Este capítulo 92 de la serie de Yagi puede ser tramposo, tópico y tener una calidad discutible, pero es indudable que esta también terriblemente disfrutable. Es un capítulo en el que no sucede verdaderamente gran cosa, pero es un capítulo que ya obliga a Yagi a comenzar una batalla que se aventura brutal y gigantesca. Quizás el siguiente capítulo veamos emparejamientos y las inevitables frases prepotentes que preceden cualquier confrontación de este tipo, pero está claro que la caja de los truenos se ha abierto, nadie puede cerrarla ya y además va a hacer mucho ruído.
Pero comencemos por el principio. La secuencia de Clare con Raphaella es -y será siempre- discutible. Podría entenderse algo así con Teresa, e incluso con Priscilla, pero con Raphaella el vínculo de la protagonista es poco menos que inexistente. En todo caso, casi es irrelevante, este tipo de escenas son siempre muy complicadas y fuerzan en extremo la trama. Creo que aquí Yagi ha querido darle a Clare un protagonismo que la historia no requería; hubiera sido mucho más fácil que Raphaella hubiera sido despertada por Riful. Espero que el ente que haya surgido al final de este capítulo sea... "bueno", si no no tendría demasiado sentido el llevar a Clare hasta este punto. En todo caso, este tipo de "despertares" con fusiones y muertes de mentes son siempre una trampa del autor. Yagi nos mostrará pronto que ha hecho con este par de gemelas y para que las quiere, hasta entonces sirve de poco especular. La secuencia no ha sido la mejor de la historia de este manga, pero tampoco ha sido bochornosamente mala cuando era muy fácil que lo fuera. Yagi ha salido relativamente indemne de este berenjenal, aunque -de momento- sigo pensando que se había metido voluntariamente en él. En todo caso Clare ha mostrado al fín la técnica de Irene tras siete años de entrenamiento, y parece que la protagonista tiene nivel para al menos tutear durante un tiempo a un abisal. Y por encima de todo hemos visto a Jean, un pequeño regalo de Yagi para sus seguidores. Fanservice tal y como ha de realizarse.
Después Yagi cierra el capítulo con una clásica secuencia de "reacciones", secuencias que no sirven absolutamente para nada pero que son terriblemente disfrutables para el espectador. Como he comentado, seguramente durante el siguiente capítulos veamos todavía preámbulos de batalla y esta no comienza verdaderamente hasta el 94, algo que podría haberse evitado si en las últimas páginas de este capítulo sucediera algo relativamente importante. No ha sido así, pero tampoco importa. Hemos tenido unas bonitas páginas donde todos los personajes -relativamente cercanos geograficamente hablando- han sentido el despertar de Raphaella y Luciela. Una secuencia que en cualquier manual de narrativa simple se explica que sirve para levantar expectación y elevar un poco más la tensión, tal y como aquí sucede. Al lector, aunque sea por unos instantes le gusta ver a los personajes que sabe están alejados de la historia en ese momento, y es algo que el propio Yagi ya hace en este capítulo antes con Jane. En todo caso, si resulta interesante que en la última página haya introducido un mapa y que en este descubramos que los más cercanos a la posición actual de Clare y cía no son otros que Raki y Priscilla.
Yagi lleva un año postergando la acción en el manga en favor de la trama, ahora parece que va a redimirse. Las espadas están en todo lo alto, y hay muchas espadas, y algunas más encima van de camino.
Pero comencemos por el principio. La secuencia de Clare con Raphaella es -y será siempre- discutible. Podría entenderse algo así con Teresa, e incluso con Priscilla, pero con Raphaella el vínculo de la protagonista es poco menos que inexistente. En todo caso, casi es irrelevante, este tipo de escenas son siempre muy complicadas y fuerzan en extremo la trama. Creo que aquí Yagi ha querido darle a Clare un protagonismo que la historia no requería; hubiera sido mucho más fácil que Raphaella hubiera sido despertada por Riful. Espero que el ente que haya surgido al final de este capítulo sea... "bueno", si no no tendría demasiado sentido el llevar a Clare hasta este punto. En todo caso, este tipo de "despertares" con fusiones y muertes de mentes son siempre una trampa del autor. Yagi nos mostrará pronto que ha hecho con este par de gemelas y para que las quiere, hasta entonces sirve de poco especular. La secuencia no ha sido la mejor de la historia de este manga, pero tampoco ha sido bochornosamente mala cuando era muy fácil que lo fuera. Yagi ha salido relativamente indemne de este berenjenal, aunque -de momento- sigo pensando que se había metido voluntariamente en él. En todo caso Clare ha mostrado al fín la técnica de Irene tras siete años de entrenamiento, y parece que la protagonista tiene nivel para al menos tutear durante un tiempo a un abisal. Y por encima de todo hemos visto a Jean, un pequeño regalo de Yagi para sus seguidores. Fanservice tal y como ha de realizarse.
Después Yagi cierra el capítulo con una clásica secuencia de "reacciones", secuencias que no sirven absolutamente para nada pero que son terriblemente disfrutables para el espectador. Como he comentado, seguramente durante el siguiente capítulos veamos todavía preámbulos de batalla y esta no comienza verdaderamente hasta el 94, algo que podría haberse evitado si en las últimas páginas de este capítulo sucediera algo relativamente importante. No ha sido así, pero tampoco importa. Hemos tenido unas bonitas páginas donde todos los personajes -relativamente cercanos geograficamente hablando- han sentido el despertar de Raphaella y Luciela. Una secuencia que en cualquier manual de narrativa simple se explica que sirve para levantar expectación y elevar un poco más la tensión, tal y como aquí sucede. Al lector, aunque sea por unos instantes le gusta ver a los personajes que sabe están alejados de la historia en ese momento, y es algo que el propio Yagi ya hace en este capítulo antes con Jane. En todo caso, si resulta interesante que en la última página haya introducido un mapa y que en este descubramos que los más cercanos a la posición actual de Clare y cía no son otros que Raki y Priscilla.Yagi lleva un año postergando la acción en el manga en favor de la trama, ahora parece que va a redimirse. Las espadas están en todo lo alto, y hay muchas espadas, y algunas más encima van de camino.





















