Tensei shitara Slime Datta Ken 2nd Season
Hace unos años llegó la primera temporada de este isekai y triunfó, el género estaba ya más que saturado, pero el subgénero de “construye tu reino” aún era fresco por entonces, y la serie era divertida
(ver reseña). Teníamos a un protagonista simpático, que era ridículamente poderoso y tenía su harem como cualquier buen protagonista de isekai, pero este en concreto era un poco vago y no parecía querer otra cosa que vivir tranquilamente, y si su poder crecía era por algo tan sencillo como que cada vez conseguía más amigos y necesitaba más poder y espacio para ellos.
El protagonista era un monstruo simpático que construía una nación de monstruos en un mundo que despreciaba a estos, y de ahí venían conflictos por el contacto con otras potencias de ese mundo. La serie cosechó un gran éxito, era simpática, graciosa y carismática, y cuando pasaba a la acción sencillamente molaba mucho porque le daba al espectador una épica ligera sin muchos dramas que resultaba muy entretenida. Aquella serie tuvo un problema en su segunda mitad, donde el ritmo era muy extraño. Todo estaba bastante bien medido en los primeros 13-14 episodios, con un ritmo coherente y una progresión lógica en cuanto a los aliados que conseguía Rimuru y el ritmo al que crecía su reino. En la segunda mitad, entre un enemigo muy poco carismático al principio, y luego una trama que parecía algo atropellada con unos niños, la serie perdió bastante.
Esta segunda temporada se afronta de otra forma. La trama es mucho más continua y cada mitad de ella se nota como un arco que empieza y acaba de forma bastante clara. Ahora bien, no esta exenta de problemas, sobre todo en su segunda parte, donde el ritmo en la primera mitad se nota demasiado refrenado. En ambas temporadas básicamente tenemos una media docena de episodios donde se plantea un escenario que cristaliza en un gran clímax de acción en la media docena restante. Sin embargo, la primera mitad de la temporada es mejor. Es una temporada más derrotista donde el reino de Rimuru es atacado, el drama se alterna muy bien con la acción y esta incluso funciona de una forma muy gratificante en unos últimos episodios que se ven con una sonrisa culpable de justa venganza. La segunda parte de la temporada es también muy disfrutable, y su segunda mitad es un festival de fanservice brutal, pero no hay apenas tensión porque es sencillamente Rimuru y su grupo molando como nunca han molado, y en sus primeros episodios sencillamente la serie es demasiado expositiva con mucha carga política que no se siente especialmente útil. Ambas temporadas funcionan muy bien y se complementan a la perfección, pues la caída y el auge de Rimuru no dejan de ser un único y gigantesco arco argumental… pero me parece que la primera temporada tiene un ritmo mejor.
Técnicamente la serie es bastante sólida, los diseños siguen siendo coloridos y alegres, muy simpáticos con sus deformaciones cómicas, y en los momentos de acción la serie sorprende con una animación sorprendentemente puntera y plástica que además no se nota especialmente computerizada.
Quizás, por la carga de política, drama y acción se podría decir que se echa en falta algo de comedia en esta temporada. En la primera temporada vemos algo al principio, cuando la trama no ha explotado, y en la segunda temporada los protagonistas van tan sobrados que en su clímax vemos bastante momentos cómicos, sin embargo en general no hay mucho de ese slice of life simpático en el que en ocasiones se transformaba la serie original.
Claro que para eso esta:
Tensura Nikki: Tensei shitara Slime Datta Ken
Entre las dos partes de esta temporada se emitió una serie spin-off que básicamente se centraba en el día a día de la nación de Rimuru y que no era otra cosa que eso, un gigantesco slice of life que recorría un año en la vida de esa nación para colocar a todos los personajes en las diversas estaciones y en las festividades más populares para montar pequeños segmentos de gags muy sencillos y tópicos con cada uno de ellos.
No terminó de engancharme al principio, pero cuando te acostumbras y aceptas que va a ser eso -un calendario de comedia y fanservice- acaba siendo bastante simpática. Algunos personajes salen demasiado poco, y otros salen más de lo que me gustaría (creo que nunca le encontraré la gracia a Gabiru), algunos gags funcionan mejor y otros peor, pero en general son una docena de episodios bastante simpáticos y divertidos (aunque desde luego no son para ver en formato marathon). El humor esta basado en los tópicos de la serie y del mundillo del manganime en general -hay un especial de Navidad, un festival con yukatas, episodios de playa, episodios de siembra de cosechas y de recogidas-, y es un humor sencillo y bonachón, ni siquiera se abusa del fanservice a pesar de que Shion tiene un gran protagonismo en ella (pues la serie se divierte más vistiendo a Rimuru que desvistiendo a su secretaria).
Tecnicamente la serie cumple, con los agradables diseños de la serie y una animación más que solvente para los requisitos de una comedia normal.
"Slime diaries" no llega a ser tan buena como -por ejemplo- lo fue Fumoffu en su día, pero en general funciona muy bien como anime ligero para amenizar las tardes de verano. No se si me habría gustado que hubieran extendido la segunda temporada en a 36 episodios en general añadiendo más comedia y cambiando un poco el ritmo de la serie, pero la valoración general de estas dos series no deja de ser muy buena. Han sido 9 buenos meses en compañía del limo y sus amigos.