sufrido para alcanzar el nivel de su contrincante (podríamos decir que, desgraciadamente, se ganan muchos combates por "la fuerza de la amistad").
Este defecto de los combates se ve parcialmente reducido por el otro defecto de la serie: su ritmo endemoniado. Los combates no son demasiado largos y ello nos libra de los insustanciales capítulos para alargarlos habítuales en los shonnen, pero esta virtud queda claramente contrarrestada por el terrible problema que el frenetismo de este manga constituye para su desarrollo argumental. Todo sucede a una velocidad sencillamente desmesurada. Este ritmo alto es muy recomendable para los primeros capítulos porque sirve para definir rapidamente a la serie y a sus personajes, pero una vez que se ha superado el medio centenar de capítulos y se ha sumergido ya al lector en el universo creado, las tramas han de ser más complejas y exponerse más pausadamente. Aquí no. La trama de "Phantom lord" apenas ocupaba una veintena de capítulos y la presenta saga de "Titania y Jeral" no llegará a los treinta. Son sagas importantes que redefinen a los personajes; la primera afianza los conceptos principales de la serie y la segunda supone un acontecimiento capital a nivel mundial en el mundo de Mashima. Tales sagas no pueden ser tan cortas, les resta intensidad emocional. Un ejemplo claro de como manejar estas situaciones lo tendríamos en One Piece, donde la saga de Nami-Arlong sería equivalente a la de Lucy y la de Robin-CP9 a la Erza; en ambas tanto el tratamiento de la historia y su narración, como la propia ubicación de estas en la historia global, resultan mucho más acertadas. Es, Fairy Tail, sencillamente, una serie demasiado precipitada, y ello resta importancia siempre a las aventuras que los protagonistas estan viviendo.
Virtudes, resulta innegable, también las tiene. El mundo creado por Mashima es bastante original y se intuye un interesante transfondo a desarrollar en futuras sagas (aunque aquí me reafirmo en que "Jeral" es una carta que se ha jugado demasiado pronto). Existen todavía varios hilos argumentales a desarrollar y Mashima parece -en mayor o en menor medida- tenerlos todos pensados y nos va preparando sutilmente con pequeñas pistas. El manga esta repleto de personajes y resulta sorprendente la facilidad del autor para no dejar de lado demasiado a ninguno de ellos y presentar perfectamente a secundarios del gremio que no parecen destinados a grandes actos en el futuro. El grafismo de la serie, es bastante bueno una vez que uno se acostumbra a esta particular escuela de diseño; quizás se eche en falta un mejor uso de los fondos y alguna que otra lección de anatomía humana (aunque esto no deja de ser un defecto propiciado por el propio diseño de los -en especial "las"- personajes). No obstante, la originalidad, tanto en diseños de personajes como de hechizos es más que notable (y de ambos hemos visto un amplio surtido hasta la fecha). El dibujo de Mashima además es terriblemente limpio. Así pues, a nivel técnico la serie sobrevive perfectamente y -a pesar de los parecidos con One Piece- logra tener una propia entidad visual. Lo único que verdaderamente echaría en cara al autor sería el fanservice en ocasiones absolutamente gratuito que nos regala con los planos.
Por supuesto, el humor es una de las grandes bazas de la serie. Humor completamente absurdo y surreal de unos personajes que ni en el más serio de los momentos pueden librarse de sus particulares complejos. Es esta presencia del humor, capital para el desarrollo de los personajes y de la trama, lo que facilita enormemente la lectura. Si bien el humor, como siempre en estos casos, se basa en algunas particularidades-obsesiones muy particulares de los personajes, no llega a hacerse excesivamente repetitivo. Tampoco, al contrario que One Piece, es una ametralladora de gags, lo cual relaja un poco la carga cómica y resalta los propios chistes, siendo en algunos momentos muy efectivos.
No obstante, todas estas excelentes impresiones que la serie me había dejado durante sus primeros cincuenta capítulos, que verdaderamente la catapultaban en la misma dirección de One Piece, se han ido echando a perder poco a poco con el paso de los episodios. Los acontecimientos, como he dicho, se han precipitado y esta elevada velocidad de narración -paradojicamente- repercute en el ritmo de la serie. Los personajes han crecido y Mashima nos ha dado pequeños anticipos de las tramas futuras, pero ritmo frenético lo hace parecer todo demasiado rápido y fácil, restándole el necesario componente de épico sufrimiento que este tipo de obras necesitan. Además, este desarrollo frenético de la trama ha traído con él unos enemigos terriblemente poderosos, desmesuradamente poderosos me atrevería a decir. Lo cual ha roto el equilibrio de los combates y los ha convertido en una simple sucesión de hechizos donde importa más la fuerza que la técnica, perdiendo la frescura y originalidad de estos en sus comienzos.
Es, en resumen, una serie muy recomendable, pero por desgracia parece estar quedándose lejos de la pequeña maravilla a la que apuntaba en sus primeros tomos.

