Trilogía de la Primera Ley
- La voz de las espadas
- Antes de que los cuelguen
- El último argumento de los reyes
Joe Abercrombie se ha convertido en uno de los grandes nombres de la fantasía actual, seguramente el más importante tras un Sanderson que ahora ocupa el trono de este género creo que sin discusión alguna. Sanderson creo que en cierta forma bebe de la fantástica de los 80, de las dragonadas que se inspiraban en Tolkien. Abercrombie, sin embargo, tiene un estilo más cercano a esa fantástica "sucia" que comenzó a popularizarse en los 90, con Martin y Sapkowski como puntas de lanza de un tipo de literatura que desmitificaba el género en base a una violencia mucho más cruda y a unas historias mucho menos nobles. Me es imposible no asemejar el estilo de Abercrombie al de Martin, con unas historias narradas en formato folletín donde varios personajes se alternan como "puntos de vista" y donde la historia salta de uno a otro valiéndose de ello para omitir los segmentos de transición de cada trama que pudieran ser menos interesantes o que son fácilmente intuibles. Martin no inventó esta forma de narrar las historias, pero al menos dentro del género yo siempre la asocio a él. Abercrombie en su heredero, no solo en su narración claramente influenciada por el medio audiovisual -Martin era guionista, mientras Abercrombie tiene como otro trabajo el de montador- si no también en el tono de unas historias donde la magia esta claramente retrocediendo y todo se suele centrar en unos personajes con unas características marcadamente humanas... aunque Abercrombie creo que es algo más "high fantasy" que Martin.
Ya leí hace algún tiempo un relato de este autor que me encantó (ver reseña de Los Héroes), relato que se enmarcaba dentro de un mundo donde este autor ubica todas sus historias. Las historias de este "Círculo del Mundo" están conectadas y progresan paulatinamente, con la Union, los Norteños, Estiria y otras naciones conformando un mundo con una política muy viva. Se pueden leer individualmente, como acontecimientos puntuales con sus determinados protagonistas, donde los personajes de otros relatos son meros secundarios o incluso no dejan de ser meras menciones de otros. Pude leer "Los héroes" sin problema sin haber leído nada antes, y disfrute muchísimo su lectura (de hecho pienso que está mejor escrita que esta primera trilogía con la que debutó el autor), aunque ahora lo lamento un poco porque creo que -como si del Cosmere se tratase- un gran aliciente de este autor es ver como todo su mundo va progresando.
En fin, esta "Primera ley" es la trilogía que pone los cimientos de este mundo, que hasta comparte con Martin el hecho de que tenemos un reino central "la Unión" que está en una especie de guerra con unos bárbaros norteños, aunque también lo está con una potencia "árabe" del sur, así como los propios norteños están amenazados por una suerte de "orcos". Tenemos a Logen Nuevededos, un gran guerrero del Norte; a Glokta un antiguo guerrero de la Unión al que la tortura arruinó la vida y que ahora se ve irónicamente convertido en un torturador; a Jezal, un despreocupado caballero; y a algunos personajes más como narradores. La historia se centra en una guerra en el Norte debido a que un gran guerrero se ha autoproclamado rey y está haciendo la guerra a todos, incluyendo aquí a la nación de la Unión, que a su vez tiene problemas con sus vecinos sureños e internamente no es más que un cúmulo de intrigas palaciegas. Y mientras en el Norte vemos una suerte de historia de Conan, en el centro vemos una suerte de Juego de tronos, el conflicto con el sur ya tiene directamente matices religiosos con una guerra con ecos de conflicto entre dioses merced a unos magos bastante desapegados del resto de humanos.
Poco a poco estas tres tramas se irán entremezclando y complicando al tiempo que los diversos puntos de vista interaccionan entre ellos. La narrativa del escritor es muy ágil, los capítulos no son especialmente largos y -más allá de alguno puntual de presentación de personajes- en todos suele pasar algo siempre. Las diversas historias siempre avanzan. Y no avanzan siempre bien, esto es fantasía oscura y amarga, con personajes que no son especialmente heroicos. Por una parte sus protagonistas tienen una mentalidad que podemos aceptar como realista en ese contexto, en base a temas como la magia, la religión, el estatus social o el machismo; y de la mano de estas ideas viene también un concepto del bien y del mal ligeramente distinto al nuestro, los personajes tienen su propia moralidad y sus ideas de lo que está bien o mal, y normalmente intentan actuar en base a ello... si las circunstancias les dejan (una cosa es lo que quieran hacer, y otra lo que puedan hacer). Leí en una reseña que los personajes de Abercrombie son normalmente gente que ha cometido muchos errores y que intentan redimirse de ellos, me parece una descripción bastante acertada (y dentro del libro el propio Logen lo verbaliza varias veces de una forma muy explícita). Tenemos a héroes en busca de una redención, pero el peso de sus acciones anteriores es muy grande y no siempre se puede luchar contra la etiqueta que el mundo te ha colocado o contra incluso tu naturaleza interior.
Estoy poniendo estos libros muy bien -y con motivo, es una lectura que me ha encantado-, y defectos también tiene. A pesar de ser una obra que se devora con una facilidad pasmosa, el estilo de saltar de un personaje a otro hace que tenga un ritmo vertiginoso y la prosa es relativamente poco descriptiva (diría que describe mejor batallas que escenarios), es una trilogía muy larga. Hablamos de tres libros de unas 700 páginas de media, y no hay historia para tanto pues aunque el final se me antoja algo acelerado todo el segundo libro te deja una extraña sensación de relleno (esto es algo muy habitual en la fantástica pero creo que en esta trilogía en concreto se nota demasiado con un par de tramas argumentales que -por mucho que desarrollen los personajes no llevan a ninguna parte verdaderamente). Esta sensación de relleno también enlaza con otra impresión, algo más subjetiva, y es que no todos los personajes son igual de potentes. La historia avanza con todos y puedes entender que sean necesarios, pero por muy bien que caiga Frost sus capítulos son bastante sencillos, como en cierta forma también pasa con los del Sabueso, o ya ni que decir con los de Jezal. Son personajes que no están mal, y donde pasan cosas fundamentales para la trama... pero sencillamente no son tan divertidos de leer como los de Logen o Glokta, autenticas estrellas del libro con mucha diferencia.
En fin, son puntualizaciones muy pequeñas que no empañan apenas una trilogía magnífica, tan recomendable como sólida. Abercromie es, sin duda, uno de esos renovadores de la literatura fantástica que el género necesitaba.











