
4 largos -largísimos- años han pasado entre la publicación de "A night in the Opera" y el último disco de Blind Guardian. Entre ellos un directo (tanto en cd como en dvd) y la marcha de Thomas Stauch para dar paso a Frederik Ehmke en la batería (un cambio muy importante que muchos nos preguntabamos si repercutiria en la calidad del disco).
Pero Blind Guardian no decepciona. No lo ha hecho nunca y no ha empezado a hacerlo con este disco.
Ya es normal que 3 o 4 años pasen entre cada uno de sus discos, pero la banda alemana no pierde ese tiempo. Cada disco es distinto, en cada uno de ellos hay notables pasos en la evolución de la música del grupo, siendo el sónido de cada cd claramente diferenciable. Blind jamás se ha estancado en un tipo de música, y ni siquiera ha querido repetir el esquema de sus canciones más exítosas, siempre quiere ir un poco más allá.
En el "Anito" veíamos sus melodías más complejas hasta la fecha. Canciones repletas de arreglos operísticos, con todo tipo de instrumentos, coros y un ritmo endiablado. Era sin duda el disco más complejo de la banda, el menos tradicional.
"Atitm" es la evolución de ese concepto hacia el pasado. Blind todavía conserva esa música tan tremendamente elaborada, pero a su vez trata de endurecerla más y hacerla más "heavy". En cierta manera el disco parece un cruce entre su disco más duro "Imaginations from the other side" y el anteriormente citado "A night in the opera". La mezcla... sale perfecta.
Temas como "Otherland", "straight through the mirror", "lionheart", "this will never end" son absolutamente gloriosos y suenan a Blind desde el primer momento. Y además, y esto es más importante, el hecho de que hayan pasado 4 años no se nota solo en la evolución musical del grupo, si no en la propia calidad uniforme del disco. Es una gran disco desde la primera a la última canción, no ha habido prisas para sacar un disco valiéndose de un par de grandes canciones y rellenando el resto del disco con temas más flojillos.
No es el mejor disco de Blind (es dificil decidir cual sería), pero es un disco a la altura de la banda.
Pero Blind Guardian no decepciona. No lo ha hecho nunca y no ha empezado a hacerlo con este disco.
Ya es normal que 3 o 4 años pasen entre cada uno de sus discos, pero la banda alemana no pierde ese tiempo. Cada disco es distinto, en cada uno de ellos hay notables pasos en la evolución de la música del grupo, siendo el sónido de cada cd claramente diferenciable. Blind jamás se ha estancado en un tipo de música, y ni siquiera ha querido repetir el esquema de sus canciones más exítosas, siempre quiere ir un poco más allá.
En el "Anito" veíamos sus melodías más complejas hasta la fecha. Canciones repletas de arreglos operísticos, con todo tipo de instrumentos, coros y un ritmo endiablado. Era sin duda el disco más complejo de la banda, el menos tradicional.
"Atitm" es la evolución de ese concepto hacia el pasado. Blind todavía conserva esa música tan tremendamente elaborada, pero a su vez trata de endurecerla más y hacerla más "heavy". En cierta manera el disco parece un cruce entre su disco más duro "Imaginations from the other side" y el anteriormente citado "A night in the opera". La mezcla... sale perfecta.
Temas como "Otherland", "straight through the mirror", "lionheart", "this will never end" son absolutamente gloriosos y suenan a Blind desde el primer momento. Y además, y esto es más importante, el hecho de que hayan pasado 4 años no se nota solo en la evolución musical del grupo, si no en la propia calidad uniforme del disco. Es una gran disco desde la primera a la última canción, no ha habido prisas para sacar un disco valiéndose de un par de grandes canciones y rellenando el resto del disco con temas más flojillos.
No es el mejor disco de Blind (es dificil decidir cual sería), pero es un disco a la altura de la banda.
Capítulo 705
Oda ya nos sorprendió en el 431 cuando de golpe y porrazo resolvio uno de los grandes enigmas de la serie: el abuelo de Luffy. Ahora todo eso queda en nada. "Monkey D Garp" el abuelo de Luffy es uno de los más poderosos vicealmirantes de la marina, y viene acompañado de Koby y Helmeppo, dos viejos amigos de nada más y nada menos que el primer tomo de la historia (ahora completamente redibujados y convertidos en poderosos oficiales de la marina). Todos esperabamos una saga de transición, nuevo barco y unión de Franky a la tripulación, y como mucho reacciones de los viejos conocidos ante la caída de Enies Loby y las hazañas de los Mugiwara. Pero Oda vuelve a sorprendernos. Nos ataca con un capitulo cargado de información. Nos revela ya no sólo el abuelo de Luffy, si no el tercer poder del mundo del que tanto se había hablado: los cuatro emperadores del mar. Y es que nos encontramos en un momento crucial de la historia, uno de los puntos de inflexión. Se acabaron las medianías, Luffy y cia ya son oficialmente grandes piratas del Grand Line, y ahora sus enemigos cambiaran. Nos encontramos aproximadamente a la mitad de la serie y pasamos de una historia de piratas graciosetes y ambiciosos a una en la que estara en juego el destino mismo del mundo. Asi pues, aparecen los cuatro emperadores del mar, los cuatro piratas más poderosos, aquellos que controlan la segunda mitad del Océano y los que estan más cerca del One Piece. Pero a Oda no le basta con meter -ya de lleno- a Luffy en mitad de una guerra entre Shanks, Barbablanca y los otros dos emperadores con el gobierno y los shichibukai... ademas existe otro gran poder: Dragon. Poco sabiamos de él, era el hombre más buscado del mundo (por encima incluso de Barbablanca), un revolucionario que trataba de derrocar al gobierno mundial. Y es el padre de Luffy.
Pequeñas historias como el nuevo barco, Franky o la tercera espada de Zoro nos esperan a corto plazo. Pero a largo plazo... a largo plazo tenemos a los shichibukais restantes, a la marina, a los cuatro emperadores, a Dragon, al propio One Piece, a los fonegrificos, a todos los sueños de la banda y a multitud de secundarios destinados a volver a cruzarse en el camino de la banda y a no menos nuevos personajes.