miércoles, agosto 27, 2008

El nacimiento de una nación

Robin Hobb - Las naves del destino

Seguramente titular una entrada como aquel mítico -no por su contenido- documental no sea lo más adecuado en estos tiempos de correción política, no obstante me parece una buen guiño cinéfico y -sobre todo- una perfecta descripción de la novela.
Con esta novela se cierra la trilogía "Las leyes del mar", cuyas primeras entregas ya comenté aquí y aquí. Esta tercera parte narra el desenlace de todos los acontecimientos que se narraban en las dos anteriores. La novela, si bien -como sus predecesoras- tiene serios problemas de ritmo al distribuir sus tramas en distintos hilos narrativos que se entrelazan menos de lo que el lector desearía, se lee agradablemente y tiene pasajes cautivadores. Creo que la novela, si bien tiene un final trepidante, adolece de un comienzo demasiado lento y repetitivo en algunos momentos. La historia, como ha pasado durante toda la trilogía, se divide en muchos frentes, y los sucesos que ocurren en el Mitonar son sencillamente mucho menos interesantes que todos los relacionados con la Vivacia y el Dechado (me niego a cambiarle el nombre como han hecho en esta tercera entrega, nuevo nombre "Paragon" quizás más adecuado de acuerdo al desenlace de la historia, pero me sigue pareciendo un crimen que un cambio de traductores origine un cambio tan grande en mitad de una saga). Creo que Hobb se sirve de algunos trucos para el desarrollo de sus personajes, pero en general es increible la calidad de esta autora para narrar por separado todas estas historias aportando -interés particular mío al margen- siempre algún detalle importante en cada una de ellas y, finalmente, unirlas todas con una naturalidad pasmosa para general el sobresaliente clímax final de la obra.
Es esta una saga atípica; alejada de grandes batallas y guerras cuenta el nacimiento de una nación y el renacer de una raza olvidada centrándose absolutamente en los personajes y restando importancia a los hechos. Naturalmente hay batallas y giros argumentales, pero podemos decir sin miedo a equivocarnos que el número de "proezas físicas" es muy reducido. Hay, en compensación, una desorbitada cantidad de diálogos sobre cuestiones políticas, morales y mercántiles. Tiene graves defectos: la trama política y social del Mitomar resulta pesada en ocasiones y el desarrollo de los personajes se me hace surreal en algunos momentos (suele estar muy cuidado y elaborado, pero en algunos momentos puntuales los personajes cambian casi por completo como si un resorte se hubiera activado). No obstante, es un relato terriblemente sólido y firme, original tanto en su planteamiento e idea original como en su desarrollo, alejado de tópicos y muy verídico en cuanto a las motivaciones de los personajes y los actos que estas les llevan a realizar.
Es literatura fántastica de calidad, eso es innegable; partiendo de un escenario fántastico nos muestra una batalla despiadadamente realista por poder y como las ambiciones y los hombres se estrellan contra la dura realidad. Pero, igualmente que resulta obvio que esta literatura esta muy por encima de un relato de los Reinos Olvidados, también lo es que el ritmo de la historia y el tránsito de una partes partes de la historia a otros resultan muy forzados en ocasiones. Es esta una muy buena saga, pero 2000 páginas se me hacen a todas luces excesivas para una historia que no es ni tan densa ni tan rica como otras sagas más cortas.

martes, agosto 26, 2008

¡Siguen vivos!

Mötley Crüe - Saints of Los Angeles

En el caso de la banda angelina, el decir que han sacado un disco para demostrar que siguen vivos no es unas obviedad. Mötley, uno de los grupos de hard-rock más emblemáticos de la historia, es también el mayor exponente de estrellas estrellados, o de la simple filosofía de "sexo, drogas y rock´and´roll". Este disco es en parte medio autobiográfico, y en sus letras se puede comprobar el desenfreno constante que ha sido la vida de sus miembros.
No obstante, siempre será motivo de alegría ver como unos rockeros como estos se olvidan de todas las polémicas que siempre les han rodeado y se centran en lo que los hizo grandes: su música. No soy un gran experto en la discografía de este grupo así que no dire si es un disco que compensa todo lo que hemos tenido que esperarlo, pero me parece un excelente disco de hard-rock y creo que la inmensa mayoría de sus temas se encuentran a un tema muy alto. Además, eso es indudable, el disco mantiene a la perfección el estilo clásico de la banda.
La docena de cortes que componen el compacto son sencillamente una excelente colección de temas de hard-rock melódicos a los que se les ha añadido el punto justo de velocidad, fuerza y simple "mala leche" para que su música este más cerca del metal que del pop. Así pues, nos encontramos con unos temas muy accesibles, todos ellos dotados de una melodía muy pegadiza que pronto se contagia al espectador y -en algunos casos- de unos espectulares e hínmicos coros que sin duda haran las delicias de todos los asistentes a los conciertos de la banda. Todas las canciones son siempre ligeras, transgresoras y rebeldes en sus letras como siempre ha sido en la banda, el rock de Mötley siempre ha tenido un aura gamberra e irreverente. Pero este tono ligero y alegre de las canciones esta aderezado por unos riff de guitarra bastante potentes y una batería siempre contundente, confiriéndole a la música más fuerza que felicidad.
El disco es relativamente variado; el estilo de la banda es bastante llano y es innegable que todas las canciones se parecen en algo o en mucho, pero cada canción no deja de tener su propia entidad. Tenemos canciones auténticamente gamberras, ligeras y netamente divertidas como "Down at the whisky" o "goin´out swingin´", ideales para conciertos o para sencillamente alegrar al oyente. "Saints of Los Angeles", single que da título al disco, pertenece a esa escuela de rock de los 90 que juega con los ritmos y los tiempos de las canciones, aunque lo hace siempre con una fuerza considerable en todas sus partes. "Motherfucker of the year", al contrario, se asemeja más al rock simple pero directo y espectacular de los 80. "Just another psycho" y "The animal in me" son dos excelentes temas de medio tiempo que muestran un toque más melancólico que alegre y que funcionan a la perfección.
Es, en resumen un excelente disco. En pleno 2008 es bueno ver una banda que hace un rock tan simple, puro y cautivador como el de la década de los 80. Por supuesto, Mötley ha crecido, la producción del disco es bestial y la complejidad de algunas canciones es más que notable... pero en esencia todas se basan en una simplemente en una pegadiza melodía a la que se le añaden algunos riff y una batería más que contundente. Si este es el regreso de los Mötley después de muchos años de devaneos con la cara más oscura del estrellato, no podemos hacer otra cosa que lamentarnos por el tiempo perdido y esperar que el próximo disco mantenga el nivel y no se tome tanto tiempo como este.